Sunday, September 19, 2021

Prisoners of the Ghostland



Síntomas: Como castigo por un violento robo bancario, un forajido (Nicolas Cage) es condenado a internarse en la "Tierra de Fantasmas" para rescatar a Bernice (Sophia Boutella), la nieta del Gobernador (Bill Moseley) que fue capturada por las tribus salvajes de la región.

Diagnóstico: Creo que me anticipé a los hechos. Las excelentes actuaciones de Nicolas Cage en dos películas absurdas (Willy's Wonderland y Pig) sugerían el renacimiento artístico de este actor, dejando atrás el errático período que lo convirtió en blanco de burlas por parte de la crítica, y motivo de reproches por parte de sus fans (como yo) que lamentaban la ruina de su otrora brillante carrera. Parecía que Cage había recobrado la dignidad... pero fue tan solo un espejismo.
O tal vez Cage aún se encuentra en camino de la redención, y Prisoners of the Ghostland fue filmada antes de que el actor entrara en razón. Como sea, el punto es que no recomiendo Prisoners of the Ghostland, aunque cuenta con virtudes que podrían rescatarla del olvido. Cosas más raras han ocurrido en el Cine B.
Para empezar, creo que el director japonés Sion Sono (Suicide Club) realizó Prisoners of the Ghostland con el propósito específico de hacer una película de culto... lo cual prácticamente garantiza que no será una película de culto, sino una incomprensible colección de escenas bien filmadas, pero sin coherencia narrativa. Una vez que el "Héroe" (Nicolas Cage) inicia su misión de rescate, Prisoners of the Ghostland se convierte en una confusa pesadilla con atractivo diseño de producción y un subtexto filosófico ocasionalmente interesante a pesar de su frustrante ambigüedad. Por ejemplo, me gustó el asunto del reloj gigante y los cultistas empeñados a detener el paso del tiempo para no repetir los errores del pasado. O algo así. No estoy seguro del mensaje, pero yo interpreté la "Tierra de Fantasmas" como una recopilación simbólica de los grandes pecados de la Humanidad, incluyendo Guerra Nuclear, Tecno-Fascismo, Segregación, Ignorancia, etcétera, representados por tribus que habitan este abigarrado mundo post-apocalíptico. Y todo bajo el gobierno totalitario del Gobernador, interpretado por Bill Moseley como una caricatura de "villano elegante" que rivaliza los excesos de Cage. De hecho, creo que la experiencia de Moseley en auténticas películas de culto (The Texas Chainsaw Massacre 2, The Devil's Rejects y Repo! The Genetic Opera) le dio la sensibilidad correcta para crear al único personaje "realista" de Prisoners of the Ghostland... lo cual indica el nivel de extravagancia que alcanza la película.
Y, en el papel de Bernice, Sofía Boutella no tiene mucho que hacer porque pasa casi todo el tiempo en estado catatónico, hasta que reconoce la intención del "Héroe" enviado a rescatarla.
Dejé lo mejor para el final: a pesar de su incoherente argumento y caótica estructura, Prisoners of the Ghostland tiene un impresionante estilo visual y un denso contenido alegórico que perdió algo importante en su traducción al lenguaje del cine de acción. Es como una receta con ingredientes aparentemente incompatibles (el Viejo Oeste, las pandillas de Mad Max, y la estética de Japón Feudal), combinados en un platillo delicioso para nuestros sentidos... pero indiferente para nuestra razón. En resumen: Prisoners of the Ghostland es otro doloroso ritual para poner a prueba la devoción de los "Cageófilos"; y también es una fascinante experiencia para conocedores del "Cine Malo" que ya adquirieron tolerancia a los caprichos de cineastas con muchas ideas y poca lógica. Ah, y también podría gustarle a los fetichistas de la tortura testicular; al menos alguien quedará satisfecho.
Calificación: 6

IMDb

Friday, September 17, 2021

Nightbooks



Síntomas: El niño Alex Mosher (Winslow Fegley) es secuestrado por la bruja Natacha (Krysten Ritter), quien lo obliga a contar historias de miedo bajo amenaza de muerte. Pero Alex y otra niña cautiva llamada Yasmin (Lidya Jewett) tienen un plan para escapar.

