Sunday, December 31, 2023

¡Feliz Año 2024!

Parece que los "años complicados" nunca van a terminar; pero para eso tenemos el cine como distracción, inspiración, y escape temporal de la cruda realidad. Muchas gracias por compartir conmigo otro año de películas buenas, malas, y puntos intermedios. Y aunque mi nivel de producción bajó en el 2023, espero que sigan encontrando útil este humilde blog, reliquia de tiempos mejores. O peores, no estoy seguro. Reciban entonces mis mejores deseos para el nuevo año, junto con la esperanza de que 2024 no sea como lo imaginaron en Beyond the Time Barrier. Aunque no me molestarían los overoles satinados; se ven cómodos, prácticos y adelgazan la figura.

¡Muchas felicidades!

ChatGPT Pablo del Moral
Diciembre 31, 2023

Where the Devil Roams


Síntomas: Durante la depresión económica de los años treintas, Maggie (Toby Poser), su esposo Seven (John Adams) y su hija Eve (Zelda Adams) viajan con un carnaval para ocultar sus crímenes.

Diagnóstico: Eso es todo lo que diré sobre el argumento de Where the Devil Roams, pues sería un spoiler revelar la culminación de sus tangentes en un paroxismo de sangre, horror, y ocultismo que me dejó satisfecho como aficionado al horror independiente, y tremendamente impresionado con la evolución de esta familia de cineastas.
Conocía el trabajo de la Familia Adams (John Adams, su esposa Toby Poser, y sus hijas Zelda y Lulu Adams) por la excelente Hellbender, una de mis películas favoritas del año pasado. Y ahora, en Where the Devil Roams, demuestran su evolución como artistas con un proyecto más complejo en todos los sentidos, desde la recreación de un carnaval itinerante de los años treintas, hasta el denso marco temático de una familia tratando de sobrevivir las violentas consecuencias de su vida criminal.
Una vez más me sorprendió la calidad de la producción, empezando por la increíble cinematografía que comienza con colores fríos, y se va deslavando hasta llegar a un estilo visual consistente con el período histórico... y todo eso sin recurrir a las afectaciones del cine "retro". La enervante atmósfera de tensión y paranoia bastaría para recomendar Where the Devil Roams, especialmente para cineastas jóvenes que quieran ver lo que es posible con un micro-presupuesto bien invertido en un ambicioso libreto.
Los efectos especiales son escasos, pero de buena calidad; la dirección de arte, edición y composiciones son de primera línea, así como el "gore" que no teme mostrarnos los grotescos detalles de los asesinatos, ostensiblemente cometidos bajo el amparo de la torcida moralidad que guía las acciones de los protagonistas. Después de todo, es la época de la Depresión, y a veces hay que llegar a terribles extremos para sobrevivir.
La música combina rock pesado (sí, también interpretado por la Familia Adams) con tonos discordantes para complementar las emociones de cada escena, ya sea en una plácida caminata familiar, o los "flashbacks" que nos muestran las experiencias del padre en la Primera Guerra Mundial, donde sirvió como médico de campo.
Lo cual nos lleva a lo mejor de Where the Devil Roams: las actuaciones de tres actores con perfecta química y balance entre sus respectivas especialidades. John Adams interpreta a Seven como un padre afable y tolerante que intenta ser la voz de la razón en situaciones demenciales; Toby Poser es Maggie, el "cañón suelto" del trío, siempre lista para matar cuando encuentra una injusticia... real o imaginaria. Y Zelda Adams es Eve, la hija engañosamente dócil que puede tomar la iniciativa cuando las circunstancias lo requieren; una vez más Zelda se roba la película con una actuación casi muda, pero enormemente expresiva. Y también cabe mencionar al reparto de "freaks" que integran el carnaval, respetando el espíritu transgresor de la tradición circense, pero sin recurrir a auténticas deformaciones físicas. El anacronismo intencional de estos "freaks" rompe la ilusión de los años treintas, pero podemos disculparlo como ajuste cultural compatible con la sensibilidad contemporánea.
Mi única queja sería que Where the Devil Roams tarda un rato en encontrar su ritmo y definir su propósito. Al principio me irritó por las múltiples sub-tramas sin relación aparente; pero todo es parte de un plan, y cuando llegamos al tercer acto entendemos perfectamente la conexión entre la familia, el carnaval, y el siniestro poema con el que comienza la cinta. En resumen: otra excepcional película de la Familia Adams, que nuevamente estará entre mis favoritas del año (¡justo a tiempo!) Espero que continúen trabajando juntos, y que su talento siga creciendo conforme vencen más retos del entorno independiente.
Calificación: 9.5

