Saturday, October 6, 2018

Los Hambrientos (Les Affamés - Ravenous)



Síntomas: Durante una infestación de zombies, varias personas tratan de sobrevivir en una provincia franco-canadiense.

Diagnóstico: A pesar de que últimamente hemos visto algunos creativos replanteamientos del cine zombie (Train to Busan, The Girl With All the Gifts, Burying the Ex), no hace falta reinventar la rueda para crear una experiencia memorable con los mismos ingredientes de siempre.
Los Hambrientos es un buen ejemplo de ello, siguiendo el esquema de Night of the Living Dead, pero desviándose lo suficiente para crear una identidad propia, muy canadiense y con una atmósfera de "cine de arte" que armoniza bien con el "gore" y la violencia.
El director Robin Aubert sabe que conocemos de memoria este tipo de historias, y no pierde tiempo buscando causas ni explicaciones. Zombies; sobrevivientes; refugio. Eso es todo lo que necesitamos saber para explorar las relaciones entre los personajes, revelando gradualmente su carácter y contrastando sus reacciones ante los peligros que acechan constantemente, ya sea en forma de los zombies, o de sus propios conflictos e inseguridades.
El libreto (del mismo Aubert) aborda los clásicos temas sociopolíticos del cine zombie: la lucha de clases, el sacrificio personal para beneficio de la comunidad, y los vicios de la humanidad exagerados en el comportamiento de los muertos vivientes. Sin embargo Aubert se detiene antes de convertir la película en un panfleto político, y mantiene el enfoque en los humanos y sus emociones.
Los actores complementan la inusual atmósfera de Los Hambrientos, interpretando a sus personajes con sobrio pragmatismo, sin perder el humor y calidez que realzan la tensión e incrementan nuestra preocupación por su supervivencia. En particular hay un chiste recurrente que no solo alivia la tensión, sino que prepara el terreno para un fantástico "punchline" del más negro humor posible, demostrando que el fin de la civilización es más tolerable con una sonrisa.
En cuanto al "gore" de Los Hambrientos, tenemos las acostumbradas mordidas, "headshots", y maquillaje especial; pero el director solo los muestra cuando la situación lo amerita. El comportamiento de los zombies es un poco inconsistente (algunos gritan, otros son silenciosos; unos corren, mientras que otros son lentos; y casi siempre atacan sin pensar, excepto cuando muestran pensamiento estratégico que los vuelve más peligrosos), pero no me pareció problemático porque añaden variedad e indican una transformación más misteriosa y original... que, desafortunadamente, nunca se explora adecuadamente. A la mitad de Los Hambrientos se revela un detalle extraño y provocativo, que no recuerdo haber visto en otras cintas de zombies. Por un momento pensé que la cinta tomaría un rumbo distinto, pero no fue así. De cualquier modo me gustó, a pesar de algunos desplantes "artísticos" que podrían parecer pretenciosos (como los monólogos filosóficos sobre el destino de la humanidad en el mundo zombie).
Entonces, ya sea que la veamos como simple película de terror o como simbolismo social, Los Hambrientos funciona en cualquier nivel, con buenas dosis de sangre y suspenso, y con una ambición dramática muy superior a las B-Movies que solo buscan grotesquería visceral. Por el contrario, Los Hambrientos utiliza a los zombies como agentes de cambio psicológico y motivadores del drama personal. Tal como hizo George A. Romero hace cincuenta años, antes de que la gente olvidara su propósito original.
Calificación: 8

IMDb

Friday, October 5, 2018

Venom



Síntomas: Una misión espacial financiada por el millonario Carlton Drake (Riz Ahmed) regresa a la Tierra con varios organismos de origen extraterrestre. Y cuando el reportero Eddie Brock (Tom Hardy) investiga el asunto, se ve más involucrado de lo que esperaba.

