Friday, February 14, 2020

Sonic: La Película (Sonic the Hedgehog)



Síntomas: El erizo espacial Sonic (voz de Ben Schwartz) llegó a la Tierra para esconderse de las criaturas que lo perseguían en su planeta. Pero un descuido lo pone en la mira del siniestro Dr. Robotnik (Jim Carrey), quien quiere capturarlo para analizar sus poderes. Entonces Sonic pide ayuda al policía rural Tom Wachowski (James Marsden) para recuperar los anillos de teletransportación que necesita para escapar de la Tierra.

Diagnóstico: Aunque pasé bastantes horas en los noventas jugando Sonic the Hedgehog (versión original en el Sega Genesis), no guardo particular nostalgia por ese icónico videojuego, y solo me interesaba ver Sonic: La Película por la presencia del comediante Jim Carrey. Ya sé que mucha gente lo odia (quizás con razón), pero personalmente encuentro graciosas sus excéntricas rutinas e inagotable energía. Y, bueno, desde esa perspectiva tan específica (fan de Carrey), puedo recomendar Sonic: La Película como un adecuado muestrario de las ridículas gesticulaciones y bizarras inflexiones que integran el repertorio de Carrey. Fuera de eso... Sonic: La Película me pareció una mediocre adaptación de un videojuego que tomó el concepto original (erizo súper-veloz) y lo insertó a la fuerza en una copia de E.T. con chistes de sitcom televisivo (o, para lectores más jóvenes, la comparación sería "Bumblebee con menos explosiones").
Por el lado positivo... no negaré que algunos de esos chistes me hicieron reír ("u...seless"). James Marsden hace buena pareja con el protagonista animado (recordemos que tiene experiencia en estos asuntos), y aporta un poco de emoción a sus aventuras, además de acertados momentos de humor ligeramente más adulto, lo cual es indispensable en las películas infantiles para evitar que los papás se queden dormidos en los primeros veinte minutos.
Los efectos especiales son razonablemente buenos (el diseño de Sonic mejoró bastante desde aquellas primeras imágenes que horrorizaron a los fans), encontrando un estable punto intermedio entre realidad y fantasía que nos permite aceptar la existencia de un erizo extraterrestre capaz de hacer todo lo que quiere cuando le conviene al libreto, pero encuentra arbitrarias limitaciones cuando el director Jeff Fowler (ex-supervisor de efectos especiales) necesita algún obstáculo o crisis para elevar el suspenso.
Hablando de lo cual... los mejores momentos visuales de Sonic: La Película copian desvergonzadamente aquellas memorables escenas en "cámara lenta" de Peter Maximoff en las películas de X-Men. Ni siquiera se preocupan por disimularlo. Pero, bueno... el efecto sigue siendo novedoso y estéticamente atractivo, así que no lo tomaría como "defecto", sino como repetición de un buen truco que ya habíamos visto antes. Como el "bullet time" en la era post-Matrix.
En cuanto a Jim Carrey, su interpretación del Dr. Robotnik regresa a sus raíces de anarquía cómica, exagerando con abandono en las escenas "dramáticas", y siguiendo sus instintos para crear una caricatura humana que rivaliza la elasticidad digital de Sonic (como ejemplo puedo señalar el número musical)(no pregunten). Y también me gustó el diseño de sus máquinas. Con razón las prefiere en vez de las personas.
Entonces, Sonic: La Película es otra pálida adaptación de un videojuego, ligeramente redimida por la presencia de Jim Carrey (o arruinada, según opinión de cada lector), con algunas genéricas escenas de acción para entretener a los niños, y con el obligatorio mensaje de amistad y realización personal para educarlos. El final promete una secuela con Jim Carrey fuera de control, la cual sería mi única razón para verla porque, francamente, las aventuras de Sonic y el policía no garantizaron mi futuro interés. Aún así, Sega puede celebrar porque finalmente le ganaron a Nintendo: Sonic la Película fue mejor que Super Mario Bros. No era un reto muy grande, pero lo lograron.
Calificación: 6.5 (sube medio punto MUY subjetivo por las gracejadas de Carrey)

IMDb

Thursday, February 13, 2020

I See You



Síntomas: Dos niños son secuestrados en un pequeño pueblo; y el policía encargado de la investigación empieza a notar extraños fenómenos en su casa. ¿Serán mensajes del más allá?

