Tuesday, December 18, 2018

Roma



Síntomas: Retrato de una familia en la Ciudad de México durante los años setentas, desde el punto de vista de Cleo (Yalitza Aparicio), la "criada" de la casa.

Diagnóstico: Lo primero que me sorprendió de Roma fue la increíble recreación de la vida en la Ciudad de México en los años setentas. El director Alfonso Cuarón reprodujo con asombrosa fidelidad el sabor y textura de aquella época y lugar, donde yo también pasé la primera década de mi vida. Bueno, yo crecí unos años más tarde, y no fue en la Colonia Roma, pero mi entorno fue suficientemente similar para reconocer incontables detalles que me inspiraron nostalgia continua a lo largo de la cinta. Fue una experiencia única... al menos en el aspecto visual.
En cuanto al argumento... Roma es intencionalmente distante, mostrando los hechos sin juicios ni pasión. Queda a cargo del espectador añadir su propia interpretación de los eventos retratados, ya sea en el nivel social (desigualdad de clases), emocional (la evolución de una familia -incluyendo a Cleo- en tiempos de crisis), o incluso histórico (consecuencias del colonialismo), mientras exploramos un período específico para descubrir verdades universales de la naturaleza humana.
Sin embargo, el mayor atractivo de Roma (en mi opinión) no está en su argumento, sino en la virtuosa dirección de Cuarón, su espectacular cinematografía, y el lenguaje visual que aplica a cada escena para hacerla expresiva sin necesidad de palabras. La cámara permanece casi siempre en una esquina, girando ocasionalmente para seguir a los personajes, pero sin invadir su espacio. Así, Cuarón nos convierte en testigos pasivos (pero no indiferentes) del drama cotidiano que resulta simultáneamente íntimo y épico por las emociones que despierta.
La combinación de fondo y forma es devastadora... aunque algunas personas podrían encontrar la experiencia demasiado fría e impersonal porque no sigue las fórmulas tradicionales del drama familiar. En vez de eso Cuarón redefine el concepto de "realismo"; y, aunque a mi me pareció un experimento fenomenal, puedo entender a los espectadores que están quedando decepcionados por la monotonía de la historia y la engañosa superficialidad de los personajes (francamente, esa visita a la hacienda me estaba aburriendo un poco). Pero, al igual que ocurre con la cámara, el libreto nos ofrece una perspectiva panorámica, de donde debemos extraer los elementos relevantes para nuestra experiencia personal. Y también ocurre en el sentido opuesto: examinando el micro-universo de una casa de clase media, podemos extrapolar las vastas realidades de un país en plena transformación.
Creo que Roma es la película más ambiciosa de Alfonso Cuarón en todos los sentidos posibles, combinando todo aquello que ha distinguido sus previos proyectos, desde el manejo de actores (Y Tu Mamá También), hasta el potencial de los efectos especiales como parte integral de la narrativa (Children of Men).
En resumen, Roma fue un auténtico viaje en el tiempo, y una impactante experiencia cinematográfica que se quedará en mi conciencia durante largo tiempo. No sé qué hará Cuarón para su siguiente proyecto, pero tengo mucho interés en averiguarlo. Finalmente, el "spoiler" de siempre: no la pasa nada al Borras. Aunque me dio lástima que nadie le haga caso.
Calificación: 9

IMDb

Monday, December 17, 2018

SuperGrid



Síntomas: En un futuro devastado por enfermedades, terremotos y catástrofes ecológicas, los hermanos Jesse y Deke Campbell (Leo Fafard y Marshall Williams) deben transportar una misteriosa carga a lo largo del "supergrid", un sistema de caminos en la frontera entre los Estados Unidos y Canadá infestado de pandillas... y cosas peores.