Diagnóstico: Hasta que vi su nombre en los créditos finales de Venom recordé que Todd McFarlane fue el creador de este personaje (junto con el dibujante David Michelinie). Curiosamente, mientras veía Venom estuve pensando en otra creación de McFarlane: la cinta Spawn de 1997... lo cual no fue un buen augurio.
En general Venom se siente como una película de los noventas; un inexplicable anacronismo en el entorno del cine de superhéroes contemporáneo. Una película retrógrada, desconectada del Universo de Marvel, desconectada de sus personajes, y desconectada del público. Bueno, hasta la canción de Eminem proviene de otra década. Por lo demás, hay mucha acción, muchos efectos digitales, y figuras de cartón con personalidades prefabricadas que conocemos de memoria... el héroe rebelde que no sigue las reglas; la novia/esposa inteligente y comprensiva; el villano corporativo; el científico con cuestionamientos éticos... y así, todos los elementos de Venom se sienten genéricos y libres de unidad temática.
Afortunadamente Tom Hardy se encarga de imprimir un poco de carácter en este previsible desfile de clichés melodramáticos y vacuas escenas de acción (casi siempre en la oscuridad, para ocultar sus deficiencias técnicas). Creo que nunca había visto a Hardy en un papel "ligero" (por favor no me recuerden This Means War); y la verdad es que lo hace razonablemente bien. El libreto no le ayuda (los previos proyectos de los guionistas incluyen The Dark Tower, Kangaroo Jack y Fifty Shades of Grey), pero el actor humaniza al audaz reportero que busca la verdad ante todo, incluso cuando corre el riesgo de arruinar su carrera y su relación romántica. De hecho, el entusiasmo de Hardy opaca los esfuerzos de sus colegas por simular convicción en sus respectivos papeles. Entre ellos: Michelle Williams, desperdiciada como la mujer competente que debe lidiar con la inmadurez de Eddie. A pesar de su enorme talento, Williams se siente fuera de lugar en un relato tan superficial. Y Riz Ahmed cobra su cheque con el menor esfuerzo posible; su personaje es básicamente un MarkElon ZuckerMuskBerg sin escrúpulos ni motivación convincente, y creo que mantiene la misma expresión durante toda la película, ya sea que esté hablando con un grupo de niños sobre el futuro de la colonización espacial, u ordenando la muerte de los "voluntarios" que expone a los "simbiotes" para ver si alguno resulta compatible. Los lectores de comics sabrán a qué me refiero. Y para quienes no leen comics... da lo mismo. Venom regurgita todas las cintas de superhéroes existentes, así que no requiere conocimientos especiales para entender lo que está pasando.
Lo cual no significa que lo que está pasando sea muy interesante. Pero, como dije, hay mucho movimiento, Tom Hardy revive algunos chistes que hubieran muerto en otras circunstancias; y, viéndola con las más bajas expectativas posibles (como las mías), la historia de Venom proporciona el mínimo sostén dramático para no dormirse durante dos horas de ruido y escenas recicladas (la persecución en motocicleta combina eficientemente todos los problemas de la cinta, y todos sus aciertos).
Ah, y no olviden la escena durante los créditos que sugiere el rumbo de la hipotética secuela (dudo que se vuelva realidad). Y al final-final de los INTERMINABLES créditos, hay un largo comercial de la próxima cinta animada Spider-Man: Into the Spider-Verse, el cual encontré muy útil para reducir considerablemente mis deseos de verla. Se ve terrible.
Pero, bueno... regresando a Venom, podría recomendarla como un bocadillo de rápida digestión mientras esperamos la siguiente película "real" de superhéroes. Para hacerle justicia al personaje, Venom debería haber sido un perverso espectáculo de horror anti-heroico con clasificación R; pero el director Ruben Fleischer cedió a la presión de mantener todo a nivel PG-13, y el resultado muestra esa inconfundible manipulación mercadológica. Finalmente, Venom podría servir para redimir la previa versión del personaje que vimos en Spider-Man 3. Me encuentro entre los escasos fans de esa película, y Venom me dio nuevos argumentos para defenderla ("Al menos ahí sí sale Spider-Man").
Calificación: 6.5

IMDb

Wednesday, October 3, 2018

Izzy Gets the Fuck Across Town



Síntomas: La vida de Izzy (Mackenzie Davis) es un desastre, su coche está en el taller, y no tiene un centavo. Pero necesita urgentemente atravesar la ciudad para asistir a una fiesta que podría cambiar su vida.

