Wednesday, March 18, 2020
Come to Daddy
Síntomas: Norval Greenwood (Elijah Wood) visita a su padre (Stephen McHattie) por primera vez en treinta años, pero la reunión termina en tragedia, y Norval descubre algunos peligrosos secretos familiares.
Diagnóstico: Después de participar como productor en algunas de las mejores cintas de horror neozelandesas (como Deathgasm, Housebound y Turbo Kid), Ant Timpson hace su debut como director en Come to Daddy, un excéntrico relato familiar con suficiente sangre y humor negro para satisfacer a los fans del cine "raro", pero sin descuidar un núcleo dramático sustentado por emociones universales. En resumen: un reencuentro entre padre e hijo más peligroso y disfuncional que cualquier telenovela mexicana.
Elijah Wood interpreta a Norval como un "hipster" con delirios de grandeza que utiliza sus cuestionables triunfos profesionales (aparentemente trabaja como DJ y promotor musical) para ocultar sus profundas inseguridades, muchas de ellas provocadas por el abandono paterno que sufrió en su infancia. Entonces, cuando Norval recibe una carta de su padre (Stephen McHattie) invitándolo a su remota casa de playa ("Parece un OVNI de los años sesentas"), Norval acude lleno de esperanzas... pero su padre rechaza su presencia, lo humilla, y hasta lo agrede, primero verbalmente y luego... bueno, digamos que las cosas se complican, lo cual conduce al descubrimiento de graves secretos sobre el pasado de la familia. Y, desde luego, eventualmente habrá una sangrienta confrontación que cambiará para siempre sus vidas.
Sin embargo, como dije al principio, Timpson suaviza la tensión con un sardónico sentido del humor que transforma las trágicas revelaciones en sorpresas (semi)cómicas, poniendo a prueba el frágil ego de Norval y obligándolo a madurar para afrontar situaciones cada vez más descabelladas... pero rigurosamente lógicas gracias a la disciplina del guionista Toby Harvard.
Este tipo de papel se ha vuelto normal para Elijah Wood, quien parece buscar proyectos fuera del "mainstream" para borrar la imagen que adquirió en la trilogía de The Lord of the Rings. En cintas como Cooties, I Don't Feel at Home in This World Anymore y ahora Come to Daddy, Wood explora el lado oscuro de personajes ambiguos e incluso desagradables... pero su carisma de estrella de cine le permite adoptar actitudes extremas sin perder la simpatía del público.
Por su parte, Stephen McHattie (Rabid, The Tall Man) aprovecha su imponente presencia física (no porque sea muy grande, sino por la intensidad que proyecta) para sugerir la amenaza inminente de un hombre abatido por la vida, pero con suficiente astucia para encontrar los puntos débiles de su enemig... perdón, de su hijo, y atacar cuando menos lo espera.
Los acompañan en papeles breves pero esenciales Madeleine Sami, Garfield Wilson, Michael Smiley y Martin Donovan (otro excelente actor de carácter cuyo rostro es instantáneamente reconocible, aunque no siempre recordemos su nombre). Smiley en particular tiene interacciones divertidas/horribles con Wood, y hacen buena pareja dispareja.
Por el lado negativo... creo que Ant Timpson es mucho mejor productor que director. Su habilidad para reconocer talento y creatividad le permitió reunir excelentes ingredientes para una película única y especial; pero la ejecución resultó demasiado blanda para hacer justicia al bizarro tono del material. En otras palabras, Come to Daddy hubiera sido un clásico moderno de horror psicológico en manos de un director con una visión más contundente (se me ocurren Jeremy Saulnier, Greg McLean o Coralie Fargeat). Y si bien Ant Timpson hizo un trabajo decente en Come to Daddy, la experiencia global no fue tan satisfactoria como prometía su ingeniosa premisa y competente reparto. Aún así, Come to Daddy cuenta una historia impredecible y entretenida, al mismo tiempo que establece un nuevo estándar para personajes con "daddy issues". Será difícil que le roben la corona a Norval.
Calificación: 8
IMDb
Monday, March 16, 2020
Swallow
Síntomas: Hunter Conrad (Haley Bennett) tiene una vida aparentemente perfecta como esposa de un joven ejecutivo, viviendo en una impresionante mansión y con un bebé en camino. Sin embargo, Hunter siente una sofocante represión que provoca una peligrosa conducta.
Diagnóstico: Swallow es una de esas películas donde cada quién encuentra lo que quiera ver. El argumento formal sigue el desarrollo de la enfermedad "Pica", una variante del Desorden Obsesivo Compulsivo manifestada por la ingestión de objetos no comestibles. En el caso de Hunter (Haley Bennett), todo empieza con una canica... pero al poco tiempo las cosas que ingiere son más peligrosas, y sus consecuencias imposibles de ocultar.
Sin embargo, el director Carlo Mirabella-Davis (en un impresionante debut) está más interesado en las causas de esta afección, y ahí es donde interviene el criterio individual de cada espectador.