Diagnóstico: Las películas de horror "para niños" generalmente pueden dividirse en tres categorías. Las peores (en mi humilde opinión) son cintas animadas con monstruos "graciosos" que no asustan a nadie, y además recurren a los perezosos clichés del cine infantil (como Monster House, Hotel Transylvania y Ghost Patrol). La segunda categoría son ruidosos espectáculos de efectos especiales que intentan reproducir la atmósfera del horror, pero sin generar el menor suspenso (ejemplos recientes: The House With a Clock in Its Walls, Goosebumps y Scary Stories to Tell in the Dark). Y, finalmente, tenemos las escasas películas que mantienen un delicado balance entre miedo moderado para no traumatizar a los niños, y suficiente tensión e imágenes tenebrosas para provocar escalofríos mientras exploran el lado oscuro de la humanidad. Por ejemplo: Coraline, The Watcher in the Woods y The Witches (la original, desde luego).
¿A cuál de esas categorías pertenece Nightbooks, la nueva película de Netflix? Veamos...
Nightbooks está basada en una novela de J.A. White, y fue adaptada a cine por Mikki Daughtry y Tobias Iaconis (The Curse of La Llorona). El productor Sam Raimi (The Evil Dead) y el director David Yarovesky (Brightburn) completan un ilustre equipo creativo con amplia experiencia en el cine de terror, lo cual podría explicar el respeto que Nightbooks muestra por el género.
Paradójicamente, todo empieza cuando Alex Mosher (Winslow Fegley) renuncia al horror. Su habitación está repleta de pósters, ejemplares de Fangoria, y cuadernos donde escribe historias tenebrosas (sus "libros nocturnos"). Sin embargo Alex tuvo una mala experiencia y ahora quiere tirar todo a la basura y quemar sus escritos, para lo cual baja a la caldera en el sótano de su edificio... pero queda atrapado en el departamento de la bruja Natacha (Krysten Ritter), quien necesita alguien que le cuente historias de miedo. Alex no tiene más remedio que aceptar, y se prepara para escribir nuevos cuentos de terror.
El argumento de Nightbooks es muy simple, estableciendo rápidamente la situación del protagonista, y dejando que el flujo natural de la historia se encargue de llenar los huecos sobre el pasado de los personajes y sus enigmáticas relaciones. Sin embargo, la austera narrativa no impide la inclusión de temas más profundos, desde "bullying" hasta la importancia de la creatividad como expresión personal, así como las ventajas de seguir nuestro propio camino en vez de obedecer las expectativas de los demás. En otras palabras: Nightbook es horror entretenido y con mensaje, sin caer en letanías didácticas ni moralización forzada.
Las actuaciones de los niños Winslow Fegley y Lidya Jewett son buenas, pero el mejor papel le pertenece a Krysten Ritter, cuya sardónica energía es perfecta para transmitir el despectivo carácter de la bruja Natacha. Sin embargo, detrás de su maldad se oculta una cierta vulnerabilidad que podría indicar un pasado tortuoso... lo cual conduce a un maravilloso "twist" en el tercer acto.
También me gustó el diseño de producción y el ecléctico vestuario de Natacha, casi todo realizado con efectos prácticos, con adiciones digitales que incrementan la escala y el peligro de la brujería. Hablando de lo cual: las historias de miedo que cuenta Alex se presentan con una deliciosa estética "retro", como obras de teatro impresionistas con una austera paleta de color y escenarios prácticos (por ejemplo, un temible monstruo es tan solo una pintura en la pared).
Entonces, regresando a la pregunta del principio, creo que Nightbooks pertenece a la mejor categoría del "horror infantil": una buena historia, atractivo estilo visual, y un nivel apropiado de horror para mantener la atención del público (incluso de un cínico "fanboy" como yo), pero sin dejar cicatrices permanentes en la mente de los niños. Después de todo, un poco de miedo es útil y hasta necesario para el desarrollo personal; y, aunque desde luego los padres serán los mejores jueces, creo que Nightbooks cumple ese propósito de manera responsable, y con gran sensibilidad artística. Un raro caso donde la frase "es para niños" no constituye un insulto ni una excusa para hacer cine mediocre.
Calificación: 8.5

IMDb

Wednesday, September 15, 2021

Best Sellers



Síntomas: Para salvar la casa editorial que heredó de su padre, Lucy Stanbridge (Aubrey Plaza) necesita publicar el nuevo libro del legendario escritor Harris Shaw (Michael Caine), y convencerlo de participar en una gira promocional. Pero no será fácil, ya que Shaw odia a todo el mundo, empezando por Lucy.