Diagnóstico: Izzy Gets the Fuck Across Town comienza con una estilizada secuencia onírica y una canción punk para establecer sus credenciales artísticas e irreverente actitud. Y aunque la película se queda corta en ambos aspectos, no deja de ser una divertida experiencia con buenos actores, sinceros momentos dramáticos, y suficiente humor para aligerar las desventuras de Izzy sin perder de vista las emociones que impulsan su odisea romántica.
Izzy no tiene dinero, pero conoce a mucha gente en Los Ángeles, y los visita a lo largo del camino para averiguar cómo pueden ayudarla. Y así, por medio de esos encuentros, vamos conociendo la personalidad de la joven, así como las razones por las tiene tanto interés en llegar a la fiesta. Es algo así como After Hours, pero durante el día, y en dirección opuesta (aunque debo aclarar que Izzy Gets the Fuck Across Town no es tan buena como After Hours... tampoco quiero crear expectativas irreales).
Mackenzie Davis está acumulando una sólida filmografía con breves apariciones en grandes películas de estudio (como The Martian y Blade Runner 2049), y roles importantes en obras independientes (Tully, Freaks of Nature), donde ha encontrado mejores oportunidades de lucir su versátil talento y esa etérea presencia que transforma a los personajes que interpreta. En el caso de Izzy Gets the Fuck Across Town, la epónima Izzy tiene numerosas disfunciones psicológicas (empezando por su incipiente alcoholismo), lo cual siembra dudas en el espectador sobre la validez de su misión... ¿realmente cambiará su vida, o es otra mala decisión en una larga lista de errores que la llevaron a su situación actual?
Contribuyendo de algún modo a encontrar la respuesta encontramos actores como Alia Shawkat, Haley Joel Osment, Carrie Coon, Annie Potts, Lakeith Stanfield (¡está en todo últimamente!), y Rob Huebel, algunos colaborando con Izzy, y otros suplicándole un cambio de actitud.
Lo que no me gustó tanto fue que, después de tantas peripecias para llegar a la fiesta, el final es absolutamente anticlimático e insatisfactorio; pero creo que fue una decisión intencional para enfatizar el eterno mensaje de las "road movies": lo importante no es el destino, sino las lecciones aprendidas durante el viaje, ya sea alrededor del mundo, o de un barrio a otro. No es la distancia geográfica, sino la transformación ideológica. O algo así.
En resumen, Izzy Gets the Fuck Across Town no es tan subversiva como promete su altisonante título; ni es tan "cool" como aspiran los "split screens" implementados por director Christian Papierniak; y tampoco es tan "punk" como su banda sonora quiere aparentar. Sin embargo, al igual que Izzy, las imperfecciones son parte de su encanto; y a veces hay que tragar amargas verdades para madurar. Ya no sé si estoy hablando del personaje o de la película; como sea, ambas me gustaron... durante noventa minutos. Ni un segundo más.
Calificación: 7.5

IMDb

Monday, October 1, 2018

Blood Fest



Síntomas: Dax (Robbie Kay), Sam (Seychelle Gabriel) y Krill (Jacob Batalon) asisten a "Blood Fest", un evento dedicado a celebrar el cine de terror con invitados especiales y recreaciones de clásicos escenarios del género, como un cementerio, una cabaña en el bosque... y desde luego "Clown Town". Pero rápidamente descubren que el horror es más real de lo que imaginaban.

Diagnóstico: Sí, esa sinopsis suena muy similar a la reciente Ruin Me (y también a la próxima Hell Fest), pero Blood Fest me pareció más ambiciosa, creativa, y hasta cierto punto mejor producida, de modo que el festival se siente auténtico, con cientos de asistentes, locaciones creíbles, y efectos digitales de mediana calidad que le dan escala a esta experiencia masiva de sangre y violencia... al menos al principio.
Como tantas otras películas de terror, Blood Fest eventualmente se reduce a caminatas por el bosque y túneles abandonados, pero tiene sentido que así sea, ya que los personajes están explorando las distintas instalaciones del evento, mientras tratan de seguir "las reglas" del horror que les permitirán escapar con vida.
Me pareció admirable el ingenio del director Owen Egerton para conjugar tantos sub-géneros en una narrativa razonablemente coherente que no requiere demasiadas trampas para llevarnos de un escenario a otro sin sacrificar el realismo de la situación. Bueno, tal vez "realismo" es una exageración; y algunas "explicaciones" son absolutamente ridículas (por ejemplo, el asunto de los vampiros), pero bueno... la cinta no se toma muy en serio, y sería un error hacer lo contrario.
Otra razón para disculpar las limitaciones de Blood Fest es el profundo afecto que los cineastas muestran por el cine de terror, arrojando incontables referencias y simpáticos diálogos que me hicieron sonreír por su perspicacia y precisión ("¿Viste Snyders?"). Ya sé que es un recurso barato para congraciarse con los "geeks" como yo, pero también ayuda a establecer la cultura compartida por los personajes, que ahora podría ayudarlos a resolver el misterio del fatídico festival.
Los actores son un poco genéricos, pero cubren los requerimientos de sus personajes. Robbie Kay es el típico héroe inseguro que deberá enfrentar sus temores para sobrevivir; Jacob Batalon repite la rutina de "mejor amigo" que utilizó en Spider-Man: Homecoming; y Seychelle Gabriel es una agradable "geek girl" que se esfuerza por trascender la ingrata función de interés romántico. Los únicos nombres famosos del reparto son Tate Donovan como el padre de Dax, y Zachary Levi en el papel de... Zachary Levi, invitado especial de "Blood Fest" que no sabía en lo que se estaba metiendo. También me gustó el dueto de Nicholas Rutherford y Barbara Dunkelman como parodias de la industria cinematográfica; él como director engreído, y ella como "scream queen" con sueños de fama.
En cuanto al horror de Blood Fest, hay numerosos "kills" bastante sangrientos, pero la atmósfera cómica reduce el impacto de la violencia, así como algunas muertes inesperadas… o quizás no tan inesperadas, ya que no siguieron "las reglas" (no se separen, no exploren el sótano, etc.)
A fin de cuentas Blood Fest funciona como entretenimiento desechable, y como homenaje a mi género cinematográfico favorito, empleando buena dirección y un sólido argumento cuyo "twist" final me pareció absurdo en el nivel práctico (los métodos del villano serían imposibles en el mundo real), pero temáticamente brillante, uniendo los cabos sueltos de la historia y conectando el pasado con el presente con inesperada fuerza emocional. Esa integridad narrativa fue la mayor sorpresa de Blood Fest; la sangre y los chistes fueron recompensas adicionales.
Calificación: 8

