Sunday, October 13, 2019

El Pasado Que Nos Une (After the Wedding)



Síntomas: Por primera vez en veinte años, Isabel (Michelle Williams) viaja de la India a Nueva York para entrevistarse con la empresaria Theresa Young (Julianne Moore), y solicitar un gran donativo para el orfanato que fundó en Calcuta. Theresa está muy ocupada preparando la boda de su hija, e invita a Isabel a la celebración para conocerla mejor y hablar más sobre el donativo. Pero durante la boda se revelan secretos que cambiarán la relación entre ambas mujeres.

Diagnóstico: No sé qué pensar sobre El Pasado Que Nos Une. Al principio parece una denuncia del desequilibrio económico entre "el 1%" y el resto del mundo... una mordaz crítica del privilegio de las clases altas, obsesionadas con frívolas preocupaciones que resultan incomprensibles para quienes luchan por sobrevivir día a día. Pero esas intenciones se esfuman en los primeros minutos de la película (si es que alguna vez existieron), y son reemplazadas por una clásica historia de telenovela... los problemas de la gente bonita, sin el beneficio de un tono satírico, ni de una genuina conciencia social para validar el uso de tantos clichés (empezando por el popular "redentor blanco").
Pero, bueno... no quiero repetir el error de criticar una película porque no cumplió mis expectativas, así que me limitaré a mencionar aspectos positivos y negativos, tan objetivamente como me sea posible (no esperen milagros).
El Pasado Que Nos Une tiene un argumento extremadamente forzado, repleto de coincidencias, revelaciones sorpresivas, y finales agridulces que nunca se sienten "reales", sino como manipulaciones de guionistas que estudiaron ávidamente las estructuras del drama, pero nunca entendieron la naturaleza de las emociones humanas.
Afortunadamente esta artificialidad se compensa (en parte) por el excelente trabajo del reparto, empezando por Michelle Williams como la abnegada fundadora de un orfanato en Calcuta, donde aprendió a vivir de manera sencilla y modesta... y por eso sufre un intenso choque cultural cuando llega a un hotel de lujo en Nueva York y apenas puede creer la opulencia y desperdicio de una sociedad en decadencia. La diferencia es abrumadora, y Williams la expresa con su elocuente mirada. Por su parte, Julianne Moore interpreta a Theresa como una sagaz mujer de negocios que no ha perdido su conexión con el mundo real. Cualquier película mejora con la presencia de esta actriz, y el director Bart Freundlich le encontró un papel ideal. Billy Crudup es el esposo de Theresa, envuelto en su carrera como escultor, y también con sus propios secretos. Y Abby Quinn (Landline) logra destacar entre tantas luminarias en el papel de Grace, la más afectada por el conflicto familiar que estalla el día de su boda.
O, mejor dicho, “después de la boda” (como proclama el título original). Ahí es cuando el argumento se transforma en un afectado desfile de amores del pasado, tragedias del presente, y esperanzas del futuro. No voy a revelar los "twists" ni las conexiones ocultas entre los personajes (créanme, tampoco son muy originales), pero cada una se siente más falsa que la anterior.
De cualquier modo fue un placer presenciar la interacción de Michelle Williams, Billy Crudup y Julianne Moore. El libreto no les hace favores, pero por algo son estrellas de cine, y su carisma los salva del ridículo... la mayor parte del tiempo.
Es buen momento para mencionar que El Pasado Que Nos Une es el remake de una cinta danesa de la aclamada directora Susanne Bier (la cual no he visto, obviamente). Tal vez en su versión las complicaciones del libreto se sentían más orgánicas, y el mensaje social parecía más sincero. Pero en esta adaptación norteamericana nada se siente real, dejándonos tan solo con la compañía de los actores para aguantar dos horas de mediocre drama familiar y mágicos cambios de actitud. Los productores de El Pasado Que Nos Une probablemente tenían sueños de Óscares y Globos de Oro, pero tendrían más suerte si hubieran estrenado su película en el canal Hallmark. Los votantes de los Emmys siempre se impresionan con las estrellas de cine que aceptan trabajar en televisión, independientemente de la calidad de sus proyectos.
Calificación: 6 (solo por las actuaciones)

IMDb

Saturday, October 12, 2019

La Invasión (Assimilate)



Síntomas: Mientras realizan un documental sobre la vida en el pueblo de Multon, los estudiantes Zach y Randy (Joel Courtney y Calum Worthy) descubren que algunos vecinos están cambiando de personalidad. Y además, ¿de dónde salieron esos pequeños insectos que infestan la comunidad?

