Wednesday, July 4, 2018
The Endless
Síntomas: Justin (Justin Benson) y su hermano menor Aaron (Aaron Moorhead) lograron escapar de un culto religioso llamado "Campo Arcadia". Pero ahora, diez años después, los hermanos viven al borde de la pobreza, y Aaron extraña la buena comida y atmósfera familiar que disfrutaban en la comuna. Entonces Justin y Aaron deciden visitar el culto antes de la ceremonia de "Ascenso", y descubren algo más extraño de lo que recordaban.
Diagnóstico: Al principio parece que The Endless será otra película sobre cultos apocalípticos y sus maliciosas tácticas para reclutar adeptos; pero conforme compartimos las experiencias de los hermanos Justin y Aaron nos damos cuenta de que los directores Justin Benson y Aaron Moorhead (sí, también son los actores) hicieron algo mucho más creativo, añadiendo reflexiones sobre tiempo, espacio y espiritualidad... y todo eso envuelto en un denso misterio que se complica hasta llegar a un final catártico, respondiendo suficientes dudas para dejarnos satisfechos, pero ofuscando nuestra percepción para conservar el enigma del "Campo Arcadia".
En resumen: un impresionante logro de dos jóvenes directores/escritores/editores/etc. (su previa obra, Spring, también me pareció muy recomendable), que ejemplifica la importancia de las ideas en el cine independiente de bajo presupuesto. Desde luego es un factor indispensable en todo tipo de cine, pero su presencia es más notoria (y apreciada) cuando no hay dinero para distraer al público con explosiones y rostros famosos.
The Endless comienza con aquella famosa cita de H.P. Lovecraft sobre el miedo a lo desconocido, muy apropiada para describir la atmósfera general de esta cinta, donde la tensión proviene de la inocencia proyectada por los miembros del culto, invariablemente amables y muy abiertos... sobre todo cuando confiesan que ni siquiera ellos comprenden las metas de su comunidad y el relajado estilo de vida que los invita a quedarse sin que nadie los obligue. Sin embargo, hay una detalle sospechoso; el culto gana dinero vendiendo su deliciosa cerveza "artesanal", que todos consumen en abundancia. ¿Contendrá alguna droga alucinógena para explicar los extraños fenómenos que ocasionalmente presencian Justin y Aaron? ¿O será una pista falsa para explotar nuestra paranoia natural hacia una comunidad demasiado feliz para ser real?
Al mismo tiempo la relación entre Justin y Aaron sigue su propia evolución. Cuando vivían en la comuna Aaron era prácticamente un niño, y Justin empezó a temer que el supuesto "ascenso espiritual" sería un suicidio masivo, así que decidió escapar con su hermano. Pero el ascenso/suicidio nunca ocurrió, y ahora Aaron guarda resentimientos contra Justin por abandonar la seguridad del culto y condenarlos a una vida "normal" con trabajos mal pagados y comida enlatada. Esa combinación de drama fraternal y misterio con tintes sobrenaturales forma una estimulante narrativa que sorprende por su ingenio y arteras manipulaciones de la realidad, las cuales podrían tener muchas explicaciones lógicas... aunque ninguna parece totalmente satisfactoria.
Y, bueno, cuando finalmente llegan las respuestas (por ambiguas que sean) se rompe un poco el embrujo del relato, pero al mismo tiempo plantean nuevas incógnitas que sostienen la intriga hasta el final, confirmando el talento de estos directores para crear mucho con muy poco, y con suficiente confianza en el material para dejarlo abierto a la interpretación del espectador.
Obviamente The Endless no es una película con grandes efectos especiales, pero los pocos que vemos son de muy buena calidad, mientras que la cinematografía surrealista distorsiona el apacible entorno rural para insinuar peligros que no siempre vemos, aunque sentimos en cada escena. Una perfecta manifestación de la filosofía "menos es más" que inspira curiosidad y nos permite llenar los huecos con nuestra propia imaginación.
The Endless es una película única, muy bien realizada, y tal vez una de mis "indies" favoritas de este año. Mis únicas quejas incluirían algunos pasajes demasiado largos, y un par de momentos donde la ecléctica combinación de géneros no "pega" correctamente. Pero, por lo demás, recomendaría The Endless para fans del cine "raro" que no teman el reto de pensar un poco... y quedar con muchas dudas al final. A veces una historia es más interesante por todo aquello que no vemos... tal como proclamó Lovecraft.
Calificación: 9
IMDb
Monday, July 2, 2018
Woman Walks Ahead
Síntomas: Ignorando a todos los que intentan disuadirla de su misión, la artista Catherine Weldon (Jessica Chastain) incursiona sola en territorio indio para pintar un retrato de Toro Sentado (Michael Greyeyes), el legendario jefe de la tribu Lakota que luchó contra el Coronel Custer en la batalla de Little Bighorn.