IMDb

Sunday, September 30, 2018

Hotel de Criminales (Hotel Artemis)



Síntomas: En el año 2028, la ciudad de Los Ángeles sufre una violenta crisis por la escasez de agua. Pero los criminales y demás individuos al margen de la ley tienen un santuario en el Hotel Artemis, donde la Enfermera (Jodie Foster) cura sus heridas y no hace preguntas... siempre y cuando paguen sus cuotas de membresía.

Diagnóstico: El contenido futurista de Hotel de Criminales se reduce a dos simples elementos: la avanzada tecnología que utiliza la Enfermera para curar a sus clientes (cuyas actividades ilegales les impiden visitar hospitales normales); y el entorno social de una ciudad atormentada por versiones avanzadas de nuestros problemas actuales (cambio climático, colapso económico, etc.) Fuera de eso, la historia de Hotel de Criminales podría ubicarse en cualquier época, ya que se fundamenta en los conflictos de varios personajes cuya lealtad se pone a prueba durante una fatídica noche, ya sea por lazos familiares, instinto de supervivencia, o por la responsabilidad profesional que los pone en situaciones imposibles... y todo ello bajo la custodia de una mujer igualmente tenaz en sus labores médicas y en el cumplimiento de las reglas que permiten la existencia del hospital clandestino.
Escena por escena me gustó mucho Hotel de Criminales, pero sentí la narrativa un poco superficial por la abundancia de personajes, traiciones y planes secretos que tienden a perderse entre una multitud de sub-tramas sin suficiente desarrollo. Así tenemos al ladrón (Sterling K. Brown) que quiere salvar a su hermano (Brian Tyree Henry) herido durante un asalto bancario; una misteriosa sicaria (Sofia Boutella) con una bala en un brazo; el arrogante traficante (Charlie Day) que exige trato especial; y un misterioso "paciente" escoltado por un ejército de secuaces que no quieren seguir las reglas del hotel. Y no estoy contando el drama personal de la Enfermera (Jodie Foster), su relación maternal con el enfermero Everest (Dave Bautista), y la policía (Jenny Slate) que pone en peligro el secreto del hotel.
No me malinterpreten... disfruté enormemente la frenética narrativa de Hotel de Criminales, y admiré al ecléctico elenco que da vida y humanidad a estos pintorescos personajes a pesar de su limitado tiempo en pantalla; pero, con apenas ochenta y cinco minutos de duración (sin contar créditos), Hotel de Criminales no alcanza a aprovechar todos estos ingredientes positivos, y termina con demasiados cabos sueltos. Simplemente, yo quería más.
Por otro lado, la ágil dirección de Drew Pearce (en un tremendo debut) y el increíble talento de los actores de encargan de llenar algunos de estos huecos, y hacen interesantes hasta las escenas más triviales, como la Enfermera tomándose un breve respiro para escuchar una canción de Buffy St. Marie; o Everest preparándose metódicamente para una pelea. Pequeños detalles como esos refuerzan el carácter de los personajes y revelan el pasado que determina su presente.
Jodie Foster interpreta a la Enfermera como el ojo del huracán, incansable en su oficio y serena en el caos. El maquillaje prostético que la envejece incrementa su intensidad sin ocultar sus emociones, y el resultado es realmente memorable. Dave Bautista repite su clásica rutina de "gigante gentil", pero lo hace tan bien que no importa si es lo único que sabe hacer. Sofia Boutella me pareció fenomenal como la asesina a sueldo con un gran secreto; Marvel necesita urgentemente reclutarla en el Universo Cinemático, y tengo al personaje ideal: Felicia Hardy, alias "Black Cat". Su exótica fisonomía no se vería mal con cabello blanco.
Pero bueno, regresando al punto, el resto del elenco de Hotel de Criminales es igualmente brillante, incluyendo a Sterling K. Brown, Charlie Day, Zachary Quinto, Jenny Slate, y uno más que no mencionaré, porque es uno de mis actores favoritos y su aparición fue una gran sorpresa.
Si tuviera más sustancia dramática, Hotel de Criminales podría ascender a la categoría de Cine de Culto. Pero de cualquier modo me pareció un thriller visualmente atractivo, violento, y con grandes dosis de humor para balancear el mediano melodrama. Recordemos que "la risa es la mejor medicina", como decían antes de que existieran las medicinas.
Calificación: 9

IMDb

Saturday, September 29, 2018

Un Pequeño Favor (A Simple Favor)



Síntomas: A pesar de ser mujeres muy distintas, Emily (Blake Lively) y Stephanie (Anna Kendrick) se hacen amigas cuando se conocen en la escuela de sus hijos. Entonces Emily desaparece, y Stephanie usa sus poderes de "super-mamá" para investigar lo que realmente ocurrió con su mejor (y única) amiga.

