Wednesday, November 30, 2016

Officer Downe



Síntomas: Gracias a un misterioso procedimiento científico, el Oficial Terry Downe (Kim Coates) es prácticamente invencible, y sus hazañas han logrado reducir el crimen en la ciudad de Los Ángeles. Pero el sindicato criminal Fortune 500 no está contento con esta situación, y contrata a un célebre asesino para eliminar a Downe.

Diagnóstico: Tal vez sea snobismo de mi parte (no será la primera vez), pero siento un poco de antipatía por aquellas películas que se empeñan demasiado en parecer "de culto". Creo que esa vaga clasificación no solo se define por las características intrínsecas de una película, sino por la honestidad de sus creadores, que realizaron algo memorable y divertido casi sin proponérselo. Algunos ejemplos: Evil Dead 2, Attack of the Killer Tomatoes y The Room (nunca debe asumirse que "de culto" es sinónimo de "calidad").
Por otro lado, tenemos películas como The Taint, BloodRayne: The Third Reich, y ahora Officer Downe, rebosantes del sexo, humor y violencia frecuentemente asociados al cine de culto... pero con un estilo demasiado estudiado y artificial para convencernos de su legitimidad.
Aún así Officer Downe me pareció entretenida y, aunque dudo que sea aclamada por generaciones futuras, puede disfrutarse tan solo por su vigorosa presentación y perturbador sentido del humor, que no teme caer en el peor gusto posible para provocar una sonrisa (o al menos un quejido) entre el público.
Para empezar, merece aplauso el entusiasta reparto, cuya mezcla de actores nuevos y veteranos añade carácter a los estereotípicos personajes. Además del lacónico Downe, interpretado por Kim Coates (Sons of Anarchy), tenemos a Lauren Vélez como la Jefa de Policía Berringer (papel similar al que realizó en Dexter), Sona Eyambe como el asesino shaolín Zen Master Flash (cuyos diálogos están intencionalmente mal doblados, como en una película de "kung fu" setentera), y Tyler Ross en el papel del novato Oficial Gable, designado como apoyo táctico de Downe... aunque éste prefiere trabajar solo, y además ha matado accidentalmente a varios colegas durante las salvajes balaceras que incita con las pandillas criminales de la ciudad.
Y, claro, todo esto acompañado por espesos chorros de sangre, cinematografía ¡¡¡EXTREMA!!! (después de todo el productor es Mark Neveldine, de Crank) y detalles surrealistas que nos dejan rascándonos la cabeza (la cinta está basada en un comic de Joe Casey y Chris Brunham, donde tal vez se explicaron mejor las cosas)(No confundir con la historia "Officer Down" de Batman). Ejemplo: los líderes del sindicato Fortune 500 son animales antropomórficos; la pregunta no es "¿por qué?", sino: "¿por qué no?"
Por el lado negativo, la historia es prácticamente inexistente; el libreto está estructurado como videojuego, con escenas de batalla interrumpidas por "cutscenes" donde se revela gradualmente el origen de Downe, se profundiza un poco en el melodrama privado de los personajes secundarios, y hasta se intenta (sin éxito) alcanzar un nivel emocional que rompa la monotonía de la película.
Ah, sí... el director de Officer Downe es M. Shawn Crahan, más conocido como "Clown", de la banda Slipknot, así que podemos contar con un sólido soundtrack de "nu-metal" integrado por canciones de grupos desconocidos (al menos por mi... pero recuerden que ya estoy viejo).
Entonces, aunque probablemente nunca se formará un culto alrededor de Officer Downe, puedo recomendarla como entretenimiento desechable, apto para fans del "gore" gratuito, la violencia excesiva, y el humor irreverente sin particulares muestras de ingenio. En el sub-sub-género de "policías sobrenaturales", creo que me gustaron más WolfCop y la clásica Maniac Cop, con Bruce Campbell... ahí tienen un ingrediente infalible para alcanzar la categoría de culto.
Calificación: 7

IMDb

Monday, November 28, 2016

Don't Think Twice



Síntomas: Los miembros del grupo de comedia improvisada The Commune sufren los altibajos de su oficio, mientras tratan de sobrevivir en la despiadadamente competitiva ciudad de Nueva York.

