Monday, February 28, 2022

Hellbender



Síntomas: La joven Izzy (Zelda Adams) vive con su madre (Toby Poser) en una casa de campo aislada de la civilización. Entonces Izzy descubre que su madre le está ocultando un legado familiar muy peligroso, no solo para ella, sino para el resto del mundo.

Diagnóstico: Entre todas las películas recientes sobre brujas, Hellbender es la que se siente más "real". Los rituales, filosofía, y actitud de los personajes poseen una tenebrosa autenticidad muy diferente de los clichés tan comunes en este sub-género. En vez de enfocarse en demonios o religión, la brujería que practican Izzy (Zelda Adams) y su Madre (Toby Poser) se basa en la fuerza interna del individuo y su conexión con el mundo natural, obedeciendo reglas morales más complejas que la simplista dualidad del bien y el mal. Esto significa que Hellbender no solo es una excepcional película de terror, sino un recordatorio de los preceptos del paganismo que se perdieron por el paso del tiempo y los caprichos del entretenimiento popular.
Aunque, pensándolo bien, no sé si Hellbender pertenece al género de terror. En todo caso la llamaría un "drama sobrenatural" sobre una madre que quiere proteger a su hija de una sociedad que no entiende ni respeta su estilo de vida. No es spoiler revelar que ambas descienden de una poderosa estirpe de "hellbenders" que sufrió las consecuencias de su vocación en siglos pasados (Hellbender comienza con la impactante ejecución de una bruja, totalmente diferente a las que hemos visto en cintas similares); pero Izzy está cansada de la soledad, y por eso hace amistad con una joven del pueblo cercano. Entonces comienzan los cambios en su personalidad que anuncian la maduración de sus poderes. ¿Será momento de revelarle la verdad e iniciar su educación sobrenatural?
Hellbender no intenta asustarnos con sobresaltos ni muertes sangrientas (aunque definitivamente hay "gore" y efectos digitales de variable calidad); en vez de eso desarrolla una siniestra atmósfera apoyada por las actuaciones de Zelda Adams y Toby Poser, y por un excepcional libreto que rechaza el drama tradicional para crear su propia estructura de conflicto y resolución. Los directores confunden nuestras expectativas (al menos las mías) con deliciosa frecuencia, reemplazando hostilidad por armonía, y dejando que los personajes resuelvan sus diferencias de acuerdo a su carácter individual... lo cual no significa que Hellbender sea una película blanda e inofensiva. Por el contrario, el suspenso crece con cada escena, y el bosque revela amenazas surrealistas que podrían dañar a Izzy... o darle nuevas oportunidades para afinar sus poderes. En resumen: una sólida historia "coming of age" con una pragmática espiritualidad que me mantuvo en tensión de principio a fin. Altamente recomendada, pero solo para el público capaz de apreciar una historia de "horror" que ignora las reglas mientras forja un nuevo camino por territorio desconocido... y al mismo tiempo muy familiar.
Y ahora, un breve vistazo "detrás de las cámaras".
Hellbender es una excelente película por derecho propio, pero se vuelve más notable por su origen "casero". La familia Adams (John Adams: Actor, co-director, compositor, co-director de fotografía, editor, y técnico de sonido; Zelda Adams: Actriz, co-directora, co-escritora, co-directora de fotografía, y piloto de "drone"; Toby Poser: Actriz, co-directora, co-escritora, productora, diseñadora de vestuario, y operadora de cámara; y Lulu Adams: actriz) realizó Hellbender de manera totalmente independiente, colaborando en todos los aspectos de la producción con un nivel de calidad y convicción que rara vez encontramos en el cine "micro-budget". Incluso me atrevería a decir que Hellbender pertenece al distinguido nicho de películas "Do It Yourself" que han cambiado el rostro del horror, desde clásicas como la original The Evil Dead y The Texas Chain Saw Massacre, hasta modernos productos del "crowdfunding", como Absentia y Little Necro Red. Como siempre, el futuro del horror no está en Hollywood, sino en los cineastas "amateur" que pueden darse el lujo de crear por amor al arte, y no para satisfacer a los accionistas de algún estudio. Ojalá Hellbender sirva de inspiración para muchos jóvenes autores... y ojalá tengan semejante talento para respaldar su creación.
Calificación: 9

IMDb

Sunday, February 27, 2022

Licorice Pizza



Síntomas: Una mujer de 25 años inicia una relación con un adolescente de 15, compartiendo triunfos y desventuras en los suburbios de Los Ángeles durante los años setentas.

