Friday, May 4, 2018
Los Extraños: Cacería Nocturna (The Strangers: Prey at Night)
Síntomas: Una familia se dispone a pasar unos días en la casa rodante de un pariente, pero son interrumpidos por varios jóvenes enmascarados con funestas intenciones.
Diagnóstico: No voy a intentar siquiera parecer objetivo al escribir sobre Los Extraños: Cacería Nocturna. Para empezar, encuentro tediosa la fórmula de "invasión doméstica", donde siempre hay una familia con problemas (o secretos) amenazada por uno o varios psicópatas sin motivo aparente, hasta que todos mueren, o alguien debe hacer algo horrible para sobrevivir. No sé por qué me parece tan desagradable esta premisa. Quizás sea porque prefiero mayor complejidad dramática; o porque se nota demasiado la pereza de guionistas que, bajo el amparo del "nihilismo transgresor", deciden que no hace falta escribir una historia coherente; o tal vez me hace falta algún componente visceral para acompañar el flojo "suspenso" que inspiran estas cintas. Como sea, reconozco que es una actitud hipócrita, ya que frecuentemente disfruto de sub-géneros aún más huecos y trillados, como el cine slasher y las "creature features". Pero, bueno... por una cosa u otra, me desagradan las películas como la original The Strangers (2008), y por eso no tenía muchas ganas de ver la secuela Los Extraños: Cacería Nocturna (por si a alguien le interesa, nunca vi la cinta francesa Ils, supuesta "inspiración" de estas versiones norteamericanas).
Me gustaría decir que Los Extraños: Cacería Nocturna fue mejor que la original... o al menos que intentó algo distinto. Pero no; es más de lo mismo, con algunos buenos actores interpretando personajes unidimensionales que gritan mucho, se esconden, y toman absurdas decisiones en su lucha por escapar de sus agresores.
La película es bastante corta, y aún así me encontré bostezando durante los primeros treinta minutos, mientras conocemos a los esposos Cindy (Christina Hendricks) y Mike (Martin Henderson), su hija rebelde Kinsey (Bailee Madison), y el hijo mayor Luke (Lewis Pullman). Cuando finalmente llegan al "trailer park" donde van a pasar unos días con el Tío Marvin, encuentran a los siniestros jóvenes enmascarados que quieren "divertirse". Y así procede la segunda mitad, con arbitrarias persecuciones y vanos intentos por crear un poco de suspenso mientras presenciamos la exasperante estupidez de los protagonistas (por ejemplo, uno de ellos se deja apuñalar... solo porque sí), y los inexplicables ataques de "Dollface" (Emma Bellomy), "Pin-Up Girl" (Lea Enslin) y "Man in the Mask" (Damian Maffei), quienes tienen la habilidad de moverse sin hacer ruido ni revelar su presencia hasta que llega el momento del sobresalto.
Por el lado positivo (uf...), aprecié la presencia de Christina Hendricks como la madre comprensiva. Y Bailee Madison hace un trabajo decente como la chica rebelde que deberá aprender a ser menos egoísta. La cinematografía es adecuadamente atmosférica, y la música incidental evoca las composiciones electrónicas de John Carpenter, lo cual funciona al mismo tiempo como homenaje y complemento de un par de escenas sombrías que casi revivieron mi entusiasmo por esta película... pero fue falsa alarma. Y la dirección de Johannes Roberts (47 Meters Down) intenta trascender los límites del horror doméstico utilizando todo el "trailer park" como escenario de las persecuciones y asesinatos. Al menos esto añade un poco de variedad y alternativas para lucir la ineptitud de los personajes, así como su costumbre de detenerse a conversar cuando deberían preparar algún tipo de defensa o plan concreto de escape.
Pero, bueno... así es este sub-género, y Los Extraños: Cacería Nocturna afronta de lleno su responsabilidad de matar sin motivo y ofrecer elementos irónicos como contraste de la violencia (por ejemplo, las alegres canciones pop que acompañan los más crueles momentos de la cinta). Personalmente no podría recomendar Los Extraños: Cacería Nocturna... pero obviamente existe un público para este tipo de película, lo cual desde luego respeto. Todos tenemos nuestros "placeres culpables".
Calificación: 6 (solo por los numerosos homenajes a John Carpenter)
IMDb
Thursday, May 3, 2018
Tremors: A Cold Day in Hell
Síntomas: Cuando los "graboides" aparecen en el lugar menos esperado, Burt Gummer (Michael Gross) y su hijo Travis (Jamie Kennedy) se preparan nuevamente para la acción.
Diagnóstico: El prólogo de Tremors: A Cold Day in Hell introduce una fascinante variación en la mitología de los "graboides": ¡ahora también viven bajo las nieves del Ártico! Desafortunadamente el resto de la película se ubica en los mismos parajes semi-desérticos que suele utilizar esta franquicia; supongo que podríamos tomarlo como un mordaz comentario sobre el calentamiento global... o como simple consecuencia de filmar en Sudáfrica, donde no hay tanta nieve como en Canadá, donde supuestamente se desarrolla la historia. Ah, y por si no fuera suficiente engaño, TODOS los personajes (con excepción de las dos estrellas norteamericanas) hablan con acentos africanos, en vez del simpático "eh" canadiense.