Las escenas que retratan la vida doméstica de Hunter y su esposo Richard (Austin Stowell) presentan una situación envidiable en la superficie: una lujosa casa moderna con todas las comodidades; suegros ricos y generosos que garantizan un futuro libre de preocupaciones (al menos económicas); y un esposo ambicioso en camino del éxito profesional. Pero todo este privilegio convierte a Hunter en el proverbial pájaro atrapado en una jaula de oro... no es una persona, sino un adorno con la presión de cumplir expectativas familiares que le roban toda independencia física y mental. Entonces Hunter cae en una espiral destructiva alimentada (ja, ja) por su aislamiento (figurado y literal), así como la necesidad urgente de controlar algo... lo que sea... en su ordenada vida. Después de tragar sus opiniones durante tantos años, parece menos doloroso tragar una tachuela.
Entonces se revela un perturbador secreto en el pasado de Hunter, y parece la respuesta más fácil para explicar su comportamiento en el presente. No es que la joven sea ingrata, ni está loca... simplemente sufre los efectos de un antiguo trauma. ¡Así de fácil!
Swallow es un auténtico "thriller psicológico", en el sentido de que el suspenso y angustia que sentimos por la protagonista no provienen de un peligro externo (como por ejemplo, un asesino enmascarado o un bebé mutante), sino de la crisis mental que altera su conducta. ¡Y lo mejor/peor es que estamos de su parte! Lo que hace Hunter es dañino e irracional; y sin embargo compartimos con ella los pequeños momentos de triunfo cuando rompe las ataduras metafóricas de su obediencia, y toma el control de su propio destino... aunque sea comiendo una pila AA. Es un claro testimonio del excelente trabajo realizado por la actriz Haley Bennett y el director y guionista Carlo Mirabella-Davis, haciendo tan elocuente el conflicto interno de la protagonista que no necesitan explicar nada con palabras. Por eso es tan importante para Swallow la perspectiva individual de cada espectador... ¿es una comedia negra sobre disociación de identidad? ¿Es una cinta de "body horror" al estilo de David Cronenberg? ¿O es un panfleto político sobre desigualdad de género?
Entiendo que Swallow no es una película para todos los gustos (¿ja, ja?), pero disfruté mucho su perturbadora atmósfera y la ambigüedad de su mensaje (en realidad no me pareció ambiguo, pero estoy abierto a contemplar otras interpretaciones; como dije, gran parte de la experiencia depende de lo que llevemos en nuestra propia cabeza). Y ni siquiera he mencionado la espectacular cinematografía de Katelin Arizmendi (Cam), y el impecable diseño de producción de Erin Magill, cuya combinación de colores, composiciones y vestuario evocan aquellas "familias nucleares" de los años cincuentas, pero con una estética moderna y exquisitamente detallada para subrayar la atmósfera impersonal que acelera la crisis de Hunter. Y si todo esto suena un poco "extremo", no se compara con el devastador (pero lógico) final, que será la parte más polarizante de la película. Pero incluso ahí seguí admirando la cinematografía de Arizmendi.
Calificación: 9
IMDb
Saturday, March 14, 2020
Bloodshot
Síntomas: El soldado Ray Garrison (Vin Diesel) muere durante una misión, y es revivido en los laboratorios del Dr. Emil Harting (Guy Pearce) por medio de nano-robots que circulan en su sangre y le dan poderes de regeneración y fuerza sobrehumana... los cuales utiliza de inmediato para vengarse del terrorista que lo mató.
Diagnóstico: Valiant Comics tomó una buena decisión al iniciar su franquicia cinematográfica con Bloodshot, un personaje moralmente ambiguo cuyo origen simple y fácil de asimilar establece el tono de este venerable universo (Valiant Comics se fundó a fines de los ochentas por Jim Shooter, ex-editor de Marvel), un poco más violento que la competencia, pero no exento de humor, y listo para recibir a los demás miembros de esta popular mitología... en caso de que Bloodshot tenga suficiente éxito para ganar la confianza de sus inversionistas. Y, en mi humilde opinión, el experimento tuvo moderado éxito, siempre y cuando no esperemos innovación o excesiva ambición dramática. En otras palabras: Bloodshot me pareció una "B-Movie" con las fallas habituales del género... pero competentemente realizada y bastante entretenida.
El mencionado "origen" de Bloodshot se fundamenta en la típica venganza por la muerte de un ser querido... pero no todo es lo que parece. Y así, con ocasionales destellos de ingenio, y con la ayuda de un reparto bien dispuesto, el director Dave Wilson desafía (parcialmente) nuestras expectativas, creando una película predecible, pero con suficientes sorpresas para mantener nuestra atención hasta la gran batalla final. Hablando de lo cual, al principio me preocupó que Bloodshot tuviera clasificación "PG-13"; sin embargo Wilson encontró numerosos trucos para llevar la violencia más allá de los límites permitidos. Por ejemplo: reemplazando sangre con harina. No pregunten; el punto es que funciona, y le da a Bloodshot una identidad visual única y atractiva.
Y, bueno, es imposible negar que Bloodshot toma prestados elementos de incontables películas de acción, desde Universal Soldier hasta Robocop, sin olvidar la cámara lenta de Zack Snyder. Pero a estas alturas no lo llamaría "plagio", sino una válida integración del repertorio temático y visual que el público está acostumbrado a consumir. Los efectos son buenos (a secas), y en ocasiones los "dobles digitales" terminan actuando mejor que los actores reales, como en la secuencia del elevador, donde la cámara virtual puede "saborear" la acción, en vez de cortar cada medio segundo, como ocurre en las peleas "reales".