Diagnóstico: Lowell Dean, director de la memorable WolfCop (y su secuela), reunió al mismo equipo técnico y creativo para filmar SuperGrid, una aventura post-apocalíptica con ese sabor independiente que tanto me gusta. Sin embargo, SuperGrid intenta ser una cinta más seria de acción con ocasionales insinuaciones de comentario social. El resultado no me pareció malo, pero tampoco fue la progresión lógica que yo esperaba después del demencial humor y excesos de WolfCop.
En vez de eso tenemos un semi-homenaje al cine apocalíptico de los ochentas, con rudos anti-héroes, vehículos blindados, y pandillas mutantes infestando las carreteras y poniendo en peligro la tenue estabilidad del nuevo orden social. Es una fórmula confiable que funciona bien en el marco de las "B-Movies"; sin embargo hace falta algún acento temático o estilístico para distinguirse de la competencia, y SuperGrid apenas destaca por la fuerza de los personajes y su capacidad para EVITAR conflictos, en vez de recurrir a la violencia como único recurso para sobrevivir.
Quizás esto suena un poco extraño (especialmente en este género), pero SuperGrid me gustó precisamente por la ingeniosa búsqueda de conciliación en vez de combate. Desde luego hay abundantes villanos en la película, y hasta los anti-héroes tienen pocos escrúpulos para cumplir su misión por cualquier medio necesario; sin embargo Lowell Dean trató de imaginar cómo sería realmente la vida en este distópico futuro donde las acciones tienen consecuencias, y por lo tanto es mejor mantener alguna semblanza de civilización para beneficio de la humanidad... o lo que queda de ella.
Claro, el "pacifismo" de SuperGrid dura lo suficiente para transmitir su mensaje, y luego podemos regresar a las torturas, "headshots" y persecuciones por el desierto en vehículos diseñados para causar el máximo daño posible. Pero para llegar a ese punto, los Hermanos Campbell establecieron delicadas alianzas de cooperación entre las facciones que habitan las zonas infectadas, cuya proximidad con los Estados Unidos crea oportunidades para traficar todo tipo de contrabando.
Leo Fafard y Marshall Williams interpretan a Jesse y Deke Campbell como "frenemies" unidos por la sangre, pero separados por sus opuestas personalidades. Cada uno tiene su propia especialidad, y ambos reconocen que se necesitan aunque no siempre se soportan. No es común celebrar las buenas actuaciones en cintas de este género, pero fue uno de los mejores atributos de SuperGrid, separándola de imitaciones que se quedan en la superficie del género y olvidan el contexto emocional.
En papeles secundarios tenemos a Amy Matysio, Jay Reso y Natalie Krill en roles de aliados, antagonistas, o las dos cosas al mismo tiempo, según les convenga.
Y, cuando finalmente llegamos a "lo bueno", el director de fotografía Michael Jeri Davidson se asegura de mostrar los mejores ángulos de las explosiones, retratar la belleza de las desoladoras planicies, y apuntar la cámara al más jugoso "gore"... que no fue tan abundante como yo deseaba.
Entonces, SuperGrid no intentó superar la locura de WolfCop, sino mostrarnos una nueva perspectiva del cine post-apocalíptico, donde definitivamente hay acción, pero no como un fin por sí misma, sino como consecuencias de malas decisiones y rivalidades sin sentido. O quizás Lowell Dean tan solo quiere convencernos de viajar a Canadá cuando llegue el fin del mundo. Mejor que Australia, supongo.
Calificación: 7

IMDb

Sunday, December 16, 2018

Eliminar Amigo 2 (Unfriended: Dark Web)



Síntomas: Matias O'Brien (Colin Woodell) compra una computadora usada en Craigslist, y descubre archivos ocultos que revelan graves secretos de su previo dueño.

