Thursday, December 31, 2020

¡Muchas Felicidades!



A pesar de todos los retos que vivimos en el año 2020, no puedo quejarme porque tengo la oportunidad de agradecer una vez más a los lectores sus visitas, comentarios, y su apoyo (¡incluyendo donativos!) hacia este modesto blog, que está próximo a cumplir siete años. Les deseo lo mejor para el 2021, y espero sinceramente que la situación mundial mejore... aunque un pequeño sector paranoico de mi cerebro sigue pensando que este es solo el principio. En fin... como dicen, "hay que esperar lo mejor, y prepararse para lo peor". Con un poco de suerte, lo "peor" del 2021 será que Dune no sea tan buena como esperamos. ¡Reciban un abrazo, y muy Feliz Año Nuevo! ¡Gracias por todo!

Pablo del Moral

Wednesday, December 30, 2020

Soul



Síntomas: El sueño del profesor de música Joe Gardner (voz de Jamie Foxx) siempre fue tocar en una banda profesional de jazz; pero el día en que se cumple su deseo Joe sufre un accidente que lo deja en estado de coma, y su alma llega a "El Gran Antes", donde las nuevas almas se preparan para su encarnación en la Tierra.

Diagnóstico: Después de un largo período de interminables secuelas y mediocres cintas infantiles, el estudio Pixar decidió madurar y abordar temas más adultos, sin perder el sentido del humor y sensibilidad familiar que tanto éxito les dio. El mejor ejemplo de esta nueva fase fue la cinta Inside Out (2015), una ingeniosa exploración de la psicología humana adornada con vivos colores y simpáticos personajes para hacer más digerible su mensaje. Y ahora Pixar dirige su atención a otro gran misterio existencial en Soul, una surrealista parábola sobre el significado de la vida desde el punto de vista de la muerte. Definitivamente no estamos en territorio de Cars 2.
El profesor de música Joe Gardner (voz de Jamie Foxx) disfruta su trabajo en una escuela secundaria de Nueva York, pero no es lo que quería hacer en la vida. Entonces recibe la oportunidad de tocar con el grupo de jazz de la legendaria Dorothea Williams (voz de Angela Bassett), y aunque solo es por una noche, podría ser el comienzo de su nueva vida. Desafortunadamente Joe sufre un accidente, y su alma termina en una zona metafísica donde extrañas entidades preparan a las almas nuevas para su llegada a la Tierra. Ahí conoce a 22 (voz de Tina Fey), un alma cínica y rebelde que no obedece las reglas, y ambos emprenden una aventura multi-dimensional que tal vez les ayudará a encontrar el sentido de la vida.
En cierto modo Soul recicla la fórmula de incontables películas donde los personajes buscan algo, y encuentran otra cosa. Sin ir muy lejos, la previa cinta de Pixar, Onward, hizo exactamente lo mismo, con un par de hermanos que buscaban un objeto mágico, y descubren el significado de la familia, o algo así. Pero Soul es mucho más ambiciosa en sus conceptos e intención, pues propone una inusual cosmología con reglas y procesos espirituales que debemos asimilar al mismo tiempo que el protagonista... y ahí es donde Soul tropieza de vez en cuando con su desbordante creatividad.
Las condiciones del "Gran Antes" y la preparación de las nuevas almas son razonablemente claras, pero implican obstáculos arbitrarios y soluciones convenientes que desafían la tradicional elegancia narrativa de Pixar, quienes antes ponían gran cuidado en la cohesión de sus libretos. Claro, eso era cuando hacían una película cada tres o cuatro años; pero cuando empezaron a hacer varias películas al año (Onward se estrenó en Marzo del 2020), fue evidente que el rigor de antaño se redujo en aras de la productividad... probablemente por solicitud de Disney.
Pero, bueno... es normal que no todo "conecte" perfectamente en una historia tan densa como Soul. Y hasta podríamos decir que sus variaciones representan la estética del jazz, improvisando pasajes y creando transiciones que nos desorientan momentáneamente, hasta que se vuelven parte natural de la composición gracias al talento de los "músicos" (en este caso los directores Pete Docter y Kemp Powers). Por ejemplo: en un momento crítico donde está en juego el futuro de Joe, todo se detiene para... cortarse el cabello. Es una escena maravillosa que contribuye a los temas de la película, pero ni así logra ocultar su incongruencia con el etéreo tono de la cinta.
Afortunadamente hay tantas cosas buenas en Soul que sus ocasionales caprichos no disminuyen el valor de la experiencia general; sobre todo cuando esas cosas buenas incluyen las maravillosas actuaciones de Jamie Foxx, Tina Fey, Richard Ayoade, y Phylicia Rashad; las piezas de jazz compuestas por Jon Batiste, mágicamente conjugadas con la música incidental de Trent Reznor y Atticus Ross (Portento del Fin del Mundo No. 139: Disney colabora con Nine Inch Nails); y, desde luego, la animación más expresiva y los ambientes más foto-realistas que ha generado Pixar hasta el momento, lo cual es decir bastante.
Sigo disfrutando el cine "tradicional" de Pixar (al menos parcialmente), pero Soul despertó partes de mi cerebro que nunca se activaron mientras veía Toy Story, Monsters, Inc., o incluso The Incredibles, lo cual no solo refleja la madurez de Pixar como artistas, sino el reconocimiento de que el público que capturaron hace un cuarto de siglo (se escucha más dramático así) también creció, y ahora tiene preguntas más complicadas que "¿mis juguetes hablan cuando nadie los ve?" Me gusta mucho este camino, y esperaré con entusiasmo los frutos de la "crisis de la edad madura" de uno de los estudios más audaces e innovadores de Hollywood... siempre y cuando Disney les siga dando permiso de extender su mercado objetivo. A fin de cuentas todos salimos ganando; pero, como Soul sugiere, no es fácil romper los hábitos del pasado.
Calificación: 9

