Monday, January 31, 2022

The Fallout



Síntomas: Vada Cavell (Jenna Ortega) sobrevive un tiroteo escolar, pero el trauma psicológico empieza a cambiar sus relaciones con su familia y amigos.

Diagnóstico: Esta es la ventaja de las bajas expectativas: yo esperaba que The Fallout sería un drama tedioso y deprimente sobre un tema controversial; pero resultó ser una de las mejores películas del año gracias a la honestidad, realismo, y hasta humor con los que aborda una terrible situación que rara vez se había examinado desde la perspectiva de los sobrevivientes. Ah, y además es el debut como directora de Megan Park, una actriz que recordaba vagamente como "estrella invitada" en sitcoms televisivos. Doble sorpresa, y una buena lección sobre los prejuicios que a veces contaminan la experiencia cinematográfica.
Fin del comentario editorial.
The Fallout se enfoca en varios estudiantes de una escuela preparatoria norteamericana donde ocurre uno de esos ataques armados que vemos con lamentable frecuencia en las noticias (afortunadamente disminuyeron durante la pandemia porque estaban cerradas las escuelas, pero las raíces del problema siguen vigentes, y no quiero pensar en lo que ocurrirá cuando regrese la "normalidad"). La película no muestra la violencia; todo ocurre de manera implícita mientras las jóvenes Vada Cavell (Jenna Ortega) y Mia Reed (Maddie Ziegler) están en el baño, escuchan disparos, y se refugian en el privado de un retrete. Entonces alguien abre la puerta del baño...
Y, bueno, las muchachas sobreviven, pero los efectos de la crisis serán duraderos, y muy diferentes según su temperamento individual.
El libreto, también escrito por Megan Park, maneja con respeto y sensibilidad los misterios de la psicología adolescente, enfocándose en la confusión que sienten Vada y sus amigos a consecuencia de un evento que sacudió a la comunidad entera. Los recuerdos de la tragedia ya son angustiosos por sí mismos; y además tienen que revivirlos constantemente en las noticias locales. ¿Cómo reacciona alguien frente a un torrente de emociones que no sabe cómo procesar?
La actriz Jenna Ortega me pareció "meh" en cintas como Scream y The Babysitter: Killer Queen; pero en The Fallout revela un formidable talento que seguramente la llevará al tope de la lista en las agencias de "casting" hollywoodenses. Su trabajo como Vada es fenomenal, no solo por su intensidad, sino por la naturalidad de sus expresiones en escenas ambiguas y complejas. En el papel de Mia, Maddie Ziegler (West Side Story, aunque más gente la recordará por sus impresionantes coreografías en los videos de Sia) adopta una actitud más pasiva pero igualmente insegura, tal vez a consecuencia de un entorno familiar que no ofrece suficiente apoyo emocional.
Lo cual nos lleva a los padres de Vada interpretados por Julie Bowen (Modern Family) y John Ortiz (Horse Girl). Al principio parece que serán los típicos padres preocupados pero incapaces de entender a su hija; sin embargo Park tiene otros planes, y eventualmente les asigna maravillosas escenas de consuelo y empatía... aunque no necesariamente siguiendo las reglas del género. Ah, y mención especial para la niña Lumi Pollack que interpreta a Amelia, la hermana menor de Vada, cuyas preguntas impertinentes reflejan la inocencia infantil... pero también ofrecen una conexión más profunda que podría ayudar a ambas a superar el trauma. La escena que comparten me humedeció los ojos, y eso nunca me pasa con humanos; solo cuando hay animales en peligro. Ustedes decidan si eso es bueno o malo.
En resumen, The Fallout superó con amplio margen mis bajas expectativas, y merece una efusiva recomendación como un drama sobrio y maduro que nos ayuda a entender a las víctimas de este tipo de tragedias, al mismo tiempo que explora un tema escabroso sin sentirse manipulador ni morboso ni político. Me pregunto si Megan Park estudió psicología antes de probar suerte como actriz; pero, como sea, creo que ya encontró su vocación.
Calificación: 9.5

IMDb

Sunday, January 30, 2022

El Callejón de las Almas Perdidas (Nightmare Alley)



Síntomas: A fines de los años treintas, Stanton Carlisle (Bradley Cooper) se une a un carnaval y aprende trucos que le permiten iniciar una lucrativa carrera como mentalista en colaboración con su asistente Molly (Rooney Mara). Pero la escéptica Dra. Lilith Ritter (Cate Blanchett) podría arruinar sus planes.

Diagnóstico: La exuberante visión creativa del director Guillermo del Toro hace que El Callejón de las Almas Perdidas sea un deleite para los sentidos, combinando la estética del "noir" con la perturbadora riqueza visual de un carnaval repleto de ilusiones que capturan nuestra imaginación con la misma mezcla de asombro y revulsión que sentía el público de los años treintas. El legendario talento de Del Toro para encontrar belleza en lo horrible y lo bizarro se aprovecha en esta película como no había visto desde El Laberinto del Fauno; y tan solo por eso El Callejón de las Almas Perdidas merece una entusiasta recomendación.
Por otro lado, la exuberante visión creativa de Guillermo del Toro nuevamente le impide detectar las limitaciones de una historia lenta y afectada que nunca alcanza el realismo emocional necesario para engancharnos en la narrativa. Esto significa que El Callejón de las Almas Perdidas es como un precioso diorama exquisitamente detallado, pero que no justifica dos horas y media para la contemplación de su esplendor artesanal.
Aún así El Callejón de las Almas Perdidas tiene mucho que admirar en su manufactura técnica, en su fascinante subtexto psicológico, y desde luego en las actuaciones de un reparto cuyos excéntricos personajes (interpretados por Ron Perlman, Toni Collette, David Strathairn y Willem Dafoe, entre otros) luchan por el alma de Stanton Carlisle (Bradley Cooper) y manipulan el tortuoso recorrido hacia su redención... o su caída.
El pesadillesco carnaval ocupa la primera hora de la película, y luego pasamos a un thriller urbano más convencional, pero igualmente atractivo en diseño y realización. Personalmente encontré más entretenido el carnaval por la variedad de personalidades que influyen en la transformación de Stanton, un enigmático protagonista que reinventa su vida bajo la tutela de sus nuevos amigos (aunque "amigos" tal vez no sea la palabra correcta). Posteriormente llegamos a la gran ciudad donde Stanton encuentra éxito como mentalista profesional, y la trama se vuelve más... antigua. Del Toro conoce perfectamente las mecánicas del "noir", y las ejecuta con respeto y devoción a los clásicos... pero, francamente, ya no estamos en 1940. Comprendo que El Callejón de las Almas Perdidas es un re-make de la clásica cinta Nightmare Alley (1947), y al mismo tiempo una nueva adaptación de la novela de William Lindsay Gresham publicada en 1946. Ambas son productos de su tiempo, y utilizan una sensibilidad apropiada para su época; sin embargo sus componentes pierden credibilidad desde el punto de vista moderno. No puedo explicar más sin revelar "spoilers"; solo diré que la premisa central me pareció ingenua e inverosímil cuando la comparamos con otros esquemas del "noir". Y, claro, esa es tan solo mi opinión personal; es probable que otros espectadores apreciarán los arcaicos "twists" de la trama. Pero en mi caso bastaron para desinflar mi interés por el gran misterio de la película.
Habiendo dicho todo eso, reitero mi recomendación inicial: El Callejón de las Almas Perdidas es una excepcional experiencia cinematográfica que merece verse en un cine con buena imagen y sonido (difícil en México, pero amerita el esfuerzo). Las actuaciones, el diseño de producción, la fastuosa cinematografía de Dan Laustsen, y la música de Nathan Johnson compensan cualquier reserva sobre el libreto; y aunque el desarrollo no me dejó totalmente satisfecho, el demoledor final permanecerá en mi memoria como nuevo estándar del "noir" universal. Ese truco definitivamente no lo enseñan en un carnaval.
Calificación: 8

IMDb

Friday, January 28, 2022

The House



Síntomas: Tres historias cortas relacionadas con una casa que existe en distintos tiempos y realidades.