Diagnóstico: Todas las películas sobre comediantes son dramas. Y creo que hay una buena razón: la comedia es tremendamente difícil, y sus practicantes terminan sufriendo más de lo que el público imagina. O al menos esa es la lección que imparten películas como Funny People, Obvious Child, Punchline, y ahora Don't Think Twice.
Lo cual no significa que Don't Think Twice sea melancolía y sufrimiento de principio a fin. El director Mike Birbiglia tiene demasiada práctica en estos asunto, y reconoce la necesidad de balancear los momentos de fracaso y conflicto con sólidas risas y suficiente levedad para admitir que, sí, es solo comedia, no el fin del mundo.
Para lograrlo se apoya en un impresionante reparto que saca el máximo provecho del ingenioso libreto, simple en su forma, pero repleto de astutas observaciones que no están limitadas al mundo de la comedia (ni al ocasionalmente menospreciado estilo "improv"), sino que se extienden a la generalidad de la experiencia humana.
Para minimizar spoilers, simplemente mencionaré los personajes y sus principales características: Mike Birbiglia interpreta a Miles, el fundador y mentor de The Commune... y también el más viejo, lo cual se está convirtiendo en un factor importante al evaluar su vida. Keegan-Michael Key es Jack, indudablemente el más talentoso del grupo, pero no siempre generoso cuando se trata de compartir la atención del público. Gillian Jacobs interpreta a Samantha, también talentosa pero insegura, lo cual podría descarrilar sus planes futuros (si es que logra definirlos). Chris Gethard interpreta a Bill, el nerd con problemas familiares; Kate Micucci es Allison, siempre entusiasta y lista para colaborar en el lucimiento ajeno. Y, finalmente, Tami Sagher es Lindsay, para quien la comedia es tan solo un hobby, y no la obsesión creativa que comparten sus compañeros.
Y así transcurre Don't Think Twice, siguiendo las vivencias del colectivo "improv" y examinando sus trágicos fracasos o, peor aún, los ocasionales triunfos, que resultan aún más difíciles de asimilar. Quizás la moraleja sea "Deja las reglas de la comedia en el escenario"; porque cuando se aplican a la vida real, rara vez dan buenos resultados. Sobre todo cuando existen reglas como "No Pienses".
En un nivel más sutil, es posible que la película sirva como catártica autobiografía de Mike Birbiglia, un individuo sin duda talentoso, pero sin aquel mágico "algo" que se necesita para alcanzar el "estrellato" (como lo quieran definir). Si fuera cierta esa interpretación, no me preocuparía por Birbiglia... obviamente tiene futuro como director, incluso si nunca lo contratan en Saturday Night Live (sobre todo después de burlarse de Lorne Michaels).
Reitero la advertencia: Don't Think Twice no es una comedia, sino un drama sobre comedia. Y, aunque no sea un tema vital o socialmente relevante (lo cual sería debatible), analiza con abrumadora honestidad las mecánicas internas de algo que nos hace reír, y que podremos apreciar mejor cuando reconozcamos el inmenso esfuerzo detrás de su engañosamente simple presentación. Hablando de lo cual, este es uno de mis chistes favoritos, aprendido en la infancia: Un vaquero entra a la cantina con una pila de estiércol en la mano, y dice: "¡Chicos, vean lo que casi pisé afuera!" ¡Ba-dump-crash!
Calificación: 9

IMDb

Sunday, November 27, 2016

Presencia Siniestra (Shut In)



Síntomas: La psicóloga Mary Portman (Naomi Watts) perdió a su esposo en un accidente automovilístico, y su hijo adolescente Stephen (Charlie Heaton) quedó en estado vegetativo. Y ahora, seis meses después, Mary enfrenta la difícil decisión de trasladar a Stephen a una institución de cuidado permanente. Entonces empieza a experimentar extraños fenómenos durante la noche, que podrían ser síntomas de estrés... o mensajes de un paciente desaparecido.

