Wednesday, December 7, 2022

Troll



Síntomas: La construcción de un túnel en las montañas de Noruega despierta una legendaria criatura que amenaza al país entero.

Diagnóstico: En años recientes Noruega produjo varias películas de desastre con calidad internacional... aunque a una escala ligeramente menor que sus contrapartes norteamericanas. Y ahora Noruega da el siguiente paso lógico en su evolución artística: el cine kaiju. 
Bueno, no sé si fue un paso estrictamente lógico, pero la nueva película Troll (disponible en Netflix) me pareció un sólido ejemplo de "monstruos gigantes" que combina los clichés tradicionales del género con la sensibilidad moderna de sus mejores exponentes contemporáneos.
Lo cual es una manera amable de decir que Troll no es particularmente original en concepto ni ejecución. Ya habíamos visto versiones más creativas de los "trolls" en cintas como Border y Troll Hunter. Y el cine "kaiju" rebasó desde hace mucho las fronteras de Asia para instalarse en Hollywood con franquicias de razonable éxito crítico y comercial (desde creaciones "independientes" como Cloverfield y Pacific Rim, hasta adaptaciones de obras clásicas como Godzilla vs. Kong).
En ese contexto Troll llega tarde a la fiesta, y con pocas ideas de su propia cosecha; sin embargo el director Roar Uthaug (Fritt Vilt, The Wave) aporta suficiente energía y pericia técnica para engancharnos en su dinámica visión de la leyenda nórdica. Y, francamente, eso bastó para sostener mi atención durante cien minutos de drama político y acción monumental.
Los actores añaden carácter a sus roles prefabricados, incluyendo a Ine Marie Wilmann como la paleontóloga con teorías que nadie cree hasta que es demasiado tarde; Mads Sjøgård Pettersen como el militar encargado de seguir las órdenes del gobierno, por irracionales que parezcan; y Anneke von der Lippe como la Primer Ministro que prefiere disparar primero y preguntar después. En particular me gustó el trabajo de Kim Falck y Karoline Viktoria Sletteng Garvang como "nerds" burocráticos dispuestos a romper las reglas para ayudar a los héroes en la batalla final; la cual, por cierto, trasciende la simple supervivencia para contemplar factores más abstractos en la existencia (y posible destrucción) de una criatura que representa el pasado cultural de Noruega. Como dije, una sensibilidad más moderna para compensar las rutinas kaiju del siglo pasado.
Y, bueno, todo eso acompañado por extraordinarias imágenes de impecable calidad para darle vida a una criatura con inusuales propiedades y gran personalidad... algo que casi siempre brilla por su ausencia en las películas norteamericanas de este tipo. Si no sentimos algo por el monstruo, todo lo demás es irrelevante; y en ese aspecto Troll cumplió su cometido. Ya quiero ver la secuela sugerida en los créditos finales; solo espero que pongan tanto esmero en el libreto como en los efectos especiales.
Calificación: 7.5

IMDb

Monday, December 5, 2022

Noche Sin Paz (Violent Night)



Síntomas: La mansión de la familia Lightstone es invadida por una pandilla criminal durante la fiesta de Navidad... y solo un milagro podría salvarlos.