Diagnóstico: Al menos puedo decir que Eliminar Amigo 2 me pareció ligeramente mejor que la original Unfriended (2014), uno de los primeros "desktop thrillers" que aprovecharon la obsesión con las redes sociales para crear un nuevo formato de horror cinematográfico... con resultados bastante mediocres. Y ahora, la secuela Eliminar Amigo 2 aprendió de los errores de su predecesora, y construyó una historia más consistente y con mejor integración entre el drama del mundo "real" y el terror digital que vemos en la pantalla de una computadora, donde se desarrolla la película entera.
Para empezar, el argumento de esta secuela no incluye elementos sobrenaturales. Tan solo eso hace la cinta más convincente y "realista" (al menos al principio), pues la amenaza principal no consiste en vagas manifestaciones paranormales, sino en el peligro concreto de individuos con funestas intenciones espiando a Matias y sus amigos durante sus inocentes interacciones por medio de Facebook, Skype, y demás herramientas digitales de uso diario que nos "conectan" con las experiencias de los personajes.
Por el lado negativo, esto significa que, una vez más, encontramos el cliché del "hacker mágico", cuyos omnipotentes poderes tecnológicos permiten manipular todo tipo de programas (instantáneamente, desde luego), y extender su control a cualquier sistema que sea necesario para complicar la trama y crear suspenso sin alejarnos de la pantalla donde transcurren todos estos eventos.
Lo cual, desafortunadamente, provoca una reacción en cadena de situaciones cada vez más inverosímiles que contradicen la supuesta habilidad del villano o villanos. Me abstendré de dar ejemplos para no revelar más de la cuenta, pero baste decir que los agujeros lógicos se hacen cada vez más grandes durante la segunda mitad de la película, hasta llegar a un nivel de incoherencia que me hizo perder interés en los personajes y sus estridentes discusiones. Y, claro, eventualmente llega el obligatorio "twist" para explicar algunos de esos problemas, pero no fue suficiente para tragar los desvaríos concebidos por el director y guionista Stephen Susco.
Como premio de consolación, Eliminar Amigo 2 ofrece competentes actuaciones y el mismo estilo visual de la primera cinta, recreando con asombrosa precisión la experiencia de estar frente a la pantalla de una computadora, moviendo el cursor y utilizando múltiples programas y servicios con la naturalidad de cualquier usuario humano. Sin embargo encontré un detalle curioso: en Unfriended, los créditos finales incluían numerosos animadores y artistas de composición digital, indicando que lo que parecía un "desktop" real era una minuciosa reproducción creada por medio de efectos especiales. Por el contrario, los créditos de Eliminar Amigo 2 listan unas cuantas personas bajo la categoría de "Efectos Visuales", lo cual me lleva a pensar que las herramientas de captura de pantalla ya alcanzaron la calidad suficiente para "filmar" esta película con los genuinos programas y sistemas operativos que vemos en la pantalla, aunque desde luego cuidadosamente editados para crear la ilusión de tiempo real.
Entonces, encontré más interesante la manufactura de Eliminar Amigo 2 que su contenido dramático. Aún así la secuela representa una mejoría sobre la original Unfriended, pero ninguna de las dos supera las mejores muestras del "desktop thriller", que en mi opinión serían Searching y The Den. Pero, bueno... al menos Eliminar Amigo 2 repite la válida advertencia sobre los peligros de vivir en línea y compartir detalles de nuestras vidas que alguien podría explotar para su propio beneficio. Y no me refiero a Google o Facebook, aunque tampoco están exentos de culpa.
Calificación: 6.5

IMDb

Saturday, December 15, 2018

211: El Gran Asalto (211)



Síntomas: En el pequeño pueblo de Chesterford, el Oficial Mike Chandler (Nicolas Cage) se ve casualmente involucrado en un violento robo bancario que podría tener consecuencias internacionales.