IMDb

Monday, December 28, 2020

The Midnight Sky



Síntomas: Durante una catástrofe global, el astrónomo Augustine Lofthouse (George Clooney) decide permanecer en el observatorio ártico Barbeau para contactar a los tripulantes de la misión espacial Aether, quienes regresan a la Tierra sin saber lo que les espera.

Diagnóstico: Después de realizar varios dramas de mediana calidad (como The Monuments Men y Suburbicon)(para ser justos, Good Night, and Good Luck fue excelente), George Clooney decidió intentar algo distinto en su faceta de director, y el resultado fue The Midnight Sky, una obra de ciencia ficción "seria" que aspira al mismo nicho de cintas como Interstellar, Arrival y The Martian. Sin embargo le faltó el ingrediente principal de la ciencia ficción seria: grandes ideas que exploren, refuten o expandan nuestra percepción del universo y de la humanidad misma. Sin ese componente esencial The Midnight Sky es básicamente una elegante "B-Movie" con grandes estrellas de cine (George Clooney y Felicity Jones), excelentes efectos especiales (algunos realizados con la nueva técnica de "Stagecraft" que desarrolló ILM para la serie The Mandalorian), y un drama personal relativamente satisfactorio, pero con limitada resonancia emocional.
No estoy diciendo que The Midnight Sky sea una mala película; pero tampoco fue la experiencia trascendental que el director probablemente esperaba. O tal vez Clooney solo quiso aprovechar el contexto post-apocalíptico para mostrar la tenacidad del espíritu humano. Como sea, me gustó The Midnight Sky, aunque podría decepcionar al público con expectativas más... intelectuales. Lo cual no tiene nada de malo.
En términos prácticos, The Midnight Sky incluye dos sub-tramas separadas por millones de kilómetros: en la Tierra, Augustine Lofthouse (George Clooney) enfrenta una grave situación personal que influye en su decisión de quedarse en la estación científica Barbeau, en vez de evacuar junto con los demás trabajadores. Entonces, en completa soledad (o al menos eso cree), Augustine utiliza la poderosa antena del observatorio para contactar a la tripulación de la nave Aether.
En el espacio, los tripulantes de la Aether enfrentan crisis físicas y existenciales, empezando por la interrupción de comunicaciones con la Tierra. Ellos se lo atribuyen a fallas mecánicas; pero, sea cual sea la razón, la soledad y la frustración empiezan a afectar su desempeño.
Ambas sub-tramas se conectan gradualmente por medio de "flashbacks" donde vemos cómo Augustine (interpretado en su versión joven por Ethan Peck)(Sí, el nuevo Spock de Star Trek: Discovery) se relaciona con los inicios de la Misión Aether.
Las dos historias tienen buenos momentos de drama, suspenso, y un poco de acción. Sin embargo los "flashbacks" me parecieron débiles y casi innecesarios... hasta que llegamos al "twist" final que, francamente, se siente como un truco barato, y ni siquiera causa suficiente impacto para justificar su existencia. Pero, bueno... al menos responde algunas preguntas, y repara agujeros lógicos en el libreto escrito por Mark L. Smith, y basado en la novela "Good Morning, Midnight", de Lily Brooks-Dalton.
La cinematografía es excelente tanto en la Tierra como en el espacio; los efectos especiales merecen verse en una pantalla de buen tamaño para apreciar su diseño y atención al detalle (sin embargo, por ser una exclusiva de Netflix, sospecho que mucha gente terminará viendo The Midnight Sky en tabletas o teléfonos). Y aunque no diría que las actuaciones son brillantes, definitivamente reflejan el talento de un reparto que incluye a Felicity Jones, David Oyelowo, Kyle Chandler, Demián Bichir, Tiffany Boone, Sophie Rundle, Tim Russ (¡otra conexión con Star Trek!) y la niña Caoilinn Springall.
Entonces, The Midnight Sky está muy lejos de Interstellar o Arrival, pero podría competir (con amplia ventaja) en la misma categoría que Ad Astra o Transcendence, lo cual es más que suficiente para darle una recomendación, acompañada por la advertencia de mantener bajas expectativas, y no esperar mucha "ciencia" en este lento pero ambicioso relato post-apocalíptico con buenas imágenes, y un poco de redención para el fin del mundo. A estas alturas no podemos pedir más.
Calificación: 7.5

IMDb

Sunday, December 27, 2020

Wonder Woman 1984



Síntomas: El magnate petrolero Max Lord (Pedro Pascal) utiliza una reliquia mágica para salvar a su empresa de la ruina, pero su ambición crece hasta poner al mundo en peligro, y solo Diana Prince (Gal Gadot) podrá detenerlo.