Diagnóstico: Sí, es Die Hard en Navidad. Pero... ¡un momento! Die Hard también fue en Navidad. ¿Qué otra cosa aporta Noche Sin Paz a la fórmula?
Respuesta: Un Santa Claus alcohólico y desaliñado que deberá revivir su espíritu navideño para salvar a una familia en peligro.
Suena absurdo, pero el director noruego Tommy Wirkola tiene amplia experiencia combinando humor, violencia y personajes realistas en situaciones extraordinarias. Desde sus simpáticas deconstrucciones del cine zombie (Dead Snow y su secuela), hasta la ciencia ficción surrealista de What Happened to Monday, Wirkola ha demostrado innegable talento para mezclar géneros sin sacrificar sus esencias individuales. Lo cual significa que Noche Sin Paz es una sólida película de acción, y también un cálido relato navideño con un importante mensaje: la Estrella de Belén puede usarse como arma improvisada para sacarle el ojo a un villano.
Die Hard fue la inspiración principal de Noche Sin Paz (algunas referencias son tan obvias que solo podemos tomarlas como homenaje: la bóveda secreta, el uso de "walkie-talkies", y la interacción entre el héroe y el villano); pero también se nota la influencia de Home Alone, Bad Santa, y The Trip (del mismo Tommy Wirkola), donde una sangrienta invasión doméstica se convierte en la catarsis emocional que necesita una familia para reparar sus lazos afectivos... siempre y cuando puedan olvidar su codicia por un momento.
En el papel de Santa Claus, David Harbour continúa su inesperada carrera de héroe de acción en mala condición física... lo cual nos da esperanza a quienes compartimos su rotunda figura. Pero, más allá del desempeño físico, Harbour captura el buen corazón oculto bajo la amarga actitud de un hombre cansado del comercialismo y los niños caprichosos que exigen regalos sin merecerlo. Afortunadamente en momentos de crisis este cínico Santa tiene suficiente conciencia para ayudar a pesar del peligro. Y ese es el auténtico significado de la Navidad: el altruismo que nos inspira a ser mejores. Aunque romper cabezas con un martillo es más divertido.
Por el lado negativo señalaría las intrigas internas de la familia Lightstone, demasiado genéricas para crear suspenso; y, aunque las peleas son fantásticas, la cinematografía de Matthew Weston no encuentra la iluminación y encuadres óptimos para lucir al equipo de "stunts" dirigido por Jonathan Eusebio (Black Panther, Kate). Y esta vez no puedo culpar a la mala proyección de los cines mexicanos.
Fuera de eso, Noche Sin Paz me pareció recomendable como película de acción, y como simpática comedia para jóvenes y adultos (definitivamente no es para niños pequeños) que necesiten un respiro del empalagoso entretenimiento propio de esta temporada. ¿Quién sabe? Noche Sin Paz podría convertirse en un nuevo clásico "alternativo" de Navidad, para darle un descanso a Gremlins y Die Hard. Y hasta podría inspirar su propia secuela con más villanos, más explosiones, y más sangre derramada en el nombre de la Paz. Por cierto, los bastones de caramelo también son excelentes puñales.
Calificación: 8

IMDb

Saturday, December 3, 2022

Historia de Honor (Devotion)



Síntomas: En 1950, los pilotos Jesse Brown (Jonathan Majors) y Tom Hudner (Glen Powell) forjan una sincera amistad que se pondrá a prueba durante las operaciones más peligrosas de la Guerra de Corea.

Diagnóstico: Así es, la "guerra olvidada" de Corea está ganando nuevo territorio en la batalla por la conciencia popular, dominada durante mucho tiempo por la Segunda Guerra Mundial. Y ahora, dos años después de The Battle of Jangsari, Historia de Honor nos ofrece un visión más personal del conflicto, con un pasaje biográfico de Jesse Brown (Jonathan Majors), el primer piloto africano-americano que sirvió en la Marina de los Estados Unidos (el famoso Escuadrón Tuskegee de los años cuarentas pertenecía a la Fuerza Aérea). Fuera de ese hecho histórico, Historia de Honor es una película de guerra genérica y olvidable, aunque razonablemente entretenida gracias al honesto esfuerzo del reparto, y las tensas secuencias de combate... aunque tardan más de una hora en llegar.
Tal vez es buen momento para mencionar las inevitables comparaciones con Top Gun: Maverick. No estoy diciendo que Historia de Honor "copió" la exitosa secuela con Tom Cruise (obviamente ambas cintas se produjeron más o menos al mismo tiempo, y se estrenaron con unos meses de diferencia); pero sospecho que Historia de Honor hubiera quedado relegada a "streaming" (o tal vez a un modesto estreno en cines de arte), si no hubiera sido por el extraordinario éxito económico de Top Gun: Maverick. Como dicen, "la marea eleva todos los barcos por igual", y no tiene nada de malo que los distribuidores de Historia de Honor hayan aprovechado la marea de Maverick para incrementar las oportunidades de su película. Y además para rendir tributo a un héroe militar ignorado por los libros de Historia en la "guerra olvidada" del siglo veinte. ¡Todos ganan!
Regresando a la película misma, Historia de Honor recicla los clichés del cine bélico para construir una historia sin duda entretenida, aunque demasiado predecible... con algunas excepciones. El protagonista de la película no es Jesse Brown, sino su "wingman" Tom Hudner (Glen Powell), un notable aviador por derecho propio que no solo apoyó a Jesse en el aire, sino en su lucha diaria contra las injusticias y el racismo de la sociedad en los años cincuentas. Suena extraño poner al héroe en un papel secundario, pero el punto de vista de Tom facilita comentarios sobre temas más complejos que rara vez se manejan en cintas de este tipo, como el síndrome del "redentor blanco" y la función de los "aliados" culturales en la defensa de las minorías étnicas. Algunos diálogos se sienten forzados, pero el mensaje es más importante que nunca.
Afortunadamente todo eso ocurre en segundo plano, sin distraernos del combate aéreo, el drama militar, y las obligatorias visitas a la vida personal de los pilotos para ver cómo la guerra afecta a sus familias. El director J.D. Dillard (Sweetheart) reconoce lo que tiene, sabe cómo usarlo, y no intenta re-inventar las fórmulas del género establecidas por el cine bélico del siglo veinte. Después de todo, los "teatros" de la guerra cambian constantemente, pero el heroísmo de las tropas permanece igual... siempre y cuando encuentren el ángulo correcto para filmarlo.
Calificación: 7.5

