Sunday, April 4, 2021

Fukushima 50



Síntomas: En Marzo del 2011, un fuerte terremoto y tsunami en la costa de Japón causan graves daños a la planta nuclear en Fukushima Daiichi, y los empleados deben hacer tremendos sacrificios para evitar una tragedia más grande... aunque no hay garantía de éxito, y mucho menos de supervivencia.

Diagnóstico: Ya pasaron diez años desde el terrible accidente en la planta nuclear de Fukushima, pero sus consecuencias persisten (según expertos, el trabajo de limpieza y cierre de la planta podría durar entre 30 y 40 años). Sin embargo, es buen momento para celebrar el valor de los individuos que enfrentaron peligros mortales para evitar una catástrofe aun mayor
Sí, desde luego Fukushima 50 es solo una película (el título alude a los 50 empleados que permanecieron en la planta durante la crisis), y seguramente omite muchas cosas y altera otras, no solo para facilitar la narrativa, sino para atenuar las malas decisiones del gobierno japonés (supongo que podrían existir rastros de propaganda en su argumento); sin embargo el director Setsurô Wakamatsu no teme señalar graves errores cometidos por motivos políticos, como la visita del Primer Ministro al sitio del desastre en un momento crítico, lo cual desvió recursos y retrasó procedimientos urgentes que tal vez hubieran aminorado la tragedia.
O tal vez no. Una cosa que Fukushima 50 deja clara es que, a pesar de los detallados planes de contingencia implementados por la industria nuclear japonesa, el accidente de Fukushima fue tan grave que rebasó los parámetros teóricos e invalidó las medidas de seguridad establecidas. Entonces, aunque los trabajadores se esforzaron por seguir los procedimientos apropiados, una y otra vez encontraron situaciones totalmente nuevas que los obligaron a improvisar y tomar decisiones desesperadas cuyos efectos era imposible predecir.
Los principales protagonistas de Fukushima 50 son Toshio Izaki (Kôichi Satô), el supervisor encargado del centro de control en el día del terremoto; y Masao Yoshida (Ken Watanabe), el coordinador de emergencias que también funciona como intermediario entre la planta y el gobierno japonés, lo cual significa que recibe órdenes conflictivas y a veces irracionales, mientras intenta explicar conceptos tecnológicos a los políticos que solo quieren verse bien y mostrar al público que están tomando acciones decisivas.
Mientras tanto, el Sr. Izaki y su equipo técnico tienen que aceptar catástrofes menores para evitar problemas mayores. Por ejemplo, al ventilar un reactor dañado para reducir la presión interna, saben que van a contaminar las áreas cercanas a la planta nuclear; pero si no lo hacen, podría ocurrir una gran explosión que extendería la radiación a una zona más amplia.
Es una historia trágica pero inspiradora, con abundantes ejemplos del indomable espíritu humano, desde los trabajadores que aceptan participar en misiones suicidas al corazón mismo del reactor, hasta los voluntarios que organizan la evacuación de los pueblos vecinos. El director maneja con claridad y soltura todas estas sub-tramas, impecablemente editadas para asimilar el esfuerzo de tanta gente, en tantos niveles sociales, luchando por una causa común.
Conviene aclarar que Fukushima 50 no es una "película de desastre" al estilo de Hollywood, sino un sincero tributo que conmemora a las víctimas de un terrible accidente que pudo ser mucho peor si no hubiera sido por el valor de esos cincuenta héroes. Y, de paso, Fukushima 50 también nos invita a reflexionar si los beneficios de la energía nuclear compensan el riesgo potencial. Claro, a todo el mundo le gustan las luces de Tokio... pero, ¿cuál será el costo futuro de esos excesos?
Calificación: 9

IMDb

Friday, April 2, 2021

Godzilla vs. Kong



Síntomas: Después de un ataque de Godzilla en la costa de Florida, el director de la Corporación Apex decide buscar una fuente de poder suficientemente poderosa para combatir las incursiones de los "titanes" en áreas pobladas. Mientras tanto, la Fundación Monarch encontró la manera de controlar a Kong... pero la situación podría cambiar en cualquier momento.