Diagnóstico: Es como un sueño hecho realidad... una película con Anna Kendrick y Blake Lively, dos de mis actrices favoritas, interpretando complejos personajes que aprovechan al máximo sus respectivos talentos, y con una historia deliciosamente impredecible que nunca sigue el camino que esperamos... excepto en las partes donde toma exactamente el camino que esperamos. Pero, bueno; a pesar de sus altibajos, no puedo negar que Un Pequeño Favor me divirtió mucho durante dos horas de incómoda comedia y disfuncional psicología.
El libreto (basado en la novela "A Simple Favor", de Darcey Bell) mantiene un precario balance entre thriller y farsa cómica, donde Stephanie, una madre dócil y responsable, hace inexplicable amistad con Emily, tan sofisticada y segura de sí misma que intimida a todos, incluyendo a su esposo Sean (Henry Golding), un escritor venido a menos que nunca repitió el éxito de su primera novela.
En un caso de "opuestos se atraen" (platónicamente)(¿o quizás no?), Stephanie y Emily comparten secretos, ambiciones y vulnerabilidades, todo lo cual toma nuevo significado cuando Emily desaparece y Stephanie descubre que no conoce a su "mejor amiga" tanto como creía.
Anna Kendrick captura perfectamente el carácter obsesivo de Stephanie, tan dedicada a su hijo que ya se atrofió su sensibilidad adulta. Y Blake Lively, desechando la imagen de "chica buena", aborda el papel de Emily con desafiante convicción... una "mujer fatal" que no teme destruir a sus enemigos o seguir su vocación, incluso si descuida a su familia. La interacción entre las actrices es fascinante... graciosa por sus ocasionales exageraciones, pero siempre realista en las emociones que expresan. Son los mejores papeles que Lively y Kendrick han tenido en mucho tiempo, y no puedo pensar en otras actrices que hubieran alcanzado la misma tensión dramática. Bueno, se me ocurren varias, pero no hubiera sido lo mismo.
Por el lado negativo... son pocas cosas, realmente. El director Paul Feig se esforzó por trascender la simplista comedia de sus previas obras (como Bridesmaids, Spy y Ghostbusters), para reinventarse como cineasta "serio" (aunque no muy serio) con un relato "noir" a plena luz del día y con un perverso sentido del humor. El problema es que la línea divisoria entre thriller y comedia tiende a borrarse, provocando que el misterio pierda gravedad, y que el humor se sienta artificial, en vez de funcionar como eficaz contrapunto del drama. Y la situación empeora durante el tercer acto, cuando hubiera sido indispensable mantener el control de la narrativa para explotar sus sórdidas sorpresas. Aquí sí podría mencionar algunos directores capaces de ejecutar esa difícil maniobra narrativa, como Edgar Wright, los Hermanos Coen o Steven Soderbergh (aunque, para ser justos, todos ellos han fallado en proyectos con similar dualidad temática).
A pesar de esa ocasional incertidumbre, el trabajo de Feig me pareció bueno, y sus actrices elevan el material hasta encontrar un nuevo estrato de "thriller suburbano" donde no hay detectives alcohólicos ni interrogatorios en "strip clubs", sino una adorable detective amateur asistiendo a reuniones de padres de familia, organizando cenas que envidiaría Martha Stewart, y grabando su "vlog" de decoración y consejos domésticos. En resumen: Un Pequeño Favor fue una experiencia única y muy recomendable, no tanto por el misterio que explora, sino por los métodos que emplea para resolverlo. De hecho, me gustaría visitar nuevamente el universo de Stephanie Smothers, la perfecta Nancy Drew para el siglo veintiuno: neurótica pero eficiente; socialmente inepta pero persistente; tímida pero energética. Y con un "soundtrack" de pop francés que nos distrae del incesto y el suicidio.
Calificación: 9

IMDb

Friday, September 28, 2018

Papillon: La Gran Fuga (Papillon)



Síntomas: El ladrón Henri "Papillon" Charrière (Charlie Hunnam) es enviado a presidio por un asesinato que no cometió. Entonces hace amistad con el millonario falsificador Louis Dega (Rami Malek), y empiezan a planear su fuga.