Diagnóstico: Cada quién tiene sus propios parámetros para determinar en qué consiste una "buena película". Algunas personas se inclinan por el carisma de los actores; otras por las emociones de la historia; y también es válido disfrutar una buena experiencia audiovisual, independientemente de sus atributos narrativos.
En lo personal, lo que más aprecio es un relato genuinamente impredecible. Después de ver tantas películas a lo largo de los años, es inevitable reconocer las fórmulas comunes del cine (en cualquier género) y perder la sensación de sorpresa cuando ocurre algo "inesperado" que ya vimos decenas de veces en cintas similares.
Creo que por eso me gustó tanto I See You, un notable thriller psicológico con un libreto repleto de giros y sorpresas que mantienen una estricta lógica y sólida consistencia dramática de principio a fin. El truco es ocultar lo suficiente para confundir nuestra percepción y presentar pistas "falsas" que eventualmente se vuelven reales cuando las contemplamos desde una nueva perspectiva.
Sobre el argumento no diré más, excepto que el director Adam Randall y el guionista Devon Graye encontraron un maravilloso balance entre misterio y drama familiar, donde ambos estilos se entretejen hasta formar algo nuevo e inusual.
El policía Greg Harper, su esposa Jackie (Helen Hunt) y su hijo Connor (Judah Lewis) comparten una tensa vida doméstica debido a ciertas transgresiones del pasado. Definitivamente no es una familia feliz, y la presión de investigar un doble secuestro solo empeora la dinámica en el hogar de los Harper. Por su parte, el Departamento de Policía local tiene un caso muy difícil en sus manos, pues el secuestro de dos niños es idéntico al que se cometió años atrás, el cual terminó en tragedia. Y, para empeorar las cosas, están ocurriendo eventos inexplicables en la casa del Detective Harper. ¿Habrá conexión entre los dos fenómenos? Definitivamente sí... pero no de la manera que imaginamos. O quizás sí. Como dije: un libreto impredecible, hábilmente ejecutado por un director con buen sentido visual, y un reparto que saca el máximo provecho del conflicto entre los personajes, desarrollando intensas emociones durante la fatídica investigación.
Hablando del aspecto visual, hace tiempo solicité una moratoria sobre el uso de "drones" para filmar tomas aéreas sin propósito específico... excepto indicar que tenían suficiente dinero para rentar un "drone". Sin embargo, I See You hace excelente uso de esta herramienta, no solo para establecer la geografía de la ciudad y la ubicación de las distintas locaciones relevantes para la historia (como el bosque, un río, y la casa de los Harper), sino para establecer una inquietante atmósfera de "pueblo pequeño lleno de secretos" que me recordó las novelas de Stephen King (lo cual es un halago en este contexto).
Si tuviera alguna queja sobre I See You es que algunas escenas se sienten exageradas y ligeramente inverosímiles dentro de la ambiciosa visión del director. Después de todo, en una historia tan redonda y bien planeada, cualquier pequeña aspereza se vuelve más notoria y nos distrae de sus numerosos aciertos.
Fuera de eso, I See You me pareció una obra muy recomendable, en parte thriller, en parte horror, y en parte drama familiar, donde todo se conjuga para formar una experiencia llena de suspenso y muy satisfactoria en todos los niveles imaginables. Además, si la viera de nuevo resultaría una película totalmente distinta, así que hasta nos ahorra dinero. Dos historias por el precio de una.
Calificación: 9

IMDb

Monday, February 10, 2020

Uncut Gems



Síntomas: El joyero Howard Ratner (Adam Sandler) enfrenta una serie de crisis que podrían resolverse con la venta del invaluable ópalo negro que adquirió recientemente. Pero el principal problema de Ratner es su pobre criterio para tomar decisiones financieras.

Diagnóstico: Hace un par de años, los directores Benny y Josh Safdie dejaron muy buena impresión con la cinta Good Time, donde dos hermanos enfrentaron una noche alucinante después de un robo bancario. Y ahora, en Uncut Gems, los Hermanos Safdie utilizan un concepto similar, pero enfocado en un neurótico joyero con grandes aspiraciones y vicios que podrían arruinar su vida... o conducirlo al mayor éxito de su carrera.
Lo primero que llamó mi atención en Uncut Gems fue la increíble dirección que evoca el difuso estilo de Robert Altman, pero mucho más dinámico y disciplinado. Las escenas de Uncut Gems desafían el formato tradicional de Hollywood para ponernos en medio de la acción, siguiendo a Howard durante sus desesperadas maniobras financieras, o cuando intenta arreglar su fracturada vida familiar, dividida entre su esposa Dinah (Idina Menzel), y su amante Julia (Julia Fox). Es un caótico ballet de conflictos y discusiones que complican progresivamente la existencia de Howard con impredecibles resultados. Y todo eso acompañado por la fantástica música electrónica de Daniel Lopatin para contagiarnos la angustia y preocupación del protagonista.
Lo cual me lleva al problema más grande de Uncut Gems (en mi humilde opinión): su frenético ritmo termina enredando el drama en una maraña sensorial que me dejó cansado e indiferente. Sospecho que la libertad creativa otorgada por Netflix permitió a los directores extender la película a su gusto, tal vez para conservar la integridad de las actuaciones o añadir detalles de carácter que ciertamente enriquecen la experiencia... pero también la hacen más larga de lo necesario (dos horas y cuarto), sobre todo considerando la ausencia de una estructura narrativa convencional.
Sin embargo todo eso se olvida cuando Uncut Gems nos atrapa en su anárquica energía y nos transporta al corazón del "Distrito de los Diamantes" en Nueva York. El impecable "casting" utiliza actores y personas reales para recrear la sofocante atmósfera de un sub-mundo repleto de contrastes, donde el honor y avaricia coexisten en una frágil tregua. Un apretón de manos tiene tanto valor como el más complejo documento legal... y, aunque todo parece muy casual, las consecuencias pueden ser fatales.
En el papel principal, Adam Sandler confirma su talento para el drama, sin sacrificar el sentido del humor que hace al personaje más humano y accesible. Afortunadamente no es el mismo humor de las "comedias" típicas de Sandler, sino la sincera calidez que expresó en cintas como Funny People y The Meyerowitz Stories. Claro, después de dos horas de gritos e insultos Sandler irrita un poco, pero nunca perdí interés por su aventuras. O desventuras. Y, para apoyar ese excepcional desempeño, lo acompaña un elenco secundario que incluye a LaKeith Sanfield, Eric Bogosian, Judd Hirsch, el basquetbolista Kevin Garnett, y el cantante The Weeknd.
A fin de cuentas creo que Good Time me gustó más como simple thriller criminal. Y, aunque no tratan exactamente de lo mismo, Win It All me pareció un superior estudio de carácter sobre un "loser" que debe madurar para rescatar los fragmentos de su vida. Sin embargo, la intensidad de Uncut Gems y el realismo de sus personajes (buenos y malos) provocan un irresistible impacto visceral que rara vez se encuentra en el cine. O, mejor dicho, en el servicio de "streaming" donde se estrenó esta cinta. Como he dicho antes, el medio de exhibición es irrelevante. Calidad es calidad sin importar el tamaño de la pantalla.
Calificación: 8.5

