Saturday, November 4, 2017

Thor 3: Ragnarok (Thor: Ragnarok)



Síntomas: Hela, la Diosa de la Muerte (Cate Blanchett), regresa a Asgard para cumplir la terrible profecía de Ragnarok. Entonces Thor (Chris Hemsworth) trata de impedirlo, pero termina como prisionero en un lejano planeta, con pocas probabilidades de escape.

Diagnóstico: Por alguna razón Thor 3: Ragnarok me pareció más una secuela de Guardians of the Galaxy que de Thor: The Dark World.
Aclaro: ninguno de los Guardianes aparece en Ragnarok, pero el tono humorístico que cultivó el director Taika Waititi, y el colorido diseño de producción y delirantes secuencias de acción espacial me recordaron mucho el trabajo de James Gunn en Guardians 1 y 2.
Sin embargo, Thor 3: Ragnarok también se siente como una auténtica película de Taika Waititi, gracias a su desenfadado estilo narrativo (que tanto admiré en What We Do in the Shadows y Hunt for the Wilderpeople), pero ahora adaptado a la inmensa escala del Universo Cinemático de Marvel, donde sabemos que encontraremos acción desmesurada y planetas en peligro (¡o quizás el Universo entero!)... así como una marcada ausencia de genuino drama y gravedad emocional.
Lo cual no es necesariamente malo. Thor 3: Ragnarok me pareció la mejor película en la trilogía de Thor, en parte porque finalmente se rompió la incierta tregua entre fantasía y ciencia ficción que los previos directores (Kenneth Branagh y Alan Taylor) temieron explorar con mucho detalle; y porque el Universo Marvel se ve enriquecido por este brillante "team-up", que no solo respeta la continuidad (uno de los mejores elementos de los comics que rescataron en estas películas), sino que añade "corazón" a dos personajes que ya conocíamos, pero que necesitaban algún tipo de catarsis para dar el siguiente paso en su desarrollo personal.
Con esto quiero decir que (¿SPOILER? Espero que no, considerando que su presencia se revela en todos los trailers y demás publicidad) la alianza entre Thor y Hulk es uno de los mejores elementos de Thor 3: Ragnarok. Además de su poder físico, no tenían mucho en común en las cintas de Avengers, y parecían los menos apropiados para una "buddy movie"... pero la química entre Chris Hemsworth y Mark Ruffalo (o los animadores que le dan vida a Hulk) es innegable, complementando sus mutuas habilidades con apropiadas inseguridades sobre su posición dentro del equipo... e incluso como parte de sus respectivas razas (asgardiana y humana, respectivamente). Los demás actores realizan igualmente un sólido trabajo en sus excéntricos roles, desde Jeff Goldblum como un megalomaniático líder extraterrestre, hasta Tessa Thompson como una "recolectora" que consigue esclav... perdón, "prisioneros con trabajo" para competir en brutales peleas para diversión de las multitudes.
Y, me alegra decir que Thor 3: Ragnarok también supera a las previas cintas de Thor por la fuerza de su villano (o villana). No podría decir que la actuación de Cate Blanchett sea "buena" en el sentido convencional, pero encaja perfectamente en el bombástico tono de la cinta, presentando una antagonista maligna y suficientemente carismática para invitarnos a reflexionar sobre su siniestro plan. Bueno, quizás sus razones solo son válidas desde su punto de vista... pero aún así me parecieron menos "random" que tantos otros villanos de Marvel sin motivación ni personalidad.
Finalmente, si alguien temía que un modesto director neozelandés especializado en pequeños melodramas "indie" no lograría crear las épicas imágenes necesarias para una aventura multi-dimensional con legendarios héroes y villanos... no se preocupen. Con apoyo de los diseñadores Dan Hennah y Ra Vincent, y de más de diez estudios de efectos especiales, Thor 3: Ragnarok fue una de las más satisfactorias experiencias visuales del Universo de Marvel. Claro, no es tan ambiciosa como Doctor Strange o Guardians of the Galaxy 2, pero me gustó más su combinación de "hi-tech" y "low-tech", así como su saturada paleta de colores (lo más cercano que he visto al estilo de Jack Kirby) y la variedad de entornos que siempre ocultan algún detalle interesante para deleitar al espectador.
Y, en cuestiones de audio, Waititi contrató al ex-Devo Mark Mothersbaugh para crear una banda sonora "retro-electrónica" que se me antoja escuchar de nuevo, sazonada por una o dos canciones de rock clásico que establecen el tono de la película desde la primera batalla. "Hammer of the gods..." no podría describirlo mejor.
Mi única queja sería la que mencioné al principio: por catastróficos que sean los eventos que presenciamos, por muchas muertes de personajes importantes que nos receta el libreto (escrito por Eric Pearson, Craig Kyle y Christopher Yost), y a pesar de los cambios irrevocables que sufren ciertos personajes... nunca sentí realmente suspenso ni "drama" en esta deliciosa pero hueca confección que no permanecerá en mi memoria tanto tiempo como lo hizo The Winter Soldier o la original The Avengers. Por otro lado, nunca logré tomar en serio los graves diálogos de Odin (Anthony Hopkins), ni la abigarrada mitología de Asgard... así que tampoco puedo culpar a Waititi por darle un brusco giro al volante, y convertir toda esa portentosa retórica en una comedia espacial muy divertida, aunque un tanto superficial. Drama sin consecuencia... el problema central del Universo de Marvel. Afortunadamente rara vez pienso en ello cuando me estoy divirtiendo tanto.
Calificación: 9

IMDb

Friday, November 3, 2017

El Regreso del Demonio (Jeepers Creepers 3)



Síntomas: Cada veintitrés años, la criatura conocida como "Creeper" (Jonathan Breck) regresa al Medio Oeste norteamericano para alimentarse durante veintitrés días. Pero esta vez encontrará resistencia por parte del Alguacil Tashtego (Stan Shaw) y su equipo de soldados, entrenados específicamente para combatir al monstruo.