Diagnóstico: En mi humilde opinión, Godzilla vs. Kong es la mejor película "kaiju" producida en Norteamérica... lo cual, desafortunadamente, se vuelve menos significativo cuando consideramos la mediocridad de las cintas anteriores.
Sin profundizar demasiado, podría decir que todas las películas de Godzilla producidas por Hollywood cometieron el error de enfocarse en los humanos y utilizar a los monstruos como crisis periféricas de melodramas muy insípidos. Solo hasta Kong: Skull Island se empezó a rectificar el problema, encontrando un mejor balance entre humanos y acción "kaiju". Y ahora el director Adam Wingard (The Guest, Blair Witch) por fin reconoce lo que la gente quiere ver, y nos lo da en abundancia. Obviamente hacía falta un auténtico director "geek" para resolver esa simple ecuación.
Habiendo dicho eso, Godzilla vs. Kong sigue desperdiciando tiempo en personajes claramente intrascendentes. Creo que los únicos humanos útiles (aunque eso sería debatible) son Walter Simmons (Demián Bichir), el director de Apex con grandes planes para combatir a los titanes; la Dra. Ilene Andrews (Rebecca Hall) y su hija adoptiva Jia (Kaylee Hottle), quienes lograron establecer una conexión personal con Kong; y Bernie Hayes (Brian Tyree Henry), un "podcaster" que investiga el auténtico motivo del ataque inicial en Florida. Todos los demás personajes interpretados por Kyle Chandler, Millie Bobby Brown (ambos repitiendo sus papeles de Godzilla: King of the Monsters), Julian Dennison, Alexander Skarsgård y Eiza González son un cero a la izquierda, llenando espacio y tratando de simular relevancia en escenas inconsecuentes que únicamente funcionan como pausas entre las peleas de los monstruos gigantes. Sin embargo, para crédito de Wingard, las sub-tramas que desarrollan estos personajes se sienten más ligeras y a veces hasta simpáticas, lo cual fue una considerable mejoría respecto a las monótonas rutinas de "daddy issues" y tragedias familiares que infestaron las previas cintas americanas de Godzilla.
Perdón; estoy haciendo lo mismo que hicieron esas películas: dedicando demasiado tiempo a los actores humanos, cuando podría estar hablando de las épicas batallas, sorpresivas apariciones de monstruos clásicos, y las distintivas personalidades de Godzilla y Kong.
Aunque, por otro lado, tampoco puedo revelar demasiado, así que solo diré que Godzilla vs. Kong cumple lo que promete, apoyándose en vagas leyendas nativas para justificar la rivalidad entre Kong y Godzilla, al mismo tiempo que introduce suficientes retos y condiciones para elevar la escala de la acción, incrementar el peligro para la humanidad, y crear adecuado suspenso sobre la magna confrontación. Wingard logró duplicar el tono y dinámica del clásico cine "kaiju" del siglo pasado, pero con espectacular tecnología contemporánea para conjurar imágenes de abrumadora belleza y apoteótica intensidad. Nunca en mis sueños infantiles hubiera imaginado este descomunal relato con la energía y creatividad que derrama Godzilla vs. Kong.
Obviamente mi película "kaiju" favorita sigue siendo Shin Gojira (y probablemente lo seguirá siendo durante mucho tiempo); pero en el contexto del "kaiju americano", Godzilla vs. Kong marca un nuevo estándar que, con suerte, seguirá elevándose en futuras secuelas del "Monstruoverso" (así lo llaman los productores) (Mi sugerencia para la siguiente película: Kong debe reclutar un "escuadrón suicida" de titanes para combatir una amenaza extraterrestre). Me hubiera gustado ver Godzilla vs. Kong en un cine de verdad; pero la mejor prueba de su calidad es que logró atraparme en la pantalla casera. Después de todo, el tamaño de las imágenes no es tan importante cuando los monstruos capturan nuestra imaginación.
Calificación: 9

IMDb

Wednesday, March 31, 2021

The Father



Síntomas: A pesar de su avanzada edad, Anthony (Anthony Hopkins) no quiere una enfermera que lo ayude en su departamento de Londres, lo cual pone a su hija Anne (Olivia Colman) en la difícil posición de respetar la dignidad de su padre, o tomar las decisiones necesarias para su bienestar futuro.