Diagnóstico: Tal vez Woman Walks Ahead narra un pasaje histórico real, pero su libreto, actuaciones y atmósfera general reflejan una obvia sensibilidad moderna, utilizando las vivencias de la pintora Catherine Weldon en el siglo diecinueve como punto de comparación con la situación racial en el siglo veintiuno... lo cual no tiene nada de malo, ya que la película está muy bien realizada, y su intención didáctica justifica cualquier licencia creativa que la directora Susanna White haya tomado para enfatizar el mensaje de comprensión y tolerancia, particularmente valioso en un período cuando existían profundos y muy recientes rencores entre "el hombre blanco" y las tribus nativas americanas.
Eso significa que Woman Walks Ahead podría caer en la categoría de "redentor blanco" (o redentora), donde hace falta la intervención de una persona caucásica para rectificar injusticias cometidas contra algún grupo étnico. Sin embargo sería una generalización injusta, ya que Catherine es tan solo el catalizador que permite a las tribus locales levantar sus voces contra la firma de un tratado diseñado para arrebatarles aún más territorio. En todo caso, yo ubicaría Woman Walks Ahead en el nicho de películas donde un "traidor" cambia de bando cuando reconoce las injusticias cometidas contra "el enemigo", lo cual siempre ofrece un satisfactorio conflicto moral como fundamento del drama (utilizado en cintas tan variadas como Lawrence of Arabia, The Last Samurai, y Avatar).
Jessica Chastain nos ofrece otra sincera actuación como una mujer despreciada por sus opiniones e independencia (y por ser mujer, desde luego), que encuentra fuerza no solo para cumplir su misión artística, sino para transformarla en una cruzada humanitaria a favor de las tribus nativas de su país. Por su parte, Michael Greyeyes interpreta a Toro Sentado como un guerrero derrotado pero con su dignidad intacta, lo cual podría ser más útil que las armas para defender los derechos de su gente. La evolución de su relación con Catherine forma el nudo emocional del relato: dos extraños tratando de superar sus diferencias, para luego descubrir todo lo que tienen en común. El libreto de Steven Knight (Dirty Pretty Things) incluye por igual diálogos maravillosos y escenas mudas pero llenas de significado. Finalmente merece mención Sam Rockwell como un soldado racista (similar al policía que interpretó en Three Billboards Outside Ebbing, Missouri), con la posibilidad de redimirse, o de causar más daño que sus superiores.
La dirección de Susanna White combina una sensibilidad "western" con los temas políticos que rara vez encontramos en este género. Y, aunque White nunca adopta realmente las fórmulas del "Viejo Oeste", tampoco se intimida con los momentos de crueldad y violencia que marcaron ese inclemente período cultural.
Woman Walks Ahead me pareció una cinta reflexiva y muy recomendable, aunque su parsimonioso ritmo y contexto histórico no la hacen particularmente comercial ni accesible como entretenimiento de fin de semana. Sin embargo cualquier espectador podrá apreciar el clásico encuentro de dos individuos marginalizados cuyo mutuo apoyo los convierte en agentes de cambio positivo... al menos mientras lo tolere el "hombre blanco".
Calificación: 8.5
IMDb
Sunday, July 1, 2018
Desobediencia (Disobedience)
Síntomas: Hace muchos años la fotógrafa inglesa Ronit Krushka (Rachel Weisz) dejó a su familia para vivir en Nueva York; pero cuando fallece su padre (un venerado rabino) Ronit regresa a Londres, donde enfrenta las silenciosas recriminaciones de la comunidad judía. Sin embargo, Ronit también descubre la posibilidad de revivir el romance que causó originalmente el distanciamiento con su padre.
Diagnóstico: Después de la controversial película Una Mujer Fantástica, el director chileno Sebastián Lelio se gradúa a las "grandes ligas" con Desobediencia, un apasionado drama familiar que utiliza las "perversas" tendencias de la protagonista para explorar complicados temas de religión, identidad e intolerancia enfocados en una comunidad muy específica, pero con la resonancia universal que cualquier espectador podrá asimilar. En resumen: un relato maduro y profundamente emocional, cuyo mensaje será diferente para cada individuo según su perspectiva personal.
Con esto quiero decir que, si bien Lelio maneja una sutil crítica contra la represión por motivos religiosos, también muestra suficiente criterio para mantener la narrativa abierta a distintos puntos de vista, expresados por personajes que representan la doctrina judía con respeto y dignidad.
Rachel Weisz interpreta a Ronit como una mujer arrepentida por dividir a su familia, pero al mismo tiempo segura en que hizo lo correcto, siguiendo su propio camino en vez de someterse a las convenciones de su estricta comunidad. Alessandro Nivola y Rachel McAdams interpretan a Dovid y Esti Kuperman, amigos de la infancia de Ronit que enfrentan su regreso con actitudes muy distintas, reflejando sus prejuicios o aceptación del estigma que carga desde su juventud. Rachel McAdams me pareció particularmente notable, manejando una multitud de emociones contradictorias sin sacrificar la integridad de su personaje. Y también aprendí algo nuevo: cuando aparece el personaje de McAdams por primera vez, pensé "¿A quién demonios se le ocurrió ponerle esa peluca?" Pero entonces me enteré de que muchas mujeres judías ortodoxas usan la peluca llamada "sheitel" para cubrir su cabello real como una forma de respeto. Suena lógico, supongo (giro de ojos).