Diagnóstico: Suena muy ambigua esa descripción, pero no hay manera simple de resumir The House, una antología realizada en "stop motion" que combina horror, drama y comentario social a lo largo de tres relatos sobre los habitantes de una casa en distintos momentos del tiempo. ¿Y tal vez en distintos puntos del multiverso? No estoy seguro. Pero no importa, porque el significado de las historias (todas escritas por Enda Walsh) es más metafórico que literal: una casa no se define por sus materiales, sino por sus habitantes. O algo así.
En la primera historia, un padre de familia (voz de Matthew Goode) hace un pacto con un misterioso benefactor que le ofrece una nueva casa sin costo alguno... aunque desde luego existen condiciones que amenazan con transformar a su familia... literalmente. Los directores Emma De Swaef y Marc James Roels examinan la maleable dinámica familiar bajo la influencia del enigmático Sr. Thomas (voz de Mark Heap), cuya servicial actitud oculta tantos secretos como la mansión misma. El mensaje del segmento podría ser "ten cuidado con lo que pides, porque puedes obtenerlo"; aunque también podríamos interpretarlo como una advertencia sobre la pérdida de nuestra identidad cuando olvidamos nuestras raíces. Como sea, me gustó la siniestra atmósfera conjurada por las maquetas y el diseño de los personajes que aprovechan la textura de la tela como parte integral de su carácter.
En la segunda historia, dirigida por Niki Lindroth von Bahr, conocemos a un ambicioso ratón (voz de Jarvis Cocker) que invirtió todo su dinero en la reparación de una vieja casa para venderla a un buen precio. Solo falta exterminar a los insectos que infestan las paredes... lo cual será más difícil de lo que parece. Creo que este segmento ilustra los riesgos del capitalismo; o tal vez hace un comentario sobre la deshumanización individual en una civilización que se devora a sí misma. A fin de cuentas todo se explica con un número musical de increíble diseño y ejecución (es broma, no explica nada, pero se ve fantástico).
El cortometraje final sigue a la administradora felina (voz de Susan Wokoma) de una casa de huéspedes en un mundo inundado, donde los escasos sobrevivientes viven con el riesgo constante de la zozobra física y económica. La directora Paloma Baeza explora las contradictorias facetas de la protagonista que quiere ser caritativa con sus inquilinos, pero necesita que le paguen la renta; tiene grandes planes de renovación, pero el agua sigue subiendo; y cuando aparece una posible solución a sus problemas, implica aceptar un futuro incierto. Este fue mi segmento favorito por unificar los temas de las historias anteriores, al mismo tiempo que compensa su desolación con un cauto optimismo que me dejó con una sonrisa.
Podríamos comparar The House (disponible en Netflix) con las cintas animadas de Wes Anderson por compartir similar estética y torcido sentido del humor; pero en lo personal The House (no confundir con la mediocre comedia The House) me pareció más cercana a Anomalisa por su tono adulto... y por sufrir algunos de los mismos problemas: personajes superficiales, lánguido ritmo, y excesiva ambigüedad en la transmisión de sus ideas. Sin embargo, The House sería recomendable tan solo por la belleza artesanal de la técnica "stop motion", y por la imaginación que a veces sobrepasa su capacidad de expresión. Pero esa es una "falla" que siempre deberíamos celebrar.
Calificación: 8

IMDb

Wednesday, January 26, 2022

The Trip (I Onde Dager)



Síntomas: Lars (Aksel Hennie) y su esposa Lisa (Noomi Rapace) se disponen a pasar un apacible fin de semana en su casa de campo. Pero Lisa no sabe que Lars planea asesinarla...

Diagnóstico: ...y esa es tan solo la primera de muchas sorpresas que encontrará el matrimonio en una tortuosa vacación bañada en sangre, risas, y sardónicos comentarios sobre las relaciones humanas.
Me dio gusto encontrar al director Tommy Wirkola de regreso en su natal Noruega, después de un "tour" internacional que produjo cintas medianamente entretenidas (como Hansel & Gretel: Witch Hunters y What Happened to Monday), pero muy lejanas de sus mejores obras (como Dead Snow y su secuela), donde pudo expresar su delirante sentido del humor y ejercitar el instinto dramático que ponía a los personajes por encima del "gore" y la violencia.
Y, afortunadamente, esa misma sensibilidad eleva The Trip a la categoría de "joya oculta" en el vasto catálogo de Netflix, donde espero que más gente la descubra y disfrute su torcida perspectiva del matrimonio.
¿Qué podría llevar a Lars (Aksel Hennie) hasta el extremo de querer asesinar a su esposa Lisa (Noomi Rapace)? Nada extraordinario. Simplemente las pequeñas asperezas de la convivencia marital que se acumulan a lo largo de los años y transforman el amor en odio irracional. Lars es un director de telenovelas que nunca cumplió sus sueños artísticos; y Lisa es una actriz cuyo máximo triunfo fue un comercial de medicina. Ninguno de los dos son santos, pues ambos cometieron errores que dañaron su relación; pero las sutiles micro-agresiones de la vida cotidiana fue el factor decisivo que los llevó a cruzar la línea del homicidio.
Las actuaciones de Aksel Henni y Noomi Rapace capturan el resentimiento matrimonial sin perder el pícaro humor de Wirkola, evitando que The Trip degenere en un amargo drama más allá de toda redención. Los personajes se odian, pero la película fracasaría si Lars y Lisa no tuvieran buena química para convencernos de que se amaron en algún momento de sus vidas. En mi opinión, esta volátil situación es más interesante que cualquier relato lacrimoso sobre parejas al borde del divorcio.
El reparto secundario incluye a Atle Antonsen, Christian Rubeck y André Eriksen en papeles de variable importancia, pero todos esenciales para la mágica receta de The Trip (y para derramar más sangre en la pantalla). Mención especial para Nils Ole Oftebro como el padre de Lars, un anciano iracundo que detesta las nuevas generaciones, y añora los "buenos tiempos" de la guerra que forjaba hombres de verdad.
Por el lado técnico Wirkola confirma su madurez como director con un estilo ágil y eficiente que respeta la evolución de los personajes y añade variedad visual como respaldo del "gore". Sin embargo, los efectos especiales nunca reemplazan las emociones de la historia; solo incrementan su intensidad y apoyan el suspenso creado por numerosos "twists" que desafían nuestras expectativas... porque cualquier desenlace posible (todos vivos, todos muertos, algunos vivos y otros muertos) sería consistente con la brutal actitud de The Trip.
A fin de cuentas no importa si clasificamos The Trip como comedia negra, thriller doméstico, o melodrama romántico. Bajo cualquier criterio me pareció una excelente película con altos valores de producción y el talento de un director en busca de nuevos horizontes para explorar su perversa visión creativa. Después de todo, las relaciones modernas no necesitan zombies ni monstruos para inspirar terror.
Calificación: 9

IMDb

Monday, January 24, 2022

The Last Thing Mary Saw



Síntomas: En 1843 un juez interroga a la joven Mary (Stefanie Scott) sobre los trágicos eventos que ocurrieron en la granja de sus padres, para determinar si hubo influencia demoníaca.

