Tuesday, August 30, 2022

Samaritan



Síntomas: Hace veinticinco años el superhéroe Samaritan y el villano Némesis murieron durante un intenso combate... o al menos esa fue la versión oficial. Sin embargo, el niño Sam Cleary (Javon Walton) está convencido de que Samaritan sobrevivió, y ahora se oculta bajo la identidad de un recolector de basura llamado Joe (Sylvester Stallone).

Diagnóstico: No esperaba decir esto, pero Samaritan le dio a Sylvester Stallone el mejor papel que ha tenido en muchos años, aprovechando su edad, su presencia física, y hasta su legado cultural como estrella de acción que aún inspira respeto aunque ya no sea tan ágil y vigoroso como en sus buenos tiempos. Stallone toma en serio el papel del enigmático "Joe", y transforma el estereotipo del "héroe retirado" en un individuo real atrapado entre el remordimiento por los errores del pasado, y la responsabilidad de usar sus poderes para el bien común. La película Samaritan no es muy creativa ni original, pero no necesita serlo para elevar su premisa y ganar una merecida recomendación, especialmente para aficionados a la acción que aprecien un paseo ocasional por universos ajenos a Marvel y DC Comics.
Samaritan no está basada en un comic (ni siquiera "indie"), pero el director Julius Avery (Overlord) y el escritor Bragi F. Schut (Escape Room, aunque algunos lo recordarán por la menospreciada serie Threshold) obviamente son "geeks" de corazón, con pleno conocimiento de la mitología superheroica, y la sensibilidad correcta para balancear espectáculo visual con drama marginalmente realista sobre vidas inocentes en peligro... ya sea por un nuevo supervillano, o por la negligencia de una sociedad indiferente.
Lo cual nos lleva a Sam Cleary (Javon Walton), un niño que colabora ocasionalmente con los pandilleros locales para ganar dinero y ayudar a su madre Tiffany (Dascha Polanco). Entonces el viejo Joe (Sylvester Stallone) rescata a Sam de una golpiza callejera, y el niño empieza a sospechar que no es un recolector de basura normal, sino el ex-superhéroe Samaritan. Al mismo tiempo Cyrus (Pilou Asbæk), el líder de una pandilla criminal, prepara un plan con las armas que robó de un precinto policíaco... y el pequeño Sam podría estar involucrado. ¿Será razón suficiente para sacar a Samaritan del retiro? ¿O será Joe realmente un viejo antisocial que solo quiere vivir tranquilo el resto de sus días?
El argumento de Samaritan sigue una ruta bien establecida, pero reserva un excelente "twist" en el tercer acto que genuinamente mejora la película y altera su espíritu (no se preocupen, no hay grandes mensajes morales ni simbolismo... simplemente una ingeniosa subversión de nuestras expectativas). Los efectos especiales se utilizan con mesura para crear brutales peleas y secuencias de acción a nivel callejero que no pretenden alcanzar la escala épica del cine superheroico... lo cual fue una sabia decisión (mención especial para el equipo de "stunts" supervisado por JJ Perry... ¡el director de Day Shift!) Y el diseño de producción crea un entorno urbano basado en la realidad, pero abierto a las posibilidades de la fantasía.
Tal vez Samaritan (disponible en Amazon Video) no será un clásico del sub-género "superhéroes realistas" (al cual pertenecen obras como Project Power, Code 8 y Brightburn), pero me pareció una experiencia recomendable y muy entretenida, demostrando que la ejecución es más importante que el concepto; y que Stallone aún puede actuar cuando encuentra el libreto correcto. Ya vimos las consecuencias cuando solo trabaja por dinero.
Calificación: 8

IMDb

Sunday, August 28, 2022

¡Nop! (Nope)



Síntomas: El entrenador de caballos OJ Haywood (Daniel Kaluuya) y su hermana Emerald (Keke Palmer) están a punto de perder su rancho en California; y para empeorar las cosas, empiezan a notar cosas extrañas en su propiedad... o, mejor dicho, en el cielo sobre su propiedad.