Diagnóstico: 211: El Gran Robo es una metáfora de la carrera de Nicolas Cage en los últimos veinte años: ocasionales momentos de genialidad rodeados de frustrante torpeza y mediocridad.
Esto significa que 211: El Gran Asalto pertenece al lado negativo de la filmografía de Cage, pero al mismo tiempo ofrece espectaculares secuencias de acción que lograron despertarme después de un tedioso y risible comienzo.
Durante la primera hora, el director York Alec Shackleton se esfuerza por establecer una serie de situaciones y personajes que le darán contexto al gran robo bancario, lo cual me pareció una buena idea. Desafortunadamente las horribles actuaciones y los constantes clichés del libreto terminan saboteando la narrativa en vez de fortalecerla.
Entre las múltiples sub-tramas que sirven de relleno tenemos el inminente retiro del Oficial Chandler, lo cual contribuye a la depresión que provocó su reciente viudez; el drama doméstico del Oficial Macavoy (Dwayne Cameron) y su esposa Lisa (Sophie Skelton), quien es la hija de Chandler, y acaba de descubrir que está esperando un bebé; las lecciones de vida que recibe Kenny (Michael Rainey Jr.), un joven estudiante víctima de "bullying" con buenas razones para desconfiar de los policías; la investigación de la Agente Rossi (Alexandra Dinu) de Interpol, quien viene siguiendo la pista de los ladrones desde el Medio Oriente, donde tuvieron tratos un criminal que los traicionó; bueno, hasta visitamos la casa del gerente del banco para apreciar su dedicación al trabajo y el afecto de su esposa.
Sin embargo ninguna de esas sub-tramas resulta interesante, y para colmo las actuaciones se sienten rígidas y afectadas, como si fuera la primera vez que los actores ensayan sus respectivos roles. O tal vez los productores contrataron actores locales en Sofía, Bulgaria (donde se filmó la película), y pusieron el dominio del idioma inglés por encima del talento histriónico. Como sea, 211: El Gran Asalto se siente forzada y artificial, con actores desinteresados y escenas aburridas que fluyen sin ritmo ni consecuencia.
Entonces comienza la acción y se revelan las prioridades del director. Las copiosas balaceras evocan inevitablemente la clásica cinta Heat, pero aún así podemos notar la habilidad de Shackleton para crear un caótico conflicto entre los ladrones resguardados en el banco, y las diversas fuerzas policíacas que intentan resolver la crisis a pesar de su falta de organización. Por otro lado, los aciertos de esta segunda mitad se ven interrumpidos por irritantes intentos de drama, como el oficial herido que quiere grabar un video para su esposa, y la pelea verbal entre Chandler y el líder del escuadrón S.W.A.T. que llegó demasiado tarde a la escena del crimen. Imagino que el contrato de Nicolas Cage exige al menos una escena donde pueda gritar libremente, sin importar la consistencia de su personaje. Esa fue la única escena dedicada a los fans de la "Cage-Manía", pues durante el resto de la película parece que está dormido, o pensando en su colección de comics.
Y lo peor es que realmente hay una buena historia escondida entre los interminables rodeos de 211: El Gran Robo: los mercenarios norteamericanos atacando su propio país; el uso de bancos pequeños para lavar grandes cantidades de dinero ilegal; y el atisbo de comentario social representado por el joven Kenny. Todos son adecuados ingredientes para un violento thriller con abundante acción para balancear su mensaje político. Pero obviamente York Alec Shackleton no es un director de actores, sino de "stunts", balaceras y explosiones. Esa faceta de 211: El Gran Robo me pareció excelente; todo lo demás se convierte en el lastre que termina hundiendo la película. En conclusión: el auténtico robo fue el cheque que se llevó Nicolas Cage por participar en este proyecto.
Calificación: 7 (solo por la acción)

