Wednesday, November 2, 2016

The Windmill Massacre



Síntomas: Cuando se descompone el autobús de una excursión turística por los campos de Holanda, los pasajeros buscan refugio en un viejo molino... sin saber que ahí acecha un asesino encapuchado en busca de nuevas víctimas.

Diagnóstico: ¿Una cinta slasher holandesa? ¡Claro! ¿Por qué no? Siempre me han interesado las variantes internacionales de los más clásicos esquemas de terror; y además me gusta el cine slasher por sí mismo, así que The Windmill Massacre empieza con dos elementos a su favor.
Las cosas siguen mejorando con la novedosa situación, la selección de personajes, y el origen secreto del asesino; el director Nick Jongerius no se conformó con regurgitar los clichés habituales de este sub-género, y añadió agradables complicaciones y revelaciones sorpresivas que le dan una nueva perspectiva e inesperada profundidad a los asesinatos. Y, claro, tampoco se muestra tímido con los efectos especiales, vertiendo suficiente sangre y combinando técnicas para darnos momentos de deliciosa repulsión... no siempre realistas, pero dignos de admirarse.
También ayuda la participación de un variado elenco para interpretar la pintoresca colección de individuos que tuvieron la mala suerte de subirse al autobús: un estudiante japonés, una modelo francesa, una fugitiva australiana tratando de iniciar una nueva vida en Holanda; el doctor drogadicto que escapa su tortuoso pasado; el soldado inglés que huye de un crimen accidental; el antipático hombre de negocios con su hijo adolescente enfermo, y varios más... todos con su propio melodrama privado u oscuro secreto en su pasado para sazonar las inevitables peleas y acusaciones que eventualmente provocará su desesperada situación. Ya estoy cansado de escribir "Un grupo de jóvenes planea un fin de semana en una casa de campo..."; por eso aprecié la diversidad de culturas, edades y actitudes que agregan una refrescante dimensión a The Windmill Massacre; y además esas historias personales adquieren nueva relevancia cuando conocemos el auténtico propósito del asesino. En resumen: un libreto redondo y bien planteado, como pocas veces encontramos en el menospreciado cine slasher.
Desafortunadamente... aquí viene el gran problema que tuve con esta película: The Windmill Massacre carece de la energía, convicción y sentido del humor que distinguen a las mejores cintas de este género. Nick Jongerius tiene experiencia como productor de cine fantástico (Frankenstein's Army, Dead End), pero como director no logró capturar el horror, suspenso o siquiera el espíritu subversivo de similares cintas europeas, como Haute Tension, Fritt Vilt o Road Games. Y, bueno, ya no hablemos del talento e imaginación que han mostrado algunas re-invenciones del "neo-slasher" norteamericano, como The Final Girls, Some Kind of Hate y el remake de The Town That Dreaded Sundown.
Entonces, me duele decir que The Windmill Massacre es una cinta slasher con ingredientes ideales que resultó absolutamente insípida por culpa de su floja dirección. Esta historia necesitaba un director más audaz y visionario para explotar los aciertos del libreto, los atributos del ecléctico reparto y, sobre todo, la originalidad del "Molinero" asesino, cuya apariencia, métodos y misterioso origen piden a gritos una secuela, o incluso una franquicia anual con nuevas víctimas y nuevos instrumentos para despacharlas con lujo de sangre y violencia. Pero, bueno... al menos los paisajes holandeses se ven muy bonitos, y se nota genuino orgullo patriótico por parte del director. Lástima que haya sido en una película de terror, y no en un video turístico.
Calificación: 6.5

IMDb

Tuesday, November 1, 2016

Lace Crater



Síntomas: Varios amigos se disponen a pasar un fin de semana en una casa de campo. La joven Ruth (Lindsay Burdge) espera que las cosas se pongan románticas con Andrew (Andrew Ryder), pero tras una noche de borrachera termina durmiendo con un extraño llamado Michael (Peter Vack)... quien resulta ser un fantasma. Entonces Ruth descubre que una noche de pasión puede ser igualmente complicada cuando la pareja pertenece al más allá.

Diagnóstico: Lace Crater empieza como comedia hipster, luego se transforma en "body horror" estilo Cronenberg, y termina... no sé exactamente cómo. Quizás sea un final feliz, quizás trágico; pero definitivamente permanecerá en mi memoria.
Producida por Joe Swanberg y dirigida por Harrison Atkins (editor de la serie Easy), Lace Crater exhibe las virtudes (o sufre los defectos, según quieran) del cine "mumblecore", incluyendo diálogos improvisados, actuaciones semi-amateur, y cinematografía natural que pone más atención en capturar momentos dramáticos que en cuidar "detalles" técnicos como emplazamiento e iluminación. El resultado es una sincera e inusual reinterpretación de la clásica historia de fantasmas, donde se integra exitosamente el mito paranormal con las realidades del romance moderno, tan huidizo e indefinible como las apariciones mismas.
Sin embargo, Lace Crater se siente incompleta; el libreto (del mismo director) deja muchas preguntas sin respuesta y, aunque su premisa es sin duda ingeniosa, creo que se enfocó demasiado en las consecuencias físicas del "one night stand", abandonando el potencial que ofrecía el arco sentimental de la protagonista.
De cualquier modo encontré Lace Crater muy entretenida y bien realizada. El director y los actores aprovechan la austeridad técnica de la producción para establecer una atmósfera espontánea que eleva el realismo de las actuaciones y acentúa sus reacciones, a veces un poco exageradas, pero a fin de cuenta útiles para transmitir la confusión de Ruth y sus amigos ante tan irregulares circunstancias.
Lindsay Burdge es simplemente perfecta en el papel de Ruth, estableciendo desde el principio la mezcla de optimismo y soledad que (con ayuda de un poco de "molly" y alcohol) conducen a su fatídico encuentro romántico. La situación parece absurda y hasta humorística, pero Burdge la toma en serio y nos hace creer su confusión y dolor ante otra decepción amorosa... quizás la más grave de su vida. En el papel del fantasma (astutamente creado sin efectos especiales) Peter Vack transmite elocuentemente su vulnerable condición, sin duda trágica, pero con esperanza de reconectar un instante con su humanidad perdida.
En meses recientes las películas Nina Forever y Burying the Ex usaron analogías sobrenaturales para ilustrar el temor masculino a la novia posesiva que se rehúsa a desaparecer. Lace Crater explora la perspectiva femenina de un problema similar, apoyada por una armónica fusión de drama, humor, y horror orgánico que incrementa el impacto de la historia y preserva su honestidad emocional a pesar del subtexto paranormal. Y, además, Lace Crater nos deja con un importante mensaje que ya deberíamos saber: no importa si el fulano es un apuesto hipster o un fantasma melancólico... siempre hay que usar "protección".
Calificación: 8

