Friday, July 31, 2020

The Sunlit Night



Síntomas: Para escapar de su caótica vida familiar, la aspirante a artista Frances Cohen (Jenny Slate) acepta un trabajo de verano como asistente del excéntrico pintor Nils Auermann (Fridtjov Såheim) en las gélidas montañas al norte de Noruega.

Diagnóstico: Me gustó The Sunlit Night, pero me extrañaron las críticas negativas que recibió en Internet. Entonces noté una pequeña discrepancia que me inspiró a hacer un poco de labor detectivesca: la versión de The Sunlit Night que se exhibe en VoD dura 81 minutos; sin embargo, el sitio IMDb.com indica una duración de 1 hora y 46 minutos... ¡25 minutos de diferencia! No es común que esa inmensa base de datos (patrocinada por Amazon, nada menos) cometa ese tipo de errores... ¿qué estaría pasando? ¿Será algún tipo de conspiración, o un clásico "Efecto Mandela"?
No, probablemente la solución es más prosaica. Después de leer algunas de esas críticas negativas, llegué a la conclusión de que The Sunlit Night se estrenó en festivales de cine (incluyendo Sundance 2019) con la duración original de 1 hora y 46 minutos; y, en vista de la mala respuesta que obtuvo, fue editada (me imagino) para eliminar relleno y tangentes innecesarias. Otras pistas que refuerzan mi teoría: los créditos finales mencionan un perro que no aparece en la película; hay tres "Editores Adicionales"; y también hay un agradecimiento a "nuestras audiencias de 'test screenings'". Todo lo cual (en caso de ser cierto) confirma el viejo adagio: "El editor puede transformar una mala película en una buena, y una buena película en una magnífica".
Fin de "El Caso de los Minutos Perdidos".
Regresando al punto, la versión que vi de The Sunlit Night me pareció una sencilla pero interesante película sobre el desarrollo interno de una joven artista que simplemente necesita un poco de experiencia para encontrar su camino en la vida y su "voz" creativa. Nada extraordinario, pero con suficiente humor, profundidad emocional, y estilo visual para hacerla recomendable y muy entretenida. En mi humilde opinión.
Vale advertir que esa opinión está influenciada por la presencia de la actriz y comediante Jenny Slate, quien ha acumulado una notable filmografía "indie" desde que salió (la despidieron) de Saturday Night Live, incluyendo cintas como Obvious Child, Landline y la serie de televisión Parks and Recreation. Sobra decir que sus detractores podrían tener una opinión muy distinta de esta película.
The Sunlit Night pertenece al sub-género de "adulto inmaduro" que ha ganado bastante popularidad en años recientes, y sigue más o menos la misma fórmula y maneja los mismos temas. El adulto en cuestión es Frances Cohen (Jenny Slate), incipiente pintora cuyos cuadros son descritos por sus maestros como "flojos" y "fríos". Frances teme seguir los pasos de su padre Levi (David Paymer), un talentoso artista que terminó como ilustrador de libros de anatomía. Entonces Frances recibe varias malas noticias en rápida sucesión y, para escapar figurativa y literalmente de su situación, acepta un trabajo en Noruega como asistente de Nils Auermann (Fridtjov Såheim), un famoso pintor que está preparando una instalación artística en una granja abandonada. Suena perfecto para Frances... pero el cambio no es tan idílico como ella imaginaba: Nils es un tirano arrogante; su vivienda es una inmunda casa rodante; y su trabajo como asistente es tedioso y repetitivo. Ah, y tampoco puede dormir porque el sol nunca se pone.
Sin embargo (como podemos predecir), la soledad física, el aislamiento geográfico, y el contacto con algunos excéntricos visitantes del Círculo Ártico (incluyendo personajes interpretados por Zach Galifianakis, Gillian Anderson y Alex Sharp) extienden gradualmente los horizontes de la joven, y la inspiran a decir algo con su arte.
Como dije antes: nada nuevo ni excepcional. Pero la simpatía de Jenny Slate, la delicada dirección de David Wnendt y la mezcla de humor e introspección ofrecen una experiencia sincera y emotiva, con un desarrollo lógico y una conclusión satisfactoria que me permite recomendar The Sunlit Night para fans del cine independiente, para aficionados al arte visual (Frances compara todo con las pinturas de los grandes maestros), y para admiradores de Jenny Slate. Somos pocos, pero contamos.
Calificación: 8

IMDb

Wednesday, July 29, 2020

First Cow



Síntomas: El cocinero "Cookie" Figowitz (John Magaro) y el fugitivo chino King-Lu (Orion Lee) planean un negocio que podría ayudarlos a sobrevivir en el viejo oeste norteamericano. Desafortunadamente el negocio involucra una vaca que no les pertenece.