Diagnóstico: Sí, The Last Thing Mary Saw es otra película de terror que utiliza la brujería como metáfora de la represión que sufren las mujeres cuando se rebelan contra los roles impuestos por la sociedad (algunos ejemplos recientes -no todos buenos-: Akelarre, The Mad Women's Ball, The Reckoning, The Craft: Legacy y Fear Street: 1666). Aún como admirador de este sub-género, creo que ya se está convirtiendo en un cliché que recicla las mismas ideas sin aportar algo nuevo a la discusión. Por otro lado, la función del horror siempre ha sido reflejar los vicios y preocupaciones de la humanidad, así que tampoco puedo culparlo por enfocar su atención en asuntos relevantes para nuestra época, e importantes para el desarrollo social.
Sirva esto para explicar por qué The Last Thing Mary Saw merece una recomendación a pesar de seguir una narrativa similar a las cintas mencionadas. Independientemente de su falta de originalidad, The Last Thing Mary Saw ofrece buenas actuaciones, excelente atmósfera, y un mensaje ligeramente distinto que no se limita a denunciar la opresión del patriarcado, sino que comenta sobre la naturaleza del Mal (con mayúscula), y su ocasional función como catalizador del cambio social. Si ese cambio es positivo o negativo... bueno, eso depende de cada generación.
El interrogatorio de Mary (Stefanie Scott) asume su culpabilidad debido a ciertas tendencias pecaminosas que ya habían causado problemas en su casa, sembrando paranoia y desconfianza que eventualmente culmina en violencia. Pero los detalles de los hechos revelan una malicia más profunda que infectó a la familia desde hace mucho tiempo. ¿Será Mary una víctima inocente cuyo único pecado fue enamorarse de alguien que no debía? ¿O habrá realmente una influencia sobrenatural en su comportamiento?
Como dije: nada nuevo, pero bien ejecutado por el director y guionista Edoardo Vitaletti, quien obviamente se inspiró en la clásica cinta The Witch (apenas tiene seis años, pero creo que podemos considerarla un clásico por la influencia que ha ejercido en el horror contemporáneo) para crear tensión y mantener un pausado ritmo que nos permite sentir la desolación de la protagonista cuando se cierra su futuro. Posteriormente Vitaletti recompensa nuestra paciencia con un dramático tercer acto que muestra la tragedia aludida en el interrogatorio de Mary; y luego remata con un final que no sé si fue triste o feliz... pero definitivamente me pareció siniestro y perturbador.
Las actuaciones de Stefanie Scott (Insidious: Chapter 3), Isabelle Fuhrman (The Novice), Judith Roberts (¡Eraserhead!), Michael Laurence (Can You Ever Forgive Me) y Carolyn McCormick (The Post) se adaptan perfectamente a la metódica dirección de Vitaletti, bullendo bajo la superficie y expresando sus emociones tan solo con gestos y miradas (incluso hay una larga secuencia silenciosa que fue la parte más crispante de la película).
Por el lado negativo señalaría la mencionada lentitud, y la intervención de un personaje (interpretado por Rory Culkin) que se siente más como "deus ex machina" que como parte integral de la trama. Sin embargo sus acciones son consistentes con el período histórico, así que no está fuera de lugar.
No niego que The Last Thing Mary Saw es una versión diluida de The Witch, pero aún así me pareció recomendable por sus valores intrínsecos (mención especial para la cinematografía nocturna de David Kruta, y la disonante música de Keegan DeWitt), y por extender un poco la filosofía del sub-género. A veces la opresión viene de donde menos la esperamos; y su origen no es necesariamente la religión, sino el instinto de supervivencia. Tal vez por eso sigue viva en nuestros días.
Calificación: 8

IMDb

Sunday, January 23, 2022

Rifkin's Festival: Un Romance Equivocado en el Lugar Adecuado (Rifkin's Festival)



Síntomas: El profesor Mort Rifkin (Wallace Shawn) acompaña a su esposa Sue (Gina Gershon) en el festival de cine de San Sebastián, donde ella trabajará como publicista de un joven director. Esto le deja a Mort tiempo libre para examinar su vida comparándola con las obras clásicas del cine europeo.

Diagnóstico: Debido a la "cancelación" de Woody Allen (con buena razón), la película Rifkin's Festival lleva año y medio enlatada; pero eso no detuvo al distribuidor mexicano para estrenarla en mi país, y tampoco me impidió verla. Lo cual significa que soy parte del problema, supongo.
Desafortunadamente Rifkin's Festival no justificó el sacrificio ético, pues aunque incluye interesantes momentos de auto-reflexión y mordaces comentarios sobre el cine moderno, a fin de cuentas el argumento sigue las rutinas de las peores cintas de Allen, donde se imagina como un seductor de mujeres (siempre más jóvenes que él) que quedan deslumbradas por su chispeante ingenio y avasalladora intelectualidad... en su propia opinión. En otras palabras: otro chasco en la irregular filmografía de un director capaz de hacer cosas mejores cuando no es víctima de su descomunal ego.
Al decir que Allen se imagina como un seductor de mujeres, quiero decir que el personaje de Mort Rifkin es claramente un "avatar" de Allen interpretado por el veterano actor de carácter Wallace Shawn (quien ya había fungido como "doble" de Allen en otras películas). La enorme simpatía de Shawn me ayudó a sobrellevar las partes más pretenciosas de la historia, pues hace graciosas las diatribas de Mort sin perder la profundidad del mensaje. Y cuando Mort inicia un romance tentativo con una atractiva mujer española (Elena Anaya)... bueno, no voy a decir que sea "creíble", pero tampoco inspira la "pena ajena" de The Curse of the Jade Scorpion (por poner un ejemplo).
Por el lado positivo, la primera mitad de Rifkin's Festival ofrece un ameno homenaje al cine clásico europeo, al mismo tiempo que denuncia al cine actual como un producto de consumo, muy lejano de la expresión artística que alcanzó en el siglo veinte. Incluso sin saber mucho sobre cine "culto" (la verdad es que no comprendí de inmediato muchas de las referencias que incluye Allen en la película), Rifkin's Festival me ayudó a apreciarlo mejor... y fue por medio de humor, en vez de disertaciones académicas.
El festival del título tiene un doble sentido: la historia se desarrolla en el Festival de San Sebastián; pero Mort también tiene un "festival" en su cabeza, donde sus sueños y fantasías usurpan escenas memorables de los maestros europeos para describir las penurias del profesor. Desde su angustia existencial (con una referencia a Bergman que hasta yo pude identificar) hasta sus sospechas sobre la infidelidad de su esposa, Allen encuentra un apropiado balance entre el tributo a sus ídolos de antaño, y el desarrollo de los personajes presentes.
Entonces llega la parte romántica y, bueno... mejor no decir más.
Rifkin's Festival me pareció una mediocre película con partes rescatables; pero solo la recomendaría para completistas de Allen dispuestos a tolerar muchos caprichos geriátricos a cambio de disfrutar unos cuantos atisbos a su legendaria visión creativa. Habiendo dicho eso, definitivamente existen mejores películas con temas similares en la filmografía de Allen, desde la controversial Stardust Memories, hasta la afable Midnight in Paris. El truco es no pensar en la vida personal del director.
Calificación: 6

IMDb

Friday, January 21, 2022

See For Me



Síntomas: La joven invidente Sophie Scott (Skyler Davenport) pasa unos días en una lujosa casa de campo para cuidar a un gato mientras su dueña está de viaje. Entonces llegan tres ladrones que esperaban encontrar la casa vacía.

Diagnóstico: Pensé que See For Me sería una variación de Hush, aquel competente thriller sobre una mujer sorda que enfrenta un invasor en su casa de campo. Y, en efecto, la premisa de See For Me es similar; las locaciones boscosas ofrecen la misma sensación de aislamiento; y la protagonista sufre limitaciones físicas que complican su situación y la ponen en desventaja con sus oponentes. Sin embargo el director Randall Okita y los guionistas Adam Yorke y Tommy Gushue añadieron variables externas y una ambigua moralidad que convierte a See For Me en una experiencia más rica y satisfactoria, pues además de seguir el conflicto entre la joven y los villanos, también crea un interesante arco dramático que podría transformar el futuro de Sophie... asumiendo que sobreviva la noche. Por cierto... nunca sabemos lo que le pasa al gato, pero confío en que se escondió al primer indicio de peligro, y está a salvo en algún rincón.
La variable más interesante (en mi humilde opinión) fue la introducción de una "app" llamada "See For Me", la cual conecta a individuos invidentes con voluntarios que utilizan la cámara del teléfono móvil para describir el entorno del usuario y orientar sus movimientos. No sé si realmente existan servicios de este tipo, pero me pareció una solución simple, lógica y elegante que hace más creíble el trabajo de Sophie como cuidadora en una enorme casa que no conoce, en una locación donde sería difícil conseguir ayuda de algún vecino o autoridad. Además, la "asesora" de See For Me que responde las llamadas de Sophie fortalece la conexión emocional con el espectador, y aporta útiles consejos que revelan una perspectiva muy personal de la crisis que atraviesa su "clienta".
La actriz invidente Skyler Davenport hace su debut en See For Me, y su desempeño me pareció excelente en todos los niveles. El aspecto físico incluye la navegación de la casa y sus alrededores, con ocasional violencia que se siente realista y consistente con la misión de los ladrones. Pero las mejores escenas capturan momentos introspectivos donde se revela el carácter de Sophie y las cuestionables decisiones que tomó después de perder la vista, lo cual arruinó su carrera como esquiadora profesional. Sophie quiere demostrar que puede valerse por sí misma, pero nadie la considera autosuficiente, y eso contribuye a su mala actitud.
En papeles secundarios tenemos a Laura Vandervoort (Rabid) como la dueña de la casa; Natalie Brown (XX) como la madre de Sophie; Jessica Parker Kennedy (Cam) como Kelly, la asesora de See For Me; y una variedad de actores de carácter cuyos rostros serán familiares para fans de la televisión canadiense (como yo).
Por el lado negativo mencionaría algunas coincidencias y omisiones que son necesarias para crear suspenso y mantener el flujo de la historia (por ejemplo, la incapacidad de los ladrones para ver el resplandor del teléfono de Sophie). Pero, bueno... son "defectos" perfectamente aceptables para alcanzar un resultado muy recomendable como cine de "alta tensión", que además ofrece excepcional dirección, notable cinematografía, y el brillante debut de una actriz invidente capaz de cargar la película sobre sus hombros. Ojalá encuentre más proyectos para lucir su talento. O, mejor aún, ojalá existan más productores abiertos a contratar actores con habilidades diferentes, sin que esas diferencias se conviertan en el foco de la película. Sé que el progreso es lento, pero See For Me podría acelerarlo un poco.
Calificación: 8.5

