Friday, March 31, 2017

Ghost in the Shell: La Vigilante del Futuro (Ghost in the Shell)



Síntomas: Como parte de un equipo policíaco especial, la Mayor Mira Killiam (Scarlett Johansson) utiliza su avanzado cuerpo cibernético para luchar contra el cibercrimen en un futuro saturado de tecnología. Pero Mira empieza a experimentar dudas sobre su misión cuando se enfrenta a un poderoso "hacker" conocido como Kuze (Michael Pitt).

Diagnóstico: La original Ghost in the Shell (de 1995) es una de mis películas favoritas de ciencia ficción, y admito que me fue imposible evitar comparaciones constantes con esta nueva versión de acción viva. Sin embargo, para ser justos, los créditos de La Vigilante del Futuro aclaran que no está basada en aquella icónica cinta del director Mamoru Oshii, sino en el manga de Masamune Shirow, el cual leí una sola vez hace muchos años, y por lo tanto no está tan presente en mi memoria. Entonces, en aras de la objetividad, me esforzaré por no comparar ambas películas en esta crítica... hasta que no pueda aguantar más.
La Vigilante del Futuro comienza con la creación de un cuerpo cibernético que guarda el cerebro y la consciencia de Mira Killiam, cuyo cuerpo orgánico sufrió daños irreparables durante un accidente. Un año después, como agente estrella de la Sección 9, Mira colabora con un ecléctico grupo de agentes (algunos más humanos que otros) para mantener bajo control el cibercrimen, lo cual se vuelve más difícil cuando el misterioso Kuze aprende a "hackear" los implantes cibernéticos de la población, ganando el poder de manipular gente inocente para hacer su trabajo sucio.
La premisa funciona en varios niveles, y nos invita a cuestionar la tecnología como arma de dos filos; por un lado mejorando nuestras vidas, y por otro ganando demasiada influencia sobre todos los aspectos de la humanidad... incluyendo su naturaleza misma. ¿Dónde termina el humano y empieza la máquina? ¿Qué es realmente lo que nos define como personas?
Son preguntas muy interesantes que, desafortunadamente, el director Rupert Sanders (Snow White and the Huntsman) no parece capacitado para responder. Y cuando lo intenta, es solo con clichés y frases de cajón que hemos escuchado demasiadas veces en cualquiera de los incontables "ciber-thrillers" realizados en los últimos treinta años, desde B-Movies como Cyborg 2, hasta nominadas al Óscar como Ex Machina. En otras palabras, La Vigilante del Futuro no aporta absolutamente nada al género... excepto sus elevados valores visuales, tan ostentosos y sobre-diseñados que se sienten como desesperada compensación del inerte argumento.
El principal atributo de la película es Scarlett Johansson en el papel de la Mayor Mira Killiam. Su inquebrantable convicción nos ayuda a enfocar la difusa historia y obtener algunos tenues momentos emocionales que prestan un poco de profundidad a la ruidosa acción. Mucho se discutió sobre la decisión de contratar una actriz norteamericana para encarnar un personaje tan fundamentalmente japonés; sin embargo me pareció uno de los problemas menos graves de la película (además, hay ciertos detalles que explican el cambio de raza, lo cual diluye un poco la controversia). Más importante fue la rígida estructura de La Vigilante del Futuro, que se desarrolla sin mucha imaginación ni suspenso. El libreto de Jamie Moss y William Wheeler parece la mediocre "historia de origen" de alguna genérica super-heroína, en vez de un relato maduro y relevante sobre la intersección de tecnología, biología y filosofía. Por eso la cinta nos endilga un pasado tortuoso que motiva a la protagonista (ya sabemos que hacer el bien no cuenta a menos que exista un componente "personal"); huecas conversaciones pseudo-metafísicas que parecen inteligentes, aunque no dicen nada; y un innecesario villano corporativo, porque Hollywood asume que el público no saldrá contento a menos que alguien reciba su merecido.
Como dije: lo mismo de siempre, adornado con atractivas imágenes y respaldado por el recuerdo de una seminal obra de ciencia ficción.
Lo cual nos lleva a las comparaciones. Ya me aguanté bastante, y de cualquier modo va a ser un párrafo corto. En resumen: el problema no es todo lo que La Vigilante del Futuro cambió de la historia original, sino las razones por las que lo hizo. ¿Cuáles son esas razones? Buena pregunta. Supongo que Ghost in the Shell parecía demasiado densa y complicada para un "blockbuster" norteamericano. O quizás sus (en aquel entonces) innovadoras propuestas transhumanistas se interpretaron como "errores" que era necesario extirpar para restaurar la salud mercadológica de esta nueva película. Como sea, el argumento original se alteró fundamentalmente, cambiando su mensaje, su tono y la indescriptible visión de Mamoru Oshii/Masamune Shirow, para verse reemplazados por el desangelado "estilo Hollywood" que resuelve los problemas con dinero en vez de creatividad.
Sin embargo, quienes no conozcan Ghost in the Shell (o su reciente re-boot, Ghost in the Shell: Arise) podrían quedar satisfechos con La Vigilante del Futuro gracias al trabajo de Scarlett Johansson, el fantástico diseño de producción, y las secuencias de acción tan violentas como puede permitirlo la clasificación PG-13. Ah, y la música de Clint Mansell y Lorne Balfe no me pareció mala, pero tampoco se compara con la de Kenji Kawai. Solo durante los créditos finales nos dejaron escuchar un fragmento de "Making of Cyborg", lo cual me inspiró a ver de nuevo (por enésima vez) la original Ghost in the Shell. Al menos así no sentiré desperdiciado el día.
Calificación: 7

IMDb

Wednesday, March 29, 2017

The Devil's Candy



Síntomas: La familia Hellman se muda a su nueva casa en el campo, la cual consiguieron muy barata debido a las misteriosas muertes de sus previos ocupantes. Sin embargo, casi de inmediato encuentran fenómenos de posible origen sobrenatural que podrían hacerlos pagar un precio más alto del que esperaban.