Con esas quejas fuera del camino, me complace afirmar que Tremors: A Cold Day in Hell fue mi segunda secuela favorita de Tremors (1990), después de Tremors II: Aftershocks (1996)... lo cual no es un gran halago, considerando la baja calidad de estas películas (aunque también disfruté la precuela ubicada en el Viejo Oeste). Sin embargo Tremors: A Cold Day in Hell (la sexta cinta de la serie) merece reconocimiento por su decente manufactura, entusiastas actuaciones y travieso sentido del humor, que en muchos aspectos emula la original Tremors, una de mis "creature features" favoritas de todos los tiempos.
La historia de Tremors: A Cold Day in Hell es lo mismo de siempre... un diverso grupo de individuos amenazados por los monstruos en un lugar remoto y con pocas posibilidades de escape. Sin embargo, el director Don Michael Paul (también responsable por la inferior Tremors 5: Bloodlines) saca el máximo provecho de sus limitados recursos con ayuda de un libreto ágil y confortable con sus numerosos clichés (¿estará ocultando algo la instalación gubernamental vecina?) para crear un relato muy divertido que no niega sus fallas ni se toma muy en serio, y tampoco espera que nosotros lo hagamos.
Los actores secundarios intentan mantener cierto nivel de seriedad para balancear las ridiculeces de Burt y Travis, los supuestos "especialistas" en graboides que acuden al rescate de los incrédulos científicos en una estación canadiense. La única persona que les cree es una joven estudiante llamada Valerie (Jamie-Lee Money), pues tiene una conexión con el pasado de Burt. A partir de eso empiezan los violentos ataques subterráneos, muchos disparos (Burt sigue obsesionado con las armas de fuego), y constantes discusiones entre el irascible cazador y sus escépticos "protegidos", hasta que eventualmente reconocen que Burt sabe lo que hace... incluso si sus estrategias no siempre tienen sentido.
En realidad admiro la convicción de Michael Gross para interpretar a Burt Gummer, un personaje que empezó como caricatura... y, bueno, sigue siendo una caricatura, pero con rasgos humanos que lo hacen casi entrañable. Es como una combinación de Ash Williams y R. Lee Ermey (que en paz descanse), equipado con una inagotable provisión de insultos creativos (casi siempre dirigidos a su hijo) y frases pintorescas para describir los horrores de los graboides. Por su parte, Jamie Kennedy regresa en el papel de Travis, repitiendo la excelente química con su "padre", y hasta logrando una evolución medianamente creíble como "héroe de acción". También me gustó el trabajo de Jamie-Lee Money como Valerie McKee (los fans de Tremors adivinarán su conexión con la original), y de Paul du Toit como Mr. Cutts, el obligatorio agente gubernamental que sabe más de lo que dice. O quizás es tan inepto y cobarde como parece.
Los efectos especiales son excelentes para estándares del Cine B, con un buen balance de criaturas digitales, tentáculos prácticos, y efectos físicos (explosiones, stunts, etc.) que podrán ser modestos en escala, pero están perfectamente ejecutados para darle realismo a los ataques de los graboides. Y aunque me pareció innecesaria una sub-trama melodramática entre padre e hijo, los resultados ofrecen una adecuada mezcla de ingenio/estupidez para terminar la cinta con una sonrisa.
Entonces, Tremors: A Cold Day in Hell no será una obra de arte, pero me pareció una sólida "B-Movie" que rescata parcialmente los valores de la original, y añade suficiente personalidad para disfrutarse por sí misma. Es raro cuando una franquicia revive tan tarde y con aceptables resultados; será mejor no analizarla demasiado, y disfrutarla mientras dure.
Calificación: 8
IMDb
Wednesday, May 2, 2018
The Man From Earth: Holocene
Síntomas: Hace diez años el Prof. John Oldman (David Lee Smith) reveló un gran secreto a sus mejores amigos durante una cena de despedida. Y ahora, bajo el nombre de John Young, da clases en una universidad californiana... pero algunos estudiantes empiezan a sospechar sobre la auténtica identidad de su profesor.
Diagnóstico: En el 2007, la película The Man From Earth contribuyó a la formación de una nueva corriente que podríamos llamar "ciencia ficción minimalista", donde los elementos fantásticos o especulativos no se manifiestan con efectos especiales, sino con simples diálogos y situaciones que capturan nuestra imaginación con mayor potencia que cualquier alien digital o ruidoso combate espacial. Así, obras como Primer, Coherence y Safety Not Guaranteed estimularon el resurgimiento de las ideas como fundamento de la ciencia ficción, en vez del hueco espectáculo visual que Hollywood acostumbra vender.