En este punto conviene recordar que Bloodshot es una producción relativamente pequeña, sin épicas batallas ni destrucción masiva. Por el contrario, casi todo ocurre en el interior del laboratorio, en un túnel, y en las guaridas de los villanos. Sirva esto para aclarar que Bloodshot no intenta competir con el espectáculo visual de Marvel ni DC Comics, lo cual no tiene nada de malo. Incluso diría que estas limitaciones técnicas (y económicas) permiten enfocar la narrativa en el drama personal del protagonista y las extrañas circunstancias de su resurrección.
Vin Diesel interpreta a Ray Garrison exactamente igual que Dominic Toretto, Xander Cage, y Riddick, de modo que sus fans quedarán satisfechos (supongo); pero siento que un actor más versátil hubiera funcionado mejor para capturar la confusión del personaje y sus contradictorias emociones.
En el papel del Dr. Harting, Guy Pearce muestra genuina preocupación por su escuadrón de soldados "mejorados", el cual incluye a "KT" (Eiza González), Dalton (Sam Heughan) y Tibbs (Alex Hernández). Y el obligatorio "comic relief" recae en Lamorne Morris (de New Girl) y Siddharth Dhananjay, interpretando los típicos "hackers" capaces de penetrar cualquier sistema, excepto cuando deben fallar para crear suspenso.
Entonces, Bloodshot me pareció una amena alternativa del cine comiquero que conoce sus límites, acepta sus clichés, y aún así se esfuerza por satisfacer al espectador con bajos estándares de calidad (como yo). De ninguna manera está a la altura de las películas de Marvel (ni siquiera las malas), pero Bloodshot podría compararse con las cintas de acción que salen de la fábrica de Luc Besson (como Anna, Lucy y Lockout), diseñadas para pasar un rato agradable sin necesidad de activar el cerebro. Desde luego yo preferiría una película de super-héroes que nos hiciera pensar... pero hasta el momento esa es tarea exclusiva de los villanos.
Calificación: 7.5 (sube medio punto por el jiu-jitsu acuático)
IMDb
Thursday, March 12, 2020
The Kindness of Strangers
Síntomas: En la ciudad de Nueva York, Clara (Zoe Kazan) escapa de un esposo abusivo con sus dos pequeños hijos; el ex-presidiario Marc (Tahar Rahim) y su abogado John Peter (Jay Baruchel) asisten a terapias de grupo para aliviar sus sentimientos de culpa; la enfermera Alice (Andrea Riseborough) llena su soledad como voluntaria de múltiples caridades; el inmigrante ruso Timofey (Bill Nighy) tiene cada día menos clientes en su restaurante; y el joven Jeff (Caleb Landry Jones) trata de mantener un empleo fijo a pesar de su absoluta incompetencia.
Diagnóstico: Sí, otra película sobre "vidas entrelazadas en la gran ciudad". Afortunadamente The Kindness of Strangers me pareció un recomendable melodrama gracias a la sensibilidad de la directora danesa Lone Scherfig, quien escribió un libreto enfocado en compasión y esperanza, en vez del drama artificial que caracteriza este sub-género; y lo complementó con un impresionante reparto que añade carácter e intensidad para disimular la tenue sustancia de los personajes.
Zoe Kazan interpreta a Clara, el eje emocional de la película; una madre joven tratando de iniciar una nueva vida sin saber por dónde empezar. Los expresivos ojos de Kazan revelan la gravedad de su decisión y el miedo de haber cometido un error (por no mencionar el terror de que su esposo la encuentre); pero al mismo tiempo debe fingir entusiasmo para no traumatizar a sus hijos. Jay Baruchel y Tahar Rahim forman un curioso dueto de "amigos a la fuerza", unidos por remordimientos que intentan superar para continuar sus vidas. El genial Bill Nighy es Timofey, la figura más lacónica de la película... pero a veces la tolerancia pasiva es más valiosa que cualquier acción concreta. Por su parte, Caleb Landry Jones mantiene un frágil balance tragicómico entre la ineptitud de Jeff y su sincero deseo de ayudar; algo así como un "comic relief" con cálida empatía. Y, finalmente, Andrea Riseborough interpreta a Alice, el "comodín" de la película que interviene tangencialmente en las vidas de los demás, y tiene el potencial de consolidar aquellos dramas individuales en una narrativa uniforme y satisfactoria... aunque no siempre creíble.
Ese es el principal problema de The Kindness of Strangers. O quizás su principal virtud. Es obvio que Scherfig (como directora y guionista) no buscó la forzada miseria de González Iñárritu (21 Grams, Babel), ni el mensaje político de Paul Haggis (Crash), y mucho menos el desolador realismo de Ken Loach (Ladybird Ladybird). Por el contrario, Lone Scherfig creó una especie de cuento de hadas urbano donde los actos espontáneos de bondad son perfectamente normales, y las peores tragedias se resuelven con pequeños gestos cuyo valor es más simbólico que práctico... y sin embargo The Kindness of Strangers me gustó más que cualquiera de las películas antes mencionadas, no porque sea "real", sino porque aspira a una realidad más amable y menos disfuncional que el estándar del siglo veintiuno.