IMDb

Monday, October 31, 2016

I Am the Pretty Thing That Lives in the House



Síntomas: La enfermera Lily Saylor (Ruth Wilson) fue contratada para cuidar a Iris Blum (Paula Prentiss), una famosa autora de novelas de terror que quiere pasar sus últimos días en su vieja casona de campo. Pero los días se extienden a meses, durante los cuales Lily experimenta extraños eventos que podrían relacionarse con el trágico pasado de la casa... y con las novelas de Iris.

Diagnóstico: Hace poco escribí sobre la notable cinta February, del director Osgood Perkins (estrenada en México bajo el título de "La Enviada del Mal"); y ahora, apenas dos semanas después, descubrí que su nueva película, I Am the Pretty Thing That Lives in the House, fue adquirida por Netflix para distribución digital internacional. ¿Coincidencia? Sí.
Creo que February me gustó más por sus complejos personajes y creativa estructura; sin embargo I Am the Pretty Thing That Lives in the House muestra con igual eficiencia el talento de Perkins para destilar los componentes de una "casa embrujada" y convertirlos en algo más refinado y cerebral... casi poético. Rechazando los clásicos trucos del género, Perkins se enfoca en la delicada psicología de la protagonista, cuya vulnerabilidad la convierte en terreno fértil donde florecerá la paranoia creada por una presencia sobrenatural en busca de atención... o al menos simpatía.
Desafortunadamente esta elevada ambición artística no se traduce en una película ágil o entretenida; por el contrario, I Am the Pretty Thing That Lives in the House se siente a veces lenta y frustrante (por no mencionar pretenciosa... solo vean ese título). La película dura aproximadamente noventa minutos, ochenta de los cuales transcurren entre crípticos monólogos de la incorpórea narradora, y escenas de Lily caminando por la casa, trabajando en la cocina, leyendo libros, o examinando el moho que se está formando en una pared. Sin embargo, el director Osgood Perkins imbuye una tensa atmósfera que vuelve hipnóticas hasta las más pueriles escenas... siempre y cuando tengamos la paciencia necesaria para aguantar el lánguido ritmo de la historia, y no esperemos sobresaltos constantes, apariciones digitales, o cualquiera de los demás clichés comunes en el horror contemporáneo.
Y la recompensa de esa paciencia son las migajas narrativas que Perkins nos deja a lo largo del camino, las cuales bastaron para mantenerme interesado en la resolución del gran misterio. No es un misterio particularmente complicado, pero su metódico desarrollo me pareció al mismo tiempo orgánico e intuitivo, alimentado por ambiguos "flashbacks" que podrían reflejar eventos reales, o fantasías de Lily, o quizás la imaginación de la semi-catatónica Iris. Definitivamente hay respuestas a las múltiples incógnitas que plantea I Am the Pretty Thing That Lives in the House... pero hay que trabajar para encontrarlas.
Si eso suena como una experiencia estimulante, probablemente apreciarán las parsimoniosas virtudes de esta cinta; si no, será mejor alejarse de ella y buscar algo más "normal" (Lights Out, Last Shift y The Conjuring 2 me parecieron buenas alternativas recientes de horror sobrenatural). Y, bueno, siempre queda conformarse con la excepcional cinematografía servida por Julie Kirkwood, la crispante música de Elvis Perkins, y el excelente desempeño de las tres actrices que complementan el rompecabezas físico y espiritual del libreto: Ruth Wilson captura sin dificultad el temperamento de una enfermera eficiente y pragmática, pero no inmune a la soledad y traumas emocionales del pasado. Lucy Boynton interpreta a la enigmática Polly (creí que ya había logrado olvidar "The Riddle of the Model"); y sin duda me gustó ver de nuevo en la pantalla a la veterana Paula Prentiss (¡una de las originales "Stepford Wives"!) en el papel de Iris Blum, casi muda, pero aún así expresiva.
Lo cual también describe la totalidad de I Am the Pretty Thing That Lives in the House. En vez de horror, diría que se trata de una íntima tragedia doméstica sobre soledad y arrepentimiento, aderezada por tenues elementos sobrenaturales. Así es el estilo de Osgood Perkins: primero se define el drama, y luego se exploran sus consecuencias... en esta vida u otra. Quiero ver más de sus experimentos, pero estaré mejor preparado con una taza de café.
Calificación: 7.5

IMDb

Saturday, October 29, 2016

Doctor Strange: Hechicero Supremo (Doctor Strange)



Síntomas: Después de un accidente que interrumpe su brillante carrera como neurocirujano, el Dr. Stephen Strange (Benedict Cumberbatch) busca por todo el mundo una curación para recuperar la movilidad de sus manos; pero quizás la respuesta no estará en la medicina convencional, sino en una disciplina más espiritual y esotérica.