Diagnóstico: Al principio Best Sellers parece una película del canal Lifetime, con una tenaz mujer enfrentando obstáculos semi-cómicos para salvar su empresa, preservar su legado familiar y, sobre todo, para demostrar su aptitud en el mundo de los negocios controlado por hombres que no la toman en serio. En ese hipotético universo de Lifetime, el personaje de Lucy Stanbridge sería interpretado por Lacey Chabert o Italia Ricci, y el escritor solitario sería un "zorro plateado" de edad madura, pero aún viable como pareja romántica. Se me ocurre... no sé... Casper Van Dien o Colin Ferguson.
Afortunadamente Best Sellers no utiliza el repertorio de Lifetime, sino a dos de mis actores favoritos: Aubrey Plaza y Michael Caine. Y el argumento toma un rumbo completamente distinto que no tiene nada que ver con romance, sino con los traumas psicológicos e inseguridades que frenan el desarrollo emocional de dos personas muy distintas en la superficie, pero similares en el fondo.
Best Sellers no maneja ideas nuevas ni particularmente creativas, pero la directora Lina Roessler y el guionista Anthony Grieco generan elocuente drama y gentil comedia explorando la lucha entre arte y comercio, así como el conflicto entre los valores tradicionales de la "vieja escuela" y el pragmático cinismo de la generación contemporánea. En resumen: un ameno relato de "pareja dispareja" (reitero que NO es una pareja romántica, sino profesional) donde el choque de voluntades se transforma en mutuo entendimiento y valiosas lecciones para ambas partes que podrían transformar sus vidas. Al menos hasta que Harris Shaw haga uno de sus berrinches, y orine públicamente durante la presentación de su libro.
Es un papel perfecto para el veterano Michael Caine, aprovechando su avanzada edad (88 años en este momento, aunque probablemente filmó Best Sellers cuando era un muchacho de 87) para enriquecer un personaje construido con clichés: el novelista irritable y antisocial que tuvo un gran éxito hace cuarenta años, pero no ha escrito nada desde entonces, lo cual no solo afectó su bolsillo, sino su confianza en sí mismo. Y aunque Aubrey Plaza se ve un poco limitada por la "normalidad" de Lucy, también hace un buen trabajo con las múltiples crisis que enfrenta, desde la dura realidad del mercado literario infestado de novelas juveniles, hasta la exasperación con el anciano escritor que no soporta, pero que necesita para salvar su negocio... y su amor propio. No hay muchas oportunidades para lucir la maniática energía de Plaza, pero de vez en cuando vemos un atisbo de locura en su mirada, y me complace decir que armoniza bastante bien con el iracundo encanto de Caine... dos espíritus rebeldes que resultan compatibles por su desvergonzada misantropía.
Y eso es todo. Como dije, el melodrama de Best Sellers no es complicado ni profundo, pero lleva un ritmo ágil, alcanza un razonable nivel emocional, y termina como un buen libro, con un toque agridulce, sin perder el optimismo.
Obviamente Best Sellers no representa el mejor trabajo de Michael Caine ni de Aubrey Plaza (Caine me gustó más en Harry Brown, y Plaza tuvo mayor lucimiento en Black Bear), pero será un deleite para fans de estos actores (como yo), incluso con un argumento simple que no les exige un gran esfuerzo. Tan solo la química que comparten justifica cien minutos de nuestro tiempo. Ni Lacey Chabert lo hubiera hecho mejor.
Calificación: 8

IMDb

Monday, September 13, 2021

Kate



Síntomas: Después de asesinar a un líder de la mafia japonesa, Kate (Mary Elizabeth Winstead) es envenenada, y solo tiene veinticuatro horas para vengarse.

Diagnóstico: Siempre me han gustado las permutaciones de roles en géneros cinematográficos monopolizados por el sexo masculino; sin embargo, eso no significa que la nueva ola de "acción femenina" esté exenta de cometer los mismos errores y estancarse en las mismas rutinas del cine tradicional, como demuestran las repeticiones de "asesina traicionada por sus jefes" que hemos visto recientemente.
Y ahora Kate (disponible en Netflix) se une a ese movimiento, tratando de encontrar otro "ángulo" para distinguirse de las demás y contar una historia interesante por derecho propio. ¿Lo logró? Sí y no. Pero al menos me pareció suficientemente entretenida para recomendarla.
Kate es una sólida película de acción con los típicos problemas del género, incluyendo situaciones inverosímiles, lagunas lógicas, y abruptos cambios de conducta cuando el escritor no sabe cómo resolver una escena. Tal vez no sean problemas muy graves en el contexto del "Cine B", pero cuando ya vimos TANTAS películas cortadas con el mismo patrón, es imposible ignorar la sensación de "deja vu" que reduce nuestro interés y diluye la emoción.
Kate sigue las actividades de Kate (Mary Elizabeth Winstead), una asesina profesional trabajando en Japón con su mentor Varrick (Woody Harrelson), quien ofrece apoyo táctico durante sus misiones. Desafortunadamente Kate comete un error en su más reciente contrato, y la organización Yakuza la envenena con una sustancia que la matará en veinticuatro horas. Pero Kate no planea quedarse en el hospital esperando la muerte, y escapa en busca de venganza.
Lo cual, desde luego, conduce a múltiples peleas y balaceras conforme Kate persigue miembros cada vez más importantes de la mafia, hasta que secuestra a Ani (Miku Patricia Martineau), la sobrina del líder, para usarla como rehén y encontrar su escondite.
Mary Elizabeth Winstead tiene experiencia en el cine de acción, pero Kate le da su mejor papel hasta el momento (más vale tarde que nunca, después de la horrible manera como la desperdiciaron en Birds of Prey), aprovechando su aptitud física y expresividad para mostrar los estragos físicos del veneno y su evolución interna cuando descubre que el "daño colateral" de sus crímenes son personas reales con sentimientos y aspiraciones.
Las escenas de acción van de lo excelente (la pelea en el club nocturno) a lo mediocre (la persecución automovilística totalmente digital… ugh); y lo mismo ocurre con el drama que las respalda. Sin embargo, puedo recomendar Kate por el compromiso de Mary Elizabeth Winstead, el estilo visual del director Cedric Nicolas-Troyan (The Huntsman: Winter's War), y el libreto de Umair Aleem (Extraction), quien sigue la fórmula pero no teme romper las reglas. El mejor ejemplo es la confrontación con el "Final Boss" (Jun Kunimura), más cerebral y filosófica de lo que yo esperaba.
Detalles como ese separan a Kate de muchas cintas similares (como Gunpowder Milkshake, Ava y Anna), recurriendo a temas comunes (familia, honor, responsabilidad), pero con su propia sensibilidad y sabor cultural. Habiendo dicho eso, el sub-género de la acción femenina necesita encontrar ingredientes más creativos, antes de que se agote la novedad y regresen los ejecutivos de Hollywood con su sexista falacia de "nadie quiere ver películas de acción con mujeres". Yo sí quiero verlas, y por eso necesitan mejorar para garantizar un próspero futuro. De otro modo, nunca veremos una adaptación de Bitch Planet.
Calificación: 8