Pero bueno... ya basta de mensajes sociales y lecciones culturales. En lo que respecta a su argumento, Desobediencia sigue una fórmula bien definida, la cual incluye múltiples clichés que le restan espontaneidad a lo que debería ser un relato donde las revelaciones y descubrimientos conducen la trama, en vez de reciclar escenas de forzado melodrama que ya conocemos de memoria. Afortunadamente las actuaciones compensan los estereotipos del libreto, y la dirección de Sebastián Lelio añade carácter y peso emocional a cada escena, creando genuino suspenso sobre las disyuntivas espirituales que confrontan los personajes.
Por el lado negativo, sentí un poco lenta la segunda mitad de Desobediencia, pues una vez que se establece la situación de Ronit no hay mucho que hacer, excepto esperar las consecuencias de sus "pecados" y especular sobre su decisión final.
Aún así Desobediencia me gustó no solo por su noble intención y su calidad artística, sino porque nos invita a considerar ambos lados de un debate de difícil resolución. O quizás la solución es más simple de lo que parece, una vez que utilizamos la razón en vez de los sentimientos. O viceversa; cada quién determinará qué es más importante para enfrentar circunstancias que no podemos cambiar.
Calificación: 8.5
IMDb
Saturday, June 30, 2018
Sicario: Día del Soldado (Sicario: Day of the Soldado)
Síntomas: El Secretario de Defensa norteamericano James Riley (Matthew Modine) ya no está tan preocupado por la entrada de drogas a su país, sino por el nuevo negocio de los narcotraficantes mexicanos: transportar inmigrantes a través de la frontera, lo cual están aprovechando algunos grupos terroristas para infiltrarse en los Estados Unidos sin despertar sospechas... hasta que es demasiado tarde.
Diagnóstico: No estoy seguro si Sicario: Día del Soldado es una película increíblemente relevante para el clima político actual, o una trivialización de tragedias reales que nos deja un mal sabor a pesar de sus considerables aciertos técnicos y artísticos. Pero, bueno... lo que parece relevante hoy quizás sea obsoleto mañana, así que será mejor examinar la película por sus valores intrínsecos, y no por su conexión con las noticias que nos deprimen todos los días.
Para empezar, creo que Sicario: Día del Soldado es en muchos aspectos superior a la original Sicario. Claro, la dirección de Denis Villeneuve elevó aquella cinta por encima de su tergiversado libreto y sus abruptos cambios de perspectiva. Pero la secuela, dirigida por el italiano Stefano Sollima, enfoca mejor la narrativa y crea un tapiz dramático de inexorable tensión que nos atrapa desde el principio y no cede hasta el final... cuando Sollima y el guionista Taylor Sheridan (Hell or High Water) toman algunas cuestionables decisiones que casi arruinan la película.
Pero no nos adelantemos. El asunto del tráfico humano como reemplazo de las drogas hace Sicario: Día del Soldado automáticamente más profunda e interesante, explicando la compleja cadena de eventos involucrados en el transporte ilegal de inmigrantes a través de la frontera entre México y los Estados Unidos. Así, Sollima nos lleva a Texas, México, Colombia, y Somalia, señalando los agujeros que abre la corrupción para permitir la infiltración de grupos terroristas que no planean "robar trabajos" en los Estados Unidos, sino hacer cosas mucho peores. Y, como el gobierno no puede actuar oficialmente con la misma libertad que los criminales, el Secretario de Defensa decide contratar los servicios del amoral mercenario Matt Graver (Josh Brolin) para iniciar una guerra entre carteles, para lo cual Graver sub-contrata al misterioso Alejandro (Benicio del Toro), quien tiene una fuerte motivación para desmantelar las organizaciones criminales que asesinaron a su familia.
Y así se complica la trama cada vez más, pero siempre manteniendo una clara visión de causas y efectos para ilustrarnos sobre factores que la alarmista retórica de los medios de comunicación (y de cierto bufón naranja) tienden a ignorar para tomar el camino fácil del miedo y la inseguridad. El libreto de Taylor Sheridan es un ejemplo de estructura y flujo dramático, siguiendo múltiples sub-tramas que inevitablemente se unificarán de manera trágica y violenta.
Y ahí es donde empiezan los problemas de Sicario: Día del Soldado. Para consolidar las historias de varios personajes, Sheridan requiere coincidencias difíciles de aceptar que se sienten particularmente torpes cuando las comparamos con la impecable mecánica de su libreto. Y casi al final los cineastas recurren a un "twist" absolutamente ridículo para plantar la semilla de otra secuela... la cual definitivamente quiero ver, aunque estará un poco empañada por las trampas de su predecesora.