Si podemos aceptar esa ingenua postura (así como algunos "deus ex machina" para facilitar la narrativa), The Kindness of Strangers ofrece excelentes actuaciones y un argumento meticulosamente estructurado, donde las asperezas humanas fueron bien limadas para no empañar el mensaje espiritual de la directora. Lo cual es perfectamente válido; después de todo, las comedias románticas son fantasías; las películas de acción son fantasías; y la mayor parte de los dramas también son fantasías. Scherfig simplemente optó por el lado optimista de su imaginación.
The Kindness of Strangers es muy distinta a las previas películas de Scherfig (incluyendo Italian For Beginners, An Education, One Day y Their Finest), pero aborda temas similares de aislamiento y colaboración para beneficio comunal. El desarrollo de los personajes es mínimo; no sabemos de dónde vienen, ni se detalla el "origen" de sus respectivas crisis. Lo importante es a dónde van, y cómo pueden apoyarse para llegar. Algunas personas necesitan ayuda; otras personas solo necesitan que las necesiten.
Calificación: 8.5
IMDb
Wednesday, March 11, 2020
Guns Akimbo
Síntomas: El inofensivo programador Miles Harris (Daniel Radcliffe) despierta un día con pistolas atornilladas a sus manos, y se convierte en el nuevo participante involuntario de Skizm, un violento torneo ilegal donde los jugadores pelean a muerte mientras miles de espectadores observan por Internet.
Diagnóstico: Guns Akimbo es delicioso "cine chatarra", rebosante de estilo y "eye candy", pero libre de sustancia narrativa. La violencia es continua y brutal; la sangre fluye en abundancia; y el sardónico sentido del humor genera suficientes risas para ignorar las graves inconsistencias de un libreto sin mucha lógica ni sentido común. Pero lo importante es que Guns Akimbo cumple su misión de entretenernos a toda costa, sin cuestionar sus métodos ni juzgar nuestros gustos. Hay algo tan puro y desafiante en esa actitud que solo puedo describirla como genuina expresión artística creada en el "id" del director y proyectada sin censura a nuestro nervio óptico. Lo único que faltó fueron emociones igualmente intensas para completar la comunión sensorial. Pero, como no existen, la experiencia se esfuma en cuanto llegan los créditos, y solo quedan vagas memorias de imágenes atractivas sin relevancia alguna en nuestra conciencia.
En el papel de Miles Harris, Daniel Radcliffe enfrenta otro bizarro papel de "nerd ordinario enfrentando situaciones extraordinarias", lo cual se está convirtiendo en su nicho personal, para bien o para mal. Nunca he sentido sus actuaciones muy naturales ni particularmente convincentes, pero merece respeto el rumbo que ha tomado su carrera, repleta de proyectos fuera de lo común, donde puede demostrar su rango y dejar atrás el legado de Harry Potter. Guns Akimbo presenta nuevos retos que Radcliffe afronta con aplomo; y aunque no ganará premios de actuación, exhibe una convincente transformación de "troll" pusilánime a anti-héroe de acción, sin perder la esencia de su personaje.
Por el lado antagónico, Samara Weaving se roba sus escenas (como siempre) en el papel de Nix, la campeona de Skizm y favorita indiscutible entre los miles de espectadores sedientos de sangre que siguen obsesivamente sus combates. Nix tiene su propio drama personal, no muy profundo, pero adecuado para justificar algunos cambios de conducta al final de la película. Lo que cuesta más trabajo es creer la supuesta habilidad de esta asesina profesional, ya que Miles logra escapar una y otra vez de las frenéticas balaceras sin un solo rasguño. Si Nix no puede eliminar a un patético "noob" ¿cómo logró llegar a la cima de Skizm? Desde luego no es culpa de Weaving, sino del forzado libreto escrito por el director Jason Lei Howden, muy creativo para la violencia, pero bastante perezoso para la consistencia interna del argumento. Sin embargo, como dije al principio, Guns Akimbo no es una película para pensar, sino para disfrutar con la boca abierta mientras un hilo de baba escurre por la comisura de nuestra boca (Nota: la experiencia personal de cada espectador puede variar).
Por eso no conviene sobre-analizar la ridícula acción de Guns Akimbo, ni examinar la motivación de sus personajes. Hablando de lo cual, no he mencionado a Nova (Natasha Liu Bordizzo), la ex-novia de Miles que se involucra accidentalmente en el conflicto; ni al policía Degraves (Grant Bowler), con razones personales para arrestar a Nix y detener el torneo ilegal. No pasan de ser simples distracciones y lubricantes del melodrama, pero hacen un buen trabajo dentro de los requerimientos de la historia.
A fin de cuentas Guns Akimbo ofrece delirantes imágenes y continua acción con dos sólidos actores en los roles principales; y si bien su premisa es bastante trillada, al menos añade ingeniosos detalles que enriquecen los clichés (por ejemplo, las "cuadrillas de limpieza" encargadas de desaparecer cadáveres antes de despertar sospechas). No sé si Guns Akimbo me gustó más que Deathgasm, la previa obra del neozelandés Jason Lei Howden; pero es admirable el incremento en calidad y ambición manifestado en su segunda película, lo cual presenta un excelente augurio para su carrera futura. Ojalá siga por este camino. Y ojalá sigan dándole papeles como éste a Samara Weaving; por favor no dejen que se la robe el cine "de prestigio".