IMDb

Friday, December 14, 2018

Aquaman



Síntomas: El Rey Orm (Patrick Wilson) de la Atlántida quiere declarar la guerra contra los humanos de la superficie, y el único que puede evitarlo es Arthur Curry (Jason Momoa)... pero Arthur no quiere intervenir con el imperio submarino que lo rechazó de niño por su sangre híbrida.

Diagnóstico: No puedo creer que mi película favorita de DC Comics sea sobre un personaje que jamás me había interesado.
Claro, de niño veía la caricatura de Super Friends, y posteriormente leí comics de Justice League donde aparecía Aquaman, pero fuera de eso nunca seguí sus aventuras (aunque siempre me gustó el diseño de Black Manta, su "villano de cabecera").
Por eso fue una gran sorpresa encontrar en la nueva cinta Aquaman un héroe cálido y creíble, con personajes multidimensionales (bueno, en lo posible), y una historia realmente divertida y bien balanceada entre la dualidad del héroe acuático y su legado terrestre.
Lo cual no significa que Aquaman sea perfecta. Lejos de ello, dura más de la cuenta, abarca demasiados eventos (muchos de los cuales debieron dejarse para la secuela) y, para variar, el villano principal es un bebé caprichoso sin profundidad alguna. Pero aún así fue una experiencia (en mi opinión) más satisfactoria que las previas películas de esta mitología, incluyendo Wonder Woman (con la cual también comparte algunos problemas).
Creo que el ingrediente secreto fue James Wan, un respetado director con suficiente influencia para establecer sus propias reglas, en vez de seguir los lineamientos de Zack Snyder y los demás genios que arruinaron (¡varias veces!) el universo cinemático de DC Comics. Y, para lograrlo, Wan hizo lo que todos sabíamos que era inevitable: copiar la fórmula de Marvel.
No lo digo como insulto ni recriminación. Por el contrario, me dio mucho gusto encontrar una película que no le teme a su lado ligero, aunque tampoco descuida el indispensable núcleo emocional que motiva a los personajes. Y tampoco intentaron reinventar la rueda e ignorar los aspectos más populares del personaje a cambio de hacerlo más rudo y "dark". En vez de eso, Jason Momoa se adapta orgánicamente al humor o seriedad de las escenas, encontrando el espíritu del personaje que aún se sentía ausente en Justice League.
Y así, con ayuda de un sobresaliente elenco y múltiples estudios digitales (incluyendo Industrial Light & Magic) Wan forjó un asombroso mundo acuático con exuberante variedad de razas, culturas e ideologías. Pero Arthur no quiere saber nada de eso, hasta que el Rey Orm demuestra el potencial destructivo de la Atlántida sobre el mundo de la superficie (añadiendo el obligatorio mensaje ecológico). Entonces, con ayuda de la Princesa Mera (Amber Heard), Arthur debe enfrentar su destino, encontrar el "mcguffin" en turno que necesita para neutralizar los planes del villano, y aprender algunas duras lecciones sobre las virtudes de un líder. Sí, es tan shakesperiano como suena; y, como dije, hay varias partes de Aquaman que me hicieron bostezar... pero, cuando todo funciona, es tan entretenida y espectacular como las mejores obras de Marvel.
Específicamente: Thor. Las intrigas de la realeza, la riqueza visual del reino de Asgar... perdón, de la Atlántida, el diseño de producción (con toques de The Abyss y Avatar), y hasta el arquetipo del hijo pródigo con legítimo derecho a la corona del padre... hay muchas similitudes entre las películas de Thor y Aquaman. Lo cual, repito, no es una queja, sino una celebración de un nuevo paradigma (perdón por usar esa palabra) que, con suerte, tendrá suficiente éxito económico para abrir los ojos de los ejecutivos de Warner Bros. empeñados en arreglar lo que no estaba roto.
No quiero extenderme más (a diferencia de Aquaman). Solo mencionaré algunas de las cosas que más disfruté en esta película: la relación de Arthur con sus padres (Temuera Morrison y Nicole Kidman); la quimica entre Arthur y Mera; la pelea en Italia; la influencia lovecraftiana en la Fosa y el Océano Oculto (seriamente pensé que Cthulhu aparecería en cualquier momento, pero solo fue Julie Andrews); Dolph Lundgren en una película "real"; y, finalmente, la breve pero contundente aparición de Black Manta (Yahya Abdul-Mateen II), un villano secundario cuya historia de origen y relación con Aquaman me pareció más interesante que la del Rey Orm (hasta su nombre suena aburrido).
Sí, también hay momentos de Aquaman que no funcionan; largos segmentos de tedioso relleno (como todo el asunto del coliseo), y un par de actores que se sienten fuera de lugar entre el caos digital de los Siete Reinos Marítimos. Pero, comparándola con las solemnes cintas de DC Comics, Aquaman fue tan subversiva e inesperada como la original Guardians of the Galaxy. Suena como hipérbole (y quizás lo sea), pero ya quiero verla de nuevo. La segunda vez voy a contar cuántas veces Arthur es interrumpido por una explosión. Deben ser casi diez.
Calificación: 9 (tal vez mañana será 8.5, pero en este momento estoy muy entusiasmado con una buena película de DC Comics)

IMDb

Thursday, December 13, 2018

All the Creatures Were Stirring



Síntomas: Jenna (Ashley Clements) y Max (Graham Skipper) están solos en Nochebuena, y deciden ir al teatro, donde se presentan cinco historias cortas de horror navideño.