IMDb

Wednesday, January 19, 2022

Photocopier (Penyalin Cahaya)



Síntomas: La vida de la joven Suryani (Shenina Syawalita Cinnamon) se desmorona cuando aparecen "selfies" inapropiadas en sus redes sociales; pero ella no recuerda haberlas tomado, y decide buscar al culpable con ayuda de su amigo Rama (Giulio Parengkuan).

Diagnóstico: Las películas indonesias que generalmente me interesan son de acción o de terror; pero Photocopier resultó ser un eficiente thriller libre de elementos sobrenaturales que utiliza la fórmula clásica del "noir" para contar una historia muy moderna sobre los peligros de la tecnología y la malicia humana que no conoce épocas.
La sinopsis describe los rasgos básicos de la trama, pero hay múltiples factores que complican la situación de la estudiante Suryani (Shenina Syawalita Cinnamon) y ponen en duda su inocencia. Suryani pertenece a un grupo teatral universitario (ella se encarga del sitio web y la promoción en redes sociales), y por eso asiste a una fiesta que celebra una próxima gira por Japón. Suryani no acostumbra beber, pero acepta un par de tragos para complacer a sus amigos... y despierta a la mañana siguiente sin recordar la noche anterior, ni cómo llegó a su casa. Casi de inmediato descubre las "selfies" inapropiadas que aparecieron en sus redes sociales, y sufre terribles consecuencias en su casa y en la escuela. Entonces, aprovechando sus conocimientos como estudiante de computación, Suryani trata de reconstruir aquella fatídica noche, porque está segura de que alguien la drogó y abusó de ella.
Aclaración cultural: las fotografías incriminatorias de Suryani probablemente serían inofensivas en otros países, ya que simplemente muestran a la joven en estado de ebriedad mientras celebra con sus compañeros. Cuando mucho serían imágenes incómodas y ligeramente humorísticas desde el punto de vista occidental. Sin embargo en Indonesia bastan para deshonrar a la familia y violar el reglamento universitario basado en tradiciones religiosas que juzgan a las mujeres con estándares más estrictos que los hombres... lo cual, desde luego, también pone en desventaja a Suryani cuando trata de probar que fue víctima de una conspiración.
Pero eso es tan solo el subtexto de Photocopier. Lo que realmente impulsa la película es la metódica investigación de Suryani, quien recurre a todos los trucos imaginables para examinar las computadoras y teléfonos de sus compañeros. Después de tantas películas absurdas con "hackers" invencibles y dispositivos capaces de penetrar cualquier red informática, fue refrescante encontrar un libreto lógico y realista donde la protagonista utiliza tecnología normal e "ingeniería social" para obtener la información que necesita. Y cuando la investigación revela secretos y nuevos sospechosos, la actuación de Shenina Syawalita Cinnamon refleja la paranoia de una mujer desesperada por recobrar el control de su vida.
Todo esto conduce a un final inesperado y surrealista que nunca hubiera imaginado. Pero la narrativa de Photocopier es sólida de principio a fin, apoyada por un reparto comprometido con sus papeles (por cierto, hay un cameo de Yayan Ruhian, el icónico villano de The Raid y su secuela; pero, repito, Photocopier no es una cinta de acción), y dirigido por Wregas Bhanuteja con casual mesura que genera suspenso sin necesidad de trampas ni manipulación sentimental. Mi única queja es que Photocopier se siente un poco larga; pero incluso las partes que podríamos considerar innecesarias (como una segunda borrachera que forma parte de la investigación) sirven para desarrollar el carácter de Suryani y compenetrarnos más con su cruzada personal. En resumen: me gustó descubrir esta nueva faceta del cine indonesio (al menos nueva para mi) que enriquece las fórmulas hollywoodenses con valores propios de su cultura... pero perfectamente asimilables para el público internacional. Buena adquisición de Netflix merecedora de mayor atención, sobre todo para fans del "noir" que va más allá de la estética visual para enfocarse en injusticia y redención.
Calificación: 8.5

IMDb

Monday, January 17, 2022

Belfast



Síntomas: En 1969, el niño Buddy (Jude Hill) y su familia son testigos de las protestas y actos terroristas ocasionados por el conflicto entre católicos y protestantes en Irlanda del Norte.

Diagnóstico: Todo lo que sé sobre Irlanda del Norte lo aprendí en el cine, ya fuera con películas enfocadas en "Los Problemas" (un conveniente eufemismo para describir las décadas de violencia a fines del siglo veinte) como Omagh, In the Name of the Father y The Crying Game; o con historias sobre temas más inocentes, pero siempre marcados por las cicatrices del desorden social, como The Commitments, Once o Sing Street.
Belfast, la nueva película de Kenneth Branagh, combina ambos enfoques, mostrando a través de una familia de Belfast la perniciosa invasión del extremismo religioso que transformó a la nación y destruyó muchas vidas.
Sin embargo, Branagh no pretende explicarnos las raíces del problema, ni las complicaciones políticas ocultas tras la máscara religiosa del conflicto. En vez de eso seguimos las experiencias de Buddy (Jude Hill), un niño alegre y sociable que no siempre comprende los cambios que ocurren en su barrio de clase trabajadora, ni en el hogar que comparte con su Madre (Caitríona Balfe), su Padre (Jamie Dornan) y su Hermano (Lewis McAskie).
El punto de vista infantil nubla nuestra percepción de los eventos, pero hace más traumáticas sus consecuencias, ya sean las agresiones físicas de las protestas callejeras, o la tensión que crece entre los padres de Buddy por su precaria situación económica e incierto futuro laboral. De este modo, Branagh construye un relato biográfico más impactante que cualquier disertación política, pues nos muestra los efectos tangibles del odio en la gente normal que solo quería vivir sus vidas en paz, en vez de sufrir por las inseguridades de gobernantes ajenos a las realidades cotidianas del pueblo.
En el aspecto técnico Belfast se siente un poco "teatral", pero creo que fue una decisión intencional de Branagh para enfatizar el aislamiento de un barrio pobre en dinero, pero rico en carácter y convivencia vecinal. Todos se conocen, y sentimos la unidad de una comunidad amenazada por divisiones ajenas a su control. La cinematografía en blanco y negro (con algunos juiciosos toques de color) complementa el melancólico tono de la cinta, pero también forma una especie de barrera psicológica... como si el director admitiera que sus memorias no son históricamente precisas, pero aún así representativas de muchas infancias fracturadas.
La actuación del niño Jude Hill es fantástica, y Branagh le tiene suficiente confianza para filmar escenas importantes enfocándose exclusivamente en su rostro, permitiendo que sus reacciones transmitan el mensaje.
Habiendo dicho eso, mis actuaciones favoritas fueron indudablemente las de Ciarán Hinds y Judi Dench como los abuelos de Buddy. Sus consejos y su interacción con el niño forman el núcleo emocional de Belfast, y rinden tributo a las generaciones que sacrificaron todo para garantizar el futuro de sus descendientes. Lo cual, por cierto, se confirma con la dedicación que Brannagh incorpora al final de la película.
Me gusta la etapa shakesperiana de Kenneth Branagh, y sus ocasionales visitas al cine hollywoodense (por cierto, Belfast incluye una traviesa referencia a Marvel que me hizo sonreír; y también revela las tendencias "geek" del director con alusiones a Star Trek y Thunderbirds); pero Belfast es su obra más personal, repleta de nostalgia combinada con la esperanza de que todo ese sufrimiento haya contribuido a hacer una nación más fuerte. Y, con suerte, para evitar que ocurra lo mismo en otros lugares.
Calificación: 8.5

IMDb

Sunday, January 16, 2022

Scream



Síntomas: Un nuevo imitador de "Ghostface" inicia otra ola de asesinatos entre los estudiantes de la preparatoria de Woodsboro, atrayendo la atención de los sobrevivientes que enfrentaron en el pasado las mortales "bromas" de este criminal.