IMDb

Sunday, February 9, 2020

El Ascenso del Diablo (The Assent)



Síntomas: A pesar de sus dificultades económicas y frágil salud mental, Joel Clarke (Robert Kazinsky) se esfuerza por criar a su pequeño hijo Mason (Caden Dragomer) después del fallecimiento de su madre. Entonces el niño empieza a mostrar extraños cambios de conducta, y Joel teme que haya heredado sus problemas psicológicos. Pero el Padre Lambert (Peter Jason) piensa que las causas son más... diabólicas.

Diagnóstico: No soy exactamente fan del director singapurense Pearry Reginald Teo, pero admiro la ambición y estilo de sus películas, cuya visión siempre excede su modesta manufactura. Por ejemplo, The Gene Generation fue un bizarro thriller "cyberpunk" realizado con pocos recursos y mucha imaginación; y The Curse of Sleeping Beauty combinó horror y cuentos de hadas con una onírica sensibilidad que desafía las convenciones de ambos géneros. En resumen: malas películas, pero con una identidad artística muy creativa y personal.
Y ahora, El Ascenso del Diablo (parece que el Maestro Traductor confundió "ascent", que significa "ascenso", con "assent", que significa "asentir") podría considerarse la obra más "comercial" de Teo, quien aprovecha la oportunidad para incorporar la posesión satánica a un relato más humano y reflexivo, pero sin olvidar la pesadillesca atmósfera e intensidad emocional que requiere este sub-género. Sin embargo, estos aciertos temáticos y visuales no alcanzan a redimir un torpe libreto que se contradice constantemente y provoca algunas cuestionables decisiones por parte del elenco.
La sinopsis lo dice todo: Joel Clarke (Robert Kazinsky) es un padre viudo con problemas económicos que trata de mantener una vida normal para su hijo Mason (Caden Dragomer); pero la situación se complica cuando se manifiestan fenómenos sobrenaturales en su casa. Joel asume que son alucinaciones causadas por su esquizofrenia, y su psicóloga (Florence Faivre) está de acuerdo. Pero cuando el niño también empieza a ver cosas, Joel no sabe qué pensar. Paralelamente conocemos al Padre Lambert (Peter Jason), recién salido de presidio por causar la muerte de un niño durante un exorcismo; sin embargo no aprendió su lección, y de inmediato se interesa en el caso de los Clarke, proponiendo un exorcismo supervisado por la Dra. Hawkins (Tatum O'Neal) para garantizar la seguridad física de Mason.
Y ahí es donde el drama familiar de El Ascenso del Diablo pierde la fuerza que mantuvo al principio, y degenera en malas actuaciones e inexplicables diálogos, resultando en una experiencia menor a la suma de sus partes.
No describiré los tropiezos de la narrativa para respetar las "sorpresas" de El Ascenso del Diablo; baste decir que el melodrama empeora progresivamente hasta un ridículo "twist" que no tiene mucho sentido, y un epílogo ambiguo e innecesario que solo confunde más las cosas.
Es una lástima, ya que Teo creó una cinta de bajo presupuesto muy atractiva y con excelentes elementos estilísticos que incrementan por sí mismos el impacto de cada escena. La cinematografía de Jonathan Hall, el diseño de producción de Ryan Kaercher, y los efectos especiales del estudio Autonomous FX (incluyendo algunas tenebrosas criaturas), mantuvieron mi atención cuando ya había perdido interés en la trama, y me hicieron desear que el director hubiera puesto igual esmero en el libreto que en las bellas/grotescas imágenes que captura su cámara.
Como dije al principio: mala película, pero muy bien realizada por un artista visual con talento para crear horrores estéticos con pocos recursos. Casi diría que Pearry Reginald Teo sufre el "síndrome Shyamalan", empeñado en escribir sus propios libretos a pesar de que resultan el peor componente de su películas. Pero cuando encuentre un colaborador con mejor sentido dramático e ideas más frescas, podría sorprendernos con un nuevo nivel de "terror artístico" que inspire pesadillas hermosas para la vista y crispantes para los nervios.
Calificación: 6.5

IMDb

Saturday, February 8, 2020

Los Caballeros (The Gentlemen)



Síntomas: El inmigrante norteamericano Mickey Pearson (Matthew McConaughey) trabajó arduamente desde joven para establecer un imperio de narcotráfico en Inglaterra; pero ahora, en su edad madura, quiere venderlo y retirarse, lo cual provoca una frenética competencia entre el mundo criminal para tomar el control de su "empresa".