Diagnóstico: Como he mencionado varias veces, no me gustan los comics con magia o temas "cósmicos" (con algunas honrosas excepciones como Zatanna, Sandman y otros clásicos títulos de Vertigo); por eso nunca fui asiduo seguidor del Doctor Strange. Además, aceptémoslo, el personaje fue creado en los años sesentas por Stan Lee y Steve Ditko para explotar la moda psicodélica y las tendencias místicas cultivadas por los jóvenes de la "contra-cultura", quienes jamás comprarían un comic del Capitán América (¡fascista!), pero sí un comic acerca de un hechicero "far out" ilustrado con arte surrealista y escrito con solemne convicción pseudo-espiritual. Si algo sonaba "groovy", Lee y Ditko probablemente lo usaron en Strange Tales.
Entonces... ¿cómo encaja este anacrónico personaje en los comics contemporáneos de Marvel? La oportuna intervención de escritores como Brian Michael Bendis, Greg Pak y el genial Brian K. Vaughn (The Oath sigue siendo mi historia favorita del Doctor Strange) se encargaron de trasladarlo a la era moderna, ubicándolo en un marco psíquico más realista, y añadiendo un poco de ironía a su fundamental psicodelia "retro". Y ahora la película Doctor Strange: Hechicero Supremo se encarga de hacer lo mismo en el Universo Cinemático... con un resultado bastante entretenido, aunque un tanto superficial. Había material para hacer algo realmente bizarro, pero se quedaron en trilladas paradojas temporales y florituras visuales de MMORPGs.
Por otro lado, supongo que el director Scott Derrickson (más conocido por algunas competentes películas de terror como Sinister, The Exorcism of Emily Rose y Hellraiser: Inferno)(bueno, dos de tres no está mal) no quiso abrumarnos con excesiva mitología en la primera aparición del personaje, y prefirió ceñirse al esquema de una "historia de origen" clara y bien estructurada, cuya sencillez está balanceada con actores carismáticos y los más creativos efectos especiales que he visto en una película de Marvel Studios.
Hablando de lo cual: odié el nuevo logo de Marvel Studios; no me gustó la transición a tipografía 3D que hicieron hace un par de años; y esta nueva versión aún más complicada se siente como una desesperada separación de las cintas realizadas por otros estudios con personajes de Marvel... ya saben a quienes me refiero (Fantastic Four). Fin del berrinche editorial.
Regesando al tema: desde que anunciaron a Benedict Cumberbatch como Stephen Strange me pareció una elección perfecta, y su actuación no defraudó mis elevadas expectativas; Cumberbatch (como vimos en Sherlock) es capaz de dominar por igual el drama interno del personaje y el abundante humor del libreto. Abundante... pero menos exitoso que el de Ant-Man, en mi humilde opinión; hay demasiados chistoretes forzados e inconsistentes con el carácter del protagonista. Afortunadamente Cumberbatch tiene perfectos instintos para integrar drama y comedia con tanta naturalidad como fue posible. Por su parte, Rachel McAdams se siente un poco desperdiciada como la Dra. Christine Palmer; desde luego me gustó su personaje y su actuación, pero no es exactamente esencial como interés romántico; ojalá la aprovechen mejor en la secuela (por cierto, no olviden la escena durante los créditos, y el "stinger" al final donde se revela el siguiente villano). Chiwetel Ejiofor, Benedict Wong (como "Wong") y Benjamin Bratt contribuyen con sólidas participaciones que enriquecen considerablemente la historia. Pero mi actuación favorita fue la de Tilda Swinton como "The Ancient One"; el cambio de género (en el comic era un hombre) no perjudica para nada la narrativa, e incluso mejora la dinámica entre los tres hechiceros principales.
Para variar, el eslabón más débil de la cinta es el villano interpretado por Mads Mikkelsen. Ya se volvió costumbre en las cintas de Marvel que los antagonistas se vean definidos tan solo por sus vagos planes malignos y arbitrarias intervenciones, bien espaciadas para crear secuencias de acción cuando las cosas se están poniendo demasiado melodramáticas.
De cualquier modo encontré Doctor Strange: Hechicero Supremo muy recomendable y visualmente virtuosa (¿mencioné los efectos especiales? Ojalá me gustaran las drogas...), además de ser una valiosa adición a la Tercera Fase de Marvel. Aunque, siendo honestos, creo que el Doctor Strange servirá mejor a largo plazo como aliado en cintas colectivas (por ejemplo Infinity War) que como protagonista de sus propias secuelas... a menos que el mega-productor Kevin Feige pierda el miedo de sumergirnos hasta el cuello en los extravagantes conceptos de Strange Tales... como aquel hechicero llamado Sise-Neg (léanlo al revés) que viajó hacia atrás en el tiempo acumulando poder hasta llegar al inicio mismo del universo... donde podía modificarlo a su gusto. Esa es la escala que yo esperaba en una película del Doctor Strange. Pero aún hay tiempo, y con suerte llegaremos a esos niveles de psicodelia creativa. Entonces los Sesentas estarán realmente orgullosos.
Calificación: 8.5

IMDb

Friday, October 28, 2016

Yoga Hosers



Síntomas: Los sueños de Colleen M. (Harley Quinn Smith) y Colleen C. (Lily-Rose Depp) se hacen realidad cuando son finalmente invitadas a una fiesta de estudiantes "cool"; pero sus planes se complican cuando alguien empieza a matar gente en su pequeño pueblo... y las chicas podrían estar accidentalmente involucradas. Sin embargo el investigador franco-canadiense Guy Lapointe (Johnny Depp) está en la pista del auténtico asesino, y no se detendrá hasta encontrarlo.