Diagnóstico: Durante la primera mitad de Presencia Siniestra, el excelente desempeño de Naomi Watts y la mesurada dirección de Farren Blackburn (algunos la llamarían "aburrida", pero me gustó que tome las cosas con calma) conjuran una inquietante atmósfera que realmente nos mantiene a la expectativa sobre el origen de los fenómenos que atormentan a la protagonista. Entonces llega un "twist" shymalanesco y perturbador que replantea la película entera... y desafortunadamente rompe el aura de misterio para ubicarnos en un contexto más prosaico y previsible.
Es una lástima, pues Presencia Siniestra cuenta con muchos elementos a su favor; además de Watts, tenemos al confiable Oliver Platt como psiquiatra que (obviamente) descarta toda influencia sobrenatural, y asegura a Mary que las visiones y ruidos nocturnos son manifestaciones del estrés y sentimientos de culpa por su hijo inválido. Las intervenciones de Platt son casi siempre por Skype o por teléfono, pero tiene suficiente experiencia para transmitir la calidez y serenidad de un doctor genuinamente preocupado por su paciente. También participa el niño Jacob Tremblay, aunque su relativamente corto papel (como paciente sordomudo de Mary) no explota el gran talento que lució en cintas como Room y Somnia; y, finalmente, Charlie Heaton (más conocido por Stranger Things) interpreta a Stephen, el hijo catatónico de Mary; claro, debe permanecer inmóvil durante casi toda la película, pero al menos le dan un buen prólogo donde vemos la relación que tenía con sus padres antes del accidente.
Los escenarios nevados de "Maine" (en realidad Canadá, lo cual es lógico, pues se trata de una producción de ese país) evocan geográfica y metafóricamente el aislamiento de Mary; de hecho, parece un poco inverosímil que una inteligente psicóloga viva tan lejos de la civilización, sin al menos un perro para advertirle sobre peligros potenciales, ya sean de índole sobrenatural o humana (y, de paso, debe ser una psicóloga infantil realmente brillante, para lograr que sus pacientes acepten conducir en la nieve hasta la mitad del bosque). Pero, bueno... podemos aceptar su situación en aras del suspenso.
Lo que me costó más trabajo aceptar fue el mencionado "twist", junto con las consecuencias narrativas de su revelación. Siento que la película perdió gran parte de su atractivo, y aunque mantuvo mi interés hasta el final, no fue tan satisfactorio como prometían los eventos iniciales.
Aún así Presencia Siniestra merece una escueta recomendación tan solo por el trabajo de Naomi Watts y los atributos técnicos de la cinta. Ojalá el libreto hubiera sido más consistente (o quizás menos "creativo"), y también hubiera ayudado un poco más de energía en la dirección, así como menos abuso de pesadillas y sobresaltos gratuitos que abaratan el interesante conflicto entre ciencia y espiritualidad que prometía la cinta... al menos al principio. En resumen: Presencia Siniestra puede verse, pero no es indispensable para fans del horror ni de los thrillers psicológicos. Sugiero esperar su estreno en Netflix o similar servicio casero; cuando las ideas son pequeñas, no importa mucho el tamaño de la pantalla.
Calificación: 6.5

IMDb

Saturday, November 26, 2016

Espiando a los Vecinos (Keeping Up With the Joneses)



Síntomas: Karen y Jeff Gaffney (Isla Fisher y Zach Galifianakis) tienen un matrimonio estable, pero su relación se ha vuelto rutinaria. Entonces los atractivos y sofisticados Tim y Natalie Jones (Jon Hamm y Gal Gadot) se mudan a la casa de junto, y de inmediato hacen amistad con los Gaffneys. Pero... ¿tendrán un propósito oculto para involucrarse en los asuntos de sus vecinos?

Diagnóstico: Espiando a los Vecinos es una combinación de Date Night y Central Intelligence: una blanda pareja suburbana se enreda accidentalemnte en una conspiración de espías internacionales, y deberán cambiar sus complacientes actitudes para sobrevivir. O algo así. El problema es que el director Greg Mottola hizo una "comedia de acción" donde la comedia no hace reír, y la acción es tan plana y predecible que se vuelve aburrida.
Aún así los actores se esfuerzan por sacar adelante la película; Zach Galifianakis ensaya algunas rutinas con su característico humor incómodo; Isla Fisher balancea como puede los extremos de "mujer histérica" y "perfecta ama de casa"; y Jon Hamm y Gal Gadot se ven "cool" como esposos espías, aunque su romance me pareció tan poco convincente como las secuencias de acción; los Joneses carecen de la química y pasión que necesitan para respaldar sus inverosímiles aventuras. Pero, como dije, sin duda lo intentan.
El guionista Michael LeSieur escribió un libreto perfectamente inocuo; las escenas fluyen sin dificultad, y es fácil seguir los pasos de la supuesta intriga. Pero no hay suspenso, emoción, ni las risas necesarias para compensar la apatía general de la producción.
Fuera de eso, me cuesta trabajo encontrar fallas fatales en Espiando a los Vecinos... al igual que tampoco podría enumerar virtudes válidas para recomendarla. Fue una experiencia perturbadoramente pasiva, con suficientes migajas de entretenimiento para llevarme de una escena a otra, pero sin recompensa final satisfactoria. De hecho, no recuerdo haber reído una sola vez (aunque las manías del villano llamado "Scorpio" podrían generar un par de sonrisas para los fans de Bruce Springsteen), y jamás me preocupé por el bienestar de los protagonistas, pues la clasificación PG-13 previene cualquier "twist" realmente serio. Después de tres comedias para adultos (Superbad, Paul y Adventureland), Mottola escogió un mal momento para buscar al público adolescente. Si Espiando a los Vecinos fuera "R", al menos podría emplear más violencia para incrementar el realismo del espionaje y justificar la crisis marital entre las dos parejas... por no mencionar la inesperada tensión sexual entre Karen y Natalie.
Y ahí se queda Espiando a los Vecinos: insulsas promesas que no puede cumplir. Casi me dieron ganas de ver nuevamente Spy. Comparada con Espiando a los Vecinos, es una obra maestra del espionaje cómico. O "recontra-espionaje", como diría Maxwell Smart.
Calificación: 5

IMDb

Friday, November 25, 2016

Jack Reacher: Sin Regreso (Jack Reacher: Never Go Back)



Síntomas: Cuando la Mayor Susan Turner (Cobie Smulders) es acusada de traición, el ex-militar Jack Reacher (Tom Cruise) decide ayudarla... y descubre una grave conspiración que pondrá en peligro sus vidas, así como la de otra persona que se involucra accidentalmente en la investigación.