Diagnóstico: Tengo una teoría: después de someterse al control de Disney en la cinta Aladdin, el director Guy Ritchie decidió celebrar su libertad reviviendo el "neo-noir" británico donde inició su carrera con películas como Snatch y Lock, Stock & Two Smoking Barrels. En aquel entonces (fines del siglo veinte) parecían simples "homenajes" a Pulp Fiction con acentos ingleses (y escoceses, y galeses, e irlandeses), pero el febril estilo de Ritchie y su exuberante energía superaron la simple copia y originaron un nuevo género cinematográfico.
Y ahora, después de re-inventar personajes clásicos (Sherlock Holmes y su secuela), revivir viejos cultos televisivos (The Man From U.N.C.L.E.) y experimentar con bizarras fusiones históricas (King Arthur: Legend of the Sword), Ritchie regresa al cine criminal inglés con una perspectiva más madura y disciplinada, poniendo mayor atención en el carácter y las actuaciones, y reduciendo sus caprichos visuales (aunque tampoco los abandona por completo).
El resultado es Los Caballeros, una complicada fábula moderna de avaricia y traición que está muy bien actuada, meticulosamente escrita, y brillantemente dirigida... nada de lo cual evita el cansancio provocado por otro laberinto criminal tan confuso que no importa quiénes son los buenos y quiénes son los malos.
Todos son malos, desde luego, pero hay niveles de moralidad que nos ponen a favor de Mickey Pearson (Matthew McConaughey y su esposa Rosalind (Michelle Dockery), empeñados en abandonar la vida criminal para vivir dignamente el resto de sus días. Sin embargo, hay mucha gente interesada en comprar, robar, o "heredar" el imperio criminal de Mickey, y ahí es donde empiezan los problemas.
A decir verdad la trama no es TAN complicada, pero así lo parece por el formato que Ritchie utiliza para contarla: el reportero Fletcher (Hugh Grant) fue testigo de todo lo que ocurrió con Pearson, y escribió un libreto cinematográfico, el cual trata de vender a Ray (Charlie Hunnam). Y así, durante esa "junta de negocios", escuchamos a Fletcher como narrador de la historia, a veces diciendo la verdad, a veces exagerando para efecto dramático, pero siempre tratando de convencernos de que sabe más de lo que aparenta.
Es un truco ingenioso para hacer más amena una historia relativamente "seria". Pero también se siente como "fan service" para los devotos de Ritchie que están acostumbrados a sus afectaciones narrativas y desplantes creativos. Y, a decir verdad, algunas de esas afectaciones son bastante graciosas, como el video rapero, o la reunión con un director interesado en comprar el libreto de Fletcher.
Hablando de lo cual, Hugh Grant es la mejor razón para ver Los Caballeros. Su actuación desafía su imagen benevolente, y revela facetas de su talento que no habíamos visto en muchos años (tal vez desde The Lair of the White Worm). Por su parte, Matthew McConaughey es un "pez fuera del agua" que altera la textura del "neo-noir británico" con su sensibilidad americana. No sé si la película hubiera sido mejor con un protagonista europeo, pero al menos McConaughey añade variedad a la fórmula clásica y un sentido del humor muy distinto al sarcasmo inglés. Michelle Dockery no tiene mucho que hacer como su devota esposa, aunque tiene una o dos buenas escenas. Y, desde luego, los rodea un auténtico desfile de excéntricos villanos con diversas neurosis. Entre ellos: Jeremy Strong, Colin Farrell, Henry Golding, Eddie Marsan, Jason Wong y Tom Wu.
Creo que Los Caballeros es una buena película por sí misma, pero en el contexto del cine criminal británico (ya no digamos en la filmografía de Guy Ritchie) se siente como una obra menor e intrascendente, capaz de satisfacer a los fans del género con su irreverente mezcla de humor y violencia, pero destinada al olvido. Lo cual significa que las siguientes películas de Ritchie seguirán siendo "Del Director de Aladdin..."
Calificación: 7

IMDb

Friday, February 7, 2020

Aves de Presa (y la Fantabulosa Emancipación de Una Harley Quinn) [Birds of Prey (and the Fantabulous Emancipation of One Harley Quinn)]



Síntomas: Cuando Harley Quinn (Margot Robbie) se separa de Joker pierde la inmunidad que tenía en el bajo mundo de Gotham, y muchos criminales quieren matarla, empezando por Roman Sionis (Ewan McGregor). La única salvación de Harley es encontrar un diamante que oculta un gran secreto, y usarlo para negociar por su vida.