Diagnóstico: Incluso sin ver "trailers" ni publicidad sobre la película ¡Nop! sabía que estaba relacionada con el fenómeno OVNI (o UAPs, o UFOs, o como quieran llamarle), lo cual incrementó aún más el interés que ya tenía por una nueva película de Jordan Peele.
En su faceta de director, Peele realizó dos fascinantes proyectos con ingeniosas premisas y simbolismo que reflejaba una visión profunda y ambiciosa del cine fantástico. Peele no solo respeta el Horror como un válido lenguaje narrativo, sino que valora su flexibilidad para explorar ideas que sería difícil presentar a un público cada vez más impaciente y selectivo. Entonces, ¿qué podría lograr Jordan Peele con un asunto ya de por sí controversial como los OVNIs?
La respuesta es: mucho, y a la vez poco. O tal vez necesito ver ¡Nop! más veces para encontrar las conexiones entre los dispares elementos de un libreto indudablemente creativo (¿tal vez inspirado en una vieja historia de Arthur Conan Doyle?), pero no siempre satisfactorio a nivel dramático.
Desde los primeros segundos ¡Nop! establece un misterio que dicta el tono general de la película: una tragedia durante la filmación de un "sitcom" muestra el error de jugar con fuerzas primigenias que no podemos controlar. Después conocemos a OJ Haywood (Daniel Kaluuya), un taciturno entrenador de caballos con dificultades económicas que lo obligaron a tomar decisiones muy difíciles para conservar su rancho en las montañas de California. Entonces empieza a notar fenómenos de incierto origen en el cielo nocturno, y su hermana Emerald (Keke Palmer) lo convence de que podrían ganar dinero obteniendo evidencia fotográfica de los hipotéticos "platillos voladores". Y, bueno, sobra decir que OJ y Emerald descubrirán algo que no esperaban.
Una y otra vez me han decepcionado las películas de "terror alienígena" que utilizan a los aliens como genéricos monstruos en busca de víctimas humanas. Y, hasta cierto punto, ¡Nop! hace lo mismo, pero de una manera realmente innovadora que nunca había visto en este sub-género. Además, el planteamiento de Peele sobre la naturaleza de los OVNIs revela su extenso conocimiento sobre la mitología ufológica, lo cual hará ¡Nop! particularmente interesante para devotos del tema (como yo) que han leído teorías y conspiraciones más extremas que cualquier rumor sobre experimentos médicos o invasiones planetarias. En resumen: la propuesta de Peele es indudablemente original... aunque podría ser demasiado descabellada para las personas que esperaban algo más simple, en el estilo de Independence Day o Signs, con la cual ¡Nop! comparte el entorno rural y un denso subtexto metafórico como respaldo del argumento.
Lo cual nos lleva al aspecto más divisorio de ¡Nop! La cinta incluye sub-tramas y personajes que parecen irrelevantes para la historia principal, a menos que hagamos un esfuerzo por entender las pistas que Peele sembró a lo largo de la película (¿qué significa el zapato?) (Por favor no me envíen enlaces a todos los artículos y videos que intentan explicarlo; ninguno me ha convencido, y yo tengo mis propias teorías). ¿Habrá sido ¡Nop! demasiado ambiciosa para su propio beneficio? Tal vez. ¿Estará Jordan Peele alcanzando niveles de pretensión comparables con M. Night Shyamalan? Espero sinceramente que no. Por eso concluiré diciendo que ¡Nop! me gustó mucho por superar mis expectativas del horror alienígena; pero la saturación de ideas a veces ofusca la narrativa, por mucho que estemos de acuerdo con su mensaje sobre la arrogancia de la Humanidad que confía demasiado en su dominio de la Naturaleza. O algo así. También podría ser una fábula sobre la intuición de los caballos y las virtudes del cine análogo sobre el digital. Como sea, estoy de acuerdo con Peele.
Calificación: 8.5

IMDb

Saturday, August 27, 2022

Spin Me Round



Síntomas: Amber Ruffman (Alison Brie) administra un restaurante de la franquicia "Tuscany Grove", y es seleccionada para participar en un programa educativo en Italia patrocinado por el dueño de la empresa; pero el viaje no resulta como Amber esperaba.