Y ahora, diez años después, The Man From Earth: Holocene continúa la historia de John Oldman/Young con amplias dosis de imaginación, expandiendo el universo del personaje e introduciendo nuevos misterios a su inusual existencia. Entre ellos: los cambios que experimentó su cuerpo en la última década (una manera bastante ingeniosa para explicar el envejecimiento real del actor David Lee Smith); las consecuencias de aquella memorable velada donde reveló su secreto; y las sospechas de sus jóvenes estudiantes, quienes descubren pistas de algo tan inverosímil que no podría ser cierto... ¿o sí?
En vez de limitarse a una velada de sobremesa, el director Richard Schenkman explora múltiples eventos y relaciones, incluyendo la vida personal de Oldman, sus actividades escolares, y la influencia que ha tenido en las personas que lo rodean. Estas nuevas perspectivas fortalecen el desarrollo del protagonista, haciéndolo más "normal" y al mismo tiempo más distante de la humanidad, con esa enigmática aura pseudo-espiritual que trasciende sus vastos conocimientos de historia y religión.
Por el lado negativo, esta expansión de su entorno a veces conduce a conflictos forzados que se sienten fuera de lugar en la cerebral narrativa de la cinta. Y las actuaciones del elenco secundario tienden a flaquear en momentos clave, perdiendo la resonancia que el director probablemente esperaba. La excepción es el gran Michael Dorn en el papel del rector universitario que cultivó una genuina amistad con el Prof. Young; fue un placer encontrar a Worf actuando (¡y muy bien!) sin maquillaje.
A pesar de sus limitaciones económicas y titubeos artísticos, me gustó el nuevo enfoque que The Man From Earth: Holocene aporta a la mitología establecida en la cinta original. El final es tan abrupto que se siente como un terrible error, pero una escena post-créditos (así como un comentario del director) explica todo... o al menos lo necesario para dejarme satisfecho y al mismo tiempo curioso sobre el rumbo que podrían tomar futuras secuelas. Hablando de lo cual, los productores de The Man From Earth: Holocene tomaron la arriesgada decisión de distribuir gratuitamente su película (no solo en el sitio oficial ManFromEarth.com, sino subiéndola a sistemas de "file sharing"), solicitando donativos voluntarios bajo el "sistema de honor" (el sitio estaba fallando cuando intenté donar, pero finalmente logré hacerlo). De este modo The Man From Earth: Holocene no solo es una interesante historia de ciencia ficción, sino una pionera de nuevos canales de distribución que benefician a todos... siempre y cuando la gente decida pagar. Creo que es una solución razonable para seguir disfrutando películas con gran calidad e imaginación, aunque no tengan explosiones ni monstruos digitales. Hay lugar para ambos estilos, y los dos merecen nuestro apoyo.
Calificación: 8.5
IMDb
Monday, April 30, 2018
Batman Ninja
Síntomas: Cuando intenta detener un experimento de Gorilla Grodd (voz de Fred Tatasciore), Batman (voz de Roger Craig Smith) viaja accidentalmente en el tiempo y despierta en la era feudal de Japón, donde descubre algunos rostros conocidos...
Diagnóstico: Inicialmente pensé que Batman Ninja sería una historia "Elseworlds" (como la reciente Batman: Gotham by Gaslight), pero no fue así, lo cual genera graves problemas de credibilidad que requieren múltiples coincidencias y ridículos "deus ex-machina" para justificar la presencia de tantos aliados y enemigos de Batman en el siglo catorce. Sin embargo, al poco tiempo me di cuenta de que Batman Ninja jamás intentó contar una historia lógica ni consistente con el resto del Universo Animado de DC Comics. En vez de eso, Batman Ninja es un exuberante capricho creativo que sirve como excusa para lucir increíble animación clásica y digital, sorprendentes efectos especiales, y un minucioso diseño de arte que combina “steampunk” y cultura feudal japonesa como jamás había visto en la pantalla.
Y probablemente no la había visto porque no soy seguidor del "anime". Sin embargo Batman Ninja (producida por Warner Bros. Japan) es un homenaje a la exagerada estética de la animación japonesa y su exuberante imaginación, la cual no persigue "realismo", sino exaltadas emociones y dramatismo que no siempre es fácilmente asimilado por los neófitos en estos asuntos. Como yo.
Esto significa que Batman Ninja es un desastre como historia. Las cosas ocurren sin causa ni consecuencia; el carácter de los personajes cambia de escena a escena para justificar una nueva pelea entre clanes ninjas, o alguna incongruente fusión de tecnología pre-industrial con elementos futuristas. Y aunque algunos actores de voz son los mismos que en el Universo Animado, su trabajo se siente hueco e impersonal; como si hubieran grabado sus diálogos sin adecuada dirección ni comprensión del argumento.
Habiendo dicho eso... Batman Ninja es una cinta visualmente ESPECTACULAR. El director Junipei Mizusaki y sus diseñadores parecen competir por superar su trabajo en cada nueva escena. Si al principio sorprende el Batimóvil multi-transformable, esperen el final cuando... bueno, no quiero arruinar las sorpresas de Batman Ninja. Además, probablemente pensarían que estoy bromeando. Solo diré una cosa: ejército de monos.