Diagnóstico: Si algo me enseñaron las películas de DC Comics, es dejar los comics en casa. Es decir: olvidar todas aquellas historias que forman parte de la cultura popular desde hace ochenta años, y aceptar las nuevas versiones cinematográficas en sus propios términos, sin esperar fidelidad a la continuidad impresa, o siquiera el mínimo respeto por el carácter básico de los personajes. Algunas personas dirían que es un error echar a la basura casi un siglo de tradición y "world building", pero bueno... ya aprendí que es mejor entrar al cine con la mente en blanco y libre de expectativas, para no salir maldiciendo cuando encontramos un Superman frío y despiadado, o un Batman caprichoso e impulsivo que prefiere matar en vez de investigar (aclaro que ninguno de los dos aparece en esta película).
Con eso en mente, entré a ver Aves de Presa (y la Fantabulosa... uf... odio los subtítulos) tratando de olvidar todos aquellos comics de Birds of Prey escritos por Chuck Dixon y Gail Simone que tanto disfruté en los últimos veinte años. Con eso fuera del camino, pude ver Aves de Presa (Son Innecesarios y Pretenciosos) como una "secuela lateral" de la mediocre Suicide Squad, enfocándose en Harley Quinn como protagonista, y rodeándola de fantásticas aliadas que, lamentablemente, se desperdician la mayor parte del tiempo. De hecho, Aves de Presa (El Único Subtítulo Bueno es el de Frankenstein) es ochenta por ciento Harley Quinn, y el restante veinte por ciento las demás "aves" y el ridículo villano interpretado por Ewan McGregor.
Ese fue otro gran error de Aves de Presa (Me Doy Por Vencido); los productores tuvieron miedo de usurpar a un villano importante del "Bati-Universo", y solo permitieron que la directora Cathy Yan y la guionista Christina Hodsoon utilizaran un villano de tercera, absolutamente irrelevante y prácticamente desconocido, que no representa un reto a la altura del exuberante equipo de Quinn y sus amigas. Es como hacer una película de Superman, y enfrentarlo contra un agente de bienes raíces. Por el lado positivo, es una auténtica BENDICIÓN que no hayan insertado a la fuerza algún estúpido romance en esta película (como ocurrió con Wonder Woman).
En cuanto al argumento formal, es otra Busqueda del McGuffin Perdido©, donde todos los personajes persiguen el mismo objeto, y no se detendrán hasta encontrarlo. Y esa es toda la excusa necesaria para orquestar incontables peleas, dinámicas secuencias de acción, y las inevitables alianzas y traiciones que deben acompañar este tipo de historias para llenar el tiempo hasta la gran batalla final.
La cual, por suerte, me pareció suficientemente buena para olvidar los agujeros lógicos del libreto y el fallido sentido del humor que intenta ser muy "meta", pero termina siendo irritante (¿mencioné el sub-título de la película?). La cinematografía es tan extravagante y colorida como la psicosis de Harley; la acción es brutal y contundente (aunque no siempre bien filmada... debieron ser más estrictos en la sala de edición); y la clásica destrucción urbana se mantiene en un nivel relativamente "realista" (con una excepción) que no requiere excesivos efectos digitales, sino solo audaces "stunts" (me encantó la secuencia de la motocicleta) y buenas coreografías de pelea cuerpo a cuerpo.
Finalmente, al igual que ocurrió con Suicide Squad, Aves de Presa (y la Fantabulosa Emancipación de Una Harley Quinn)(¡Ja, ja, ja! ¡Qué creativo!) sobrevive gracias a la actuación de Margot Robbie, no necesariamente "buena" (al menos no en el mismo rango de, digamos, Bombshell o I, Tonya), pero sin duda apropiada para el tono general de la película. Y lo mismo podemos decir del excelente elenco secundario, incluyendo a Mary Elizabeth Winstead como Huntress, Rosie Perez como Renee Montoya, Jurnee Smollett-Bell como Dinah Lance, y Ella Jay Basco como Cassandra Cain (reitero mi advertencia inicial: olviden TODO lo que saben sobre estos personajes en los comics, y no quedarán decepcionados por los cambios que sufrieron en su adaptación a cine).
En resumen: Aves de Presa mejoró lo iniciado por Suicide Squad, pero su irreverente "actitud" se siente forzada, y le faltó una sólida conexión emocional con el espectador para apreciar el arco dramático de cada personaje. Estoy completamente a favor de la "acción feminista" (mejor expresada en cintas como Atomic Blonde, Furie, y hasta Tank Girl); sin embargo el argumento necesita funcionar por sí mismo antes de transmitir su mensaje. Creo que Aves de Presa se quedó a la mitad... pero al menos la otra mitad me divirtió bastante. Solo espero que para la secuela introduzcan a Oracle (mi recomendación: Ellen Page).
Calificación: 7.5

IMDb

Wednesday, February 5, 2020

The Sonata



Síntomas: La aclamada violinista Rose Fisher (Freya Tingley) hereda de su padre una mansión en Francia, y una sonata inconclusa con extraños símbolos que no puede identificar. Entonces, con ayuda de su agente Charles Vernais (Simon Abkarian), Rose investiga el significado de los símbolos y descubre el gran secreto que su padre ocultó durante muchos años.