Diagnóstico: A pesar de sus temas tan diversos, las películas del director Jeff Baena (Life Ater Beth, The Little Hours, Horse Girl) comparten un excéntrico sentido del humor que las hace graciosas e impredecibles... para un pequeño segmento del público. Sin embargo, el lado negativo de esa singular visión es que puede volverse irritante en dosis elevadas, transformando las risas en confusión o indiferencia. Es un delicado balance que Baena no siempre consigue mantener en sus obras, sobre todo cuando el humor se esconde en los intersticios de melodramas absurdistas que no siguen los dictados del cine comercial.
En el caso de Spin Me Round, sentí ese balance especialmente frágil por su bizarra fusión de romance y farsa surrealista. Al principio parece un clásico relato de una mujer solitaria y reprimida que viaja a Europa y se enamora de un exótico galán, con idílicas locaciones y experiencias hedonistas que la rescatan de su depresión. En otras palabras, una premisa similar a "rom-coms" como Letters to Juliet, Eat Pray Love y desde luego Under the Tuscan Sun. Pero lo que Amber Ruffman (Alison Brie) encuentra en Italia es una realidad más prosaica, e incluso peligrosa, cuando descubre que el supuesto "programa cultural" para empleados del restaurante "Tuscany Grove" no es lo que aparenta. Entonces Spin Me Round se transforma en... otra cosa. En parte misterio, en parte sátira, y en parte pesadilla con esporádicos momentos de humor que me hicieron reír... aunque no con suficiente frecuencia para recomendarla como comedia convencional.
Afortunadamente Baena tiene excelente ojo para el "casting", y logra que el reparto de Spin Me Round sostenga con su simpatía las partes más débiles del libreto (co-escrito por Brie y Baena). Alison Brie tiene experiencia en el cine romántico, pero su desempeño como actriz realmente florece cuando participa en proyectos "raros" (como éste), donde ejercita aspectos de su talento que nunca se aprovechan en historias más normales. La acompañan en papeles secundarios Molly Shannon, Ayden Mayeri, Zach Woods y Debby Ryan como invitados al programa cultural; Alessandro Nivola como el dueño de la empresa Tuscan Grove; y la siempre confiable Aubrey Plaza como la misteriosa Kat, un "cañón suelto" que no sigue las reglas ni obtiene resultados. O al menos no los que esperan sus jefes. Mis escenas favoritas de Spin Me Round fueron las que comparten Plaza y Brie, formando un maravilloso "Yin y Yang" de caos y control... id y super-ego. Son escenas demasiado breves, pero conducen al indescriptible final que respeta la integridad de la trama porque Baena y Brie dejaron suficientes pistas a lo largo del camino para justificar los extravagantes "twists".
A fin de cuentas Spin Me Round me pareció menor a la suma de sus partes; y si bien disfruté muchas de esas partes, el resultado fue demasiado difuso para satisfacer como comedia, como misterio, o como estudio de carácter. Finalmente, una advertencia: la canción a la que hace referencia el título no es la de Dead or Alive, sino la de Roxy Music. Otra decepción.
Calificación: 7

IMDb

Wednesday, August 24, 2022

Glorious



Síntomas: Durante un viaje por carretera, Wes (Ryan Kwanten) se detiene en un baño público e inicia una conversación con alguien o algo que quizás no sea de este mundo.

Diagnóstico: Siento gran admiración por la Dra. Rebekah McKendry, una luminaria del Horror que empezó como becaria en la revista Fangoria, y se transformó en una académica, escritora y comunicadora universalmente respetada por la erudición y seriedad con la que siempre ha abordado este menospreciado género. En mi humilde opinión, su antiguo podcast, Nightmare University, sigue siendo una referencia indispensable para apreciar y entender mejor el Horror en todas sus formas; su más cercana competencia sería el libro Danse Macabre de Stephen King, pero se publicó en 1981 y ya se volvió obsoleto (por cierto, el podcast actual de McKendry es Colors of the Dark, y aunque sigue siendo divertido, su contenido es más ligero y superficial).
Habiendo dicho todo eso, el primer trabajo de McKendry como directora de cine no me dejó particularmente impresionado. La antología navideña All the Creatures Were Stirring tiene buenas ideas, pero se nota la mano de un neófito cuyo entusiasmo supera su imaginación. Y ahora su nueva película, Glorious, muestra una inmensa mejoría, aunque aún se perciben las grietas y remiendos de una historia que se esfuerza demasiado por conectar las piezas de una añeja estructura narrativa.
Wes (Ryan Kwanten) sufrió una gran decepción romántica que lo orilló a mudarse a otra ciudad. Durante el viaje en automóvil se detiene en un baño público y entabla conversación con el misterioso ocupante de un privado que tiene sus propios problemas familiares... y Wes se ve forzado a ayudar al extraño, aunque no está seguro si se trata de un lunático, o si realmente es una entidad sobrenatural.
Con esa simple premisa McKendry y los guionistas Joshua Hull, David Ian McKendry y Todd Rigney construyen una pesadilla lovecraftiana minimalista, bañada en sangre y aderezada con un sardónico sentido del humor que hace más accesibles los descabellados "twists" de la trama. Sí, los eventos de la película son absurdos y los personajes pueden parecer irracionales; pero Glorious funciona por el carisma de "Gath" (voz de J.K. Simmons), el supuesto semi-dios que necesita ayuda de un simple mortal; y la espontaneidad de Wes, un individuo emocionalmente frágil que se tarda demasiado en reconocer la gravedad de la situación. La química entre J.K. Simmons y Ryan Kwanten es excelente; los diálogos están meticulosamente diseñados para revelar ciertas cosas y esconder otras; y la puesta en escena saca el máximo provecho de una locación al mismo tiempo ordinaria y sutilmente profana.
Lo que me gustó menos fue el énfasis en las desventuras románticas de Wes. Sí, eventualmente se explica su relevancia para la trama; pero ya me tiene cansado esa tendencia de hacer todo "personal" para los protagonistas del cine moderno. No basta con obedecer un imperativo moral; además hay que resolver algún trauma psicológico, o encontrar "closure" para alguna tragedia del pasado.
Aparte de eso, Glorious me pareció una recomendable experiencia de horror cósmico balanceado por la humanidad de los personajes (incluso los que quizás no sean humanos), y dirigida con una traviesa irreverencia que me recordó el estilo de Stuart Gordon, otro titán del cine lovecraftiano. Obviamente Rebekah McKendry aún no alcanza el nivel de aquel "Amo del Horror"... pero va por el camino correcto.
Calificación: 7.5