Diagnóstico: El director australiano Sean Byrne ganó fama hace ocho años con The Loved Ones, una de las pocas películas sobre tortura que justifican sus horrores con una ingeniosa premisa y abundante contenido emocional. Y ahora, después de emigrar a los Estados Unidos, Byrne nos ofrece The Devil's Candy, otra dosis de intenso horror difícil de definir, pero fácil de disfrutar. En este momento no sé cuál de las dos me gustó más; pero siento que esta última se quedará más tiempo en mi subconsciente.
La historia empieza como un típico relato de casa embrujada, con la familia descubriendo que su nuevo hogar viene con algunas dificultades incluidas; por ejemplo, una vaga presencia satánica que afecta principalmente a Jesse (Ethan Embry), un artista profesional cuyos cuadros empiezan a mostrar claras huellas de influencia demoníaca... ¿o será simple inspiración por trabajar en un estudio más amplio?
La trama es simple en la superficie, pero compleja por sus implicaciones psicológicas y metafísicas; definitivamente está ocurriendo algo anormal en la modesta granja, aunque es difícil determinar su procedencia. Y conforme se complica la situación, Byrne incrementa el suspenso con un hábil manejo de escenas y elementos que podríamos interpretar de distintas maneras... aunque el resultado siempre será un peligro para la familia Hellman (qué apellido tan sutil).
Para variar, no revelaré la naturaleza exacta de ese peligro, pues es más interesante sacar nuestras propias conclusiones y quizás cambiar de opinión varias veces, al tiempo que vamos descubriendo nueva información y secretos del astuto libreto. Lo que sí puedo mencionar son las actuaciones del reducido elenco, integrado por Ethan Embry (Cheap Thrills) como Jesse, el sensato padre que adora a su familia; Shiri Appleby (de la serie de culto Roswell) como Astrid, la tolerante madre que sobrelleva con una sonrisa la obsesión metalera de su esposo e hija; y Kiara Glasco (Maps to the Stars) como Zooey, quien heredó el gusto musical de su padre, aunque a veces la vuelve irritable. El desempeño del trío es honesto y natural, aportando realismo instantáneo a sus lazos familiares; como ejemplo puedo señalar la escena inicial donde viajan en automóvil a su nuevo hogar... es muy simple, pero nos dice todo lo que necesitamos saber sobre Jesse, Astrid y Zooey.
Completando el reparto tenemos al veterano Pruitt Taylor Vince (Captivity) en el papel de Ray, un inestable hombre cuyos trastornos mentales no impiden reconocer su humanidad. Esto lo convierte en una trágica figura que no necesariamente ocupa el rol de "villano" por su maldad intrínseca, sino por factores ajenos a su voluntad. Como dije, quedan muchas cosas abiertas a la interpretación del espectador, lo cual enriquece la breve pero satisfactoria experiencia de The Devil's Candy.
Y, claro, tenemos esa atmósfera metalera que no solo se manifiesta en las canciones de la banda sonora (la cual incluye Metallica, Slayer, Pantera, y otros grupos que no conozco, pero planeo buscar en Google Music), sino en las personalidades de Jesse y Zooey. Me gustó que el heavy metal (siempre atacado por grupos religiosos) no fuera un factor determinante en las manifestaciones satánicas de la casa. ¿O quizás sí? No sé... tal vez solo vi lo que quería ver. Otro punto apto para debatir.
Por el lado negativo (estirando un poco el adjetivo), The Devil's Candy se desarrolla tan rápido que se siente un poco frívola. Sin duda existe profundidad en los personajes y en los temas que maneja, pero apenas tenemos tiempo de asimilar el horror cuando ya llegamos al cruento desenlace. Este fue un raro caso donde sentí que diez o quince minutos extra hubieran mejorado la película.
Sin embargo, como mencioné al principio, sigo pensando en The Devil's Candy varios días después de haberla visto, lo cual demuestra que Sean Byrne sabe qué botones oprimir en la mente de su audiencia. Ojalá este cineasta no nos haga esperar otros ocho años para revelar su siguiente proyecto; y ojalá sobreviva su talento a pesar de trabajar en la industria norteamericana. Que los Dioses del Metal lo protejan.
Calificación: 9

IMDb

Monday, March 27, 2017

Adult Life Skills



Síntomas: Anna Cassin (Jodie Whittaker) está por cumplir treinta años, pero sigue viviendo en el cobertizo de su madre, sin planes futuros, y haciendo videos graciosos con sus pulgares. Sin embargo, la tragedia de una familia vecina podría servir como catalizador para que Anna recupere la ambición para vivir.