Diagnóstico: En el caso de First Cow, el término "viejo oeste" no se refiere al oeste desértico de California o Nevada, donde se desarrollan casi todos los "westerns" tradicionales, sino al estado de Oregon, en el noroeste de los Estados Unidos, donde el clima, la cultura y el comercio eran muy diferentes, y requerían habilidades e instintos especiales para sobrevivir los brutales retos de "la nueva frontera".
La trama de First Cow sigue a dos individuos que no encajan en ese despiadado entorno. Otis "Cookie" Figowitz es un cocinero callado y sensible, contratado por un grupo de tramperos que cazan animales pequeños en los bosques de Oregon. Entonces Cookie encuentra al fugitivo chino King-Lu, y decide ayudarlo en secreto para escapar de sus perseguidores. Y así comienza una amistad cordial y respetuosa, que eventualmente inspira la idea de un negocio con un ingrediente muy difícil de conseguir.
Y en esa amistad, capturada con bucólica parsimonia por la directora Kelly Reichardt (y el escritor Jon Raymond, adaptando su propia novela), podemos encontrar meditaciones filosóficas sobre múltiples temas que siguen vigentes en el presente. ¿Cuáles son esos temas? Los que el espectador quiera identificar: lealtad, ambición, capitalismo, repostería... la oblicua narrativa de First Cow nos invita a interpretar las lecciones que mejor se ajusten a nuestra experiencia personal. Obviamente First Cow no es una obra comercial; su lentitud emula el ritmo de vida en el siglo diecinueve, y nos permite explorar la psicología de personajes complicados que exigen tiempo y paciencia para revelar sus secretos.
Traducción: First Cow podría causar somnolencia en los fans del cine western que esperan balazos, persecuciones por la pradera, o al menos peleas en el "saloon" local. First Cow no tiene nada de eso (bueno, hay una pelea afuera de un bar, pero no la vemos); y sin embargo me mantuvo hipnotizado durante dos horas de lánguida observación, casual planeación del "gran golpe" para robar el ingrediente secreto que Cookie necesita, y la ejecución del crimen con hilarante candor. La verdad es que no ocurren muchas cosas en First Cow, pero la directora sabe que las pausas y silencios pueden expresar más que cualquier diálogo o escena de acción.
En el papel de Otis "Cookie" Figowitz, John Magaro revela desde su primera escena el espíritu afable y compasivo de un hombre ajeno a su tiempo. Por su parte, Orion Lee interpreta a King-Lu como un "outsider" que ha sufrido graves injusticias por su grupo étnico, lo cual le ha enseñado a pensar varios pasos adelante de los demás, y a encontrar oportunidades que nadie ha descubierto. Y así, con inevitables altibajos en su dinámica, Cookie y King-Lu tratan de sobrevivir sin llamar demasiado la atención, y sin revelar sus secretos culinarios.
Me gustó mucho First Cow pero, como dije, no es una película para todos los gustos. Sin embargo, los fans del cine "raro" o de las historias más poéticas que dramáticas encontrarán mucho que admirar, incluyendo la cinematografía de Christopher Blauvelt y el increíble diseño de producción de Anthony Gasparro que encuentra la belleza oculta de las inmundas chozas de madera y las "calles" inundadas de lodo. Finalmente, me gustaría ver una precuela con el enigmático anciano del pueblo (Rene Auberjonois, en uno de sus últimos papeles), para saber cómo se hizo amigo del cuervo. Creo que eso daría suficiente material para una película de cuatro horas.
Calificación: 8.5

IMDb

Monday, July 27, 2020

The Rental



Síntomas: Dos parejas rentan una lujosa casa en la costa para descansar unos días, pero al poco tiempo descubren que sus vidas corren peligro.