Calificación: 8
IMDb
Monday, March 9, 2020
Buffaloed
Síntomas: Peg Dahl (Zoey Deutch) soñaba desde niña con entrar al mundo de las altas finanzas; pero algunos problemas legales limitaron sus opciones, y termina como agente de cobranza en la ciudad de Búfalo, Nueva York, donde aprende rápidamente la profunda corrupción y grandes oportunidades de esa industria.
Diagnóstico: A pesar de su modesta manufactura "indie", Buffaloed comparte las mismas metas de cintas como The Laundromat, The Big Short, y hasta The Wolf of Wall Street: revelar las escandalosas interioridades de un ramo financiero donde se pueden cometer abusos perfectamente legales que afectan a miles de personas y benefician a unos cuantos. Es una fascinante lección sobre economía depredadora que, para bien o para mal, la directora Tanya Wexler (Hysteria) entrelazó con las aventuras de una protagonista irritante y estridente.
Lo cual no es un insulto contra la actriz Zoey Deutch. Por el contrario, solo con su carisma e inagotable energía es posible aceptar el bizarro comportamiento de Peg Dahl, obsesionada desde niña con el dinero (su lema es "ya no quiero intentar dejar de ser pobre, sino intentar hacerme rica"), y con suficiente astucia para cumplir sus sueños... pero sin el sentido común necesario para evitar constantes roces con la ley que ponen en peligro su futuro.
Después de cumplir una condena relativamente breve en presidio, Peg encuentra trabajo en una agencia de cobranza, donde los empleados acosan telefónicamente a individuos con deudas bancarias, médicas, estudiantiles, etc., y los convencen para pagar al menos un porcentaje del monto total. Entonces Peg descubre su talento para "vender alivio", y su nueva carrera empieza a prosperar. Pero también crece su ambición, generando rivalidades cada vez más intensas con sus peligrosos competidores.
La primera mitad de Buffaloed me gustó bastante gracias a esa gradual inmersión en un sub-mundo pseudo-criminal, impulsado por mecanismos financieros que escapan toda lógica. Los bancos prestan dinero, y cuando no pueden cobrar, venden la deuda vencida a menor costo, y le pasan el problema a alguien más. Y así se crea un trafico de deudas ajenas que terminan como "papeles" en el escritorio de agentes de cobranza dispuestos a todo para ganar su comisión. Estrictamente hablando, es un negocio legal, pero se presta para incontables ilegalidades... y ahí es donde está el dinero real.
Durante su fase didáctica, Buffaloed se siente dinámica y subversiva... un grito de rebeldía ciudadana contra la codicia de los "peces gordos" amparados por leyes injustas. Pero a la mitad de la película el enfoque cambia al melodrama personal de Peg... y ahí fue donde perdí interés. Las crisis provocadas por la excesiva ambición de la joven son demasiado predecibles, y se resuelven por métodos absurdos e inverosímiles. ¿De verdad es posible borrar una deuda quemando un simple papel? ¿No hay registros electrónicos de todo eso? ¿En serio guardan tanta evidencia en la oficina de un abogado? ¿No debería estar protegida en un recinto policíaco?
Pero, bueno... a pesar de su dudoso realismo y ocasionales incongruencias, no puedo negar que Buffaloed me hizo reír, pensar, y apreciar el talento de Zoey Deutch (algunos la recordarán por robar muchas escenas en Zombieland: Double Tap). No sé cuántas actrices podrían hacer tan simpática a una protagonista tramposa y manipuladora que solo toleramos porque es "menos peor" que sus oponentes. En papeles secundarios encontramos a la inigualable Judy Greer como Kathy, la madre de Peg; a Jermaine Fowler como el fiscal de distrito que quiere atraparla (en más de un sentido), y Jai Courtney como el temible "Wiz", líder de las cobranzas en Búfalo gracias a su absoluta falta de escrúpulos.
Al igual que The Big Short y The Laundromat, Buffaloed tiene buenas intenciones y un sardónico sentido del humor para suavizar la amarga realidad de la mafia financiera; pero, a diferencia de aquellas películas, Buffaloed no supo balancear el drama humano con la lección de economía, resultando en una experiencia a veces divertida y a veces exasperante, que podría recomendar más por su valor educativo que por su calidad narrativa. Cualquier excusa es buena para no salir perdiendo.
Calificación: 7.5
IMDb
Friday, March 6, 2020
Unidos (Onward)
Síntomas: Las comodidades de la civilización moderna extinguieron la Magia en un mundo lleno de criaturas mitológicas, donde ahora los hermanos elfos Ian y Barley Lightfoot (voces de Tom Holland y Chris Pratt) inician una aventura para buscar una gema legendaria que podría restaurar la Magia perdida.
Diagnóstico: Unidos combina tantas fórmulas que casi se convierte en algo original; pero le faltó disciplina para definir su intención, o al menos establecer un tema central con suficiente fuerza para trascender los clichés y capturar la imaginación del espectador, como hicieron las mejores obras de Pixar. En vez de eso, Unidos es otra película mediana del estudio, con hermosas imágenes, personajes prefabricados, y emociones accesibles que hacen la experiencia entretenida a corto plazo, pero a fin de cuentas olvidable. En otras palabras: Unidos acompaña a Cars, Monsters University y The Good Dinosaur en la repisa "meh" de Pixar, muy lejos del pedestal de obras maestras como Toy Story, Finding Nemo y The Incredibles.