Diagnóstico: La trama de Licorice Pizza no es tan sórdida como sugiere esa sinopsis, ya que la relación entre Alana Kane (Alana Haim) y Gary Valentine (Cooper Hoffman) no es necesariamente romántica. Claro, todo empieza por las hormonas adolescentes de Gary, pero Alana no parece tomar en serio los avances amorosos del joven, y termina siendo una amiga, socia de negocios, y cómplice general en los descabellados planes de Gary... aunque nadie sabe lo que pasará cuando ambos maduren y encuentren el rumbo de sus vidas.
Sin embargo, en las películas de Paul Thomas Anderson (Boogie Nights, Magnolia) la textura es más importante que el argumento, y en ese aspecto Licorice Pizza es un deleite sensorial, con vestuarios, música y escenarios que nos sumergen en la cultura del año 1973. De hecho, podríamos decir que Licorice Pizza es similar a Once Upon a Time... In Hollywood, pues utiliza las experiencias de varios personajes para revisitar un momento específico en el tiempo, sin preocuparse demasiado por la fidelidad histórica ni la lógica dramática.
Habiendo dicho eso, tardé bastante en comprender la visión de Anderson, y por eso encontré aburrida la primera mitad de Licorice Pizza. La trama divaga demasiado por seguir una relación confusa y ocasionalmente irracional... lo cual, supongo, es una apropiada descripción de la dinámica entre Gary y Alana; pero no hace la cinta particularmente interesante.
Entonces entra a escena Bradley Cooper, y es como una inyección de adrenalina que acelera la película y le otorga un nuevo propósito. Ahí reconocí que el punto de Licorice Pizza no era el pseudo-romance, sino la exploración de los factores socioeconómicos que definieron los años setentas en los Estados Unidos, y que eventualmente conducirían a la situación que viven actualmente.
Entre esos factores: la fama y el culto a la celebridad (Gary es un actor infantil, y convence a Alana de probar suerte como actriz); la economía post-Vietman y su impacto en el mercado (Gary invierte en una empresa de camas de agua); y el repunte de la política liberal (Alana trabaja como voluntaria en la campaña de un funcionario local). De este modo Anderson señala los retos y oportunidades de un período rico en contradicciones, y hasta cierto punto inocente por su optimista perspectiva del futuro... siempre y cuando la escasez de gasolina no frene por completo la nación. Por cierto, la frase "Licorice Pizza" era un término popular para los discos de acetato que parecían pizzas de regaliz, un dulce también conocido como orozuz (¿sirvió de algo la explicación?)
Alana Haim (más conocida por su banda Haim) y Cooper Hoffman (el hijo de Philip Seymour Hoffman) me parecieron brillantes en los papeles principales, comprometidos con las virtudes y defectos de sus respectivos personajes para sostener nuestra atención durante los altibajos del libreto (también escrito por PTA). Y obviamente Anderson sigue siendo un genio del "casting", llenando los roles secundarios con actores a veces famosos (Bradley Cooper, Sean Penn, Tom Waits) (Actividad Recreativa #1: ¿Pueden encontrar a John C. Reilly debajo del maquillaje?) (Actividad Recreativa #2: ¿Pueden identificar mis dos automóviles favoritos de todos los tiempos?) y a veces desconocidos (Christine Ebersole, Harriet Sansom Harris, Ryan Heffington), pero siempre absolutamente perfectos para sus papeles. Detalle curioso: la familia de Alana está interpretada por la familia real de la actriz, y todos hacen un buen trabajo.
A fin de cuentas Licorice Pizza me pareció una experiencia cinematográfica cálida y divertida, y puedo recomendarla a pesar de su difusa narrativa e insípidas divagaciones. No es mi favorita de PTA (creo que esa sería Inherent Vice), pero me gustó más que su previa cinta, Phantom Thread... y definitivamente fue una inmensa mejoría sobre la atroz The Master. Un momento... ¿la habré interpretado mal? ¿Tendré que verla de nuevo? Eh, puedo vivir con la duda.
Calificación: 8.5

IMDb

Friday, February 25, 2022

We Need to Do Something



Síntomas: Una familia se refugia en el baño de su casa por una alerta de tornado, y quedan atrapados cuando un árbol bloquea la puerta. Pero los fenómenos que experimentan a continuación parecen sugerir una catástrofe de otra índole.