Diagnóstico: El entusiasmo por las sagas juveniles ya se enfrió bastante, afortunadamente, pero aún quedan productores con la creencia de que una película "para adolescentes" es sinónimo de una película "para idiotas"; y La Invasión es clara muestra de ello.
Para no gastar tiempo, diré desde ahora que La Invasión es como Invasion of the Body Snatchers para el público de The Hunger Games. Lo cual, francamente, no parece mala idea. La clásica premisa de misteriosas entidades que reemplazan a los habitantes de un pueblo se presta a la exploración de problemas sociales, fenómenos culturales, y hasta divisiones políticas entre los adolescentes de un pueblo pequeño y aislado. Sin embargo el director John Murlowski y el guionista Steven Palmer Peterson ignoraron todo eso para simplemente poner a dos atractivos adolescentes en medio de la "invasión", y hacerlos correr de un lado a otro investigando la conspiración y tomando las más estúpidas decisiones para resolver la crisis. La película está dirigida al público juvenil, así que todo puede resolverse con teléfonos móviles y YouTube. No estoy bromeando.
Las actuaciones son mediocres, los diálogos peores, y la lógica interna de La Invasión es prácticamente inexistente. Hasta el momento se han realizado cuatro adaptaciones cinematográficas "oficiales" de la venerable novela "The Body Snatchers", escrita por Jack Finney en 1954 (las películas son: Invasion of the Body Snatchers, de 1956; Invasion of the Body Snatchers, de 1978; Body Snatchers, de 1993; y The Invasion, del 2007); y ahora La Invasión toma prestados elementos de todas ellas, pero sin jamás admitir la fuente de su "creatividad" (en ningún lugar de los créditos mencionan a Finney). Desde luego hay algunos cambios para disfrazar el plagio. Por ejemplo, en vez de las famosas "vainas" donde se gestan los humanos falsos, La Invasión utiliza una confusa mezcla de esporas flotantes que se convierten en insectos, los cuales se integran en pequeñas criaturas que muerden a sus víctimas. O algo así. Creo que el proceso se dejó intencionalmente vago para poder insertar a los personajes en situaciones de peligro sin preocuparse por la integridad del argumento. Pero ni una detallada gráfica sobre el ciclo biológico de las criaturas hubiera ayudado a salvar la irritante experiencia de La Invasión.
En vista del bajo presupuesto de la película, tampoco podemos esperar grandes efectos especiales ni adornos visuales. La Invasión está filmada con muchas sombras y "atmósfera" para ocultar sus defectos, pero todo se desmorona en cuanto los actores abren la boca, o intentan expresar emoción al ver a sus seres queridos reemplazados por versiones de idéntica apariencia, pero sin su personalidad original.
Como dije, una buena idea que podría haber funcionado a pesar de su bajo presupuesto y sencillas locaciones; pero eso hubiera requerido talento e imaginación. La Invasión tomó el camino fácil del "romance adolescente" mezclado con obtusa ciencia ficción, y el resultado fue inepto y aburrido. Aunque no descartaría su valor como muestra de cine "tan malo que es malo". Ese gran plan de utilizar YouTube para vencer a los invasores tiene que verse para creerse. Pero mejor créanme y no gasten noventa minutos de sus vidas en esta invasión de nuestro tiempo.
Calificación: 4

IMDb

Friday, October 11, 2019

Proyecto Géminis (Gemini Man)



Síntomas: El asesino a sueldo Henry Brogan (Will Smith) decide retirarse, pero sus antiguos jefes planean eliminarlo porque conoce demasiados secretos. Entonces envían a un joven asesino llamado "Junior" (Will Smith) para encargarse de Henry.

