Sunday, November 20, 2022

El Menú (The Menu)



Síntomas: Tyler (Nicholas Hoult) y su novia Margot (Anya Taylor-Joy) pertenecen al selecto grupo de invitados a un evento gastronómico en la isla privada del chef Julian Slowik (Ralph Fiennes). Como aficionados a la cocina "gourmet" esperan una noche inolvidable... pero lo que encuentran es una sorpresa mortal.

Diagnóstico: No, la "sorpresa" no es canibalismo, como yo estaba esperando. La amenaza oculta en la remota isla del Chef Julian Slowik (Ralph Fiennes) es más abstracta e inusual... pero al mismo tiempo menos satisfactoria como premisa de un "thriller culinario", pues nos obliga a aceptar abruptos cambios de conducta, monólogos interminables, y un final absurdista que revela la intención satírica de la película, así como el agrio tono cultivado por el director Mark Mylod (veterano de la serie Succession, cuyos fans probablemente apreciarán el humor negro de esta cinta). Ah, y además El Menú fue producida por Adam McKay y Will Ferrell, lo cual explica muchas cosas... aunque no sé si mejoró mi opinión del proyecto.
Los ingredientes (prometo no excederme con las metáforas culinarias) de la película son excelentes, empezando por un ensamble de actores cuidadosamente seleccionados para establecer sin necesidad de explicaciones el carácter de cada personaje. Nicholas Hoult interpreta a Tyler, fanático de la cocina gourmet que usa frases como "perfiles de sabor" y "sensaciones bucales". Anya Taylor-Joy es su cínica novia Margot, claramente indiferente a los deleites epicúreos que promete la isla. Y Ralph Fiennes interpreta al arrogante Chef Slowik, un tirano en la cocina, pero con gran talento para crear platillos que cuentan una historia. El resto de los comensales incluye a una crítica culinaria y su editor (interpretados por Janet McTeer y Paul Adelstein), una pareja millonaria (Reed Birney y Judith Light) que son clientes frecuentes del chef; un actor famoso y su asistente (John Leguizamo y Aimee Carrero); y tres jóvenes empresarios (Arturo Castro, Rob Yang y Mark St. Cyr) acostumbrados a dar órdenes y cumplir sus deseos. Y desde luego a lo largo de la cena se revelarán secretos del pasado, explotarán conflictos personales, y se presentará el gran "twist" que pone la velada en un contexto muy distinto al que esperábamos.
El problema es que los secretos y conflictos nunca fueron suficientemente interesantes para capturar mi atención; y el "twist" sigue una insípida receta que no genera las "sensaciones bucales" (emociones) ni el "perfil de sabor" (suspenso) que esperaba el director. Por otro lado, como dije, aprecié la brutal sátira de la cocina gourmet y sus pretensiones pseudo-artísticas, especialmente cuando el ego de los chefs opaca las funciones más elementales de su oficio.
Tal vez estos párrafos suenan negativos, pero la verdad es que El Menú es una película bien realizada, con notables actuaciones, y un mordaz sentido del humor que no pretende hacernos reír, sino denunciar el elitismo de las clases altas en el marco de una actividad cada vez más dominante en la cultura popular (tan solo este año he visto tres "thrillers culinarios", y sé que existen incontables series televisivas sobre elaboración de alimentos). Desafortunadamente los aciertos de El Menú no lograron compensar la superficialidad de su mensaje, ni el forzado desarrollo de la trama. Aunque admito que me dejaron intrigado esas "perlas de limón". Tal vez algún día ganaré suficiente dinero para comprar la mitad de una.
Calificación: 7

IMDb

4 comments:

  1. Se me hace tan chocante el mundillo de la cocina gourmet que no me apetece (ja) ver esa película y eso que me considero cinéfilo que es un medio donde existe mucho mamador.

    Saludos!

    Arturo Pelayo leal

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  2. a mi se me antojo una hamburguesa despues de ver la pelicula

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  3. No he visto aun la película y quizá leyendo su critica menos intención de verla me generó.
    Los seres humanos somos así, vivimos en incongruencias constantes porque nosotros mismos las elaboramos y las adoptamos como naturales: jugadores de algún deporte ganando fortunas cuando hay personas que literalmente no tienen nada, y luego que estos (deportistas, actores, cantantes, etc) terminan su carrera son borrados de la fas de la tierra (o premiándolos durante su fama por "hacer caridad" o "ser caritativos"), personas que compran cosas o servicios (como el "arte" culinario) en sumas exorbitantes solo para denotar superioridad, y la mayoría piensa que esas acciones son aspiracionales.
    En lo personal los alimentos entre mas orgánicos mejor y la racion entre más balaceada sea mejor, los adornos y demás estupideces son eso, estupideces, la comida es para NUTRIR sepa como sepa, se vea como se vea. Y pensar que en el mundo hay personas que no tienen ni siquiera para comer nada literal.

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  4. Arturo Pelayo Leal: Eso es exactamente lo que satiriza The Menu. Si fuera una mejor película, insistiría en que la vieras... pero no lo es ;-) Muchos saludos, y Feliz Navidad!

    Anónimo: ¡A mi también! Pero cuando vi los precios de las hamburguesas vegetarianas en los servicios de entrega a domicilio, preferí ignorar el antojo ;-) Muchos saludos y felicidades!

    NecklaceVillain: De acuerdo. Yo tampoco trago (ja, ja) las exageraciones de la cocina gourmet; pero al mismo tiempo tengo que respetar las aficiones ajenas cuando son sinceras, sobre todo en vista de mis propios hobbies tan frívolos, como los comics y los videojuegos. En fin... cualquier exceso es malo, incluyendo la arrogancia de esas sub-culturas insulares y exclusivistas. Muchas gracias por tu comentario, y Feliz Navidad!

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