Diagnóstico: Hace cuatro años, la cinta Jack Reacher me pareció un mediano thriller de acción con un cierto sabor ochentero... pero no el sabor que recordamos con nostalgia, sino el que satirizamos por su arcaica sensibilidad: un héroe invencible que enloquece a las mujeres, siempre está dos pasos adelante de los villanos, y nunca lo toca una bala... o, cuando mucho, solo le causan heridas superficiales. En otras palabras, un protagonista carente de textura y complejidad emocional. Además, los fans de las novelas escritas por Lee Childs repudiaron la elección de Tom Cruise para interpretar a Jack Reacher, por no ajustarse al físico descrito en los libros, aparentemente.
Sin embargo, por alguna razón, la cinta tuvo suficiente éxito para garantizar la presente secuela, Jack Reacher: Sin Regreso (¿sin regreso a dónde? El título no tiene sentido en español ni en inglés). Y si bien mejoró en algunos aspectos, me pareció demasiado larga y repetitiva, con un misterio flojo y villanos olvidables. Por muchas peleas, persecuciones y balaceras que nos arroja el respetado director Edward Zwick (Glory, The Last Samurai), se me cerraban los ojos durante los momentos más "emocionantes" de la historia. Claro, ya alcancé la edad en que eso me ocurre todas las noches enfrente del televisor (¡Ja, ja!... "Televisor"... típica palabra de viejo), pero creo que en el caso de Jack Reacher: Sin Regreso los bostezos estaban justificados. La acción sin resonancia dramática no cumple su misión de emocionar.
Tal vez para contrarrestar el misógino tono de la primera película, Zwick introduce en esta ocasión a una mujer decidida y competente como aliada/rival de Reacher. Dicha estrategia funciona la mayor parte del tiempo gracias a la estoica actuación de Cobie Smulders, quien básicamente repite las rutinas de Maria Hill que tan bien le salieron en The Avengers y Age of Ultron. Lejos de ser una damisela en peligro, Smulders se muestra a la altura de Cruise, tanto en su desempeño físico como en la fuerza de su carácter. Y para rellenar aquel hueco de la damisela en peligro tenemos a la adolescente Sam (Danika Yarosh) como mcguffin humano que incrementa un poco el insípido melodrama del relato.
A pesar de todo Jack Reacher: Sin Regreso está bien realizada, y merece crédito por reforzar la humanidad de Reacher y darle relevancia como héroe de acción contemporáneo (los villanos, por cierto, son mercenarios sin honor, ajenos a las fuerzas armadas para no manchar su inmaculada reputación). Y, finalmente, la acción que casi me puso a dormir está sólidamente ejecutada, aunque se vuelve genérica y predecible. Ejemplo: Reacher está rodeado por cuatro enemigos en un callejón solitario... pero no existe el menor rastro de suspenso, pues sabemos que el héroe los vencerá en cuestión de segundos, ya que no son personajes importantes, y todavía le falta una hora a la película. Después Reacher y Turner descubren una nueva pista y se trasladan a otra pintoresca locación de Nueva Orleans, donde los embosca otra banda de villanos desechables... y volvemos a empezar.
Me sigue gustando la idea de un héroe vagabundo "off the grid", tan cínico que perdió su fe en la ley, pero con suficiente rectitud moral para tomar la justicia en sus manos. Entiendo por qué Tom Cruise no es muy apropiado para este papel pero, para ser justos, lo interpreta con adecuada convicción e intensidad. Por su parte, la dirección de Zwick es clara y fluida, con un sutil estilo visual que añade clase a la ordinaria narrativa. Entonces, creo que el problema principal proviene del libreto de Richard Wenk y Marshall Herskovitz (y, supongo, de la epónima novela "Never Go Back").
No todos los héroes necesitan salvar al mundo o recorrer los cinco continentes para capturar la imaginación del público. Sin duda hay lugar para historias más modestas y personales en el género de acción... pero definitivamente necesitan un factor extra que las distinga de tantas B-Movies con ingredientes similares. En el pasado bastaba con la presencia de una gran estrella de cine; pero hoy necesitamos más. Si producen otra secuela, me gustaría explorar el ángulo "homeless" de Jack Reacher. Sería un enfoque innovador, y hasta podría resultar socialmente significativo. De todos modos la economía ya va en esa dirección...
Calificación: 7

IMDb

Thursday, November 24, 2016

Night of Something Strange



Síntomas: Durante un viaje a la playa con motivo del "spring break", la joven Christine (Rebecca C. Kasek) y sus amigos deciden pasar la noche en un remoto motel, sin saber que se aproxima una infestación de sanguinarios zombies con un feroz apetito sexual.