Diagnóstico: En su debut como director, Dave Franco (The Little Hours) creó un híbrido de horror y drama con piezas individuales de alta calidad... pero al unirlas quedaron grandes grietas que interrumpen el flujo narrativo y rompen el balance de la experiencia general. Afortunadamente el desempeño de los actores y la deliciosa tensión del tercer acto lograron atenuar los tropiezos de la primera mitad... aunque sigo pensando que The Rental hubiera funcionado mejor si Franco y el co-guionista Joe Swanberg (Win It All) se hubieran decidido por un solo género.
El argumento de The Rental sigue un esquema popular en el cine "indie": la convivencia de un grupo de adultos empieza como algo placentero, pero gradualmente se amarga con la revelación de secretos y rencores ocultos que alteran el tono de la celebración.
The Rental sigue la receta al pie de la letra, con Charlie (Dan Stevens) y Michelle (Alison Brie) como la pareja "perfecta" que oculta sus conflictos; y Josh (Jeremy Allen White) y Mina (Sheila Vand) como la pareja insegura y vulnerable. Entonces, a pesar de tanta turbulencia bajo la superficie, los cuatro amigos se preparan para pasar un fin de semana de relajamiento y diversión.
Y ahí es donde empiezan los elementos de terror. Taylor (Toby Huss), el intendente de la casa, es un individuo racista y desagradable. Charlie trata de ignorar sus insultos para no arruinar las vacaciones; pero Mina sospecha que hay algo más siniestro en su comportamiento... y desde luego tiene razón.
No diré más, salvo que la transición de drama a horror requiere absurdas decisiones por parte de los personajes, así como una marcada reducción en su inteligencia y sentido común. Claro, el libreto justifica esos cambios de carácter por el consumo de drogas y alcohol que intensifican sus particulares neurosis; pero aún así hay momentos demasiado incongruentes que se sienten como la mano invisible del director forzando la película en la dirección que le conviene, y no la que tomaría orgánicamente la situación.
Sin embargo, como dije al principio, una vez que el cambio de curso está completo, The Rental encuentra su ritmo y nos mantiene en tensión mientras los personajes descubren los horrores que oculta la casa rentada. La media hora final me pareció excelente, demostrando el talento de Franco para crear escenas de gran impacto visceral, sin perder de vista las emociones que nos conectan a los personajes. Claramente Franco pertenece a la escuela de "menos es más", y el resultado es bastante prometedor para su carrera futura... siempre y cuando aprenda a definir la identidad de sus proyectos.
Hablando de identidad, otro acierto de Franco fue la selección de actores (indispensable atributo de un buen director). Dan Stevens (¡está en todo últimamente!), Alison Brie (la esposa de Franco en la vida real), Jeremy Allen White y Sheila Vand encajan perfectamente en sus papeles, y poseen el rango necesario para sobrellevar los altibajos del libreto. Por cierto, espero sinceramente que Sheila Vand sea el siguiente gran descubrimiento de Hollywood. Creo que tiene auténtica presencia de "estrella de cine", e innegable talento que ha mostrado en proyectos tan diversos como A Girl Walks Home Alone at Night, Whiskey Tango Foxtrot y la versión televisiva de Snowpiercer. Ojalá The Rental le ayude a atraer proyectos de más alto perfil.
En resumen, The Rental pierde credibilidad por tratar de ser demasiadas cosas al mismo tiempo; pero si examinamos sus componentes individuales encontraremos suficientes cualidades para disfrutarla en sus propios términos... aceptando que hay mejores películas en ambos géneros (drama "indie" y horror doméstico). Todo lo cual sirve también para confirmar el potencial de Dave Franco como director; si logró tanto con material deficiente, podría sorprendernos cuando encuentre un libreto con menos grietas y más cohesión.
Calificación: 7

IMDb

Sunday, July 26, 2020

Attraction 2: Invasion (Vtorzhenie)



Síntomas: Tres años después de la caída de una nave extraterrestre en Moscú (como vimos en Attraction), los países más poderosos del mundo colocaron defensas orbitales para destruir cualquier vehículo espacial que amenace a la Tierra. O al menos eso creen.

Diagnóstico: En el año 2017, la película rusa Attraction (Vtorzhenie) utilizó un ingenioso replanteamiento de la clásica "invasión extraterrestre" para hacer algunos comentarios sobre paranoia gubernamental, xenofobia cultural... y romance juvenil. Francamente me decepcionó el desperdicio de tantos recursos técnicos y talento artístico en otro predecible triángulo romántico al estilo de Twilight o The Hunger Games: una joven indecisa entre su novio humano y el alienígena que necesita ayuda para reparar su nave.
Y ahora, desafortunadamente, la secuela Attraction 2: Invasion, repite el mismo error... aunque en esta ocasión ya estaba preparado y pude disfrutarla un poco más, en parte por mis bajas expectativas y en parte por la creatividad del director Fedor Bondarchuk para extender la mitología establecida en la cinta original. Bondarchuk y sus guionistas Oleg Malovichko y Andrey Zolotarev tomaron conceptos apenas insinuados en Attraction (como la tecnología basada en agua), y dejaron volar su imaginación para crear impresionantes escenas que no se parecen a nada que haya visto en los "blockbusters" norteamericanos. O de cualquier otro país, para el caso.
Sin embargo... repito, todo ese potencial pasa a segundo plano para enfocarnos en la relación entre Yulia (Irina Starshenbaum), su ex-novio Artyom (Alexander Petrov), y el alien Hakon (Rinal Mukhametov). Los eventos de la cinta anterior (convenientemente resumidos al principio de Attraction 2: Invasion) tuvieron graves consecuencias para el trío, y también para el Coronel Lebedev (Oleg Menshikov), el padre de Yulia, quien ahora se encarga de estudiar las mutaciones que sufrió su hija durante su contacto con la nave espacial. Pero eso es exactamente lo que quiere evitar Ra, la omnipotente inteligencia artificial cuya misión es borrar todo rastro de tecnología extraterrestre en nuestro planeta... empezando por Yulia. Entonces Artyom y Hakon deciden olvidar sus diferencias y cooperar para salvar a la muchacha; y, si hay tiempo, también al resto del mundo.
Personalmente encontré Attraction 2: Invasion más entretenida que la primera parte, pero también más frustrante. Cada vez que el conflicto interplanetario empieza a ponerse interesante es interrumpido por otra insulsa escena con tres jóvenes discutiendo sin química ni pasión alguna. El director intenta dibujar a Yulia como una mujer fuerte y decidida, pero en realidad es absolutamente pasiva (y además pasa buena parte de la película inconsciente). Sus pretendientes tienen más personalidad, pero no la suficiente para mantener nuestra atención durante dos horas. Entonces, el premio de consolación son los extraordinarios efectos especiales realizados por el estudio Main Road Post. El trabajo de animación, escenarios virtuales y simulaciones de fluidos es simplemente espectacular, y contribuyen a generar el escaso suspenso y emoción que encontré en Attraction 2: Invasion.
Sin embargo, no sé si eso basta para recomendar la película. Por mucho que me hayan impresionado sus imágenes, creo que Attraction 2: Invasion es un fracaso dramático, y además demuestra de que la industria cinematográfica rusa no solo igualó (y tal vez superó) a Hollywood en asuntos técnicos, sino también en malas decisiones comerciales. Pero, bueno... en vista de otros recientes "blockbusters" rusos con mejores argumentos, quiero pensar que Attraction 2: Invasion fue un tropiezo accidental, y no un indicador de la dirección que tomará el cine de aquel país. Si la historia nos ha enseñado algo, es que los productores y ejecutivos aprenden de sus errores. Y que el sarcasmo es difícil de expresar en forma escrita.
Calificación: 6.5