Diagnóstico: La corriente "slasher" que dominó el cine de terror ochentero ya casi se había extinguido a mediados de los noventas, víctima de la repetición y el agotamiento creativo. Entonces el director Wes Craven y el guionista Kevin Williamson re-inventaron el género con la icónica cinta Scream (1996), introduciendo un mordaz sentido del humor y una sensibilidad "post-moderna" que despertó la imaginación del público e inspiró una avalancha de "slashers irónicos" (como I Know What You Did Last Summer, Urban Legend y Cherry Falls), por no mencionar varias secuelas de Scream de variable calidad (para ser justos, Friday the 13th: Jason Lives se adelantó al concepto "meta" en 1986, pero esa es una conversación para otro día).
Y ahora, veinticinco años después de la original Scream, llega Scream (?) con la intención de revivir la franquicia, adaptar la fórmula para una generación más cínica, y decir algo importante sobre la sociedad... porque, evidentemente, los directores Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett (Southbound, Ready or Not) querían hacer una película de "horror elevado" con temas relevantes para separarla de sus predecesoras.
El resultado de este meta-revoltijo de ideas nuevas y viejas es tan solo un refrito de las cintas anteriores, alterando algunos detalles (la motivación del asesino), introduciendo nuevos personajes vagamente conectados con los asesinatos originales (ya no sé si el "ret-con" también es post-moderno, o simplemente perezoso), y actualizando las "reglas del horror" para la cultura del siglo veintiuno; por ejemplo, burlándose de términos como "horror elevado", y de las secuelas que usurpan el título de la cinta original.
¿Querían más "meta"? ¡Ahí lo tienen!
Y eso describe básicamente el desarrollo de Scream: señalar los clichés del cine "slasher", y luego cometer los mismos errores una y otra vez, como si aceptar su existencia fuera una licencia automática para repetirlos. Por mucho que los guionistas James Vanderbilt y Guy Busick se esfuercen en crear personajes astutos y sofisticados, a fin de cuentas tienen que recurrir a las estupideces de siempre para crear suspenso y mantener la historia en movimiento. Los personajes de Scream conocen las reglas, pero carecen del sentido común para vencer a Ghostface en múltiples ocasiones porque entonces la película terminaría en veinte minutos... y ya sabemos que el "horror elevado" debe durar dos horas como mínimo.
Por el lado de los actores, los veteranos de la saga se mantienen en segundo plano la mayor parte del tiempo, cediendo el escenario a las versiones jóvenes de los roles clásicos: la joven rebelde con una tragedia en su pasado; la primera víctima de las bromas telefónicas; el novio comprensivo; la chica "geek" que sabe mucho de cine; y, bueno, a estas alturas no es necesario describir los estereotipos. Baste decir que el reparto tiene adecuado talento y personalidad para sostener nuestra atención... pero no tanto como para distinguirse del montón.
Recientemente hemos visto películas "post-slasher" (yo también puedo inventar neologismos pseudo-intelectuales) como Happy Death Day, Freaky, You Might Be the Killer, Initiation, y Tragedy Girls, todas ellas con nuevas perspectivas del "slasher" que me parecen más creativas y ambiciosas que Scream, la cual se limita a reciclar los trucos de la original cuando ya no sorprenden a nadie. Por eso siento que Scream funcionará mejor para el público joven que nunca vio Scream, en vez de viejos como yo que crecimos con Scream, y ahora vemos Scream como una repetición innecesaria de los atributos que disfrutamos en Scream. Por otro lado, al menos Scream no fue tan mala como Scream 3. ¿O era Stab 3? Meh, es lo mismo.
Calificación: 7.5

IMDb

Friday, January 14, 2022

The Scary of Sixty-First



Síntomas: Addie (Betsey Brown) y su amiga Noelle (Madeline Quinn) encuentran un departamento muy barato en el elegante barrio neoyorquino del "Upper East Side", y lo rentan a pesar de ciertas irregularidades arquitectónicas. Entonces descubren los horribles secretos de su nuevo domicilio, que antes perteneció al billonario y traficante humano Jeffrey Epstein.

Diagnóstico: Sí, prácticamente desde el principio The Scary of Sixty-First nos agrede con temas tan escabrosos como el tráfico humano, la pedofilia, y las conspiraciones que inspiró el supuesto "suicidio" de Jeffrey Epstein antes de su juicio, donde seguramente se hubieran revelado secretos muy dañinos para individuos muy poderosos. Y, aunque puede parecer de mal gusto construir una película de terror alrededor de ese escándalo (por no mencionar las vidas destrozadas de las víctimas), debo admirar la audacia de la directora Dasha Nekrasova para imprimir su febril visión artística a un complejo estudio sobre los problemas sociales detrás de los hechos reales. En otras palabras, The Scary of Sixty-First es una mórbida fantasía sobrenatural con un importante mensaje sobre las injusticias del sistema legal que permite el sacrificio de inocentes para satisfacer los caprichos de la élite económica.
Al principio conocemos a Addie (Betsey Brown) y Noelle (Madeline Quinn), recién egresadas de la universidad y listas para iniciar su vida profesional. Por eso aceptan el departamento sospechosamente barato, y con algunas peculiaridades que incluyen habitaciones conectadas con siniestros pasillos y cerrojos externos... como si fueran celdas de una prisión. Entonces reciben la visita de una misteriosa mujer (Dasha Nekrasova) que les revela la verdad sobre el departamento... y las amigas reaccionan de distinta manera. Addie empieza a sufrir episodios psicóticos que afectan su relación con su novio Greg (Mark Rapaport) ¿O será algún tipo de posesión? Y Noelle se sumerge en una espiral de conspiraciones sobre las actividades de Epstein y su eventual homicidio suicidio. Y, bueno, baste decir que sus vidas cambiarán irremediablemente por sus respectivas obsesiones.
En los papeles principales, Betsey Brown, Madeline Quinn (también co-escritora de la película) y Dasha Nekrasova (directora y escritora) me parecieron absolutamente fenomenales, abordando con seguridad y profesionalismo algunas escenas ya de por sí perturbadoras, que se vuelven casi insoportables en el contexto del tráfico humano. Solo una película tan pequeña e independiente como The Scary of Sixty-First podría llevar tan lejos el discurso acusatorio de la directora, usando nombres reales de celebridades involucradas en el caso Epstein.
Pero eso no es todo; el argumento de The Scary of Sixty-First se complica cada vez más conforme crece la obsesión de las amigas; sin embargo el libreto mantiene una inflexible cohesión interna, balanceando las divergentes sub-tramas y entrelazando sus temas hasta formar una terrorífica narrativa de enorme poder y devastador impacto emocional.
Y, como postre, tenemos un fantástico estilo visual que evoca la textura del horror setentero (el director de fotografía Hunter Zimny filmó en genuina película Kodak de 16mm.), añadiendo un realismo pseudo-documental al delirante trayecto de las protagonistas. A pesar de ser películas totalmente distintas, The Scary of Sixty-First me recordó la original The Evil Dead (una de mis películas favoritas de toda la vida, así que no confíen mucho en mi "objetividad") por la ferocidad de su ejecución y su cruda técnica, al mismo tiempo hermosa y expresiva.
En resumen: The Scary of Sixty-First es una película dura pero absolutamente hipnótica que sin duda ofenderá a mucha gente. Sin embargo sus valores artísticos, ideológicos y dramáticos revelan un talento único y digno de nuestra atención... asumiendo que la directora Dasha Nekrasova encuentre proyectos futuros después de este explosivo debut. Siempre será importante hablar de los monstruos reales, aunque sea por medio de fantasmas imaginarios.
Calificación: 10

IMDb

Thursday, January 13, 2022

Red Snow



Síntomas: La aspirante a escritora Olivia Romo (Dennice Cisneros) acoge en su hogar a un vampiro herido, y le pide ayuda para escribir una novela romántica como las que le gusta leer.