IMDb

Friday, December 2, 2022

The Wonder



Síntomas: A mediados del siglo diecinueve en un pequeño pueblo irlandés, una niña ha sobrevivido cuatro meses sin consumir alimento y sin sufrir las consecuencias del ayuno. Entonces una enfermera y una monja son enviadas para confirmar si se trata de un milagro, de un fenómeno científico, o de un simple engaño.

Diagnóstico: Desde la primera escena podemos inferir que el asunto de la niña milagrosa no será el punto principal de la película The Wonder, sino el marco de temas más diversos y complejos que cada espectador podrá interpretar según su perspectiva personal. ¿Es The Wonder una denuncia de la religión como amparo de ignorancia? ¿O un recordatorio de que la ciencia no ha descifrado los misterios de la mente? ¿O una metáfora del poder de las historias para guiar el desarrollo de la humanidad?
Respuesta: todo lo anterior, y mucho más.
Al principio de The Wonder, la enfemera Elizabeth Wright (Florence Pugh) llega a un remoto pueblo irlandés para examinar el caso de la niña Anna O'Donnell (Kíla Lord Cassidy), quien supuestamente lleva cuatro meses en ayuno (con excepción de agua) sin mostrar síntomas de enfermedad o malnutrición. El sacerdote local atribuye el milagro a una intervención divina, tal vez para compensar una reciente tragedia que sufrió la familia. Por su parte, el Dr. McBrearty (Toby Jones) cree que se trata de un raro fenómeno que permite a Anna obtener energía directamente del aire. Y el cínico reportero Will Byrne (Tom Burke) asume que todo es un engaño para ganar dinero... aunque no parece lógico organizar una estafa tan complicada en un lugar tan pobre. Por eso la Enfermera Wright y la Hermana Michael (Josie Walker) vigilarán a Anna día y noche, para confirmar que no está escondiendo comida en su habitación, o recibiéndola de algún cómplice.
Y, bueno, sobra decir que Elizabeth tiene secretos que podrían influir en su opinión del caso. Pero, como dije, a fin de cuentas The Wonder no se enfoca tanto en las causas, sino en las consecuencias del milagro; y ahí es donde el director chileno Sebastián Lelio (Una Mujer Fantástica, Disobedience) encuentra los mejores momentos de The Wonder, presentando escenas de impactante significado y profundidad que trasciende el rústico entorno de la cinta.
Las actuaciones y la cinematografía bastarían para recomendar The Wonder. Florence Pugh es indudablemente la atracción principal, pero casi se ve opacada por Kíla Lord Cassidy en el papel de la enigmática niña con inquebrantable devoción religiosa. La cinematografía de Ari Wegner (The Power of the Dog, In Fabric) es simplemente espectacular, como podemos confirmar en aquella sorprendente escena inicial; y la música de Matthew Herbert añade estridentes notas que reflejan el conflicto de las filosofías involucradas en la investigación. Quizás todos tienen razón a su manera; o todos cometen el pecado de soberbia.
En cierto modo The Wonder me recordó The Falling, otra película lenta y cerebral de Florence Pugh que reside en la frontera del "realismo mágico", sin comprometerse por completo con el mundo racional ni con el confort imaginario de la superstición. Pero, sea cual sea su opinión real, Sebastián Lelio cree en el cine como continuación de la tradición oral que impulsa la evolución humana. Lástima que The Wonder quedará relegada al limbo de Netflix, en vez de ganar el reconocimiento que merece de la industria. En fin... el lado negativo de la distribución global.
Calificación: 9