Diagnóstico: Allá por el año 2001, la original Jeepers Creepers introdujo un memorable monstruo cuyos brutales ataques y ambiguo origen capturó la imaginación del público, convirtiendo esa película en un modesto éxito crítico y comercial. Luego, en el 2003, la secuela Jeepers Creepers 2 añadió fascinantes detalles que resolvieron algunas dudas y plantearon nuevas incógnitas sobre el Creeper. Pero lo mejor fue que introdujo a Ray Wise como un excelente antagonista con una fuerte motivación y suficiente ingenio para enfrentar al monstruo.
Y ahora, catorce años después, por fin llega la tercera parte. ¿Valió la pena tanta espera?
Desafortunadamente no.
Por un lado, El Regreso del Demonio insinúa nuevos secretos sobre el Creeper, y se esfuerza por conciliar lógicamente los eventos de las dos primeras películas (aunque lamentablemente no regresó el personaje de Ray Wise). Sin embargo la ejecución es tan pobre que parece un desperdicio de las pocas ideas interesantes existentes en un mediocre libreto que da muchas vueltas y tarda mucho en llegar a "lo bueno".
Por lo demás: malos actores, malos diálogos, malos efectos... y, para añadir insulto a la decepción, El Regreso del Demonio se estrenó originalmente en televisión, como parte del ciclo "31 Days of Halloween", del canal SyFy. Quienes conozcan la calidad de las "películas originales" de ese canal sabrán que esto no es buen augurio para El Regreso del Demonio. Pero aún así la estrenaron en cines de México, donde ahora nos piden pagar por ver lo que apenas calificó como programa de "cable básico".
A pesar de todo eso, podría recomendar El Regreso del Demonio para seguidores de esta humilde franquicia, ya que solo ellos sabrán apreciar la expansión de la mitología, así como el débil "twist" donde el Creeper no solo regresa para comer, sino para recuperar algo que le pertenece... lo cual abre las puertas para nuevas interpretaciones del monstruo y su origen.
Y, para ser justos, El Regreso del Demonio mejora un poco durante la "batalla final" que acelera el ritmo y reduce la importancia de las malas actuaciones (aunque exacerba los malos efectos digitales). Hay algunas muertes sorpresivas, momentos perturbadores, y un final adecuado para conectar los extremos de la saga... aunque, honestamente, ningún aspecto de esta mediocre producción inspira mucho entusiasmo por una cuarta parte. Además, los graves problemas legales del director/escritor Victor Salva podrían complicar su relación con cualquier estudio de cine... incluso uno tan modesto como el canal SyFy (de hecho, esa bien podría haber sido la causa de la larga espera hasta la tercera parte).
Para no cerrar con ese lúgubre comentario, mencionaré que, por lo menos, El Regreso del Demonio ofrece suficiente material para garantizar su inclusión en Jeepers Creepers: Origins, la legendaria "fan edit" (re-edición hecha por los fans), donde un grupo de emprendedores aficionados se dieron a la tarea de combinar las películas It Waits, Jeepers Creepers y Jeepers Creepers 2 en una magna experiencia de más de cuatro horas que unifica la historia del Creeper con cierta coherencia y pericia narrativa. Aunque desde luego no es exactamente legal, así que dejaré que la encuentren por su cuenta. Pero esperen a que los creadores de Origins incorporen las partes buenas de El Regreso del Demonio, y se ahorrarán muchos minutos de tedio y frustración.
Calificación: 6.5

IMDb

Wednesday, November 1, 2017

1922



Síntomas: El granjero Wilfred James (Thomas Jane) adora su granja, y tiene grandes planes para el futuro. Sin embargo su esposa Arlette (Molly Parker), quien es la dueña legal de la mayor parte del terreno, preferiría venderlo y mudarse a la gran ciudad. Esto plantea un terrible dilema para Wilfred... y decide resolverlo de la manera más drástica posible.

