Sunday, February 21, 2021

Samurai Marathon (Samurai Marason)



Síntomas: En 1885, el gobernador del clan Annaka organiza un maratón para probar la fuerza física y mental de sus samuráis; pero la carrera se convierte en algo más importante para algunos participantes.

Diagnóstico: ¡Otro ex-patriado europeo buscando fortuna en Asia! Esta vez le tocó el turno al director Bernard Rose (Candyman), y me alegra decir que su película Samurai Marathon representa una notable fusión de estilos que no intenta copiar el clásico cine samurái, sino replantearlo en un contexto más moderno y realista, sin sacrificar sus tradiciones culturales ni su famoso código de honor.
En el año 1885 los samuráis ya no eran los guerreros acorazados de la era medieval, sino  funcionarios públicos que trabajaban en distintas ramas gubernamentales; pero, en caso de peligro, podían "activarse" y formar un ejército bien disciplinado, listo para cumplir órdenes y defender su territorio.
Sin embargo, el Gobernador Itakura (Hiroki Hasegawa) teme que el largo período de paz que disfruta su prefectura ha entorpecido la habilidad de sus samuráis, y organiza un maratón para estimular su espíritu competitivo y evaluar su desempeño físico. Desafortunadamente la carrera también sirve de excusa para ciertas manipulaciones políticas que podrían destruir al clan Annaka... y ese es tan solo el primero de muchos problemas que surgen durante la competencia.
Antes de continuar, debo aclarar que Samurai Marathon no es una película de acción. Desde luego hay violencia, combate con "katanas", y un poco de sangre... pero su argumento no encaja en el formato típico de las artes marciales. En vez de eso Bernard Rose construyó una aventura histórica con múltiples sub-tramas que reflejan la complejidad de la cultura japonesa, los retos de las comunidades rurales, y la inminente llegada de invasores que amenazaban con romper el aislamiento mantenido por Japón durante tantos siglos.
Todo eso (y más) abarca un inocente maratón a través del bosque, donde el premio era un deseo concedido por el gobernador. Por cierto, la cinta está basada en hechos reales. El maratón realmente ocurrió; de los detalles no estoy seguro, pero la fidelidad histórica no parece importante cuando la versión cinematográfica es tan entretenida.
Tampoco mencionaré a los corredores que tienen un motivo oculto para competir, porque es un placer descubrir las piezas individuales de un gran rompecabezas, y cómo se conectan orgánicamente hasta revelar la imagen completa del evento. Solo señalaré algunos ejemplos representativos: Jinnai Karasawa (Takeru Satoh) es un samurái que trabaja como contador, pero secretamente es un ninja en una misión de espionaje para el "Shogun" de Japón (creo que esa es la frase más "cool" que he escrito en mi vida); Mataemon (Naoto Takenaka) es un samurái retirado que no está obligado a participar, pero quiere probarse a sí mismo que aún puede defender a su clan; y también hay una mujer (Nana Komatsu) disfrazada de hombre (al estilo de Mulan), que aprovecha el maratón para desafiar las sofocantes reglas de su posición social.
Bernard Rose mantiene un perfecto balance entre tantas conspiraciones y misiones secretas, estableciendo temas generales que unifican la trama e ilustran la esencia de los samuráis (y un ninja), no en su faceta de soldados, sino como humanos con gran responsabilidad y sentido del honor.
Y, bueno, sobra decir que Rose aplica su elegante estilo visual con ayuda del cinematógrafo Tajuro Ishizaka, quien retrata con igual belleza los paisajes japoneses y la sangre derramada sobre los serenos trigales. Ah, y hablando de belleza: la música de Philip Glass es otra desviación del canon samurái que funciona mejor de lo que yo hubiera imaginado. En resumen: Samurai Marathon me pareció una recomendable aventura histórica con mayor énfasis en carácter y cultura que en batallas y violencia... aunque tampoco las olvida; simplemente las emplea como remate de una excepcional experiencia emocional.
Calificación: 9

IMDb

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