Síntomas: Hela, la Diosa de la Muerte (Cate Blanchett), regresa a Asgard para cumplir la terrible profecía de Ragnarok. Entonces Thor (Chris Hemsworth) trata de impedirlo, pero termina como prisionero en un lejano planeta, con pocas probabilidades de escape.
Diagnóstico: Por alguna razón Thor 3: Ragnarok me pareció más una secuela de Guardians of the Galaxy que de Thor: The Dark World.
Aclaro: ninguno de los Guardianes aparece en Ragnarok, pero el tono humorístico que cultivó el director Taika Waititi, y el colorido diseño de producción y delirantes secuencias de acción espacial me recordaron mucho el trabajo de James Gunn en Guardians 1 y 2.
Sin embargo, Thor 3: Ragnarok también se siente como una auténtica película de Taika Waititi, gracias a su desenfadado estilo narrativo (que tanto admiré en What We Do in the Shadows y Hunt for the Wilderpeople), pero ahora adaptado a la inmensa escala del Universo Cinemático de Marvel, donde sabemos que encontraremos acción desmesurada y planetas en peligro (¡o quizás el Universo entero!)... así como una marcada ausencia de genuino drama y gravedad emocional.
Lo cual no es necesariamente malo. Thor 3: Ragnarok me pareció la mejor película en la trilogía de Thor, en parte porque finalmente se rompió la incierta tregua entre fantasía y ciencia ficción que los previos directores (Kenneth Branagh y Alan Taylor) temieron explorar con mucho detalle; y porque el Universo Marvel se ve enriquecido por este brillante "team-up", que no solo respeta la continuidad (uno de los mejores elementos de los comics que rescataron en estas películas), sino que añade "corazón" a dos personajes que ya conocíamos, pero que necesitaban algún tipo de catarsis para dar el siguiente paso en su desarrollo personal.
Con esto quiero decir que (¿SPOILER? Espero que no, considerando que su presencia se revela en todos los trailers y demás publicidad) la alianza entre Thor y Hulk es uno de los mejores elementos de Thor 3: Ragnarok. Además de su poder físico, no tenían mucho en común en las cintas de Avengers, y parecían los menos apropiados para una "buddy movie"... pero la química entre Chris Hemsworth y Mark Ruffalo (o los animadores que le dan vida a Hulk) es innegable, complementando sus mutuas habilidades con apropiadas inseguridades sobre su posición dentro del equipo... e incluso como parte de sus respectivas razas (asgardiana y humana, respectivamente). Los demás actores realizan igualmente un sólido trabajo en sus excéntricos roles, desde Jeff Goldblum como un megalomaniático líder extraterrestre, hasta Tessa Thompson como una "recolectora" que consigue esclav... perdón, "prisioneros con trabajo" para competir en brutales peleas para diversión de las multitudes.
Y, me alegra decir que Thor 3: Ragnarok también supera a las previas cintas de Thor por la fuerza de su villano (o villana). No podría decir que la actuación de Cate Blanchett sea "buena" en el sentido convencional, pero encaja perfectamente en el bombástico tono de la cinta, presentando una antagonista maligna y suficientemente carismática para invitarnos a reflexionar sobre su siniestro plan. Bueno, quizás sus razones solo son válidas desde su punto de vista... pero aún así me parecieron menos "random" que tantos otros villanos de Marvel sin motivación ni personalidad.
Finalmente, si alguien temía que un modesto director neozelandés especializado en pequeños melodramas "indie" no lograría crear las épicas imágenes necesarias para una aventura multi-dimensional con legendarios héroes y villanos... no se preocupen. Con apoyo de los diseñadores Dan Hennah y Ra Vincent, y de más de diez estudios de efectos especiales, Thor 3: Ragnarok fue una de las más satisfactorias experiencias visuales del Universo de Marvel. Claro, no es tan ambiciosa como Doctor Strange o Guardians of the Galaxy 2, pero me gustó más su combinación de "hi-tech" y "low-tech", así como su saturada paleta de colores (lo más cercano que he visto al estilo de Jack Kirby) y la variedad de entornos que siempre ocultan algún detalle interesante para deleitar al espectador.
Y, en cuestiones de audio, Waititi contrató al ex-Devo Mark Mothersbaugh para crear una banda sonora "retro-electrónica" que se me antoja escuchar de nuevo, sazonada por una o dos canciones de rock clásico que establecen el tono de la película desde la primera batalla. "Hammer of the gods..." no podría describirlo mejor.
Mi única queja sería la que mencioné al principio: por catastróficos que sean los eventos que presenciamos, por muchas muertes de personajes importantes que nos receta el libreto (escrito por Eric Pearson, Craig Kyle y Christopher Yost), y a pesar de los cambios irrevocables que sufren ciertos personajes... nunca sentí realmente suspenso ni "drama" en esta deliciosa pero hueca confección que no permanecerá en mi memoria tanto tiempo como lo hizo The Winter Soldier o la original The Avengers. Por otro lado, nunca logré tomar en serio los graves diálogos de Odin (Anthony Hopkins), ni la abigarrada mitología de Asgard... así que tampoco puedo culpar a Waititi por darle un brusco giro al volante, y convertir toda esa portentosa retórica en una comedia espacial muy divertida, aunque un tanto superficial. Drama sin consecuencia... el problema central del Universo de Marvel. Afortunadamente rara vez pienso en ello cuando me estoy divirtiendo tanto.
Calificación: 9
IMDb