Diagnóstico: Lo único que diré sobre la original Papillon (de 1973, dirigida por Franklin J. Schaffner y famosamente estelarizada por Steve McQueen y Dustin Hoffman) es que la vi una vez durante mi adolescencia, y no me pareció tan maravillosa como mucha gente piensa. Lo cual significa que ahora pude ver Papillon: La Gran Fuga sin demasiados prejuicios ni las habituales expectativas (positivas o negativas) que inspira el remake de una obra clásica.
De hecho, las comparaciones son el menor problema de Papillon: La Gran Fuga. Antes de eso tenemos que lidiar con la irregular dirección del danés Michael Noer, dividida entre violentas peleas, arbitrarios momentos dramáticos, y la tortura psicológica que sufren los protagonistas. Aquí es donde Papillon: La Gran Fuga muestra su auténtico potencial... no en las secuencias de acción ni en la crudeza del libreto (basado por igual en los libros de Henri Charrière y en el guión de Dalton Trumbo y Lorenzo Semple Jr.), sino en la relación entre "Papi" y Dega, la cual comienza como un simple acuerdo comercial, y evoluciona hasta formar una sincera amistad que inyecta energía en la película y casi compensa sus pasajes más tediosos.
Por el lado positivo, Noer tiene buen ojo para las locaciones y atmósfera de la pesadillesca prisión tropical donde los protagonistas cumplen sus condenas. Las condiciones son brutales, los guardias no tienen clemencia alguna, y la muerte puede llegar en cualquier momento, por cualquier motivo. El director y el reparto capturan el horror del confinamiento y la deshumanización en esas prisiones insulares de principios del siglo veinte (la historia se ubica en los años treintas).
Sin embargo Papillon: La Gran Fuga depende por completo de la química entre Charlie Hunnam y Rami Malek, y me complace decir que hacen buena "pareja dispareja", enfocándose inicialmente en sus diferencias, para luego revelar las similitudes que los hacen más fuertes como equipo. Personalmente no trago mucho a Charlie Hunnam, pero reconozco su talento, y hasta me atrevería a decir que se acerca al carisma y presencia de Steve McQueen en la cinta original. Y, ya que estoy pisoteando un clásico, también diré que la interpretación de Rami Malek es más realista y centrada que la de Dustin Hoffman, sin tantas afectaciones para ganar un imaginario "duelo de actuación".
Aún así sentí Papillon: La Gran Fuga excesivamente larga, sobre todo durante la segunda mitad, cuando parece que nos acercamos al final, pero todavía falta otro "twist" que pondrá en peligro los planes de los protagonistas... ¿o será una bendición disfrazada? No, es simplemente más sufrimiento, más tortura, y más degradación para los prisioneros. Pero eventualmente la trama retoma el rumbo original, y nos lleva hasta el emotivo final que esperábamos cuarenta minutos antes.
No siento que Papillon: La Gran Fuga haya sido un remake absolutamente inútil, pues introduce esta interesante historia (basada en hechos reales) a una nueva generación; pero tampoco parece esencial para aficionados al cine carcelario (o como se le llame a este sub-género), donde jamás desbancará a los auténticas clásicos como The Shawshank Redemption, Cool Hand Luke y The Rock. Estoy bromeando con esta última... pero no mucho.
Calificación: 7

IMDb

Thursday, September 27, 2018

I Think We're Alone Now



Síntomas: Después de una epidemia que consumió a la humanidad, el sobreviviente Del (Peter Dinklage) pasa su tiempo limpiando casas, leyendo libros, y escuchando a Rush. Entonces descubre que no está solo.