IMDb

Monday, August 22, 2022

La Huérfana: Primer Asesinato (Orphan: First Kill)



Síntomas: La estafadora Leena (Isabelle Fuhrman) se fuga de un sanatorio europeo y escapa a Norteamérica haciéndose pasar por la hija extraviada de una acaudalada familia.

Diagnóstico: La original Orphan (2009) me pareció un mediocre thriller con buenas actuaciones, sólida dirección, y un inesperado "twist" que fue lo único memorable de la experiencia entera. Y ahora, trece años después, llega una precuela innecesaria, torpe en su desarrollo, y generalmente inferior a la original (en mi humilde opinión). Sin embargo, La Huérfana: Primer Asesinato incluye elementos rescatables en concepto y ejecución que despertaron mi curiosidad y me hicieron disfrutarla más de lo que parecía posible. No sé si esos esporádicos aciertos constituyen una recomendación... pero al menos no sentí que perdí mi tiempo.
¿Cuáles son los elementos rescatables? El primero es la participación de Isabelle Fuhrman (The Novice, The Last Thing Mary Saw), la actriz que interpretó a la pequeña psicópata en la cinta original. Lo interesante es que en aquel entonces Fuhrman tenía diez años, y ahora es una mujer de veinticinco. Y la nueva película es una PRECUELA, implicando de antemano que no veríamos a Esther en su edad adulta, sino aún más joven que antes. ¿Cómo resolverían este dilema?
El director William Brent Bell (The Boy) y el cinematógrafo Karim Hussain (Possessor) emplean una multitud de trucos prácticos para "achicar" a Esther y mostrar la diferencia de estatura entre la "niña" y los adultos de la película. Fue una distracción tratar de adivinar cómo filmaron esas escenas (desniveles en el piso, "props" extra-grandes, perspectiva forzada, dobles de cuerpo, etc.), pero me mantuvo entretenido durante la primera mitad de película, y me ayudó a sobrellevar las partes más inverosímiles del relato: la fuga de Leena/Esther de un hospital estoniano, su manipulación de una familia americana, y la infiltración en una opulenta mansión donde podrá robar a su gusto... siempre y cuando sus víctimas no descubran el engaño.
Entonces llega otro ingenioso "twist" que replantea la trama y detona el conflicto que nos llevará a un tercer acto absurdo pero suficientemente violento y entretenido para salvar la película. No diré más.
La ilusión de "niña adulta" no es totalmente convincente, pero me gustó la actuación de Isabelle Fuhrman como Esther, adaptándose a una nueva situación con mayor potencial que las clásicas historias de "niños diabólicos". La acompañan Julia Stiles como Tricia Albright, la madre cariñosa que acoge a la niña sin sospechar sus auténticas intenciones; Matthew Finlan como el hermano adolescente demasiado ocupado con sus amigos para vigilar a la niña; y Hiro Kanagawa como un policía que no traga por completo la historia de Esther. Ojalá tenga un buen seguro de vida.
Una vez saciada mi curiosidad sobre la transformación de Isabelle Fuhrman, La Huérfana: Primer Asesinato no tiene mucho que ofrecer hasta el sangriento final... el cual ni siquiera llegó tan lejos como yo quería. Sin embargo, creo que logró establecer a Esther como un ícono menor del cine "slasher" que podría compartir el mismo nicho de Chucky o Victor Crowley... una nueva película cada dos años, una nueva familia para torturar, y una nueva serie de trucos para disfrazar la edad de la actriz principal. Y aún así sería más realista que los "adolescentes de treinta años" que siempre encontramos en el cine de terror.
Calificación: 7

IMDb

Sunday, August 21, 2022

La Chica Salvaje (Where the Crawdads Sing)



Síntomas: Durante los años sesentas, la joven Kya Clark (Daisy Edgar-Jones) es acusada de homicidio en los pantanos de Carolina del Norte; y el abogado Tom Milton (David Strathairn) sale del retiro para defenderla.