IMDb

Saturday, December 30, 2023

Godzilla Minus One


Síntomas: Después de la Segunda Guerra Mundial, el piloto Koichi Shikishima (Ryunosuke Kamiki) trata de reconstruir su vida en las ruinas de Tokio. Entonces aparece una criatura que amenaza con destruir todo lo que construyó; pero también le ofrece la oportunidad de redimirse por una ofensa del pasado.

Diagnóstico: La única razón por la que Godzilla Minus One me gustó un poco menos que Shin Gojira (2016) fue el ret-con que reduce el impacto de la original Gojira (1954) y su elocuente mensaje anti-nuclear. Sin embargo, bajo cualquier otro criterio, creo que Godzilla Minus One es una de las mejores películas "kaiju" jamás realizadas, poniendo igual atención en el drama individual de los personajes, en la crónica de un país en recuperación, y en los ataques de una criatura que podría simbolizar la guerra, la opresión, o cualquier otra crisis que queramos adjudicar al monstruo más famoso del mundo. O al menos de mi mundo.
La historia comienza en una pequeña isla del Pacífico, donde un equipo de mecánicos recibe al piloto kamikaze Koichi Shikishima (Ryunosuke Kamiki), quien no pudo cumplir su misión suicida por fallas de su avión... o al menos eso dice. Entonces los ataca una enorme criatura que las tribus locales llaman "Godzilla"... y esa es tan solo la primera vez que el monstruo cambiará la vida de Shikishima.
No revelaré más porque fue fascinante seguir la vida del ex-piloto traumatizado por la guerra, avergonzado por la deuda de honor que carga en su conciencia, y temeroso por la fragilidad del futuro. El director Takashi Yamazaki (Space Battleship Yamato) mantiene un armonioso balance entre drama y acción para incrementar el suspenso y llevarnos a una catártica confrontación que funciona en nivel metafórico y literal, sin descuidar el subtexto sociopolítico que distinguió a la icónica cinta de 1954, y que estuvo ausente en la franquicia durante demasiado tiempo.
Y si no nos interesa el mensaje, siempre queda el espectacular estilo visual de Godzilla Minus One, la virtuosa dirección que no le pide nada a los "blockbusters" de Hollywood, y los efectos especiales de impecable calidad y pasmosa escala. ¿Quién hubiera pensado que los inocentes trajes de goma y las miniaturas de antaño evolucionarían en algo tan sobrecogedor como Godzilla Minus One? Tal vez la acción no es tan variada y frecuente como en Shin Gojira (o, para el caso, como en las demás películas del "Shinverso"); pero lo compensan con atención al detalle y perturbador realismo.
La única pregunta que tengo es: ¿Qué sigue para Godzilla? No sé. Me gustaría ver una continuación de Shin Gojira ubicada en el presente, con todo el "equipaje cultural" que ello implica; pero también sería interesante seguir cronológicamente los eventos de Godzilla Minus One, recorriendo los cambios y tendencias sociales a lo largo de las décadas, incluyendo temas ecológicos e innovaciones tecnológicas que forjaron el mundo actual... por no mencionar las batallas contra nuevas criaturas que representen los vicios de sus respectivos momentos históricos.
Entonces, Godzilla Minus One me pareció recomendable en todos los niveles, ya sea como thriller político, estudio de carácter, o aventura kaiju. Y, bueno, para que no queden dudas, es oportuno señalar que Godzilla Minus One no tiene nada que ver con la versión norteamericana de Godzilla y el "MonsterVerso" que Warner Bros. construye actualmente. En general me ha entretenido, y tiene sus propias virtudes... pero no hay comparación posible con la versión japonesa que mantiene viva la esencia de su encarnación original. Una es producto de la codicia de Hollywood; la otra es respuesta a una tragedia global.
Calificación: 10

IMDb

Thursday, December 28, 2023

There's Something in the Barn


Síntomas: Bill Nordheim (Martin Starr) y su familia se mudan a Noruega con la intención de renovar la propiedad que les dejó su abuelo y convertirla en un "Bed & Breakfast"; pero el granero adjunto tiene un extraño inquilino que no está contento con los cambios.