Diagnóstico: No sé si fue azar o un caso de sincronicidad jungiana, pero el año 2017 vio el estreno de seis películas y series televisivas inspiradas en libros o cuentos cortos de Stephen King (The Dark Tower, The Mist, 1922, Gerald's Game, It, y Mr. Mercedes). Es probable que se trate de un caso único en la historia de la literatura; tal vez ni Edgar Allan Poe gozó tal popularidad en la época dorada de Hammer Films.
Pero, bueno... regresando al punto, 1922 quizás no sea la mejor adaptación de Stephen King estrenada esté año, pero definitivamente fue una de las más fieles a su fuente literaria, lo cual fue al mismo tiempo bueno y malo.
Por el lado positivo, 1922 captura el espíritu de la prosa de King, no solo en la crudeza del entorno rural durante los años veintes (un período pintoresco pero muy complicado, cuando aún se disfrutaba la prosperidad de la post-guerra, pero aún no llegaba la Gran Depresión que destruiría los sueños de incontables americanos), sino en la sutil expresión de emociones por parte de lacónicos personajes, forzados a tomar terribles decisiones y afrontar consecuencias capaces de destruir a cualquier individuo.
Por el lado negativo, 1922 se siente lenta y monótona, con una historia sencilla y lineal que, simplemente, no cuenta con suficientes vueltas o altibajos para sostener nuestra atención a lo largo de su parsimonioso desarrollo. En vez de eso nos ofrece la hipnótica actuación de Thomas Jane, revelando facetas de su talento que sus habituales papeles de tipo rudo o anti-héroe no habían logrado explorar. No fue un intercambio bien balanceado, pero la inquebrantable convicción de Jane y la visión del director Zak Hilditch rescatan 1922 de su moroso tono, y nos invitan a contemplar con tensa calma la destrucción de un hombre afligido por devastadores sentimientos de culpa que extinguen cualquier esperanza de redención. En otras palabras: sufrimiento de principio a fin, con pocas probabilidades de catarsis o salvación.
Y, claro, como se trata de un relato de Stephen King, el horror está presente, aunque en una forma más oblicua, casi poética, reflejando la desintegración psicológica del protagonista con metáforas visuales que podrían (o no) estar exclusivamente en su mente.
Esa faceta más ambigua del terror está muy bien manejada, y Hilditch sin duda consigue escenas horribles y perturbadoras, que prácticamente rescatan a 1922 de su introspectiva depresión. Como dije, la mezcla de drama y horror no es muy estable... pero a fin de cuentas cumple su misión de incorporarnos a la tragedia de Wilfred James, y añadir ese escalofrío que acentúa las emociones y hace más memorable la experiencia.
Además de Thomas Jane, merece mención Dylan Schmid en el papel de su hijo Henry, renuente cómplice de las maquinaciones de su padre, que toma una ruta expiatoria muy distinta... menos sensata, e infinitamente más catastrófica. Y Molly Parker, como la esposa Arlette, tiene relativamente pocas escenas, pero contribuye eficazmente a las presiones que soporta Wilfred James, tratando de conciliar los deseos de su esposa con sus propios sueños de independencia económica en su entorno favorito: la idealizada granja americana que, debido al período histórico, sabemos de antemano que tiene sus días contados.
Como parte de la colección Full Dark, No Stars, el cuento “1922” formó parte de uno de los libros más "normales" de Stephen King, enfocado a los horrores internos de la humanidad en vez de los monstruos y fantasmas más comunes en el género. En ese nivel, la película 1922 fue un fiel reflejo de las intenciones de su autor. Sin embargo, como película siento que le faltó algo "extra" para trascender su austera narrativa y convertirse en algo especial, no solo por el nombre de Stephen King, sino por sus propios méritos. Por otro lado, sin duda me ayudó a olvidar The Dark Tower, así que no puedo quejarme.
Calificación: 8

IMDb

Monday, October 30, 2017

The Transfiguration



Síntomas: El joven Milo (Eric Ruffin) es un vampiro tratando de sobrevivir en los barrios pobres de Nueva York. O al menos él cree que es un vampiro. Entonces se hace amigo de su vecina Sophie (Chloe Levine), y su secreto corre peligro.

Diagnóstico: El director Michael O'Shea sabía que The Transfiguration sería comparada con la semi-clásica Martin (del maestro George A. Romero), y por eso el protagonista Milo la menciona como una de sus películas favoritas. Le gusta porque es muy "realista". Y quizás porque plantea una situación idéntica a la suya: un hombre atormentado por la necesidad de beber sangre humana para sobrevivir. Y, al igual que en Martin, no estamos seguros si el vampirismo de Milo es real (bueno, tan "real" como se describe en incontables libros y películas), o una severa perturbación mental acarreada por un trauma del pasado.
La gran diferencia es que The Transfiguration no intenta resolver el dilema, sino explorar la psicología de un adolescente con dificultades en todos los aspectos de su vida: sus padres murieron, y ahora vive con su hermano mayor, quien pasa el día enfrente del televisor y prefiere ignorar lo que ocurre en su propio departamento. En la escuela, Milo hace dibujos mientras planea su siguiente "cacería". Y en las calles, enfrenta diariamente las vejaciones de los pandilleros locales, a veces bromistas, y a veces amenazadores.
Entonces se asoma un rayo de luz: la joven Sophie se muda al mismo edificio, y comienza una tentativa amistad con Milo, quien parece ser el único hombre que no trata de explotarla sexualmente. Poco a poco su relación florece, pero sabemos que el vampirismo de Milo (real o imaginario) eventualmente provocará un conflicto más grave. ¿Está Sophie en peligro de convertirse en la siguiente víctima? ¿O su influencia ayudará a disipar la enfermiza fantasía de Milo? La respuesta no radica ni en el terreno del horror, ni en el del thriller psicológico, sino en un difuso punto intermedio que cultiva expertamente la angustia del espectador sobre lo que ocurrirá con estos vulnerables personajes. Bastante buen resultado para una modesta cinta independiente de vampiros.
Supongo que en cierto nivel The Transfiguration también podría describirse como un perverso drama "coming of age", donde la transición a la madurez implica reconocer duras verdades acerca de uno mismo, así como de la responsabilidad personal en una sociedad que no siempre se preocupa por las necesidades del individuo. Y, como toda buena película "coming of age", The Transfiguration permite cierto humor en la periferia del drama para aligerar su tono y completar el desarrollo de los personajes; sus experiencias cotidianas podrán ser desoladoras, pero no pierden la perspectiva de su vida, ni dejan que la adversidad aplaste su espíritu. Si es que los vampiros tienen espíritu. La película no lo aclara.
O'Shea tuvo la inmensa fortuna de encontrar actores con talento que trasciende su corta edad. La interpretación de Eric Ruffin como Milo es engañosamente inexpresiva; casi no habla, no parece disfrutar sus hobbies (incluyendo una enorme colección de películas sobre vampiros), y su rostro no registra sorpresa cuando sufre los inevitables "golpes de la vida". Pero esto no significa que carezca de emociones, y ahí radica la genialidad de la actuación de Ruffin. Por su parte, Sophie es un personaje más abierto y accesible, pero la joven actriz Chloe Levine tampoco nos permite olvidar los traumas de su pasado... ni los que experimenta cotidianamente como una atractiva adolescente en un vecindario donde es tan peligroso quedarse en casa como visitar la tienda de la esquina. La química entre ambos me pareció fenomenal, lo cual es doblemente admirable conforme conocemos las diferencias de sus personajes.
Finalmente, la dirección de Michael O'Shea (haciendo un impresionante debut) es tan certera como la de cualquier veterano, dejando que las escenas fluyan sin obstrucciones estilísticas, confiando en la capacidad de los actores, y retratando los paisajes de decadencia urbana con ojo clínico que, sin esfuerzo aparente, captura las emociones de los personajes y nos transmite todo lo que necesitamos saber sin necesidad de explicaciones ni clichés narrativos.
Definitivamente merecedora del calificativo "joya oculta", The Transfiguration es un perfecto antídoto "anti-Twilight" que restaura el poder de las historias de vampiros como metáforas de temas más complejos, sin perder su valor como fascinante entretenimiento que nos invita a pensar en la verdad detrás del mito (y viceversa), al mismo tiempo que crea conciencia sobre problemas sociales fáciles de olvidar por su continua y abrumadora presencia. En resumen: una película de terror donde el terror es la menor de sus virtudes.
Calificación: 9