Diagnóstico: The Father tiene un solo truco en su repertorio dramático; pero es un truco tan bueno que no me importó su constante repetición a lo largo de la película, pues expresa con desgarradora elocuencia los estragos de la edad en algunas personas mayores, y sus efectos en las familias que tienen que lidiar con este tipo de situaciones. En otras palabras, The Father presenta un inesperado punto de vista para explicar un problema social que nunca se había capturado con tanta honestidad y resonancia emocional.
El director Florian Zeller (basado en su propia obra teatral) establece con elegante eficiencia la condición de Anthony (Anthony Hopkins), acompañando al anciano en sus actividades cotidianas, hasta que empieza a sufrir lapsos de memoria que lo confunden y siembran dudas sobre las personas que conoce y los sitios que frecuenta. Y así, conforme se desarrolla la historia, compartimos la confusión de Anthony y la tristeza de su hija Anne (Olivia Colman) al reconocer las imposibles decisiones que le esperan.
Me dio mucho gusto encontrar a Anthony Hopkins en un papel que confirma su enorme talento, después de pasar tantos años como "actor mercenario" en proyectos mediocres que no parecían dignos de su presencia (algunos ejemplos: The Rite, The Grinch y Transformers: The Last Knight) (Ese fue el período que le dio el apodo de "Sir Anthony Paycheck"). Desde luego Hopkins tiene todo el derecho de aprovechar su reputación para ganar dinero... pero también parecía que estaba ensuciando el legado que forjó con tanto esfuerzo. Bueno, pues The Father restaura ese legado con una fenomenal actuación que conjuga la habilidad expresiva del actor con su presencia física para crear un personaje realista, complejo, y absolutamente devastador.
Los demás actores hacen un excelente trabajo, incluyendo a Olivia Colman, Olivia Williams, Mark Gatiss, Rufus Sewell e Imogen Poots; pero The Father le pertenece a Hopkins, y ciertamente merece la aclamación y nominaciones que está recibiendo por este papel.
Regresando al truco que mencioné al principio... no voy a entrar en detalles (aunque seguramente ya lo revelaron en los "trailers" y entrevistas) porque creo que es mejor experimentar de primera mano el desconcierto de Anthony y reconocer los cambios en sus procesos mentales que anuncian el avance de la demencia senil. El director encontró una manera clara y contundente de representar estos cambios sin diluir el carácter de Anthony ni sacrificar su dignidad. Es como un perfecto acto de magia que manipula nuestra percepción como parte integral de la narrativa, recurriendo tan solo a las más básicas herramientas del cine: actuaciones y edición.
A diferencia de otros dramas sobre crisis médicas, The Father no persigue lágrimas ni sentimentalismo barato. Por el contrario, la intención de Florian Zeller es ponernos en el lugar de Anthony para inspirar empatía y entender mejor los efectos del Síndrome de Alzheimer (o alguna de sus variantes), no solo en sus víctimas, sino en las familias que pierden un ser querido de manera gradual, lo cual puede ser más traumático a largo plazo que una muerte súbita. No es un tema fácil ni agradable; pero la sensibilidad artística de The Father lo hace tolerable, y hasta didáctico. En resumen: cine que trasciende el entretenimiento y se convierte en servicio social.
Calificación: 9

IMDb

Monday, March 29, 2021

The Arbors



Síntomas: Ethan Daunes (Drew Matthews) encuentra un extraño insecto en el campo, y lo lleva a su casa para enseñárselo a su hermano Shane (Ryan Davenport). Pero la criatura escapa y las cosas se complican.

Diagnóstico: Creo que The Arbors es la primera película de "horror metafórico" que me hubiera gustado más sin tanto simbolismo ni subtexto psicológico. The Arbors tiene todos los ingredientes de una excepcional "creature feature", pero su noble intención de explorar temas más complejos termina empañando sus aciertos y frenando el ritmo de la narrativa. Es como una de esas leches malteadas tan espesas que no se pueden beber y nos arruinan la comida (perdón, no sé de dónde vino esa analogía).
Los aspectos técnicos de The Arbors manifiestan la creatividad del director Clayton Witmer para elevar la historia con los recursos disponibles. Además de la cinematografía, diseño, y efectos especiales, me gustó el uso de locaciones en un genérico "pueblo pequeño" norteamericano, donde todos se conocen, y el bosque (con sus sombras y secretos) llega prácticamente al patio trasero de todas las casas.
Entonces, cuando algunas personas aparecen violentamente asesinadas, la Policía emprende la búsqueda del culpable mientras crece la paranoia entre los vecinos, quienes deciden tomar la ley en sus manos. Pero Ethan (Drew Matthews) sabe que el asesino no es humano, sino... algo muy diferente. Algo que encontró en el bosque, y que está creciendo conforme cobra más víctimas.
Hasta ahí The Arbors me estaba gustando mucho. Sin embargo, la trama del insecto asesino pasa a segundo plano para enfocarnos en la frágil condición mental de Ethan, un hombre solitario y retraído que nunca logró madurar, y sigue aferrado a "los buenos tiempos" que compartió con su hermano Shane (Ryan Davenport); pero, naturalmente, Shane creció, encontró trabajo, y formó su propia familia, creando un distanciamiento que confunde a Ethan. Por eso quería enseñarle el insecto a su hermano... de niños acostumbraban explorar el bosque y catalogar los "bichos raros" que encontraban. Pero el esfuerzo por recuperar esa conexión termina en tragedia, con una criatura desconocida matando gente sin control.
Y así, dividiendo su atención entre la crisis existencial del joven y el pánico en el pueblo, The Arbors avanza con extrema lentitud, ofreciéndonos algunas excelentes escenas de horror y suspenso, pero dedicando demasiado tiempo a las terribles decisiones que Ethan toma por simple desesperación, por sus abrumadores sentimientos de culpa, y porque, francamente, no es un individuo muy inteligente.
Durante el tercer acto The Arbors adopta un tono surrealista que conduce al "horror metafórico" antes mencionado, y las película mejora un poco... pero no pude evitar un par de bostezos y bastante irritación por las incomprensibles acciones de Ethan, un protagonista demasiado pasivo que no me pareció suficientemente interesante para atraparnos en su transformación figurativa de niño introvertido a adulto responsable.
Pero, bueno... las escenas del monstruo me gustaron mucho, y sin duda admiré el ingenio del director y co-guionista Clayton Witmer para complicar la vida de Ethan, quien parece más y más culpable conforme trata de ocultar la situación (¿mencioné que es un idiota?) Y desde luego la exploración de esa mente fracturada tiene sus propias virtudes, retratando con realismo y compasión el estancamiento emocional que frena el desarrollo del protagonista, al mismo tiempo que alimenta el fascinante misterio principal.
Cada elemento de The Arbors está impecablemente realizado; pero la combinación no funcionó para mi. De cualquier modo no me arrepiento de haberla visto, y hasta podría recomendarla para el público paciente que sepa sobrellevar las fallas de una película para disfrutar sus virtudes. Probablemente serán los mismos que se resignan a tomar una leche malteada con cuchara, porque a su propia manera sigue siendo deliciosa.
Califiación: 7