Lo cual me hizo pensar que los "problemas" de Batman Ninja no radican exclusivamente en un libreto perezoso que quiere llegar a "lo bueno" tan pronto como sea posible, sin perder tiempo en detalles como lógica e integridad narrativa; además de eso, la otra parte del problema es que algunos factores culturales se perdieron en la traducción (literal y metafórica) de simbolismo religioso y político que obviamente no alcancé a comprender... pero al menos noté su presencia, y las consecuencias de mi ignorancia sobre el feudalismo japonés del Siglo XIV (podría ser XII o XV). Pero al menos aprendí algo con el impresionante interludio donde Batman visita una pareja de campesinos, animado en el estilo de las acuarelas japonesas "emakimono".
En circunstancias normales, Batman Ninja sería la peor película del Universo Animado de DC Comics (aunque ni siquiera puedo asegurar que pertenece a dicha serie); pero tan solo por sus extraordinarias imágenes y desenfrenada creatividad merece una entusiasta recomendación, sobre todo para fans del steampunk y para quienes están cansados de los mismos conflictos entre Batman y su galería de pintorescos villanos... los cuales nunca habían sido tan pintorescos como en Batman Ninja. Será difícil sacar a "Catwoman Geisha" de mi mente.
Calificación: 7.5 (Promedio entre horrible historia y brillantes visuales)
IMDb
Friday, April 27, 2018
Avengers: Infinity War
Síntomas: El titán Thanos (Josh Brolin) continúa su búsqueda de las seis Gemas Infinitas, y para obtenerlas tendrá que enfrentar a diversos héroes en el espacio y en la Tierra.
Diagnóstico: Sabía de antemano que Avengers: Infinity War no sería una fiel adaptación de la clásica novela gráfica The Infinity Gauntlet; pero aún así me sorprendió la increíblemente satisfactoria fusión de ese libro con los temas y personajes del Universo Cinemático de Marvel, el cual culmina después de diez años con un óptimo balance de humor, melodrama y acción, respaldados por el historial que compartimos con personajes tan memorables que se han vuelto parte integral de la cultura popular. ¿Quién hubiera imaginado ésto cuando se estrenó Iron Man allá por el 2008, enfrentando el escepticismo de "fanboys" como yo?
Tal vez el productor Kevin Feige lo imaginó desde el principio, reconociendo las conexiones entre los personajes como ingrediente indispensable para fortalecer la mitología y establecer una narrativa congruente que trasciende la visión de los creadores individuales (tal como ocurre en los comics). Y eso es lo que celebra Avengers: Infinity War.
Claro, el libreto (co-escrito por Christopher Markus y Stephen McFeely) es un modelo de ritmo y estructura, manteniendo las cosas en movimiento a lo largo de dos horas y media con múltiples grupos de personajes distribuidos por el universo, cada uno con una función específica y consistente con la Gran Misión de la película. Los efectos son asombrosos, recreando una multitud de locaciones con gran realismo y atención al detalle, tanto en nuestro planeta como en... otros lugares. Y los actores... bueno, a estas alturas todos (hasta los relativamente nuevos) están firmemente compenetrados con sus respectivos papeles, y conocen su lugar en el denso rompecabezas de la sagrada Continuidad que de algún modo se siente meticulosamente construida, y al mismo tiempo más espontánea y orgánica que en muchas otras cintas de Marvel.
Sin embargo lo que mejor recuerdo al salir del cine son esas conexiones, nuevas y antiguas, que revelan inesperadas facetas de los héroes (¡y villanos!), logrando que Avengers: Infinity Wars sea más que la suma de sus partes.
Para no extenderme mucho con repetitivas alabanzas, mencionaré algunos detalles que no me gustaron (y realmente son detalles... nada significativo que pudiera opacar la abrumadora experiencia visceral y emocional de Avengers: Infinity War).
Con tantos personajes en juego es inevitable relegar algunos a segundo (o tercer) plano, separándolos de la acción principal durante tanto tiempo que en ocasiones me costó trabajo recordar dónde estaban, o cual era su importancia en el contexto de la trama. Y, tal vez reconociendo eso, los guionistas incorporaron una serie de obstáculos forzados que se sienten como "side-quests" en un videojuego, más útiles como relleno que como parte fundamental del relato. Por ejemplo, cuando Thor tiene que visitar Rivende... perdón, "Nidavellir".
Igualmente sentí de vez en cuando la "fatiga digital" que inspiran las obras de Marvel, con tantos héroes digitales peleando contra villanos digitales en escenarios digitales, todo muy bien hecho, pero con esa vaga artificialidad que reduce su impacto dramático. Y lo mismo podríamos decir del blando estilo visual que ya se convirtió en el estándar de Marvel. Por otro lado, quizás este no sea el momento de tomar riesgos, sino de unificar el Universo entero. Dejemos los caprichos creativos para las cintas individuales.
En cierto modo Avengers: Infinity War podría ser mi película favorita de Marvel... sin embargo, no hubiera sido posible sin todo lo realizado previamente, convirtiéndola en algo así como los "Grandes Éxitos"... los mejores cortes del pasado, junto con un par de piezas nuevas para completar la experiencia. Lo único malo es que sentiré muy largo el año que falta para el estreno de la secuela, Avengers 4 (o cualquiera que vaya a ser su título oficial). Pero, bueno... al menos la escena post-créditos sugiere un futuro muy interesante, y para eso solo faltan diez meses. Uf.