De cualquier modo una mala decisión no altera la calidad global de Sicario: Día del Soldado, ni reduce el valor de sus lecciones sobre los riesgos ocultos de la inmigración ilegal (totalmente ajenos a lo que proclama el actual gobierno de los Estados Unidos). Incluso sin el director original Sicario: Día del Soldado es una notable secuela por mérito propio, y una recomendable experiencia que fusiona acción, suspenso e intriga política con suficiente ingenio para trascender sus ocasionales tropiezos. Ojalá para la tercera parte Sollima re-ajuste su filtro mágico, y nos ofrezca una conclusión lógica y realista, libre de exageraciones que, francamente, esta terrible situación fronteriza no necesita para capturar nuestra atención.
Calificación: 9
IMDb
Friday, June 29, 2018
El Alma de la Fiesta (Life of the Party)
Síntomas: Hace veinte años Deanna Miles (Melissa McCarthy) se vio obligada a abandonar sus estudios universitarios cuando quedó embarazada. Pero ahora, después de una crisis familiar, decide completar la carrera de Arqueología en el mismo colegio donde estudia su hija Maddie (Molly Gordon). Y, desde luego, Deanna descubre que el ambiente universitario es muy distinto al que ella recordaba.
Síntomas: Las comedias sobre "adultos de regreso en la escuela" (supongo que Back to School es la más famosa) por lo general incluyen tres pasos: primero se manifiesta el choque generacional entre viejos y jóvenes; después el adulto adopta incongruentemente las conductas de sus compañeros; y, al final, todos aprenden mutuas lecciones que les ayudarán en su vida futura. No es una fórmula complicada, ni pretende serlo, pero aún así sentí en cada escena de El Alma de la Fiesta una marcada falta de imaginación por parte del director Ben Falcone y su co-guionista (y actriz principal) Melissa McCarthy, confiando en que la personalidad de la estrella rescataría la película de su frustrante mediocridad.
Sin embargo debo reconocer que el truco funciona de vez en cuando gracias a la simpatía natural de McCarthy y su inquebrantable compromiso con el personaje de Deanna (alias "Dee-Rock"), un poco ingenua, pero siempre positiva y tolerante hacia las excéntricas estudiantes que conoce en la universidad. Por malos y predecibles que sean los "chistes" del libreto (por ejemplo: sudor excesivo durante un examen oral), Melissa McCarthy generalmente inspira una o dos sonrisas con esa intangible "chispa" que añade a cualquier situación. Y, como la cinta es PG-13, no necesita recurrir al humor escatológico y vulgar de tantas otras comedias juveniles, de modo que El Alma de la Fiesta podría servir como amable experiencia (ligeramente pícara) para compartir con la familia. Excepto aquellas familias que no aprecien el humor de una intoxicación involuntaria con "comestibles", y el supuesto romance entre Deanna y un muchacho mucho más joven que ella.
Hablando de lo cual, debo mencionar al elenco secundario que también aporta ocasionales destellos cómicos al insípido material. Entre mis favoritos: Heidi Gardner como la extraña compañera de cuarto de Deanna; su papel es muy breve, pero me identifiqué con la introversión que la aleja de situaciones sociales. Maya Rudolph tiene algunos buenos momentos como la mejor amiga de Deanna, apoyándola en su cruzada estudiantil y disfrutando en piel ajena los placeres de la vida en el "campus". Y, finalmente, la auténtica razón por la que me interesaba ver El Alma de la Fiesta: Gillian Jacobs, cuyo trabajo sigo desde la venerada serie Community (bueno, de hecho fue desde Choke, pero no necesitamos hablar de eso). Y aunque El Alma de la Fiesta no tiene un ápice de la exuberancia y creatividad de Community, me gustó ver a Jacobs haciendo nuevas ridiculeces en un entorno académico.
Mientras tanto, la trama deambula sin rumbo fijo durante la mayor parte de la película... Deanna enfrenta variados retos por su edad y anticuada actitud (incluyendo insultos de las "bullies" que se burlan de su ropa); aprovecha su experiencia para impresionar a sus compañeras (en la inevitable fiesta con tema de los Ochentas); y al final, cuando el director siente que se le acaba el tiempo, introduce un poco de conflicto para simular que la cinta se dirige a algún lado. Ah, y por si hacían falta más situaciones inverosímiles: un número musical y el gratuito cameo de una celebridad para los "tweeners" (o más bien adultos, a estas alturas).
Entonces, El Alma de la Fiesta no es exactamente mala, pero tampoco muy buena; tan solo cien minutos de entretenimiento desechable que olvidaremos antes de digerir las palomitas (o nachos, en mi caso). Algunas risas, una protagonista agradable, y Gillian Jacobs. Eh... no estuvo tan mal, pero pudo ser mucho mejor.
Calificación: 7
IMDb
Wednesday, June 27, 2018
It Came From the Desert
Síntomas: Mientras participan en un evento deportivo en el desierto, varios jóvenes descubren una misteriosa instalación abandonada, y deciden investigar... pero lo que encuentran son criaturas mortales en busca de alimento.