Diagnóstico: Proyecto Géminis es exactamente lo que parece: una película escrita en los noventas (1997, para ser exactos), pero producida hasta la segunda década del siglo veintiuno, cuando la tecnología digital finalmente avanzó lo suficiente para presentar esta visionaria premisa con notable realismo. Las imágenes son impresionantes (con un par de excepciones), mientras que el libreto se siente ridículamente anticuado.
Pero al menos es entretenido. Supongo que dos Will Smiths siempre serán mejor que uno; y el director Ang Lee emplea un limpio estilo visual para filmar las secuencias de acción, reemplazando la habitual (y odiosa) "shaky cam" con movimientos fluidos y elegantes, sin perder el impacto visceral de las persecuciones, peleas y balaceras. A fin de cuentas Proyecto Géminis es una película impecablemente realizada, con un buen actor principal y un director que conoce su oficio... aunque fue demasiado indulgente con el argumento que, temáticamente, pertenece a la era de Con Air y Air Force One... aceptable en su contexto histórico, pero hoy irremediablemente anacrónico (y lo digo como fan de ambas películas).
Sin embargo, nada de eso será relevante para quienes solo queríamos ver la atracción principal... el "clon" de Will Smith, creado con "motion capture" y rejuvenecimiento facial por el estudio Weta Digital. Esta vez no son escenas breves en "flashbacks", como en Ant-Man o Captain America: Civil War, sino un antagonista presente en múltiples escenas donde no solo debe disparar y correr, sino actuar. Y el resultado es bastante bueno. No perfecto, pero lo suficiente para validar esta técnica, y revolucionar la industria cinematográfica... no sé si para bien o para mal. El tiempo dirá si el público acepta versiones jóvenes de actores consagrados (supongo que la próxima The Irishman servirá para medir la tolerancia de audiencias "serias", ajenas a la acción o fantasía); o si el futuro nos depara el horror de Men in Black IX: Back in the Saddle, con John Wayne y Charlie Chaplin luchando contra aliens del planeta Crawfordia, donde todos los habitantes son idénticos a Cindy Crawford de dieciocho años.
En fin, regresando al punto, Proyecto Géminis avanza a empujones, con las inevitables traiciones, sorpresas, y sexismo de una película noventera. Ejemplo: en una escena Mary Elizabeth Winstead debe desvestirse para probar que no trae un micrófono. Lo cual significa que la avanzada tecnología del Proyecto Géminis permite la creación de un clon perfecto, pero para espiar a alguien aún se necesitan los torpes radios llenos de cables de los años setentas (por cierto, no me estoy quejando de MEW en ropa interior, sino de la incongruente inclusión de esta escena en una película del año 2019).
Y, ya que estamos hablando de humillaciones, Winstead no tiene NADA que hacer, excepto verse bien y participar en algunas peleas para demostrar que no es una típica damisela en peligro. Clive Owen y Linda Emond son los directores de la siniestra organización que contrata asesinos para eliminar terroristas y criminales sin involucrar directamente al gobierno de los Estados Unidos; y Benedict Wong (más conocido como Wong en Doctor Strange) es el "sidekick" gracioso que podría morir en cualquier momento para demostrar que las cosas van en serio (¿o quizás solo lo hieren?)
El argumento es dramáticamente irrelevante, y solo funciona como excusa para lucir los efectos de la película. Habiendo dicho eso, creo que la mejor decisión de los guionistas (los créditos mencionan únicamente a David Benioff, Billy Ray y Darren Lemke, pero en los veintidós años transcurridos desde 1997 el libreto debe haber pasado por DECENAS de máquinas de escribir, procesadores de texto, y laptops) fue darle genuina personalidad a "Junior" (el clon de Henry Brogan), lo cual añade profundidad emocional al conflicto y confirma la habilidad histriónica del doble digital. Al menos no fue una actuación tan rígida y obviamente artificial como la del clon joven en Logan.
Finalmente, otro comentario que no tiene que ver con actuaciones ni narrativa: Ang Lee decidió filmar Proyecto Géminis en HFR+ (Extra High Frame Rate), a 120 cuadros por segundo, lo cual le da a la imagen una textura que asociamos con el video televisivo... como telenovelas o pornografía. Sé que mucha gente odia esta apariencia, y ciertamente cuesta trabajo adaptarse después de tantas décadas de 24 cuadros por segundo... pero entiendo el atractivo de capturar más detalle, reducir el "motion blur", y ofrecer algo más cercano a la "velocidad" del mundo real (aparentemente el ojo humano puede registrar hasta mil cuadros por segundo, pero es difícil distinguir la diferencia arriba de 150). Un buen ejemplo es la escena de Proyecto Géminis donde una persona en llamas camina entre la "lluvia" del sistema anti-incendio... el nivel de detalle casi me irritó los ojos. Y eso que el cine donde la vi no proyectó a 120 fps, sino a 60. No puedo imaginar cómo se vería Proyecto Géminis en un cine con el proyector especial. En resumen: sí, es desconcertante ver una película que parece telenovela; pero si logramos adaptarnos con el tiempo, las recompensas podrían ser considerables.
Ya hablé mucho de tecnología y poco de Proyecto Géminis, lo cual resume adecuadamente mi opinión de la película. Me alegra haberla visto para apreciar los avances del cine en el nuevo milenio... pero por sí misma fue un gran "meh". Afortunadamente también tuvo a MEW.
Calificación: 7.5 (sin tantas innovaciones sería 6.5)

IMDb

Thursday, October 10, 2019

In the Tall Grass



Síntomas: Durante un largo viaje por carretera, Cal (Avery Whitted) y su hermana Becky (Laysla De Oliveira) se detienen un momento junto a un denso pastizal, y escuchan a un niño pidiendo auxilio. Entonces se internan en el pasto para ayudar, y descubren que la situación es más peligrosa de lo que parecía.