Calificación: 10
IMDb
Thursday, April 26, 2018
The Female Brain
Síntomas: La Dra. Julia Brizendine (Whitney Cummings) ha dedicado su carrera a estudiar el cerebro humano (particularmente el femenino) para desentrañar los misterios de las relaciones personales. Sin embargo, lo que parece claro en teoría resulta más complicado en la práctica.
Diagnóstico: Sé que la comediante Whitney Cummings no es para todos los gustos, pero es difícil negar que sus estridentes monólogos incluyen agudas observaciones sobre el comportamiento humano, mostrando una profundidad analítica que pocos humoristas alcanzan, y muchos jamás intentan.
Y ahora, en su debut como directora, Cummings condensa sus ideas (y las del epónimo libro escrito por Louann Brizendine) en The Female Brain, una mediana comedia romántica rescatada por fascinantes comentarios sobre la eterna "guerra entre los sexos" que van más allá de "los hombres nunca tapan la pasta de dientes".
Para lograr esto, Cummings (también co-autora del libreto) examina tres parejas estables en distintos momentos de su relación. Así tenemos a Steven (Deon Cole) y Lisa (Sofía Vergara), casados desde hace más de una década y empezando a sentir los efectos de la monotonía, que tratan de aliviar con métodos cada vez más extremos. Lexi (Lucy Punch) y Adam (James Marsden) llevan un año juntos, pero ella sigue empeñada en "cambiar" todos los detalles irritantes de su pareja. Finalmente, la emprendedora Zoe (Cecily Strong) no quiere depender del dinero de su esposo Greg (Blake Griffin), un famoso atleta, y por eso está obsesionada con establecer su propio negocio. Ah, y mientras todo esto ocurre, Julia misma encuentra un inesperado admirador (Toby Kebbell) que pretende iniciar un romance.
Así, con ayuda de estos "conejillos de indias", Cummings explora los retos del romance moderno desde el punto de vista neurológico, donde encontramos la raíz de actitudes asignadas tradicionalmente a alguno de los sexos: ¿Por qué les gusta "el chisme" a las mujeres? ¿Por qué los hombres son más celosos? ¿Por qué ambos géneros tienen opiniones contradictorias sobre la intimidad? Julia piensa que todo se reduce a hormonas y procesos químicos en el cerebro... pero eventualmente debe reconocer que los sentimientos no siempre obedecen el método científico.
Esta irregular fusión de "ciencia" y comedia tiende a tropezar de vez en cuando, pero en general me gustaron las ideas propuestas por Cummings como guionista, y también su ejecución de la cinta como directora. Con tantos elementos narrativos en juego se ve obligada a utilizar abundantes clichés y situaciones prefabricadas; sin embargo creo que su mensaje resulta suficientemente interesante para disculpar la torpe presentación.
Por el lado de los actores, creo que todos hacen un buen trabajo, destacando Cecily Strong y Blake Griffin como la pareja "desbalanceada" por factores económicos; Strong desde luego tiene amplia experiencia cómica en Saturday Night Live, y sabe balancearla con los requerimientos dramáticos de su papel (que no son muy complicados, a decir verdad). Judy Punch aprovecha su exuberancia personal para suavizar la ansiedad de la mujer perfeccionista que necesita "arreglar" a su novio. Aunque Punch tiene una rutina muy específica, siempre encuentra los papeles idóneos para aprovechar ese limitado rango, y el resultado me parece invariablemente divertido. Finalmente, Cummings misma se siente rígida como la neuróloga que cree tener todas las respuestas de la vida (revelación personal: me identifiqué bastante con su fría y determinista interpretación del mundo); aunque terminé admirando su audacia para interpretar un personaje arrogante e imperfecto, sin perder la simpatía del público.
Bueno, al menos la mía; entiendo perfectamente que The Female Brain será una experiencia positiva o negativa dependiendo de la tolerancia que cada espectador sienta por Whitney Cummings y su estilo de comedia, que ha veces se ha descrito como "militancia feminista". En lo personal sentí la película bien balanceada, a veces simplista, pero a fin de cuentas con la noble intención de examinar asuntos muy emocionales desde una perspectiva sobria y racional. Tal vez The Female Brain sea la primera comedia que funcionaría mejor como "TED Talk" (de hecho ya existe)... pero aún así me inspiró a tapar la pasta de dientes. Al menos hoy; ya veremos mañana.
Calificación: 8
IMDb
Tuesday, April 24, 2018
El Espíritu del Mal (Pyewacket)
Síntomas: La joven Leah Reyes (Nicole Muñoz) conjura un espíritu del bosque para matar a su madre (Laurie Holden), con quien pelea constantemente desde el fallecimiento de su padre. Sin embargo, la invocación tendrá graves consecuencias para ambas mujeres.