Diagnóstico: Debido a la inmoderada dieta de viejas "B-Movies" y "creature-features" que consumí durante mi niñez, ahora soy particularmente susceptible a cualquier película que rinde tributo al espíritu de aquella era, ya sea en fondo o forma. It Came From the Desert (una co-producción Canadiense-Británica-Finlandesa) es una de esas películas, y aunque la objetividad indica que no es particularmente buena, terminé disfrutándola más de lo que esperaba gracias a su sentido del humor y sincero afecto por los arcaicos arquetipos rescatados de obras semi-clásicas como Them!, It Came From Outer Space, y Tarantula.
It Came From the Desert no intenta emular el estilo visual de los años cincuentas (ni setentas ni ochentas, afortunadamente). Su estética es moderna y, para bien o para mal, también lo son sus personajes: un grupo de jóvenes fiesteros que solo se preocupan por alcohol y sexo, aunque deberán encontrar valor e ingenio para sobrevivir la invasión de insectos gigantes que liberaron accidentalmente de un laboratorio abandonado en mitad del desierto.
Para ser justos, dichos personajes me parecieron un 10% menos antipáticos de lo normal. Lukas (Alex Mills) es el arrogante campeón de moto-cross, pero también se preocupa por lograr que su mejor amigo, el nerd Brian (Harry Lister Smith), se anime a hablarle a Lisa (Vanessa Grasse), la atractiva chica geek con quien comparte la afición por el cine ochentero. Encontré bastante tolerable la interacción de los tres amigos, a pesar de sus exageradas actuaciones y ocasionales momentos "cómicos" que producen quejidos en vez de risas.
Fuera de eso, It Came From the Desert cuenta con buena dirección, creativo diseño de producción, y espectacular cinematografía para lucir las locaciones desérticas (filmadas en España y Finlandia), además de excelentes efectos especiales de los estudios Barbatos FX (España), y ROGER! Pictures Oy (Finlandia). Quizás no están al nivel de Hollywood, pero superan con creces el mediocre "look" casero de similares producciones directas a video, incluyendo las del canal SyFy. En general compararía la calidad de It Came From the Desert con otras "buenas malas películas", como Infestation y Lavalantula.
El humor también pertenece a la categoría de sátira/homenaje, con arteras referencias combinadas con plagios/tributos de escenas pertenecientes a otras icónicas "creature features", desde Starship Troopers y Eight Legged Freaks hasta la original Jurassic Park. De hecho, una de mis escenas favoritas en It Came From the Desert fue cuando Lukas y Brian descubren la primera hormiga gigante, y proceden a esconderse en una cocina, emulando aquella memorable escena con los velociraptors. La diferencia es que los niños de Jurassic Park no abrieron una cerveza en el momento más inoportuno.
Al parecer It Came From the Desert está basada en un popular videojuego "indie" del estudio Cinemaware (durante los créditos finales podemos vemos un rápido "playthrough"), pero su auténtico origen yace en los horrores atómicos de los años cincuentas y sesentas. Y, como tal, cumple su función de divertirnos sin obligarnos a pensar demasiado, al mismo tiempo que nos advierte sobre el peligro de la ciencia fuera de control... y la obsesión con la cerveza. Nadie sabe cuándo encontrará una hormiga/araña gigante con una adicción secreta.
Calificación: 7.5
IMDb
Monday, June 25, 2018
Beirut
Síntomas: En 1972, Mason Skiles (Jon Hamm) dirigía la embajada norteamericana en Líbano, hasta que una tragedia terminó su carrera diplomática. Diez años después, de regreso en los Estados Unidos, Mason combina su alcoholismo con un ingrato trabajo como mediador de disputas laborales. Entonces la CIA le pide regresar a Beirut para atender un asunto urgente y, con la ayuda de la Agente Sandy Crowder (Rosamund Pike), Mason tratará de rectificar algunos errores del pasado.
Diagnóstico: ¿El director de The Machinist y el escritor de Michael Clayton hicieron un thriller sobre espionaje en los ochentas? ¡Perfecto! ¿Dónde puedo verlo? Ah... Netflix...
No se preocupen; Beirut resultó ser una de las mejores "Películas Originales" producidas por ese servicio, gracias precisamente al excepcional trabajo del director Brad Anderson (Session 9) y el guionista Tony Gilroy (Nightcrawler), quienes tomaron en serio los temas y entorno político de Beirut, pero sin sacrificar el suspenso y emoción de una tradicional aventura de espionaje estilo Hitchcock, con un hombre común atrapado en peligrosas circunstancias que lo obligan a encontrar valor y astucia que no creía poseer. No es una fórmula particularmente novedosa, pero sigue funcionando cuando se realiza con talento y convicción en ambos lados de la cámara.
Conviene aclarar que Beirut no es una película de acción. El enfoque de Anderson y Gilroy permanecen siempre en la intriga política, las traiciones de agentes con ambigua motivación, y el astuto análisis de una situación imposible de resolver (Líbano a principios de los ochentas se encontraba ocupado por israelitas, palestinos, musulmanes, cristianos, y otras facciones que complicaban una zona geográfica ya de por sí volátil e impredecible).