Diagnóstico: Una misteriosa herencia; una mansión en el campo; un secreto familiar. The Sonata es un relato gótico "old school" que disfruté muchísimo a pesar de sus fallas, porque evoca el estilo sobrio y elegante del horror setentero, manifestado en cintas como Don't Look Now, The Legend of Hell House, y The Asphyx.
Por el lado negativo, esto significa que la estructura y desarrollo de The Sonata es bastante predecible, y no ofrecerá muchas sorpresas para fans del horror que conozcan de memoria los clichés de la "casa embrujada".
Afortunadamente una buena ejecución compensa la falta de originalidad (en mi humilde opinión), y en ese aspecto The Sonata brilla con luz propia gracias a la calidad de las actuaciones, la impresionante cinematografía de Janis Eglitis, y al libreto que introduce algunas fascinantes ideas sobre la capacidad de la música para expresar emociones más complejas que el lenguaje hablado, el cual está confinado a una estricta sintaxis que elimina toda espontaneidad e imaginación.
O al menos así pensaba el excéntrico compositor Richard Marlowe (Rutger Hauer), considerado como el "redentor de la música clásica" en los ochentas, hasta que abandonó su carrera para recluirse en su castillo francés, donde pasó varias décadas en aislamiento total, hasta su horrible muerte.
Entonces su hija Rose Fisher (Freya Tingley), una brillante violinista por derecho propio, decide visitar la vieja casa de su padre para conocer al hombre que la abandonó cuando era niña. Y lo que encuentra es una sonata para violín que podría tener inmenso valor cultural (y económico), como la obra póstuma de un genio incomprendido. Pero... ¿qué son esas extrañas marcas al principio de cada movimiento? Rose le pide ayuda a Charles Vernais, su agente y amigo, para descifrar el significado de esa exótica notación musical; entonces Charles consulta algunos expertos y descubre que la sonata es más peligrosa de lo que ambos suponían.
The Sonata es una de esas películas lentas y metódicas que se disfrutan más por su desarrollo que por su desenlace. El primer acto introduce a los personajes y su frágil relación; Rose es una artista absolutamente dedicada a la música, con un fuerte carácter que a veces la pone en conflicto con Charles, quien también enfrenta algunos problemas personales. Las actuaciones de Freya Tingley y Simon Abkarian hacen muy realista esta interacción, y me engancharon desde el principio en su extraña misión.
El segundo acto divide lógicamente la función de los protagonistas. Rose viaja a Francia para revisar la casa (castillo) que heredó, mientras que Charles inicia su investigación sobre los símbolos de la sonata. Y así seguimos sus respectivos descubrimientos de nuevas piezas que resuelven el rompecabezas del legado de Marlowe.
Y entonces, desafortunadamente, llegamos al tercer acto. Después de algunas siniestras visiones en el castillo y las obligatorias pesadillas donde Rose recibe mensajes de su padre, el director y co-guionista Andrew Desmond decidió terminar la película con mediocres efectos digitales y un súbito incremento en el volumen del drama que resulta incompatible con el mesurado desarrollo de la historia. Es un tropiezo grave, pero no fatal (al menos eso espero), que me dejó un poco decepcionado, pero sin disminuir mi entusiasmo por la maravillosa atmósfera, actuaciones y textura de The Sonata, una película de horror "a la antigua" con sensibilidad contemporánea; y, no lo puedo negar, también con errores modernos. De cualquier modo la recomendaría para aficionados al "horror musical" que comparten la visión de "Richard Marlowe" (interpretado por Rutger Hauer en una de sus últimas actuaciones) sobre la música como lenguaje trascendental que puede llegar al "más allá". O al menos ofrecer una buena excusa para crear un "soundtrack" memorable que nos acompañará durante muchos años después de ver la película.
Calificación: 8

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Monday, February 3, 2020

La Hora de Tu Muerte (Countdown)



Síntomas: La enfermera Quinn Harris (Elizabeth Lail) instala en su teléfono una "app" que predice el momento de su muerte... y le indica que será en dos días. Entonces Quinn intenta cambiar su destino, pero solo empeora las cosas.

Diagnóstico: El argumento de La Hora de Tu Muerte es mucho más elaborada de lo que indica esa sinopsis, pero no quiero revelar las débiles sorpresas y ridículos secretos detrás del gran misterio, porque fue lo único que me mantuvo vagamente entretenido durante la película entera.
Todo empieza con un sólido prólogo donde vemos los efectos de la "app" en una pareja universitaria que no toma en serio la predicción de su muerte, hasta que es demasiado tarde. Esta eficiente introducción nos explica la mecánica del concepto y establece que La Hora de Tu Muerte será una variación de Final Destination, donde los personajes sufren muertes "accidentales" por violar las reglas de una entidad sobrenatural. Desafortunadamente el director y guionista Justin Dec complica demasiado la mitología y recurre a los cansados trucos del horror PG-13 para generar "sustos" (como pesadillas, sombras amenazadoras y espectros digitales), al mismo tiempo que alarga la película con el drama personal de Quinn, un poco de romance, y un conflicto laboral que parece irrelevante, hasta que comprendemos su importancia para el destino final de la enfermera (ja, ja).
Aunque no sea original, la idea central de La Hora de Tu Muerte me pareció razonablemente interesante, y además incorpora un acertado (aunque ya muy repetido) mensaje sobre la obsesión tecnológica de la sociedad, y el error de no leer cuidadosamente los "Términos y Condiciones". Sin embargo la historia avanza sin método ni ritmo, con personajes superficiales y fenómenos paranormales completamente arbitrarios que no siguen las reglas de la "maldición" (o lo que sea), sino los caprichos del director. Por el lado positivo tenemos algunos toques de humor (cortesía de un arrogante "hacker" y un sacerdote "geek"), fugaces momentos de sangre y violencia (sin rebasar los límites de la clasificación PG-13), y algunas sorpresas al final que revivieron mi interés (por ejemplo, la disyuntiva moral de salvar una vida a cambio de otra).
El reparto es fotogénico y con adecuado talento para cubrir los (modestos) requerimientos del libreto. Elizabeth Lail interpreta a Quinn Harris, enfermera entusiasta y competente que no hay superado una tragedia en su pasado. Jordan Calloway tiene el papel de Matt, un carismático aliado que también sufre las consecuencias de instalar la app. Talitha Eliana Bateman es Jordan, hermana menor de Quinn y generadora del inevitable drama familiar; y Peter Facinelli interpreta al Dr. Sullivan, quien podría ayudar a Quinn o arruinar su carrera.
Por su parte, Justin Dec dirige La Hora de Tu Muerte con adecuada atmósfera y buen ojo para encontrar puntos ciegos y rincones oscuros que despiertan la paranoia del espectador. No hay nada nuevo en la película, pero está realizada con buen estilo visual, locaciones creíbles, y atractivo diseño de producción que oculta su bajo presupuesto ("bajo" para estándares de los estudios hollywoodenses, pero bastante decente para el cine independiente de terror).
A fin de cuentas, La Hora de Tu Muerte funciona como entretenimiento desechable para llenar noventa minutos de genérico horror juvenil sin grandes pretensiones dramáticas. En el estrecho nicho de "tecnología maldita", La Hora de Tu Muerte me pareció superior a i-Lived, Don't Hang Up y Bedeviled, lo cual no es decir mucho... pero pudo ser peor. El tiempo dirá si los teléfonos móviles siguen dando material para atormentar al público, o si ya pasaron de moda como conductos del terror. Mi sugerencia para el siguiente paso: las llamadas de telemercadeo. A estas alturas es la única forma de "horror telefónico" que me parece realista.
Calificación: 6.5