Diagnóstico: Una sinopsis alternativa de Yoga Hosers podría ser: "Dos hombres con mediana influencia en la industria cinematográfica quieren convertir a sus hijas en estrellas de cine, y filman con ellas una película en la errónea creencia de que tienen talento. Desafortunadamente será el público quien sufra las consecuencias de este capricho." Los hombres, sobra decir, son Kevin Smith y Johnny Depp, cuyas hijas Harley Quinn Smith y Lily-Rose Depp aparentemente son grandes amigas en la vida real. Y como ya habían trabajado juntas durante la atroz cinta Tusk, fue fácil escribir un libreto igualmente absurdo y asignarle un título tomado (otra vez) del popular "podcast" de Kevin Smith y Scott Mosier (quien tuvo el buen sentido común de no intervenir en este desastre).
Así es como surgió Yoga Hosers, una supuesta "película para niños" dirigida por Kevin Smith y ubicada en el mismo universo de Tusk (de hecho ambas forman parte de la trilogía "True North", que se completará en el futuro con Moose Jaws); y si bien Yoga Hosers me pareció marginalmente mejor que Tusk, no basta para darle una efusiva recomendación... aunque tampoco puedo negar que me hizo reír en algunos momentos, y encontré a las protagonistas simpáticas, precisamente por sus malas actuaciones y torpe presencia escénica.
Entre menos se hable del argumento, mejor; solo diré que involucra satanistas canadienses, salchichones "bratwurst", y bizarras posiciones de yoga como "Perro de Tres Patas" y "Cliente Insatisfecho". Sin embargo su absoluta incoherencia a veces trabaja a su favor, añadiendo una básica estructura a la película, (je, je... "básica") mientras Smith se burla (con afecto) de la cultura canadiense en todas sus formas (ejemplo: el nombre de la tienda donde trabajan las Colleens es "Eh-2-Zed"). Y todo eso mientras desfilan los cameos de múltiples amigos y conocidos de Smith, quienes seguramente se divirtieron más durante el rodaje que los incautos espectadores que pagarán por ver esta película (¡de hecho la vi gratis con la oferta introductoria de FlixFling!)
Para variar, las escasas risas que me inspiró Yoga Hosers provienen de pequeños detalles en los diálogos, "props" creativos, y astuto diseño de producción. Nunca fueron las aparatosas secuencias de humor forzado, como cuando el padre de Colleen C. (interpretado por Tony Hale) quiere acostarse con su pareja (Natasha Lyonne), pero no puede hacerlo porque lo conmueve la canción que está cantando su hija en otra habitación. Yoga Hosers tiene muchos momentos como ese, donde tenemos que rechinar los dientes para aguantar la "pena ajena" por los actores. Pero al mismo tiempo existen fugaces atisbos del ingenio que Smith alguna vez mostró en Clerks, Mallrats y Chasing Amy... aunque bajando el nivel de vulgaridad y eliminando casi por completo las referencias a las drogas para obtener la clasificación "PG-13"... o al menos tanto como podría acercarse Kevin Smith (no se preocupen... los mencionados salchichones penetran en sus víctimas a través del recto, así que tampoco estamos muy lejos del terreno habitual del director).
A pesar de tantas quejas, en verdad aprecié el amor paternal manifestado por este proyecto familiar; es como una "fiesta con tema" para la hija de Smith y su mejor amiga; y aunque no saben actuar ni cantar (aún así quiero el demo de Glamthrax), las encontré más tolerables que Jaden Smith, por ejemplo. Y, bueno, cualquier película que comienza con un cover de I'm the Man gana automáticamente mi simpatía... incluso si me hizo bostezar con alarmante frecuencia durante los siguientes ochenta minutos.
Mientras veía Yoga Hosers estuve pensando: ¿Dónde quedó el Kevin Smith de Red State? Hace apenas cinco años esa cinta presagiaba un "renacimiento artístico" del cineasta, listo para enfrentar temas serios y un estilo narrativo más maduro. No sé... imagino que fue más fácil regresar la "tienda de la esquina", pero esta vez sin groserías porque no quiere darle un mal ejemplo a su hija (¡ja, ja, ja!). En resumen: no me gustó el resultado, pero respeto el esfuerzo de Smith, y el compromiso de Depp con el personaje de Guy Lapointe. Encontré sus verrugas hipnóticas...
Calificación: 6

IMDb (Recomiendo no ver el trailer porque revela TODO; aunque, por otro lado, significa un ahorro de 78 minutos)

Wednesday, October 26, 2016

In a Valley of Violence



Síntomas: El ex-soldado Paul (Ethan Hawke) se dirige a México con su caballo Lady y su perro Abbie (Jumpy); pero al pasar por el pueblo de Denton se involucra en un pleito con el arrogante hijo del alguacil, y las consecuencias afectarán a todos los habitantes de la humilde comunidad.