Diagnóstico: Aunque no es tan buena como otras películas noruegas de terror, There's Something in the Barn ofrece suficiente sangre, humor y mitos folclóricos para satisfacer el apetito de "horror navideño" propio de la temporada. Sin embargo la larga espera para llegar a "lo bueno" me impide recomendarla con entusiasmo universal.
La primera mitad de There's Something in the Barn me recordó aquellas atroces copias de E.T. donde un niño hace amistad con una criatura "mágica" (como Nukie, Munchie, y Mac and Me). Sin embargo, para ser justos, There's Something in the Barn tiene mejores valores de producción, competentes actuaciones, y simpáticos comentarios culturales, por no mencionar efectos especiales de alta calidad, y el irreverente sentido del humor que se manifiesta en el tercer acto.
La llegada de la familia Nordheim a la tierra de sus ancestros sienta las bases de una comedia de "pez fuera del agua", donde los americanos encuentran "jocosas" dificultades para adaptarse a Noruega. Entiendo que el director Magnus Martens quiso aprovechar los clichés de Norteamérica para hacer un contraste humorístico con el adusto temperamento europeo; y, desde luego, los actores cubren perfectamente los estereotipos de "americanos ignorantes" que llegan a Noruega sin preocuparse por aprender el idioma y las costumbres, porque asumen que todo será igual que en su país. Sigue siendo un comentario válido sobre la miopía cultural de los Estados Unidos, pero ya se usó tantas veces que no inspira las mismas risas de antaño.
Y así transcurre una hora de blandos chistoretes, hasta que aparece el primer cadáver; entonces There's Something in the Barn se transforma en el relato de terror que yo esperaba... hasta cierto punto. La película tampoco llega lejos en ese aspecto, pero los asesinatos con tema navideño y la excelente caracterización de la criatura (¿o criaturas?) del granero renovaron mi interés y compensaron parcialmente la insipidez de la primera mitad.
El reparto incluye a Martin Starr (Spider-Man: Homecoming, Silicon Valley) en su primer papel estelar (creo), interpretando un típico padre de familia con más entusiasmo que sentido común; Amrita Acharia (Dead Snow 2) es la madrastra "new age" que quiere resolver todo con frases de auto-ayuda; y Townes Bunner y Zoe Winther-Hansen son los hijos en eterno conflicto con sus padres. Por el lado noruego destacan Jeppe Beck Laursen como el "Santa Claus" local, y Calle Hellevang Larsen como el académico que ha escuchado rumores sobre la granja Nordheim, pero no los cree hasta que es demasiado tarde. Este personaje me hizo pensar que There's Something in the Barn hubiera sido una mejor película con un reparto exclusivamente noruego, reemplazando el rancio humor americano por un contraste entre las creencias rurales de Europa y los visitantes de la gran ciudad. Mismo concepto de "pez fuera del agua", pero con mayor potencial creativo que otro papá inepto haciendo el ridículo en Navidad. Y además el ángulo folclórico tal vez hubiera acelerado la llegada del horror, haciendo There's Something in the Barn más ágil y satisfactoria para fans del género. Habiendo dicho eso... indudablemente fue mejor que Munchie y Mac and Me, así que no debería quejarme.
Calificación: 6.5

IMDb

Tuesday, December 26, 2023

Rebel Moon Part One: A Child of Fire


Síntomas: Dos campesinos del planeta Veldt emprenden un viaje por la galaxia en busca de guerreros para defender su comunidad de un tirano que los extorsiona.