Diagnóstico: Para establecer expectativas adecuadas, diré desde el principio que Night of Something Strange es básicamente un homenaje a Troma Films, realizado con un poco más de esmero e imaginación. O quizás menos; me cuesta trabajo decidirlo.
Pero eso no es todo; en su primer largometraje, el director Jonathan Straiton decidió echar la casa por la ventana y no dejar que su imaginación se viera limitada por un solo sub-género; entonces, aunque Night of Something Strange comienza como una cinta de zombies, a lo largo de su desarrollo adopta elementos de posesión satánica (los zombies se comportan como los "deadites" de Evil Dead), cine slasher (con todo y virginal "chica final"), y hasta horror rural (con una escena "prestada" de The Texas Chain Saw Massacre), y todo ello aderezado por grandes cantidades de sangre, efectos especiales ridículos pero divertidos (sospecho que muchas aplicaciones de látex fueron adquiridas en tiendas de Halloween), y un palpitante amor por todas las variaciones de cine fantástico. El resultado es un caótico pero intensamente entretenido desfile de humor, violencia y mal gusto que dejará igualmente satisfechos a los fans del cine psicotrónico y a conocedores del legado establecido por cineastas como Lloyd Kaufman, Herschell Gordon Lewis, y similares maniáticos.
En un plano más serio podríamos alegar que Night of Something Strange intenta incluir una sobria moraleja detrás de sus excesos, usando la metáfora de las enfermedades venéreas como advertencia para la juventud sobre los peligros de una relación casual... aunque no lo trago por completo. Quizás Straiton realmente quiso integrar un comentario social en su película, pero siento que el sexo como medio de contagio zombie fue simplemente una excusa para crear una variedad de perversas situaciones psico-sexuales, no muy gráficas en el aspecto visual, pero sin duda perturbadoras por sus connotaciones orgánicas... y suficientemente asquerosas para generar risas sinceras (o incómodas, según la tolerancia del espectador).
Los actores deben ser muy buenos amigos del director, pues aceptan sin titubear los desfiguros que les asigna el libreto, ya sea una entusiasta sesión de necrofilia, o usar un dispositivo de higiene femenina en el orificio incorrecto. De un hombre. Las actuaciones no serán muy buenas, pero ciertamente merecen respeto por su audacia y convicción.
Agreguemos un cameo de la legendaria "scream queen" Brinke Stevens, y tenemos como resultado una memorable experiencia "tromática" cuyo reducido presupuesto y producción semi-amateur complementan la atmósfera retro de la cinta y la intención del director. En lo personal ubicaría Night of Something Strange más o menos al mismo nivel de Dear God No! y Cabin Fever 2: Spring Fever, pero debajo de Turbo Kid y Hobo With a Shotgun. Los estudiantes de Troma Films pronto serán los maestros. ¿Qué tendrán que hacer las nuevas generaciones para escandalizar a sus mayores?
Calificación: 8

IMDb

Wednesday, November 23, 2016

Dirty 30



Síntomas: Kate Fields (Mamrie Hart) está deprimida porque llegó a los treinta años sin cumplir las metas que imaginó en su adolescencia. Entonces sus amigas Evie (Grace Helbig) y Charlie (Hannah Hart) deciden animarla con una gran fiesta que, obviamente, se sale de control y amenaza con arruinar sus vidas.