Diagnóstico: No he leído la novela corta en la que se basó In the Tall Grass, pero la película tiene todas las características de sus creadores, Stephen King y su hijo Joe Hill. De hecho, podríamos decir que In the Tall Grass funciona como "secuela espiritual" de Children of the Corn (me refiero al cuento corto publicado en la colección "Night Shift", no a la terrible serie de películas que cada vez se alejaron más del concepto original), ya que combina la fascinación de King con el horror oculto en lugares ordinarios (un pastizal en este caso), y la imaginación de Hill para encontrar nuevas perspectivas en los viejos arquetipos del género.
Lo cual, lamentablemente, no bastó para hacer una buena película; pero aún así me gustó la calidad de la producción y la poética sensibilidad del director canadiense Vincenzo Natali (experto en laberintos), más famoso por su estilo visual que por la integridad narrativa de sus obras.
El principio de In the Tall Grass es engañosamente simple: dos jóvenes escuchan la voz de un niño en un pastizal y deciden ayudarlo, lo cual cambia sus vidas para siempre. No diré lo que encuentran entre el pasto, pero baste saber que me pareció al mismo tiempo ingenioso, y demasiado complicado para su propio bien. En vez de recetarnos un típico monstruo o fantasma vengativo, Natali y sus ilustres co-escritores crean un fascinante misterio con enorme potencial... pero eventualmente se tropiezan con sus buenas intenciones y se vuelven víctimas de su desmedida ambición dramática.
Sin embargo, lo que más recordaré de In the Tall Grass es justamente ese epónimo pasto, increíblemente filmado por el cinematógrafo Craig Wrobleski y recreado digitalmente en ciertas escenas por el estudio de efectos especiales SpinFX. La combinación es perfecta, y contribuye a crear una atmósfera terrorífica de aislamiento y claustrofobia a la luz del día. El pasto se convierte en un personaje central, capaz de expresar "emociones" (o como quieran llamarles) con su lánguido movimiento, a veces gentil, a veces violento, pero siempre orgánico y realista. No, el pasto no está literalmente "vivo", ni es el monstruo de la película... simplemente fue un escenario tan vívido y detallado que me ayudó a disculpar los altibajos de la película.
Lo cual nos lleva al frustrante desarrollo de In the Tall Grass. Natali, King y Hill establecen con eficiencia y claridad los parámetros de la premisa, así como los retos colectivos e individuales que enfrentarán los personajes. Todos están literalmente perdidos entre el pasto, pero también están "perdidos" en la incertidumbre de sus vidas, enfrentando decisiones que podrían ayudarlos a "escapar" o continuar con algunas nocivas tendencias y actitudes. Hay mucho simbolismo en el concepto, pero su aplicación práctica se vuelve confusa y estridente, con un arbitrario villano para complicar las cosas (el clásico fanático religioso que tanto utiliza Stephen King), y exageradas emociones que intentan humanizar a los genéricos personajes. En otras palabras: una sobresaliente idea arruinada por una mediocre ejecución.
Aún así encontré suficiente intriga en In the Tall Grass para sostener mi atención hasta el final, un poco forzado pero a fin de cuentas satisfactorio. El mencionado pastizal desbordante de personalidad se complementa con la siniestra partitura del compositor Mark Korven. Y, finalmente, el director Vincenzo Natali sabe capturar el horror externo de la situación y la angustia interna de los personajes, incluso cuando la trama empieza a dar vueltas sin rumbo fijo. In the Tall Grass fue otra inocua producción de Netflix, marginalmente entretenida como pasatiempo desechable de fin de semana... ideal para tomar un descanso entre "binges" de The Haunting o The Chilling Adventures of Sabrina. En el cine hubiera sido un fracaso de taquilla; pero puede funcionar en la comodidad del hogar. Todo es cuestión de contexto, como rápidamente aprenden las víctimas del pastizal maldito.
Calificación: 7

IMDb

Monday, October 7, 2019

Haunt



Síntomas: En la noche de Halloween, la joven Harper (Katie Stevens) y sus amigos visitan una casa embrujada "extrema", y descubren que los horrores de la atracción son más reales de lo que imaginaban.

Diagnóstico: No sé cuántas variaciones de esa sinopsis he escrito a lo largo de los años. Por eso Haunt no me atraía mucho... pero decidí verla por los buenos comentarios que recibió en varios festivales de cine fantástico, y además porque fue escrita y dirigida por los guionistas de A Quiet Place, una de las mejores cintas de terror del 2018.
Pues bien, debo admitir que el resultado fue mejor de lo que esperaba... aunque no lo suficiente para convertir a Haunt (no confundirla con la otra Haunt, del 2014) en un auténtico clásico de Halloween. Simplemente una vieja historia bien contada, con un poco de sangre, y una eficiente "chica final" cuya historia personal añade profundidad al recorrido por la casa embrujada donde la muerte es real, y está esperando detrás de cada esquina.
Al igual que en otras obras de similar premisa, la primera media hora sirve para introducir a los personajes y las circunstancias que los llevarán a la fatídica atracción. Aquí es donde Haunt brilla, pues los directores Scott Beck y Bryan Woods establecen todo eso y más de manera económica y elegante, por medio de escenas expertamente concebidas, y detalles llenos de significado que eliminan la necesidad de largas explicaciones. Dentro de los primeros cinco minutos aprendemos todo lo necesario para entender a Harper y ciertos aspectos psicológicos que ganarán relevancia a lo largo de la noche.
Claro, nada de esto es particularmente original ni creativo; pero después de haber visto tantas películas repletas de personajes unidimensionales y tediosa palabrería para "explicar" la trama, fue muy agradable encontrar un proyecto bien planeado que sabe aprovechar el lenguaje visual del cine, y toma en serio aquella máxima de "no lo digas, muéstralo".
En fin... regresando al punto, los eventos que llevan a Harper y sus amigos a la casa embrujada fueron razonablemente creíbles. La casa misma parece una bodega abandonada en el campo, pero los jóvenes descubren que tiene una crítica positiva en Yelp, así que debe ser legítima. Los exagerados villanos mantienen un mínimo nivel de credibilidad en el contexto del horror "extremo". Y aunque definitivamente hay momentos predecibles, e incongruente estupidez por parte de los personajes (víctimas y asesinos por igual), a fin de cuentas Beck y Woods saben crear suspenso y diseñar muertes contundentes para incrementar la amenaza de la "casa embrujada".
Sin embargo, después de un excelente comienzo, la trama pierde fuerza y se vuelve monótona cuando los amigos se separan y seguimos sus desventuras individuales, lo cual me pareció menos interesante que cuando estaban en grupo. Afortunadamente el tercer acto recupera la energía, y nos entrega abundante violencia, un poco de "gore", y la catártica evolución de la protagonista que hasta el momento se sentía apática y pasiva.
Entonces, Haunt no me hizo cambiar de opinión acerca de las películas sobre "horrores simulados que resultan reales" (otros ejemplos recientes y más imaginativos: Ruin Me, Blood Fest y Fear, Inc.), pero fue una agradable anomalía que demuestra el potencial de este sub-género en manos de cineastas con buenos instintos y talento para adornar ideas recicladas con un delgado barniz de ingenio. A eso añadimos la siempre confiable música de tomanadandy para crispar los nervios, y tenemos una sólida (aunque no muy memorable) experiencia de horror para la temporada de Halloween. O para cualquier otra ocasión cuando tengamos el antojo de payasos sanguinarios y "headshots" con escopeta.
Calificación: 7.5