Diagnóstico: ¿"Mumblecore" británico? Claro, ¿por qué no? ¿Y por qué no lo descubrí antes?
No sé cuántas películas he visto en años recientes sobre adultos disfuncionales incapaces de encontrar el rumbo de su vida (para llenar espacio voy a enumerar las que recuerdo: Jeff, Who Lives at Home; Cyrus; Our Idiot Brother; Little Sister; y Get a Job). Supongo que la "generación boomerang" (jóvenes que terminan regresando a la casa de sus padres) surgió debido a la combinación de una mala economía global, la "cultura de víctima" inculcada por la corrección política de los noventas, y la avalancha de distracciones digitales acarreadas por el Internet. En otras palabras: una "tormenta perfecta" de factores socio-económicos que hacen más deseable quedarse en el nido para siempre, en vez de emprender el vuelo.
No sé si este fenómeno sea intrínsecamente "bueno" o "malo". Podría ser un paso más en nuestra lenta marcha al colapso social, o un escalón más hacia el utópico futuro de la "renta básica universal"; ustedes decidan. Pero de cualquier modo funciona como argumento de películas que celebran/condenan la inmadurez como estilo de vida. Sería un hipócrita si estuviera en contra de esta tendencia.
Lo cual nos lleva a Adult Life Skills, una deliciosa tragicomedia cuya ocasional pretensión se puede disculpar gracias a su idílico entorno rural, su simpática protagonista, y las inverosímiles situaciones provocadas por su resistencia a las responsabilidades de la vida adulta. En muchos aspectos Adult Life Skills se siente estudiada y artificial... demasiado "cute" para tomarse en serio; pero su precisa disección psicológica de los caracteres le dio una inesperada profundidad que me capturó de principio a fin. Y supongo que también influyó el irreverente sentido del humor con la cantidad justa de "flema británica" para darle nueva vida a los clichés que conocemos de memoria en el cine norteamericano.
Esto significa que Adult Life Skills puede disfrutarse en el nivel que decida el espectador. Como simple comedia genera sólidas risas con sus excéntricos personajes y absurdas situaciones; como drama familiar, la cinta hace agudas observaciones sobre la "brecha generacional", invitándonos a evaluar la influencia paterna (materna, en este caso) sobre el desarrollo individual de los hijos (e hijas). Y, finalmente, la directora/escritora/editora Rachel Tunnard propone interesantes teorías sobre la "parálisis emocional" que sufren muchos de estos adultos jóvenes, así como gentiles soluciones que no pretenden cambiar el mundo, sino simplemente contemplar el problema bajo puntos de vista más tolerantes y flexibles.
Sí, Adult Life Skills es pura "psicología pop" (el cobertizo lleno de juguetes y memorias adolescentes representa el apego irracional a un pasado acogedor y más seguro que el incierto futuro... ¡qué concepto!), pero la combinación de elementos técnicos y creativos dio como resultado una agradable experiencia, honesta e inteligente, que no insulta a los jóvenes "boomerangs", pero tampoco disculpa su "desarrollo interrumpido". Ah, sí... la serie Arrested Development también podría añadirse a la lista arriba mencionada.
Calificación: 9

IMDb

Sunday, March 26, 2017

Tenemos la Carne



Síntomas: En un edificio abandonado, dos jóvenes indigentes tratan de sobrevivir mientras un anciano los manipula con juegos psico-sexuales.

Diagnóstico: ¿Arte provocativo que rompe tabús, o vulgar capricho pornográfico? Me inclino por lo segundo, pero el excepcional estilo visual y potente voz del director mexicano Emiliano Rocha Minter merecen darle el beneficio de la duda. Sin embargo, es difícil justificar los más "extremos" momentos de Tenemos la Carne cuando la difusa narrativa carece (quizás intencionalmente) de un arco dramático concreto para capturar nuestra atención. Es más como un dantesco desfile de perversiones, y menos como una película con principio, desarrollo y final.
Por otro lado tenemos las controversiales diatribas que declama el demente (¿o iluminado?) Mariano (Noé Hernández) para poner en tela de juicio nuestras arcaicas pre-concepciones de moralidad y libertad, pero nunca sentí genuina convicción en el "mensaje" (sea cual sea) expresado por la cinta. Generalmente aprecio el cine "raro" y surrealista, que no se detiene a explicar cada pequeño concepto o decisión creativa; pero cuando eso ocurre necesito algo más sólido para compensar la abstracción de la historia. Lo que sea... personajes interesantes, diálogos ingeniosos, o aunque sea un misterio que me ponga a pensar, en vez de exasperarme.
Desafortunadamente no encontré esos elementos en Tenemos la Carne, lo cual significa que las hipnóticas imágenes y las escenas de sexo explícito deben cargar el peso de la película... lo cual, sobra decir, rara vez consiguen.
Tampoco sabría cómo evaluar las actuaciones. Supongo que son buenas, porque nos venden la realidad del mundo post-apocalíptico (o quizás sea el infierno, o algún tipo de purgatorio, o simplemente una pesadilla) y el colapso mental de los desesperados sobrevivientes que deben adaptarse a las nuevas condiciones de vida y olvidar las obsoletas reglas de la agonizante civilización que ya no funciona.
O algo así. Como dije, quiero pensar que Tenemos la Carne ofrece algo más allá de su técnica artística y sus burdas estrategias para escandalizar al espectador (incluyendo el flojo "twist" final). Con frecuencia la película parece un niño que grita "¡Pene!" durante la comida familiar, porque acaba de aprender su significado, y quiere ver qué pasa cuando la dice en público. Sin embargo, de vez en cuando se percibe una genuina intención didáctica (o al menos satírica) detrás de los desvaríos plasmados por Rocha Minter en la gran pantalla de cine.
Lo cual nos lleva (para terminar en una nota positiva) al mencionado estilo visual, que prácticamente rescata la película. La cinematografía (de Yollótl Alvarado), escenarios y diseño de producción (de Manuela García) me gustaron mucho, así como la música (de Esteban Aldrete) y las ocasionales desviaciones del mundo real que ofrece el oblicuo libreto escrito por el mismo director. Es más "performance" que película, pero aún así podría recomendar Tenemos la Carne para aficionados al cine peligrosamente experimental, donde el experimento falla, pero nos deja con valiosos fragmentos de experiencia que no podríamos obtener en otro lugar. Bueno, excepto PornHub.
Calificación: 6