Diagnóstico: Decidí ver Dirty 30 porque me gustó Electra Woman and Dyna Girl, el previo proyecto de Grace Helbig y Hannah Hart, donde sus chispeantes personalidades se complementaron exitosamente para extender el rango cómico de una surrealista sátira de super-héroes. Y por supuesto esperé encontrar el mismo resultado en Dirty 30, una inocua "chick flick" acerca de sueños perdidos y fantasías realizadas... ¿qué podría salir mal?
Afortunadamente, muy poco. A pesar de la reducida ambición de Dirty 30 y su temática más "realista", el humor de Helbig y Hart conserva su espontaneidad e ingenio, y hasta se enriquece con la adición de Mamrie Hart, otra célebre "youtubera" cuyo estilo casual y absurdista oculta algunas acertadas observaciones sobre las tribulaciones del "adulto joven" en la sociedad moderna. En otras palabras, Dirty 30 es la versión "lite" de Sisters... menos graciosa, con menos "estrellas", y con una trillada premisa que sirve como excusa para ofrecer sólidos momentos cómicos, además de la simpática interacción entre tres actrices con gran potencial (aunque nadie las confundirá con Tina Fey, Amy Poehler y Maya Rudolph).
En este punto conviene señalar que Dirty 30 está dirigida a los fans de Hart, Hart y Helbig, lo cual limita su potencial económico y aceptación entre el público general. Aún así la cinta ofrece una diversidad de estilos cómicos para apoyar las vertientes melodramáticas dedicadas a cada protagonista: Kate (Mamrie Hart) es la voz de la razón que apenas logra mantener centradas a sus neuróticas amigas; Charlie (Hannah Hart) es tan impulsiva que tiende a caer en situaciones absurdas que avergüenzan a su novia Claire (Kelen Coleman); mientras que la sumisa Evie (Grace Helbig) quedó atrapada en un matrimonio infeliz por preocuparse demasiado por el "qué dirán". La resolución de estas sub-tramas requiere clichés bien conocidos en las comedias románticas: Kate necesita romper la rutina y reconocer su propio potencial; Evie debe reunir el valor necesario para admitir sus problemas maritales; y Charlie necesita madurar para enfrentar las responsabilidades de la vida adulta. Desde luego la fiesta servirá como conveniente conducto de experiencias y revelaciones que ayudarán a re-plantear la vida de las tres amigas. Como dije: nada original, pero hábilmente implementado por el director Andrew Bush, cuya larga experiencia haciendo cortometrajes para Funny or Die le permitió combinar múltiples elementos de manera clara y eficiente, con alto nivel de energía y un dinámico ritmo que nunca pierde el foco de la narrativa ni nos abruma con relleno innecesario.
Bueno... quizás hay algo de relleno. La dentista que encuentra inesperado romance, y el adolescente nerd que se infiltra a la fiesta no parecen esenciales para la trama, pero añaden variedad y un poco de surrealismo sin comprometer la integridad de la historia principal.
Entonces, no podría decir que Dirty 30 sea una gran comedia, ni una joya oculta del humor "indie". Y, a pesar de su título, no recurre a la vulgaridad que esperaríamos en un producto inspirado por la cultura de YouTube. Sin embargo la simpatía de las actrices, la calidez del libreto y la sinceridad de sus emociones lograron que Dirty 30 fuera una recomendable experiencia con el balance justo de risas y drama para validar su inclusión en la rara categoría de "chick flicks" que pueden disfrutarse sin culpa ni vergüenza. O al menos no tanta como para impedirme publicar esta crítica.
Calificación: 7.5

IMDb

Monday, November 21, 2016

Juegos Satánicos (Satanic)



Síntomas: En vez de ir a Coachella, la joven Chloe (Sarah Hyland) y sus amigos viajan a Los Ángeles para visitar sitios famosos relacionados con el ocultismo. Entonces conocen a Alice (Sophie Dalah), ex-integrante de un culto satánico, y las cosas se complican rápidamente.

Diagnóstico: Uf. Tras una buena racha de aceptables películas de terror estrenadas en México (Body, Ouija: Origin of Evil, February), damos un gran paso atrás con Juegos Satánicos, una tediosa colección de escenas insulsas ocupadas por personajes insoportables que gritan mucho y dicen poco, rematada por el más frustrante final que he visto en meses recientes. En resumen: una marca negativa para el horror independiente, y una dolorosa lección para los espectadores que pagaron por ver en el cine esta irredenta bazofia.
Y lo peor es que la premisa no me pareció mala: dos parejas emprenden un "tour ocultista" por la ciudad de Los Ángeles, visitando sitios como la fatídica mansión donde los seguidores de Charles Manson asesinaron a Sharon Tate; la habitación de hotel donde se suicidó una discípula de Anton LaVey; y una tienda esotérica cuyos dueños resultan ser miembros de un genuino culto satánico que está a punto de realizar un sacrificio humano. Desafortunadamente a partir de ahí la historia empieza a desmoronarse, gastando el tiempo en discusiones inútiles, vagas manifestaciones paranormales que no tienen pies ni cabeza, y una visita al típico "edificio abandonado" donde solo encontramos más gritos y... una mano, o algo así.
Estimo que la única razón por la que Juegos Satánicos encontró financiamiento fue la presencia de la actriz Sarah Hyland, más famosa por la serie televisiva Modern Family. Su personaje es el más tolerable del grupo, y no es spoiler revelar que eventualmente será la "chica final" que enfrentará la presencia demoníaca (o lo que haya sido) que persigue a los jóvenes. Espero sinceramente que sus fans no encuentren tan irritantes sus gritos, pues básicamente es todo lo que hace durante los veinte minutos finales de la película.
De los demás actores, entre menos se diga, mejor. Aunque, para ser justos, es posible que solo estuvieran siguiendo las instrucciones del director Jeffrey G. Hunt; me estoy imaginando algo así como: "Actúen de la manera más odiosa posible, para lograr que el público milenial se identifique con ustedes" (no pretendo insultar a los mileniales, sino al concepto que Hollywood tiene de ellos). Y debo admitir que Sophie Dalah, como la víctima que desata todos los problemas paranormales, tiene buena presencia y sólida convicción durante sus breves escenas. Una gota de talento en el mar de mediocridad que es Juegos Satánicos.
En cuanto al "gore", terror o suspenso, solo hay una escena sangrienta, más o menos bien realizada. Pero no hay suspenso, ni sensación de angustia o temor, porque la mayor parte del tiempo no sabemos siquiera qué está pasando. Y como los personajes no son exactamente entrañables, lo único que me preocupaba era el lento paso del tiempo, y la lejanía de los benditos créditos finales. No es una cinta larga (menos de noventa minutos), pero se siente como una eternidad.
Hablando de perder el tiempo, me detendré aquí para no dedicarle un minuto más a esta basura fílmica. Juegos Satánicos tenía suficientes elementos para hacer algo entretenido, pero los desperdició por culpa de un terrible libreto y un director sin afinidad por el género. Probablemente el proyecto entero fue una estrategia para deducir impuestos, o algo así. Lástima por las actrices que se esforzaron un poco en hacer más creíbles sus papeles. Mejor suerte para la próxima.
Calificación: 3