IMDb

Sunday, October 6, 2019

¿Dónde Estás, Bernardette? (Where'd You Go, Bernardette)



Síntomas: La aclamada arquitecta Bernardette Fox (Cate Blanchett) se retiró después de un fracaso profesional, y se dedicó por completo a su familia. Y ahora, veinte años después, su matrimonio está colapsando, y sus neurosis están fuera de control. Pero tal vez un viaje a la Antártida con su esposo Elgie (Billy Crudup) y su hija Bee (Emma Nelson) podría distraerla de sus problemas.

Diagnóstico: Debí adivinar desde el principio que ¿Dónde Estás, Bernardette? está basada en una novela ("Where’d You Go, Bernardette", de Maria Semple), ya que muestra los clásicos síntomas de una adaptación problemática, con demasiado énfasis en eventos aislados, y poca atención al flujo narrativo que, inevitablemente, pierde forma y cohesión cuando se comprime para encajar en el formato cinematográfico. Supongo que el único culpable es Richard Linklater, uno de mis directores favoritos, pero de ninguna manera infalible en su selección de proyectos. Sin embargo, fue justamente su talento y sensibilidad (conjugado con las excelentes actuaciones del reparto) lo que termina rescatando ¿Dónde Estás, Bernardette? de su irregular estructura, obteniendo intensas emociones y un grato desenlace que nunca traiciona a sus excéntricos personajes. Fue un confuso y tortuoso viaje hasta el final, pero salí del cine con una sonrisa y un nudo en la garganta. Aunque probablemente borraré esa frase antes de publicar esta crítica.
¿Dónde Estás, Bernardette? se siente como noventa minutos de introducción, y veinte minutos de resolución. La cinta empieza con un prólogo ubicado en la Antártida, y una narración que describe a Bernardette como una madre de familia menospreciada por casi todo el mundo, empezando por su esposo. Entonces, yo esperaba un inspirador relato sobre una mujer que "rompe las cadenas" de la domesticidad para seguir sus sueños personales.
Excepto que eso nunca ocurre. ¿Dónde Estás, Bernardette? examina la vida de la protagonista por medio de pequeños momentos que revelan sus múltiples neurosis (principalmente agorafobia y desprecio por la humanidad en general). Su vida parece perfecta en la superficie, pero tiene profundos huecos que ni el dinero ni la fama pueden llenar. Sí, es la definición clásica de "los problemas de la gente bonita", y ese será el primer obstáculo que enfrentaremos para apreciar las genuinas virtudes de ¿Dónde Estás, Bernardette?
A lo largo de esa eterna "introducción" conocemos a Elgie (Billy Crudup), el esposo de Bernardette, comprensivo y tolerante hasta cierto punto, y con un trabajo en Microsoft (la mayor parte de la película se desarrolla en Seattle) que les da todo el dinero que necesitan... pero algo falta en su relación. Bee (Emma Nelson), la hija adolescente de Bernardette, es prácticamente perfecta. Se lleva bien con su mamá, y todos la adoran en la escuela. Por eso, cuando les pide a sus padres un viaje a la Antártida (con fines educativos, desde luego), no pueden rehusarse. Pero, antes de viajar, Bernardette tiene que pelearse con su vecina Audrey (Kristen Wiig), cenar con su antiguo profesor universitario (Laurence Fishburne), y dictar largas cartas a Manjula, la "asistente personal virtual" que realiza todas las compras y labores administrativas para que Bernardette evite el contacto con otras personas. Estas cartas también sirven como confesiones de los temores, sueños y obsesiones de Bernardette, indicando que está muy próxima a una crisis existencial con catastróficas consecuencias para toda su familia. Y para el jardín de su vecina.
En resumen: pasan muchas cosas a lo largo de ¿Dónde Estás, Bernardette?, pero nunca tenemos una clara visión del rumbo que sigue la película. Solo hasta el tercer acto Linklater encuentra el hilo narrativo que estuvo ausente durante más de una hora, y rápidamente lo aprovecha para llegar a un final imperfecto (requiere demasiadas coincidencias y "deus ex machina") pero muy satisfactorio en el nivel emocional, culminando la transformación de Bernardette y atando la mayoría de los cabos sueltos (otros se quedan en el aire, pero bueno... nadie es perfecto).
Diría que ¿Dónde Estás, Bernardette? Pertenece a las obras "menores" de Richard Linklater, en el mismo nivel que Bernie y Me and Orson Welles, el cual está muy distante de sus mejores obras, como Last Flag Flying, Boyhood y The School of Rock (en mi humilde opinión). Entonces, solo recomendaría ¿Dónde Estás, Bernardette? para fans de este cineasta (como yo), para admiradores de Cate Blanchett, y para miembros de "la gente bonita" en busca de respuestas existenciales. Quizás no necesiten un viaje a la Antártida (hay bajas probabilidades de encontrar a una de las Pretty Little Liars en un kayak), pero la vida siempre será mejor con un propósito concreto que trascienda las expectativas de la sociedad.
Calificación: 7.5

IMDb

Saturday, October 5, 2019

Los Inquilinos (The Lodgers)



Síntomas: Rachel (Charlotte Vega) y su hermano Edward (Bill Milner) viven solos en la desvencijada mansión familiar, atormentados por una maldición (o algo así) que los separó de la sociedad. Pero Rachel está cansada del aislamiento, y quiere hacer algo más con su vida.