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Saturday, March 25, 2017

Life: Vida Inteligente (Life)



Síntomas: La sonda Pilgrim 7 regresa del planeta Marte con muestras de material orgánico que será analizado por varios especialistas a bordo de la Estación Espacial Internacional. Es una ocasión monumental para la ciencia... hasta que descubren más de lo que esperaban.

Diagnóstico: No hace falta ser “space geek” para darnos cuenta de las inconsistencias y llanos errores que aquejan la película Life: Vida Inteligente. Sin embargo, la ocasional exasperación que me provocó el libreto no disminuyó el excelente suspenso, las sólidas actuaciones, y los intensos momentos de terror que conjuró el director Daniel Espinosa (Child 44) con una historia que podríamos describir como "Alien con 80% más credibilidad científica" (o, para el caso, "It! The Terror From Beyond Space con 110% más realismo"). También podríamos llamarla "la hija de Gravity y The Andromeda Strain". En resumen: una notable fusión de drama espacial con horror científico, muy bien realizada, pero sin dejar que las leyes de la física obstruyan su misión de perturbar y entretener.
El principal acierto de Life fue simplificar su estructura. En vez de llevarnos a Marte (como hizo la decepcionante The Last Days on Mars), casi todo ocurre a bordo de la Estación Espacial Internacional, convirtiéndola en una metafórica "mansión abandonada" de alta tecnología. Esto crea una atmósfera claustrofóbica y angustiante, donde los personajes no tienen a dónde escapar y deben enfrentar la amenaza marciana con muy limitados recursos, utilizando ingenio y creatividad (aunque no tanta como Mark Watney) para mantenerse con vida y eliminar el peligro que representa su gran descubrimiento.
Todos los aspectos técnicos de Life me parecieron extraordinarios. Los escenarios prácticos se conjugan invisiblemente con las extensiones digitales, y la simulación de micro-gravedad es casi tan buena como en Gravity. Y aunque el interior de la Estación se ve demasiado ordenado (comparado con los videos tomados a bordo de la genuina plataforma), no pierden ese espíritu de "pioneros espaciales" enfrentando el ambiente más hostil conocido por el hombre (o el alien).
La dirección de Espinosa es precisa y económica, libre de relleno, pero sin perder de vista el trasfondo emocional del relato. Para ello, el libreto de Rhett Reese y Paul Wernick añade concisos rasgos psicológicos que contribuyen al desarrollo de los personajes, al mismo tiempo que evocan los habituales temas de "el hombre jugando a ser Dios", "curiosidad científica fuera de control", y "ten cuidado con lo que deseas, porque puede cumplirse". Esto significa que todos los personajes ocupan clichés del género fantástico, pero ganan humanidad gracias al talento y personalidad que cada actor aporta a su papel. Ryan Reynolds es el típico americano arrogante pero competente; Jake Gyllenhaal es el doctor melancólico que prefiere la soledad del espacio al caos de la Tierra; Rebecca Ferguson es la oficial de seguridad que toma muy en serio los protocolos diseñados para evitar la contaminación de la Estación; y Olga Dihovichnaya, Hiroyuki Sanada y Ariyon Bakare complementan la tripulación como científicos con responsabilidades que van de... eh, ¿a quién engaño? Son carne de cañón. Víctimas con la mínima profundidad necesaria para hacernos sentir el impacto de sus muertes. O algunas cosas peores que la muerte.
Hablando de lo cual, podría escribir copiosos elogios (y una o dos observaciones críticas) sobre el diseño de la "vida" que encuentran los científicos, pero prefiero evitar revelaciones que arruinen las deliciosas sorpresas de la película. Baste decir que el trayecto entre "¡Fascinante!" y "¡Oh, Dios, no!" es ligeramente inverosímil, pero muy bien manejado para elevar la tensión y sumergirnos en la situación imposible que atraviesan los astronautas, donde cualquier error podría ser fatal... incluso antes de llevar células marcianas a bordo.
Como declarado "geek" con insaciable apetito de "horror espacial" (que la reciente antología Galaxy of Horrors apenas logró satisfacer), tengo abundantes razones para recomendar con entusiasmo Life: Vida Inteligente. Sin embargo, tratando de ser un poco objetivo, debo mencionar esos fugaces momentos absurdos que rompieron la ilusión de "ciencia ficción seria" (por ejemplo: el uso tan casual de un lanzallamas en una estación espacial). Pero ese tipo de problemas solo resaltan cuando todo lo demás es muy bueno, lo cual significa que Life: Vida Inteligente resultó ser una excepcional combinación de ciencia ficción y horror orgánico que no sacrifica elementos de uno para satisfacer al otro. Y con actores de primera línea, lo cual nunca gozaron obras como It: The Terror From Beyond Space.
Calificación: 9