Diagnóstico: Lo advierto desde el principio: I Think We're Alone Now no utiliza aquella icónica canción ochentera de Tiffany. Parece un buen señuelo para atraer al público nostálgico, pero quedarán decepcionados si solo la ven por esa razón.
Afortunadamente I Think We're Alone Now tiene mucho que ofrecer, incluyendo excelentes actuaciones, atractiva cinematografía, y un poderoso análisis de la soledad como un estilo de vida que no requiere la compasión de los demás, ni ayuda para "corregirlo".
Rara vez me había sentido tan identificado con una película.
A pesar del contexto post-apocalíptico, I Think We're Alone Now no se enfoca en la catástrofe externa, sino en el viaje interno de sus personajes. Cuando conocemos a Del parece un individuo metódico y centrado, dedicando su abundante tiempo libre al mantenimiento de la biblioteca local, y sepultando los cadáveres de quienes fueron sus vecinos antes de la epidemia. Este comportamiento podría interpretarse como un mecanismo de defensa, o un patético intento por restaurar alguna semblanza de civilización... sin embargo, gradualmente reconocemos que, por fin, Del encontró la felicidad donde otros solo verían desesperación. Entonces esa felicidad se ve amenazada por la llegada de otro sobreviviente, y la cinta cambia de tono sin sacrificar su ideología, examinando la interacción de dos personas con perspectivas muy distintas sobre su inesperada situación.
Para no revelar más de la cuenta, solo diré que la exuberante Grace (Elle Fanning) representa una perturbación intolerable en la rutina de Del (el siempre espectacular Peter Dinklage). Sin embargo, con el paso de los días, empieza a desarrollarse una... no diría "amistad", sino tal vez "simbiosis" que beneficia a ambos en formas que nunca habían imaginado. Y cuando la cinta empieza a sentirse monótona, llega un demoledor "twist" que sacuda las bases mismas del relato... sin mejorar sustancialmente la película.
Mi teoría es que la directora Reed Morano y el guionista Mike Makowsky no sabían exactamente cómo terminar I Think We're Alone Now, y le endilgaron a la fuerza el tercer acto de otra película de ciencia ficción, cuyos nuevos temas y tono no encajan armónicamente en la íntima micro-distopia forjada por Del y Grace.
Pero, bueno... supongo que el final tiene sentido, y no contradice por completo el mensaje de I Think We're Alone Now, así que puedo recomendarla como una de las más personales y expresivas películas post-apocalípticas que he visto recientemente, trascendiendo el simple melodrama de supervivencia (como vimos en Here Alone, Into the Forest y Cargo) para explorar lo que ocurre después del Gran Evento, y ofrecernos una visión pragmática (¿tal vez positiva?) de la soledad y la auto-suficiencia. Leer libros, ver películas de Harold Lloyd y escuchar a Rush... rara vez había encontrado tan atractivo el fin del mundo.
Calificación: 8

IMDb

Wednesday, September 26, 2018

Becks



Síntomas: Después de una decepción romántica que la dejó en bancarrota y sin hogar, Becks (Lena Hall) se muda con su madre, y trata de encontrar una nueva dirección para su vida.

Diagnóstico: ¿Qué puedo decir? Me gustan estas modestas películas "indie" que retratan las experiencias de personas normales (bueno, "normales" para estándares cinemáticos), donde generalmente alguien descubre algo nuevo sobre sí mismo, o experimenta un cambio en su perspectiva de la vida, o simplemente reflexiona sobre su lugar en el mundo. Y el proceso casi siempre implica "regresar a sus raíces", lejos del acondicionamiento mental que impone la rutina del trabajo y la coexistencia social.
Tal vez mi afición por estas películas es una especie de antídoto para compensar mi obsesión con el cine de horror lleno de sangre y violencia; o una vicaria catarsis de emociones que nunca he sentido porque mi vida es bastante monótona (y así prefiero que siga; no tengo interés en buscar "drama", así como tampoco quiero que me persiga un asesino enmascarado con un machete)(¡Ja, ja! "Me persiga"... como si realmente pudiera correr).
Como sea, el punto es que disfruto cintas como Garden State, Blue Jay, Adult Life Skills, y ahora Becks, horneada en el mismo molde, pero con su particular sabor cultural y un ameno sentido del humor para aligerar los problemas de la epónima protagonista (en realidad se llama Rebecca, pero "Becks" sonaba mejor en su ex-banda de rock).
Entonces Becks escapa de la gran ciudad para refugiarse en el pueblo del Medio Oeste donde vive su madre Ann (Christine Lahti); pero ahí surgen nuevos problemas (o, mejor dicho, reviven los viejos problemas de su juventud), como el resentimiento de su madre por el lesbianismo de su hija; la apatía hacia cualquier carrera "real" (que no sea tocar la guitarra); y malas decisiones románticas que ahora amenazan con repetirse en una ciudad menos tolerante, donde un "fling" casual podría destruir vidas y arruinar reputaciones.
No es una premisa muy profunda ni innovadora, pero incluye todos los ingredientes que disfruto en este tipo de historias, incluyendo un libreto con agudas observaciones sobre la naturaleza humana; agradable dirección de Daniel Powell y Elizabeth Rohrbaugh, quienes aprovechan la atmósfera de "pueblo pequeño" sin caer en sus clichés; y, desde luego, excelentes actuaciones del elenco entero, empezando por Lena Hall en el papel principal, igualmente confortable en las escenas dramáticas y durante interludios musicales donde interpreta canciones en el inmundo bar local (Hall fue la vocalista del grupo The Deafening, y además tuvo una ilustre carrera en Broadway, donde participó en musicales de gran éxito como Kinky Boots y Hedwig and the Angry Inch). El menospreciado comediante Dan Fogler interpreta a Dave, el dueño del mencionado bar, tratando de apoyar a su amiga en esta nueva etapa de su vida. La increíble Christine Lahti es la madre de Becks, haciendo un genuino esfuerzo por conciliar su fe cristiana con los hábitos "alternativos" de su hija; y Mena Suvari aparece como la insegura esposa de Mitch (Darren Ritchie), el "ex" de Becks, lo cual podría despertar antiguas rivalidades estudiantiles.
A fin de cuentas Becks no pretende cambiar al mundo, ni tiene aspiraciones de gran arte cinematográfico; sin embargo su afable estilo y cálida narrativa nos invita a pensar mientras nos divertimos con las aventuras (y desventuras) de Becks, y escuchamos un poco de "alt-folk" inocuo pero placentero. En resumen: una historia pequeña en su forma y mediana en su fondo. Y además me hizo reír más que muchas comedias "de estudio" con grandes estrellas y presupuestos millonarios. "Menos es más" triunfa de nuevo.
Calificación: 8