Diagnóstico: No soy fan de lo que el director Zack Snyder hizo con el Universo de DC Comics, pero por lo demás me han gustado casi todas sus películas, desde su impresionante debut en Dawn of the Dead (un raro re-make que vale la pena), hasta la espectacular Sucker Punch, un perfecto caso de estilo sobre sustancia donde el estilo es tan abrumador que compensa las limitaciones narrativas. Por eso esperé con entusiasmo Rebel Moon Part One: A Child of Fire (disponible en Netflix), la primera incursión de Snyder en la ciencia ficción "seria" (uno de mis géneros favoritos), lo cual prometía una experiencia visualmente impresionante y temáticamente ambiciosa.
Desafortunadamente no se cumplió la promesa. O al menos no por completo.
La historia empieza en una idílica colonia agrícola del planeta Veldt, donde la joven Kora (Sofia Boutella) trabaja la tierra con su amigo Gunnar (Michiel Huisman). Entonces llega Atticus Noble (Ed Skrein), cruel emisario del nuevo Regente Intergaláctico (o algo así), exigiendo tributo para alimentar a sus tropas... y Kora decide rebelarse contra el opresor, para lo cual necesitará guerreros que se unan a su causa.
Desde luego hay fastuosas imágenes en Rebel Moon Part One: A Child of Fire, y una compleja mitología que revela la intención del director por hacer algo más profundo y sustancioso que una simple "ópera espacial". Pero incluso con esos auspiciosos ingredientes, Rebel Moon Part One: A Child of Fire no alcanza su objetivo. Entre otras cosas, creo que faltó balance entre el drama y la acción, así como mayor creatividad conceptual para que las batallas, viajes interplanetarios y entornos alienígenas tuvieran una auténtica identidad cultural. La misión de Kora y Gunnar abarca media docena de mundos, pero nunca se siente como un universo vivo con una vasta sociedad multi-planetaria. Sé que es una queja muy abstracta, y quizás relevante únicamente para "geeks" (como yo) acostumbrados al "world building" de la literatura fantástica; pero aún así me pareció uno de los principales obstáculos de la película para cumplir sus monumentales expectativas.
Otro obstáculo fue la superficialidad de un libreto donde todo ocurre por capricho del director, y no porque sigamos un proceso de causa y consecuencia. La búsqueda de aliados para defender una causa es una premisa muy antigua, y no tengo objeción en que Snyder la repita a escala cósmica (de hecho me recordó con frecuencia Battle Beyond the Stars, una de las más divertidas copias de Star Wars realizada por Roger Corman en los ochentas); el problema viene cuando los miembros del equipo no se sienten como personas reales, sino como piezas intercambiables de un rompecabezas que nunca revela su forma; solo tenemos al ladrón con corazón de oro, al domador de bestias, a la experta en artes marciales, al veterano en busca de redención, etc. Con excepción de Sofia Boutella en el papel principal, nadie trasciende la genérica descripción de su rol.
Sin embargo, a pesar de tantas quejas, no niego que Rebel Moon Part One: A Child of Fire me pareció entretenida y visualmente estimulante, de modo que esperaré con cauto optimismo la segunda parte, confiando en que Snyder tiene un plan bien trazado para crear su propia versión de Dune. Solo sugeriría poner más esmero en el libreto, para que las épicas tomas en cámara lenta tengan resonancia emocional, y no solo sean momentos "cool" para el trailer.
Calificación: 7

IMDb

Sunday, December 24, 2023

Aquaman y el Reino Perdido (Aquaman and The Lost Kingdom)


Síntomas: Arthur Curry (Jason Momoa) se esfuerza por balancear su vida familiar en tierra firme y sus deberes diplomáticos como Rey de la Atlántida. Sin embargo, un viejo enemigo lo está buscando para saldar una cuenta pendiente... y acaba de descubrir una poderosa arma que lo ayudará a cumplir su venganza.