Lo cual, desde luego, no significa que Unidos sea mala (ya quisieran muchas cintas infantiles llegar a un "meh" de Pixar). Pero es difícil ignorar el difuso desarrollo de una historia que no sabía qué hacer, y decidió hacerlo todo: melodrama familiar, relato "coming of age", fantasía heroica, "road movie", fábula didáctica, y hasta sátira social. Hay tanta variedad narrativa que no hay tiempo para aburrirse ni pensar; sin embargo, nunca sentí la visión clara y concreta de un genuino clásico.
Y ni siquiera he mencionado la búsqueda del padre fallecido, porque es demasiado bizarra y tomaría demasiado tiempo explicar. Es mejor aceptar la motivación de los hermanos Lightfoot, y acompañarlos en su previsible pero divertida aventura, donde ambos aprenderán cosas nuevas de sí mismos, del mundo, y del significado de "familia". O algo así. Como dije, hay tantas sub-tramas que podemos encontrar lecciones morales en múltiples categorías.
En el papel de Ian, Tom Holland expresa la frustración de un típico adolescente tímido e inseguro. Por el contrario, su hermano Barley es un impulsivo aficionado a los juegos de fantasía (estilo Dungeons and Dragons), lo cual a veces favorece y a veces complica la búsqueda de la Gema Fénix, uno de los escasos artefactos mágicos que aún existen en su mundo. Chris Pratt se divierte con la benigna arrogancia de Barley y el ciego optimismo que lo ayudan a tomar riesgos absolutamente incomprensibles para su aprensivo hermano. Si Unidos se hubiera estrenado en el año 2010, las voces serían de Michael Cera y Jack Black. Pero estamos en el 2020, lo cual significa Starlord y Peter Parker. Nada mal. En papeles secundarios de variable importancia los acompañan Julia Louis-Dreyfus, Octavia Spencer, Mel Rodriguez, Tracy Ullman y el inevitable cameo de John Ratzenberger, quien ha prestado su voz a todas las películas de Pixar. Es como el amuleto humano del estudio.
Y si la aventura de los hermanos Lightfoot se vuelve monótona, siempre nos queda admirar la tradicional atención al detalle de Pixar. Prácticamente en cada escena podemos perdernos en la delicada paleta de color, los efectos atmosféricos, y los traviesos chistes visuales que apenas captamos en el cine ("Swamp Gas", "Mountain Doom"), porque fueron diseñados para fans obsesivos que verán la película cuadro por cuadro en sus monitores 4K.
Yo no soy uno de esos fans (aunque me gustaría examinar los parches de bandas de rock en el chaleco de Barley), sino un espectador casual que disfrutó Unidos más por el humor y la técnica que por la odisea emocional de los protagonistas. Sin embargo, pensando en los niños cuya idea de "magia" empieza y termina con Harry Potter, creo que Unidos podría abrirles las puertas a un universo rico y variado de fantasía "clásica", listo para ser explorado por una nueva generación. Tal vez esa fue la intención del director Dan Scanlon, y solo me di cuenta hasta el final. Como dicen, no vi el bosque por tantos árboles.
Finalmente, se me ocurre que Unidos podría servir también como metáfora del estudio Pixar... sienten que la tecnología les robó la magia narrativa de antaño, y están buscando la manera de restaurarla. Espero sinceramente que lo logren, y que encuentren su "Gema Fénix", sea cual sea su forma. Algunos dirían que era John Lasseter... pero quiero pensar que siempre habrá nuevos y mejores magos para continuar la labor de los fundadores. Solo necesitan quitarse el miedo, como Ian, y tomar más riesgos, como Barley.
Calificación: 8
IMDb
Thursday, March 5, 2020
Snatchers
Síntomas: Después de una noche de pasión con su novio, Sara Steinberg (Mary Nepi) descubre que está embarazada. Pero lo que se está gestando en su vientre no es humano.
Diagnóstico: La mejor manera de describir Snatchers es "Booksmart con monstruos", lo cual me parece una idea fantástica.
Es difícil hacer una auténtica "comedia de terror" sin perder el balance entre ambos géneros, pero los directores/escritores Stephen Cedars y Benji Kleiman encontraron el punto exacto para hacernos reír consistentemente sin reducir la tensión que inspira la situación de Sara (Mary Nepi), no solo preocupada por las repercusiones sociales de un embarazo adolescente, sino por la pesadilla biológica que crece en su útero.
Para empezar, el aspecto cómico es realmente gracioso gracias a la chispeante interacción entre Sara y su ex-mejor amiga Hayley (Gabrielle Elyse), con quien se distanció cuando la popularidad en la escuela se volvió más importante que sus sesiones de Magic The Gathering. Pero ahora, cuando Sara se encuentra en estado "delicado" y potencialmente mortal, no puede confiar en sus amigas "populares", y recurre a Hayley. Y así, mientras resuelven el misterio del feto mutante, tratan de revivir la amistad perdida. Obviamente lo segundo será más difícil que lo primero.