Diagnóstico: El primer acto de We Need to Do Something construye un amargo drama basado en los resentimientos que salen a la superficie durante el confinamiento forzado de una familia. No han pasado cinco minutos después del "tornado" (o lo que sea) cuando los esposos Robert (Pat Healy) y Diane (Vinessa Shaw) están discutiendo a gritos y haciendo todo tipo de acusaciones, mientras sus hijos Melissa (Sierra McCormick) y Bobby (John James Cronin) pelean por cualquier cosa, crispando aún más los nervios de sus padres. Obviamente las relaciones estaban deterioradas desde antes de la emergencia que los obliga a compartir un espacio demasiado pequeño, con la terrible agravante de un incierto futuro. Tal vez hay equipos de rescate en camino; o tal vez están abandonados a su suerte.
Entonces ocurre algo inesperado y muy extraño... y ahí comienza el horror.
We Need to Do Something es una cinta ambiciosa en sus ideas, pero minimalista en su forma. Casi todo ocurre en una sola habitación (el baño), donde el director Sean King O'Grady encuentra nuevos ángulos para capturar los vectores del conflicto familiar. Robert tiene un temperamento cruel y volátil que hace muy difícil la convivencia con los demás; esto ha provocado que Diane busque consuelo fuera del matrimonio, con la consiguientes sospechas de traición; el niño Bobby necesita constante validación de su madre; y la adolescente Melissa vive pegada a su teléfono como escape del entorno disfuncional que exacerba la apatía típica de su edad. Entonces, cuando la catástrofe natural (o anti-natural) los deja atrapados en el baño, tienen la opción de resolver sus diferencias y cooperar como una auténtica familia... o empeorar la crisis con su egoísmo individual.
Supongo que podríamos interpretar We Need to Do Something de distintas maneras según nuestra ideología y percepción de los personajes. Quizás sea un comentario sobre el colapso de la Familia (con mayúscula) en un mundo cada vez más amoral; o tal vez es una metáfora del excesivo individualismo que nos hace indiferentes a las necesidades de los demás. O simplemente es una lección sobre el peligro de experimentar con fenómenos fuera de nuestra comprensión.
Como sea, We Need to Do Something es un poco inconsistente en su desarrollo, pero me gustó su exuberante imaginación para conectar catástrofes naturales con clichés del horror que nunca había visto expresados de esta manera. La premisa es bastante inverosímil, y la "explicación" no tiene mucho sentido; de hecho, ni siquiera estamos seguros de que sea la solución correcta del misterio; pero aprecié la creatividad de O'Grady para combinar ideas tan descabelladas en un contexto tan íntimo y familiar.
Y si eso no funciona, podemos apreciar las excelentes actuaciones de Pat Healy (The Innkeepers, Cheap Thrills), Vinessa Shaw (The Hills Have Eyes, 3:10 to Yuma), el niño John James Cronin, y Sierra McCormick (The Vast of Night, VFW), todos ellos mostrando reacciones muy reales en circunstancias imposibles. Y aparentemente hay un cameo vocal de Ozzy Osbourne, pero solo me di cuenta al leer los créditos. Supongo que no fue muy llamativo.
We Need to Do Something requiere un poco de paciencia y flexibilidad para aceptar sus enormes saltos lógicos; sin embargo me pareció recomendable por la originalidad de su premisa, y su valor para desafiar las convenciones del horror sin preocuparse por satisfacer las expectativas del género... o del público. A veces la ausencia de respuestas es el mejor estímulo para nuestra imaginación.
Calificación: 8

IMDb

Wednesday, February 23, 2022

King Knight



Síntomas: Thorn (Matthew Gray Gubler) y Willow (Angela Sarafyan) dirigen un pequeño aquelarre "new age" en California, organizando rituales mágicos y ofreciendo apoyo emocional a sus discípulos. Entonces se revela un secreto sobre el pasado de Thorn que lo obliga a cuestionar su posición como líder.

Diagnóstico: Es difícil clasificar la película King Knight por la cantidad de géneros adyacentes a su premisa. Tiene momentos muy graciosos, pero no es una comedia. Las relaciones entre los personajes son sinceras y emotivas, pero no es un drama. Y aunque hay múltiples conflictos entre parejas, tampoco es una cinta romántica. Tal vez sea mejor describirla como un "estudio de carácter" sobre un hombre que encontró su lugar en el mundo, y corre el peligro de perderlo cuando se revelan detalles de su pasado incompatibles con sus creencias mágicas. Sí, creo que eso cubre todas las bases necesarias para explicar por qué no puedo explicar King Knight.
El director Richard Bates Jr. (Excision, Suburban Gothic) toma en serio los problemas de los personajes y su resentimiento como "outsiders" en un mundo que los rechaza por distintas razones, ya sea su orientación sexual, su apariencia física, o por adoptar valores paganos que ofenden al resto de la población. Sin embargo, el respeto y seriedad del director no precluye la gentil sátira de la filosofía "Wicca". Bates no se burla de nadie; simplemente deja que los personajes expresen sus sentimientos y las causas de su infelicidad. A veces son motivos válidos que cualquier persona puede entender (como la traición de un ser querido); y otras veces son rebuscadas expresiones de su dogma religioso (como el regalo ceremonial de una espada). Pero, cualquiera que sea el caso, King Knight promueve un espíritu tolerante y conciliador, al mismo tiempo que señala sin malicia las fallas de los personajes, y les da la oportunidad de corregirlas.
Claro, esas correcciones a veces involucran drogas psicodélicas, visiones de brujos medievales, y los sabios consejos de una roca parlante (con la voz de la cantante Alice Glass). No obstante, por absurdas que parezcan sus experiencias, a fin de cuentas contribuyen a la redención de Thorn y a la evolución del aquelarre.
El libreto (también escrito por Bates) empieza y termina bien, pero pierde el rumbo a la mitad por dividir su atención entre las meditaciones del protagonista y las sub-tramas de los discípulos. Afortunadamente el elenco derrocha talento y simpatía, rescatando sus escenas con gran sentido del humor y actuaciones genuinamente buenas que reflejan su humanidad interna. Entre ellos: Andy Milonakis, Kate Comer, Josh Fadem, Johnny Pemberton, Nelson Franklin, Emily Chang y Barbara Crampton. Mención especial para Angela Sarafyan, absolutamente perfecta como la sacerdotisa dedicada a su espiritualidad, pero con un lado práctico que nunca pierde de vista las realidades de la sociedad moderna.
Entonces, King Knight no es exactamente horror, ni fantasía, ni comedia, sino una espesa pócima con ingredientes de dulce sabor e incierto origen, diseñada para estimular la imaginación del público aficionado al cine "raro" que pone la atmósfera y las emociones por encima de la lógica. No es una cinta perfecta, ni la recordaré mucho tiempo, pero me dejó con una sonrisa, y tal vez con una actitud más positiva sobre el auténtico significado del éxito. Y con desconfianza por las "piñas de pino" que hablan con la voz de Aubrey Plaza.
Calificación: 8