IMDb

Sunday, September 12, 2021

Maligno (Malignant)



Síntomas: Después de sobrevivir una invasión doméstica, Madison Mitchell (Annabelle Wallis) empieza a tener visiones de asesinatos que alguien (o algo) está cometiendo en la ciudad de Seattle. Y todo podría estar relacionado con los experimentos médicos que realizó la Dra. Florence Weaver (Jaqueline McKenzie) treinta años atrás.

Diagnóstico: Después de un enigmático prólogo ubicado en los noventas, Malignant tiene un primer acto torpe y confuso, donde los ataques de una misteriosa entidad se entrelazan con el drama familiar de Madison Mitchell (Annabelle Wallis) y su hermana Sydney (Maddie Hasson). El problema es que el drama se siente forzado, y los asesinatos carecen de impacto porque no sabemos quiénes son las víctimas, ni cómo se conectan con la historia principal. Mal comienzo que no presagiaba nada bueno... y entonces, después de cuarenta minutos, por fin comprendí lo que estaba pasando y mi interés revivió de inmediato.
Para empezar, me dio mucho gusto que el director James Wan se haya alejado de los demonios y espíritus vengativos que utilizó hasta el cansancio (como director o productor) en la saga de The Conjuring (incluyendo "spin-offs" como Annabelle, The Nun y The Curse of La Llorona). No niego que The Conjuring cambió el rostro del horror moderno, y ciertamente disfruté (en mayor o menor medida) su numerosas variaciones de un mismo tema... pero una fórmula tan gastada termina aburriendo, como demostró la mediocre The Conjuring: The Devil Made Me Do It.
Malignant no pertenece al "Conjureverso". O tal vez sí, no estoy seguro. Pero se siente como el comienzo de una mitología independiente, con mayor énfasis en "body horror", sin perder la virtuosa visión de James Wan. Su delirante imaginación replantea elementos del pasado y los integra a un relato al mismo tiempo clásico y moderno, con experimentos médicos, diseño "retro", y un villano único que podría explotarse en futuras secuelas.
Por el lado negativo... quizás Malignant fue demasiado "creativa" para su propio bien. La premisa es buena (incluso podría funcionar como "reimaginación" de cierto clásico setentero), pero Wan lleva muchas escenas hasta extremos absurdos que podrían repeler al público acostumbrado al formato más accesible y comercial de sus previas obras. Tal vez fue un ambicioso experimento para medir la tolerancia del mercado hacia material más extremo; o tal vez fue un gran chiste que no podemos tomar en serio. Como sea, sé que estaré en la minoría, pero disfruté Malignant una vez que comprendí la intención del director.
Annabelle Wallis (Annabelle: Creation) hace lo que puede con un personaje superficial y mal definido... aunque podría ser otro truco del director para confundir nuestras expectativas. En el papel de su hermana Sydney, Maddie Hasson apenas rebasa su función de víctima potencial para incrementar el suspenso; y lo mismo podríamos decir de George Young y Michole Briana White como los policías que investigan el caso y aportan un poco de "comic relief"... un área donde Wan tropieza con frecuencia.
Afortunadamente Malignant no depende de las actuaciones, sino de la dirección de Wan y la pericia de sus artistas para crear secuencias perturbadoras y espectaculares (la sección entera en la estación de policía probablemente estará entre mis escenas favoritas del año), así como una atmósfera tan densa que se siente como parodia del cine gótico.
Para fans del horror "grindhouse", Malignant será un delicioso regalo que moderniza conceptos explorados en el siglo veinte por cineastas como David Cronenberg, Frank Henenlotter, y hasta Dario Argento, resultando en una especie de "giallo" brutal y sangriento, con generosas dosis de pseudo-ciencia y psicología pop. Al mismo tiempo, Malignant es una experiencia difícil de tragar que podría rebasar la línea del absurdo para algunos espectadores, lo cual es perfectamente natural. Pero en lo personal Malignant me gustó mucho, y quiero verla de nuevo. Estoy seguro de que se me pasaron las pistas que la conectan con The Conjuring...
Calificación: 8 (muy subjetiva)

IMDb

Friday, September 10, 2021

The Dry


Síntomas: Aaron Falk (Ed Bana), un policía de Melbourne, regresa al pueblo de su infancia para asistir al funeral de un amigo que se suicidó... después de asesinar a su familia. Entonces los padres del difunto le piden ayuda para limpiar el nombre de su hijo; pero no será fácil, pues Aaron tiene sus propios secretos relacionados con la muerte de una adolescente muchos años atrás.