IMDb

Sunday, November 20, 2016

Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos (Fantastic Beasts and Where to Find Them)



Síntomas: En 1926, el mago británico Newt Scamander (Eddie Redmayne) viaja a Nueva York con una maleta llena de criaturas mágicas, lo cual es ilegal en los Estados Unidos. Entonces algunos animales escapan y provocan disturbios en la ciudad, amenazando con revelar la existencia de la magia a la población humana.

Diagnóstico: Si de eso tratara la película entera, creo que Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos hubiera sido un divertido paseo por una esquina poco visitada del universo de Harry Potter. Desafortunadamente la autora J.K. Rowling (debutando como guionista) intentó complicar la historia con su característica arbitrariedad, añadiendo conspiraciones gubernamentales, demasiados personajes, y múltiples caprichos creativos que se ven espectaculares en la pantalla gracias a la gran calidad de los efectos especiales... aunque fueran innecesarios y hasta estorbosos desde el punto de vista narrativo. Pero, bueno... tal vez eso es lo que querían los fans, así que no me hagan mucho caso.
Lo que Rowling sigue haciendo bien es crear personajes agradables que se integran armónicamente al imaginativo entorno de la película. Newt Scamander, interpretado por Eddie Redmayne, es una figura enigmática con inmenso potencial dramático... un individuo inteligente pero retraído y socialmente inepto que prefiere la compañía de las "bestias" en vez de sus semejantes. Me pareció una especie de Ziggy Stardust mágico (¡referencia súper relevante para la juventud de hoy!) ajeno a la realidad, pero vulnerable a los deseos de su humanidad (otros lo están comparando con Doctor Who, lo cual es bastante acertado, pues incluso carga su propio TARDIS). Katherine Waterstone tiene el papel de Porpentina Goldstein, ex-auror (¿aurora?) relegada a un trabajo burocrático que desperdicia su talento mágico detrás de un escritorio; aunque podría redimirse si colabora con Scamander para recuperar a las criaturas extraviadas (por no mencionar su función en la posterior intriga ministerial). Y el comediante Dan Fogler le da simpática vida a Jacob Kowalski, un "no-mago" (muggle) que se ve accidentalmente involucrado en las aventuras de Scamander. Pensé que sería un simple "comic relief", pero resultó ser el personaje mejor desarrollado, con el arco dramático más interesante de la película.
El problema es que este pintoresco trío se pierde entre las obtusas sub-tramas que parecen importantes, pero no conducen a algo concreto. El asunto del senador y su padre... el culto anti-magia... el director de Seguridad Mágica interpretado por Colin Farrell... como dije, un desfile de arbitrarias distracciones añadidas a la fuerza para fortalecer la conexión de esta película con la mitología de Harry Potter, y de paso establecer un villano sustancial (estilo Voldemort) para las próximas secuelas de esta nueva sub-franquicia. Entiendo la importancia de tales conexiones (sobre todo para los accionistas de Warner Bros.), pero siento que arruinaron una sólida historia individual que hubiera funcionado por sí misma, sin tantos fastidiosos complots. Sin embargo, repito, tal vez esto es lo que querían los fans, así que me alegro por ellos.
Mientras veía esta cinta se me ocurrió que Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos sería para los "potterheads" como lo fue para mi The Force Awakens: un regreso figurativo a la infancia, pero con una perspectiva más madura, ofreciendo elementos frescos para darle una identidad propia y marcar un nuevo comienzo. Ojalá haya sido así. Porque en mi condición de no-mago y no-fan de Potter, encontré Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos bastante "meh", con mucha magia para la vista, y muy poca para el corazón.
Calificación: 7.5