Diagnóstico: Al igual que Diana Prince, la película Wonder Woman 1984 tiene dos identidades que luchan por encontrar un balance entre lo que QUIEREN hacer y lo que PUEDEN hacer.
Para empezar, me agradó la estructura básica de Wonder Woman 1984 porque, a pesar de utilizar magia y mitología como ejes del argumento, trata de seguir una secuencia (relativamente) lógica, conectando crisis progresivamente más grandes, y modificando el comportamiento de los villanos conforme los corrompe el poder. Y también Diana Prince tiene oportunidad de evolucionar, como indica el prólogo ubicado en la isla de Themyscira, donde la joven Diana (Lilly Aspel) compite en un evento deportivo contra amazonas más grandes que ella, y recibe una lección de vida que le enseña el auténtico significado de la Navidad. Perdón, del heroísmo.
Entonces, los temas y estructura de Wonder Woman 1984 estaban bien acomodados para construir una digna sucesora de la exitosa película original. ¿Qué salió mal?
No estoy seguro. Supongo que la directora Patty Jenkins lleva una buena parte de la culpa, junto con el co-guionista Geoff Johns, veterano escritor de comics cuya transición al mundo del cine fue recibida con gran regocijo (al menos por mi), pues por fin estaría a cargo alguien que "entiende" los comics... aunque su presencia no ha logrado corregir el Universo Cinematográfico de DC Comics. O tal vez Johns perdió perdió la razón (junto con su alma) cuando aceptó un trabajo en Hollywood.
Como sea, el punto es que Wonder Woman 1984 comienza con buenas ideas que se arruinan por una terrible ejecución. Como ejemplo voy a señalar la primera secuencia de acción en el "presente" (1984): cuatro ladrones roban una joyería en un centro comercial; pero no les interesan las joyas del mostrador, sino la bodega secreta donde se trafican reliquias arqueológicas para coleccionistas privados. Entonces Diana (Gal Gadot) detiene el robo, atrapa a los ladrones, y salva vidas inocentes. La secuencia establece el "sabor" cultural de los ochentas, y también nos muestra la adaptación de Diana al "mundo de los hombres", utilizando sus poderes con asombrosa soltura mientras protege su identidad del escrutinio público. Además, el asunto del mercado negro conduce al "mcguffin" que todos quieren poseer... incluyendo a Diana.
Sin embargo, parece que el libreto también se escribió en los ochentas, pues está plagado de arcaicos clichés que frenan cualquier intento de innovación y destruyen todo indicio de suspenso. La "historia" se siente tan forzada y superficial como una caricatura ochentera, escrita por comité para satisfacer a los mercadólogos en vez del público. Al igual que el villano Maxwell Lord (Pedro Pascal), Patty Jenkins y Geoff Johns quieren resolver todo mágicamente, sin invertir tiempo ni esfuerzo en la integración orgánica de los elementos narrativos (dos ejemplos: el absolutamente ridículo asunto del avión; y la búsqueda del libro que guarda las respuestas sobre la reliquia). Y tampoco supieron crear momentos dramáticos que se sientan auténticos, en vez de inertes y pre-fabricados (como la relación entre Lord y su hijo... o, peor aún, el espectacularmente estúpido final).
Entre las cosas rescatables de Wonder Woman 1984 señalaría la actuación de Gal Gadot, sobre todo cuando sufre los estragos de la reliquia mágica y disminuye su poder. Esa vulnerabilidad restaura la humanidad de Diana y nos muestra su temple como persona normal, y no necesariamente como Princesa de las Amazonas. Pedro Pascal empieza bien como un pintoresco magnate petrolero con grandes planes para rescatar su empresa de la bancarrota, pero termina como parodia de villanía. A Kristen Wiig le ocurre lo contrario: empieza como arquetípica "nerd" incomprendida, y gana dimensión conforme se manifiestan sus poderes. Lástima que su gran pelea con Diana sirve como "anti-clímax" libre de tensión, y con cuestionables efectos especiales. Curiosamente Chris Pine se roba la película como Steve Trevor (después de que lo odié en la cinta original), adoptando la función de "pez fuera del agua" que añade un poco de humor para aligerar la situación.
Parece fácil culpar a la directora, pero sospecho que Wonder Woman 1984 sufrió considerable influencia de ejecutivos empeñados en "arreglar" los problemas de la primera película, y satisfacer las expectativas del público... al menos como ellos las imaginan. Y, a fin de cuentas, Wonder Woman 1984 no es un desastre completo porque incluye buenas secuencias de acción (como la de Egipto), maneja conceptos interesantes, y tiene un ritmo inesperadamente ágil que mantiene nuestra atención durante dos horas y media, lo cual fue un pequeño triunfo por sí mismo. Pero definitivamente fue un paso atrás para Wonder Woman, para el Universo de DC Comics, y para el cine de super-héroes en general. Ya debería estar acostumbrado, pero después de tantos retrasos yo esperaba algo mejor. No cometeré el mismo error con las demás películas pospuestas por la pandemia.
Calificación: 7 (gana medio punto por la escena durante los créditos finales)