IMDb

Tuesday, November 29, 2022

Something in the Dirt



Síntomas: Levi Danube (Justin Benson) encuentra fenómenos paranormales en su nuevo departamento, y le pide ayuda a su vecino John Daniels (Aaron Moorhead) para filmar un documental que esperan vender a Netflix.

Diagnóstico: Synchronic, la más reciente película de los directores Aaron Moorhead y Justin Benson, tuvo un presupuesto considerablemente mayor a sus previas obras independientes, lo cual me hizo suponer que estaban a punto de entrar a las "grandes ligas" de Hollywood. Y también se incorporaron al universo de Marvel con la serie Moon Knight, lo cual confiere más prestigio (incluso si el proyecto fue un fracaso) (en mi humilde opinión).
Sin embargo su nueva cinta, Something in the Dirt, marca un regreso a sus raíces "caseras" con una producción minimalista en su forma, pero ambiciosa en sus ideas sobre tiempo, espacio, y las dificultades de encontrar un buen departamento en Los Ángeles. En otras palabras: aunque siguen trabajando en los márgenes de la industria, Moorehead y Benson mantienen su status como dos de las voces más interesantes en el espacio "indie", y Something in the Dirt fue todo lo que yo esperaba de este brillante dueto... aunque pudo ser más.
No voy a hablar de las cosas que ocurren en el nuevo departamento de Levi Danube (Justin Benson), pues es mejor compartir su asombro conforme se manifiestan fenómenos que no encajan en nuestras descripciones tradicionales de "actividad paranormal". Pero su vecino, el fotógrafo John Daniels (Aaron Moorhead), asume que son simples fantasmas, y accede a colaborar en un documental que podría demostrar de una vez por todas la existencia del "más allá". Sin embargo, con el paso del tiempo, la incertidumbre y la tensión empiezan a afectar la relación de John y Levi, su capacidad crítica, y eventualmente su sentido de la realidad. ¿Será posible que un modesto departamento en un genérico barrio de Los Ángeles oculte un grave peligro para la ciudad entera?
Admiro la audacia de Benson y Moorhead para explorar ideas descabelladas de manera racional, consolidando realidad y fantasía (y abundantes conspiraciones) en una narrativa dramáticamente coherente, sin sacrificar la deliciosa aura de misterio que estimula nuestra curiosidad y nos ayuda a "tragar" las más inverosímiles situaciones. Los directores avanzan sin mirar atrás, confiando en que el público les seguirá el paso porque están en la misma "frecuencia".
Habiendo dicho eso... me decepcionó la frustrante ambigüedad del tercer acto. Supongo que hay suficientes pistas para sacar nuestras propias conclusiones, pero aún así esperaba una resolución más satisfactoria, no necesariamente en en el plano lógico, sino en las emociones que sustentan la investigación paranormal. Benson y Moorhead hacen un excepcional trabajo como actores... pero como directores y guionistas dejan "colgando" a sus personajes. A veces literalmente. Spoiler.
Ese final truncado me impide darle una recomendación general a Something in the Dirt. Sin embargo, para fans del "cine raro" (y de este dueto), Something in the Dirt es una rara dosis de "surrealismo realista", con descomunales ideas que nos seducen con los secretos del Universo... aunque nunca los comparten. Ni hablar... tal vez es mejor quedarse con la duda.
Calificación: 8

IMDb

Sunday, November 27, 2022

Good Night Oppy



Síntomas: Documental sobre las sondas robóticas Spirit y Opportunity, cuya misión de noventa días en el planeta Marte se extendió a varios años.