IMDb

Friday, July 24, 2020

Volition



Síntomas: James Odin (Adrian Glynn McMorran) tiene la habilidad de ver el futuro, pero sus visiones son demasiado confusas, y apenas sirven para ganar apuestas menores en eventos deportivos. Sin embargo, un amigo que conoce su secreto le pide ayuda en una venta ilegal de diamantes, y James acepta porque necesita el dinero... pero no sabe si realmente podrá ayudar, o si solo causará más problemas.

Diagnóstico: Mientras veía Volition estuve recordando Mega Time Squad, aquella reciente cinta neozelandesa sobre criminales de poca monta que pueden viajar en el tiempo por medio de una reliquia mágica... con resultados cómicamente catastróficos. Volition recurre a un mecanismo temporal distinto, y definitivamente no es una comedia, pero incluye elementos similares: un inepto criminal, un "gran golpe" fallido, y un argumento que se complica más y más conforme James trata de corregir los "errores" provocados por sus ambiguas visiones clarividentes. Como fan de la ciencia ficción, y especialmente de relatos con paradojas temporales, me gustó lo que el director Tony Dean Smith intentó hacer con esta ecléctica lista de ingredientes, pero al final me decepcionó un poco por sus caprichos narrativos y confuso desarrollo. Claro, esto último es casi obligatorio en cualquier relato diacrónico, y estoy seguro de que Smith dibujó complicados diagramas para asegurarse de que su libreto mantuviera una sólida lógica interna... pero no sirve de nada si las acciones del protagonista se sienten arbitrarias, o si tiene que inventar obstáculos y motivaciones para impulsar el fracturado melodrama. Hasta ahí dejaré mis quejas para no arruinar las sorpresas de Volition, pero baste decir que Smith (al igual que James) fue víctima de su propia ambición.
Lo cual no es necesariamente malo, sobre todo en el humilde nicho del cine independiente, donde la ambición puede ser el ingrediente clave para separar las películas mediocres de las que son imperfectas, pero interesantes. Y eso describe adecuadamente Volition: a pesar de sus defectos, me mantuvo cautivo durante noventa minutos gracias a sus ingeniosas ideas y sorprendentes revelaciones que alteran por completo nuestra percepción de la historia. Eso basta para recomendarla a pesar de su insulsa sub-trama romántica, ineptos villanos, y los obstáculos artificiales que mencioné hace un momento. En fin... no todas las "películas temporales" pueden ser tan divertidas como Back to the Future, después de todo.
En el aspecto visual, Volition complementa su tergiversado argumento con cinematografía "noir" que nos transporta al sub-mundo criminal de James y sus amigos. Los efectos especiales son simples pero eficientes; y, para que todo lo demás funcione, las actuaciones mantienen un riguroso realismo que nos ayuda a aceptar algunas incongruencias de carácter, así como el final que... bueno, será mejor que cada quien decida por su cuenta.
En el papel principal, Adrian Glynn McMorran es un clásico "loser" con buen corazón; pero en este caso su apatía es consecuencia de saber que el futuro está escrito, el libre albedrío es una cruel ilusión, y las decisiones personales son irrelevantes. Es un audaz punto de vista que el director utiliza como reto principal para la evolución de James, y el actor lo aprovecha para crear un personaje melancólico y fatalista. Magda Apanowicz también añade sutil sentimiento al papel de Angela, una mujer accidentalmente involucrada en el crimen; Jon Cassini es Ray, el patético "cerebro" de la operación; y Bill Marchant es Elliot, el adulto que cuidó a James en su infancia, después del accidente donde perdió a sus padres... y donde se originaron sus poderes.
A fin de cuentas Volition me gustó por su inesperada combinación de "neo-noir" y ciencia ficción, explorando con igual detalle las complicaciones prácticas de conocer el futuro, y las consecuencias emocionales de saber que no podemos alterarlo. Hay varias tangentes dramáticas que me parecieron innecesarias o inverosímiles, pero no desviaron mi atención de la intriga principal... solo me hicieron desear que Tony Dean Smith hubiera refinado un poco más el libreto para hacer justicia a la fascinante premisa. Hasta Marty McFly planeó mejor sus travesuras temporales.
Calificación: 7.5