IMDb

Friday, December 25, 2020

Deathcember



Síntomas: Antología de 26 cortometrajes sobre los horrores que puede ocultar la Navidad.

Diagnóstico: Me alegra que el horror navideño se haya convertido en una tradición anual, en vez de una anomalía ocasional en el cine decembrino. Por otro lado, generalmente son películas independientes de bajo costo y aún menor ambición, que rara vez capturan la oscuridad latente de una temporada tan festiva.
Por el contrario, la antología Deathcember muestra desmedida ambición al presentar 26 cortometrajes (incluyendo dos durante los créditos finales) cuyos temas, técnicas y tonos abarcan un rango tan amplio que inevitablemente encontraremos algo interesante, o al menos divertido. No es tanto la calidad, sino la cantidad.
Algunos segmentos de Deathcember son tan breves que hasta una escueta sinopsis podría arruinar sus sorpresas. Entonces, en vez de describir cada una de las historias, solo mencionaré las que más me gustaron. Y, como no fueron muchas, tampoco será una "cápsula" demasiado larga.
"X-Mas on Fire", de Florian Frerichs: Varios criminales disfrazados de Santa Claus roban una joyería en Navidad con inesperados resultados. Un poco de violencia, y un "twist" surrealista que le da inesperada dimensión al relato.
"Villancicos", de Isaac Ezban (El Incidente, Los Parecidos): Buen manejo de tradiciones mexicanas, y un concepto absurdo (en el buen sentido) que no teme llevarnos a su consecuencia lógica.
"The Hunchback of Burg Hayn", de Bob Pipe: Homenaje al cine mudo con buenas dosis de humor negro.
"Crappy Christmas: Operation Christmas Child", de Jürgen Kling: Si no fuera animación estilo Gumby, sería un cortometraje escandalosamente brutal y profano; pero la técnica de "stop motion" y los personajes estilizados añaden un tono juguetón que diluye (un poco) el horror de la tragedia que retrata. Definitivamente mi segmento favorito de la antología.
"Five Deaths in Blood Red", de Ama Lea: Como típico homenaje al cine "giallo", es más estilo que sustancia; pero con eso quedé satisfecho.
"A Christmas Miracle", de Vivienne Vaughn: Fábula minimalista con la clásica moraleja de "ten cuidado con lo que pides, porque puedes recibirlo". En realidad no es muy buena, pero sale Barbara Crampton.
"Milk and Cookies", de Sam Wineman: Santa Claus cumple los deseos de un niño, aunque no todo es como parece. Una de las más originales interpretaciones de Santa Claus que he visto en el horror navideño.
"They Once Had Horses", de Lucky McKee (May, All Cheerleaders Die): Melancólico relato del viejo oeste sobre dos vaqueros que celebran la que podría ser su última Navidad. Otro de mis favoritos, no solo por la increíble atmósfera y cinematografía en blanco y negro, sino por las sinceras emociones que expresan los personajes.
"Before Sundown", de Jason A. Rostovsky: Una tradición judía influye en la Navidad de tres adolescentes. Buena "creature feature" donde apenas vemos al monstruo.
"Christmas Corp.se", de Annika Marx: Una fiesta navideña corporativa se arruina por un documento maldito. Creativo concepto que podría extenderse a largometraje.
Ninguno de estos diez cortos son excepcionales, y los restantes dieciséis varían entre "ugh" y "meh". Pero, como dije, la cantidad de material inspira constante curiosidad y ocasional satisfacción; si algún corto no nos gusta, no hay problema, porque en dos o tres minutos llegará uno nuevo.
Cierto, no es una estrategia muy eficiente para realizar una película de terror; sin embargo encontré admirable el esfuerzo de los productores Dominic Saxl, Ivo Scheloske y Frank Vogt para crear una plataforma atractiva y profesional donde muchos jóvenes directores (y un par de veteranos) pueden expresar su visión. En otras palabras: no fue el mejor regalo navideño, pero la intención es lo que cuenta.
Calificación: 6.5

IMDb

Wednesday, December 23, 2020

Songbird



Síntomas: En el año 2024, el virus Covid-23 tiene a la ciudad de Los Ángeles en permanente cuarentena bajo un estricto régimen policíaco, y con campos de concentración para pacientes infectados. Solo las personas inmunes pueden desplazarse libremente, como es el caso del mensajero Nico (KJ Apa); pero ese privilegio no bastará para salvar a su novia Sara (Sofia Carson) de una condena segura, a pesar de que no está infectada... todavía.