IMDb

Sunday, February 2, 2020

El Escándalo (Bombshell)



Síntomas: En el año 2016, el canal de noticias Fox News, dirigido por el detestable Roger Aisles (John Lithgow), goza de gran popularidad entre el público conservador; pero detrás de las cámaras hay constantes conflictos y acoso sexual, como descubren las conductoras Megyn Kelly (Charlize Theron), Gretchen Carlson (Nicole Kidman) y la aspirante a reportera Kayla Pospisil (Margot Robbie).

Diagnóstico: Creo que El Escándalo es una película con múltiples niveles temáticos; y el interés de cada espectador dependerá del tema que considere más relevante.
En el nivel más básico, El Escándalo denuncia el acoso sexual que sufren muchas mujeres en el trabajo, y particularmente en actividades que exigen más atención en la apariencia personal de las empleadas. La historia se desarrolla en las oficinas de un popular canal de noticias, pero la cinta reconoce que el problema es universal, y que se ha mantenido oculto durante demasiado tiempo.
En su segundo nivel, El Escándalo retrata un sórdido, eh, escándalo que no solo incluye atractivas celebridades con millones de seguidores, sino una de las dinastías familiares más ricas del planeta, el glamour de la televisión, y los lascivos secretos sexuales de individuos influyentes y poderosos... en otras palabras, "chismes" irresistibles que despiertan el mismo morbo y curiosidad que los periódicos tabloides (cuyas añejas tácticas ya se utilizan todos los medios noticiosos).
Y, finalmente, también existe un fuerte componente político en El Escándalo, aprovechando la campaña presidencial de Donald Trump (la trama se desarrolla en el año 2016) para señalar la influencia de las figuras públicas en la "normalización" del comportamiento inapropiado que la sociedad ha permitido durante décadas (incluso siglos) por conveniencia, cobardía, o simplemente porque ¿qué se le va a hacer?
El director Jay Roach toma el ejemplo de otras obras complicadas o controversiales (como Vice y The Big Short), y nos presenta El Escándalo con engañosa ligereza para hacer más accesible la narrativa, pero sin diluir el impacto de sus revelaciones, ni eximir de responsabilidad a los culpables. El incisivo humor del libreto (escrito por Charles Randolph) solo se utiliza cuando puede contribuir al desarrollo de los personajes (por ejemplo, en el departamento de Jess Carr, interpretada por Kate McKinnon), o para señalar con pícara ironía las contradicciones de los eventos que retrata (como la visita al vestidor de las conductoras, donde refinan su apariencia con tortuosos procesos cosméticos mientras tratan de defender al hombre que las explota sexualmente). Sin embargo, El Escándalo no es una comedia propiamente, sino un astuto drama laboral con toques satíricos que nunca trivializan el sufrimiento de las víctimas.
Charlize Theron y Nicole Kidman hacen un excelente trabajo en los papeles de Megyn Kelly y Gretchen Carlson (respectivamente), no solo transformándose físicamente en perfectos duplicados de las conductoras reales, sino adoptando su analítica actitud y lenguaje corporal (aunque esto último podría ser por los vestidos ajustados y los altísimos tacones que limitan el movimiento). Margot Robbie, por su parte, no necesita imitar a nadie, ya que "Kayla" es un compuesto de varias reporteras de Fox News que sufrieron similares humillaciones en su trabajo. Y en los roles secundarios encontramos una auténtica constelación de estrellas que inyecta invaluable energía y personalidad hasta el más pequeño papel. Entre ellos: Allison Janney, Malcolm McDowell, Connie Britton, Stephen Root, Alanna Ubach, D'Arcy Carden, Richard Kind, Ashley Greene, Alice Eve, Katie Aselton, Tricia Helfer, Madeline Zima, Lennon Parham, y Mark Duplass. Hablando de lo cual... El Escándalo es similar a la aclamada serie The Morning Show (donde también aparece Duplass), así que los fans de una podrían disfrutar la otra. Y, desde luego, lo mismo aplica para sus detractores.
Finalmente, merece aplauso especial el gran John Lithgow en el papel de Roger Aisles. Incluso sin tomar en cuenta su transformación física (al parecer Aisles tenía el apodo de "Jabba the Hut"), su actuación es fenomenal, como un auténtico depredador en espera del momento favorable para atacar. Robbie, Theron y Kidman sin duda son la atracción principal, pero necesitan un buen villano para brillar, y Lithgow es simplemente espectacular en ese ingrato papel. No sé por qué no recibió más nominaciones por su trabajo.
Entonces, El Escándalo es una película trágica pero graciosa; sarcástica pero sincera; y con una moralidad selectiva para impedir que los "tonos de gris" contaminen su mensaje global. En otras palabras: no es un documental, sino una idealizada versión de eventos reales cuya intención es primero entretener, y luego educar. Así es Hollywood, después de todo. ¿Qué le vamos a hacer?
Calificación: 8.5