Diagnóstico: La Chica Salvaje es un drama de prestigio que seguramente será nominado a los premios cinematográficos del próximo año... no porque sea muy bueno, sino porque maneja temas de moda y está basado en una novela inmensamente popular ("Where the Crawdads Sing" de Delia Owens) (Esta vez no puedo culpar al Maestro Traductor por el título mexicano de la película, sino a la editorial que publicó la novela en América Latina). Bajo esos parámetros, la directora Olivia Newman hizo un sólido trabajo adaptando el libro con razonable fidelidad, y capturando la atmósfera de "gótico sureño" que atrae al público adulto hambriento de cultura prefabricada.
Lo cual no tiene nada de malo; es un segmento válido del mercado, y no puedo culpar a La Chica Salvaje por ocupar ese nicho comercial. Sin embargo le faltó imaginación para llegar más allá de los clichés culturales y el genérico melodrama legal que ya vimos muchas veces (por cierto, La Chica Salvaje fue producida por Reese Witherspoon, e incluye una canción original de Taylor Swift, lo cual es un apto indicador del nicho comercial antes mencionado).
La joven Kya Clark (Daisy Edgar-Jones) creció en los pantanos de Carolina del Norte durante los años sesentas, lejos de la civilización, y con una familia disfuncional que le inculcó desconfianza por los extraños. Entonces la policía descubre el cadáver de un hombre respetado en la comunidad, y Kya es arrestada por el alguacil local, no porque exista evidencia en su contra, sino por los prejuicios de individuos que la ven como una "outsider" peligrosa e inadaptada. Posteriormente se realiza el juicio donde la defiende el abogado Tom Milton (David Strathairn); pero antes presenciamos por medio de "flashbacks" la azarosa vida de Kya, desde la niñez hasta la edad adulta, incluyendo el abandono de su madre, la violencia de su padre, y las tragedias románticas que extinguieron su esperanza.
La Chica Salvaje está bien filmada, con asombrosos escenarios naturales y notable cinematografía de Polly Morgan, dedicada a contrastar la agreste belleza de los pantanos con la hipocresía del mundo "civilizado" en una época marcada por su crueldad e intolerancia. Las actuaciones son universalmente buenas, empezando por Daisy Edgar-Jones (Fresh) como "la chica salvaje" que en realidad posee excepcional sensibilidad artística y el sentido común que no se aprende en los libros, sino en la Naturaleza (iguales aplausos para Jojo Regina, quien interpreta a Kya en su infancia). David Strathairn (Nightmare Alley) hace su mejor "caballero sureño" como el abogado Tom Milton, pero no consigue aportar algo fresco al papel (Milton es exactamente el cliché que satiriza el Hyperchicken de Futurama: "Yo solo soy un humilde abogado del campo..."). Taylor John Smith (Blacklight), Harris Dickinson (The King's Man), Logan Macrae (The Vigil) y Garret Dillahunt (Ambulance) interpretan diversos hombres en la vida de Kya que la decepcionaron, la agredieron, o de algún modo contribuyeron al aislamiento físico y emocional de la joven. Finalmente, Sterling Macer Jr. y Michael Hyatt son los únicos vecinos que respetan a Kya porque la vieron crecer (y sobrevivir) en un entorno tóxico e ignorante.
Como dije: clásicos ingredientes del "gótico sureño", bien planteados por un libreto eficiente y manipulador, y con talentosos actores capaces de encarnar los estereotipos rurales sin acercarse (demasiado) a la parodia o la caricatura. Y eso es todo. La Chica Salvaje no profundiza en el origen de la segregación, el "clasismo", ni en la psicología de las víctimas; solo explota sus consecuencias para despertar la simpatía del espectador. Es una estrategia válida para generar la catarsis emocional que deja satisfechas a las audiencias del cine; pero también es una fórmula cínica que Hollywood sigue reciclando para fingir empatía donde solo hay codicia. Y desde hace mucho contagiaron a los libros.
Calificación: 7

IMDb

Saturday, August 20, 2022

When I Consume You



Síntomas: Daphne Shaw (Libby Ewing) y su hermano Wilson (Evan Dumouchel) combaten una entidad que los persigue desde jóvenes; y podría ser un "stalker" convencional o algo más siniestro.