IMDb

Wednesday, July 22, 2020

The Beach House



Síntomas: Randall (Noah Le Gros) se dispone a pasar unos días con su novia Emily (Liana Liberato) en la casa de playa de su familia, pero cuando llegan descubren que ya está ocupada por Mitch (Jake Weber) y Jane (Maryann Nagel), viejos amigos de su padre. Y, para empeorar las cosas, hay algo en el ambiente que empieza a afectar el comportamiento de ambas parejas.

Diagnóstico: No es una adaptación oficial, pero creo que The Beach House capturó el espíritu de The Colour Out of Space mejor que la reciente película con Nicolas Cage. Claro, The Beach House no tiene meteorito, ni granja, y ni siquiera un "color" específico para identificar la infección (aunque el director de fotografía Owen Levelle utiliza una paleta policromática para crear un entorno deliciosamente surrealista); sin embargo The Beach House maneja los mismos temas de corrupción orgánica y trastorno mental que hicieron tan memorable aquella famosa historia corta.
Con ese propósito, el director Jeffrey A. Brown escribió un libreto muy simple, pero con suficientes ingredientes para generar una especie de "drama estático" con poca acción, mucho carácter, y un tenebroso misterio cuyo origen no necesitamos conocer para compartir el terror de los personajes.
Cuando Randall y Emily llegan a la casa de la playa, la inesperada presencia de Mitch y June provoca una situación un poco incómoda; pero es una casa grande con espacio para todos, y el cuarteto decide convivir y conocerse mejor a pesar de ciertas tensiones personales; por ejemplo, Emily es una joven ambiciosa y emprendedora, mientras que Randall no tiene planes para el futuro, lo cual está causando fricciones en su relación. Por su parte, Mitch y June enfrentan problemas médicos que obviamente prefieren callar. Y entonces todo se complica con la introducción de una misteriosa sustancia (tal vez proveniente del mar) que transforma a los personajes, primero en su conducta, y después... bueno, de maneras más desagradables.
A pesar de esa descripción, The Beach House no es una obra tradicional de terror. Desde luego tiene suspenso, algunos sangrientos efectos especiales, y una pesadillesca atmósfera que no solo eleva visualmente la película, sino que además refleja la inestabilidad mental de los personajes; pero su lento ritmo y monótona narrativa podrían decepcionar a quienes buscaban una "creature feature" más convencional. Por el contrario, The Beach House se enfoca en el horror inmaterial de la impotencia y desconcierto que sentimos ante una amenaza desconocida, lo cual representa (en mi humilde opinión) la más pura esencia del horror lovecraftiano... no entendemos lo que está pasando, y cuando lo averiguamos ya es demasiado tarde.
El reparto aprovecha ese concepto como amplificador de sus conflictos internos, lo cual es muy útil para añadir el indispensable componente emocional que nos atrapa en la historia, más allá de los adornos visibles. Noah Le Gros (Depraved) y Liana Liberato (Haunt) nos muestran el conflicto de una pareja joven con distintas metas en la vida; y Jake Weber (The Haunting of Molly Hartley) y Maryann Nagel representan afable madurez... aunque ningún simbolismo los salvará de una crisis biológica que no reconoce edades ni posición social (¿suena familiar?)
Por su parte, el director Jeffrey A. Brown aprovecha el minimalismo de la producción para acentuar la claustrofobia de la casa y la soledad de la playa en "temporada baja". Por cierto, la casa no está en algún paraíso tropical, sino en las frías y rocosas costas de Massachusetts... clásico territorio lovecraftiano, lo cual refuerza la hipotética conexión con la obra del autor.
En resumen, The Beach House es una modesta cinta de horror independiente con sólidos valores de producción, buenas actuaciones y efectos especiales esporádicos, pero de buena calidad. Sin embargo su impacto radica en explorar los límites de la conciencia humana y su conexión con el cuerpo que creemos conocer... hasta que es invadido por algo más perturbador que cualquier monstruo o asesino enmascarado del cual no podemos escondernos ni correr.
Calificación: 8

IMDb

Monday, July 20, 2020

Sorry We Missed You



Síntomas: Ricky Turner (Kris Hitchen) y su esposa Abbie (Debbie Honeywood) forman parte de la "gig economy" en la ciudad de Londres, pero las injustas condiciones de trabajo y baja remuneración empiezan a afectar su vida familiar... por no mencionar su economía.