Diagnóstico: La más reciente antología de terror con tema navideño fue A Christmas Horror Story, del 2015 (al menos fue la última que vi), y ahora la pareja de David y Rebekah McKendry incorporan ese mismo concepto en All the Creatures Were Stirring, una colección de seis relatos cortos que exploran diversos aspectos de la Navidad con funestas consecuencias... tanto para los personajes como para el público.
Bueno, quizás estoy exagerando. En realidad All the Creatures Were Stirring no fue exactamente mala, sino solo... desganada. Parecería que los realizadores quedaron conformes con las primeras ideas que llegaron a sus cabezas, y decidieron filmarlas sin cuestionar su lógica, estructura, o mensaje. Y lo peor es que ni siquiera son historias originales. Casi todas están "inspiradas" en alguna obra previa, limitando aún más su potencial y reduciendo las débiles sorpresas que ofrece al espectador.
Por cierto, el título de la película y sus segmentos son citas del famoso poema navideño "A Visit from St. Nicholas", también conocido como "'Twas the Night Before Christmas", el cual ha sido eterno objeto de parodias, desde Mad Magazine y The Simpsons, hasta Family Guy y Saturday Night Live. Es la primera de muchas extrañas decisiones que contribuyen a la peculiar identidad de All the Creatures Were Stirring, lo cual a veces me pareció bueno, y otras veces frustrante.
En la primera historia, "The Stockings Were Hung", vemos el clásico intercambio de regalos en una oficina, excepto que no todos saldrán vivos. El relato incluye algunos ingeniosos giros, un poco de sangre, y una acertada parodia de estas forzadas "convivencias corporativas" que muchos hemos sufrido. Aunque definitivamente copia elementos de cintas como The Belko Experiment y la reciente Office Uprising.
La segunda historia, "Dash Away All", se enfoca en un comprador de última hora que dejó sus llaves adentro del coche en el solitario estacionamiento de un centro comercial. Los McKendry manejan bien el suspenso de este segmento, así como el misterio de las mujeres que intentan ayudar al despistado hombre. Sin embargo, no pasa de ser una confusa copia de It Follows.
El tercer segmento, "All Through the House", fue mi favorito, no solo por la ácida actitud de Chet (Jonathan Kite), un típico "grinch" que detesta la Navidad y solo quiere que lo dejen tranquilo, sino por las surrealistas consecuencias de los espíritus (?) que intentan cambiar su actitud. El relato está obviamente basado en A Christmas Carol, pero tiene un buen sentido del humor y meta-referencias al venerable cine navideño del siglo veinte (sí, como It's A Wonderful Life).
A continuación viene el peor segmento, "Arose Such a Clatter", donde un fotógrafo atropella un venado con inesperadas consecuencias. No, perdón; las consecuencias son totalmente previsibles. Es una "creature feature" tan minimalista que ni siquiera vemos a la criatura; aunque quizás fue mejor así, tomando en cuenta la mediocridad técnica y creativa de esta historia.
En el quinto segmento, "In a Twinkling", encontramos a Steve (Morgan Peter Brown) preparándose para pasar la Navidad aislado del resto del mundo; y entonces llegan Gabby (Constance Wu) y sus amigos para que no celebre solo. Para ser justos, es la historia más original de la colección; pero al mismo tiempo no tiene sentido, ni es consistente con sus propias reglas. Aquí no hay comparación posible, porque realmente se salieron del molde.
Finalmente, "And To All a Good Night" nos muestra el final de la velada para Jenna y Max, después de ver todas estas historias en una especie de teatro "avant garde" cuyos actores podrían ser cómplices de algo más siniestro.
Como dije, la mayoría de los cortos fueron decepcionantes por su concepto o ejecución; sin embargo, me gustó el talento de los directores/guionistas para capturar inmediatamente el carácter de los personajes y la atmósfera de sus modestas locaciones. Hay muy buenas ideas en All the Creatures Were Stirring; lamentablemente tienden a quedarse cortas, o a extraviarse entre las añejas fórmulas que las rodean.
La ventaja de las antologías es que nunca son aburridas, y All the Creatures Were Stirring mantiene un ritmo ágil sin rastro alguno de relleno ni indulgencias creativas. He visto mejores muestras de este formato (como la mencionada A Christmas Horror Story), pero creo que All the Creatures Were Stirring está un par de escalones abajo, junto a otras colecciones de horror (con o sin tema específico), como XX o Late Night Double Feature. En resumen: no fue el regalo de Navidad que esperaba, pero hubiera sido peor encontrar el árbol vacío.
Calificación: 6.5

IMDb

Wednesday, December 12, 2018

The Christmas Chronicles



Síntomas: Kate y Teddy Pierce (Darby Camp y Judah Lewis) ponen una trampa para filmar a Santa Claus (Kurt Russell) entregando regalos, pero accidentalmente interrumpen su recorrido y hacen que pierda sus renos y su bolsa de regalos. Entonces los hermanos deben ayudarlo a recuperar su propiedad y restaurar el espíritu de la Navidad.