Diagnóstico: Los Inquilinos tiene todos los ingredientes del clásico horror gótico, incluyendo casas abandonadas, leyendas folclóricas, y espectaculares paisajes irlandeses que pueden ser hermosos o siniestros, según la hora del día y la intención del director. Lamentablemente todos estos elementos se ven desperdiciados durante gran parte de la película, por culpa de un libreto plano y monótono, donde no hay suficiente horror, suspenso, o siquiera historia para mantener nuestra atención.
Por el lado positivo, Los Inquilinos tiene una extraordinaria atmósfera que casi rescata las tediosas escenas de Rachel y Edward discutiendo en la vieja casona llena de secretos familiares y oscuros rincones... por no mencionar a los epónimos "inquilinos" que controlan el destino de los jóvenes. Si es que son reales.
El director Brian O'Malley y el cinematógrafo Richard Kendrick aprovecharon al máximo las locaciones rurales para crear un entorno decadente y amenazador. La casa se encuentra al borde del colapso, y los bosques que la rodean crecen fuera de control, ofreciendo una atractiva metáfora visual sobre el deterioro psicológico de los hermanos. Y aunque el director emplea efectos digitales de vez en cuando, generalmente prefiere esbozar escenas tenebrosas con las simples herramientas de luz y sombra que se usaban desde los comienzos del cine. De esta manera pueden sugerirse eventos sobrenaturales sin confirmar por completo su existencia. Aunque, como dije, no fue un "misterio" suficientemente profundo (ja, ja)(entenderán el chiste si ven la película) para sustentar noventa minutos de nada.
Otro acierto fue la selección del reparto, empezando por Charlotte Vega y Bill Milner como los gemelos con sincero afecto filial, pero crecientes conflictos sobre la situación involuntaria que heredaron de sus padres. Obviamente todo se relaciona con una tragedia del pasado, pero nos hacen esperar demasiado antes de revelar la verdad. El director quería crear tensión, y solo causó aburrimiento.
Por suerte las cosas mejoran un poco durante el tercer acto, cuando el choque ideológico entre Rachel y Edward alcanza el punto crítico. Entonces O'Malley acelera ligeramente el ritmo y nos deleita con imaginativas escenas que podríamos interpretar como visiones alegóricas de tradiciones nocivas, o como manifestaciones concretas de los entes sobrenaturales que atormentan a la familia desde hace siglos. Después de tanta espera no podría decir que el final fue muy emocionante o satisfactorio, pero al menos ofrece suficiente creatividad visual para sentir que no perdimos hora y media de nuestras vidas.
En cierto modo admiro que Los Inquilinos no haya tomado la ruta fácil de una clásica "casa embrujada"; pero su alternativa fue tan desganada que quizás hubiera sido preferible sumergirse en aquellos clichés que conocemos de memoria. Aún así Los Inquilinos fue un experimento interesante, con un agradable sabor "retro", y sólidas actuaciones que, lamentablemente, no fueron mejor aprovechadas por el flojo material. Solo podría recomendarla para devotos del horror minimalista (en fondo y forma), y para diseñadores de interiores en busca de ideas para renovar una vieja mansión embrujada. Nunca olviden explorar el sótano.
Calificación: 6

IMDb

Friday, October 4, 2019

Guasón (Joker)



Síntomas: A pesar de sus aflicciones neurológicas y una economía en recesión, Arthur Fleck (Joaquin Phoenix) aspira a convertirse en comediante. Sin embargo, las injusticias y humillaciones de la vida en la gran ciudad lo acercan a una crisis emocional con explosivas consecuencias.