IMDb

Sunday, March 28, 2021

Akelarre



Síntomas: En el año 1609, cinco mujeres del País Vasco son arrestadas por brujería, y el Juez Inquisidor (Alex Brendemühl) las interroga para que revelen los secretos del "Sabbath".

Diagnóstico: Sin muchos rodeos, creo que Akelarre es la mejor película que he visto sobre la cacería de brujas en la era medieval... lo cual significa que no necesita apoyarse en fenómenos sobrenaturales para explicar el auténtico significado de la "brujería", así como la razón del miedo tan grande que inspiraba en la sociedad puritana.
El director español Pablo Agüero y la co-guionista Katell Guillou examinan la cacería de brujas desde múltiples puntos de vista ingeniosamente integrados en la premisa misma de Akelarre (disponible en Netflix con el título alterno de "Coven of Sisters"). Por un lado tenemos la perspectiva de las acusadas: cinco amigas arrestadas por participar (supuestamente) en rituales satánicos, sin evidencia física ni proceso jurídico. Por otro lado tenemos a los acusadores: El Juez Rostegui (Alex Brendemühl) y su Consejero (Daniel Fanego) llevan mucho tiempo persiguiendo brujas en España, pero no han logrado obtener una sola confesión sobre los detalles del "Sabbath". Y, finalmente, tenemos la Iglesia local representada por el Padre Cristóbal (Asier Oruesagasti), quien no está convencido de que las muchachas sean culpables... pero tampoco puede defenderlas con demasiada vehemencia, porque eso lo haría cómplice de los mismos crímenes.
Y así, entre interrogatorios y torturas, se manifiestan gradualmente los componentes psicológicos de la cacería de brujas, incluyendo la ignorancia, la represión sexual, y la funesta costumbre de culpar a las mujeres por el comportamiento de los hombres... el más claro síntoma de "brujería" para estos hipócritas inquisidores.
El director cuenta una historia íntima que se siente épica gracias a la fotografía de Javier Agirre (sic) y al excelente diseño de Mikel Serrano. Casi toda la película se desarrolla en la celda de las jóvenes y en la oficina de la parroquia, pero el director aprovecha de vez en cuando los paisajes vascos para contrastar el idílico entorno natural con la maldad que se oculta en la conciencia humana... aunque, desde luego, nunca parece "maldad" para los que creen que están obedeciendo la voluntad de Dios.
Finalmente debo señalar el extraordinario desempeño del reparto entero, empezando por Amaia Aberasturi en el difícil papel de Ana, la "bruja" que diseña un plan para ganar tiempo y quizás salvar las vidas de sus amigas, interpretadas por Yune Nogueiras, Garazi Urkola, Jone Laspiur, Irati Saez de Urabain y Lorea Ibarra (sí, son seis en total porque durante la cinta se añade otra víctima de embrujo). Y aunque los personajes masculinos deben llegar a extremos un poco inverosímiles para rematar el mensaje de Akelarre, también merecen mención Alex Brendemühl, Daniel Fanego y Asier Oruesagasti como paladines religiosos con distintas opiniones del asunto... aunque devotos de la misma cuestionable doctrina.
La reciente cinta The Reckoning se enfocó en la tortura física de las brujas, con mediocres resultados. Afortunadamente Akelarre ofrece una visión más elevada de la misma situación, explorando las raíces del problema, e invitándonos a reflexionar sobre la forma que adquiere esa persecución ideológica en la sociedad contemporánea. Hace cuatro siglos la opresión se justificaba con supersticiones. ¿Cuál es la excusa de hoy?
Calificación: 9

IMDb

Friday, March 26, 2021

Slaxx



Síntomas: Los empleados de la tienda de ropa CCC se preparan para el lanzamiento de "Super Shapers", una revolucionaria línea de pantalones de mezclilla que se ajustan automáticamente al cuerpo. Pero el gran día se complica cuando uno de los pantalones cobra vida y empieza a matar gente.