Diagnóstico: La "marvelización" de DC Comics continúa con Aquaman y el Reino Perdido; y si no lo creen, esperen a ver el final que rinde tributo a una de las más icónicas escenas de Marvel, por no mencionar los créditos con su correspondiente canción de rock clásico. Sin embargo este alejamiento progresivo del criterio establecido hace una década por Christopher Nolan y Zack Snyder no bastó para salvar la franquicia, en vista del fracaso económico de cintas como Black Adam, Shazam! Fury of the Gods y The Flash. Personalmente disfruté en mayor o menor medida esta "evolución" de DC Comics, pero nunca veremos a dónde conduce, ya que Aquaman y el Reino Perdido es la última cinta del viejo régimen de Warner Bros., antes del debut de la nueva etapa dirigida por James Gunn y Peter Safran. Habiendo dicho eso, creo que Aquaman y el Reino Perdido puede disfrutarse individualmente como una exuberante aventura superheroica con los problemas típicos del género, pero con energéticas actuaciones, vibrante imaginación, y la dinámica dirección de James Wan para mantener nuestra atención durante las partes más cansadas de la película. Mas o menos lo mismo que ocurrió con la original Aquaman hace cinco años (!), pero sin el factor sorpresa ni la refrescante sensación de un nuevo comienzo.
Ya basta de contexto. Pasemos a la película misma.
Al principio de Aquaman y el Reino Perdido encontramos a Arthur Curry (Jason Momoa) tratando de conciliar su doble vida como padre de familia y como rey de la Atlántida, adoptando nuevos valores que reflejan su madurez como persona y como líder. Pero cuando un enemigo ataca con las armas de un legendario Reino Perdido, Curry debe formar una alianza con la última persona que hubiera imaginado... lo cual podría representar nuevos peligros para Aquaman y su reino marino.
Entre lo bueno mencionaría la actuación de Jason Momoa, perfectamente confortable con los vaivenes de un mediocre libreto que pasa de drama a comedia sin ritmo ni estructura. Los actores secundarios cobran su cheque sin pena ni gloria, destacando Temuera Morrison, Martin Short (como la voz de Kingfish), y el inmortal Dolph Lundgren, más animado y físicamente entero que en la reciente Expend4bles.
Por su parte, el director James Wan recurre a todas las excusas imaginables para justificar las secuencias de acción que identifican al cine super-heroico, aunque la repetición y falta de originalidad las han convertido en el aspecto más olvidable del género, en mi humilde opinión. Aún así Wan sabe filmar una buena pelea o una persecución emocionante, aunque sea tomando "prestados" conceptos de sus películas favoritas... como una visita al Palacio de Jabba (con todo y banda musical submarina) (por cierto, el pulpo baterista de la primera película regresa en un papel más sustancioso), un recorrido por la Isla Calavera de King Kong, y un tercer acto ubicado en Mordor. No sé dónde termina el homenaje y comienza el plagio, pero al menos hace la cinta más variada y atractiva.
Otro problema recurrente en la filmografía de DC Comics es la calidad de los efectos especiales. El "hardware" del Reino Perdido me pareció fantástico, evocando los diseños de Julio Verne y el arte de E.C. Comics; pero los efectos "humanos" (en particular el cabello digital que flota bajo el agua) se ven tan falsos que nos distraen en escenas importantes. Afortunadamente es una realidad que ya aprendí a aceptar en este tipo de películas, así que no afectó mi opinión.
La cual, como dije al principio, fue generalmente positiva, aunque desmoralizante por su futilidad como epílogo del agonizante Universo de DC Comics. A pesar de eso puedo recomendar Aquaman y el Reino Perdido como una imperfecta experiencia con suficiente acción, humor y pseudo-drama para distraernos durante dos horas de "cine espectáculo" absolutamente desechable; y además, en un nivel más profundo, podemos tomarla como recordatorio de que las modas pasan... y tal vez estamos presenciando el ocaso de los héroes. ¿Cuál será la siguiente moda? Lo ignoro, pero seguramente incluirá a Randall Park.
Calificación: 7

IMDb

Thursday, December 21, 2023

A Creature Was Stirring


Síntomas: En una remota cabaña durante una tormenta de nieve, la enfermera Faith Larson (Chrissy Metz) busca el tratamiento que detenga la transformación de su hija Charm (Annalise Basso) en algo extraño y mortal. Entonces llegan dos visitantes que podrían arruinarlo todo.