IMDb

Monday, February 21, 2022

Texas Chainsaw Massacre



Síntomas: Lila (Elsie Fisher) y su hermana Melody (Sarah Yarkin) quieren revivir la economía de Harlow, un pequeño pueblo en Texas prácticamente abandonado, pero con potencial de convertirse en un sitio turístico para los "hipsters" de la ciudad que buscan una experiencia rústica y "artesanal". Sin embargo algunos habitantes del pueblo no están de acuerdo con esa invasión.

Diagnóstico: Contrario a la creencia popular, no hay mucha sangre en la original The Texas Chain Saw Massacre (1974); pero la intensidad del tormento físico y mental que retrató el director Tobe Hooper (que en paz descanse) nos convence de que vimos atrocidades más gráficas de lo que realmente ocurre en la pantalla. A casi cincuenta años de su estreno, The Texas Chain Saw Massacre sigue siendo una experiencia perturbadora que sus múltiples secuelas, reboots y precuelas trataron de duplicar... sin lograrlo hasta el momento. Incluso la primera secuela, The Texas Chainsaw Massacre 2 (dirigida por el mismo Hooper), reconoció que era imposible recrear la atmósfera de la original, y prefirió convertirse en una delirante farsa bañada en sangre y vísceras (cortesía de Tom Savini, nada menos). No voy a perder tiempo recontando todas las películas (ocho sin contar la nueva), porque la franquicia de Chainsaw nunca estableció un universo claro y cronológicamente consistente, así que no tiene sentido re-visitar el tedioso nihilismo del reboot The Texas Chainsaw Massacre (2003), ni el inesperado humor sardónico de Texas Chainsaw 3D (2013), y mucho menos el extraño giro a "whodonit" de Leatherface (2017). Y ahora se estrena Texas Chainsaw Massacre (disponible en Netflix), otra auto-proclamada "secuela directa" que ignora a sus predecesoras y adopta la actitud de "borrón y cuenta nueva".
¿Funcionó esa estrategia? Sí y no. Por el lado positivo, Texas Chainsaw Massacre se aproxima ligeramente a la intensidad de la original, y complementa el suspenso con abundante "gore", excelente cinematografía, y válidos comentarios sobre las divisiones culturales de los Estados Unidos. Por el lado negativo, el libreto arruina la película con los personajes más ridículamente ineptos del Horror contemporáneo. En serio, es frustrante la cantidad de veces que cometen errores absurdos para evitar que la película termine prematuramente. Desde luego es una práctica común en el cine de terror, y ya debería estar acostumbrado... pero Texas Chainsaw Massacre se lleva el premio.
En fin... será mejor enfocarse en lo bueno.
La renovación del pueblo fantasma y la "invasión" de las jóvenes empresarias se presta para explorar las contradicciones del capitalismo, y el contraste ideológico entre las áreas rurales conservadoras de los Estados Unidos y la política liberal de los centros urbanos. Y no solo es un adorno para simular relevancia social, sino que influye en el desarrollo de los personajes, especialmente Lila (Elsie Fisher), una joven traumatizada por un tiroteo escolar, que ahora debe lidiar con individuos como Richter (Moe Dunford), el mecánico de Harlow que defiende su derecho a portar armas porque están en Texas, y nadie les dice lo que pueden hacer; pero Lila tiene cicatrices que indican el peligro de esa actitud. Y aunque el mensaje se vuelve un poco confuso, sin duda aprecié la intención de elevar la cinta sobre su modesto nicho de terror.
Lo cual nos lleva al otro gran acierto de Texas Chainsaw Massacre: la cantidad de sangre y grotescas muertes realizadas por los estudios Illusion Industries y Mr. X con una perfecta mezcla de efectos prácticos y digitales. Incluso diría que Texas Chainsaw Massacre tiene los mejores "kills" del año... y apenas estamos en Febrero (ejemplo: la ventana del autobús).
Finalmente, las actuaciones de Sarah Yarkin (Happy Death Day 2U) y Elsie Fisher (Eighth Grade) tienen suficiente emoción para compensar las figuras desechables del reparto secundario que solo existen como víctimas potenciales de Leatherface (Mark Burnham). Y no diré más al respecto.
Es una lástima que las virtudes visuales y temáticas de Texas Chainsaw Massacre se demeriten por la exasperante idiotez de los personajes. Solo queda esperar que los bolsillos sin fondo de Netflix financien otra "secuela directa" que ignore los problemas de Texas Chainsaw Massacre, y establezca una ruta más inteligente para continuar la saga. Sugerencia de título: Texas Chain Saw Massacre; perfectamente claro y nada confuso.
Calificación: 7

IMDb

Sunday, February 20, 2022

Uncharted: Fuera del Mapa (Uncharted)



Síntomas: El ladrón Nathan Drake (Tom Holland) se une al aventurero Victor Sullivan (Mark Wahlberg) para buscar el Tesoro de Magallanes, perdido desde hace 500 años durante la primera travesía alrededor del mundo. Pero el millonario Santiago Moncada (Antonio Banderas) sigue de cerca sus pasos...