Diagnóstico: Con esa ridícula premisa, Slaxx podría haber sido una simple "comedia de terror" sobre los sangrientos asesinatos de un objeto inanimado. Sin embargo, la directora Elza Kephart y la co-guionista Patricia Gómez trataron de darle a Slaxx un subtexto más ambicioso, no solo para "explicar" el origen del villano textil, sino para denunciar la industria del vestido que aprovecha las relajadas leyes laborales de otros países para explotar a sus trabajadores. Y aunque los temas tan dispares de Slaxx no siempre "pegan" bien, al menos le dan una conciencia social que enriquece los simples placeres viscerales del "gore" y los creativos métodos que emplean los pantalones vivientes para matar a sus víctimas.
La protagonista de Slaxx es Libby McClean (Romane Denis), la nueva empleada de Canadian Cotton Clothiers que está muy emocionada por participar en el lanzamiento de la línea "Super Shapers"; pero cuando descubre un cadáver destrozado y trata de convencer al gerente Craig (Brett Donahue) de que hay un asesino en la tienda, Libby se da cuenta de que la empresa no se preocupa tanto por sus empleados, sino por sus ganancias. Y así, balanceando las demandas de un nuevo trabajo y su instinto de supervivencia, Libby trata de sobrevivir la jornada mientras investiga el origen de los pantalones asesinos, lo cual conduce a situaciones muy extrañas... y un poco de baile.
Además del mensaje sobre comercio justo y procesos industriales ecológicos, Slaxx también satiriza el fenómeno de la "moda rápida", cuya existencia yo desconocía (mi criterio para comprar ropa es el siguiente: si de milagro encuentro algo que me queda, compro tres iguales y los uso hasta que se caen en pedazos) (sí, mis vecinos probablemente piensan que nunca me cambio), el cual consiste en mantener un flujo constante de nuevos estilos y ropa barata de baja calidad que será obsoleta en un mes, fomentando la compra obsesiva de nuevas prendas para consumidores jóvenes que quieren estar "a la moda". Por eso Slaxx incluye el personaje de Peyton Jewels (Erica Anderson), una "influenciadora" de Instagram contratada para promover los Super Shapers entre sus millones de seguidores. Y, bueno, sobra decir que la "promoción viral" termina en tragedia.
Los efectos especiales de Slaxx son excelentes, con un estilo artesanal que quizás no sea muy "realista" en el sentido convencional, pero revela considerable ingenio para dar vida y personalidad al incongruente asesino. Los pantalones empiezan como una simple prenda de ropa, pero se transforman gradualmente en un personaje por derecho propio, con expresión y carácter que hace más divertida su interacción con Libby. Por su parte, Romane Denis interpreta una protagonista simpática e insegura, pero con la fuerza interna de las mejores "chicas finales". También merecen mención Brett Donahue como el neurótico gerente; Jessica B. Hill como la jefa de vendedores que no tolera la indisciplina; y Sehar Bhojani como la empleada "slacker" que no pierde oportunidad de evadir sus responsabilidades para escuchar música de Bollywood.
A fin de cuentas Slaxx no es una gran película, pero puedo recomendarla como una curiosidad cultural que disfrutarán por igual los fans del "gore" y los discípulos de la moda... siempre y cuando tengan suficiente sentido del humor para aceptar la sátira social. La directora Elza Kephart hizo un buen trabajo combinando un concepto absurdo con temas relevantes y personajes realistas que nos atrapan en la narrativa; y hasta logró darle una motivación válida a los pantalones vivientes. Dentro del departamento de "ropa asesina", creo que me gustó más In Fabric; pero Slaxx gana un justo lugar en esa misma colección.
Calificación: 7.5

IMDb

Wednesday, March 24, 2021

Time Warp: The Greatest Cult Films of All Time



Síntomas: Documental en tres partes sobre las películas de culto más populares del mundo, con comentarios de actores, directores y expertos que tratan de responder la eterna pregunta: ¿qué es una película "de culto"?