IMDb

Monday, September 24, 2018

Hunt for the Skinwalker



Síntomas: Documental sobre el legendario "Rancho Skinwalker" en el condado de Uintah, Utah, donde cientos de testigos han reportado experiencias paranormales de muy diversa índole.

Diagnóstico: Durante casi un siglo (según la tradición oral de la tribu americana Ute), los habitantes del valle Uintha han reportado luces en el cielo, "espíritus" traviesos, y visitas de animales extintos o desconocidos. Y desde hace aproximadamente veinte años, varias investigaciones serias y bien financiadas se han organizado en el epicentro de los fenómenos: el misterioso Rancho Skinwalker; pero ninguna de esas investigaciones ha obtenido resultados concluyentes. Entonces, antes que nada, es necesario advertir que el documental Hunt for the Skinwalker no incluye videos de OVNIs (perdón, "Fenómenos Aéreos No Explicados"), ni fantasmas, ni criaturas criptozoológicas; simplemente el testimonio de testigos e investigadores que han quedado perplejos, no solo por sus bizarras experiencias, sino por la sensación de algún tipo de inteligencia detrás de los fenómenos, haciendo casi imposible su estudio formal y, por lo tanto, negando la "evidencia" que necesitamos para creer tan descabellados relatos. En otras palabras, Hunt for the Skinwalker no pretende convencer a los escépticos, sino despertar nuestra curiosidad, promover la discusión, y quizás elevar ligeramente la legitimidad de cualquier estudio realizado sobre estos controversiales temas, en vez de descartarlos de inmediato como fraudes y pseudo-ciencia.
El reportero investigador George Knapp (uno de los pocos "expertos" que me inspira un poco de confianza) co-escribió el libro "Hunt for the Skinwalker" en el 2005, y muchos de los videos que grabó en aquella época fueron "enlatados" cuando el magnate de bienes raíces Robert Bigelow (dueño del rancho en aquel entonces) canceló el documental que acompañaría al libro. Y ahora, trece años después, el nuevo dueño (otro millonario que prefiere conservar el anonimato) permitió al cineasta Jeremy Corbell grabar nuevo material y resucitar las cintas de Knapp, formando un interesante complemento audiovisual del libro, y al mismo tiempo ofreciendo nueva información generada en la última década.
Lo mejor del documental son aquellas arcaicas cintas grabadas por Knapp a principios de siglo (en video de resolución estándar, lamentablemente), donde entrevistó testigos, analizó los métodos de los investigadores, y consultó "expertos" ajenos al rancho, todo ello bajo un criterio medianamente balanceado entre sano escepticismo y una mente abierta a contemplar explicaciones que no siempre encajan en el concepto tradicional del universo.
Si el documental Hunt for the Skinwalker estuviera integrado exclusivamente por esos viejos videos de Knapp, yo hubiera quedado satisfecho. Sin embargo el director Jeremy Corbell añadió su propia investigación, y los resultados no son tan interesantes ni tan imparciales como los de su mentor. Aún así ofrecen nuevos datos y entrevistas que acentúan el misterio, sin acercarse jamás a resolverlo. Por ejemplo: el dueño actual del rancho sigue financiando el trabajo de una organización llamada BAASS (Bigelow Aerospace Advanced Space Studies). Y en diciembre del 2017 el periódico New York Times reveló la noticia de que el Pentágono tiene un programa llamado AATIP (Advanced Aerospace Threat Identification Program), dedicado a investigar avistamientos de objetos no identificados. Y ahora resulta que uno de los proveedores independientes de AATIP es BAASS, lo cual significa que, con muchas vueltas e intermediarios, el gobierno de los Estados Unidos está investigando el Rancho Skinwalker. ¿Qué significa ésto? Cada quien sacará sus propias conclusiones. Lo único que puedo decir es que me sigue pareciendo un misterio fascinante, aunque dudo que alguna vez se resuelva. En cuanto al documental, podría recomendarlo para interesados en estos temas, pero no para el público "normal", ya que no hay nada espectacular ni contundente en su contenido. Como dijo Fox Mulder: "Quiero creer". Pero tampoco puedo tragar a ciegas semejantes historias.
Calificación: 7

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