Diagnóstico: Sin llegar a "joya oculta", Red Snow me pareció una simpática muestra de horror "indie" que ofrece una comparación humorística entre las perspectivas clásicas y contemporáneas del mito vampírico. En otras palabras, Red Snow satiriza los vampiros románticos de la literatura juvenil, y rescata la versión más violenta y "realista" del siglo veinte. Como dice uno de los personajes: "¿Anne Rice o Stephenie Meyer?" La respuesta es más complicada de lo que parece, pero a fin de cuentas termina en sangre. Como debe ser.
El director y guionista Sean Nichols Lynch escribió los tres actos de la película con distintos tonos para reflejar la evolución de Olivia y su relación con Luke (Nico Bellamy), el apuesto vampiro que apareció herido en su puerta... bajo la forma de un pequeño murciélago. Al principio es una comedia romántica donde los sueños de Olivia parecen volverse realidad, pues su percepción de Luke se basa en las expectativas creadas por las novelas románticas que tanto le gustan. El segundo acto se vuelve más melodramático, conforme Olivia descubre la enorme diferencia entre su idealizada versión del vampiro, y la realidad de un depredador que caza para vivir... aunque no está exento de cierta humanidad que podría redimirlo. Y, finalmente, el tercer acto culmina en violencia física y emocional, donde algunos corazones se rompen (o explotan), y Olivia debe tomar decisiones que cambiarán su futuro.
El travieso humor de Red Snow impide tomarla en serio como genuino horror, o incluso como estudio de carácter sobre una mujer obsesionada con fantasías adolescentes que frenan su crecimiento personal. Por otro lado, esa atmósfera casual disimula los abruptos cambios de dirección que toma el argumento, y justifica la facilidad con la que Olivia se adapta a circunstancias que enloquecerían a cualquier persona normal. Lynch mantiene un ritmo ágil pero no apresurado, permitiendo que las actuaciones fluyan orgánicamente y toquen las bases emocionales de sus respectivos personajes... pero al mismo tiempo impide que nos detengamos a analizar la lógica interna de la narrativa, lo cual me pareció un truco perfectamente aceptable para obtener una cinta breve y concisa (ochenta minutos sin contar créditos) que no pierde tiempo en relleno ni digresiones innecesarias. Tal como me gustan.
Las actuaciones de Dennice Cisneros y Nico Bellamy son adecuadas para las necesidades del libreto, aunque conservan la textura ligeramente "amateur" que a veces encontramos en el cine independiente. Afortunadamente su honestidad y convicción añaden credibilidad a su... ¿romance? ¿manipulación? ¿rivalidad? No estoy seguro, y es mejor dejarlo así.
En papeles secundarios tenemos a Laura Kennon, Alan Silva y Edward Ewell, con una mención especial para el veterano Vernon Wells (Mad Max, Commando), quien presta gravedad al reparto y clase a la película en general.
Entonces, Red Snow es varias cosas al mismo tiempo (comedia, romance, horror); y aunque esa ambición casi siempre fracasa, esta vez funcionó gracias a la simpatía de una protagonista abrumada por las contradictorias emociones que podría sentir una fanática de Twilight al enfrentar la terrible realidad de un vampiro "real". Menos poesía, y más decapitaciones. Como debe ser.
Calificación: 8

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Monday, January 10, 2022

A Mouthful of Air



Síntomas: Julie Davis (Amanda Seyfried) tiene una vida aparentemente perfecta, con un nuevo bebé, un esposo comprensivo, y una próspera carrera como autora de libros infantiles. Pero Julie está luchando secretamente con una fuerte depresión que pone en peligro su felicidad.

Diagóstico: Admito que A Mouthful of Air no es el tipo de película que veo normalmente, pero decidí arriesgarme por la presencia de tres actrices que admiro: Amanda Seyfried (Mank), Jennifer Carpenter (Dragged Across Concrete), y Britt Robertson (Tomorrowland). Carpenter y Robertson tienen muy pocas escenas; pero la actuación de Amanda Seyfried lo compensa todo, aprovechando su considerable talento para demostrar los abruptos cambios de humor de Julie Davis, y la constante lucha por mantener una apariencia positiva a pesar de los horribles pensamientos que la atormentan día a día.
Según el mensaje que aparece al final de la película, la depresión post-natal afecta a una de cada cinco mujeres; y, aunque hoy es una enfermedad mejor comprendida por la Psiquiatría moderna, sigue causando un estigma que dificulta su diagnóstico y tratamiento, principalmente por la errónea interpretación de síntomas como simples tribulaciones de "nueva madre".
En el caso de Julie Davis (Amanda Seyfried), la depresión que sufrió con su primer hijo tuvo graves consecuencias para su salud y su matrimonio; y si bien sus síntomas disminuyeron lo suficiente para llevar una vida normal, aún sufre episodios de ansiedad que podrían conducir a una crisis más severa. Además, existen factores adicionales que complican la situación de Julie, confirmando que no todos los casos son iguales... y que los tratamientos farmacológicos tampoco son soluciones mágicas a un trastorno que rara vez tiene causas definidas.
La escritora Amy Koppelman (quien también adaptó el libreto basado en su propia novela autobiográfica) muestra sorprendente mesura en su debut como directora, adoptando un tono "literario" que no requiere aspavientos melodramáticos para transmitir su mensaje de manera contundente. En otras palabras, la fenomenal actuación de Amanda Seyfried no se apoya en lacrimosos "momentos de Óscar", sino en sutiles expresiones que revelan la tormenta interna de Julie, casi siempre invisible para las personas que la rodean. De esta manera Koppelman explica una de las trampas más peligrosas de la depresión: la apariencia de "normalidad" cuando el paciente sufre en secreto.
Ya había mencionado mi asombro con la aptitud de algunos actores para transmitir lo que están pensando sin necesidad de gestos ni palabras. No sé cómo lo hacen, pero Amanda Seyfried pertenece a esa destacada "elite", como podemos confirmar en las escenas donde Julie siente la llegada de la depresión. Tan solo por Seyfried recomendaría A Mouthful of Air, aunque también hay buenas actuaciones en el reparto secundario que incluye a Paul Giamatti, Finn Wittrock y Amy Irving.
Habiendo dicho eso... a veces encuentro monótonas las películas que giran en torno a una sola emoción. Es algo similar a lo que me ocurre en cintas románticas, y también en dramas fundamentados en el sufrimiento individual. Personalmente necesito una estructura narrativa más rica para reflejar la complejidad de la experiencia humana (o para estimular mi atrofiado cerebro; pero lo primero suena más sofisticado). Esa sería mi única queja sobre A Mouthful of Air. Sin embargo, puedo afirmar que es una película importante por su contenido, y valiosa como educación para familias afectadas por esta condición... aunque no estén conscientes de ello. Espero sinceramente que A Mouthful of Air ayude a alguien, lo cual siempre será más relevante que entretener al público o ganar un Óscar.
Calificación: 8

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Sunday, January 9, 2022

Agentes 355 (The 355)



Síntomas: Cuatro agentes de distintos países persiguen al fugitivo que robó un dispositivo capaz de penetrar cualquier red informática; pero no saben que el auténtico villano sigue de cerca sus pasos.