Diagnóstico: No sé si Pyewacket pertenece a muchas categorías del cine de horror, o si no encaja en ninguna. La historia abarca temas muy variados y el resultado no es malo... simplemente demasiado superficial para funcionar adecuadamente en cualquiera de los niveles que intenta abordar.
A pesar de la sinopsis descrita arriba, Leah Reyes (Nicole Muñoz) no es una fría psicópata dispuesta a matar a su propia madre para que deje de interferir en sus planes. Por el contrario, Leah es una adolescente normal, con las mismas inseguridades que afligen a sus compañeros en la escuela, y con una complicada situación familiar que la pone en constante conflicto con su madre (Laurie Holden), quien tampoco es una tirana, sino una mujer agobiada por su reciente viudez y las dificultades de empezar una nueva vida como mujer independiente. Entonces, después de una gran pelea, Leah realiza un ritual en el bosque para invocar un espíritu llamado "Pyewacket", sin saber realmente lo que ocurrirá. Leah está obsesionada con el ocultismo, la cultura "dark", y las novelas de terror, pero sólo como fantasías que la confortaron durante la amarga experiencia de perder a su padre. Entonces, al igual que cualquier adolescente, la joven sigue un capricho impulsivo que se sale de control por no pensar en las consecuencias. ¿A quién no le ha pasado?
Claro, el "capricho" de Leah es más grave por despertar fuerzas que no puede controlar. Y aquí es donde el director Adam MacDonald divide la atención entre los aspectos sobrenaturales de la historia y el estudio de carácter de Leah, quien debe enfrentar un monstruo que podría ser una alegoría de las responsabilidades de la vida adulta, o un genuino espíritu del bosque empeñado en cumplir su misión... sin importar que la incipiente "bruja" haya cambiado de opinión.
Las actuaciones de Nicole Muñoz y Laurie Holden son profundas y detalladas, conservando los inquebrantables lazos familiares durante las agrias peleas y recriminaciones que provocan sus contradictorios puntos de vista. Y cuando las disputas domésticas se mezclan con ruidos nocturnos y sombras amenazadoras, sus reacciones se mantienen honestas y creíbles, lo cual inspira bastante tensión... pero no logra coronarla con un desenlace contundente que justifique el suspenso.
De cualquier modo me gustó el final, aunque no fue lo que esperaba. Y, en el aspecto visual, Pyewacket genera una sombría atmósfera apoyada por tenebrosos bosques llenos de misterio y toques de "magia rural", similar a la que vimos en The Ritual o incluso la clásica The Wicker Man (claro, guardando proporciones).
Hablando de lo cual, ésta es la segunda película del director Adam MacDonald centrada en los bosques canadienses (la primera fue Backcountry, que tal vez me gustó más), y aunque son muy distintas, muestran las consecuencias de incursionar en territorio hostil (literal y metafórico) sin suficiente preparación para afrontar lo desconocido. Es una buena moraleja, supongo, pero Pyewacket se queda a la mitad de la lección y no alcanza el impacto prometido. No sé si fue falta de ambición por parte del director, o temor a caer en algunos clichés de terror; sin embargo siento que Pyewacket debió llegar más lejos para cumplir cabalmente su misión dramática y emocional. Admiro la sutileza en estos temas, pero a veces hace falta exagerar para dejar satisfecho al público.
Calificación: 7
IMDb
Monday, April 23, 2018
Demon House
Síntomas: El investigador paranormal Zak Bagans documenta el caso más difícil de su carrera, centrado en una modesta casa en la ciudad de Gary, Indiana.
Diagnóstico: Había leído comentarios positivos sobre Demon House, pero la vi con expectativas bastante bajas porque, con el paso del tiempo, he desarrollado gran desconfianza por cualquier "documental" que asegura demostrar la existencia de espíritus, demonios, o cualquier otro fenómeno sobrenatural, lo cual siempre ha conducido a exactamente NADA... videos confusos, audio ininteligible, y cuestionables testimonios de individuos que podrían ser actores pagados... y nunca son buenos actores.
Además, me gustaría imaginar que cualquier "prueba" remotamente creíble sobre estos fenómenos se difundirá en un contexto más crítico y analítico que un documental semi-amateur, o un episodio de los incontables programas de televisión dedicados a estos temas... incluyendo Ghost Adventures, creado y producido por Zak Bagans, el director/narrador de Demon House.
De cualquier modo el sobrio tono de Demon House y sus ocasionales intentos de imparcialidad ayudan a compensar su rutinaria estructura, haciéndolo más tolerable que otros "documentales" que fallaron porque exageraron demasiado y no lograron mantener viva la incertidumbre del espectador, ni crearon una tangible atmósfera de suspenso y terror.
Tal vez sea buen momento para aclarar términos: al decir "documental" no me refiero a las películas de "found footage" al estilo de The Blair Witch Project (videos recuperados de individuos que desaparecieron misteriosamente... o algo así). Por el contrario, Demon House aspira a ser un documental "serio" con narración, entrevistas, recreaciones de eventos pasados, y grabaciones directas de la investigación realizada por Bagans y su equipo de producción. En otras palabras: un episodio de noventa minutos de Ghost Adventures (o Ghost Hunters, o Fact of Fiction, o cualquiera de los múltiples programas de idéntica manufactura que infectaron los canales de cable durante la década pasada).