Diagnóstico: Tengo opiniones contradictorias sobre Guasón. Por un lado, es una película muy bien escrita, excepcionalmente realizada, y conducida por una increíble actuación que trasciende una simple "historia de origen" para transformarse en un hipnótico drama lleno de emoción y textura. Por otro lado, también es una "historia de origen" innecesaria y muy distante de la mitología oficial de DC Comics. En otras palabras: uno de esos indulgentes ejercicios de "ret-con" impulsados por la obsesión de Hollywood con "arreglar" las historias de otros medios.
Pero, a fin de cuentas, lo primero resultó más importante que mis patéticos quejidos de "fanboy", así que puedo darle una entusiasta recomendación a Guasón por todo lo que hizo bien (con excepción de una escena en particular). Además, siempre puedo justificar su existencia como una historia "Elseworlds" que no interfiere con la preciosa continuidad del "bati-universo" (que ya de por sí ha sufrido grandes golpes últimamente).
Entonces, con esas contradicciones fuera del camino, puedo enfocarme en las razones por las que Guasón es una de las mejores películas de DC Comics que he visto hasta el momento (lo cual tampoco es un gran elogio, pero lo ofrezco con toda sinceridad)
Para empezar, la mencionada actuación de Joaquin Phoenix captura con devastadora crudeza las múltiples facetas de Arthur Fleck, así como la tortuosa transformación psicológica que sufre como consecuencia de factores externos e internos... algunos fuera de su control, y otros provocados por sus malas decisiones. No voy a perder tiempo en analizar la "controversia" que está despertando la humanización de un personaje absolutamente irredimible... pero entiendo el origen de esas protestas. El director Todd Phillips hace preguntas que no tienen respuesta, y aunque algunas veces parece un truco para hacer la película más "dark", no puedo negar que existe algo de verdad en su comentario sobre el papel de la sociedad (especialmente ciertos estratos económicos) en la creación de monstruos humanos alimentados por el clásico egoísmo e intolerancia de la humanidad. Aunque desde luego este supuesto "mensaje" seguramente dependerá de la perspectiva personal de cada espectador. Tal vez ese es el auténtico origen de la controversia... Phillips nos delega la responsabilidad de juzgar las acciones de Arthur Fleck, en vez de pintarlo como un tradicional villano unidimensional de los comics.
Hablando de lo cual, Guasón funciona perfectamente bien por sí misma, sin apoyarse demasiado en el confuso universo cinematográfico de DC Comics. De hecho, funciona tan bien que hasta sentí forzadas las conexiones con la mitología "oficial", pues no se sienten naturales, sino como obligaciones mercadológicas. En esa categoría incluiría la escena que mencioné al principio, la cual no me gustó nada, y hasta me sacó de la película (no, no tiene nada que ver con abuso de animales).
Fuera de eso, Guasón me pareció un excelente thriller con increíble cinematografía y diseño de producción, obviamente inspirado en la obra de Martin Scorsese y en el cine criminal de los años setentas. Las calles de Gotham reflejan la decadencia urbana de aquella década, llenas de corrupción e inmundicia literal y figurada, donde la violencia y tragedias de Guasón parecen perfectamente posibles. El período histórico no es un adorno "retro", sino parte integral de la narrativa.
Finalmente, mención especial para la música de Hildur Guðnadóttir, cuyas discordantes notas evocan el colapso mental del protagonista, y complementan el fatalismo implícito de un entorno social cruel e indiferente.
Entonces, aunque no sentí Guasón realmente necesaria como parte del Universo Cinemático de DC Comics, ciertamente fue una película fascinante por derecho propio. La tremenda actuación de Joaquin Phoenix no fue una sorpresa, considerando la excelente racha que lleva en años recientes; pero ciertamente fue una revelación del director Todd Phillips, más conocido por sus comedias, y ahora responsable por una imitación de Scorsese casi tan buena como el artículo genuino (algunos momentos nos invitan a imaginar una secuela contemporánea de The King of Comedy). Mark Hamill: el legado de Joker cambió de manos. Y no podría haber mejor actor que Phoenix para continuar el horror.
Calificación: 9

IMDb

Thursday, October 3, 2019

Bliss



Síntomas: La artista Dezzy Donahue (Dora Madison) no ha logrado terminar la nueva pintura que le prometió a un cliente. Entonces, para encontrar inspiración, Dezzy se sumerge en un torbellino de sexo, drogas y rock que tendrán efectos inesperados en su creatividad... y en su vida.

Diagnóstico: Me alegra decir que el director Joe Begos ha mostrado consistente mejoría en cada una de sus películas (Almost Human, 2013; y The Mind's Eye, 2015). Y si Bliss es muestra adicional de su evolución, podemos esperar grandes cosas de este cineasta. Asumiendo que quiera seguir trabajando en el género de terror. Lo cual me parece evidente.
Sin embargo, por mucho que me haya gustado Bliss, no podría darle una recomendación general porque definitivamente no es para todos los gustos. Más allá del consumo de drogas, orgías y demás perversiones, Bliss nos atrapa en una pesadillesca atmósfera que ocasionalmente confunde la narrativa de la película, ya de por sí excéntrica y oblicua. En lo personal, eso fue lo que más disfruté en Bliss: la sensación de compartir las bizarras experiencias de Dezzy, y después la confusión de no saber exactamente qué ocurrió. Es un misterio envuelto en una alucinación de la que no podemos escapar. Pero no toda la gente apreciará esta ofuscación intencional de su percepción, ni la consiguiente incertidumbre sobre el rumbo que tomará la cinta. Y ni siquiera hemos llegado a la sangre y violencia que eventualmente intervienen en la delirante espiral destructiva/creativa de Dezzy. Solo diré que Bliss funciona en múltiples niveles, y el espectáculo "gore" es tan solo el más básico de ellos.
En el papel principal Dora Madison es intensa y carismática. Hubiera sido fácil convertir a Dezzy en un cliché de "artista cool y accesible", pero Begos y Madison buscaron algo mas humano y realista, presentándola como una protagonista de ambigua moralidad, expuesta a tomar malas decisiones como parte de su proceso creativo. Al mismo tiempo Begos esboza con sutil ironía el "underground" artístico de la ciudad de Los Ángeles, pretencioso y decadente, pero honesto en su admiración del talento real.
Tru Collins, Rhys Wakefield, Jeremy Gardner y Graham Skipper ocupan papeles secundarios de variable duración, pero todos relevantes para la cruzada psicodélica de Dezzy. Algunos le ofrecen drogas; otros la presionan para vender más pinturas; y otros la apoyan en distintas y perturbadoras maneras. No diré más, porque es mejor experimentar las sorpresas de Bliss al mismo tiempo que la agobiada protagonista.
Lo cual significa que tampoco puedo detallar los aspectos terroríficos de Bliss. Baste decir que la primera mitad de la película parece un estilizado melodrama "indie", pero eventualmente recompensa nuestra paciencia con eventos y situaciones que pertenecen por completo al horror más puro y tradicional, presentado de una manera fresca e inusual que no requiere explicaciones porque Begos confía en el público y sabe que podemos leer entre líneas. O entre las pinceladas del delirante cuadro que está pintando Dezzy. El proceso artístico puede ser sublime o tortuoso, pero siempre será efímero. Lo que vive para siempre es el resultado final. Igual que en el cine.
Calificación: 9