Diagnóstico: A Creature Was Stirring conjuga dos de mis sub-géneros favoritos: "creature features" y horror navideño (el título hace referencia al famoso poema A Visit From St. Nicholas); y me alegra decir que en ambos aspectos cumplió su promesa... aunque no podría recomendarla como una buena película.
Es complicado.
Por el lado navideño, A Creature Was Stirring derrocha melancolía invernal muy apropiada para el suspenso y la paranoia, al mismo tiempo que contrasta los valores de la celebración con la maldad latente en la remota casa de campo donde viven las protagonistas. Y como "creature feature", A Creature Was Stirring ofrece un monstruo visualmente intrigante y conceptualmente distinto al bestiario tradicional del género.
Lo cual es una manera oblicua de decir que A Creature Was Stirring no es una cinta sobre hombres lobo (o mujeres lobo), a pesar de los síntomas de la joven Charm (Annalise Basso), y las medidas de seguridad que emplea su madre Faith (Chrissy Metz) para evitar que su hija escape en la noche, cuando se manifiesta su extraña transformación.
Entonces llegan a la casa Liz (Scout Taylor-Compton) y su hermano Kory (Connor Paolo), buscando refugio de la tormenta (o al menos eso dicen); pero su presencia amenaza el "tratamiento" de Charm, y la estabilidad mental de Faith, ya de por sí frágil por su historial de adicción. Y cuando añadimos una criatura (¿o más?) con inciertas intenciones... bueno, tenemos una pesadillesca Navidad repleta de sangre, trauma psicológico, y comics de Green Lantern.
Y ahí es donde las cosas se complican.
El director Damien LeVeck (Dark, Deadly & Dreadful) y el guionista Shannon Wells llevan el horror por caminos no solo impredecibles, sino a veces confusos por la cantidad de información oculta en los intersticios del relato principal. Lo que comienza como una típica "creature feature" se fracciona en una multitud de facetas abiertas a nuestra interpretación, pero vagamente conectadas por temas de amor maternal, abuso doméstico, y el eterno conflicto entre ciencia y superstición. Desafortunadamente cada vez que A Creature Was Stirring aborda una idea, la abandona de inmediato para pasar a la siguiente crisis, revelación, o ataque del monstruo, lo cual me dejó frustrado, y esperando que el director se decidiera por una dirección concreta, en vez de explorar tantas tangentes al mismo tiempo.
Habiendo dicho eso, LeVeck tiene abundante talento para respaldar su desmedida ambición dramática. A pesar de su bajo presupuesto, A Creature Was Stirring tiene un fantástico estilo visual, excepcional cinematografía de Alexander Chinnici, y valores técnicos dignos de Hollywood, desde el diseño de audio hasta los efectos prácticos (y no solo me refiero al "gore"). Incluso me atrevería a decir que estamos en presencia de un futuro "Amo del Horror", asumiendo que LeVeck encuentre libretos más claros, pero sin perder el respeto por el Horror como medio válido para contar historias humanas balanceadas con fantasía como complemento del mensaje.
Entonces, A Creature Was Stirring me gustó mucho en cierto nivel, pero es difícil ignorar los tropiezos narrativos que ofuscan su noble intención. Por eso podría recomendarla exclusivamente para fans del "cine raro" acostumbrados a quedarse con más preguntas que respuestas. A fin de cuentas, la Navidad es temporada de análisis y reflexión.
Calificación: 7.5

IMDb

Monday, December 18, 2023

Venganza Silenciosa (Silent Night)


Síntomas: Un hombre pierde a su hijo en un incidente de violencia callejera, y decide vengarse de los culpables.