Diagnóstico: Hace algunos años quedé gratamente sorprendido con They Look Like People, un pequeño pero impactante thriller sobre paranoia, amistad y el fin del mundo, apoyado por tremendas actuaciones y la minimalista dirección de Perry Blackshear. Y ahora, en su nueva cinta When I Consume You, el director intenta algo similar con resultados menos favorables, pero aún así recomendables por su sensible manejo de temas socialmente relevantes, sin descuidar el horror de los "demonios personales" que nos persiguen durante toda la vida. ¿Son demonios reales o metáforas de nuestros traumas psicológicos? No estoy seguro; pero fue interesante seguir la investigación los protagonistas mientras intentan descubrir la verdad.
When I Consume You tiene varios papeles incidentales, pero el núcleo de la cinta consiste en tres personajes: Daphne Shaw (Libby Ewing), una joven mujer cuyas adicciones no disminuyeron el instinto de proteger a su hermano menor; Wilson Shaw (Evan Dumouchel) el hermano frágil y temeroso que nunca cumplió su potencial; y David Castille (MacLeod Andrews), un policía que podría tener nueva información sobre la situación de los hermanos. Y eso es todo. Al igual que hizo en They Look Like People, Blackshear deja que las actuaciones se encarguen de generar todo el suspenso, horror y drama necesarios para conectarnos con los personajes; y aunque el argumento se vuelve confuso entre tantos "flashbacks" y ocurrencias inexplicables, a fin de cuentas When I Consume You nos lleva a una demoledora conclusión que resuelve el gran misterio, cobra un alto precio emocional, y nos deja con la esperanza de un mejor futuro para los personajes... ya sean sobrevivientes, o víctimas de sus vicios.
También debo advertir que When I Consume You es una genuina producción "micro-budget", y Perry Blackshear es un clásico "autor milusos" que dirige, escribe, produce, edita, y fotografía la película (los créditos finales son extremadamente cortos). La iluminación no es muy buena, hay errores de continuidad, y algunas escenas se filmaron al estilo del "cine guerrilla" (probablemente con un teléfono), para no alertar a las autoridades y evadir permisos de filmación. Por el lado positivo, esto crea una atmósfera urbana sucia y muy auténtica, que me recordó el cine de los años setentas, cuando Nueva York aún era la pocilga de crimen y perversión retratada en las películas independientes de aquella época (como Street Trash, una de mis favoritas en la categoría de "Necesito bañarme después de verla").
Entonces, When I Consume You no fue el mejor trabajo de Perry Blackshear, pero tampoco disminuyó mi confianza en su talento y visión para contar historias que dicen mucho con muy poco. Y, en el simple nivel visceral, When I Consume You tiene sangre, violencia, y demonios (reales o imaginarios) para cumplir como cine de terror, sin olvidar el subtexto intelectual que trasciende su género. En resumen: otro director listo para "las grandes ligas". No imagino a Blackshear en el Universo de Marvel, sino tal vez adaptando algún comic "indie" de horror como Harrow County o Manor Black. Tal vez entonces podrá filmar sin esconderse de la Policía.
Calificación: 7.5

IMDb

Wednesday, August 17, 2022

Brian and Charles



Síntomas: Para aliviar su soledad, el inventor Brian Gittins (David Earl) construye un robot llamado "Charles" (Chris Hayward); pero es difícil controlarlo cuando crece su curiosidad sobre el mundo.