Diagnóstico: La respuesta es: nadie lo sabe. O, mejor dicho, todos tienen su propia opinión, lo cual solo confirma la enigmática naturaleza de estas películas que casi siempre fracasaron durante su estreno, y eventualmente ganaron un devoto grupo de seguidores que las mantienen vivas en la cultura popular. Entonces, a falta de consenso, quizás la mejor manera de explicar el cine de culto es mencionar sus obras más famosas, y buscar características comunes que las elevaron a esa exótica posición.
Esa es la misión del documental Time Warp: The Greatest Cult Films of All Time, y en mi opinión hizo un excelente trabajo que será igualmente interesante para fanáticos del género (como yo) (¿es realmente un "género"? No creo, pero vamos a llamarlo así para simplificar las cosas), y para espectadores casuales que quieran aprender un poco sobre esta faceta semi-oculta del arte cinematográfico, donde lo importante no es la calidad ni las nominaciones, sino el entusiasmo que una obra despierta entre sus fans.
Time Warp: The Greatest Cult Films of All Time consta de tres secciones que se estrenaron individualmente a lo largo de año y medio (algunas están disponibles en YouTube, aunque no sé si sean legales): "Midnight Movies" (1 hora 41 minutos); "Horror & Sci Fi" (1 hora 23 minutos) y "Comedy & Camp" (2 horas 3 minutos).
La primera, "Midnight Movies", se enfoca en películas que ganaron fama en exhibiciones de medianoche, donde los fans podían reunirse en una especie de ceremonia secreta que combinaba la experiencia de una fiesta y un rito religioso. Entre esas cintas se encuentran la icónica The Rocky Horror Picture Show, Eraserhead, Reefer Madness, Freaks y Pink Flamingos, junto con otras menos conocidas que, francamente, yo ni siquiera sabía que se consideraban "de culto", como Harold and Maude, The Naked Kiss y Point Break.
La segunda parte es "Horror & Sci Fi", donde se incluyen algunas de mis películas favoritas de toda la vida, como Evil Dead, Dawn of the Dead, Re-Animator, Blade Runner y The Adventures of Buckaroo Banzai Across the Eighth Dimension. Los comentarios de actores, directores y críticos son bastante entretenidos, aunque inevitablemente superficiales; por ejemplo, cinco minutos de reminiscencias con Bruce Campbell nunca bastarán para capturar la tortuosa filmación de Evil Dead. Sin embargo, el propósito de Time Warp no es abarcar el fenómeno completo, sino servir como eficiente introducción a un universo rico y complejo que trasciende los límites del cine comercial.
La tercera parte, "Comedy & Camp", explora el humor subversivo, surrealista y a veces accidental de obras como Rock 'n Roll High School, Clerks, Beyond the Valley of the Dolls, Monty Phyton and the Holy Grail y The Room (entre muchas otras). Los comentaristas ofrecen datos interesantes sobre el origen de las cintas, anécdotas sobre su filmación, y detalles sobre el tortuoso recorrido al altar del culto. Baste decir que se me humedecieron los ojos cuando John Waters defiende los méritos de Plan 9 from Outer Space.
Hablando de lo cual, Danny Wolf y Paul Fishbein (director y productor del documental, respectivamente) reunieron un ecléctico grupo de comentaristas eruditos (o al menos graciosos) que incluyen a Joe Dante, Ileana Douglas, Kevin Pollak, Pam Grier, Sid Haig, Kevin Smith, Roger Corman, John Sayles, Jeff Bridges, Gary Busey, Jeff Goldblum y Amy Heckerling (podría llenar varios párrafos con la lista completa); cada uno, como dije, con su propia teoría sobre el cine de culto. Sin embargo no se trata de un debate, sino de una celebración de estas "joyas alternativas" que nos inspiran a re-descubrir sus cuestionables virtudes. A fin de cuentas, el culto no nace de un proceso lógico, sino de una reacción emocional.
Calificación: 8.5

IMDb

Monday, March 22, 2021

Zack Snyder's Justice League



Síntomas: El villano cósmico Steppenwolf (voz de Ciarán Hinds) quiere destruir la Tierra para congraciarse con su amo Darkseid (voz de Ray Porter); mientras tanto, Bruce Wayne (Ben Affleck) empieza a reclutar individuos con habilidades especiales para defender el planeta.

