Monday, February 15, 2021

Sacrifice



Síntomas: Después de veinte años, Isaac (Ludovic Hughes) regresa a la casa donde pasó su infancia en Noruega... y descubre que su madre tuvo buenas razones para emigrar a América.

Diagnóstico: No tiene caso ocultar lo obvio: Sacrifice es una copia barata de Midsommar, pero sin su virtuosa dirección ni excelentes actuaciones. Afortunadamente este modesto ejemplo de "horror pagano" tiene sus propias virtudes, empezando por la clásica premisa de un matrimonio que visita una isla cuya serena apariencia esconde graves secretos conectados a la familia del esposo. Y, en vez de usar folclor europeo, los directores Andy Collier y Tor Mian recurrieron a la mitología lovecraftiana como base del culto religioso que practica sus rituales a orillas del lago.
De hecho, el tema recurrente en Sacrifice es el agua misma, la cual se aprovecha en todas sus formas para crear presagios del horror que Isaac (Ludovic Hughes) y su esposa Emma (Sophie Stevens) tendrán que enfrentar. Desde una inocente olla en la cocina, hasta una ceremonia de bautizo, el agua nos recuerda las perversas deidades que duermen en la profundidad del lago. Y, sí, desde luego tienen tentáculos.
Sin embargo, siguiendo el ejemplo de Midsommar, Sacrifice no es una "creature feature", sino un drama religioso donde el horror se manifiesta de manera más sutil, como la desconfianza de los pescadores cuando Isaac y Emma ocupan el terruño familiar; las incómodas preguntas de la policía local sobre un crimen del pasado; y la gradual transformación mental de un individuo influenciado por fenómenos de incierto origen.
A eso podemos añadir un poco de suspenso y hermosos paisajes noruegos que subrayan el aislamiento de la isla y explican hasta cierto punto la excentricidad de sus habitantes y la libertad para practicar su cuestionable religión. Para bien o para mal, Sacrifice (no confundir con Sacrifice del 2016, otra muestra de horror rural) no ofrece "sustos" ni violencia (al menos hasta el final), sino una angustiante atmósfera de algo siniestro que se aproxima, aunque no podemos verlo hasta que es demasiado tarde. Y, cuando por fin se revela el horror... bueno, no fue tan espantoso como yo esperaba; pero Sacrifice no se enfoca en el espectáculo, sino en conflicto emocional y el temor a lo desconocido.
En los papeles principales Ludovic Hughes y Sophie Stevens interpretan un matrimonio joven que ya empieza a mostrar grietas en su relación; sus actuaciones no son malas, pero siento que no estuvieron a la altura de una historia cuya tensión no radica en las criaturas del lago, sino en el colapso del matrimonio bajo el peso de un siniestro legado familiar, lo cual requiere una intensidad que Hughes y Stevens no lograron alcanzar. Los actores secundarios se divierten un poco más con la extravagancia de sus personajes; entre ellos: Lukas Loughran como Gunnar, el pescador que hace amistad con Isaac cuando se entera de que no es un simple turista; Johanna Adde Dahl como la misteriosa Astrid; y Barbara Crampton como Renate, la alguacil del pueblo que podría ayudar a Isaac y Emma cuando el peligro se vuelve real.
En cuanto a efectos especiales... son escasos y sencillos, pero están bien implementados para insinuar las temibles intenciones que tiene culto hacia la joven pareja (¿mencioné que Emma está embarazada?)
Sobra decir que Sacrifice es muy inferior a Midsommar; sin embargo no hace falta llegar tan lejos en un género que prefiere dejar las cosas a nuestra imaginación. Y, bueno, los conceptos lovecraftianos y la presencia de Barbara Crampton son los ingredientes secretos que mejoran cualquier receta, sobre todo para fans nostálgicos (como yo) que crecimos con Re-Animator y From Beyond. Lo importante no son los tentáculos, sino el horror primigenio que inspiran.
Calificación: 7

IMDb

No comments:

Post a Comment