Diagnóstico: Ni siquiera estamos a mitad de mes, y ya agoté mi presupuesto de Video On Demand por culpa de costosas bazofias como Demonic y Annette. Por eso necesitaba una película barata para satisfacer mi hábito cinematográfico, y decidí arriesgarme con The Dry, un austero drama rural ubicado en el "outback" australiano que utiliza una investigación policíaca para explorar las dinámicas de un pueblo sumido en rencores, miseria, y una catástrofe ecológica.
The Dry está basada en una novela de Jane Harper, pero el director y co-guionista Robert Connolly evitó los problemas más comunes de las adaptaciones literarias, creando una historia lenta y metódica que nunca se siente redundante ni confusa. Hay muchos personajes y sub-tramas de variable interés que realmente contribuyen al misterio principal, al mismo tiempo que enriquecen la atmósfera eminentemente australiana de la película. Y ese fue el factor decisivo (además del bajo costo) que me atrajo a The Dry. El cine australiano tiene un peculiar estilo que casi siempre disfruto, así como una etérea espiritualidad inspirada (imagino) por la agreste soledad del "outback" australiano.
The Dry sigue al policía federal Aaron Falk (Ed Bana) en su regreso a su pueblo natal para asistir al funeral de su amigo Luke (Martin Dingle Wall), quien se suicidó después de matar a su esposa e hijo. Pero los padres de Luke no pueden creer que haya cometido esa atrocidad, y le piden a Aaron que encuentre al "auténtico" culpable. Y así comienza una investigación que remueve viejos recuerdos, revela secretos, y pone en peligro a Aaron conforme se acerca a la verdad... no solo sobre el asesinato actual, sino sobre la tragedia que mancha su pasado.
Y todo eso en el contexto de una devastadora sequía que está arruinando a los granjeros locales, lo cual incrementa los conflictos entre vecinos, y genera una crisis económica que podría ser razón suficiente para matar.
En cierto modo The Dry es la versión australiana del "gótico sureño", donde la intriga y el carácter del pueblo son más importantes que la búsqueda del asesino. El tema ecológico nunca se menciona directamente, pero las hectáreas de plantaciones secas y tierra partida lo dicen todo. Y, como contraste de ese presente árido (en más de un sentido), tenemos los "flashbacks" que muestran a Aaron y sus amigos en un entorno fértil y vibrante, con áreas verdes e idílicos lagos donde pasaban sus días... hasta que una joven murió inexplicablemente.
Eric Bana (Hulk, Munich) recupera su acento australiano para abordar un personaje lacónico y pasivo... casi indolente. Sin embargo, bajo su aparente serenidad hierven las emociones de un hombre atrapado entre el deber y el remordimiento de sus errores pasados. En papeles secundarios tenemos a Genevieve O'Reilly, Keir O'Donnell y Matt Nable como posibles aliados o enemigos de Aaron, según sus contradictorias perspectivas de la investigación. Y una mención especial para el inmortal Bruce Spence (Mad Max 2, Love and Monsters) en un papel inusualmente melancólico.
Entonces, The Dry es un thriller lento y maduro que porta con orgullo su identidad australiana, con un ambicioso argumento que desentraña un doble misterio, mientras examina el colapso de una comunidad metafóricamente fracturada por el odio... y literalmente fracturada por el clima. En otras palabras: la humanidad representada por un pueblo sin esperanza.
Calificación: 8

IMDb

Wednesday, September 8, 2021

Yakuza Princess



Síntomas: En la ciudad de Sao Paolo, Brasil, dos pandillas japonesas y un americano con amnesia persiguen a la joven Akemi (MASUMI), quien desconoce el pasado de su familia en la mafia japonesa.