IMDb

Saturday, October 28, 2017

Feliz Día de Tu Muerte (Happy Death Day)



Síntomas: La joven estudiante Tree Gelbman (Jessica Rothe) asiste a demasiadas fiestas, trata mal a sus amigas, llega tarde a sus clases universitarias, y mantiene algunas cuestionables relaciones románticas. Entonces, en el día de su cumpleaños, alguien la asesina. A continuación Tree despierta para revivir ese día, una y otra vez, dándole oportunidad de examinar su vida... y quizás evitar su muerte.

Diagnóstico: Hace apenas un par de meses la cinta Before I Fall llevó el concepto de Groundhog Day (un personaje repite el mismo día una y otra vez) al género de terror/suspenso. Y ahora Feliz Día de Tu Muerte repite el experimento con mejores resultados, gracias al ingenioso libreto de Scott Lobdell (sí, el escritor de comics y creador de Generation X), quien combina la fórmula del cine "slasher" con un intrigante misterio que la protagonista debe resolver a lo largo del día, antes del momento fatal.
Por su parte, el director Christopher Landon (raro caso de un cineasta cuyas películas mejoran con el tiempo: primero Paranormal Activity: The Marked Ones, luego Scouts Guide to the Zombie Apocalypse, y ahora Happy Death Day) crea un micro-universo universitario repleto de clichés que sirven para economizar explicaciones y desafiar nuestras expectativas conforme se repite el día y vamos conociendo mejor a los amigos de Tree, todos posibles sospechosos con motivos para eliminarla. No los nombraré para preservar las sorpresas del argumento, pero puedo decir que la estrategia de Tree para descubrir la identidad del asesino es al mismo tiempo creativa y graciosa... hasta que llega diariamente el momento de su muerte y se repite el ciclo.
Para complicar las cosas, Lobdell y Landon introducen pequeñas variaciones al concepto del "time loop"; por ejemplo, algunos eventos dejan "residuos" que pueden acumularse con el paso de los días. Esto genera una nueva motivación para Tree, pues se da cuenta de que, de un modo u otro, su situación no durará para siempre. Pero, ¿eso es malo o bueno? ¿Seguirá investigando o simplemente disfrutará la impunidad de hacer lo que quiera porque sabe que todo se borrará al día siguiente?
No quiero insinuar siquiera que Feliz Día de Tu Muerte realiza un estudio de carácter tan bueno y detallado como la original Groundhog Day... pero, entre todas las imitadoras de esta bien conocida fórmula (como Source Code, ARQ y Edge of Tomorrow, por no mencionar episodios televisivos de The X-Files, Star Trek: The Next Generation y Buffy the Vampire Slayer), Feliz Día de Tu Muerte se encuentra entre las que mejor han aprovechado las oportunidades dramáticas de la premisa (en mi humilde opinión), fusionándola perfectamente al inesperado esquema del cine slasher... ¡es como una "chica final" que al mismo tiempo es todas las víctimas del asesino enmascarado!
Habiendo dicho eso, Feliz Día de Tu Muerte comete algunos típicos errores del género, como coincidencias inverosímiles (¿en serio está totalmente vacío el hospital?) y la súbita "estupidización" de la protagonista en momentos de crisis para elevar el suspenso y evitar que la cinta termine demasiado rápido. Y, como siempre, la clasificación PG-13 evita el tradicional despliegue de sangre que distingue a las mejores cintas slasher.
Pero, por lo demás, Feliz Día de Tu Muerte me pareció una divertida experiencia de terror con toques de thriller y comedia para crear una receta nueva con ingredientes viejos. Y, de paso, también sirvió como notable introducción de la actriz Jessica Rothe a un papel estelar, donde se luce transformando una antipática "sorority girl" en una heroína creíble y natural, recorriendo una compleja gama de emociones que rara vez encontramos en el horror convencional. O, desde otro punto de vista, se convierte en una protagonista femenina bien escrita, en un género donde las mujeres tienden a ser vírgenes inocentes o víctimas pecadoras del asesino masculino. Así que... estamos progresando, o algo así.
Pero incluso si no queremos lecciones de feminismo ni análisis psicológico, Feliz Día de Tu Muerte también me parece recomendable como simple entretenimiento de fin de semana, perfectamente adecuado para la temporada de Halloween y más satisfactorio que algún refrito de fantasmas vengativos o rancio regreso de agotadas franquicias. En resumen: una cinta de horror con ingenio, humor y suspenso. Y una excelente protagonista. La Gran Calabaza de Halloween por fin nos sonríe.
Calificación: 9

IMDb

Friday, October 27, 2017

El Castillo de Cristal (The Glass Castle)



Síntomas: El ingeniero Rex Wells (Woody Harrelson), su esposa Rose Mary (Naomi Watts) y sus cuatro hijos viven al borde de la pobreza porque decidieron vivir por su cuenta, rechazando las reglas e injusticias de la sociedad moderna. Sus ideales son admirables... pero a veces pasan varios días sin comer, y algunos miembros de la familia empiezan a pensar que es necesario un cambio de vida.