Diagnóstico: Estoy descubriendo algo alarmante: entre más viejo estoy, más aprecio las películas del director británico Ken Loach. Por ejemplo, en la universidad vi Ladybird, Ladybird y me aburrió hasta las lágrimas; no me entraba en la cabeza cómo alguien podía hacer una película tan... simple. Desde luego ahora reconozco que aquella "simpleza" ocultaba un denso tapiz de comentarios sociales, económicos y políticos que mi cerebro juvenil era incapaz de asimilar por falta de experiencia. Pero conforme pasaron los años y empecé a encontrar problemas similares a los de los protagonistas de Loach (aunque, afortunadamente, nunca tan graves)(hasta el momento)(aunque I, Daniel Blake cayó muy cerca del blanco) me di cuenta del tremendo valor de sus películas, así como sus nobles intenciones de señalar con gran humanidad y sentido crítico las fallas de una sociedad repleta de grietas por donde caen muchas personas que se sienten traicionadas por gobiernos indiferentes a las necesidades de la gente común. En otras palabras: ahora no me aburren las películas de Ken Loach; solo me deprimen.
Hablando de lo cual: Sorry We Missed You es la más reciente (y quizás más relevante) producción de Loach, donde explora los vicios inherentes de la "gig economy" y sus consecuencias en el tejido de la sociedad y las familias que sufren bajo el dominio del capitalismo fuera de control.
La "gig economy", o "economía de trabajo temporal" generalmente describe labores realizadas por trabajadores independientes que no son empleados de una empresa, sino proveedores externos de toda clase de servicios, desde programación hasta entrega de paquetes. Esto ahorra dinero a las grandes empresas, incrementa las fuentes de empleo, y agiliza el servicio para los clientes... pero también se presta para explotar a los trabajadores temporales con exigencias irracionales y condiciones inhumanas.
Eso es lo que Ricky y Abbie Turner descubren en sus respectivos empleos (entrega de paquetes y cuidado de ancianos). Al principio parecen buenas oportunidades, pero el ritmo de trabajo se vuelve intolerable, ocupando todo el tiempo que deberían dedicar a sus hijos Sebastian (Rhys Stone) y Liza (Katie Proctor); esta negligencia involuntaria genera nuevos problemas que les quitan más tiempo... y así entran a un círculo vicioso del que nadie puede escapar.
Para crédito del director Ken Loach y del guionista Paul Laverty, Sorry We Missed You no ofrece soluciones mágicas ni oculta una agenda política (personalmente creo que el problema no reside en el tipo de gobierno ni en sistemas económicos, sino en mecanismos intrínsecos de la mente humana). En vez de eso, Sorry We Missed You sigue la rutina cotidiana de la familia Turner con clínica frialdad, y deja que el espectador saque sus propias conclusiones. Las cuales son ciertamente deprimentes, pero también inspiradoras porque celebran la tenacidad de la clase trabajadora y los inquebrantables lazos que mantienen unidas a las familias hasta en las más difíciles circunstancias. Claro que un sueldo decente y patrones más comprensivos serían mejores que cualquier consuelo espiritual; pero, bueno... una película no va a cambiar nada, por buenas que sean sus intenciones. Entonces, solo queda esperar que en su siguiente película Ken Loach se enfoque en un nerd obeso y antisocial con dolor de rodillas, y mi identificación será total.
Calificación: 9

IMDb

Sunday, July 19, 2020

The Whistlers (La Gomera)



Síntomas: El Inspector Cristi Anghelache (Vlad Ivanov) y su cómplice Gilda (Catrinel Marlon) planean un arriesgado "trabajo" en la ciudad de Bucarest. Pero antes Cristi debe viajar a La Gomera, en las Islas Canarias, para aprender el lenguaje silbado que utilizan los granjeros locales, y así poder evadir la vigilancia de la Policía.