Diagnóstico: Creo que nunca había visto una película brasileña de artes marciales, y mucho menos una ubicada en Sao Paolo, donde aparentemente vive la comunidad japonesa más grande del mundo fuera de Japón. Sin embargo, esos incongruentes ingredientes le dan a Yakuza Princess una estimulante diversidad cultural que se manifiesta en impresionantes escenarios urbanos, pintorescos personajes, y un fantástico estilo visual que me mantuvo cautivo hasta en las más tediosas escenas... lo cual fue muy útil pues, según mis cálculos, aproximadamente el 50% de Yakuza Princess consiste en escenas intrascendentes.
El mejor ejemplo son las tres horas (al menos así las sentí) que pasamos en un asilo para criminales retirados, donde la joven Akemi (MASUMI) llega en busca de información sobre la relación de su familia con los mafiosos que la persiguen. Ahí encontramos mucha palabrería, forzadas rutinas cómicas con los ancianos llenos de tatuajes y cicatrices, y confusos diálogos sobre honor y responsabilidad... pero muy poca acción o respuestas a las preguntas de Akemi.
Afortunadamente el tercer acto por fin encuentra la energía y el enfoque para crear intensas secuencias de acción y darle un propósito concreto a la protagonista, lo cual conduce a un final satisfactorio en todos los niveles, que además deja la puerta abierta para una secuela.
A pesar de tantas quejas me gustó encontrar Yakuza Princess porque no conocía el trabajo del director Vicente Amorim, y me impresionó su estilizado lenguaje visual que complementa la increíble cinematografía de Gustavo Hadba, al mismo tiempo que aporta valiosa información sobre el carácter y posición de los personajes en la jerarquía del crimen organizado. Como ejemplo puedo señalar la secuencia engañosamente simple donde el asesino Takeshi (Tsuyoshi Ihara) se reúne con su "oyabun" para hablar sobre la ejecución de tres personas... de su mismo clan. Si el resto de Yakuza Princess tuviera ese ritmo y economía, sería una joya oculta del thriller criminal. Pero en su forma actual solo es un rico catálogo de imágenes con poca relevancia emocional.
Para ser justos, Yakuza Princess es la adaptación de la novela gráfica "Samurai Shiro", de Danilo Beyruth, lo cual significa que su caprichosa estructura podría venir del material original. Pero aún así alguien debió señalar las fallas del libreto antes de empezar a filmar. O quizás Amorim se enamoró de sus hermosas escenas (con buena razón) y no quiso sacrificar el esplendor visual en el altar de la disciplina y la claridad narrativa.
El reparto también tropieza de vez en cuando, empezando con MASUMI (así, con mayúsculas) en el papel de Akemi. Al parecer MASUMI es una estrella pop haciendo su debut como actriz... y eso lo dice todo. Por el lado positivo, Tsuyoshi Ihara en el papel de Takeshi tiene el carisma y actitud "cool" de los mejores anti-héroes de John Woo. Y, como el único "nombre" de la película, Jonathan Rhys Meyers (Mission: Impossible III) no tiene mucho que hacer, pero resulta convincente como el "gaijin" con amnesia que no sabe cómo llegó a Sao Paolo, ni cuál es su conexión con Akemi... pero no dejará que nada se interponga en su misión. ¿Cuál es su misión? Buena pregunta.
Entonces, puedo recomendar Yakuza Princess por su notable estilo visual, esporádicos momentos de acción, y exótico sabor cultural. Pero, francamente, hay mejores películas de artes marciales con dirección y argumentos concisos que atacan nuestra conciencia sin tantas vueltas ni desviaciones. Algunos ejemplos: Furie, Wira y Headshot. Pero ninguna se ve tan bonita como Yakuza Princess.
Calificación: 7

IMDb

Monday, September 6, 2021

Don't Breathe 2



Síntomas: Tres criminales invaden la casa de un ex-militar ciego (Stephen Lang) para secuestrar a su hija Phoenix (Madelyn Grace). Pero ni la niña ni su padre son tan indefensos como parecen.

Diagnóstico: Esa sinopsis sugiere que Don't Breathe 2 es una de esas secuelas perezosas e innecesarias que se limitan a repetir el argumento de su predecesora... pero la innovación está en los detalles. El director Rodo Sayagues (escritor de la primera cinta y co-escritor de la secuela, en colaboración con Fede Álvarez, el director de la original) (¿quedó claro?) ciertamente recicla la premisa, pero introduce variables que alteran la textura de la historia, sin sacrificar el mismo delicioso suspenso y la incertidumbre de no saber quiénes son los héroes y quiénes los villanos.
Me gustaría describir esos ingeniosos cambios, pero no quiero revelar las sorpresas de Don't Breathe 2, las cuales comienzan desde los primeros segundos... ¿exactamente cuándo ocurren los eventos de Don't Breathe 2? ¿Es una secuela o una precuela? ¿La niña Phoenix es la razón de los eventos de la primera película? ¿O es el producto (SPOILER sobre la primera parte) de otro grotesco "secuestro/inseminación"?
Ese es el primero de muchos misterios, secretos y pistas falsas que Sayagues incorpora al libreto para confundir nuestras expectativas y ocultar la auténtica motivación de los personajes. Y, aunque la original Don't Breathe fue indudablemente superior, la secuela merece admiración por encontrar su propia voz y funcionar como un relato independiente, al mismo tiempo que continúa el desarrollo del ex-soldado ciego (nunca sabemos su nombre) y lo perfila como protagonista de su propia  franquicia... asumiendo que sobreviva esta secuela. O precuela. Como sea, definitivamente hay más historias en su pasado. O su futuro. Sólo quiero saber si alguien alimenta al perro.
Hablando de lo cual, el SPOILER de siempre: un perro sobrevive, pero el otro no.
Stephen Lang regresa para interpretar al ex-marine invidente que trata de inculcar en su hija el criterio analítico y entrenamiento militar que le ayudarán a sobrevivir en un mundo lleno de peligros. Lang conserva la ruda actitud del personaje, pero ligeramente suavizada por la presencia de la niña a la que obviamente adora, y quiere proteger a toda costa. Sin embargo, el actor mantiene la ambigua moralidad que nos hace sospechar de sus intenciones, haciéndolo más complejo que cualquier "padre vengativo" del cine moderno.
Por su parte, Madelyn Grace interpreta a Phoenix con el balance exacto de inocencia y determinación. La niña sabe defenderse... pero podría ser víctima de trucos psicológicos que atacan sus buenos sentimientos y confunden su lealtad. Don't Breathe 2 no funcionaría si no creemos en las acciones de Phoenix, pero Grace no tiene dificultad para convencernos.
Redondeando el elenco tenemos a Adam Young, Rocci Boy Williams y Christian Zagia como los individuos que se meten a la casa esperando un trabajo sencillo; y Brendan Sexton III es el jefe de la pandilla que conoce ciertas cosas sobre el ex-marine, lo cual le da mayor control sobre la situación.
Mi principal queja sobre Don't Breathe 2 serían las pequeñas trampas del libreto para hacer más creíble el combate entre un veterano ciego y tres jóvenes delincuentes. Claro, los invasores se confían demasiado por la limitación visual de su víctima... pero aún así me costó trabajo creer sus errores y absurdas decisiones en momentos de peligro. Y en los aspectos técnicos, creo que la cinematografía de Pedro Luque no alcanzó el virtuosismo de la original, donde las sombras formaban parte integral de la narrativa.
Afortunadamente no son problemas mayores, y de ninguna manera me impiden recomendar Don't Breathe 2 como una secuela que justifica su existencia, conserva (parcialmente) las virtudes de la original, y prepara el camino para nuevas historias sobre un anti-héroe más interesante de lo que imaginamos. Pero, por favor, ya dejen tranquilos a sus perros.
Calificación: 8.5