Diagnóstico: Empecé a ver Zack Snyder's Justice League con bastante escepticismo y sin intención de escribir una nueva crítica, pues no creí posible que una re-edición con algunas escenas restauradas constituiría un cambio sustancial de la versión que se estrenó hace cuatro años. Sin embargo, después de invertir seis horas de mi vida en ella (dos de la original para refrescar mi memoria, y cuatro de esta nueva monstruosidad), debo reconocer que la visión pura y sin diluir de Zack Snyder ofrece una experiencia muy distinta de Justice League... mejor en algunas cosas y peor en otras respecto a la versión de Joss Whedon, pero a fin de cuentas con una textura única que justifica una evaluación separada de su predecesora.
Primero, lo bueno: Zack Snyder's Justice League ofrece espectaculares secuencias de pasmosa creatividad visual que realmente contribuyen al desarrollo de los héroes individuales, lo cual era muy necesario porque nunca se introdujeron adecuadamente en las previas obras de DC Comics (con excepción de Superman, Batman y Wonder Woman, obviamente). Y aunque el proceso a veces es torpe en concepto y ejecución (por ejemplo, la escena donde Cyborg ayuda a una mujer necesitada), al menos aporta suficiente información para establecer la ideología de los personajes y enriquecer su dinámica cuando empiezan a trabajar juntos. Lo cual nos lleva al más grande acierto de esta versión: el argumento de Zack Snyder's Justice League sigue siendo un poco confuso, pero explica mejor el propósito del villano, incrementa la coherencia general de la trama, y clarifica los métodos de Bruce Wayne, sobre todo durante la Gran Batalla Final que ahora sí tiene sentido. Como dice Barry Allen (Ezra Miller): "Por fin tenemos un plan". Y también se eliminó la familia rusa que intentaba darle un rostro humano a las víctimas de la destrucción. Entiendo su función para incrementar el drama, pero su presencia se sentía muy forzada.
Y ahora, lo malo: ¡¿Cuatro horas?! ¿En serio? Una cosa es dejar que la historia "respire" y encuentre su propio ritmo. Otra cosa muy distinta es mostrar excesiva indulgencia con cada capricho artístico que se le ocurrió al director. ¿De verdad necesitábamos escuchar completo el canto fúnebre islandés? Y lo mismo aplica a todas esas secuencias en cámara lenta acompañadas por alguna melancólica balada pop. Son tan frecuentes que empezaron a darme risa. Snyder las utiliza como "atajo" narrativo para inspirar emociones cuando el libreto no puede generarlas por sí mismo, lo cual es válido hasta cierto punto; pero tampoco debería ser el único truco en su repertorio. Un buen ejemplo es el accidente automovilístico de Iris West (Kiersey Clemons)... ¿para qué esforzarse en escribir una buena escena, cuando es más fácil pagar la licencia de una canción que expresa los sentimientos apropiados? No quiero empezar a hacer comparaciones, pero... ¿cuántas veces hicieron eso en 23 películas de Marvel? ¿Tal vez una o dos?
Y, bueno, ese interminable "epílogo" de Zack Snyder's Justice League se siente como una amenaza de repetir la misma historia en una secuela que no tengo interés en ver. Es como cuando salimos del dentista exhaustos y adoloridos, pero contentos de que ya terminó la tortura... y entonces la recepcionista dice "El siguiente viernes tiene cita para continuar el procedimiento".
No me malinterpreten, por favor. A fin de cuentas me alegra la existencia de Zack Snyder's Justice League, y espero sinceramente que deje satisfechos a los fans que exigieron su realización. En muchos aspectos me gustó más que Justice League porque resolvió algunas de sus fallas, pero no puedo ignorar los nuevos problemas que trajo consigo. Una cosa por otra, supongo. Y también debo agradecer que, por fin, después de casi diez años, encontramos un Superman ligeramente (MUY ligeramente) más fiel a la versión de los comics. Además, me gustaron los "rayos Omega" de Darkseid; se ven idénticos a los que dibujaba Jack Kirby.
Calificación: 8.5 (igual que la anterior, pero por distintas razones)

IMDb

Sunday, March 21, 2021

The Swordsman (Geom-gaek)



Síntomas: Dos espadachines rivales se encuentran después de muchos años, y descubren que no son tan diferentes como pensaban.

Diagnóstico: Esa sinopsis no es muy precisa porque la relación entre los espadachines se define hasta el tercer acto de la película, y no quiero arruinar el placer de seguir su tortuoso desarrollo. Baste decir que The Swordsman no es una típica "buddy movie" donde los protagonistas se odian al principio y se hacen amigos al final. Lejos de eso, la trama es demasiado complicada para acomodar los clichés del cine de acción.
Hablando de lo cual, The Swordsman tampoco es una cinta de artes marciales (o, específicamente, del sub-género "chanbara"), ni una fantasía "wuxia" donde los personajes surcan el aire en imposibles maniobras que desafían la gravedad. En vez de eso podríamos describirla como un thriller histórico donde los duelos y la violencia son consecuencias de la intriga que surge entre las dinastías Joseon y Qing en Corea a mediados del siglo diecisiete.
Dicha intriga es bastante espesa, y requiere poner atención a la conducta de individuos que nunca dicen lo que piensan, ya sea por diplomacia o por temor. Y ahí es donde se lucen las actuaciones del reparto entero. Los duelos con espadas llegan después; pero primero debemos sumergirnos en las bizantinas maniobras de gobernantes corruptos, soldados honorables, y un vagabundo que vive en el bosque con su hija adolescente.
El vagabundo es Tae-yul (Jang Hyuk), soldado retirado por heridas que sufrió hace muchos años defendiendo al Rey de Joseon. Tae-yul está perdiendo la vista, y su hija Tae-ok (Kim Hyun-soo) quiere ir al pueblo cercano para comprar la medicina que podría curar a su padre.
El otro espadachín es Seung-ho (Jung Man-sik), un guardia imperial dedicado a mantener la paz en Joseon, lo cual se vuelve más difícil cuando Gurutai (Joe Taslim), miembro de la familia real de Qing, empieza a secuestrar granjeros y venderlos como esclavos... a menos que sus familiares paguen el rescate para liberarlos.
Y así, lo que comienza como una visita a la farmacia para comprar hierbas medicinales, se transforma en una lucha por el honor de Seung-ho, por la vida de Tae-ok, y por la redención de Tae-yul.
The Swordsman no es una película épica como Shadow o Mulan, pero se siente auténtica en sus vestuarios y locaciones, magníficamente retratados por el director de fotografía Won-ho Son. Y aunque las secuencias de acción son relativamente modestas, gozan de excelente coreografía que el director Choi Jae-hoon luce con largas tomas y creativos encuadres que permiten a un solo espadachín enfrentar decenas de oponentes sin insultar nuestra inteligencia. En particular me gustó la batalla en el patio del Rey, donde Tae-yul aprovecha la arquitectura para cubrirse y limitar el movimiento de sus oponentes.
No negaré que The Swordsman me confundió de vez en cuando con sus densas maquinaciones políticas; afortunadamente el director mantiene el foco de la narrativa en las emociones de los personajes, haciendo la cinta accesible para el público casual (como yo) que no conoce de memoria la historia medieval de Corea. Y, bueno, los duelos en defensa del honor se entienden en cualquier cultura; para bien o para mal, la espada sigue siendo un lenguaje universal.
Calificación: 8