Diagnóstico: Después de reinventar el cine de acción en Hong Kong, el director John Woo incursionó en Hollywood con proyectos de variable calidad (desde B-Movies como Hard Target y Broken Arrow, hasta cintas "de prestigio" como Windtalkers y Face/Off) que nunca alcanzaron las cimas visuales y creativas de sus obras maestras asiáticas (como The Killer y A Better Tomorrow). Y ahora, veinte años después, la historia se repite con Venganza Silenciosa, una eficiente B-Movie con una premisa bastante añeja, pero elevada por la dirección de Woo, el libreto de Robert Archer Lynn, y la actuación de la estrella principal.
De esos tres ingredientes mi favorito fue el libreto, pues aunque recicla los estereotipos del cine de venganza, al menos los distribuye con mejor balance emocional, enfocándose primero en el drama familiar, y dejando la violencia para el final, cuando es más impactante porque comprendemos perfectamente la condición psicológica del protagonista.
La historia es simple: Durante un tiroteo callejero, el hijo de Brian Godlock (Joel Kinnaman) muere accidentalmente, sumiendo a los padres en una profunda depresión que amenaza con destruir su matrimonio. Entonces Brian decide que la única manera de recuperarse es eliminar a los culpables... pero para cumplir una misión tan peligrosa, necesita prepararse física y mentalmente.
Esto significa que Venganza Silenciosa invierte más de una hora en desarrollar el material que otras películas comprimen en veinte minutos o menos. Fue una apuesta arriesgada de Woo, pues podría aburrir al espectador casual que esperaba un relato de venganza más convencional; y, en efecto, al principio me parecieron redundantes tantas escenas de dolor y sufrimiento donde Brian y su esposa Saya (Catalina Sandino Moreno) reviven la tragedia, dejan de comunicarse (en más de un sentido), y se distancian cuando más necesitan mutuo apoyo. Sin embargo la actuación de Joel Kinnaman (RoboCop, Run All Night) mantiene a flote el repetitivo comienzo, y nos sumerge gradualmente en el proceso de recuperar el propósito de su vida. No muchos actores lograrían mantener ese arco dramático (y casi sin palabras, además de todo), pero Kinnaman confirma su aptitud para crear personajes de gran intensidad, sin perder la vulnerabilidad que los hace humanos (el ejemplo más obvio de su talento sería la película The Suicide Squad, pero creo que está mejor representado en For All Mankind, una de mis series favoritas).
En cuanto a la acción, Woo nos regala algunos de sus trucos clásicos, incluyendo cámara lenta, brutales peleas cuerpo a cuerpo, y algunas graciosas auto-parodias, como la paloma que no es una paloma, y el nombre del pueblo de Texas donde se ubica la historia. Como dije, Woo nos hace esperar, pero cuando llega la violencia es impactante y sangrienta... aunque no necesariamente realista, lo cual no me molestó en lo absoluto.
Por el lado negativo mencionaría los problemas típicos del cine B, incluyendo villanos incompetentes, balas que nunca le atinan al héroe (excepto cuando el director necesita incrementar el drama), y algunos momentos inverosímiles... pero enormemente entretenidos. Y, a fin de cuentas, eso fue lo importante: Venganza Silenciosa no está a la altura de su ilustre director; pero en sus propios términos cumple su misión de entretener con una sólida ejecución de una vieja fórmula. Como fan de la acción, quedé satisfecho. Como fan de John Woo... podría pedir más.
Calificación: 8

IMDb

Saturday, December 16, 2023

A Disturbance in the Force


Síntomas: Documental sobre el famoso Especial Navideño de Star Wars, repudiado por miles, pero indudablemente importante para comprender la evolución de un fenómeno social.

Diagnóstico: Nadie en su sano juicio defendería el Especial Navideño como una buena historia de Star Wars; sin embargo, el documental A Disturbance in the Force ofrece razones convincentes para apreciar su importancia cultural, no solo dentro del imperio de George Lucas, sino en el contexto del "geekdom" que en aquel entonces empezaba a cimentar su posición en la conciencia popular... la cual ahora domina por completo. Y todo empezó con una familia de wookies celebrando el Día de la Vida en el planeta Kashyyyk.
No es verdad. Todo empezó con la película Star Wars (o A New Hope, para los fans más exigentes), cuyo inesperado éxito transformó por completo la industria cinematográfica. Sin embargo, Hollywood no estaba preparado en 1977 para capitalizar el fenómeno de Star Wars, ni existían las herramientas mercadológicas necesarias para categorizar, sinergizar y monetizar el entusiasmo de los fans. Pero lo que sí existía eran los especiales televisivos producidos alrededor de alguna celebridad o marca comercial. ¿Cómo podría fallar un especial con los personajes de la película más popular del momento?
Y ahí es donde A Disturbance in the Force imparte una divertida, nostálgica e informativa lección de historia enfocada en los aspectos internos y externos del Especial de Navidad de Star Wars, con simpáticas anécdotas sobre su producción, entrevistas con los sobrevivientes de la catástrofe, y un examen imparcial de sus fallas y virtudes como reliquia audiovisual de una década famosa por sus excesos.
Los fans de Star Wars (como yo) disfrutarán el generoso volumen de información "detrás de las cámaras" que los directores Jeremy Coon y Steve Kozak descubrieron sobre el origen del Especial, así como su influencia en modernas obras como The Mandalorian y The Book of Boba Fett (¡y no solo son "easter eggs"!) Y en un nivel más formal, A Disturbance in the Force plantea el Especial Navideño como precursor de la hegemonía de la fantasía y la ciencia ficción en el entretenimiento popular.
Por el lado técnico, A Disturbance in the Force ofrece impecable calidad a pesar de ser un proyecto independiente, con numerosas entrevistas realizadas especialmente para el documental (incluyendo a Kevin Smith, Weird Al Yankovic, Mick Garris, Seth Green, y Bruce Vilanch, entre muchos otros), fragmentos de entrevistas pre-existentes, y una excepcional colección de "clips" con impresionante calidad que por sí mismos justifican una recomendación (nunca había visto escenas del Especial de Navidad en casi perfecta condición, por no mencionar curiosidades históricas como el número musical con stormtroopers que hicieron en el Show de Donnie & Marie Osmond) (Si no saben quiénes eran Donnie & Marie Osmond, pregúntenle a sus papás) (O mejor a sus abuelos).
Entonces, el Especial Navideño de Star Wars podrá haber sido un desastre, pero estableció las bases de una transformación que continúa hasta nuestros días. Y la mejor manera de celebrarlo (además de buscar copias piratas en YouTube) es con un documental que comprende su importancia, tolera sus fallas y respeta su intención.
Calificación: 8.5