Diagnóstico: El director Ti West ha ganado una merecida reputación con sus competentes cintas de terror (entre mis favoritas: The House of the Devil, The Innkeepers, y Cabin Fever 2: Spring Fever), cuyos elementales argumentos fueron complementados por una astuta sensibilidad "retro" que los distinguió del más convencional cine fantástico moderno. Y ahora, como frecuentemente ocurre con cineastas encasillados en un estilo específico, West extiende su visión a un género distinto y al mismo tiempo similar: el western.
Desde luego el cine "de vaqueros" es muy distinto en temática y tono al horror, pero ambos se fundamentan en estímulos y reacciones perfectamente definidos, que no requieren mucha innovación para satisfacer a sus aficionados... simplemente una ejecución eficiente que respete la tradición y no escatime en talento frente o detrás de la pantalla.
Creo que In a Valley of Violence cumple esas condiciones... sin embargo su premisa es TAN tradicional que me costó trabajo experimentar suspenso, emoción o general interés en algo tan simple y previsible. Además, el estreno de algunos superiores westerns en meses recientes (The Magnificent Seven, Bone Tomahawk y Jane Got a Gun, por mencionar unos cuantos) pone esta película en desventaja cuando comparamos atmósfera, actuaciones o la ambición de sus realizadores.
En otras palabras, Ti West realizó un sólido western que funcionaría mejor si no hubiéramos visto una sola cinta de ese género desde que "pasó de moda" hace cuarenta años.
Bajo ese hipotético punto de vista, In a Valley of Violence tiene muchas cosas buenas: un notable actor principal, un villano carismático y odioso, atractivas mujeres tratando de sobrevivir en un mundo dominado por hombres, excelente cinematografía (en stock real de 35mm), agrestes locaciones del genuino suroeste americano (nada de Canadá o Bulgaria para Ti West), y un encantador perrito que, SPOILER, no sobrevive ni a la mitad de la película; de hecho, es el factor clave en el conflicto entre el anti-héroe y el villano FIN DEL SPOILER.
La misión del lacónico Paul es clara y empática; Ethan Hawke no requiere palabras para explicar su motivación. Los villanos cuentan con cierta profundidad que explora las contradicciones del "viejo oeste"; John Travolta es el alguacil maduro que reconoce instintivamente el peligro que presenta el visitante, mientras que su hijo, interpretado por James Ransone, no mide riesgos porque siempre ha vivido bajo la protección de su padre. Desafortunadamente Taissa Farmiga y Karen Gillan no salen tan bien libradas debido a sus actuaciones exageradas y excesivamente artificiales. Creo que ambas son buenas actrices, así que debo atribuir esas malas decisiones al director. Quizás Ti West quería un fuerte contraste con el taciturno Paul; o tal vez no aprecié el humor de los personajes femeninos (sobre todo en el caso de Gillan); solo puedo decir que el resultado perjudicó sustancialmente la película, en mi humilde opinión.
Y, bueno, cuando llega el momento de los balazos, la violencia es realista y contundente, con un poco de sangre para justificar la clasificación "R". Tal vez con más exageración en ese departamento, y menos en las actuaciones, In a Valley of Violence hubiera ganado un poco de personalidad, en vez de parecer uno de esos genéricos westerns que de vez en cuando aparecen en Turner Classic Movies, pero en color. Y no me refiero a los de John Wayne, Clint Eastwood o Henry Fonda, sino a los de Gene Autry, Randolph Scott o Richard Widmark.
Aún así In a Valley of Violence merece una recomendación por sus valores intrínsecos; pero quienes hayan estado atentos a la evolución del "neo-western" encontrarán pocas razones para entusiasmarse demasiado con esta austera y desganada versión de una historia clásica de venganza que no alcanzó a cumplir su potencial. Solo queda esperar que Ti West regrese pronto al horror; o que haya aprendido la lección, y en su siguiente escape a otros géneros muestra mayor carácter e ingenio. Y menos exageración en el "comic relief", por favor.
Calificación: 6.5

IMDb

Monday, October 24, 2016

Phantasm: Ravager



Síntomas: Después de recuperar su Hemi 'Cuda en el desierto, Reggie (Reggie Bannister) enfrenta las esferas del Hombre Alto (Angus Scrimm)... y súbitamente se encuentra saltando en el tiempo, visitando diversos períodos de su historia personal. ¿Está realmente sufriendo los efectos de la demencia senil, o es otra trampa planeada por su eterno enemigo para deshacerse de Reggie de una vez por todas?