Diagnóstico: Anunciada (equivocadamente) como "la primera película filmada durante la pandemia" (creo que ese "honor" le corresponde a Host), Songbird es un genérico thriller de acción producido por Michael Bay con su habitual indiferencia por la integridad narrativa. Sin embargo, el director Adam Mason y el guionista Simon Boyes construyeron un futuro perturbadoramente creíble como continuación natural de la situación que vivimos actualmente con el Covid-19 (al momento de escribir esto se está anunciando una nueva mutación más contagiosa en Inglaterra; espero sinceramente que una película tan mediocre como Songbird no se convierta en el oráculo de horrores futuros). Claro, el argumento de Songbird no tiene mucho sentido, y hay demasiadas preguntas sin respuesta (¿de qué viven Sara y su abuelita? ¿Por qué no hay vacunas? ¿Cómo puede seguir funcionando un motel cuando no hay viajeros?); pero el retrato de una ciudad devastada por la pandemia plantea fascinantes ideas que no se sienten muy lejanas de nuestra realidad.
Y lo mismo podríamos decir de los personajes. El "romance prohibido" entre Nico y Sara es la trama principal, pero Songbird explora múltiples personajes tratando de sobrevivir de acuerdo a sus talentos y ambición. Entre ellos: Lester (Craig Robinson), el dueño del servicio de mensajería para la que trabaja Nico. El libreto lo utiliza igualmente como noble aliado y villano traidor, según lo que necesite cada escena; pero la simpatía de Robinson nos ayuda a aceptar que su "balanza moral" simplemente se inclina por lo que le más le conviene. William Griffin (Bradley Whitford) y su esposa Piper (Demi Moore) viven en una mansión con todas las medidas de seguridad posibles; pero todo su dinero no elimina el riesgo de contagio para su pequeña hija Emma (Lia McHugh), quien sufre deficiencia inmunológica. En la parte más humilde de la ciudad, May (Alexandra Daddario) canta canciones en YouTube que ofrecen esperanza a sus fans, incluyendo al soldado retirado Dozer (Paul Walter Hauser), quien practica el "aislamiento social" desde antes de la pandemia, debido a sus problemas físicos y psicológicos. Finalmente, el villano de la película es Emmett Harland (Peter Stormare), el sádico director del Departamento de Salud que disfruta enviando a los campos de concentración a cualquier persona que rompa las reglas, sin importar si está realmente infectada o no.
Como podemos suponer, las vidas de estos personajes se entrelazan conforme el drama se complica, y no todos sobrevivirán hasta el final bastante inverosímil pero razonablemente satisfactorio. La dirección de Mason y los altos valores de producción (no soy fan de Michael Bay como director, pero reconozco que es un sólido productor con excelente ojo para los aspectos técnicos de sus proyectos) compensan hasta cierto punto los agujeros lógicos del libreto. Y, como dije, el "world building" me pareció fenomenal porque se basa en problemas actuales, y nos advierte sobre el posible futuro de la sociedad si continuamos por el mismo camino.
Habiendo dicho eso... creo que Songbird está recibiendo críticas muy severas por explotar desvergonzadamente una tragedia global para vendernos entretenimiento de mediana calidad. Y en realidad no tengo argumentos para refutar esa percepción. Sin embargo es un tema muy subjetivo que afectará a cada espectador de distinta manera; y lo único que puedo decir es que Songbird no es tan mala como están diciendo, pero tampoco tan buena como para disculpar su falta de tacto. En todo caso, recomendaría esperar un par de años para verla... y entonces podremos decidir si fue una curiosidad cultural, o una funesta profecía que debimos escuchar a tiempo.
Calificación: 6.5

IMDb

Monday, December 21, 2020

Ma Rainey's Black Bottom



Síntomas: Mientras graban sus canciones más populares en un pequeño estudio de Chicago, la cantante de blues Ma Rainey (Viola Davis) y su banda tienen múltiples discusiones y conflictos alimentados por sus propios egos, y por las tensiones raciales de la sociedad norteamericana en 1927.