Síntomas: Generalmente prefiero las películas navideñas aderezadas con horror (Silent Night) o violencia (Die Hard). No estoy en contra del "espíritu navideño", pero tampoco me parece suficientemente interesante para sustentar una película entera. Por eso tenía bajas expectativas sobre The Christmas Chronicles, la más reciente incursión de Netflix en territorio que antes pertenecía casi exclusivamente a Hallmark y Lifetime. Y, afortunadamente, el resultado fue mejor de lo que esperaba, aunque no logró curar mi apatía por las festividades de esta temporada.
Para ahorrar tiempo diré de una vez que el factor clave de The Christmas Chronicles (en mi humilde opinión) fue Kurt Russell en el papel de Santa Claus. Tal vez no sea una actuación realmente "buena", pero Russell agrega la chispa necesaria para enriquecer una historia al mismo tiempo tradicional por sus valores morales, y ligeramente subversiva en la actitud de los personajes, burlándose gentilmente de los clichés navideños sin ofender al espectador. En resumen: una inocua distracción con iguales dosis de risas e inspiración.
Hablando de lo cual, el director Clay Kaytis tomó la acertada decisión de evadir cuestiones religiosas, pero sin ignorar el significado espiritual de la celebración. Los niños Kate y Teddy sufrieron una reciente tragedia que aún no han superado; y su aventura con Santa Claus podría ayudarlos a aceptar el pasado y ver el futuro con renovado optimismo. Como dije, lecciones tradicionales con un tono moderno para atraer a las nuevas generaciones inmunes a la cursilería del clásico cine navideño (desde luego respeto la importancia de cintas como It's A Wonderful Life, pero ¿la han visto recientemente?)
Además de Kurt Russell (y un apropiado cameo de cierta persona al final de la película), el resto del elenco cubre sus papeles sin pena ni gloria. Los niños Darby Camp y Judah Lewis son simpáticos a pesar de sus "travesuras", y manejan con realismo los altibajos emocionales de la historia. Igualmente aprecié las breves apariciones de actores como Oliver Hudson, Vella Lovell y Lamorne Morris, cuyas series televisivas disfruto (Splitting Up Together, Crazy Ex-Girlfriend, y New Girl, respectivamente)(Ah, y Hudson también es hijastro de Kurt Russell).
Finalmente, los valores técnicos de The Christmas Chronicles reflejan los generosos bolsillos de Netflix, pues pueden pagar excelentes efectos digitales, perfectas locaciones, y la música del veterano Christophe Beck. Tan solo en esas tres categorías podemos confirmar la enorme distancia existente entre The Christmas Chronicles y las películas navideñas de Hallmark y Lifetime.
Nota adicional para fans del cine ochentero: uno de los productores de The Christmas Chronicles es Chris Columbus, lo cual explica (aunque no disculpa) las desvergonzadas similitudes entre esta cinta y su seminal obra Adventures in Babysitting (1987). En ambas tenemos a dos hermanos y un adulto extraviados en la ciudad de Chicago, con aventuras que incluyen persecuciones automovilísticas, conflictos con una pandilla criminal, y la resolución de una crisis por medio de una oportuna canción de "blues". Si Columbus no fuera parte de la producción, podríamos esperar una demanda por robo de propiedad intelectual, o algo así.
Pero, bueno... a fin de cuentas la fórmula funciona, y The Christmas Chronicles ofrece una historia dinámica con apropiadas lecciones morales y una divertida versión de Santa Claus con matices de Snake Plissken para balancear su benevolencia. Yo hubiera preferido algo más cercano a “Escape from Chicago”, pero The Christmas Chronicles cumplió su misión de amor y paz sin necesidad de violencia. Y sin excesiva cursilería.
Calificación: 7.5

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Monday, December 10, 2018

Slay Belles



Síntomas: Las jóvenes Sadie (Hannah Wagner), Dahlia (Susan Slaughter) y Alexi (Kristina Klebe) publican videos de "exploración urbana" en su vlog “Adventure Girls”. Su más reciente proyecto consiste en visitar "Santa Land", un parque de diversiones con tema navideño que lleva varias décadas abandonado. Pero lo que encuentran destruye todo lo que creían saber sobre la Navidad.