IMDb

Friday, March 19, 2021

Cherry



Síntomas: "Cherry" (Tom Holland) se enlista en el ejército después de una decepción romántica, y así comienza una cadena de eventos que lo transformarán en un ladrón de bancos adicto y sin futuro.

Diagnóstico: No es spoiler revelar el destino de Cherry (la persona), ya que Cherry (la película) empieza con un asalto bancario motivado por el vicio. Entonces regresamos al año 2007 para examinar cada catastrófica decisión que tomó Cherry en el tortuoso camino a una vida de crimen y adicción. Desafortunadamente me pareció un camino aburrido y pretencioso, que luce el talento visual de los Hermanos Russo, pero revela su pobre comprensión del drama humano.
Decidí ver Cherry porque es el primer proyecto de Anthony y Joe Russo después de colaborar en algunas de las mejores películas de Marvel Studios (Captain America: The Winter Soldier; Captain America: Civil War; Avengers: Infinity War y Avengers: End Game). Con ese sobresaliente historial, los Russo probablemente tenían carta blanca para elegir cualquier proyecto que quisieran... y decidieron adaptar a cine la novela auto-biográfica de Nico Walker sobre un ex-soldado adicto a la heroína. Fue una estrategia audaz e inesperada que ciertamente admiro. Sin embargo siento que la visión "blockbusterizada" de estos cineastas no resultó compatible con los temas de la cinta.
Esa es la única explicación que se me ocurre para justificar este drama excepcionalmente filmado, pero curiosamente estéril y vacío. Bueno, hay otra explicación: el problema es conmigo, y no con la película. Tal vez estoy demasiado viejo para identificarme con las crisis de los jóvenes protagonistas, y por eso no sentí empatía alguna por sus forzadas tragedias.
Entonces, tratando de ser objetivo, puedo afirmar que Cherry es una película impecablemente producida, con buenas actuaciones y abundantes digresiones artísticas que embellecen una sórdida historia de sufrimiento y perdición.
En el papel de Cherry, Tom Holland alcanza niveles dramáticos que nunca había explorado en sus previas películas (ya no digamos las de Spider-Man, sino las más "normales", como In the Heart of the Sea y The Lost City of Z). Su compromiso con el personaje de "Cherry" (nunca conocemos su nombre real) es inquebrantable, expresando intensas emociones con gran realismo, y atrapándonos en la lerda narrativa tan solo con su carisma. Ojalá esa brillante actuación adornara una mejor película; pero, a fin de cuentas, Cherry funciona gracias a Tom Holland, lo cual demuestra que los Hermanos Russo eligieron bien a su protagonista.
Los papeles secundarios son clichés unidimensionales, pero los actores se esfuerzan con el mediocre material que les asigna el libreto, destacando Ciara Bravo como Emily, la novia de Cherry; y Jack Reynor, Michael Rispoli y Daniel R. Hill como variados cómplices, compañeros o colegas de dudosa reputación.
Creo que Anthony y Joe Russo buscaron una historia completamente distinta para demostrar que su capacidad va más allá del cine de super-héroes. Pero tal vez debieron reducir su ego, y no utilizar tantas florituras en un relato que debería enfocarse en el alma de los personajes, y no en los alardes satíricos de los directores.
En fin... creo que los Hermanos Russo (apoyados por su hermana Angela Russo-Ostot como co-guionista) quisieron hacer Trainspotting para la "Generación Marvel", y tal vez lo lograron. Cherry es más espectáculo que emoción, con actores atractivos en papeles sin substancia, y con un barniz "artístico" tan genuino como un póster de la Mona Lisa. Aún así, Cherry merece una recomendación por la calidad de sus componentes... incluso si el resultado fue menor a la suma de sus partes. Pero lo peor fue que perdí la confianza en los Hermanos Russo para hacer la hipotética película de Community. Bueno, solo si invitan a Dan Harmon.
Calificación: 7

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