En esos términos Demon House me pareció entretenida, con una gradual acumulación de "evidencia" para insinuar que algo raro ocurre en una pequeña casa en la ciudad de Gary, Indiana... la cual Bagans decide adquirir y convertir en su laboratorio personal de investigación paranormal. Y, mientras llega su gran experimento (encerrarse una noche totalmente solo en la casa), podemos ver entrevistas con los previos ocupantes, quienes sufrieron perturbadoras instancias de posesión; con los policías y trabajadores sociales que acudieron a las llamadas de auxilio de esa familia; y, desde luego, con el sacerdote que condujo los exorcismos de los niños poseídos.
A fin de cuentas las conclusiones de la investigación son muy vagas y los métodos de Bagans se sienten absolutamente arbitrarios. Sin embargo, el desarrollo de Demon House me pareció interesante y con el grado justo de escepticismo para nivelar sus descabelladas afirmaciones, trémulos testimonios, y la ausencia total de evidencia. Por otro lado, sabía desde el principio que Demon House no llegaría a algo concreto; solo quería noventa minutos de entretenimiento semi-realista, y obtuve lo que buscaba. No puedo culpar a Bagans por no motivar mejor a los espíritus. Quizás logrará eso en algún episodio de Ghost Adventures.
Calificación: 7
IMDb
Saturday, April 21, 2018
Reencuentro (Last Flag Flying)
Síntomas: Tres veteranos de Vietnam emprenden un melancólico viaje para enterrar al hijo de uno de ellos, quien murió en la guerra de Irak.
Diagnóstico: Creo que las mejores películas de Richard Linklater no buscan contar una historia concreta, sino presentarnos ideas interesantes por medio de personajes muy humanos, cuya interacción genera una maravillosa espontaneidad más satisfactoria que cualquier narrativa formal. Entre esas cintas podría mencionar la trilogía que comenzó con Before Sunrise, la onírica (literalmente) Waking Life, y desde luego Boyhood, su reciente éxito crítico y comercial. Habiendo dicho eso, mi favorita de Linklater sigue siendo School of Rock, la cual no encaja para nada en esa descripción... aunque tampoco estoy diciendo que sea "la mejor" de su filmografía.
Sin embargo Reencuentro pertenece exactamente a ese estilo fílmico, desenfadado pero sin descuidar las emociones que se agitan por debajo de la superficie, a veces explotando en momentos catárticos que pueden ser tristes, graciosos, o tan devastadoramente honestos que solo queda admirar el inusitado talento del cineasta y su perfecto manejo del reparto.
La trama de Reencuentro emula los altibajos de la vida... esa inexplicable sucesión de risas y lágrimas que pueden surgir de un momento a otro, revelando que hasta las más profundas convicciones son capaces de transformarse en un santiamén cuando se examinan desde otra perspectiva... quizás una perspectiva que no entendíamos hasta que encontramos la clave para descifrarla. Es increíble cómo una situación tensa puede convertirse en una sincera carcajada, y viceversa; pero siempre en función de definir el carácter de los personajes.
Toda esta palabrería significa que Reencuentro es una de esas películas con una historia vaga y minimalista; Doc (Steve Carell), Mueller (Laurence Fishburne) y Sal (Bryan Cranston) viajan en automóvil a la base militar donde recibirán el féretro del joven soldado muerto en Irak; y la abrumadora presión emocional del recorrido invita toda clase de conversaciones, a veces amistosas, a veces antagónicas, y siempre con un importante mensaje para el espectador, incluso si no comprendemos su significado de inmediato.
En cierto modo podríamos encasillar Reencuentro dentro del cine anti-bélico; sin embargo eso limitaría demasiado su considerable ambición, que no se reduce a criticar al ejército ni la política de aquel entonces (la trama se desarrolla en el año 2003). Para crédito de Linklater, nunca teme mostrarnos el otro lado de la moneda... en esta caso, los militares que se resisten a dejar que un héroe de guerra sea sepultado sin los honores que merece. Claro, es bastante obvia la postura del director, pero también es admirable la imparcialidad con la que examina situaciones imposibles de resolver.
Finalmente, un pequeño misterio de la vida (¡Peligro! ¡Diatriba del anciano!): ¿Por qué Reencuentro no recibió numerosas nominaciones a cualquiera de los grandes premios cinematográficos del año pasado? ¿Habrá sido por su ambigua postura ideológica? No, yo creo que la razón del "snub" fue la productora Amazon Studios. Como bien sabemos, la industria cinematográfica está enojada (celosa) por la calidad que está adquiriendo el cine que no es cine de verdad porque se transmite a través de pantallas y dispositivos caseros que no encajan en el ritual divino del Cine Tradicional (sarcasmo). En fin... por eso no me interesan las premiaciones. Están dominadas por el lado económico de la industria, y hace mucho dejaron de ser una genuina celebración de la calidad, fuerza y diversidad de cineastas visionarios (Fin del sermón).