IMDb

Sunday, September 5, 2021

Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos (Shang-Chi and the Legend of the Ten Rings)



Síntomas: Después de vivir mucho tiempo como un modesto acomodador de automóviles en San Francisco, Xu Shang-Chi (Simu Liu) viaja a China para enfrentar a la familia que abandonó cuando falleció su madre.

Diagnóstico: Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos restauró mi optimismo por la Fase IV del Universo Cinemático de Marvel, el cual había disminuido considerablemente después de Black Widow. Y no fue porque Black Widow me pareciera mala, sino porque demostró que Kevin Feige y Marvel Studios seguían estancados en las mismas fórmulas narrativas, muy gastadas por tanto uso, pero aún económicamente viables. En otras palabras, Marvel seguía cometiendo los mismos errores de antaño, porque ni siquiera les parecían errores.
Afortunadamente Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos no solo es una fenomenal aventura de fantasía y artes marciales, sino evidencia de que Marvel Studios por fin aceptó la inclusión de perspectivas frescas para sacudirse el polvo y renovar el Universo que ya se sentía monótono y predecible. Y si bien Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos no representa una transformación absoluta, al menos fue un excelente primer paso en el replanteamiento de una saga que aún guarda enorme potencial, siempre y cuando se atrevan a confiar en visionarios que sepan explotar el legado de Marvel sin traicionar su espíritu. Es una audaz decisión que podría acarrear algunos sacrificios económicos (francamente tengo muchas dudas sobre The Eternals); pero al mismo tiempo ayudará a mantener viva la franquicia para generaciones futuras. Sí, realmente creo que Marvel tiene material para continuar por muchos años; solo espero sobrevivir para confirmarlo.
Calificación: 9.5
No, perdón. Después de tanta palabrería, ni siquiera he hablado de la película.
Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos es la vistosa "historia de origen" de un personaje menor en la mitología de Marvel Comics que había fungido principalmente como eje moral en agrupaciones de cuestionable virtud, incluyendo Secret Avengers y Heroes for Hire (¡uno de mis favoritos!). Pero, al igual que ocurrió con otros "personajes menores" (como Guardians of the Galaxy y Captain Marvel), no es cuestión de popularidad, sino de resultados.
En el caso de Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos, la estrategia del director Destin Daniel Cretton (The Glass Castle) consiste en celebrar múltiples facetas del cine asiático, combinando la lírica poesía del "wuxia" chino, el dinamismo y disciplina de las artes marciales coreanas y japonesas, y hasta la delirante creatividad de Hayao Miyazaki. Ya sé que estoy combinando muchos países para describir una historia con personajes principalmente chinos, pero creo que Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos rinde tributo a la cultura asiática en general, sin permitir que las fronteras geográficas limiten la riqueza artística de la región.
Por el lado dramático tenemos conflictos familiares, cuestiones de honor personal, y desde luego elementos mágicos que simbolizan los retos que deben vencer los personajes. Las secuencias de artes marciales (tanto en versión "realista" como "fantasiosa") superan con amplísimo margen cualquier cosa que hayamos visto en la serie Iron Fist (la cual nunca consideré tan mala como mucha gente afirma); y hasta el villano tiene una válida motivación para justificar sus planes de conquista y destrucción. Y todo eso se conecta con la evolución de los protagonistas, incluyendo al mismo Shang-Chi (Simu Liu), quien huyó de sus responsabilidades familiares cuando perdió a su madre; su hermana Xialing (Meng'er Zhang), quien tuvo que crecer sola por culpa de su hermano; y hasta Katy (Awkwafina), la mejor amiga de Shang-Chi que trasciende su función de "comic relief" con un arco dramático emotivo y satisfactorio que fue probablemente mi elemento favorito de la película... lo cual refuerza mi convicción (expuesta con irritante frecuencia, pero la voy a repetir de nuevo; mis disculpas) de que lo mejor en las películas de Marvel no es la acción ni los efectos, sino los Momentos que Revelan la Humanidad y Carácter de los Personajes©. Por ejemplo, voy a recordar más tiempo el simple gesto donde Ying Nan (Michelle Yeoh) abre la mano de Shang-Chi, que cualquier batalla contra monstruos interdimensionales con tentáculos (no se preocupen, no voy a usar la palabra "lovecraftianos").
Para no extenderme más (me abstendré de derramar más verborrea sobre Michelle Yeoh y las referencias a Wing Chun, Jackie Chan, y la obra de Woo Ping), solo diré que Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos fue una fantástica experiencia que no requiere conocimiento previo del Universo de Marvel para apreciar sus considerables aciertos técnicos, exuberante imaginación, y su sólido argumento, un poco genérico, pero bien balanceado entre drama y acción (por cierto, las escenas post-créditos se encargan de establecer las conexiones con el Universo de Marvel post-Blip). Mi única queja sería que Simu Liu me pareció un poco blando como protagonista, sobre todo cuando comparte escenas con actores tan carismáticos como Leung, Yeoh, y Awkwafina. Pero estoy seguro de que eso mejorará en la secuela, y también cuando colabore con los "héroes grandes" del estudio en futuras entregas de la Fase IV y más allá... donde incluso podría convertirse en uno de los pilares de la saga, como alguna vez lo fueron Iron Man y Captain America. Solo espero que no pasen diez años para que le den su propia película a Ying Nan (¿será el mismo personaje que interpretó Michelle Yeoh en Guardians of the Galaxy, Vol. 2?)
Calificación: La que dije antes.