Para crédito de los cineastas, Beirut mantiene una cierta neutralidad ideológica sobre los eventos que retrata... no hay malos ni buenos; cada quien vela por sus propios intereses, sin preocuparse mucho por las consecuencias que afectan a sus rivales. Y nadie tiene las respuestas a la precaria situación de Líbano; lo único que todos buscan es terminar el día vivos, y evitar la violencia contra su propia gente. Excepto cuando el fin justifica los medios.
Jon Hamm transmite el abatimiento de un político que perdió la fe en la diplomacia y se entregó al vicio para olvidar su pasado. En ciertos momentos me recordó a Al Pacino, lo cual suena como un enorme halago; pero solo me refiero a su capacidad para interpretar "losers" derrotados por la vida, hasta que descubren la posibilidad de redención que ni siquiera estaban buscando. Rosamund Pike interpreta a Sandy Crowder, la agente encargada de cuidar a Skiles y mantenerlo suficientemente sobrio para cumplir su misión. Sandy reconoce que la eligieron como señuelo atractivo (recordemos que la cinta se ubica en los sexistas ochentas), pero gradualmente revela su integridad e inteligencia... así como razones secretas para rebelarse contra las órdenes oficiales. Hamm y Pike hacen buena pareja, y afortunadamente no hay señales de romance artificial para contaminar la tensión.
La dirección de Brad Anderson es segura y eficiente, retratando la devastación urbana de la ciudad de Beirut (en realidad filmada en Marruecos) con un atractivo estilo visual que no interfiere en la narrativa. Y el libreto de Tony Gilroy sigue el ejemplo de thrillers modernos como Munich y Tinker, Tailor, Soldier, Spy, aunque acumula demasiados clichés para pertenecer al mismo estrato "artístico". De cualquier modo Beirut me pareció entretenida y accesible, con suficiente profundidad para satisfacer a espectadores en busca de algo más sustancioso que los stunts y explosiones de Mission: Impossible. Habiendo dicho eso... una precuela de Mission: Impossible ubicada en Beirut de los ochentas suena como la mezcla perfecta de acción y espionaje. Y Hamm sería un buen reemplazo de Tom Cruise, más cínico pero confiable. En fin... otra fantasía que nunca se cumplirá.
Calificación: 8.5
IMDb
Sunday, June 24, 2018
Cómo Enamorar a Una Chica Punk (How to Talk to Girls at Parties)
Síntomas: Enn (Alex Sharp) y sus amigos planean ir a una fiesta punk en Londres, pero terminan en una extraña celebración avant garde... o quizás es una comunidad secreta de aliens visitando la Tierra. Como sea, Enn se enamora de una joven llamada Zan (Elle Fanning), y decide enseñarle las virtudes de la cultura punk.
Diagnóstico: Basada en un cuento corto de Neil Gaiman, Cómo Enamorar a Una Chica Punk incluye elementos autobiográficos del autor, quien creció en un barrio londinense relativamente pobre, y siguió en su adolescencia el movimiento punk con obsesiva devoción. Sin embargo el director John Cameron Mitchell (Shortbus) tomó esa breve historia tan solo como punto de partida, añadiendo excéntricos elementos de fantasía (no podría llamarle realmente "ciencia ficción") como metáfora de los retos que presenta la transición a la vida adulta, los cuales son iguales en cualquier cultura, ya sean los jóvenes punk de Londres, o aliens dadaístas preparándose para devorar a sus crías... o algo así.
Estos contrastantes aspectos ciertamente hacen la película energética y divertida, pero al mismo tiempo se sienten como incongruentes afectaciones que distraen del tema principal (¿el romance entre Enn y Zan, supongo?) y nunca justifican por completo su presencia en esta disparatada historia "coming of age".
Para empeorar la situación, Mitchell tampoco logra conciliar los dispares universos de la película. Su tratamiento del sub-mundo punk en los años setentas se siente falso y superficial (probablemente Enn lo llamaría "poser"), como un ardid estético que no afecta el carácter de los personajes. Claro, usan la ropa apropiada, y hay suficientes referencias para satisfacer a los fans del género, pero todo lo demás es simple decorado para darle un "sabor" cultural a la rebeldía adolescente. Y por otro lado, el asunto de la "colonia" extraterrestre visitando la Tierra para aprender sobre los vicios y virtudes de la humanidad parece un chiste a costillas de la ciencia ficción seria, con "aliens" ridículamente estúpidos que no encajan en la supuesta sabiduría universal de su especie. ¿O tal vez son humanos participando en un culto religioso que planea sacrificar a los discípulos jóvenes como Zan? Cada quien sacará sus propias conclusiones... al menos durante los primeros minutos, antes de que Mitchell disipe el misterio cuando aún parecía interesante.