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Wednesday, October 2, 2019

Doom: Annihilation



Síntomas: Un escuadrón de marines se dirige a la luna de Phobos, en órbita de Marte, para proteger una base secreta donde un experimento científico se salió de control.

Diagnóstico: Doom es uno de mis juegos favoritos de toda la vida, y probablemente uno de los que más tiempo he jugado (de hecho lo sigo jugando con el "mod" de Zandronum). Creo que por eso disfruté tanto la película Doom: Annihilation, pues a pesar de sus considerables defectos, resultó ser una de las más fieles recreaciones de aquel venerable videojuego, tanto en el plano visual como en el narrativo.
Lo cual, lamentablemente, no basta para hacer una buena película.
Estrictamente hablando, Doom: Annihilation se inspira más en las secuelas de Doom (sobre todo Doom 3, y el "reboot" del 2016), lo cual no tiene nada de malo, en mi humilde opinión, ya que respetan la misma premisa y emplean un bestiario de criaturas demoníacas con similares formas de ataque.
Para añadir un poco de variedad y melodrama, Doom: Annihilation sigue a un escuadrón de marines con diversas personalidades y conflictos individuales; pero a fin de cuentas todo se reduce a las batallas contra las criaturas liberadas por el misterioso experimento del Dr. Betruger (Dominic Mafham), un clásico "científico loco" obsesionado con su trabajo hasta el punto de ignorar el peligro que representa para sus colaboradores, y para la humanidad en general.
Sí, ya vimos esto muchas veces, y no solo en videojuegos, sino en películas sobre "soldados vs. monstruos" ubicadas en instalaciones secretas llena de pasillos oscuros y maquinaria genérica donde las criaturas pueden esconderse y saltar en el momento más inoportuno (por ejemplo, cuando alguien piensa que ganó una batalla). Los actores apenas logran sostener sus estereotípicos roles: el líder estoico, el rudo, el cobarde, el "geek", la sarcástica, etc. La protagonista por default es la Teniente Joan Dark (Amy Manson), y su drama particular consiste en un error del pasado que tuvo graves consecuencias para todo su escuadrón. Muchos de sus compañeros la odian, o al menos desconfían de ella; y por eso Joan se siente obligada a demostrar su capacidad como marine y su temple como persona. Me gustó que la película convirtiera al "Doom Guy" del juego en una mujer ligeramente mejor dibujada y menos impersonal; pero el desempeño de Manson carece de energía y presencia escénica. Creo que Doom: Annihilation necesitaba una auténtica "mujer de acción", como Michelle Rodriguez o Gina Carano (ambas con buen potencial de taquilla y experiencia en "B-Movies").
Y, bueno, al ser una fiel adaptación del videojuego, no puedo quejarme por el argumento excesivamente simple y lineal que tiene prisa por llegar a la acción sin perder tiempo en explicaciones ni razonamientos lógicos.
Todo lo anterior explica por qué Doom: Annihilation es una cinta mediocre. Pero, como dije al principio, disfruté mucho la recreación de los elementos del juego, desde pequeños detalles visuales (como logotipos y las clásicas "llaves" de colores), hasta los escenarios y criaturas, muy bien realizados para el mediano presupuesto de la cinta. Los efectos digitales son excelentes (me impresionaron las tomas externas de la base espacial); y los monstruos funcionan bien dentro de las limitaciones del látex y la técnica de "actor disfrazado". Al menos no vemos los cierres metálicos en la espalda de las criaturas.
Desafortunadamente Doom: Annihilation termina justo cuando empieza a ponerse interesante. Me dio la impresión de ser un "programa piloto" para el canal SyFy... una simple "historia de origen" que establece la premisa y prepara el terreno para futuras aventuras de la Teniente Dark en una estación espacial infestada de monstruos. O, explicándolo en términos de videojuego, Doom: Annihilation representa los primeros dos o tres niveles, donde aprendemos a controlar al personaje y solo encontramos las criaturas más básicas.
Entonces, espero sinceramente que Doom: Annihilation tenga suficiente éxito para justificar una o más secuelas donde podamos ver "niveles" más avanzados, con más y mejores monstruos elaborados con el mismo celo artístico. La historia es lo de menos (nunca creí decir esto); solo quiero llegar al Cyberdemon, y ver a Joan destruirlo con la BFG-9000.
Calificación: 7.5 para fans de Doom. 5 para público general.

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