Por el lado del horror, el origen de la criatura se siente vago y arbitrario (a pesar de la explicación por medio de un códice maya durante los créditos iniciales), pero genera abundantes oportunidades de explotar cráneos, desmembrar víctimas, y crear escenas sangrientas que revelan la gravedad de una infección que podría extenderse al resto de la humanidad. Los efectos especiales son relativamente buenos a pesar de su reducido presupuesto, con algunas soluciones muy creativas a los retos técnicos del género. Claro, algunas escenas de Snatchers me recordaron las arañas de plástico en Horrors of Spider Island (lo cual no es bueno); pero el final se redime con un excelente monstruo mitad práctico y mitad digital que evoca las creaciones de los Hermanos Hildebrandt en The Deadly Spawn (lo cual definitivamente fue positivo).
Sin embargo, lo mejor de Snatchers no es el "gore", sino la dinámica de Sara y Hayley mientras enfrentan múltiples crisis (algunas internas y otras externas) que involucran a sus amigos y familiares, incluyendo a Dave (Rich Fulcher), el veterinario local que se convierte en ginecólogo improvisado cuando la situación lo requiere; el Oficial Ruiz (Nick Gomez), comprensivo y tolerante, pero no tanto como para aceptar las descabelladas explicaciones de las muchachas sobre la masacre en el hospital local; y Kate (J.J. Nolan) es la madre (extremadamente joven) de Sara, que no quiere ver a su hija cometiendo los mismos errores de su juventud. A diferencia de otras películas de horror, los personajes secundarios son simpáticos e interesantes, y queremos verlos sobrevivir en vez de convertirse en víctimas inmediatas de la criatura... o criaturas. Y, desde luego, no puede faltar una escena post-créditos que nos invita a especular sobre una posible secuela, lo cual me gustaría mucho, siempre y cuando conserven el mismo nivel de humor y exuberante energía que me hizo reír más que cualquier comedia en meses recientes ("Estamos haciendo 'smoothies'").
Por el lado negativo, la mitología de Snatchers se siente un poco improvisada, y el final abrupto y arbitrario deja demasiadas preguntas sin respuesta. Afortunadamente los aciertos superan las fallas, consagrando Snatchers como "joya oculta" que podría recomendar para devotos del horror juvenil con adecuada tolerancia a los inevitables caprichos del sub-género. Habiendo dicho eso, no la recomendaría para detractores de Booksmart, ya que maneja similares temas de amistad y "girl power" que no toda la gente quiere incorporar a su dieta de horror. Perfectamente válido... pero se estarán perdiendo de una de las "comedias de terror" más divertidas del año. Y del ultrasonido más sangriento del siglo.
Calificación: 8.5
IMDb
Wednesday, March 4, 2020
Superman: Red Son
Síntomas: ¿Qué pasaría si la nave de Kal-El (voz de Jason Isaacs) hubiera caído en Rusia en vez de los Estados Unidos?
Diagnóstico: Después de Gotham by Gaslight, la novela gráfica Superman: Red Son (publicada en el 2003) es la historia más famosa de la colección "Elseworlds", donde se proponían nuevas y exóticas alternativas de los personajes de DC Comics (algo así como el "What If" de Marvel, pero más ambicioso y experimental). Y ahora, me complace decir que la adaptación animada Superman: Red Son iguala o supera al comic, condensando la trama sin sacrificar sus temas, y modernizando el análisis de varios sistemas políticos desde un punto de vista "superheroico", pero al mismo tiempo muy humano y objetivo. Claro, tal vez los cambios implementados por el director Sam Liu (redimiéndose por la mediocre Wonder Woman: Bloodlines) podrían molestar a los fans del comic, lo cual es perfectamente válido; sin embargo, en mi humilde opinión, Superman: Red Son respetó la intención de sus creadores originales (Mark Millar, Dave Johnson y Killian Plunket) y conservó el vistoso estilo gráfico de la propaganda soviética para revelar inesperadas facetas de personajes que creíamos conocer perfectamente bien... hasta que renacen (figurativamente) en un entorno muy distinto del "American Way".
Haciendo a un lado las comparaciones, Superman: Red Son desarrolla lógicamente el concepto de un Superman Soviético (voz de Jason Isaacs) bajo las órdenes de Joseph Stalin (voz de William Salyers), quien prácticamente lo adoptó desde niño como su propio hijo (por cierto, uno de los cambios más grandes respecto al comic es la ausencia del hijo real de Stalin... pero no lo extrañé en lo más mínimo). Y así, Stalin cultiva a Superman como símbolo del Comunismo y manifestación física del poder del proletariado, gracias al cual la Unión Soviética obtiene avances en infraestructura y tecnología que la convierten en la mayor potencia del planeta.
Hablando de "planeta"... en América la situación es menos optimista. Lois Lane (voz de Amy Acker) trabaja para el Daily Planet, y Lex Luthor (voz de Diedrich Bader) es un genio científico... pero ahí terminan las similitudes. Afortunadamente Superman no hace distinciones entre ideologías ni naciones: él simplemente quiere ayudar a quienes lo necesitan. Aunque desde luego no todos aceptarán la ayuda de un comunista volador con el emblema de la hoz y martillo sobre su pecho.