De hecho, lo que más me gustó de Cómo Enamorar una Chica Punk fueron sus elementos más "terrenales". Por ejemplo, la vida doméstica de Enn, siempre en conflicto con su tolerante madre Marion (Joanna Scanlan); y la amistad entre Enn y sus amigos Vic (A.J. Lewis) y John (Ethan Lawrence), cuyo entusiasmo por la música punk y sus torpes intentos por infiltrarse en fiestas y "tocadas" secretas evoca perfectamente la necesidad de pertenecer a una comunidad que acepta y comprende sus frustraciones e inseguridades (temas recurrentes en la filmografía de Mitchell). Tanto Vic como John tienen pequeñas sub-tramas que no resultan particularmente profundas, pero ayudan a convertirlos en personas reales, en vez de simple "comic relief". Elle Fanning como la inocente/sabia Zan tiene algunas buenas escenas cuando usa sus experiencias "espaciales" para asimilar la ideología de Enn; pero no funciona tan bien cuando adopta el estereotipo cómico de "pez fuera del agua" que desconoce conceptos básicos de la vida en la Tierra, como comer o ir al baño. Finalmente, Nicole Kidman tiene una breve participación en el papel de Bodicea, amargada matriarca de los punks que quiere convertir a Zan en estrella musical. Su personaje no aporta mucho al drama, pero imagino que el nombre de Kidman en los créditos representa valioso "star power" para las ventas internacionales de una modesta cinta "indie" (no me extrañaría que por eso se haya estrenado en cines de México).
Generalmente admiro la sensibilidad experimental de John Cameron Mitchell, pero puedo reconocer cuando el experimento falló. Sin embargo no fue un fracaso total, ya que el humor y los simpáticos personajes (humanos) cumplen la promesa de la historia de Neil Gaiman: el punk y el romance no son incompatibles; solo hay que esforzarse un poco más.
Calificación: 6.5
IMDb
Saturday, June 23, 2018
Lucky
Síntomas: El anciano Lucky (Harry Dean Stanton) vive en un pequeño pueblo fronterizo, pasando sus días viendo televisión, resolviendo crucigramas y visitando el bar local para discutir sobre nada con los mismos amigos de siempre.
Diagnóstico: Lucky es un cálido y sincero homenaje a Harry Dean Stanton, legendario actor de carácter que, a lo largo de seis décadas, participó en cientos de películas y series de televisión donde siempre dejó su marca, ya fuera en una sola escena (como en The Avengers) o en un papel co-estelar (Repo Man), con ese rostro melancólico que se reconocía con afecto, incluso si no se recordaba su nombre.
Desafortunadamente Harry Dean Stanton falleció en Septiembre del 2017, pero en Lucky tenemos suerte (ja, ja) de encontrar una de sus mejores interpretaciones, no solo por su calidad intrínseca, sino porque también sirve para apreciar al individuo detrás de la actuación.
Habiendo dicho eso, Lucky (al igual que su protagonista) es un relato reposado y un poco difuso... casi podríamos decir "bucólico". En vez de contar una historia formal, seguimos a Lucky a lo largo de varios días, observando su rutina y las interacciones que tiene con los habitantes del pueblo. Y entonces ocurre algo inusual que rompe la monotonía, obligándolo a reflexionar sobre cosas que quizás nunca había contemplado en sus noventa años de vida. Pero aún con ese tenue hilo dramático, el director primerizo John Carroll Lynch (otro actor de carácter con una larga y distinguida carrera) prefiere mantener la narrativa abierta y casual, dejando que las cosas transcurran a su propio ritmo, mientras descubrimos un cambio gradual en la actitud de Lucky y las consecuencias que podrían tener en su carácter.
Desde luego la película entera gira alrededor de Lucky, pero Harry Dean Stanton recibe el sólido apoyo de un notable reparto que incluye a Ron Livingston, Ed Begley Jr., Tom Skerrit y James Darren (¿alguien recuerda The Time Tunnel?). Y como Lucky es un proyecto tan pequeño y personal, se antoja posible que estos actores aceptaron participar tan solo por compartir una o dos escenas con Stanton, reconociendo el honor que ello implica. Ah, y desde luego no puede faltar una visita de David Lynch en el papel de Howard, un amigo de Lucky que está desconsolado por haber perdido a su tortuga (llamada "Presidente Roosevelt"). Sus escenas tienen un tono humorístico, pero inspiran genuina emoción con su descripción de lo que representa la tortuga... no solo como mascota, sino en un contexto filosófico más profundo y relevante para la situación de Lucky. Como siempre, David Lynch añade un toque surrealista que enriquece la historia y casi la ubica en el bizarro universo de sus previas colaboraciones con Stanton (como Inland Empire y The Straight Story). Lo cual me recuerda: si disfrutaron el número musical de Harry Dean Stanton en el episodio 10 de Twin Peaks: The Return, esperen escucharlo acompañado por mariachis.
Hablando de música, la ecléctica banda sonora de Lucky va desde Pedro Infante hasta Liberace, y complementa maravillosamente la atmósfera rural "tex-mex" y la plácida actitud de los amigos y conocidos de Lucky, enfrascados en sus propios dramas personales (como la tortuga extraviada), pero siempre atentos y preocupados por el irascible anciano.
Independientemente de sus aciertos o fallas como película, Lucky es un perfecto muestrario del talento de Harry Dean Stanton, resumiendo eficientemente la fuerza de su carácter, el rango de sus emociones y la indescriptible cualidad que lo hizo tan exitoso en su oficio, sin necesidad de alcanzar la engañosa categoría de "estrella de cine". Simplemente un hombre trabajador, haciendo muy bien su trabajo. Ojalá siga haciéndolo en donde quiera que esté.