IMDb

Monday, December 11, 2023

Wonka


Síntomas: El joven Willy Wonka (Timothée Chalamet) tiene grandes planes para fabricar y vender los mejores chocolates del mundo... pero no tiene dinero, y además sus enemigos están conspirando para evitar que sus sueños se vuelvan realidad.

Diagnóstico: No soy devoto de la clásica cinta Willy Wonka & The Chocolate Factory (1971), ni del remake Charlie and the Chocolate Factory (2005) dirigido por Tim Burton. Sin embargo, puedo apreciar en ambas obras el humor negro que alteró el tono de un relato infantil para convertirlo en algo más interesante... casi subversivo. Desafortunadamente no encontré rastro alguno de ese humor en Wonka, una blanda y genérica precuela que se limita a seguir el esquema del cine familiar hollywoodense, y a consecuencia pierde todo lo que hizo memorable a sus predecesoras (ya de por sí mediocres, en mi humilde opinión). En resumen: otro caso de "precuelitis" culturalmente irrelevante y artísticamente vacía... pero aún así funcional como entretenimiento desechable para toda la familia. No todo está perdido.
Al principio de Wonka conocemos a Willy Wonka (Timothée Chalamet), experto confitero que ha dedicado su vida a producir exóticos chocolates, los cuales espera vender en la misma plaza que comparten los mejores chocolateros del mundo. Pero cuando Wonka llega a la gran ciudad, es víctima de dos estafadores que arruinan sus planes. ¿Podrá el joven escapar su mala fortuna? ¿O será parte de un complot para suprimir su talento?
Una y otra vez Timothée Chalamet ha desafiado mis expectativas en roles que parecían fuera de su rango, pero que florecieron con su inflexible convicción y carisma personal. Me sucedió con Bones and All (¿Chalamet como caníbal sensible?), con Dune (¿este alfeñique como el indomable Muad'Dib?), y ahora volvió a ocurrir en Wonka, donde Chalamet revive un personaje inerte inyectándole energía hasta que se vuelve casi humano. O quizás sobre-humano. Como sea, no voy a decir que sea una gran actuación (creo que el material no permitiría ese milagro), pero bastó para sostener mi atención durante ambiguas escenas de "realismo mágico" y antipática comedia que no produjo una sola risa en el cine donde vi la película (aunque vale advertir que estaba casi vacío, salvo por otros viejitos amargados como yo). Ah, y Chalamet tampoco resultó malo como cantante.
¿Mencioné que Wonka también es un musical? Las canciones son tan insípidas como el libreto, pero al menos justifican vivaces coreografías y efectos especiales que reviven parcialmente la experiencia. Lástima que el compositor Joby Talbot no encontró refranes memorables para permanecer en la mente del espectador. Tampoco estoy pidiendo mega-hits del tamaño de Let It Go, sino una que otra pieza pegajosa que nos haga silbar al salir del cine. De otro modo, los números musicales se convierten en un obstáculo más de la lerda narrativa.
Después de tantas quejas, necesito reiterar mi observación inicial: Wonka no se acerca ni de broma a la excéntrica visión de las películas anteriores; sin embargo la actuación de Timothée Chalamet, la sobria dirección de Paul King (Paddington), y las aportaciones del reparto secundario (incluyendo a Hugh Grant, Olivia Colman y Keegan-Michael Key) bastan para pasar dos horas de inocuo entretenimiento familiar que podría inspirar a los niños para seguir sus sueños culinarios... o para comer más chocolate. Desafortunadamente yo no necesito esa excusa para ceder a la tentación.
Calificación: 7

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