Diagnóstico: La película rumana The Whistlers es un maravilloso ejemplo de una "heist movie" donde el "gran golpe" es lo de menos... lo importante es la intriga entre los miembros del equipo, cada uno con su propios motivos y secretos, de modo que nunca sabemos exactamente quién trabaja para quién, ni de dónde vendrán las inevitables traiciones que podrían descarrilar el minucioso plan de Cristi y Gilda.
En una película tan breve (97 minutos, cosa rara en un thriller repleto de sorpresas y personajes) conviene saber lo menos posible sobre el argumento, así que solo mencionaré algunos personajes involucrados en la planeación del golpe: Cristi Anghelache (Vlad Ivanov) es un policía corrupto pero cauteloso, sobre todo cuando lo vigila de cerca su oficial superior, la Inspectora Magda (Rodica Lazar). Por su parte, Gilda (Catrinel Marlon) tiene razones personales para participar en el plan, lo cual podría causar problemas con Kiko (Antonio Buíl), el iracundo español que le enseña el lenguaje silbado a Cristi; y con Paco (Agustí Villaronga), el líder criminal que desconoce cierta traición del pasado. Y, finalmente, tenemos a Zsolt (Sabin Tambrea), el fabricante de colchones con un gran secreto que todos quieren poseer.
Con esas piezas comienza el tenso juego de ajedrez donde el tablero puede cambiar sin previo aviso, las reglas no se respetan, y los ataques llegan de cualquier ángulo... así como los rescates de último minuto. Y todo eso contra el pintoresco marco cultural de la isla La Gomera y la ciudad de Bucarest, totalmente distintas en clima, arquitectura y geografía, y sin embargo unidas por invisibles lazos de crimen y ambición.
No reconocí a ninguno de los actores, pero todos hacen un trabajo fantástico. Vlad Ivanov interpreta a Cristi como un hombre reservado y solitario, acostumbrado a observar y guardar lo que piensa; de hecho, creo que tiene más diálogos "silbados" que hablados. Catrinel Marlon es Gilda, la obligatoria "mujer fatal" que no está motivada por la avaricia sino la emoción, lo cual Marlon expresa con un toque de vulnerabilidad detrás de su implacable tenacidad. Y, en el papel de la Inspectora Magda, Rodica Lazar crea un personaje rígido en el cumplimiento de su deber, pero con suficiente flexibilidad para romper las reglas cuando los criminales hacen lo mismo.
En resumen, The Whistlers es un recomendable "neo-noir" que tampoco sigue las reglas del género, y sin embargo triunfa en todos los niveles, incluso incorporando un poco de sardónico humor para acentuar el suspenso y suavizar la amoralidad de los personajes. Excelente trabajo del director y guionista Corneliu Porumboiu, cuya carrera espero seguir en el futuro, siempre y cuando sus películas rompan la barrera de la distribución global. Confío en que así será, no solo por el precedente de The Whistlers, sino por la demanda de contenido en los servicios de streaming que compiten por nuestra atención. Siempre será mejor una joya oculta rumana que otro decepcionante blockbuster hollywoodense.
Calificación: 9

IMDb

Friday, July 17, 2020

Relic



Síntomas: Cuando la abuela Edna (Robyn Nevin) desaparece misteriosamente, su hija Kay (Emily Mortimer) y su nieta Sam (Bella Heathcote) se mudan a la vieja mansión rural para coordinar la búsqueda con la Policía australiana. Pero lo que encuentran son extraños fenómenos que podrían indicar el paradero de la abuela.

Diagnóstico: Relic es otra película de "horror metafórico" que utiliza elementos de la proverbial "casa embrujada" para representar el colapso psicológico de una familia en crisis. Me gusta mucho esta nueva tendencia (no tan nueva, realmente, pero en ascenso en años recientes) porque eleva el cine de terror, asignando nuevo significado a los viejos clichés con el fin de explorar temas y situaciones más profundos de los que acostumbra el género.
Por el lado negativo, es común descuidar el horror entre tanto simbolismo; y creo que Relic cometió ese error, aunque eventualmente se redime con un perturbador tercer acto que responde nuestras preguntas con una combinación de melancolía y repulsión visceral que encontré muy apropiada para la sensibilidad de la película.
Todo empieza con la llegada de Kay (Emily Mortimer) y Sam (Bella Heathcote) a la vieja casona donde la abuela Edna (Robyn Nevin) vive completamente sola desde el fallecimiento de su esposo. Edna era una mujer sana y activa, pero Kay y Sam descubren indicios de un deterioro mental progresivo; por ejemplo, hay "Post-Its" por toda la casa para recordar cosas obvias, como "apagar la luz" o "tomar medicinas". Y, por si no fuera suficiente preocupación, también escuchan ruidos en las paredes que parecen normales en un inmueble tan antiguo... aunque también podrían indicar una presencia oculta, quizás relacionada con la desaparición de Edna.
Y, bueno, las cosas se complican con un "twist" que ofrece pocas respuestas y plantea más preguntas, obligando a Kay y Sam a tomar difíciles decisiones que afectarán el futuro de la familia entera.
La directora y co-guionista Natalie Erika James escribió un drama sobre distanciamiento familiar, los estragos de la edad, y el aislamiento emocional que puede afectar a individuos de cualquier generación. El marco de la "casa embrujada" sirve para darle forma concreta a los temores de Edna, Kay y Sam, pero demora mucho en avanzar, y es muy fácil adivinar la solución al gran misterio... aunque, para ser justos, la resolución adopta una forma realmente inesperada, culminando en un final trágico y conmovedor, aunque con un toque de esperanza.
Habiendo dicho eso, la primera hora de Relic se siente lenta y monótona. El "twist" intermedio le da un empujón a la trama, pero después de eso se instala en una rutina de paseos nocturnos por la casa, tensas conversaciones entre las mujeres, e insinuaciones de fenómenos paranormales que resultan más ambiguos que terroríficos.
Por cierto, es buen momento para aclarar que Relic no utiliza sobresaltos baratos para asustar al espectador, sino una atmósfera sofocante que nos envuelve gradualmente hasta contagiarnos la paranoia de las protagonistas. Cada vez que Kay o Sam entran a una habitación, yo buscaba frenéticamente sombras en los rincones o alguna manifestación tangible de la amenaza que se cierne en cada escena de la película... pero nunca la encontré. Como dije, Relic no es una película de "sustos", sino de turbias ideas y funestos presagios sobre los efectos del tiempo en nuestra conciencia, lo cual es más terrorífico que cualquier fantasma o espíritu maligno.
Y todo eso con el excepcional apoyo de tres actrices y una directora en perfecta armonía creativa, así como un sobresaliente equipo técnico encargado de crear la pesadillesca realidad de esta casa/metáfora donde las cosas no son lo que parecen, y todo puede suceder... al menos para quienes sigan despiertos después de la primera mitad.
Calificación: 8