Diagnóstico: El Castillo de Cristal es como una versión realista de la cinta Captain Fantastic: un hombre separa intencionalmente a su familia de la sociedad "normal" para cultivar una vida simple, rica en experiencias y no en posesiones materiales; y también para enseñar a sus hijos la importancia de valerse por sí mismos, en vez de someterlos al sofocante control de la educación estandarizada. La diferencia es que Captain Fantastic funcionaba más como gentil sátira que buscaba un balance entre las nobles ideas de su protagonista y las ventajas de una sociedad imperfecta, pero más o menos dedicada a la supervivencia de sus integrantes; mientras que El Castillo de Cristal (basada en una historia real) sigue sus principios filosóficos hasta sus extremas y a veces trágicas consecuencias, obligándonos a cuestionar si las buenas intenciones de un hombre justifican el maltrato de su familia, más por omisión que por malicia.
Porque, a pesar de todo, Rex Wells ama a su esposa e hijos, y lo único que quiere es que crezcan realmente libres. Desafortunadamente "libres" puede significar la carencia de productos (comida) y servicios (atención médica) que algunos considerarían indispensables para el bienestar de cualquier familia.
Y, complicando aún más la situación, Rex Wells tampoco es un hombre perfecto ni infalible. Sus conocimientos de ingeniería y su carisma ciertamente ayudan a mantener un precario control de su inusual estilo de vida... pero su severo alcoholismo y fuerte temperamento actúan en su contra, poniéndolo en conflicto con sus hijas Jeannette, Lori y Maureen, así como con individuos externos que podrían derrumbar su ilusión de una vida "mejor".
La historia de esta peculiar familia está contada desde el punto de vista de Jeannette Wells (interpretada en distintas edades por Chandler Head, Ella Anderson y Brie Larson), quien escribió el libro en el que se basa la película. Esto permite explorar los aciertos y fallas de la familia Wells desde el inocente punto de vista de una niña que primero idolatra a padre, y luego se convierte en una joven mujer que se siente atrapada en un hogar donde no puede expresar sus pensamientos ni seguir su vocación por temor a "traicionar" los ideales de Rex.
Las actuaciones son excelentes de principio a fin; y si bien los nombres más famosos atraerán mayor atención (incluyendo a Naomi Watts, Woody Harrelson y la mencionada Brie Larson), no sería justo ignorar el tremendo trabajo de los niños y adolescentes Ella Anderson, Chandler Head, Sadie Sink, Sarah Snook y Brigette Lundy-Paine, quienes interpretan al resto de las hijas con maravilloso realismo, combinando la ciega confianza hacia sus padres con el gradual reconocimiento de que la línea entre el amor paternal y la negligencia puede volverse invisible. Vale mencionar que la previa película del director Destin Daniel Cretton fue la menospreciada Short Term 12 (2013), también apoyada por un excepcional elenco juvenil, lo cual me hace pensar que el gran talento de Cretton reside en su visión para el "casting".
Otro acierto del director fue el hábil manejo de múltiples períodos en El Castillo de Cristal, alternando entre pasado y presente para enfatizar las lecciones del libreto y crear una agradable ambigüedad sobre el destino de los personajes. Mi única queja sería que El Castillo de Cristal se extiende más de la cuenta, con algunas escenas repetitivas y momentos dramáticos un tanto artificiales, que parecen diseñados para encajar en los ritmos de una "película seria" convencional. Y ese final... ¿se supone que es feliz o trágico? No estoy seguro de la intención exacta de Cretton, pero la verdad es que no me dejó satisfecho. O quizás su propuesta fue dejarlo abierto a la interpretación de cada espectador, para obligarnos a cuestionar nuestro “aburrido” estilo de vida.
Entonces, aunque honestamente me gustó más Captain Fantastic, creo que El Castillo de Cristal es una interesante película por derecho propio, y un sobresaliente muestrario de actuaciones que seguramente se mencionarán en el próximo ciclo de nominaciones y premios. Sigo pensando que Short Term 12 merecía más esos honores, pero bueno... más vale tarde que nunca para este cineasta.
Calificación: 8

IMDb

Thursday, October 26, 2017

Leatherface



Síntomas: El niño Jed Sawyer (Boris Kavakchiev) creció en un hospital psiquiátrico, y cuando alcanza la adolescencia escapa en compañía de otros internos. Entonces continúa la ola de terror y muerte que le enseñó su disfuncional familia. Pero el alguacil Hal Hartman (Stephen Dorff) conoce su secreto, y no se detendrá hasta encontrarlo.