Diagnóstico: Desde niño me interesa la exploración espacial, y he seguido con mayor o menor atención las misiones de la NASA al planeta Marte; pero debo admitir que mi razón principal para ver el documental Good Night Oppy fueron las espectaculares recreaciones de la superficie marciana realizadas por el estudio de efectos especiales Industrial Light & Magic. Y aunque eso fue lo que más me gustó de la película, todo lo demás merece una recomendación como tributo a los ingenieros, científicos y matemáticos que contribuyeron a una de las misiones más exitosas en la historia de la NASA.
Lo que NO hace Good Night Oppy es enumerar los descubrimientos que hicieron las sondas Spirit y Opportunity en su larga vida. Claro, el documental describe momentos clave que revolucionaron nuestras ideas del Planeta Rojo y su posible pasado semi-acuático; pero para eso hay miles de artículos académicos en Internet. En vez de eso el director Ryan White se enfocó en los humanos detrás de los robots, en sus retos personales, y en las consecuencias de su labor en el futuro de la NASA y del programa espacial. De lo íntimo a lo cósmico, todo puede encontrarse en la historia de estos robots.
Habiendo dicho eso, White mantiene un sobrio balance entre hechos y emoción, evitando que el documental se vuelva demasiado cursi, o demasiado seco. El personal del Jet Propulsion Laboratory vierte su entusiasmo en entrevistas arteramente editadas para crear una narrativa con temas comunes, desde los inesperados peligros de la superficie marciana, hasta el gentil conflicto entre científicos que piden milagros, y los ingenieros encargados de recordarles las limitaciones del mundo real. Finalmente, la narración de Angela Bassett añade personalidad a los comunicados digitales, reportes geológicos, y demás miscelánea tecnológica involucrada en la misión.
Pero, más allá de cifras y fórmulas, Good Night Oppy celebra el indomable espíritu de exploración que inspiró a un grupo de visionarios para lograr lo imposible... o al menos para intentarlo a pesar de todas las cosas que podían salir mal en el largo camino a Marte... figurado y literal.
Tal vez Good Night Oppy (disponible en Prime Video) no permanecerá mucho tiempo en mi memoria, pero fue una experiencia inspiradora y optimista que sirve como perfecto antídoto del fatalismo omnipresente en las noticias y los medios de comunicación. Al menos en Marte no hay políticos. La pregunta es, ¿cómo podemos enviarlos para allá?
Calificación: 8

IMDb

Saturday, November 26, 2022

Blood Relatives



Síntomas: El vampiro Francis (Noah Segan) descubre que tiene una hija adolescente, lo cual podría arruinar su precaria existencia en los márgenes de la sociedad.