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Saturday, September 4, 2021

Mortal Kombat Legends: Battle of the Realms



Síntomas: Para terminar la guerra entre Lord Raiden (voz de Dave B. Mitchell) y Shao Khan (voz de Fred Tatasciore), los Dioses Antiguos aceptan organizar un último torneo de Mortal Kombat, donde se definirá el futuro del Multiverso. Pero ninguno sospecha que el Multiverso está en peligro de desaparecer.

Diagnóstico: No tiene grandes actores ni costosos efectos especiales, pero la secuela animada Mortal Kombat Legends: Battle of the Realms lleva considerable ventaja sobre la reciente película de acción viva Mortal Kombat, ya que la versión animada sí muestra un torneo Mortal Kombat. Esto demuestra que los productores de Warner Animation saben y respetan lo que quieren los fans: violencia excesiva, exuberantes personajes con poderes especiales, y un poco de melodrama porque no todo pueden ser patadas y "fatalities".
Hablando de lo cual, el director Ethan Spaulding (Batman: Assault on Arkham) aceptó el reto de incrementar el nivel de "gore" establecido en la previa película (Mortal Kombat Legends: Scorpion's Revenge), y por eso multiplica las explosiones craneales (creo que Battle of the Realms derrama más sangre en los primeros diez minutos que Scorpion's Revenge en la película entera), eleva la brutalidad de las peleas, e incluso nos sorprende con las muertes de personajes que jamás imaginé ver partidos en dos, o arrancándose sus propias cabezas (¿pasaba eso en el videojuego?) El resultado es una película dinámica y bastante entretenida, que toma en serio la parte "Mortal" de este "Kombate" interdimensional.
Por otro lado, los decesos "sorpresivos" pierden resonancia cuando recordamos que la muerte nunca es el final en el mundo de Mortal Kombat... lo cual nos lleva a la sub-trama de Hanzo "Scorpion" Hasashi (voz de Patrick Seitz), quien continúa su misión de redención tratando de salvar al Multiverso entero antes de que sea consumido por... algo. Y desde luego esto implica asociarse con viejos enemigos, traicionar a sus amigos, y enfrentar arbitrarios oponentes mágicos que me hicieron bostezar de vez en cuando.
Afortunadamente la sub-trama de Scorpion se conecta de manera lógica con el torneo Mortal Kombat, introduciendo cambios en la mitología que podrían indicar una dirección distinta en futuras secuelas... o tal vez el final de la saga. Supongo que el público lo decidirá con el éxito o fracaso de esta película.
Por el lado negativo... Mortal Kombat Legends: Battle of the Realms carece de profundidad a pesar de su operático melodrama. Los personajes son tan superficiales como siempre, apenas definidos por su característica principal: Johnny Cage (voz de Joel McHale) es el bufón; Sonya Blade (voz de Jennifer Carpenter) es la ruda ex-soldado sin sentido del humor; Lord Raiden (voz de Dave B. Mitchell) es el líder sabio y conciliador, etc. Parece mentira que Scorpion, uno de los villanos, sea el personaje mejor definido y con mayor evolución emocional... para los estándares de una secuela animada. Tampoco estamos hablando de Shakespeare, o siquiera Shakespeare Ilustrado Para Niños (aclaro que Mortal Kombat Legends: Battle of the Realms no es una película para niños).
Habiendo dicho eso, nadie jugaba Mortal Kombat por el drama, sino por las peleas, los excéntricos personajes y, desde luego, las sangrientas "fatalities". Bajo ese simple criterio, Mortal Kombat Legends: Battle of the Realms cumple su propósito y les da a los fans lo que quieren. Sin embargo había potencial para algo más ambicioso que simples decapitaciones y huesos rotos. Por ejemplo: un "crossover" con el Universo Animado de DC Comics; me gustaría ver una pelea entre Lady Shiva y Kitana (voz de Grey Griffin).
Calificación: 8

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