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Saturday, February 1, 2020

Gretel & Hansel



Síntomas: Gretel (Sophia Lillis) y su hermano menor Hansel (Samuel Leakey) se van de su casa para escapar de la pobreza y la demencia de su madre. Entonces encuentran una cabaña en el bosque con una amable anciana que los invita a quedarse... aunque tal vez tiene otras intenciones.

Diagnóstico: Francamente, yo esperaba que Gretel & Hansel sería una superficial "re-imaginación" post-moderna del famoso cuento de hadas, transformado en una fantasía de acción medieval (al estilo de Hansel & Gretel: Witch Hunters), o una genérica historia de horror repleta de clichés. Sin embargo, para mi sorpresa, el director Osgood Perkins (dato curioso: es el hijo de Anthony "Norman Bates" Perkins) logró conservar el mismo estilo parsimonioso y oblicuo de sus previas películas (February y I Am The Pretty Thing That Lives in the House), enfocándose en atmósfera, actuaciones y un fascinante subtexto psicológico que combina elementos "coming of age" con una variedad de ocultismo rico en misterios y metáforas. Y todo eso envuelto en una atractiva estética minimalista magníficamente diseñada por Jeremy Reed, y artísticamente fotografiada por Galo Olivares. En resumen: Gretel & Hansel parece una de esas "joyas ocultas" que ocasionalmente aparecen en el cine independiente directo a video, o en los rincones más oscuros de Netflix o Amazon Prime; y sin embargo podemos encontrarla hoy en cines de todo el mundo gracias a uno de esos estrenos globales simultáneos que generalmente están reservados para cintas de alto perfil (o para secuelas de éxitos pasados). Gretel & Hansel es un pequeño milagro que casi restaura mi fe en la mercenaria industria cinematográfica.
Para balancear tantos halagos, debo aclarar que Gretel & Hansel no una película de horror para todos los gustos. Como dije, el estilo narrativo de Osgood "Oz" Perkins tiende a ser lento y laborioso, lo cual requiere paciencia por parte del público para dejar que el suspenso nos envuelva a su propio ritmo y la trama llegue al punto de ebullición exacto para explotar en nuestra conciencia (como puntos de comparación podría mencionar The Witch, November y, obviamente, las previas cintas de Perkins). Quienes prefieran "sustos" convencionales y las cómodas fórmulas del horror moderno, mejor busquen en otro lado (lo cual no tiene nada de malo, e incluso me permito sugerir cintas más apropiadas para esa sensibilidad, como Aterrados, It, y Annabelle Comes Home). Pero los fans del cine "raro" y el drama "a fuego lento" recibirán satisfactorias recompensas con este perverso cuento de hadas que respeta la fuente original, mientras forja su propia identidad.
El título de la película implica que la protagonista es Gretel, cuyo punto de vista femenino altera el balance de la historia sin perder su textura fundamental. Sophia Lillis (It Chapter Two) entrega su mejor actuación hasta el momento (en mi opinión), transmitiendo sin palabras el conflicto interno entre instinto y razón; obviamente hay un propósito siniestro detrás de la amabilidad de la anciana en la cabaña, pero el hambre y la responsabilidad que siente por su hermano Hansel la obligan a aceptar la oferta de alimento a cambio de trabajo doméstico. En el papel de Hansel, Samuel Leakey muestra el inocente optimismo de un niño que tiene hambre y no comprende la situación, haciéndolo susceptible al simple señuelo de la comida. Y, en el papel de la "bruja", la gran Alice Krige (más conocida como la Reina Borg en Star Trek: First Contact) proyecta una inquietante ambigüedad que oculta sus auténticas intenciones (las cuales, a decir verdad, parecen más benéficas que negativas... al menos para Gretel). Finalmente, Jessica De Gouw interpreta a la bruja cuando era joven, y aunque son pocas escenas, conserva la misma enigmática presencia de Krige y su perturbadora energía.
Entonces, Gretel & Hansel fue una agradable sorpresa que, sin embargo, no podría recomendar con absoluta confianza porque su ambición (y lentitud) tal vez excedió los parámetros del "drama sobrenatural". Sin embargo, habrá espectadores (como yo) que tomarán esto como motivo de celebración, y no como una falla de la película. A fin de cuentas, Gretel & Hansel es una "joya oculta" a la vista de todos... aunque no será igualmente valiosa para todos los criterios.
Calificación: 8

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