Diagnóstico: Me gusta mucho la saga de Phantasm pero, aceptémoslo, su argumento es bastante monótono; tan sólo una esotérica persecución que ha durado treinta y siete años, donde el ex-vendedor de helados Reggie y los hermanos Mike (A. Michael Baldwin) y Jody (Bill Thornbury) persiguen al Hombre Alto, una siniestra criatura con forma humana pero incierto origen (extraterrestre, interdimensional o infernal; escojan su favorito), que viaja de pueblo en pueblo robando cementerios y transformando los cadáveres en grotescos homúnculos que cumplen sus órdenes. Claro, a lo largo de cuatro películas hemos visto algunas sorpresas y un poco de evolución en los personajes; por ejemplo, Jody no está exactamente vivo, pero tampoco muerto, y a veces se transforma en esfera metálica; y Mike, por su parte, fue reconociendo gradualmente su inesperado papel en los planes del villano. Además Don Coscarelli, el creador de la saga, supo aprovechar el envejecimiento natural de los actores para acentuar las consecuencias de su interminable cruzada. Pero por lo demás, cada secuela ha seguido la misma básica estructura: Reggie escapa del "cliffhanger" con el que terminó la cinta previa; recluta varios aliados, y se enfrenta al Hombre Alto, aprendiendo algo nuevo sobre su enigmática naturaleza.
¿Encontraremos lo mismo con la quinta parte, Phantasm: Ravager?
Sí y no. La cinta anterior, Phantasm IV: Oblivion, fue la más surrealista y confusa de la serie, jugando con la percepción del espectador y saltando en el tiempo para explorar las conexiones entre Mike, Jody, y el Hombre Alto... mientras Reggie seguía combatiendo a sus esbirros con ayuda de su cuádruple escopeta y su indestructible Hemi 'Cuda, que no sé cuántas veces ha explotado, pero sigue rodando. Y ahora, en Phantasm: Ravager, esa confusión y surrealismo revientan en un paroxismo de incoherencia... o tal vez todo es perfectamente lógico, siempre y cuando aceptemos la atmósfera de "pesadilla despierta" que la serie ha cultivado a lo largo de cuatro décadas.
En otras palabras, es inútil esperar una narrativa clara o lineal. Y creo que fue la decisión correcta para concluir la saga (aunque probablemente estaré en la minoría de fans que opinan esto).
Ravager comienza donde terminó Oblivion; y después de recuperar su automóvil, Reggie se encuentra súbitamente en una casa de reposo... un frágil anciano sufriendo alucinaciones provocadas por la demencia senil. Pero sus fantasías son tan reales... de regreso en 1979, el Hombre Alto le ofrece "borrar" eventos dolorosos del pasado, a cambio de que deje de interferir con sus funestos planes. Pero antes de que Reggie pueda decidir, se encuentra en un futuro alterno, donde una banda de rebeldes combate las fuerzas del Hombre Alto que han arrasado el planeta. Pero, ¿qué planeta? ¿Qué está pasando? ¿Cuál es la auténtica "realidad" de Reggie?
La respuesta es: no sé. Y prefiero que sea así. Con cada nueva película Phantasm ha borrado más y más la línea divisoria entre sueño, alucinación, realidad, y visiones implantadas de algún modo por el Hombre Alto para influenciar a sus perseguidores. O quizás tantos viajes a través de los cilindros cromados que permiten el tránsito interdimensional terminaron arruinando el "timeline" personal de Reggie, quien ahora salta de realidad en realidad sin control sobre sus acciones. O tal vez Reggie es un viejo agonizante en un asilo, ajeno a los problemas del mundo real.
En mi humilde opinión, ahí radica el auténtico terror de Phantasm... no en las esferas voladores que perforan cráneos y escupen sangre (roja o amarilla, según sea el caso), ni en el robo de tumbas, ni en los enanos encapuchados... sino en la incertidumbre de nuestra realidad, los estragos de la edad, y en la ignorancia de las fuerzas que manipulan el destino, ya sea con un despiadado plan, o con caótica indiferencia.
Por eso me gustó tanto Phantasm: Ravager. Hubiera sido un crimen robar el misterio del Hombre Alto. Es mejor dejarlo como un enigmático agente natural, a veces cruel, a veces benévolo, pero siempre impredecible. Y, en un nivel más "real", el Hombre Alto permanecerá como tributo al finado actor Angus Scrimm, para siempre identificado con estas cintas de culto. Me complace mucho que haya alcanzado a decir "Booooy!" una última vez.
Hablando de lo cual, el director David Hartman tuvo que usar un doble (al estilo de Bela Lugosi en Plan 9 From Outer Space) en algunas escenas, pero no afecta la narrativa. Y lo mismo aplica a los baratos efectos especiales, no muy convincentes, pero adecuados para transmitir las ideas de Coscarelli (sí, fue una sorpresa descubrir que Coscarelli no fue el director de la última parte, pero entiendo su decisión... después de todo, también ha envejecido a la par del elenco).
Lo importante es que, después de casi cuarenta años, quedó claro que Don Coscarelli tenía un plan. Y aunque dicho plan haya tenido muchos altibajos y modificaciones, su conclusión me pareció justificada, satisfactoria, y hasta emotiva (¿cuántas quintas partes en series de terror me han producido un nudo en la garganta?) Phantasm: Ravager definitivamente es una película creada para los fans. Los recién llegados no entenderán nada, y quedarán frustrados con la ausencia de respuestas. Estrictamente hablando, no es lo que yo quería... pero resultó ser lo que necesitaba. Larga vida al Hombre Alto.
Calificación: 8.5

IMDb

Sunday, October 23, 2016

Intriga Mortal (Body)



Síntomas: Para hacer algo diferente en la víspera de Navidad, las jóvenes Cali (Alexandra Turshen), Holly (Helen Rogers) y Mel (Lauren Molina) deciden pasar la noche en la fastuosa mansión de un pariente, aprovechando que la familia está de vacaciones. Sin embargo las cosas se complican, y las tres amigas terminan con un cadáver en las manos, lo cual desata una serie de eventos que cambiarán sus vidas para siempre.