IMDb

Friday, March 24, 2017

Power Rangers



Síntomas: Cinco jóvenes encuentran sendas reliquias extraterrestres que les confieren fantásticas habilidades. Y tendrán oportunidad de utilizarlas cuando una criminal extraterrestre llamada Rita Repulsa (Elizabeth Banks) decide extinguir la vida en la Tierra.

Diagnóstico: Ya estaba demasiado viejo cuando se pusieron de moda los Power Rangers en los noventas, y por lo tanto no siento nostalgia alguna por ellos, ni guardaba grandes expectativas por este nuevo reboot cinematográfico (todo lo contrario, de hecho). Los pocos episodios que vi de la serie (por curiosidad) me parecieron débiles copias de Ultraman y similares series "tokusatsu" de los sesentas y setentas (mi favorita: The Space Giants). Entonces, sin prejuicio alguno, puedo afirmar que la película Power Rangers me pareció... bastante entretenida y no tan mala como esperaba.
Creo que el director Dean Israelite (Project Almanac) y su comité de guionistas realizaron un trabajo decente al actualizar los personajes y establecer las bases de una franquicia con amplio potencial futuro (dependiendo del éxito económico de este "piloto"). La historia está claramente dirigida al público infantil, pero el libreto se arriesga a tocar algunas notas ligeramente adultas que le dan inesperada profundidad a la relación de los cinco "Rangers", creando un contenido emocional adecuado para balancear la superficialidad de la acción y de la risible villana. Aunque nada disculpa ese robot parlanchín con mucha "actitud" (y con la voz de Bill Hader).
Hablando de actitud, los cinco jóvenes actores cubren una gama étnica agradablemente diversa que no parece inspirada por la corrección política (aunque sabemos que lo fue). De hecho, mi personaje favorito fue Billy, cuya posición en "el espectro" (autista) lo hace más interesante que sus colegas, gracias a la actuación de RJ Cyler que nunca se siente condescendiente ni amarillista. También me gustó el desempeño de Dacre Montgomery como "Ranger Rojo" (desde luego los personajes tienen nombres humanos, pero prefiero designarlos por sus colores de batalla), quien debe superar sus dudas personales para convertirse en un líder inspirador; y Becky G. como la Ranger Amarilla, con otro secreto que demuestra la evolución cultural de la franquicia (don't ask, don't tell).
La estructura de Power Rangers no muestra un ápice de ingenio ni innovación. Todo ocurrió exactamente como esperaba (incluso sin conocer mucho sobre la serie original), desde el accidental descubrimiento de los talismanes extraterrestres, hasta la batalla final, sin olvidar el obligatorio "montage" de entrenamiento, el misterioso mentor que sabe más de lo que dice (interpretado por un llamativo efecto especial con la voz de Bryan Cranston), y la mencionada Elizabeth Banks como Rita Repulsa, asimilando el humor intrínseco del personaje, pero sin generar suficiente sensación de peligro o amenaza; aunque yo culparía más al libreto.
Afortunadamente Power Rangers mejora un poco durante el tercer acto, cuando la acción sube de tono y se fortalece la amistad entre los Rangers (uno de los mejores rasgos de la historia, en mi humilde opinión)... sobre todo cuando descubrimos que no todos sobrevivirán la aventura. La acción se siente razonablemente épica, y luce excelentes efectos especiales con creativo diseño que respeta el espíritu de la serie, al mismo tiempo que introduce innovaciones sorprendentes (como el monstruo con piel que fluye como metal líquido, mi imagen favorita de la película).
Entonces, Power Rangers me pareció una divertida/tolerable película de acción para niños, así como un adecuado viaje nostálgico para adultos jóvenes que disfrutaron la serie en los noventas (a juzgar por las reacciones del público en el cine)(Ah, y no olviden la escena durante los créditos que anuncia el regreso de alguien que no significa nada para mi, pero causó exclamaciones de alegría entre algunos "geeks" mucho más jóvenes que yo)(Podrían ser mis hijos)(Qué bueno que no tengo hijos). Y para el público general que no tiene particular interés en ver el renacimiento de una serie noventera: mejor vean Life: Vida Inteligente; pero si los niños los obligan a ver Power Rangers, estoy seguro de que no se aburrirán demasiado, y hasta podrían disfrutar algunos momentos de la experiencia. Pero no lleven sus Tamagotchis al cine; ya llegará el turno de otras nostalgias noventeras.
Calificación: 7.5

IMDb

Wednesday, March 22, 2017

The Creature Below



Síntomas: Mientras explora una fosa oceánica con un avanzado traje de inmersión, Olive Crown (Anna Dawson) tiene un encuentro casi fatal con una misteriosa criatura submarina. El traje queda destruido y Olive apenas sobrevive... pero recupera un huevo del monstruo y lo lleva en secreto a su casa, donde al poco tiempo nace una cría con necesidades muy especiales...