Diagnóstico: Como siempre, desconozco el videojuego Uncharted en el que se basa la película Uncharted: Fuera del Mapa (bueno, sé que existe, pero nunca me interesó jugarlo porque es de consola, y como "PC gamer" desde hace aproximadamente cien años, siento un profundo prejuicio contra esas plataformas) (Sí, es un prejuicio irracional, ignorante, y hasta ofensivo... pero "perro viejo no aprende trucos nuevos"; y no hay muchos perros tan viejos como yo).
¿En qué estaba? Ya recuerdo: no me importa si Uncharted: Fuera del Mapa es una fiel adaptación del videojuego. Solo me interesa saber si funciona como película. La respuesta, después de estos mensajes.
Respuesta: Meh.
Uncharted: Fuera del Mapa quiere ser una versión moderna de Raiders of the Lost Ark, pero se parece más a la insufrible trilogía de Dan Brown (The Da Vinci Code, Angels & Demons e Inferno). Durante la primera mitad, Nathan Drake (Tom Holland), Victor Sullivan (Mark Wahlberg) y Chloe Frazer (Sophia Ali) viajan por el mundo siguiendo las pistas que dejó el navegador de Magallanes sobre la ubicación de un gran tesoro extraviado desde el siglo dieciséis. Y, desde luego, el trío de aventureros enfrenta ocasionalmente a los esbirros del millonario Santiago Moncada, comandados por la letal Jo Braddock (Tati Gabrielle). Suena interesante, pero en la práctica son las mismas rutinas de templos antiguos, ruinas perdidas y "raves" que me han hecho bostezar en las películas antes mencionadas. Por otro lado, esa estructura modular separada por acertijos emula el modelo narrativo de los videojuegos, así que tal vez los fans de Uncharted encontrarán estas secciones menos tediosas que yo, lo cual respeto.
Afortunadamente Uncharted: Fuera del Mapa mejora en el tercer acto, cuando el director Ruben Fleischer (Zombieland) aprovecha su talento para filmar épicas secuencias de acción absolutamente inverosímiles, pero visualmente impresionantes y con suficiente vigor para despabilar al público (al menos a mi). Solo diré que nunca había visto una batalla naval como la que presenta Uncharted: Fuera del Mapa. Es como una combinación de Pirates of the Caribbean y Fast and the Furious que por sí sola justifica el precio del boleto.
Otro acierto menor es la química que comparten los protagonistas. Tom Holland es básicamente Peter Parker sin uniforme de Spider-Man, bromeando en situaciones de peligro, y disculpándose con los villanos cuando los arroja desde un avión (no es SPOILER, ya que la película empieza con esa secuencia... aunque nos obliga a esperar hora y media para ver cómo termina). Por su parte, Mark Wahlberg interpreta a Victor Sullivan con apropiado cinismo y cuestionable lealtad, pues es capaz de traicionar a cualquiera para satisfacer su codicia. En el papel del villano, Antonio Banderas es bastante olvidable, pero me gustó verlo en una película grande después de tantas "B-Movies" que no aprovechan su talento. Finalmente, Sophia Ali (Truth or Dare) es una adecuada "sidekick" que balancea la testosterona de los héroes; y Tati Gabrielle (Chilling Adventures of Sabrina) se divierte en un papel de experta asesina que no quedaría mal en una película de James Bond.
A fin de cuentas ubicaría Uncharted: Fuera del Mapa al mismo nivel que Tomb Raider (versión de Alicia Vikander): un buen reparto y sólidas secuencias de acción para compensar un genérico argumento y flojo melodrama. Y, aunque las dos dejaron la puerta abierta para futuras secuelas, preferiría continuar con Lara Croft, tan solo porque sus aventuras no me recordaron The Da Vinci Code. Y porque sus juegos eran originalmente para computadora.
Calificación: 7.5

IMDb

Saturday, February 19, 2022

Fistful of Vengeance



Síntomas: Mientras buscan al asesino de una mujer, tres guerreros místicos se involucran en el conflicto de dos semi-dioses que quieren destruir el mundo.