Diagnóstico: Como buen relato vampírico, Blood Relatives incluye ocasional violencia, un poco de sangre, y cuestionables decisiones morales que solo parecen lógicas en el contexto sobrenatural de la cinta. Sin embargo, en el fondo es un melodrama familiar sobre las lecciones en el camino a la madurez... ya sea que estemos hablando de una adolescente desobediente, o de un vampiro con siglos de experiencia.
Al principio de Blood Relatives conocemos a Francis (Noah Segan), un vampiro afable y solitario que aprendió a vivir lejos de la civilización, evitando las grandes ciudades y viajando en su automóvil por las áreas rurales de los Estados Unidos, donde puede beber sangre de animales, y ocasionalmente matar humanos que lo merecen (al menos en su opinión). Pero su monótona existencia se interrumpe cuando conoce a Jane (Victoria Moroles), quien afirma ser su hija... y tiene incipientes poderes vampíricos para demostrarlo. Entonces Francis debe elegir entre llevar a la joven con parientes lejanos que ni siquiera la conocen, o aceptar su nueva responsabilidad paterna.
El director, actor y guionista Noah Segan (The Mind's Eye, Some Kind of Hate) construye una historia emotiva y universal que no necesita el "factor vampírico" para capturar nuestra atención. Francis y Jane podrían ser personas normales, y aún así Blood Relatives funcionaría por la naturalidad de las actuaciones y la simpática interacción del padre inmaduro y la hija rebelde que necesita apoyo emocional mientras encuentra su lugar en el mundo.
Y, bueno, aunque el drama funcione por derecho propio, Segan no desperdicia el tema vampírico, pues añade complicaciones a una situación ya de por sí difícil, y revela el carácter de los personajes. Por ejemplo: la preferencia de Francis por cazar víctimas nocivas para la sociedad (como criminales o depredadores); y la tentación que siente Jane por usar sus poderes sin pensar en las consecuencias. Esos son los detalles que enriquecen las rutinas del cine "coming of age", y replantean los clichés del horror en un cálido mensaje de optimismo y compasión.
Finalmente, otro "detalle" importante de Blood Relatives es la perspectiva histórica de Francis, un vampiro judío cuya gran longevidad significa que vivió terribles períodos de opresión cultural (por decirlo amablemente), lo cual altera su opinión de la sociedad contemporánea... especialmente en el sur de los Estados Unidos, donde persiste la ideología anti-semítica fomentada por organizaciones extremistas. No es un aspecto primario de Blood Relatives, pero contribuye a su tono general, y añade relevancia a una simple "comedia de terror" con inesperada ambición temática... exactamente lo que necesita el género.
Calificación: 8

IMDb

Thursday, November 24, 2022

Accident Man: Hitman's Holiday



Síntomas: El asesino profesional Mike Fallon (Scott Adkins) se muda a la isla de Malta para escapar de sus problemas en Inglaterra; pero, desde luego, el pasado lo persigue.

Diagnóstico: Accident Man: Hitman's Holiday es la secuela de Accident Man (2018), pero no es necesario conocer la original para disfrutar la explosiva acción, irreverente humor y brutales peleas presentes en cada escena de esta película, convirtiéndola en uno de los mejores proyectos independientes de Scott Adkins, y uno de los que reflejan con mayor fidelidad su estilo personal.
Primero lo malo para salir del paso: el primer acto de Accident Man: Hitman's Holiday se siente torpe y difuso porque hace muchas cosas sin el apoyo de un arco dramático concreto: debe explicar la situación del protagonista para el público que no vio la primera película, introduce nuevos aliados y enemigos, y establece las circunstancias que conducen a la misión que ocupará la segunda mitad de la película.
Después de traicionar a su mentor en Inglaterra, Mike Fallon (Scott Adkins) escapó a la isla de Malta, donde continúa su carrera criminal con ayuda de su amigo Finicky Fred (Perry Benson), el diseñador de las trampas y mecanismos que facilitan los "accidentes" con los que Mike elimina a sus víctimas. Entonces alguien secuestra a Fred para obligar a Mike a aceptar un inusual trabajo: proteger a un antipático individuo de los asesinos que lo persiguen. Y ahí es donde Accident Man: Hitman's Holiday encuentra el camino, y se transforma en una virtuosa exhibición de acción y artes marciales.
Los directores George y Harry Kirby combinan el clásico estilo de Hong Kong con el dinamismo de Guy Ritchie para crear una estética que solo podríamos describir como "comic viviente"... muy apropiado, considerando que la original Accident Man se basó en un comic de Pat Mills y Tony Skinner. Esto significa que no podemos esperar "realismo" en la acción, y mucho menos en el drama; pero a cambio tenemos una delirante visión que complementa las pintorescas personalidades de Mike Fallon, sus colaboradores y, sobre todo, los antagonistas que enfrenta a lo largo de la cinta. Entre ellos: el Vampiro de Ghana (no es un vampiro "real", sino un maniático que bebe la sangre de sus víctimas... y puede detectar el grupo sanguíneo tan solo por el sabor) interpretado por el boxeador Faisal Mohammed; Poco, el Payaso Asesino que no siente dolor (Beau Fowler); y el ninja Oyumi, interpretado por Andreas Nguyen, quien también coreografió las peleas junto con Hung Dante Dong (Doctor Strange in the Multiverse of Madness), George Kirby (The Batman), y el mismo Scott Adkins.
Si no fuera por los tropiezos del libreto, Accident Man: Hitman's Holiday sería una de las mejores películas de acción del año. E incluso con sus fallas podríamos clasificarla como "joya oculta" de la acción directa a video, infinitamente superior a las mediocres B-Movies que se estrenan cada semana en "streaming" o VoD. Habiendo dicho eso, en la filmografía reciente de Scott Adkins tal vez One Shot y Avengement son objetivamente mejores películas; pero Accident Man: Hitman's Holiday me gustó más por su exuberante sentido del humor, impecable acción, y simpatía de los personajes (ni siquiera mencioné a la "entrenadora" de Mike Fallon interpretada por la increíble Sarah Chang, probablemente el mejor descubrimiento de la película). En resumen: una excelente distracción para "limpiar el paladar" en esta temporada de cine de prestigio y aspirantes a los Óscares. Y gran debut de los Hermanos Kirby; definitivamente se perfilan como competencia de Jesse V. Johnson y los Hermanos Mo.
Calificación: 8