Diagnóstico: Entre más rápido lo aceptemos, mejor: los efectos especiales (prácticos y digitales) de The Creature Below son terribles. La cría del monstruo parece un manojo de bolsas de plástico rellenas de queso cottage; y las escenas submarinas están al nivel de un videojuego de hace diez años. De hecho, cualquier escenario del original Bioshock se ve más realista que los efectos de esta cinta.
Listo. Con eso fuera del camino, podemos dedicarnos a disfrutar el malsano melodrama lovecraftiano de The Creature Below, junto con el perturbador colapso físico y mental de la protagonista que desarrolla una relación simbiótica con la criatura que oculta en el sótano (otra cosa: tampoco conviene analizar la pseudo-ciencia de la película, pues entonces nos preguntaríamos cómo es posible que una criatura de las profundidades pueda sobrevivir al nivel del mar... y afuera del agua, además de todo).
En su nivel más básico, The Creature Below es una modesta cinta independiente de terror, pero su origen británico le confiere una atmósfera sería y reflexiva, muy diferente del estridente amarillismo de sus homólogas norteamericanas. Las actuaciones también son distintas; en vez de adolescentes de treinta años con mucha actitud, The Creature Below cuenta con personajes maduros e inteligentes (cuando le conviene al director), interpretados por actores con un nivel razonable de talento. Anna Dawson expresa con mínimos diálogos su inminente crisis psicológica; sus grandes ojos y sereno rostro me recordaron a Elizabeth Mitchell (Juliet en la serie Lost). Y sus colegas en la expedición submarina son típicos "neckbeards" (Johnny Vivash), o arrogantes "genios" (Zacharee Lee) que solo buscan las mieles del prestigio académico.
Al describir The Creature Below como "lovecraftiana" no me refiero exclusivamente a los tentáculos, sino al pesadillesco descenso a la locura de una víctima bajo la influencia de fuerzas ajenas a su comprensión, obsesionada por poseer conocimientos prohibidos que trascienden la ciencia racional. Y, bueno... sí, también hay tentáculos. Y citas textuales de "The Call of Cthulhu".
Por el lado negativo (y más objetivo que el resto de esta crítica), The Creature Below (también conocida como The Terror Below) mantiene un ritmo lento y metódico, con muy poco horror en el sentido convencional y apenas un par de momentos gore que terminan antes de empezar; además de los antes mencionados "defectos" especiales que restan aún más credibilidad al bizarro comportamiento de los personajes. El final revela más de la cuenta (yo hubiera preferido algo más ambiguo), y se siente curiosamente plano, libre de la emoción y asombro que necesitaba para validar el suspenso de los previos ochenta minutos.
Pero, a pesar de todo esto, The Creature Below me gustó, y podría recomendarla para estudiosos del cine "raro" y para aficionados a las B-Movies con ese sabor europeo que no disculpa la mediocridad, pero al menos la disfraza un poco. Y, claro, también la recomiendo para fans de Lovecraft (como yo), deseosos de explorar los límites de esa "plácida isla de ignorancia" donde vivimos voluntariamente para evadir las horribles verdades del cosmos. The Creature Below tampoco las revela, pero gana puntos por insinuar su existencia.
Calificación: 7.5 (En esta ocasión no puedo alegar fiebre ni confusión mental)

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Tuesday, March 21, 2017

Experimento Exorcista (The Possession Experiment)



Síntomas: Como tesis final de su curso de Teología, el joven estudiante Brandon Jensen (Chris Minor) planea someterse voluntariamente a la posesión de un espíritu demoníaco, para demostrar de una vez por todas la falsedad (o veracidad) de dichos fenómenos.