Diagnóstico: Técnicamente la película Fistful of Vengeance (disponible en Netflix) es la secuela de la serie Wu Assassins (también en Netflix), que nunca he visto. Sin embargo, creo que no es necesario conocer los detalles de la saga para apreciar las tremendas secuencias de acción, la estilizada dirección, y las impresionantes locaciones urbanas de Fistful of Vengeance. Después de ver tantas películas sobre pueblos pequeños de Tailandia, fue impresionante presenciar la escala y modernismo de la ciudad de Bangkok.
Por otro lado, dudo mucho que la serie me hubiera ayudado a entender el obtuso libreto de Fistful of Vengeance, repleto de situaciones incomprensibles (¿exactamente qué ocurrió en la sala de conferencias bañada en sangre?), risibles diálogos ("Si Pan-Gu triunfa, seremos como los sueños olvidados de una mariposa"), y mediocres actuaciones que nunca expresan emociones convincentes (cualquier ofensa, por grave que sea, se resuelve con declaraciones de "somos familia" copiadas directamente de Fast and the Furious). Afortunadamente nadie ve una película como Fistful of Vengeance por el drama, sino por la acción; y en ese aspecto me pareció entretenida y recomendable como simple "performance" audiovisual (mención especial para la banda sonora de Toby Chu, ¡incluyendo música de Amyl and the Sniffers!), sobre todo para fans indulgentes de las artes marciales (como yo).
La mitología asiática inspiró el asunto de los dioses, los guerreros místicos, y el "Dao" (algo así como la Fuerza de Star Wars) que le da poderes especiales a Kai Jin (Iko Uwais). Pero a fin de cuentas todo se reduce a la venganza que se transforma en una misión para salvar al mundo. Kai Jin y sus amigos Lu Xin Lee (Lewis Tan) y Tommy Wah (Lawrence Kao) descubren que la asesina de la hermana de Tommy fue Ku An Qi (Yayaying Rhatha Phongam), una peligrosa líder de la mafia tailandesa. Pero un enigmático empresario les advierte que no es una mujer normal, sino la mitad de una deidad que necesita un mcguffin mágico para ganar inmenso poder, el cual utilizará para recrear el mundo en su propia imagen (¿qué demonios significa eso?) Esto pone en contacto a los héroes con Adaku (Pearl Thusi), una agente de Interpol que quiere destruir la organización criminal de Qi; y Preeya (Francesca Corney), la mercenaria tailandesa encargada de conseguir lo que necesiten para cumplir su misión.
Naturalmente el melodrama solo sirve como preludio la acción, y el director Roel Reiné (The Scorpion King 3: Battle for Redemption) no pierde tiempo para llegar a lo bueno. Por ejemplo: una épica secuencia de veinte minutos que comienza en un elegante hotel, continúa en las calles de Bangkok, y termina en el río Chao Phraya. Nada tiene sentido, pero me impresionó la visión de Reiné para conectar las peleas en distintas locaciones, y para mantener un alto nivel de suspenso con una mezcla de enemigos desechables y "Bosses" más peligrosos que presentan retos reales para los héroes.
Habiendo dicho eso, el uso de magia y misticismo significa que la gran batalla final degenera en un desfile de efectos especiales un poco ridículos; pero quiero pensar que fue un homenaje al clásico cine "wuxia" (como The Bride with White Hair o Zu: Warriors from the Magic Mountain). Y si bien Fistful of Vengeance nunca será uno de esos clásicos, puedo recomendarla como una sólida aventura de artes marciales con un atractivo estilo visual, y suficiente acción para disculpar sus tropiezos. Además, me dejó con la intención de ver la serie Wu Assassins; quiero estar preparado para la secuela, y tal vez así lograré entender la analogía de la mariposa.
Calificación: 8 (solo para conocedores de las B-Movies)

IMDb

Wednesday, February 16, 2022

Kimi



Síntomas: Durante su labor como analista de audio para un asistente digital llamado "Kimi", Angela Childs (Zoe Kravitz) descubre evidencia de un crimen; pero cuando trata de alertar a las autoridades se convierte en blanco de individuos muy peligrosos.