Diagnóstico: Estoy seguro de que las actuaciones en Ma Rainey's Black Bottom recibirán múltiples nominaciones en los más importantes premios cinematográficos de este año, y ciertamente las merecen. Sin embargo, como película Ma Rainey's Black Bottom me pareció un poco cansada por su estática estructura y artificialidad teatral que ni el director George C. Wolfe ni el guionista Ruben Santiago-Hudson (adaptando la obra de August Wilson) lograron ocultar en la transición a cine. O, mejor, dicho a Netflix.
Habiendo dicho eso, el libreto podrá ser muy teatral, pero incluye fuertes diálogos y terribles verdades sobre la experiencia de la población africana-americana en los primeros años del siglo veinte. La diferencia en edades y temperamentos de los personajes invita puntos de vista alternativos, y en ocasiones opuestos, para examinar temas de segregación, desequilibrio económico, y rivalidades dentro la misma comunidad que frenan su desarrollo, incluso en circunstancias relativamente ventajosas, como era el caso de Ma Rainey.
Comprendo y admiro los mensajes de Ma Rainey's Black Bottom... pero su presentación distrae mucho del contenido. O quizás carezco de las herramientas culturales para asimilar la situación que nos presentan: un caluroso día en un estudio de grabación donde Ma Rainey (Viola Davis), su "entourage", y su banda de acompañamiento interpretan algunas de sus más famosas canciones.
Los músicos llegan puntuales, y empiezan a ensayar... pero no pueden ponerse de acuerdo sobre los arreglos de las canciones, porque el joven trompetista Levee (Chadwick Boseman) tiene un estilo exuberante y comercial, perfecto para bailar. Sin embargo Cutler (Colman Domingo), Toledo (Glynn Turman) y Slow Drag (Michael Potts) prefieren los arreglos tradicionales, no solo porque así los canta Ma, sino porque evocan el sufrimiento ancestral de la genuina música blues. Y eso es solo el principio de un largo día. Cuando Ma Rainey llega tarde, y con exigencias que exasperan al dueño del estudio (Jonny Coyne), los ánimos se calientan aún más, las discusiones suben de tono, y eventualmente ocurren cosas que cambiarán las vidas de todos. Pero el blues tiene que seguir.
Las actuaciones son lo mejor de Ma Rainey's Black Bottom, y la principal razón para recomendarla. Desde luego la más comentada será la del tristemente fallecido Chadwick Boseman, no solo porque fue la última de su carrera, sino porque es realmente espectacular, con arrolladora energía y emoción para capturar el ego de Levee y su volátil personalidad influenciada por la ambición y por tragedias del pasado. Además, saber que Boseman filmó este papel con graves problemas de salud solo hace más devastadores sus monólogos.
Por su parte, Viola Davis interpreta a Ma Rainey, la "Madre del Blues", con la majestuosa dignidad de una diva que no teme decir lo que piensa, incluso cuando puede afectar su carrera, porque ganó ese derecho con sangre. El resto del reparto hace un buen trabajo (en particular disfruté las actuaciones de Glynn Turman como el veterano pianista y Jeremy Shamos como el sufrido agente de Ma), pero Davis y Boseman son irresistibles focos de atención, brillando con tal intensidad que nos hacen olvidar (aunque sea temporalmente) la claustrofóbica estética teatral de Ma Rainey's Black Bottom. No cabe duda que el talento trasciende el escenario.
Calificación: 8

IMDb

Sunday, December 20, 2020

The Christmas Chronicles: Part 2



Síntomas: La niña Kate Pierce (Darby Camp) y su futuro hermanastro Jack (Jahzir Bruno) son secuestrados por el ex-duende Belsnickel (Julian Dennison) como parte de un plan para destruir la Navidad.

Diagnóstico: Sin ser un clásico, la original The Christmas Chronicles (2018) ofreció buenas dosis de humor, acción y efectos especiales para dejar satisfecho al público que buscaba entretenimiento un poco más "acelerado" en la temporada navideña... sin abandonar los parámetros del cine familiar. Pero lo mejor fue la interpretación de Kurt Russell como un dinámico Santa Claus que se robó la película con su irreverente personalidad e inesperada aptitud para tomar control de cualquier situación sin traicionar sus ideales navideños.
Y ahora, la secuela The Christmas Chronicles: Part 2 (premio al título menos creativo del año) intenta repetir la fórmula bajo la dirección de Chris Columbus (Pixels), con más recursos, nuevos villanos, y una vistosa expansión de la mitología que apenas se insinuó en la primera parte. Sin embargo, como suele suceder, la secuela es inferior a la original porque intenta hacer demasiadas cosas al mismo tiempo, y reduce la interacción entre Santa Claus y los personajes infantiles.
Por el lado positivo, Russell sigue al pie del cañón como uno de los mejores Santas del cine universal, apoyado por Goldie Hawn (su esposa en la vida real) en el papel de la Sra. Claus, extendiendo su participación después del cameo en la previa cinta. Cierto, es un papel relativamente breve e intrascendente (cocinando galletas y cuidando a un reno lastimado), pero aún así se siente su presencia y se aprecia la "magia" personal que añade al reparto.
En cuanto al argumento... no voy a perder tiempo explicando las razones por las que Kate (Darby Camp) y su futuro hermanastro Jack (Jahzir Bruno) terminan en el Polo Norte; baste decir que el ex-duende Belsnickel (Julian Dennison) aprovecha los problemas familiares de la niña para engañar a Santa Claus y robar la fuente de magia que alimenta su fábrica de juguetes. Resultado: la Navidad está en peligro. Otra vez. Y también hay un leopardo navideño, o algo así.
Entonces Kate y Jack colaboran con Santa Claus y la Sra. Claus para capturar a Belsnickel y restaurar la magia navideña... pero terminan separándose para seguir sus respectivas sub-tramas, y se pierde la divertida dinámica de la cinta original. Además, esas sub-tramas no son particularmente interesantes, y solo sirven para inflar la duración de la película (¡casi dos horas!) y justificar un continuo desfile de efectos especiales de razonable calidad, pero cuestionable validez como parte integral del argumento (por ejemplo, todo el asunto de los duendes intoxicados).
Afortunadamente Chris Columbus no permite que los excesos digitales opaquen el desempeño de los actores humanos, y gracias a eso The Christmas Chronicles: Part 2 puede recomendarse como entretenimiento desechable, con una pizca de emoción y genuino espíritu navideño que no se sienten tan artificiales como el resto de la producción. O quizás fue solo el poder de Santa Kurt lo que salvó la experiencia. Da lo mismo; ambas razones funcionan.
Calificación: 7