Calificación: 8.5
IMDb
Friday, June 22, 2018
Jurassic World: El Reino Caído (Jurassic World: Fallen Kingdom)
Síntomas: El Mundo Jurásico cerró definitivamente tras el ataque del Indominus Rex; y ahora, tres años después, la Isla Nublar aún conserva algunos dinosaurios en su ambiente natural. Pero cuando la inesperada erupción de un volcán amenaza con destruir la isla, algunas personas proponen el rescate de los dinosaurios... mientras que otros sugieren abandonarlos para que regresen a la extinción.
Diagnóstico: Recuerdo mi entusiasmo allá por el año 1997, cuando esperaba ansiosamente la secuela de Jurassic Park... y la decepción que sentí con The Lost World y su argumento confuso y pobremente planteado, que se preocupó más por el drama de los insulsos personajes humanos, en vez de continuar la exploración de los maravillosos dinosaurios que capturaron nuestra imaginación en la película anterior.
Y ahora, lamentablemente, Jurassic World: El Reino Caído repite exactamente los mismos errores, pero con mejores efectos especiales y un director bastante creativo, lo cual produce algunos buenos momentos y amplias dosis de ret-con para revivir la mitología de la franquicia. Sin embargo algunos buenos momentos no hacen una buena película, y Jurassic World: El Reino Caído fracasa por una curiosa combinación de ambición y mediocridad, intentando tantas cosas distintas que terminan nublando su propósito y fracturando la narrativa.
Como siempre, no puedo describir específicamente mis quejas sobre Jurassic World: El Reino Caído porque quiero conservar sus sorpresas (buenas y malas). Baste decir que el principio me pareció muy acertado, prometiéndonos una misión concreta (salvar a los dinosaurios), y creando excusas razonables para traer de regreso a Owen Grady (Chris Pratt) y Claire Dearing (Bryce Dallas Howard). Sin embargo los eventos en la Isla Nublar concluyen demasiado rápido, y la película empieza a decaer conforme se sumerge más y más en ridículas complicaciones que incluyen intrigas corporativas, secretos familiares, y un gran plan de los villano que no tiene el menor sentido. En serio, si "los malos" le hubieran seguido la corriente a "los buenos", todos hubieran salido beneficiados, sin darle tantas vueltas al asunto, y sin arruinar (por segunda vez) una lucrativa saga que necesitaba una inyección de ideas frescas, en vez de reciclar los mismos conceptos de siempre (por alguna razón siguen insistiendo en la sub-trama de "dinosaurios como armas bélicas", que ya parecía inverosímil hace veinte años).
Por el lado positivo: los dinosaurios, naturalmente. El estudio Industrial Light & Magic sigue incrementando el realismo de las criaturas, y me alegra decir que el director Juan Antonio Bayona no sufre "obsesión digital", pues igualmente aprovecha los avances en efectos prácticos y "animatronics" para lograr maravillosas interacciones entre los actores y los animales, en un nivel que no habíamos visto hasta el momento. Y, como dije antes, Bayona tiene una desbordante imaginación (con clara afinidad por el cine de terror) para crear imágenes impactantes y surrealistas que se quedarán en mi mente durante mucho tiempo... incluso si no recuerdo cómo llegaron ahí, o cual fue su función dentro de la película. Solo mencionaré un ejemplo: la silueta de un velociraptor contra la luna llena, como si fuera un hombre lobo en las películas de Hammer Films. Ese es tan solo uno de los incongruentes giros que toma el libreto de Jurassic World: El Reino Caído (no me refiero a hombres lobo, sino al estilo "gótico" del tercer acto); y aunque admiré la audacia de los guionistas para crear situaciones únicas, creo que su estrategia fue simplemente imaginar escenas que querían ver, y luego forzar la trama para implementarlas sin mucha lógica ni sentido común.
Tal vez algunas personas dirán: "¿Quién necesita sentido común en una historia sobre dinosaurios devorando mercenarios?" Hasta cierto punto tienen razón. Si lo que quieren son efectos especiales y violencia a nivel PG-13, probablemente Jurassic World: El Reino Caído los dejará satisfechos (¿cómo resistirse a la fusión de "Alien en una Mansión Embrujada"?)(Bueno, estoy exagerando, pero no mucho).
Sin embargo, por mi parte, sentí que Jurassic World: El Reino Caído no supo aprovechar el universo realista y consistente establecido por el novelista Michael Crichton, cuyos fundamentos científicos, económicos y hasta políticos formaron un entorno compatible con la fantasía de "dinosaurios fuera de control". En vez de eso, Jurassic World: El Reino Caído prefiere romper las reglas hasta destruir toda lógica y credibilidad. No niego que fue divertido; pero se siente más como "fan-fiction" que como válida continuación de una historia que requería un manejo más inteligente. En fin... al menos Ian Malcolm (Jeff Goldblum) sigue tan carismático como siempre.
Calificación: 7
IMDb
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