Diagnóstico: Experimento Exorcista empieza sorprendentemente bien, con un prólogo tenso y sangriento donde vemos un exorcismo realizado hace veinte años en la misma casa donde el protagonista planea llevar a cabo su experimento. El director Scott B. Hansen emplea un excelente estilo visual y sobresaliente cinematografía para capturar la violencia de la ceremonia y las grotescas reacciones físicas de la víctima (interpretada por Kt Fanelli), cuya "salvación" termina en tragedia (como siempre). Es un gran comienzo con un nivel de intensidad y terror que, lamentablemente, Experimento Exorcista jamás consigue duplicar.
De ahí en adelante el director nos obliga a seguir los tediosos preparativos del experimento, la confusa investigación del protagonista, y sus insulsos diálogos con amigos, académicos y familiares que, una y otra vez, le suplican cancelar el proyecto. Y así transcurre casi una hora (en una cinta de ochenta minutos) hasta que por fin llegamos a "lo bueno"... que ni siquiera resultó tan bueno.
De cualquier modo, el "gimmick" del experimento guarda cierto interés, y maneja conceptos vagamente realistas que sugieren un desarrollo inteligente y provocativo... algo así como la película The Possession of Michael King, pero con mayor autenticidad pseudo-científica para elevar el suspenso y especular sobre el posible origen de los fenómenos sobrenaturales, lo cual siempre aprecio. Desafortunadamente todo se viene abajo cuando tenemos que soportar las horribles actuaciones del joven elenco y las excesivas vueltas de un libreto repleto de elementos superfluos que buscan añadir un poco de "terror" cuando siente que nos está aburriendo (como ese "homenaje" a Freddy Krueger que no tiene mucho sentido); y todo eso acompañado por la obligatoria avalancha de blandos sobresaltos y acentos musicales que solo subrayan la ineptitud de los cineastas.
¿Qué salió mal, después de un comienzo tan prometedor? Ojalá supiera la respuesta. Se me ocurre que trabajaron dos directores con visiones creativas diametralmente opuestas; o quizás se combinaron dos películas incompletas para crear un híbrido parcialmente terminado. No sé. El punto es que siempre regresamos a la hueca palabrería e improvisado drama que rara vez sabe hacia dónde conducir la historia.
Por el lado bueno, las mencionadas escenas del exorcismo y otras manifestaciones demoníacas están realizadas con un fino sentido visual y sobresaliente diseño de producción, vistoso y convincente, que trasciende el bajo costo de la cinta.
Fuera de eso, no encuentro razones para recomendar Experimento Exorcista. Para variar, se estrenó en cines de México con poca publicidad y mínima respuesta; la función a la que asistí estaba prácticamente desierta (en un sábado por la tarde) lo cual, francamente, no me sorprende. Es posible que Experimento Exorcista sea más tolerable en televisión, con oportuno uso del "rewind" para repetir las mejores escenas, y el "fast forward" cada vez que el protagonista abre la boca para discutir con sus amigos. Pero en cine la sentí como una penosa pérdida de tiempo, apenas rescatada por su ingeniosa premisa y algunas buenas imágenes que permanecerán en mi memoria. En resumen: otro chasco de terror, solo apto para incautos optimistas (como yo).
Calificación: 6

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Monday, March 20, 2017

Hambre de Poder (The Founder)



Síntomas: En 1954, el vendedor de batidoras Ray Kroc (Michael Keaton) entrega un pedido en un pequeño restaurante californiano llamado "McDonald's", y queda muy impresionado con el veloz servicio y calidad de los alimentos. Entonces ofrece su ayuda a los dueños, Mac (John Carroll Lynch) y Dick McDonald (Nick Offerman), para hacer crecer el negocio y abrir más locaciones.

Diagnóstico: Independientemente de lo que cada quien opine sobre McDonald's, no cabe duda que su novedoso modelo económico revolucionó la industria alimenticia, e incluso podríamos decir que cambió al mundo... no sé si para bien o para mal, pero es difícil negar la influencia que los métodos de la "comida rápida" han ejercido en múltiples áreas del quehacer humano (incluyendo el cine... y no me refiero a las palomitas de maíz, sino a la producción de películas).
Por eso Hambre de Poder no debería considerarse como la biografía de un hombre en particular, sino de un concepto que prosperó gracias al esfuerzo de varios individuos con muy distintas motivaciones y perspectivas del mundo. Por un lado, tenemos a los hermanos McDonald, auténticos fundadores del pequeño restaurante que resolvió con enorme ingenio muchos problemas comunes en la industria (largos tiempos de espera, calidad inconsistente en los alimentos, "rufianes" en el estacionamiento), obteniendo gran éxito a nivel local. Y por otro lado tenemos a Ray Kroc, vendedor increíblemente tenaz cuyas ideas rara vez rindieron frutos... hasta que encontró el restaurante McDonald's y reconoció su potencial para conquistar el país (la expansión mundial quedaría eventualmente a cargo de su asistente Fred Turner, quien empezó friendo papas en uno de los restaurantes originales).
Y, desde luego, no debería extrañarnos que la fundación de un imperio como McDonald's incluyó desmedida ambición, cuestionables decisiones éticas, y despiadadas traiciones contra los valores que alguna vez enarboló la empresa. Lo que sí me sorprendió fue la revelación del auténtico secreto financiero que convirtió está empresa en uno de los negocios más grandes del mundo... un secreto que nada tiene que ver con las hamburguesas que prepara (y no, el secreto tampoco es el mítico uso de "carne de gusano", como algunas apócrifas conspiraciones quisieron hacernos creer en los ochentas). En ese aspecto Hambre de Poder fue una fascinante lección de historia y finanzas, combinada con varios "estudios de carácter" que revelan los vicios y virtudes de los genios detrás de la franquicia.
Michael Keaton aborda el papel de Ray Kroc con entusiasmo y sinceridad para equilibrar la balanza entre los roles de héroe y villano. Aunque no siempre se comporta de manera honorable, nunca estamos seguros si existe auténtica malicia detrás de sus acciones, o simplemente un irrefrenable impulso por rebasar los límites establecidos por hombres menos ambiciosos que él. Solo así podemos tragar la película sin quedar con el mal sabor (ja, ja) de una tragedia donde triunfa "el malo".
En los papeles de Dick y Mac McDonald encontramos a Nick Offerman y John Carroll Lynch (respectivamente) como modestos genios que tal vez nunca comprendieron la magnitud de sus logros. Mi parte favorita de Hambre de Poder fueron los primeros treinta minutos, cuando Ray conoce a Mac y Dick, y entre ambos le explican la evolución del restaurante. Me pareció una secuencia emotiva y brillantemente realizada, pues establece el idealismo que hizo triunfar a este pequeño negocio, y al mismo tiempo plantó las semillas de su inexorable caída como víctima de su propio éxito.
En papeles secundarios pero importantes encontramos a B.J. Novak como el contador con una visión financiera aún más audaz que la de Kroc; Laura Dern como la sufrida esposa que se siente abandonada mientras su esposo abre restaurantes por todo el país; y Laura Cardellini como franquiciaria con una innovadora idea para reducir costos en la elaboración de leches malteadas, uno de los más grandes gastos del restaurante (no, esto tampoco incluye gusanos ni cosas asquerosas).
Si midiéramos el éxito exclusivamente por el aspecto económico, Hambre de Poder sería una fábula inspiradora con un final muy feliz; sin embargo el director John Lee Hancock (Saving Mr. Banks, The Blind Side) nos obliga a considerar los sentimientos de los personajes, resultando en un relato ambiguo y menos optimista, donde la batalla entre "el bien" y "el mal" no se resuelve por completo; lo cual, de paso, evita que Hambre de Poder se convierta en un comercial disfrazado de arte. Como uno de los personajes dice: "¿Es mejor tener un restaurante bueno, o cincuenta mediocres?" Para Ray Kroc la respuesta era obvia, y por eso ahora Michael Keaton lo interpreta en una película. Esa es la moraleja que más importa en nuestro mundo, supongo.
Calificación: 8.5