IMDb

Friday, December 18, 2020

Let Them All Talk



Síntomas: La famosa escritora Alice Hughes (Meryl Streep) viaja a Inglaterra abordo del trasatlántico Queen Mary 2 con su sobrino Tyler (Lucas Hedges) y dos amigas que no había visto en muchos años. Y, naturalmente, durante la travesía se revelan antiguos secretos, surgen nuevas relaciones, y otras se extinguen.

Diagnóstico: La nueva "etapa experimental" del director Steven Soderbergh ha generado obras temáticamente distintas, pero similares en su forma, utilizando cámaras de bajo costo y diálogos semi-improvisados para re-capturar el espíritu independiente que le dio fama al principio de su carrera. Los resultados de estos experimentos pueden variar en calidad, pero siempre encuentro fascinante la conjunción de creatividad y tecnología que le permite a Soderbergh tomar riesgos que pocos cineastas del mismo calibre se atreverían a aceptar. Lo cual es una manera amable de decir que Let Them All Talk no me pareció una buena película, aunque sigo admirando los principios artísticos que la respaldan.
Let Them All Talk tiene un argumento simultáneamente denso y superficial, con múltiples sub-tramas y conflictos individuales que nunca se conectan satisfactoriamente. La escritora Alice Hughes (Meryl Streep) ganó un prestigioso premio literario, y quiere asistir a la ceremonia en Inglaterra, pero no le gusta volar. Entonces su nueva agente Karen (Gemma Chan) negocia un trato que le permite a Alice y varios invitados viajar a bordo del lujoso trasatlántico Queen Mary 2, a cambio de dar una conferencia durante la travesía. Alice invita a su sobrino Tyler (Lucas Hedge) como asistente de confianza, y a dos amigas de su época universitaria con las que quiere reconciliarse: Susan (Dianne Wiest), un ama de casa con algunos problemas familiares; y Roberta (Candice Bergen), vendedora de ropa interior con dificultades económicas. Y también las acompaña Karen con una "misión secreta" de la casa editorial que quiere distribuir el nuevo libro de Alice... siempre y cuando cumpla ciertas condiciones comerciales.
La premisa incluye abundante material para alimentar los vectores dramáticos que conectan a todos estos personajes (y a otros pasajeros que se involucran con el quinteto). El problema es que las conexiones tardan demasiado en concretarse, y los resultados son menos interesantes de lo que esperábamos. O al menos de lo que yo esperaba, considerando el increíble talento que Soderbergh reunió enfrente de la cámara.
Let Them All Talk es una progresión lógica del estilo casual y semi-improvisado que desarrolló el director en años recientes. El uso de cámaras pequeñas e iluminación ambiental le da la flexibilidad necesaria para capturar actuaciones muy naturales que se integran en un relato íntimo y espontáneo. Soderbergh usó ese proceso con gran éxito en el thriller Unsane, en la farsa financiera The Laundromat, y hasta en el drama deportivo High Flying Bird. Sin embargo, creo que Let Them All Talk (hasta ahora estoy entendiendo el doble sentido de ese título) refleja el lado oscuro de la técnica, pues ofrece tanta libertad que Soderbergh olvidó encontrar el punto focal de su narrativa.
No sé si Soderbergh exigió demasiada improvisación por parte de los actores (especialmente de los más jóvenes), o si le faltó objetividad durante la edición (creo que la cinta podría durar media hora menos sin tantos rodeos), o si fue su intención dejar la historia abierta e inconclusa porque, después de todo, así es la vida real. Los resentimientos del pasado y las crisis existenciales nunca tienen tres actos bien definidos, ni una perfecta resolución al final. Quizás por eso algunas personas aclamarán Let Them All Talk como un audaz manifiesto contra los excesos y artificialidad del sistema hollywoodense. Pero, en mi humilde opinión, fue un experimento fallido, aunque no exento de virtudes, que ayudará a refinar la técnica de Soderbergh y mejorar sus obras futuras. Al menos hasta que se aburra de la tecnología digital y adopte un nuevo capricho, como hacer cine con cámaras Polaroid, o algo así. Como sea, seguiré viendo sus experimentos porque, independientemente de sus fallas o aciertos, están impulsando el cine en direcciones inesperadas; y tal vez en esa innovación se esconde el futuro del medio.
Calificación: 6.5