Diagnóstico: Creo que "inventor" es un término demasiado optimista para describir al protagonista de Brian and Charles. Lo que Brian (David Earl) hace en realidad es recoger basura interesante en el tiradero local, y la combina para crear "inventos" bizarros y casi siempre inútiles (como el cinturón de huevos o el reloj cucú volador)... pero con una imaginación que indica su idealizada visión del mundo. Entonces un día se inspira para crear un robot que lo ayude en su trabajo... y construye a Charles (Chris Heyward).
Hasta ese momento pensé que Brian and Charles seguiría una de las rutas más populares en la ciencia ficción contemporánea: un examen crítico de la inteligencia artificial y su relación con la Humanidad, definiendo sus límites y especulando sobre sus consecuencias en el futuro.
Sin embargo, el director Jim Archer tiene un plan muy distinto. Ya existen muchas películas sobre esos temas tecno-existenciales (entre mis favoritas: Ex Machina, Archive, y A.I. Rising). En vez de eso Brian and Charles adopta un tono más orgánico y emocional, sugiriendo que hasta las personas más introvertidas necesitan algún tipo de compañía para escapar su estancamiento y apreciar el mundo que los rodea. O algo así. No me sentí identificado con Brian; no sé por qué están pensando eso.
A consecuencia de ese enfoque humanista, Archer y los escritores David Earl y Chris Hayward (también los actores principales de la película) omiten intencionalmente los detalles técnicos de Charles. No sabemos cuál es su fuente de poder; no hay rastro de circuitos ni procesadores; y al parecer su personalidad se desarrolla espontáneamente (Brian ni siquiera sabe pronunciar "A.I."). Por eso sería más apropiado describir Brian and Charles como una fusión artesanal de ciencia ficción y realismo mágico, donde las cosas simplemente ocurren porque así funciona el universo de la cinta; pero podemos aceptarlas por la absoluta convicción de las actuaciones y la perfecta dirección que se enfoca en la dinámica de los personajes conforme Charles gana mayor influencia en la vida de Brian... y viceversa.
Cabe mencionar en este punto que Brian and Charles se presenta como un "mockumentary", o pseudo-documental. No me refiero al "found footage" tan popular en el cine de terror, sino al documental simulado que hemos visto en comedias televisivas como The Office, Parks and Recreation y Modern Family. Por alguna razón hay un equipo de filmación (que nunca vemos) siguiendo las actividades de Brian, lo cual le permite hablar directamente a la cámara para explicar sus acciones (muy útil cuando está planeando alguna ridícula invención); y también para revelar las inseguridades que intenta disimular enfrente de sus vecinos (como la tímida Hazel, interpretada por Louise Brealey). Sí, es una premisa un poco incongruente en el contexto de una comunidad rural en Gales; pero, al igual que las entrañas de Charles, es mejor no pensar demasiado en eso. Brian and Charles funciona maravillosamente bien en sus propios términos como gentil "buddy movie" con toques de ciencia ficción, y con un mensaje un poco añejo, pero tan importante y universal que nunca está de más recordarlo. Tendremos mucha suerte si la inteligencia artificial del futuro es tan positiva como Charles.
Calificación: 9

IMDb

Monday, August 15, 2022

Day Shift



Síntomas: Aparentemente Bud Jablonksi (Jamie Foxx) se dedica a limpiar piscinas en el Valle de San Fernando; pero su auténtico trabajo consiste en eliminar vampiros que están invadiendo el área gracias a una vendedora de bienes raíces con un siniestro plan para dominar a la Humanidad.

Diagnóstico: Cuando un "stuntman" se convierte en director de cine sabemos que sus películas tendrán excepcionales secuencias de acción, ya que conoce los trucos del oficio y sabe cómo retratarlas de la mejor manera posible. Ese fue el caso de Day Shift, dirigida por el ex-doble JJ Perry (F9, John Wick: Chapter 2, The One), cuya visión y creatividad se manifiestan en las peleas entre Bud Jablonski (Jamie Foxx) y los vampiros que gradualmente infestan el suburbio californiano de San Fernando. Perry no solo dirige escenas brillantemente coreografiadas y con chorros de sangre (negra, porque es de vampiro), sino que establece un lenguaje corporal vampírico perturbador e inhumano... y lo hace sin efectos visuales. Claro, hay abundante manipulación digital para cortar cabezas, cercenar extremidades, y mostrar los efectos de la luz solar sobre los cuerpos de las criaturas; sin embargo las bizarras convulsiones de los vampiros son "reales", gracias a la flexibilidad de los contorsionistas que los interpretan en momentos clave de Day Shift. Puedo decir sin exagerar que Day Shift es la película de vampiros más innovadora que he visto desde la original Blade (al menos en lo que respecta al combate cuerpo a cuerpo). Excelente trabajo del director JJ Perry y el equipo acrobático supervisado por Felix Betancourt (The Gray Man). Ah, y el productor de la cinta es Chad Stahelski, lo cual probablemente ayudó bastante.
Y entonces viene lo malo: el melodrama prefabricado, el humor insípido, y los personajes estereotípicos de un libreto ostensiblemente escrito por Tyler Tice y Shay Hatten, pero con todas las huellas del Algoritmo de Netflix que quiere atraer al público más amplio posible con el menor esfuerzo necesario para acaparar nuestra atención mientras llega el siguiente estreno de moda.
Habiendo dicho eso, la verdad es que "lo malo" no fue tan malo... solo genérico y predecible.
Para empezar tenemos el blando melodrama familiar de Bud Jablonski, un padre de familia divorciado que quiere evitar que su ex-esposa Jocelyn (Meagan Good) y su pequeña hija Paige (Zion Broadnax) se muden a Florida. También hay comedia de "pareja dispareja" entre Jablonski y Seth (Dave Franco), el burócrata del Sindicato de Cazadores que lo acompaña en sus misiones para asegurarse de que sigue las reglas. El esporádico humor de su interacción me hizo sonreír de vez en cuando, pero recicla las mismas rutinas de cualquier "comedia de acción" donde hay un rebelde que no sigue las reglas, y un "nerd" tímido y puntilloso (¿Aprenderán valiosas lecciones de mutuo respeto y cooperación?). Y también aparece por ahí Snoop Dogg para elevar el perfil de la cinta y atraer al público joven (o al menos al público que era joven en los noventas). Pero mis personajes favoritos fueron los Hermanos Nazarian, interpretados por Steve Howey (D.O.A. Dead or Alive) y Scott Adkins (Avengement). Ojalá les den su propio "spin-off".
El resultado de esta mezcla (melodrama de cajón y acción sobresaliente) es una película bastante entretenida que nunca me aburrió, lo cual ya es ventaja en cualquier proyecto original de Netflix. Pero Day Shift pudo llegar más lejos si hubiera trascendido los clichés para crear algo más ambicioso con su argumento, tal como Perry hizo en el aspecto visual. Los dobles atacan de nuevo... pero necesitan mejores guiones para alcanzar su potencial.
Calificación: 8