Diagnóstico: Recuerdo una época cuando el concepto de "precuela" parecía innovador y creativo. Era una especie de antídoto contra la mala fama que tenían las "segundas partes", pues en vez de repetir la misma historia, miraba al pasado para explorar el origen de personajes o eventos de alguna popular película. Sin embargo el paso del tiempo nos enseñó que las precuelas pueden ser tan malas como las secuelas... y a veces peores, pues con frecuencia arruinan el misterio de una idea original, reduciéndola a algo prosaico y predecible que nunca será tan bueno como lo que existía en nuestra imaginación.
Un buen ejemplo de este fenómeno: la nueva cinta Leatherface.
La franquicia iniciada por la clásica película The Texas Chain Saw Massacre (así escribieron el título en 1974) ha dado tantas vueltas que a estas alturas parece un incomprensible laberinto de irregulares secuelas (The Texas Chainsaw Massacre 2, Leatherface: The Texas Chainsaw Massacre III, Texas Chainsaw Massacre: The Next Generation), remakes (The Texas Chainsaw Massacre, del 2003), precuela del remake (The Texas Chainsaw Massacre: The Beginning) y una "retro-secuela" (Texas Chainsaw 3D) que ignora todo lo anterior, excepto la cinta original. ¿En dónde encaja esta nueva Leatherface? Supuestamente es una "precuela directa" de la versión de 1974.
¿Quedó claro? ¿No? No importa. Leatherface resultó ser una mediana película de terror, pero absolutamente irrelevante para la integridad de su franquicia. En otras palabras: una previsible historia de "horror rural" con un perverso clan de asesinos y un joven que no quiere matar, pero se ve obligado a hacerlo para satisfacer la tradición familiar. Leatherface podría haberse llamado Wrong Turn 12: The Wrongest Turn, y hubiera dado exactamente lo mismo.
Pero, bueno... olvidemos por un momento esa confusa cronología y examinemos Leatherface en el contexto de sus valores individuales.
Bajo ese estrecho punto de vista, Leatherface ofrece una historia simple pero funcional, con personajes desagradables que exhiben una amplia gama de perversiones e instintos criminales, de modo que no existen héroes ni villanos... tan solo una variedad de monstruos humanos en uno u otro lado de la ley. Y sus víctimas, claro.
Así, Jed y sus "amigos" recorren el estado de Texas (en realidad Bulgaria) sembrando terror, mientras el Alguacil Hartman, quien tiene una antigua deuda pendiente con la familia Sawyer, sigue su rastro.
Esto significa que Leatherface es más similar en tono y estructura a The Devil's Rejects que a cualquier Chainsaw anterior, lo cual no sé si es bueno o malo. Pero al menos la trama avanza rápidamente, con suficiente violencia y sangre para alejar el aburrimiento. Los directores Julien Maury y Alexandre Bustillo (responsables por la excepcional cinta francesa Inside), trasladan su brutal sensibilidad al paisaje sureño para mostrarnos asesinatos grotescos y perturbadores, con una atractiva estética "grunge" que eleva la cinta parcialmente por encima de incontables obras de terror cocinadas con los mismos ingredientes en décadas pasadas.
Los actores logran que los odiemos desde el principio, con excepción de la inocente enfermera Lizzy (interpretada por Vanessa Grasee), quien funciona como rehén/interés romántico de uno de los prófugos, lo cual es lo único que la mantiene con vida. Y también me gustó que la identidad del futuro Leatherface se mantiene en secreto, obligándonos a especular sobre su auténtica personalidad, y los factores que contribuyeron a su eventual "transformación" en el monstruo con la máscara de piel humana que identificaría para siempre esta serie de películas.
Como dije, Leatherface no es mala por sí misma... solo genérica e innecesaria, con pocas sorpresas y una narrativa demasiado plana para crear drama o suspenso. Y, aunque recompensa nuestra paciencia con un final cruel y nihilista, no sé si basta para garantizar una recomendación universal. Como sea, puedo apreciar las virtudes de Leatherface que la harán atractiva para fans del horror "hillbilly". Además, a pesar de sus limitaciones, Maury y Bustillo muestran auténtico respeto por el legado de Tobe Hooper. Aunque, para eso, yo hubiera preferido una secuela de Lifeforce.
Calificación: 7

IMDb

Wednesday, October 25, 2017

Better Watch Out



Síntomas: El niño Luke Lerner (Levi Miller), de doce años, está enamorado de su niñera Ashley (Olivia DeJonge), de diecisiete. Y, como la joven está a punto de mudarse a otra ciudad, Luke decide aprovechar su última noche juntos para decirle lo que siente. Sin embargo, sus planes se interrumpen cuando alguien se introduce en la casa.