IMDb

Saturday, November 19, 2016

Snowden



Síntomas: A mediados del año 2013, el ingeniero de sistemas Edward Snowden (Joseph Gordon-Levitt) se reúne con un grupo de reporteros para compartir algunos perturbadores secretos sobre ciertas actividades ilegales de espionaje... entre el gobierno de los Estados Unidos y sus inocentes ciudadanos.

Diagnóstico: El "hacker" Edward Snowden ha sido descrito por igual como un héroe y un traidor; pero, independientemente de su situación legal, no puede negarse su influencia en el panorama político contemporáneo. Claro, muchos aficionados a las conspiraciones especulaban desde hace décadas sobre el espionaje gubernamental en las comunicaciones digitales (en aquel entonces se mencionaba el programa ECHELON), pero fue muy distinto tener confirmación "oficial" de tales actividades. Y ahora la película Snowden aspira a mostrar las circunstancias que llevaron a esa revelación, así como la fibra moral del individuo que arriesgó su vida (quizás no literalmente, o quizás sí) para que la gente conociera estas peligrosas verdades.
Tratándose de una cinta de Oliver Stone, es fácil adivinar la postura política que adopta la narrativa; pero aún así el libreto co-escrito por Stone mismo y Kieran Fitzgerald (combinando información de los libros "The Time of the Octopus" y "The Snowden Files") hace su mejor esfuerzo por mantener cierta objetividad, presentando razones a favor y en contra de hacer públicas las estrategias que la NSA (y otras agencias en la "sopa de letras" gubernamental) emplea para mantener la seguridad nacional de los Estados Unidos. En papel parece una decisión simple... después de todo, la vigilancia continua reduce las posibilidades de más violencia y ataques terroristas; pero en la práctica resulta tan fácil abusar esos poderes que cuesta trabajo aprobar su uso indiscriminado.
Desde luego cada espectador deberá examinar estas disyuntivas según su conciencia e ideología. En lo que respecta a Snowden como simple obra cinematográfica, diré que me gustó bastante, aunque la encontré ocasionalmente tímida. Ya sé que a estas alturas no podemos esperar la antigua exuberancia de Oliver Stone, ni sus audaces desplantes creativos (algunos los llamaban "auto-indulgentes"); pero incluso tomando en cuenta su nueva madurez, la dirección de Snowden se siente tan frugal que se acerca a la apatía. Supongo que fue una decisión intencional, a favor de la objetividad antes mencionada; no obstante creo que esta historia merecía contarse con mayor vigor, aunque fuera para explotar los fascinantes elementos de "techno-thriller" que forman parte integral de los hechos reales. Después de todo, si Stone nos va a recetar una película de dos horas y cuarto, al menos podría haberla hecho un poco más dinámica.
Afortunadamente el destacado elenco se encarga de capturar nuestra atención con perfectas actuaciones y elevados niveles de energía. Joseph Gordon-Levitt se lleva los aplausos, y con mucha razón; su transformación en Edward Snowden es físicamente convincente, pero el nudo de la actuación reside en capturar el estoico carácter del protagonista y su creciente inquietud ante los dilemas éticos que enfrenta en su trabajo. Y, obviamente, no podemos ignorar los intensos papeles secundarios ocupados por actores que aportan la mezcla justa de patriotismo y ambigüedad moral para despertar serias dudas sobre sus auténticas intenciones. Entre ellos: Rhys Ifans, Timothy Olyphant y, sorpresa, Nicolas Cage. Por su parte, Shailene Woodley aborda el típico papel de sufrida novia cuya relación con Edward se ve afectada por las presiones del trabajo. Francamente no tiene mucho que hacer, pero tan solo su carisma consigue rescatar escenas bastante trilladas de melodrama doméstico.
Entonces, cada quién decidirá si Snowden es propaganda liberal del “comunista” Oliver Stone, o un merecido homenaje a un héroe que sacrificó mucho por sus convicciones patrióticas. En mi humilde opinión se trata de una película impecablemente realizada, cuya sobriedad dramática a veces se vuelve monótona, pero sin llegar a obstruir el fascinante discurso ideológico de sus protagonistas. Y recuerden que la historia de Edward Snowden no termina con los créditos finales, pues sigue desarrollándose hasta el día de hoy. En otras palabras, la secuela estará en los noticieros, y no en la pantalla del cine.
Calificación: 8.5

IMDb