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Sunday, March 19, 2017

Fantasmas del Pasado (Personal Shopper)



Síntomas: Maureen Cartwright (Kristen Stewart) trabaja como "compradora personal" de una celebridad; pero, en sus ratos libres, intenta usar sus aparentes habilidades psíquicas para contactar el mundo de los espíritus. Maureen está muy interesada en comunicarse con un espíritu en particular; sin embargo, la respuesta podría venir de otro lugar.

Diagnóstico: Mientras veía Fantasmas del Pasado (de milagro no metieron "satánico" o "diabólico" en el título mexicano) recordé aquella ingeniosa frase de la película Crimson Peak: "No es una historia de fantasmas, sino una historia con un fantasma". Eso resume perfectamente Fantasmas del Pasado; excepto que esta historia incluye dos fantasmas. O más. O ninguno. No estoy seguro, y creo que el director francés Olivier Assayas escribió el nebuloso libreto con esa intención.
Aunque Fantasmas del Pasado tiene abundante suspenso, deliciosos sobresaltos y perturbadores eventos de posible origen sobrenatural, nunca se siente como una película de terror convencional. Por el contrario, el drama conduce la historia, enfocándose en la frustración de Maureen al sentirse atrapada en un mundo de ostentación y elegancia que ella no comparte; y, aunque le gustaría escapar, no sabe cómo lograrlo. Esto explica su obsesión con el "espíritu" que podría ofrecer las respuestas que la joven busca... ¿cuál es su destino? ¿Hay algo más allá de esta vida que nos dará la paz? ¿O esto es todo lo que tenemos y debemos aprender a apreciarlo? Como simple curioso con interés en asuntos paranormales, siempre me ha preocupado el área gris entre "evidencia" y "coincidencia"; Fantasmas del Pasado explora esa incierta región por medio de una protagonista cuya perspectiva podría distorsionarse bajo el peso de las emociones que carga.
Pero antes de que parezca un panfleto "new age", aclaro que Fantasmas del Pasado es una película cínica y fría, con ese estilo europeo que desprecia el sentimentalismo y prefiere una perspectiva cruda de los personajes y situaciones que examina... incluso cuando se trata de algo tan ambiguo como fantasmas. No conozco toda la filmografía de Assayas, pero ciertamente recuerdo Demonlover, cuyo argumento se ubicó en un similar entorno elitista, podrido por dentro, pero atractivo por fuera, donde las cosas no son lo que parecen (en esta ocasión puedo usar esa frase sin sarcasmo alguno). El trabajo de Maureen como "compradora personal" también puede parecer glamoroso, pero la realidad cotidiana es desmoralizante, y está borrando lentamente su identidad. Entonces, con tantas presiones externas e internas (además de todo Maureen sufre una condición médica que le preocupa), no es extraño que busque soluciones en rincones fantásticos aparentemente más estables que su vida real.
Kristen Stewart encontró en Fantasmas del Pasado un personaje ideal para aprovechar su "técnica" particular. La habitual inexpresividad de la actriz refleja la ofuscación psicológica de Maureen, y nos recuerda constantemente la tortura interna que motiva sus irracionales decisiones (por ejemplo, responder mensajes de un extraño con dudosas intenciones... ¿o acaso será el fantasma?)
Assayas apila misterios encima de misterios, pero de algún modo se mantienen en la periferia de nuestra atención; lo cual significa que, cuando llega el enigmático final, tenemos más preguntas que respuestas. Y aunque Fantasmas del Pasado no sea una película fácil de asimilar, me pareció fascinante y muy satisfactoria, fusionando múltiples géneros bajo la onírica visión de Assayas. Y con excelente música, cinematografía y diseño de producción, cuyos detalles complementan la surrealista atmósfera y locaciones de la historia.
No esperaba mucho, y quizás por eso Fantasmas del Pasado fue un placer inesperado, más intenso que muchos thrillers hollywoodenses, y más perturbador que incontables cintas de "terror" huecas y olvidables. En resumen: la gran sorpresa de la semana; quizás del año.
Calificación: 9

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