Diagnóstico: Así como nunca es muy temprano para colocar los adornos navideños (al menos en opinión de los centros comerciales), también podemos empezar a ver desde ahora las inevitables películas de terror con tema navideño. Y, afortunadamente, Better Watch Out es una excelente muestra de esta tradición, repleta de suspenso, sangre y "twists" genuinamente perturbadores. En otras palabras: el auténtico espíritu de la Navidad.
Por cierto, hablando de "twists", la trama de Better Watch Out puede parecer similar a la de The Babysitter; sin embargo en la práctica son películas muy distintas, y pueden apreciarse juntas (como caras opuestas de una misma moneda) o separadas (una es "invasión doméstica", la otra es "coming of age"). En resumen: la experiencia de una no perjudica a la otra. Aunque en el caso de Better Watch Out también recomiendo NO ver trailers ni publicidad alguna.
Otra cosa que tienen en común son las excelentes actuaciones del reducido elenco. En el papel de la niñera que intenta defender a su protegido, Olivia DeJonge captura la actitud perfecta de una adolescente en camino de la madurez, pero que aún comprende la dinámica de la infancia. DeJonge enfrenta los cambios de su personaje con sobria naturalidad, ya sea que esté lidiando por teléfono con un novio demasiado insistente, u organizando la defensa contra los invasores del hogar de los Lerner. Me gustó mucho su actuación, y me atrevería a afirmar que es una de las mejores "niñeras en peligro" del cine de terror.
Sin embargo, la revelación de la cinta es el niño Levi Miller, cuyo arco dramático es aún más difícil que el de DeJonge. Miller fue capaz de mantener la esencia infantil en algunas escenas bastante fuertes y emocionalmente exigentes. En el papel de Garrett, su mejor amigo, Ed Oxenbould también destaca como un típico "sidekick" que podría ser mala influencia para Luke... pero también es un competente "comic relief" que aligera un poco la tensión y evita que Better Watch Out se vuelva demasiado solemne... aunque hay amplias oportunidades para mostrarnos el lado oscuro (muy, muy oscuro) de los personajes.
Virginia Madsen y Patrick Warburton añaden un poco de humor y ansiedad suburbana como los padres de Luke, al mismo tiempo sobre-protectores, y demasiado envueltos en sus propios problemas para poner atención a su hijo. Quizás por eso Luke vio en Ashley una figura protectora, lo cual condujo a sus incipientes sentimientos románticos.
Pero, bueno... prefiero no revelar más sobre la compleja psicología que fundamenta las atrocidades de Better Watch Out, firmemente establecida en una fórmula que generalmente me desagrada (la invasión doméstica), pero con abundante creatividad y sorpresas para llevarnos por caminos muy distintos e inquietantes. Y todo eso sin perder su sentido del humor, y sin sacrificar el horror de su premisa. Mi única queja es que el final me pareció apenas satisfactorio, y hubiera preferido que llegara más lejos. Mucho, mucho más lejos, para realmente hacer justicia al meticuloso trabajo del director y co-guionista Chris Peckover, cuyos malabares y pistas falsas me mantuvieron en constante suspenso desde el tremendo "twist" hasta el ambiguo final.
En fin... no sé cuántas películas de "horror navideño" nos depare esta temporada, pero será difícil superar Better Watch Out como un sangriento villancico que seguiremos cantando bien entrado el Año Nuevo.
Calificación: 9

IMDb

Tuesday, October 24, 2017

Batman Vs. Two-Face



Síntomas: Después de una extensa rehabilitación que incluyó cirugía plástica para restaurar su rostro, Harvey Dent (voz de William Shatner) abandona su personalidad criminal de Two-Face, y trabaja nuevamente como asistente fiscal para encarcelar a los criminales capturados por Batman (voz de Adam West) y Robin (voz de Burt Ward). Sin embargo, el Dúo Dinámico investiga una nueva serie de robos que sugieren el "modus operandi" de Two-Face. ¿Será un impostor? ¿O realmente regresó Dent a su DOBLE vida?

Diagnóstico: El año pasado, la cinta animada Batman: Return of the Caped Crusaders parecía un simple chiste "retro", pero su ingenioso argumento la convirtió en una experiencia graciosa e interesante por derecho propio. Y, claro, la adición de las voces originales incrementó el atractivo de esta entretenida película que trascendió la simple nostalgia sesentera.
Un año después se estrena la secuela Batman Vs. Two-Face como parte del mismo arcaico universo, estableciendo nuevos retos para el Dúo Dinámico y continuando algunas sub-tramas de la primera cinta; pero en general se quedó corta en todos los aspectos, desde un argumento menos ambicioso, hasta un estilo visual colorido y sin duda respetuoso de la estética de Batman '66... pero de algún modo menos fresco y espontáneo que en la primera cinta.
Afortunadamente estos clásicos síntomas de "secuelitis" no me impidieron disfrutar Batman Vs. Two-Face, la cual gana una justa recomendación para devotos de Batman con suficiente sentido del humor para asimilar esta anticuada versión, muy distinta al carácter de la continuidad contemporánea.
La historia comienza con la aparente rehabilitación de Harvey Dent, quien regresa a la oficina del Fiscal de Distrito (ahora como simple asistente, lo cual es un duro golpe para su ego), mientras Batman y Robin enfrentan el habitual desfile de pintorescos criminales, como King Tut (voz de Wally Wingert), Hugo Strange (voz de Jim Ward), y desde luego Catwoman (voz de Julie Newmar), aún interesada en capturar el corazón de Batman, a pesar de las irritantes interrupciones del Joven Maravilla que está en contra de ese legendario romance (¿tal vez está celoso? La Tía Harriet piensa que sí)(Por cierto, me complace señalar que, incluso en presidio, Catwoman sigue usando su ajustado traje de piel, y los animadores tuvieron especial cuidado al dibujar el movimiento de sus caderas). Entonces los Encapotados descubren una misteriosa conexión entre esos villanos y alguien que afirma ser Two-Face. Pero Harvey Dent tiene su rostro normal, y trabaja incansablemente del lado de la ley. ¿Qué está pasando?
Aquí es donde comienza la parte "seria" de la historia, poniendo a prueba la integridad de Batman cuando las acciones del otro Two-Face no solo amenazan con destruir la amistad entre Bruce Wayne y Harvey Dent (después de todo, Wayne pago por la rehabilitación y cirugía del ex-fiscal), sino que también complican su relación con Robin, quien está seguro de la culpabilidad de Dent, y no puede creer que Batman se rehúse a ver lo obvio.
Y, bueno, desde luego no revelaré la respuesta del gran misterio, pero baste decir que fue suficientemente creativo para justificar la existencia de Batman Vs. Two-Face, así como la alteración de ciertos elementos fundamentales de su universo; aunque, por el lado negativo, su tono frívolo a veces trabaja en contra de sus propios aciertos.
Habiendo dicho eso, sentí honesta melancolía al escuchar por última vez la voz de Adam West, con esa notable combinación de seriedad y humor que capturó la imaginación del público con su irónica versión de Batman. Burt Ward también regresa como Robin/Dick Grayson, y hasta tiene oportunidad de actuar con más seriedad de la normal (claro que eso no impide algunas hilarantes variaciones de su "Holy. .."). Finalmente, la adición de William Shatner como Two-Face representó una apoteótica colaboración de dos héroes de mi infancia (Batman y el Capitán Kirk), lo cual, en mi caso particular, disculpó cualquier "falla" objetiva de la cinta y elevó mi apreciación general por la sincera labor del director Rick Morales (también responsable por Return of the Caped Crusaders). Contrario a lo que yo esperaba, Shatner toma en serio su papel, y hace absolutamente creíble la dualidad de Harvey Dent y Two-Face... dos identidades opuestas atrapadas en un mismo cuerpo. Y Shatner también presta su voz al "otro" Two-Face, dándole técnicamente tres papeles, que consigue distinguir sin dificultad alguna.
Entonces, tal vez el factor nostálgico de Batman Vs. Two-Face no fue tan convincente, y el humor no generó tantas risas. Sin embargo, siempre será un placer regresar a esa época más simple e inocente, aunque sea por setenta y dos minutos (incluyendo cuatro minutos de bati-watusi en los créditos finales)... especialmente si se trata de rendir un sincero tributo a Adam West, y de paso a William Shatner. Ambos aceptaron voluntariamente sus roles como reliquias culturales, pero no nos dejan olvidar que, en el fondo, también eran buenos actores. O al menos actores comprometidos con su oficio.
Calificación: 8