Diagnóstico: Fui a ver Intriga Mortal con bajas expectativas, creyendo que sería otra genérica cinta de terror de bajo presupuesto. Ya saben... fantasmas, posesión, o tal vez un asesino enmascarado. Sin embargo, para mi sorpresa, resultó ser un inteligente thriller bien escrito, competentemente actuado, y dirigido con eficiencia y seguridad que rara vez encontramos en el cine "B", y mucho menos con cineastas primerizos.
Será difícil mencionar los aciertos de Intriga Mortal sin revelar sus mejores momentos, así es que empezaré por las actrices: Alexandra Turshen, Helen Rogers y Lauren Molina capturan orgánicamente la textura e interacción de una larga amistad. Sus conversaciones y ocasionales bromas se sienten naturales; sus personalidades parecen contradictorias pero se complementan bien; y los directores/guionistas Dan Berk y Robert Olsen establecen desde el principio una atmósfera de camaradería que se ve brutalmente destrozada cuando comienzan... los problemas.
En ese momento Intriga Mortal cambia de tono, y aprieta despiadadamente las tuercas del suspenso, presentándonos una situación imposible que no tiene respuesta fácil ni correcta, sino una gama de alternativas que pondrán a prueba la fibra moral y determinación de las protagonistas. Y, bueno, aunque hay algunos momentos sobre-actuados y un desenlace abrupto y ligeramente anticlimático, disfruté la mayor parte de la película, y me dejó con ganas de pasar más tiempo con estos personajes... bueno, no con todos; siempre debe haber un villano, ¿cierto?
Algunos comentarios en Internet compararon Intriga Mortal con las películas de Alfred Hitchcock (por ejemplo Ain't It Cool News, demostrando la ridícula hipérbole que me hizo abandonar ese sitio), y aunque sin duda es una gran exageración, entiendo su origen: el cine independiente casi siempre confunde "suspenso" con "anticipación" (generalmente rematada por un previsible sobresalto), pero Intriga Mortal realmente cultiva una atmósfera tensa e impredecible donde no sabemos de dónde llegará la siguiente amenaza... o cómo reaccionarán las muchachas ante la desafortunada situación que enfrentan.
Sin ser propiamente una cinta de terror, Intriga Mortal nos lleva por territorio emocional oscuro y perturbador; sin embargo la historia se desinfla al final y nos roba la catarsis que esperábamos. Supongo que es un desenlace más realista, pero me dejó con ganas de algo más fuerte... más apropiado para los niveles de tensión que mantuvo el argumento durante los previos cuarenta minutos. Hablando de lo cual, Intriga Mortal es un cinta tan breve que apenas califica como largometraje (menos de setenta minutos, sin contar los leeentos créditos finales), lo cual es buena muestra de una narrativa eficiente y precisa, libre de relleno o rodeos innecesarios. Incluso la primera media hora, donde parece que no ocurre nada, sirve para establecer los lazos de amistad que justificarán las difíciles decisiones de las chicas (me gustó mucho el asunto de los lentes oscuros... ridículo al principio y luego conmovedor).
Finalmente, un recordatorio: a pesar de tantos halagos, Intriga Mortal sigue siendo una modesta B-Movie de bajo presupuesto, así que será necesario disculpar algunas limitaciones estilísticas, técnicas y artísticas que empañan la experiencia (ejemplo: el actor que interpreta al novio de Holly es muy malo, y termina arruinando una escena que debería haber sido más intensa). Pero quien sea capaz de ver más allá de sus fallas superficiales, encontrará un entretenido y satisfactorio thriller psicológico con buenas dosis de suspenso y libre de clichés sobrenaturales. Si tan solo el final no se hubiera acobardado...
Calificación: 8

IMDb

Saturday, October 22, 2016

Operación Escobar (The Infiltrator)



Síntomas: En 1985, el agente de aduanas Robert Mazur (Bryan Cranston) está cansado de atrapar narcotraficantes de bajo nivel en Miami. Entonces, con ayuda de su excéntrico colaborador Emir Abreu (John Leguizamo), Mazur diseña un plan para "seguir el dinero" que los llevará hasta el legendario Cartel de Medellín y su peligroso líder, Pablo Escobar.

Diagnóstico: No cabe duda que Operación Escobar es una buena película con excelentes actuaciones, sólida dirección, y una fascinante historia donde los hechos reales se conjugan armónicamente con las fórmulas hollywoodenses para obtener un buen balance de suspenso y drama, sazonado con una pizca de acción. Y al centro de todo esto encontramos un honesto protagonista cuyas buenas intenciones empiezan a flaquear cuando reconoce la enormidad de la misión que tiene enfrente, así como los riesgos que significa para su familia.
Sin embargo (siempre hay algo)... creo que a Operación Escobar le faltó ese indescriptible "algo" para elevarla a un nivel clásico, o al menos hacerla menos genérica. En muchos aspectos tenía potencial para alcanzar un destacado lugar en el cine policíaco, junto a Donnie Brasco o Carlito's Way, pero se quedó en la categoría de Black Mass o Kill the Messenger (con la que está temáticamente relacionada; de hecho, Operación Escobar podría ser precuela de esta última). Aún así merece una recomendación, pues no todas las películas necesitan ser "clásicas" para pasar un rato agradable, emocionarnos un poco y hasta aprender algo nuevo (sin cometer el error de esperar una auténtica lección de historia).
Entonces, será mejor enfocarse en todo lo bueno que ofrece Operación Escobar.
Para empezar, Bryan Cranston entrega una excepcional actuación (como siempre) que expresa sin palabras el constante debate interno entre sus obligaciones como padre de familia, su deber como agente de la ley, y su particular obsesión con la captura de tantos "narcos" como sea posible. Aclaro desde ahora que Operación Escobar no es una película de acción, sino un metódico thriller criminal enfocado en el carácter de sus personajes y en la complicaciones técnicas y prácticas de una misión tan riesgos y extensa como la que planeó Mazur (por cierto, el libreto está inspirado en el libro The Infiltrator, escrito por el mismo Mazur, quien también co-produjo la película... lo cual tal vez explica la inflexible rectitud moral del protagonista). John Leguizamo se roba sus escenas como el audaz Emir Abreu, quien toma la cacería de narcos como un juego donde todo está permitido, con tal de ganar. Juliet Aubrey interpreta a Evelyn, la sufrida esposa de Robert, y al principio pensé que se vería limitada a las obligatorias escenas donde vemos cómo el trabajo del agente afecta su vida familiar; desde luego aparecen esas escenas, pero la participación de Aubrey resultó más profunda y relevante, enriqueciendo la historia y aprovechando mejor el talento de esta actriz. También los acompañan Olympia Dukakis, Amy Ryan, Jason Isaacs, Diane Kruger, Elena Anaya y Benjamin Bratt en papeles secundarios, pero esenciales para el complejo rompecabezas de héroes, villanos, y semi-inocentes atrapados en el negocio del narcotráfico. Y, claro, ¿cómo podríamos tener una película ubicada en los ochentas sin Michael Paré?
Hablando de lo cual, el director Brad Furman (The Lincoln Lawyer) nos traslada a aquella década con buen ojo para los detalles, pero sin convertir la película en un hueco desfile de nostalgia. Me gustó en particular la "avanzada" tecnología análoga empleada para grabar evidencia de manera subrepticia... realmente se necesitaban artistas/científicos para meter una grabadora de carrete en un portafolio. Y en cuanto a la música... Operación Escobar comienza con Tom Sawyer, de Rush. No hace falta decir más.
Como dije al principio, Operación Escobar me pareció una buena película por derecho propio, con un argumento intrincado pero perfectamente claro, y personajes bien dibujados para representar por igual su humanidad y su función en el mundo criminal. Sin embargo, sentí la falta de algún elemento adicional que la hiciera auténticamente memorable... no sé si sería más drama, más violencia, o un estilo narrativo más audaz y contundente. De cualquier modo Operación Escobar capturó mi atención de principio a fin, y puedo recomendarla por su meticulosa exploración del lado financiero del narcotráfico, quizás menos glamoroso, pero aún así fascinante. Y, de paso, nos recuerda el papel de las instituciones bancarias en el lavado de dinero... a esos niveles todo es posible y todo está permitido. Lo recordaré la próxima vez que me cobren una comisión por entrar al banco.
Calificación: 8.5