Mi única queja sobre Reencuentro es que ciertos pasajes se sienten truncados y superfluos (por ejemplo, el interludio en Nueva York). Sin duda ofrecen buenos momentos de humor y valiosos antecedentes sobre los tres amigos, pero también hacen más notorio el origen literario del relato (basado en la novela Last Flag Flying, de Darryl Ponicsan), así como las dificultades de condensar un libro en un tiempo relativamente corto.
Como dije, School of Rock sigue siendo mi película favorita de Richard Linklater; sin embargo me atrevería a decir que Reencuentro es su obra más madura y satisfactoria en todos los niveles, abierta a explorar ideas contradictorias, y siempre respetuosa de la gente e instituciones que intenta criticar... o al menos determinar por qué merecen ser criticadas. Quién hubiera pensado que el "slacker" de Austin alcanzaría este triunfo artístico.
Calificación: 10
IMDb
Friday, April 20, 2018
Verdad o Reto (Truth or Dare)
Síntomas: La joven Olivia (Lucy Hale) y varios amigos disfrutan su último "spring break" en una playa mexicana. Entonces un hombre los invita a una iglesia abandonada donde inician un juego de "verdad o reto", sin saber que las consecuencias serán mortales.
Diagnóstico: Otra blanda y desganada producción que intenta capturar al público adolescente con la misma fórmula de "horror juvenil" que hemos visto en incontables bodrios "PG-13" (como The Bye Bye Man, Wish Upon y Satanic). Y no es que este nicho sea malo por sí mismo; simplemente hay películas que no se esfuerzan lo suficiente para aprovechar sus limitados recursos.
La sinopsis de Verdad o Reto lo dice todo: un grupo de jóvenes encuentra un fenómeno sobrenatural y empiezan a morir uno por uno, obligando a los sobrevivientes a resolver el misterio para escapar con vida. Y, mientras tanto, sabemos que habrá abundante melodrama, sobresaltos y quizás un poco de romance para balancear el supuesto "horror".
El libreto se escribe solo... con ayuda de la fotocopiadora, que en este caso tomó la premisa de It Follows y la diluyó con un confuso juego de "verdad o reto", cuyas reglas parecen arbitrarias y confusas hasta el desenlace, cuando algunas tardías explicaciones le dan más sentido a la película. Sin embargo, fue demasiado tarde para recuperar el interés que perdí durante el tedioso comienzo.
Es casi tradición que las estrellas televisivas se gradúen a la pantalla grande con alguna inocua cinta de terror (algunos ejemplos: Nina Dobrev, Bella Thorne, Miranda Cosgrove, Leighton Meester y Jessica Lowndes), y ahora le toca el turno a Lucy Hale (más conocida por Pretty Little Liars), con resultados generalmente aceptables. El director Jeff Wadlow tuvo el acierto de incorporar a la narrativa la inocente apariencia de Hale y su imagen de "niña buena", estableciendo obstáculos que desafían la moralidad de Olivia, así como su tendencia a hacer lo correcto en cualquier situación (por ejemplo, al principio de la película Olivia se dispone a pasar sus vacaciones construyendo casas para "Habitat for Humanity", hasta que su mejor amiga la convence de ir a una playa mexicana)(En efecto, Verdad o Reto pertenece tangencialmente al sub-género de "No Vayan a México Porque Van a Morir", el cual quizás veremos con mayor frecuencia en el entorno cultural contemporáneo)(Fin del mini-comentario político). Acompañando a Hale tenemos una homogénea colección de rostros atractivos pero olvidables, con la excepción de Violett Beane en el papel de Markie, la mencionada mejor amiga. Y no lo digo por su cabello rubio y ojos verdes, sino porque Beane realmente posee una fuerte presencia escénica, de modo que sus momentos "dramáticos" me parecieron más convincentes que los de la estrella principal (lo cual no es decir mucho, pero bueno...)
En cuanto al "horror", Verdad o Reto ofrece un poco de suspenso, muertes "limpias" con mínima sangre (también es "PG-13", desde luego), y las obligatorias tensiones personales que por alguna razón se vuelven más importantes que la amenaza mortal del juego maldito.
Para ser justos, Verdad o Reto mejora un poco durante el tercer acto, cuando se explica el origen de la maldición y se revelan secretos más sustanciosos que el insulso triángulo romántico de los protagonistas. Sin embargo para ese momento ya había visto mi reloj decenas de veces, esperando el bendito final... que resultó inesperadamente cruel y perturbador. Ese detalle, junto con el aceptable trabajo de Lucy Hale y Violett Beane justifican la más tenue recomendación para Verdad o Reto; pero siempre será mejor ver de nuevo It Follows, o alguna otra cinta de Blumhouse que no insulte tanto la inteligencia del público adolescente. Algunas sugerencias: Happy Death Day, Ouija: Origin of Evil, y Viral. No serán perfectas, pero confirman que el horror juvenil puede llegar más lejos con un poco de visión y talento.
Calificación: 6
IMDb
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