Diagnóstico: Por el lado negativo, Agentes 355 es otra película de acción repleta de clichés, con enormes agujeros lógicos y villanos insípidos. Por el lado positivo, el director Simon Kinberg (Dark Phoenix) reconoció las limitaciones del libreto, y enfocó sus esfuerzos en mejorar los aspectos de la película que podrían salvar la situación. Y, en mi humilde opinión, cumplió su objetivo (parcialmente).
Esto no significa que Agentes 355 sea una buena película, pero ofrece suficiente acción, emoción y suspenso para justificar su existencia, al mismo tiempo que se perfila como posible franquicia con mediano potencial para el futuro. Digamos que Agentes 355 (el título es una referencia al célebre "Círculo Culper") (Los fans de Y: The Last Man sabrán a lo que me refiero) podría reemplazar la versión femenina de The Expendables que nos prometieron hace años y nunca se concretó. No sería lo mismo, pero yo quedaría perfectamente satisfecho con este sustituto.
El argumento de Agentes 355 es terrible, empezando por el clásico "mcguffin" tecnológico que permite acceso a cualquier red informática en cuestión de segundos. Ya perdí la cuenta (traducción: me da pereza contar) de las películas que utilizan esta rancia idea para motivar a los héroes y validar la destrucción que causan mientras tratan de evitar que el aparato mágico caiga en manos enemigas. Pero... ¿quiénes son exactamente esos "enemigos"?
Y ahí es donde aparece el primer acierto de Kinberg y su co-guionista Theresa Rebeck. Las protagonistas de Agentes 355 representan varios países con distintos métodos e ideologías, lo cual añade una agradable ambivalencia moral a la vieja fórmula de "rivales que se vuelven aliados para salvar al mundo". Mace Browne (Jessica Chastain) es una agente de la CIA que reconoce las atrocidades cometidas por la agencia para proteger los intereses norteamericanos; Marie Schmidt (Diane Kruger) representa a la Bundesnachrichtendienst alemana, con una visión más cínica de la situación; Khadijah Adiyeme (Lupita Nyong'o) trabaja para la agencia de inteligencia británica MI-6, con énfasis en "inteligencia", pues mantiene la actitud más racional entre sus impulsivas compañeras; y Graciela Rivera (Penélope Cruz) es una psicóloga de la Dirección Nacional de Inteligencia colombiana que parece fuera de lugar entre las rudas espías que la rodean... aunque las apariencias engañan.
Lo mejor de Agentes 355 (al menos para mi) fue la interacción de las protagonistas y su evolución a lo largo de la trama. Cada una contribuye con su talento particular para convertirlas en una unidad invencible... excepto cuando deben cometer errores para elevar la tensión. Y, por el lado emocional, sus respectivas disfunciones generan drama y oportunidades de crecimiento individual que encontré tan satisfactorio como las mejores secuencias de acción.
Lo cual nos lleva al otro aspecto positivo de Agentes 355: las tremendas peleas, balaceras y "stunts" que tienen la mezcla exacta de realismo y exageración para conservar la sensación de peligro, pero sin reducir el coeficiente de diversión. Ni muy ridícula, ni demasiado seria.
Comparándola con otros thrillers recientes, diría que Agentes 355 está más o menos al nivel de Red Notice: mediocre narrativa redimida por un carismático reparto y una sólida ejecución técnica. En verdad me gustaría ver una secuela de Agentes 355, no tanto por la acción, sino por la amena química de las actrices. Sería un error separar un equipo tan bien balanceado; y ni siquiera mencioné a Bucky.
Calificación: 7.5 (recomiendo esperar a "streaming"; no es necesario arriesgar la vida para verla en el cine)

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Friday, January 7, 2022

Ghost Mansion (Goe-gi-maen-syon)



Síntomas: En busca de inspiración, el dibujante de comics Ji-woo (Seo Hyun-woo) entrevista al intendente del edificio Gwang-Lim, donde han desaparecido muchas personas en circunstancias misteriosas.

Diagnóstico: Una de las categorías que no había encontrado en el cine coreano es la antología de terror; y ahora la cinta Ghost Mansion rectifica esa omisión con cinco escalofriantes relatos ubicados en la "mansión" Gwang-Lim, un desvencijado edificio multifamiliar con una siniestra historia de fenómenos inexplicables.
Todo empieza cuando el artista de comics de terror Ji-woo (Seo Hyun-woo) llega al edificio para entrevistar al intendente (Kim Hong-pa) sobre los casos más notables que ha visto en sus años de servicio. Y estas son las historias que narra:
1.- El Autor: Un escritor renta un departamento para terminar su libro en absoluta tranquilidad, pero lo interrumpen los ruidos provenientes del departamento de abajo; el problema es que ese departamento está vacío desde una tragedia donde murieron varios niños. No es un relato muy original, pero tiene algunos buenos sobresaltos, y establece el tono general de la antología, rematando con una imagen memorable.
2.- La Farmacéutica: La joven empleada de una farmacia tiene un romance con un hombre casado, pero la relación se torna trágica cuando los descubre la esposa engañada. Las actuaciones complementan algunas escenas inquietantes; y aquí empiezan a establecerse conexiones con los demás segmentos para iniciar una crónica global de la maldad que infesta el edificio.
3.- El Vendedor: Un agente de bienes raíces tiene problemas en casa con su lacónica esposa y un desagüe tapado, conduciendo a una revelación que cambiará su vida. Mi segmento favorito por el alto nivel de horror, pero también el más confuso por la ausencia total de explicaciones.
4.- El Estudiante: Un joven regresa a Corea después de completar sus estudios en el extranjero, y se queda unos días en el departamento de su mejor amigo. Pero las paredes están infestadas de un extraño moho que empieza a alterar la conducta de sus ocupantes. El corto más ambicioso en el aspecto visual añade una nueva dimensión al "terror micótico" que se está convirtiendo en el tema de moda del horror contemporáneo.
5.- El Intendente: Aquí conocemos cómo el intendente ganó su puesto, no necesariamente por voluntad propia. El corto más largo de la colección tiene que hacer varias cosas al mismo tiempo: contar la historia de dos ladrones que buscan un tesoro en el edificio; consolidar las pistas que el director Jo Ba-Reun sembró en los previos cortometrajes para conectar a los inquilinos desaparecidos; y explicar el origen de la maldición (o lo que sea) que cayó sobre el edificio Gwang-Lim. Ah, y también "cierra el círculo" con una ingeniosa escena que nos regresa al principio y sugiere la posibilidad de una secuela con otro protagonista.
Ghost Mansion sufre los problemas típicos de cualquier antología de terror, además de un modesto presupuesto que limita los efectos especiales y reduce el impacto visceral de sus historias. Sin embargo, Ghost Mansion también tiene sólidas ideas y una competente dirección que adapta los clichés de "casa embrujada" a un moderno entorno urbano, donde las "mansiones abandonadas" de antaño fueron reemplazadas por edificios de departamentos que ocultan sus propios secretos... así como espíritus inquietos listos para atormentar a los inquilinos que invadan su territorio. Es el precio del progreso, supongo.
Calificación: 7.5

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Wednesday, January 5, 2022

C'Mon C'Mon



Síntomas: Johnny (Joaquin Phoenix) tiene que cuidar a su sobrino Jesse (Woody Norman) mientras su hermana Viv (Gaby Hoffmann) atiende a su esposo enfermo.

Diagnóstico: En su nivel más elemental, C'Mon C'Mon es un gentil melodrama "feel good" sobre dos personas muy distintas (un cínico reportero y un niño inseguro) que aprenden valiosas lecciones mientras forman una entrañable amistad a pesar de sus diferentes temperamentos y perspectivas del mundo. Nada nuevo en realidad, pero presentado por el director Mike Mills con excelente estilo visual y realismo emocional, auxiliado por perfectas actuaciones de Joaquin Phoenix y el niño Woody Norman. Su peculiar visión de una "pareja dispareja" trasciende la brecha generacional para reflexionar sobre temas que afectan a la humanidad entera, sin importar la edad o ubicación geográfica.
Sin embargo, el auténtico valor de C'Mon C'Mon (en mi humilde opinión) se oculta en el reportaje que Johnny (Joaquin Phoenix) está realizando sobre la juventud de los Estados Unidos. A lo largo de la película Johnny entrevista a niños y adolescentes reales (no actores) sobre sus temores y esperanzas para el futuro. Las entrevistas ocupan una porción relativamente pequeña de la película, pero ejercen una poderosa influencia sobre la trama principal, complementando sus ideas, y añadiendo significado a las triviales aventuras de Johnny y su sobrino en la gran ciudad. En resumen: una compleja experiencia narrativa que expresa mucho con muy poco, y se queda en la memoria a pesar de su simplicidad estructural.
Habiendo dicho eso, mi actuación favorita fue la de Gaby Hoffmann (Obvious Child) en el papel de Viv, la hermana de Johnny y madre de Jesse (Woody Norman) que está lidiando con una crisis mental de su esposo. La relación entre Viv y Johnny se vio afectada por una reciente tragedia; y además ella duda que su hermano sea suficientemente responsable para cuidar a un niño. Pero sus frecuentes conversaciones telefónicas restauran gradualmente la conexión fraternal, y les ayudan a comprender sus opiniones y respetar sus diferencias. En particular aprecié la honestidad de Viv sobre las dificultades de la maternidad en el mundo moderno, repleto de retos y expectativas irracionales que a veces la hacen resentir a Jesse. Desde luego Viv quiere mucho a su hijo y se preocupa por su bienestar... pero también es una persona normal capaz de sentir cólera y frustración sin que ello demerite su amor materno.
Por su parte, Mike Mills (Thumbsucker) dirige C'Mon C'Mon con una sensibilidad "new wave" (me refiero a la corriente francesa de los años sesentas), expresada en la ecléctica banda sonora que abarca desde Mozart hasta Lou Reed; en las citas literarias que ilustran la transformación interna de Johnny; y en la maravillosa cinematografía en blanco y negro que aporta una rica atmósfera a pesar de los genéricos escenarios urbanos. Incluso en las escenas lentas y repetitivas de C'Mon C'Mon pude distraerme con las preciosas imágenes capturadas por el director de fotografía Robbie Ryan.
Mi única advertencia sobre C'Mon C'Mon (además de ese torpe título) es que su lento ritmo y abruptas digresiones no encajan confortablemente en las fórmulas del cine comercial, y exigen un cierto un nivel de paciencia que podría desesperar a algunos espectadores. Por lo demás, C'Mon C'Mon me pareció una experiencia recomendable para fans del cine "indie", y para adultos cínicos como yo que necesitan un poco de optimismo sobre las siguientes generaciones. Ojalá incluyan el reportaje de Johnny como "extra" del BluRay.
Calificación: 8.5