Diagnóstico: Hace algunos meses la película The Woman in the Window nos ofreció una moderna re-interpretación de Rear Window (1954)... y el resultado, francamente, fue bastante mediocre a pesar de contar con buenos actores y un enfoque más psicológico de la premisa.
Y ahora el incansable Steven Soderbergh (¡cinco películas en tres años!) nos presenta su propia versión "hi-tech" de Rear Window, reemplazando las ventanas físicas por las ventanas del programa que la protagonista utiliza para "espiar" a los usuarios de un nuevo asistente digital llamado Kimi (similar a Siri y Alexa), desarrollado por la misteriosa empresa Amygdala.
Bueno, técnicamente Angela Childs (Zoë Kravitz) no está espiando a las personas que usan Kimi; su trabajo consiste en clarificar órdenes confusas que el asistente no supo interpretar, y añadir el contexto apropiado para mejorar el sistema de reconocimiento de voz. Por ejemplo, cuando una mujer quiere comprar "papel de cocina", Angela le informa al algoritmo que eso significa "toallas de papel". Y así procede la rutina de Angela, trabajando metódicamente desde su departamento debido a la agorafobia que se recrudeció durante la pandemia de Covid-19. Entonces Angela escucha una grabación de algo que parece un crimen, e inicia una investigación que la pone en peligro mortal.
De este modo Soderbergh construye un sólido "techno-thriller" lleno de suspenso y paranoia; y al mismo tiempo hace astutos comentarios sobre la tecnología que ya invadió todos los niveles de la vida diaria, ayudándonos en algunas cosas, pero erosionando poco a poco nuestro derecho a la privacidad, mientras entregamos voluntariamente nuestra información a monolíticas corporaciones más interesadas en sus ganancias que en la seguridad de sus clientes.
Desde luego no es un mensaje nuevo (ya vimos los mismos temas en cintas como The Circle, Anon y Searching... por no mencionar la mega-clásica Hackers); pero me impresionó la iniciativa de Soderbergh y el guionista David Koepp (Jurassic Park) para fusionar el fondo con la forma, sin sacrificar su integridad individual. Como thriller, Kimi cumplió mis expectativas gracias al excelente trabajo de Zoe Kravitz (Mad Max: Fury Road) en el papel principal, capturando la angustia existencial del mundo moderno y personificando las contradicciones de la tecnología que la rodea: gracias a esa infraestructura Angela puede trabajar desde su casa, consultar remotamente a su psicólogo, y mantener una pálida semblanza de vida social con su familia y algunos amigos (bueno, un solo amigo que vive en el edificio de enfrente); pero esa misma tecnología conoce todos sus secretos y puede convertirse en un arma dirigida en su contra. Una añeja moraleja ingeniosamente replanteada en un relato entretenido y fácil de asimilar, cuyo mensaje fluye orgánicamente a partir del drama, sin volverse obvio ni estridente.
Es muy fácil identificarnos con Angela porque compartimos el mismo casual desdén por la privacidad personal, y estamos demasiado acostumbrados a los beneficios de la tecnología "gratuita" como para cuestionar el auténtico precio que estamos pagando. Y ahora, si me permiten, voy a publicar esta crítica en Blogger, un servicio gratuito de Alphabet (antes Google), quien también conoce mi tarjeta de crédito, historial de búsquedas, y hasta el nombre de mis mascotas. ¿Qué podría salir mal?
Calificación: 8.5

IMDb

Monday, February 14, 2022

El Exorcismo (The Banishing)



Síntomas: Un vicario y su familia se mudan a la mansión adjunta a su nueva parroquia, sin saber que fue el escenario de una horrible tragedia cuyos residuos psíquicos aún persisten.

Diagnóstico: ¡Ya extrañaba los caprichos del Maestro Traductor©! Para variar, no hay exorcismos en la película El Exorcismo... pero entiendo el error. La trama empieza como una típica "casa embrujada", y luego se desvía por las prácticas ocultas de sociedades secretas, las maquinaciones de la Iglesia Católica para sobrevivir en tiempos difíciles, y la tragedia de una mujer condenada a sufrir el estigma de un turbulento pasado. Ah, y también hay anomalías temporales, conflicto familiar, y la inminente amenaza de una guerra por el avance del fascismo en Europa a fines de los años treintas.
Sí, El Exorcismo es otra película que intenta hacer muchas cosas al mismo tiempo; sin embargo el director Christopher Smith (Severance, Triangle) tiene suficiente talento para respaldar su ambición, y logró combinar esa multitud de elementos en una eficiente historia que abarca un amplio espectro temático y emocional, sin perder de vista el factor humano al centro del caos paranormal. Y todo eso en 97 minutos que no permiten digresiones ni piezas sueltas en su intrincada narrativa.
Todo comienza con la llegada del Vicario Linus Foster (John Heffernan), su esposa Marianne (Jessica Brown Findlay), y su hija Adelaide (Anya McKenna-Bruce) a la mansión Morley Hall para reemplazar a un pastor que emigró a Australia... o al menos eso les dijo el Obispo Malachi (John Lynch). Pero con el paso de los días (y las noches), Marianne percibe extraños fenómenos que sugieren una presencia maligna en su nuevo hogar. Y cuando la pequeña Adelaide empieza a hablar con amigos imaginarios, Marianne reconoce que algo raro está pasando... pero el único que le cree es Harry Reed (Sean Harris), el borracho local que tiene sus propios motivos para infiltrarse en la casa.
Sin duda suena confuso, pero Smith conduce la historia con mano segura, colocando metódicamente las piezas del rompecabezas hasta revelar una situación más peligrosa que cualquier fantasma convencional. El inconveniente de ese proceso es que El Exorcismo no es particularmente terrorífica, pues su énfasis está en resolver el misterio de la casa, en vez de generar sobresaltos. Y además el final se siente anti-climático, más triste que aterrador, y con un extravagante epílogo que realmente me tomó por sorpresa... aunque, pensándolo bien, tiene una lógica perversa, y sirve para explicar las acciones de ciertos personajes.
Personalmente disfruté la arcana atmósfera de El Exorcismo y los complejos giros del libreto escrito por David Beton, Ray Bogdanovich y Dean Lines; pero admito que podría decepcionar al público casual que esperaba algo más genérico para pasar el rato sin esforzarse demasiado. Por el lado positivo, las actuaciones son excelentes; el diseño de producción nos transporta a uno de los períodos más cruciales de la era moderna; y la cinematografía de Sarah Cunningham captura la decadente nobleza de una casa que vio mejores épocas... y de una sociedad que se aferra a la tradición mientras resiste las mareas del cambio político. Muchas cosas al mismo tiempo; pero bien distribuidas para añadir sustancia al horror, y sentido al sufrimiento humano.
Calificación: 8 (sería 9 con un mejor final)