IMDb

Tuesday, November 22, 2022

La Maldición: Despertar de los Muertos (The Cursed: Dead Man's Prey - Bangbeob: Jaechaui)



Síntomas: La reportera In Jin-hee (Uhm Ji-won) investiga una ola de asesinatos cometidos por cadáveres vivientes.

Diagnóstico: Entre tantas películas de desastre y thrillers políticos, había descuidado el cine de horror de Corea del Sur; afortunadamente el estreno en cines de La Maldición: Despertar de los Muertos me permitió rectificar esa omisión, y me complace decir que fue una experiencia mejor de lo que esperaba, considerando los múltiples factores que tenía en su contra.
Primer factor: La Maldición: Despertar de los Muertos es el "spin-off" cinematográfico de una serie coreana que nunca vi. No me costó trabajo entender la película, pero definitivamente se notan los elementos "heredados" de televisión, sobre todo cuando aparecen sin explicación alguna (como el "geek" experto en tecnología que ayuda en la investigación), o cuando insinúan tensiones existentes entre personajes que apenas conocemos (como la bruja que invade los sueños de la reportera)
Segundo factor: A estas alturas no siento gran interés por historias de zombies que no aportan algo original a este gastado sub-género; sin embargo los "muertos vivientes" de La Maldición: Despertar de los Muertos no son los típicos zombies caníbales del horror contemporáneo, sino cadáveres resucitados por medio de magia negra (o algo así), lo cual revive (ja, ja) el concepto original de los zombies-esclavos introducido en películas tan seminales como White Zombie (1932), I Walked With a Zombie (1943)... ¡y hasta Plan 9 From Outer Space (1957)!
Tercer factor: La cinematografía y efectos especiales son buenos, pero la dirección y las actuaciones conservaron la estudiada artificialidad de una telenovela de bajo presupuesto. Nada extraño, considerando el origen de esta franquicia, pero puede ser desconcertante encontrar esa sensibilidad televisiva en una película tan bien realizada en los demás aspectos.
Afortunadamente ninguno de esos problemas redujo mi aprecio por las ingeniosas ideas y dinámico desarrollo de La Maldición: Despertar de los Muertos. Los ataques de los zombies (o como quieran llamarles) se conectan con una investigación policíaca bastante elemental, pero aún así interesante porque no se enfoca en encontrar al culpable (desde el principio sabemos quién está manipulando a los muertos vivientes, y por qué), sino en el proceso deductivo de la reportera In Jin-hee (Uhm Ji-won) y su melodrama personal conforme se sumerge en algo más complicado (y más peligroso) de lo que parecía al principio.
Como balance de los halagos diré que la narrativa de La Maldición: Despertar de los Muertos es muy ligera, y nunca alcanza realmente el calificativo de "Horror" (con mayúscula). Cuando mucho la describiría como un thriller paranormal con el estilo "pulp" de Doc Savage o Weird Tales, pero realizada con todos los recursos del siglo veintiuno (tan solo la secuencia con decenas de zombies atacando un edificio justifica una recomendación). Y, desde luego, el final deja la puerta abierta para continuar la historia... aunque aparentemente será en televisión. Ni hablar; me gustó La Maldición: Despertar de los Muertos como película, pero no sé si aguantaría una temporada de "k-drama" con mucho relleno y poca sustancia.
Calificación: 7.5