IMDb

Sunday, August 14, 2022

Bestia (Beast)



Síntomas: El Dr. Nate Samuels (Idris Elba) viaja a África con sus dos hijas para enseñarles la tierra ancestral de su madre fallecida; pero las vacaciones se arruinan cuando su vehículo se descompone y un león los ataca.

Diagnóstico: Por un lado tenemos el melodrama familiar del Dr. Nate Samuels (Idris Elba) y sus hijas Meredith (Iyana Halley) y Norah (Leah Jeffries), tratando de reparar la relación deteriorada por la negligencia de Nate, quien estuvo muy ocupado con su trabajo y descuidó a su familia durante un momento de crisis. Y por otro lado tenemos la "creature feature" de los turistas amenazados por un animal salvaje en busca de venganza por la muerte de su manada. Ninguno de los dos aspectos de Bestia funciona particularmente bien, pero de vez en cuando genera suficiente emoción para despertar nuestro interés... y aún así estuve bostezando durante un supuesto thriller que debería mantenernos en continua tensión. Mala señal.
Por cierto, ya sé que "creature feature" es un término generalmente asociado a criaturas imaginarias (hombres lobo, monstruos marinos, insectos gigantes, etc.), pero prefiero incluir en esta categoría a las películas sobre "fauna asesina", ya que su representación del comportamiento animal rara vez es realista. Por eso es mejor aceptar de antemano que el animal en turno (ya sean tiburones, cocodrilos o leones en este caso) será otro monstruo diseñado para asustar al espectador, y no un genuino animal como los que vemos en el Discovery Channel.
Bajo ese criterio, Bestia hace un adecuado trabajo estableciendo la motivación del "monstruo". El prólogo nos muestra la despiadada cacería de una manada de leones por un grupo de cazadores ilegales, y el único macho sobreviviente desarrolla un odio mortal por la especie humana. Mientras tanto, el Dr. Nate Samuels y sus hijas visitan el terruño de su madre, y se reúnen con Martin (Sharlto Copley), amigo de la familia y guardabosque de la fauna africana, cuyo trabajo es evitar tragedias como la que acabamos de ver. Entonces el grupo hace un recorrido por la sabana africana, y descubre nativos muertos... pero no devorados. El animal que hizo eso no buscaba alimento, sino venganza; y casi de inmediato Martin, Nate y las niñas se conviertan en presas potenciales de... la Bestia.
Por el lado positivo, los animales digitales de la cinta se ven bastante bien, no solo durante los ataques, sino en algunas simpáticas escenas donde Martin demuestra que no son agresivos cuando no se sienten amenazados (ojalá la película Rogue hubiera tenido dinero para este nivel de efectos especiales). Y cuando empieza la violencia, el director Baltasar Kormákur sigue el ejemplo de cintas como Jurassic Park (y sus secuelas) para mostrar la astucia del león y las tácticas que dificultan el escape de los humanos... o el contra-ataque.
El gran problema de Bestia es que el islandés Baltasar Kormákur (Everest, Adrift) no parece muy entusiasmado con la premisa de pseudo-terror. Su dirección se siente floja e indiferente... como si estuviera avergonzado del material. Tal vez un director con más experiencia en el Cine B (se me ocurren Renny Harlin, Mike Mendez o Don Michael Paul) hubiera explotado los limitados recursos de la producción para incrementar su impacto visceral; pero Kormákur tomó el camino más genérico y seguro, resultando en una experiencia profundamente "meh" que no recomendaría ver en el cine; aunque tal vez cuando llegue a Netflix podría divertir a los fans de la fauna asesina decepcionados porque la corrección política prácticamente exterminó este controversial sub-género. Y, a decir verdad, no me parece mala idea; en lo que respecta a villanos, siempre preferiré un monstruo imaginario en vez de un pobre animal en peligro de extinción.
Calificación: 6.5

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