Friday, March 20, 2020

Cosmos



Síntomas: Mike (Tom England), Harry (Joshua Ford) y Roy (Arjun Singh Panam) son astrónomos aficionados, y se disponen a pasar una tranquila noche en el campo probando las funciones de un nuevo telescopio modificado para captar no solo imágenes, sino ondas radiales. Entonces descubren una extraña señal que podría ser de origen extraterrestre.

Diagnóstico: Antes que nada, aclaro que la película Cosmos no tiene relación con la venerable serie televisiva de los ochentas conducida por Carl Sagan, ni su moderna versión con Neil DeGrasse-Tyson (producida por... ¿Seth McFarlane?) En vez de eso, Cosmos es la respuesta británica al nuevo cine de ciencia ficción serio y minimalista, representado por cintas como Another Earth, Primer y UFO, donde los temas científicos toman precedencia absoluta sobre los efectos especiales. Y me alegra decir que Cosmos cumple esa noble intención por medio de una fascinante premisa basada en la realidad, pero con un toque de fantasía para estimular nuestra imaginación y especular sobre el hipotético desarrollo de un "primer contacto" radial. En resumen, una historia de ciencia ficción inteligente, bien planteada, y totalmente distinta a las invasiones extraterrestres del cine hollywoodense.
Lo cual también significa que los directores Elliot y Zander Weaver deben apoyarse exclusivamente en el libreto y las actuaciones para mantener nuestra atención durante más de dos horas. Afortunadamente el reparto crea una dinámica cálida y realista durante la frenética investigación que no solo podría cambiar el mundo, sino renovar la amistad de los protagonistas... o destruirla para siempre. Después de todo, los científicos son humanos perfectamente normales, con sentimientos de culpa, envidia, y celo profesional.
Si eso suena cursi... es porque Cosmos exagera un poco el asunto de las "emociones". Los hermanos Weaver sabían que el argumento de Cosmos no podía limitarse a las frías explicaciones sobre astronomía, frecuencias radiales, ni conflictos laborales en la industria aeronáutica; y por eso introdujeron el temido "drama personal" en la interacción del trío. No revelaré sus particulares "tragedias del pasado" porque es mejor descubrir gradualmente su influencia en la trama; pero a veces se siente como una distracción de la historia principal. De hecho, lo que realmente me hizo un nudo en la garganta fue el "Making Of" de Cosmos; pero solo recomiendo verlo DESPUÉS de haber visto la película. En serio es impresionante lo mucho que los Hermanos Weaver lograron con muy poco.
Regresando al punto... el drama ligeramente exagerado no es un problema mayor, y además sirve para humanizar al trío de científicos sin recurrir al ofensivo cliché de "geeks socialmente ineptos". Por el contrario, Tom England, Joshua Ford y Arjun Singh Panam comparten excelente química, ya sea que estén cantando una vieja canción folclórica, o peleando por la última taza de té (recuerden que estamos en Inglaterra); y nunca permiten que el melodrama opaque el evento trascendental que está ocurriendo en un humilde automóvil a la mitad de la campiña inglesa.
Perdón... ¿no había mencionado que casi toda la película se desarrolla a bordo de un Volvo? Ahí es donde destaca el talento de Elliot y Zander Weaver como directores, cinematógrafos, y editores, creando escenas íntimas pero no claustrofóbicas, y encontrando encuadres e iluminación que enriquecen la atmósfera de esta "micro-épica" de ciencia ficción. Realmente merece aplauso este multifacético dueto de cineastas por capturar escenas perfectamente diseñadas en un entorno tan limitado (además del mencionado "Making Of", aquí hay un artículo con algunos detalles técnicos sobre la filmación).
Sin embargo, el mayor problema de Cosmos llega hasta el tercer acto. Después de casi dos horas de conversaciones y plácida contemplación del cielo nocturno, los directores decidieron recompensarnos con una crisis terriblemente forzada para crear suspenso y añadir un elemento de peligro. Durante unos minutos los Hermanos Weaver encuentran su "Michael Bay interno", y pisan a fondo el acelerador para elevar el pulso (meh) y confirmar lo mucho que está en juego (ya lo sabíamos desde hace media hora, pero bueno).
Aún así Cosmos me gustó mucho y podría describirla como "joya oculta" de la ciencia ficción independiente. El tema de exploración espacial me recordó la reciente Clara; y la combinación de matemáticas y astronomía son similares a UFO, aunque con menor disciplina académica. Como sea, Cosmos merece una recomendación, sobre todo para aficionados a la ciencia ficción "dura", tan común en la literatura, pero tan difícil de encontrar en el cine. Creo que Carl Sagan hubiera apreciado esta película. Y tal vez también DeGrasse-Tyson, aunque probablemente la arruinaría señalando sus inconsistencias científicas.
Calificación: 8.5

IMDb

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