IMDb

Sunday, February 13, 2022

Muerte en el Nilo (Death on the Nile)



Síntomas: Una importante figura de la alta sociedad es asesinada durante un crucero por el río Nilo; pero el famoso detective Hercules Poirot (Kenneth Branagh) está a bordo, y no puede resistir un misterio.

Diagnóstico: El éxito crítico y económico de Murder on the Orient Express le dio suficiente confianza al director/productor/actor Kenneth Branagh (y sus inversionistas) para adaptar otra novela de Agatha Christie con una trama similar. Muerte en el Nilo es otro "misterio de cuarto cerrado", donde víctimas y sospechosos se encuentran a bordo de un barco sin escape posible... pero con suficientes motivos para matar.
La excepción, desde luego, es Hercules Poirot (Kenneth Branagh), el mejor detective del mundo, que casualmente está de vacaciones en Egipto cuando lo invitan a participar en el compromiso de una influyente pareja a bordo de un crucero por el río Nilo; y, bueno, cuando alguien aparece asesinado, Poirot se da cuenta de que sus vacaciones terminaron.
Muerte en el Nilo introduce algunos cambios sobre el libro (por ejemplo, una novelista se transformó en cantante de jazz; surgieron conexiones familiares entre algunos pasajeros; y el detective tiene un motivo personal para resolver el misterio) que no afectan el tono de la historia ni alteran el final. Incluso disfruté la adición de un prólogo ubicado en el año 1914, donde vemos al joven Hercules Poirot como soldado en las trincheras de la Primera Guerra Mundial, utilizando desde entonces sus formidables poderes de observación para evitar una masacre. Este prólogo sirve como "historia de origen" del notorio bigote que usa Poirot; pero me gustó la idea de una precuela sobre la juventud del detective y su transformación de humilde soldado a celebridad mundial. Tal vez podrían usar una historia corta de Agatha Christie como base narrativa de esa hipotética película, con la venerable Miss Marple (la detective amateur que inspiró la popular serie televisiva Murder, She Wrote) como mentora del joven Poirot.
¿Por qué estuve pensando todo eso durante Muerte en el Nilo? Porque, francamente, me aburrió la primera mitad, dedicada a introducir blandos personajes y sus insípidos melodramas. Entre ellos: un doctor militar (Russell Brand, en un papel serio); un hombre enamorado (Armie Hammer); dos mujeres que pelearon por su afecto (Gal Gadot y Emma Mackey); una tímida secretaria (Rose Leslie); una millonaria comunista y su enfermera (Jennifer Saunders y Dawn French); una famosa pintora y su hijo (Annette Benning y Tom Bateman); un abogado de dudosa reputación (Ali Fazal); y una cantante de jazz y su tía (Letitia Wright y Sophie Okonedo). Creo que no me faltó ninguno. Y si me faltó, probablemente no es relevante para la trama.
Muerte en el Nilo mejora un poco en la segunda mitad, cuando Poirot inicia su investigación y la cinta se enfoca en el proceso deductivo. En su faceta de director, Kenneth Branagh inyecta energía en los monólogos e interrogatorios del detective, aprovechando los escenarios egipcios y las cabinas del barco "Karnak" para añadir variedad visual y acentuar el suspenso. El problema es que nunca sentí algo por las víctimas, lo cual redujo mi interés en la pesquisa, y eventualmente en la película entera. No sé si fue culpa del libreto de Michael Green, o del anacrónico estilo teatral de una novela escrita hace noventa años. Como sea, el resultado es que Muerte en el Nilo me pareció inferior a Murder on the Orient Express, a pesar de sus altos valores de producción y la noble intención del director por revivir el legado de Agatha Christie para las nuevas generaciones. Creo que las historias de esta autora funcionan mejor en formatos más modestos (al estilo de las cintas Crooked House y Agatha and the Truth of Murder), que no requieren costosos efectos especiales, ni estrellas de cine, y mucho menos estrenos globales como si fueran "blockbusters" de Marvel.
En resumen: Muerte en el Nilo sigue siendo una buena historia, pero le quedó grande la visión de Brannagh. Ojalá el director encuentre una nueva estrategia si decide continuar con Agatha Christie; después de todo, aún le faltan "The Mirror Crack'd" y "And Then There Were None". O, mejor aún, la precuela del joven Poirot, producida a bajo costo para algún servicio de "streaming" o para la televisión británica. Estoy seguro de que recibirían a Branagh con los brazos abiertos.
Calificación: 6.5

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