IMDb

Wednesday, July 15, 2020

Greyhound



Síntomas: En su primera misión a bordo del destructor norteamericano USS Keeling (código radial: Greyhound), el Capitán Ernest Krause (Tom Hanks) debe proteger una flota de cargueros en su travesía hacia Inglaterra sobre aguas infestadas de submarinos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

Diagnóstico: Y eso es todo. A diferencia de otros thrillers militares, Greyhound se enfoca de principio a fin en una sola misión, sin analizar su contexto político, resonancia histórica, y sin perder tiempo en introducir una multitud de personajes que probablemente olvidaremos durante el fragor de la batalla. Así, el director Aaron Schneider y el guionista Tom Hanks (basado en una novela de C.S. Forester) pueden dedicar toda su atención al suspenso del combate naval y la presión que ejerce sobre el Capitán Krause (Tom Hanks), cuyas decisiones no solo afectan a su tripulación, sino a cientos de marinos que participan en el convoy trasatlántico, y miles de soldados ingleses que dependen de esos suministros en el frente europeo.
Este enfoque tan específico podría decepcionar a los fans del cine bélico que están (estamos) acostumbrados a ver relatos más completos, con múltiples puntos de vista y variadas sub-tramas que se integran en una experiencia dramática más amplia y satisfactoria. Por el contrario, Greyhound limita intencionalmente su perspectiva para profundizar en situaciones y procedimientos que rara vez se han contemplado en el cine comercial. Supongo que Tom Hanks (ávido estudiante de la Segunda Guerra Mundial) sintió que no se habían cubierto estas minuncias en sus proyectos anteriores (como Saving Private Ryan y las miniseries Band of Brothers y The Pacific). Esto significa que Greyhound será mejor recibida por "geeks" militares como Hanks que sepan apreciar la detallada recreación de la vida a bordo de un barco destructor, y comprendan las devastadoras decisiones que enfrenta el Capitán Krause en el cumplimiento de su deber.
Sin ser uno de esos "geeks", me gustó Greyhound justamente por la reducida escala de su narrativa, la cual se traduce en mayor intensidad emocional. Al mantenernos durante toda la película a bordo del Greyhound (con excepción de un breve prólogo en tierra firme), el director nos obliga a presenciar el desarrollo de la crisis mientras se ejecutan complejas maniobras que a veces resultan en victorias y a veces en tragedias. Y también encontré interesante el uso del "R.A.D.A.R." (en aquel entonces todavía era un acrónimo), la nueva herramienta tecnológica cuyas ventajas y limitaciones transformarían el combate en alta mar.
Por el lado humano tenemos al Capitán Krause, interpretado por Tom Hanks con su habitual calidez y realismo, aunque sin grandes variaciones sobre sus previos roles como líder civil o militar. Los oficiales y marinos del Greyhound se pierden entre tantos diálogos repletos de términos náuticos que nadie se detiene a explicar; pero ocasionalmente alguno destaca por simple carisma o personalidad, incluyendo a Matt Helm (!) como el Teniente Nystrom; Matthew Zuk como el incansable mensajero; y Rob Morgan como Cleveland, el cocinero que prepara los alimentos del Capitán. Este fue un interesante indicador histórico de la situación social durante la Segunda Guerra Mundial, recordándonos que no todos gozaban los mismo privilegios de "la generación más grande".
En el aspecto visual Greyhound ofrece excelente diseño y cinematografía, pero medianos efectos especiales. Las imágenes del convoy marítimo y las secuencias de combate contra los submarinos alemanes son razonablemente realistas, y transmiten con claridad las desesperadas estrategias del cazador y la presa, pero nunca alcanzan la calidad de las grandes producciones hollywoodenses. Quizás por eso Greyhound quedó relegada a un estreno digital en Apple+, lo cual no debería tomarse como un defecto, sino como voto de confianza en su actor/escritor/productor, y en los simples placeres de una historia concisa y bien planteada a pesar de su reducida ambición. En resumen: Greyhound es como leer un solo capítulo de un libro más largo y complicado; hasta cierto punto funciona por sí mismo, pero le faltó contexto para trascender su austeridad. Aún así, el suspenso y el talento de Hanks mantienen a flote la experiencia (perdón).
Calificación: 8

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