A diferencia de otras cintas del Universo Animado de DC Comics, Superman: Red Son tiene sobresaliente animación y excelente diseño de producción, inspirado en el icónico arte de Dave Johnson y Killian Plunkett. Los actores de voz hacen un gran trabajo, en particular Jason Isaacs como el Superman Soviético. Me gustó mucho su ambivalencia moral, y hasta escuché en sus parlamentos ecos del Capitán Lorca (de Star Trek: Discovery)... otro líder de cuestionable virtud y cínica visión del mundo. También merecen mención Phil Morris como James Olsen, Paul Williams como Brainiac, y Jim Meskimen como Dwight Eisenhower... ¡y John F. Kennedy!
Superman: Red Son podría haber sido un previsible panfleto demagógico sobre los peligros del Comunismo y las virtudes del Capitalismo... pero Sam Liu y Mark Millar reconocieron el potencial de la premisa para denunciar la corrupción y codicia que tienden a arruinar cualquier doctrina social, por utópica que parezca. Y si bien las hazañas de Superman inspiran al pueblo, siempre habrá disidentes que comprenden la diferencia entre "libertad" e "independencia". Por otro lado, nadie quiere pasar hambre.
Calificación: 8.5
IMDb
Monday, March 2, 2020
Black and Blue
Síntomas: La Oficial Alicia West (Naomie Harris) es testigo de un asesinato cometido por policías corruptos, y debe escapar para denunciar a los culpables. Pero no será fácil en la ciudad de Nueva Orleans, profundamente dividida por diferencias raciales, culturales y económicas.
Diagnóstico: Black and Blue es una "B-Movie" tan bien ejecutada que no necesita un argumento creativo o innovador. El director Deon Taylor toma en serio la premisa, pero sabe que está reciclando las mismas ideas de incontables thrillers policíacos sobre honor, lealtad, y las inevitables disyuntivas morales que surgen durante el cumplimiento del deber. Y por eso eligió adornar la historia con la sub-trama de conflicto racial en Nueva Orleans, una de las ciudades más afectadas por el Huracán Katrina del 2005. En resumen: un desfile de clichés que funciona mejor de lo que cualquiera esperaría, gracias al trabajo de Taylor, su capaz reparto, y su sincera (aunque trillada) conciencia social.
Naomie Harris interpreta a Alicia West, policía novata, pero no incompetente. Hace diez años escapó de los mismos barrios pobres de Nueva Orleans que ahora patrulla con su compañero Kevin (Reid Scott); sin embargo sus antiguos vecinos no la reciben con gusto, sino con resentimiento. Alicia hizo un gran esfuerzo por salir de la pobreza y forjar una nueva vida, pero ellos la ven como una traidora que abandonó sus raíces para aliarse con el "enemigo". Y con tantos policías racistas que acosan sin motivo a la población africana-americana, tal vez está justificada la desconfianza de la gente.
Además de ese tensa situación personal, Alicia descubre una conspiración que la pone en la mira de criminales dispuestos a eliminarla para evitar que transmita el video grabado en la cámara de su uniforme. Entonces, sin saber en quién puede confiar, Alicia intenta sobrevivir en las calles de Nueva Orleans mientras todos la persiguen.
Como dije: nada nuevo, pero bien dirigido por Deon Taylor y eficientemente filmado por el cinematógrafo Dante Spinotti para sacar máximo provecho del devastado entorno urbano, muy lejano de la imagen turística de Nueva Orleans. Black and Blue no utiliza la pintoresca Bourbon Street, ni el fotogénico "bayou", sino las áreas más devastadas de la ciudad, muchas de ellas abandonadas desde hace quince años, y con pocas esperanzas de reconstrucción. Es algo similar a lo que hicieron con Detroit en Lost River; pero en Black and Blue la ciudad de Nueva Orleans no es solo atmósfera, sino una tragedia tangible y real que enmarca la persecución de Alicia.
Hablando de lo cual, las actuaciones son buenas, aunque tampoco se desvían de la fórmula. En el papel de Alicia, Naomie Harris (la nueva Moneypenny en las películas de James Bond) oculta su acento británico, y nos muestra a una policía atormentada por decisiones contraproducentes a pesar de sus buenas intenciones. Tyrese Gibson interpreta a "Mouse", dependiente de una tienda que se involucra accidentalmente en los problemas de Alicia; Mike Colter (Luke Cage) es un líder criminal que podría o no formar parte de la gran conspiración. Y, en vista de sus múltiples roles como villano, supongo que no es "spoiler" identificar a Frank Grillo como Malone, el policía corrupto que inicia todo el problema. Incluso cuando le dan papeles de "bueno" (como en The Purge: Election Year y Beyond Skyline), siempre es el anti-héroe de dudosa moralidad.
Con todos esos elementos Deon Taylor construye una narrativa lógica y consistente (la mayor parte del tiempo), distribuyendo drama y acción en las proporciones correctas para ayudarnos a olvidar que ya vimos todo esto en muchas otras ocasiones. Por el lado negativo, el final se extiende más de la cuenta y recurre a múltiples "deus ex machina" para elevar el drama, lo cual me pareció innecesario. Fuera de eso, Black and Blue es un recomendable "thriller con mensaje" donde retórica y acción se complementan sin estorbarse demasiado, y sin sacrificar el suspenso indispensable para capturar nuestra atención. Los únicos que no estarán de acuerdo son los miembros de la Cámara de Turismo de Nueva Orleans... la cinta no inspira muchas ganas de visitar su convaleciente ciudad.
Calificación: 8
IMDb
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