IMDb

Wednesday, December 16, 2020

Anything for Jackson



Síntomas: El Dr. Henry Walsh (Julian Richings) y su esposa Audrey (Sheila McCarthy) secuestran a una mujer embarazada para resucitar a su nieto fallecido.

Diagnóstico: El rasgo más distintivo de Anything for Jackson es la cotidiana banalidad de sus elementos, desde la congregación satánica que hace sus ceremonias en la biblioteca local (durante el día, y con autorización de la gerencia), hasta la dulce pareja de abuelos devastados por la muerte accidental de su nieto. Anything for Jackson se rehúsa a seguir las convenciones del horror moderno; y eso es justamente lo que hace tan aterradoras las consecuencias del ritual dedicado a transferir el espíritu del niño muerto al feto de la mujer que los esposos Walsh tienen secuestrada en el ático de su casa.
El director Justin G. Dyck es un veterano del cine navideño (algunos títulos en su filmografía: A Christmas Exchange; Christmas in the Rockies; Christmas in Paris; Christmas Catch; y A Christmas Village), y sospecho que cuando recibió la oportunidad de dirigir una película de terror decidió usar esa misma sensibilidad "Hallmark" para subvertir nuestras expectativas y crear un relato indudablemente terrorífico y perturbador, pero con una inesperada calidez que nos invita a simpatizar con los geriátricos "villanos" y sus prácticas ocultistas. En resumen: Anything for Jackson fue un experimento arriesgado pero exitoso (en mi humilde opinión), que probablemente estará entre mis películas de horror favoritas del 2020. Y en un año tan bueno para el horror cinematográfico (y tan malo para el horror existencial de la humanidad), es un logro considerable.
No conviene revelar más sobre los eventos que ocurren en el ático de la familia Walsh (y eventualmente en otras habitaciones), así que será mejor enfocarse en las actuaciones, la dirección, y demás valores técnicos de Anything for Jackson.
Julian Richings (Polar) y Sheila McCarthy (Level 16) interpretan a Henry y Audrey Walsh con suficiente empatía para hacer innecesarias las explicaciones sobre la tragedia que los llevó a intentar algo que podría destruir sus vidas... incluso si todo sale como esperan. En el papel de Shannon, la mujer cautiva, Konstantina Mantelos expresa la duda natural sobre las intenciones de sus captores... ¿realmente creen en rituales mágicos, o son asesinos seriales jugando con su víctima, o simplemente sufrieron un trauma tan grande que nubló por completo su razón? En papeles más cortos, pero igualmente significativos, tenemos a Josh Cruddas como el clásico satanista metalero que solo quiere un poco de poder, por cualquier medio necesario; y Lanette Ware es la Agente Bellows, encargada de investigar la desaparición de Shannon. Después de todo, la inexperiencia de Henry y Audrey en asuntos criminales los expone a cometer errores que podrían derrumbar su meticuloso plan.
Finalmente, Anything for Jackson no es una cinta navideña, pero se desarrolla durante el gélido invierno canadiense, añadiendo una melancólica atmósfera que confunde aún más la percepción de Audrey y Henry... ¿es normal encontrar un cuervo muerto en la nieve, o es augurio de algo más peligroso que invocaron por accidente?. La cinematografía de Sasha Moric aprovecha el contraste entre el helado exterior y el acogedor interior de la casa, buscando encuadres creativos para esconder el horror donde menos lo esperamos. Y a veces exactamente donde debe estar.
Con todos estos elementos Dyck y el guionista Keith Cooper (Operation Christmas List) construyen una historia sencilla en su estructura, pero rica en carácter y emoción. Y aunque Anything for Jackson no se apoya mucho en efectos especiales, ofrece imágenes que lograron causarme uno o dos escalofríos, lo cual siempre aprecio. Mi única queja sería un final demasiado ambiguo que no responde todas las preguntas planteadas durante el desarrollo; pero es un problema menor que no me impide recomendar Anything for Jackson como una notable cinta de terror, confirmando la necesidad de perspectivas ajenas al género para renovarlo cuando empieza a sentirse un poco rancio. No tengo nada en contra de asesinos enmascarados y fantasmas vengativos, pero a veces hace falta un par de abuelos satánicos para recordarnos que aún hay mucho territorio por explorar... en la Tierra y el Infierno.
Calificación: 8.5

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