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Friday, October 21, 2016

Ouija: El Origen del Mal (Ouija: Origin of Evil)



Síntomas: En 1967, Alice Zander (Elizabeth Reaser) trabaja como médium, organizando lecturas psíquicas para sus clientes. Pero sus "poderes" son en realidad trucos mecánicos que realiza con ayuda de sus hijas Lina (Annalise Basso) y Doris (Lulu Wilson). Un día Lina asiste a una fiesta donde juegan con una ouija, y le sugiere a su madre incorporarla a las sesiones espiritistas. Entonces Alice compra una ouija, sin saber que el mundo de los espíritus puede ser más real de lo que creía.

Diagnóstico: Creo que Ouija: El Origen del Mal es mejor que su predecesora, Ouija, pero por un margen relativamente pequeño. Y desde luego voy a atribuir esa mejoría al director Mike Flanagan, cuya filmografía quizás no sea perfecta (de hecho siento que la calidad de sus obras ha disminuido con el paso del tiempo; por si a alguien le interesa, aquí están mis críticas de sus anteriores películas: Absentia, Oculus, Hush y Somnia), aunque ciertamente muestra imaginación y talento superiores al promedio del cine de terror que llega a cines de México.
Lo que más me duele es que Ouija: El Origen del Mal empieza muy bien y gradualmente degenera en caos y confusión que demeritan sus considerables virtudes. Para apreciarlas, podemos comparar la premisa de esta precuela con la de la original Ouija: en la primera cinta un grupo de amigos juega con una ouija y desatan la ira de un fantasma vengativo. Se nota claramente la falta de esfuerzo y creatividad; lo primero que llegó a la mente del guionista fue aprobado, porque no había ambición de intentar algo más novedoso. Por el contrario, Ouija: El Origen del Mal nos presenta una situación mucho más interesante: una "psíquica" fraudulenta, pero no maliciosa, tiene sinceras intenciones de aliviar el pesar de sus clientes con las "lecturas" falsas que organiza con ayuda de sus hijas, empleando trucos clásicos del espiritismo que ya se usaban en el siglo diecinueve. Tanto Alice como su hija Lina son escépticas de cualquier asunto sobrenatural, y su introducción a la ouija es tan solo con fines "teatrales", para hacer más convincente la experiencia de los clientes. Entonces empiezan a ocurrir cosas extrañas y ambas mujeres deben reconocer que, en efecto, existe algo más allá de nuestra prosaica existencia. Aquí podemos ver el talento de Flanagan para crear personajes muy humanos enfrentando circunstancias extraordinarias, donde el drama personal conduce la narrativa, en vez de servir como relleno entre los obligatorios "sustos".
Desafortunadamente, como dije antes, la segunda mitad de Ouija: El Origen del Mal pierde cohesión al mismo tiempo que introduce arbitrarias manifestaciones que se sienten forzadas y excesivas, casi hasta el punto de sacrificar el fascinante estudio de carácter que dominó su primera mitad. Sin fundamento alguno voy a especular que el productor Michael Bay le dijo a Flangan: "¡Necesitamos más sustos al final! ¡Más horror! ¡Más efectos! ¡Más! ¡Máaaas!". O algo similar. No sé; no soy psíquico. Y el resultado fue un final pesado y confuso que difícilmente aprovecha el potencial de la historia.
Aún así hay muchas cosas rescatables, como las actuaciones de Elizabeth Reaser, Annalise Basso (algunos la recordarán por su impresionante desempeño en Oculus), y Lulu Wilson, todas ellas expresando de manera creíble las presiones del inusual trabajo de Alice, los obligatorios problemas económicos que atraviesa la familia y, para colmo, las consecuencias de jugar con una ouija (las reglas son muy simples... ¿por qué nadie puede seguirlas?)
También merece mención Henry Thomas (sí, el niño de E.T.) como el sacerdote cálido y tolerante que se interesa en el caso de la familia Zander... y quizás en Alice misma. No lo culpo.
Entonces, después de un comienzo muy prometedor, Ouija: El Origen del Mal termina decepcionando por no mantener la misma disciplina narrativa a lo largo de su irregular desarrollo. Aún así logró entretenerme, y aunque algunos "sustos" se sienten fuera de lugar, creo que funcionan dentro de su modesto propósito. Ah, y no olviden quedarse hasta el final de los créditos para ver una breve escena que prepara otra secuela; además de sugerir una conexión (intencional o accidental) con otra popular franquicia de terror. En resumen: Ouija: El Origen del Mal me pareció una tolerable dosis de terror para ocupar hora y media de nuestro tiempo, pero indudablemente inferior a muchas películas más aptas para disfrutar en Halloween o Día de los Muertos. Y, personalmente, voy a abandonar mis altas expectativas cuando vea en el futuro el nombre de Mike Flanagan; quizás Absentia fue su mejor idea, y de ahí todo irá hacia abajo.
Calificación: 7

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