IMDb

Monday, January 3, 2022

Benedetta



Síntomas: En un pequeño monasterio italiano, la Hermana Benedetta (Virginie Efira) empieza a tener visiones divinas; o podrían ser síntomas de un problema psicológico exacerbado por un romance prohibido.

Diagnóstico: Definitivamente están presentes las blasfemias y el perverso sentido del humor que yo esperaba en una película religiosa dirigida por el provocativo director holandés Paul Verhoeven; pero, al igual que ha ocurrido con muchas de sus películas (desde Starship Troopers hasta la reciente Elle), el contenido "controversial" tiene un propósito dramático que trasciende el simple escándalo.
La intención más evidente de Benedetta es denunciar las contradicciones de la Iglesia italiana renacentista, controlada por individuos cínicos y amorales que ponían los bienes materiales por encima de la fe... exactamente lo opuesto de lo que dicta la doctrina católica.
Al mismo tiempo, Verhoeven retrata el precario orden social que propiciaba el mercantilismo para mantener la presencia de la Iglesia en áreas rurales muy pobres. El generoso "donativo" que exige la Abadesa Felicita (Charlotte Rampling) para aceptar a Benedetta (Virginie Efira) en el monasterio de Pescia, Italia, puede parecer inapropiado... pero las necesidades de la modesta comunidad religiosa tal vez justifican ese pequeño pecado de codicia. O tal vez no. Cada espectador sacará sus propias conclusiones.
Y, en un nivel más espiritual, Verhoeven plantea la eterna disyuntiva entre divinidad y locura. ¿Son las visiones de Benedetta mensajes reales de Jesús (Jonathan Couzinié)? ¿Serán alucinaciones de una mente enferma que se refugió en la Fe cuando perdió su conexión con la realidad? ¿O son las mentiras de una mujer desesperada por ocultar sus apetitos carnales?
La respuesta no es inmediatamente obvia, y solo se complica más conforme avanza el romance ilícito entre la Hermana Benedetta y la Novicia Bartolomea (Daphné Patakia). Naturalmente ese será el aspecto de Benedetta que más personas encontrarán ofensivo (y Verhoeven ciertamente lleva el sacrilegio hasta los límites de la clasificación "R"). Pero también sirve para comparar los injustos estándares morales del siglo diecisiete (¿y quizás de hoy?): el pecado mortal de una monja es tan solo una "indiscreción" cuando la comete un hombre con mayor rango eclesiástico... y más elevada posición económica. Más allá de la fe, la moral y la ley, todo es cuestión de Poder (con mayúscula).
Virginie Efira y Daphné Patakia hacen un magnífico trabajo navegando la enigmática relación entre Benedetta y Bartolomea; su compromiso como actrices no flaquea ni en las escenas románticas, ni en los momentos dramáticos donde no sabemos a quién creerle. Sin embargo, mi actuación favorita fue la de Charlotte Rampling como la Abadesa Felicita, quien no puede permitirse el lujo de debates espirituales porque tiene problemas reales más importantes... como la plaga que se extiende por Italia. Dudo mucho que Benedetta atraiga la atención de los grandes premios cinematográficos, pero sería una buena oportunidad para celebrar el talento de Rampling y reconocer su extraordinario desempeño a lo largo de siete décadas.
Hablando de lo cual, Paul Verhoeven conserva a los 83 años la misma flama creativa de su juventud, haciendo preguntas incómodas y analizando con imparcialidad (y un poco de humor) los instintos básicos (ja, ja) de la humanidad, así como las máscaras que les ponemos para disfrazar su cruda naturaleza. Pero Verhoeven prefiere la honestidad a la hipocresía, lo cual a veces hace sus películas escabrosas y ofensivas... pero nunca malas. No, ni siquiera Showgirls.
Calificación: 9

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Sunday, January 2, 2022

King's Man: El Origen (The King's Man)



Síntomas: A principios del siglo veinte estalla la guerra entre Inglaterra, Alemania y Rusia por el desmedido orgullo de sus respectivos gobernantes. Entonces Orlando, el Duque de Oxford (Ralph Fiennes), reconoce que no puede confiar en los políticos, y decide crear una organización independiente de espionaje para mantener la paz.

Diagnóstico: Para bien o para mal (estoy indeciso), el director Matthew Vaughn tomó la ruta de la precuela para la tercera película de la popular franquicia Kingsman; y aunque The King's Man cumple decentemente su misión de establecer el origen de la organización secreta, siento que fue una experiencia muy distinta a las primeras dos películas, lo cual podría confundir a los fans que esperaban la estilizada acción y humor de sus predecesoras. Además, creo que hay grandes problemas con el libreto que extienden demasiado la película y obstruyen su premisa.
Vamos por partes. La primera mitad de The King's Man es más intriga que acción, retratando con cierto realismo (pero no demasiado) los eventos que condujeron a la Primera Guerra Mundial. Hay muchas discusiones sobre pacifismo, algunas lecciones de Historia, y debates morales sobre las guerras coloniales que enriquecieron al Imperio Británico, a costa de explotar culturas más débiles.
Paralelamente seguimos el conflicto entre Orlando, el Duque de Oxford (Ralph Fiennes) y su hijo adolescente Conrad (Harris Dickinson). Orlando juró proteger a su hijo de los peligros de la guerra; pero el joven quiere enlistarse en el ejército para defender a su patria, no solo porque es su deber, sino porque algunas personas lo están acusando de cobardía.
Eventualmente Orlando le revela a Conrad sus planes para crear una red de espionaje con ayuda de su mayordomo Shola (Djimon Hounsou) y el ama de llaves Polly (Gemma Arterton); y entonces empieza la parte más "normal" de la película, con frenéticas peleas, auténtico espionaje, e infiltraciones en fortalezas inexpugnables (bueno, una granja de cabras en el pico de una montaña). La acción es muy dinámica, como siempre, y está respaldada por el desarrollo emocional de los personajes y las terribles decisiones que deben tomar.
Habiendo dicho eso, la sub-trama de Conrad casi me arruinó la película.
Desde luego entiendo la utilidad del personaje: su furor patriótico motiva a Orlando para detener la guerra a toda costa; y, cuando Conrad llega al frente de batalla, su punto de vista revela los horrores de una guerra creada por aristócratas que jamás han pisado una trinchera. Pero, más allá de eso, Conrad es el único personaje joven de la película, sirviendo como preámbulo de los futuros agentes de Kingsman que serán reclutados en la adolescencia. El problema es que yo hubiera quedado perfectamente satisfecho con los adultos de la película, representados por el formidable trío del Duque de Oxford, Shola y Polly (que además están interpretados por INCREÍBLES actores), enfrentando un desfile de villanos "históricos" que incluyen a Grigori Rasputin (Rhys Ifans), Mata Hari (Valerie Pachner) y Vladimir Lenin (August Diehl).
A fin de cuentas disfruté la mayor parte de The King's Man a pesar de su abultada narrativa. Creo que la trama debió simplificarse para llevarnos más rápido al origen de la organización, pero sin perder los simpáticos detalles de la "historia alternativa" y la legendaria caballerosidad inglesa que salva el día con estrategia y planeación. Y a veces con un poco de violencia, porque Matthew Vaughn es un excelente director de acción, y sería imperdonable desperdiciar su talento.
Calificación: 7.5

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