IMDb

Sunday, November 20, 2022

El Menú (The Menu)



Síntomas: Tyler (Nicholas Hoult) y su novia Margot (Anya Taylor-Joy) pertenecen al selecto grupo de invitados a un evento gastronómico en la isla privada del chef Julian Slowik (Ralph Fiennes). Como aficionados a la cocina "gourmet" esperan una noche inolvidable... pero lo que encuentran es una sorpresa mortal.

Diagnóstico: No, la "sorpresa" no es canibalismo, como yo estaba esperando. La amenaza oculta en la remota isla del Chef Julian Slowik (Ralph Fiennes) es más abstracta e inusual... pero al mismo tiempo menos satisfactoria como premisa de un "thriller culinario", pues nos obliga a aceptar abruptos cambios de conducta, monólogos interminables, y un final absurdista que revela la intención satírica de la película, así como el agrio tono cultivado por el director Mark Mylod (veterano de la serie Succession, cuyos fans probablemente apreciarán el humor negro de esta cinta). Ah, y además El Menú fue producida por Adam McKay y Will Ferrell, lo cual explica muchas cosas... aunque no sé si mejoró mi opinión del proyecto.
Los ingredientes (prometo no excederme con las metáforas culinarias) de la película son excelentes, empezando por un ensamble de actores cuidadosamente seleccionados para establecer sin necesidad de explicaciones el carácter de cada personaje. Nicholas Hoult interpreta a Tyler, fanático de la cocina gourmet que usa frases como "perfiles de sabor" y "sensaciones bucales". Anya Taylor-Joy es su cínica novia Margot, claramente indiferente a los deleites epicúreos que promete la isla. Y Ralph Fiennes interpreta al arrogante Chef Slowik, un tirano en la cocina, pero con gran talento para crear platillos que cuentan una historia. El resto de los comensales incluye a una crítica culinaria y su editor (interpretados por Janet McTeer y Paul Adelstein), una pareja millonaria (Reed Birney y Judith Light) que son clientes frecuentes del chef; un actor famoso y su asistente (John Leguizamo y Aimee Carrero); y tres jóvenes empresarios (Arturo Castro, Rob Yang y Mark St. Cyr) acostumbrados a dar órdenes y cumplir sus deseos. Y desde luego a lo largo de la cena se revelarán secretos del pasado, explotarán conflictos personales, y se presentará el gran "twist" que pone la velada en un contexto muy distinto al que esperábamos.
El problema es que los secretos y conflictos nunca fueron suficientemente interesantes para capturar mi atención; y el "twist" sigue una insípida receta que no genera las "sensaciones bucales" (emociones) ni el "perfil de sabor" (suspenso) que esperaba el director. Por otro lado, como dije, aprecié la brutal sátira de la cocina gourmet y sus pretensiones pseudo-artísticas, especialmente cuando el ego de los chefs opaca las funciones más elementales de su oficio.
Tal vez estos párrafos suenan negativos, pero la verdad es que El Menú es una película bien realizada, con notables actuaciones, y un mordaz sentido del humor que no pretende hacernos reír, sino denunciar el elitismo de las clases altas en el marco de una actividad cada vez más dominante en la cultura popular (tan solo este año he visto tres "thrillers culinarios", y sé que existen incontables series televisivas sobre elaboración de alimentos). Desafortunadamente los aciertos de El Menú no lograron compensar la superficialidad de su mensaje, ni el forzado desarrollo de la trama. Aunque admito que me dejaron intrigado esas "perlas de limón". Tal vez algún día ganaré suficiente dinero para comprar la mitad de una.
Calificación: 7

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