IMDb 

Monday, October 23, 2017

La Muñeca Vudú (The Devil's Dolls)



Síntomas: Después de interrumpir un sangriento ritual de magia negra, el Detective Matt Williams (Christopher Wiehl) confisca una caja con varias figurillas antropomórficas, que luego caen accidentalmente en manos de su pequeña hija Chloe (Kennedy Brice). Entonces la niña las convierte en collares y las vende en la tienda de artesanías de su madre, diseminando una maldición que afectará a muchos habitantes de su pequeña comunidad sureña.

Diagnóstico: Tenía muy bajas expectativas sobre La Muñeca Vudú (la cual se estrenó en los Estados Unidos bajo los títulos "The Devil's Dolls" y "Worry Dolls") debido a la baja calificación que recibió en el IMDb (4.2 al momento de escribir esto); sin embargo, resultó ser una entretenida película con excelentes valores de producción, adecuadas actuaciones, y una historia original que no sigue la pauta típica del horror comercial. Y creo que por eso no tuvo buena respuesta por parte del público que esperaba un relato más convencional, que encajara fácilmente en sus pre-concepciones del género.
De hecho, a pesar de sus elementos sobrenaturales me cuesta trabajo clasificar La Muñeca Vudú como una película de terror, pues el argumento pone mayor importancia en la investigación policíaca y en las tensiones internas que sufre la familia Williams. Entonces, aunque desde luego tenemos violentas muertes (con grandes cantidades de sangre, para regocijo de los fans del "gore") y algún tipo de posesión demoníaca (no estoy seguro de que "demonio" sea el término correcto, tomando en cuenta la rica mitología politeísta del original "voudoun"), La Muñeca Vudú se siente más como un thriller gótico donde el culto religioso local es el catalizador de los crímenes que el protagonista debe resolver.
Pero, bueno... dejando a un lado el sub-género específico, puedo decir que La Muñeca Vudú fue una agradable sorpresa gracias a la elegante dirección de Padraig Reynolds y al inteligente libreto de Christopher Wiehl y Danny Kolker, quienes toman en serio todos los aspectos de la historia y los combinan de manera natural para generar suspenso y atraparnos en la narrativa sin necesidad de exageraciones ni sentimentalismo forzado. Al principio se establece la obsesión del Detective Williams por capturar un asesino serial, que en realidad buscaba víctimas como parte de un ritual para crear "worry dolls" (no son exactamente "muñecas vudú", pero vamos a aceptar esa simplificación). Naturalmente el policía ignora las supersticiones del criminal; pero cuando la gente normal del pueblo empieza a cometer brutales asesinatos, Williams se ve obligado a reconocer que los métodos policíacos no están funcionando. Y cuando su hija Chloe se ve afectada por la maldición, se complica no solo la investigación, sino su situación familiar, ya de por sí tensa por la presencia de un nuevo padrastro en la vida de la niña. Suena como telenovela, pero Reynolds maneja el drama con admirable moderación, utilizándolo para crear emociones reales, lo cual es muy raro en este tipo de películas. Casi nunca siento pesar por la muerte de ciertos personajes; fue agradable descubrir que La Muñeca Vudú logró suavizar mi corazón robótico... aunque fuera por unos segundos.
Esto también se debe a las competentes actuaciones de un reparto bien seleccionado para no romper el frágil balance entre drama y horror. Nadie destaca particularmente, pero nadie se siente fuera de lugar. Y tampoco podemos olvidar la fantástica cinematografía de Adam Sampson, retratando con austera belleza y vibrantes colores la decadencia rural del sureste americano afectado por una mala economía, pero tratando de sobrevivir con el esfuerzo de sus habitantes.
Casi puedo imaginar La Muñeca Vudú como una película setentera, con esa mezcla de pragmatismo y espiritualidad que distinguió aquella década en sus intentos por validar el cine fantástico como parte integral del Séptimo Arte, en vez mantenerlo separado como provincia exclusiva de niños y adolescentes en busca de sobresaltos para abrazar a la novia. La Muñeca Vudú intentó algo distinto, y quizás sufrió comercialmente por ello; pero con suerte será redescubierta en video casero como una sólida experiencia cinematográfica con una visión muy personal... y suficiente sangre para convencernos de que "las cosas van en serio". Vaya, hasta la escena con el perro me pareció casi justificada. Casi.
Calificación: 8

IMDb