Diagnóstico: Aunque está co-producida por Darren Lynn Bousman, y tiene una vistosa secuencia de créditos iniciales (alguien tomó un curso de Trapcode Particular), Slay Belles no puede disimular su bajo presupuesto y producción semi-amateur. Desde las actuaciones hasta la edición revelan severas limitaciones técnicas y creativas... pero su irrefrenable energía y sentido del humor convierten Slay Belles en una experiencia más divertida de lo que imaginé posible.
Esto no significa que sea una buena película. Además de las actuaciones y edición, el libreto de Slay Belles (juego de palabras con la frase navideña "Sleigh Bells") deambula sin rumbo durante largo rato, hasta que recuerda su propósito como "horror navideño" y por fin empieza a unir sus múltiples elementos en una "creature feature" surrealista y ocasionalmente ingeniosa; pero hará falta bastante paciencia y buena voluntad para encontrar sus aciertos entre su confusa narrativa.
O quizás no hace falta tanta paciencia. Slay Belles apenas rebasa una hora de duración, añadiendo diez minutos de leeeentos créditos finales, donde agradecen a los donadores de IndieGoGo que hicieron posible el proyecto. Y, para ser justos, el desempeño del director/escritor/editor/productor/compositor/supervisor de efectos especiales "Spooky" Dan Walker en todas esas áreas justifica los donativos que financiaron esta incursión en el cine independiente de terror, donde los estándares son más flexibles, y los fans (como yo) son más tolerantes a los defectos, siempre y cuando el resultado sea medianamente entretenido.
Kristina Klebe, Susan Slaughter y Hannah Wagner interpretan a las intrépidas videógrafas que combinan "cosplay" con incursiones ilegales en sitios abandonados para deleite de sus fans. Klebe (Tales of Halloween, Don't Kill It) es la única con experiencia significativa, y logra crear un personaje ligeramente realista (en el contexto de las B-Movies, desde luego) que reconoce a tiempo el peligro de Santa Land, y decide colaborar con Santa Claus para vencer al monstruo que las acecha.
Ah, perdón. ¿No había mencionado a Santa Claus? ¿Ni al demonio Krampus? Al principio de Slay Belles parece que nos espera una simple cinta "slasher", o un cansado refrito de "porno tortura", pero lo que las muchachas encuentran en Santa Land es un "hillbilly" sucio y ligeramente desequilibrado que asegura ser el auténtico Santa Claus. Y los asesinatos que han plagado al pueblo cercano no fueron cometidos por un oso hambriento (como aseguran los ineptos policías), sino por Krampus, quien escapó de su prisión para devorar a los niños que se portan mal. Afortunadamente "Santa", interpretado por el veterano Barry Bostwick (The Rocky Horror Picture Show, Megaforce), es el mejor personaje de la película, balanceando benevolencia con vulgaridad para rescatar sus escenas (y la película entera), e incluso añadiendo un poco de emoción al inesperado final.
También merece mención la cinematografía de Graham Robbins, quien baña las raquíticas locaciones con luces de colores para darle a la cinta una auténtica atmósfera navideña; desafortunadamente no le alcanzó el dinero para una buena luz principal en las escenas nocturnas, cuya pobre iluminación hace casi imposible discernir lo que está pasando. Pero, por lo demás, su abigarrada técnica revela buena ambición artística y le da un agradable estilo visual a la cinta.
El mes de Diciembre generalmente trae múltiples muestras de "horror navideño", pero parece que este años nos portamos mal, y no hubo muchos "regalos" bajo nuestro árbol cinematográfico (perdón). Por eso Slay Belles gana una escueta recomendación, llenando un nicho que generalmente disfruto, y con suficiente humor y "gore" (casi invisible por la mencionada oscuridad) para justificar 77 minutos invertidos en ella. Además, estoy seguro de que "Spooky" Dan Walker (obviamente devoto de Anton LaVey) podría hacer algo mucho más interesante con mas tiempo y dinero. A pesar de sus problemas, Slay Belles es una vistosa tarjeta de presentación que podría abrirle las puertas de Hollywood para realizar su genuina visión.
Calificación: 6.5

IMDb

Saturday, December 8, 2018

Kin: El Legado (Kin)



Síntomas: Mientras explora un edificio abandonado, el niño Elijah Solinski (Myles Truitt) encuentra una exótica arma de increíble poder destructivo. Entonces Elijah y su hermano Jimmy (Jack Reynor) deben escapar de una pandilla criminal, y de los misteriosos humanoides que quiere recuperar su propiedad.

Diagnóstico: Al menos debo reconocer que Kin: El Legado, tomó un camino distinto para contar una típica historia de jóvenes incomprendidos desafiando las reglas y superando sus inseguridades para triunfar sobre la adversidad. Los puntos básicos del género "young adult" están indudablemente presentes (protagonistas oprimidos, rebelión juvenil, y una conspiración donde nada es lo que parece), pero los directores/guionistas Jonathan y Josh Baker no se inspiraron en una novela, lo cual permitió crear una historia bien balanceada que no necesita personajes adicionales ni forzados rodeos para complacer a los fans de algún exitoso libro (como ha ocurrido con prácticamente todas las películas de este estilo).
De hecho, creo que Kin: El Legado funcionaría igualmente bien si no incluyera elementos fantásticos, y solo se enfocara en el drama familiar del joven Elijah y su hermano Jimmy, atrapados en una situación complicada que los obliga a emprender la fuga acompañados por Milly (Zoë Kravitz), una bailarina exótica que encontraron en el camino. Así, durante la mitad de la película, Kin: El Legado parece un melodrama "indie" sobre jóvenes rechazados por la sociedad en busca de un nuevo comienzo para su disfuncional "familia postiza". A pesar de ser hermanastros, Elijah y Jimmy realmente no se conocen, y me gustó su interacción conforme desarrollan una relación fraternal forjada por momentos de crisis. Por su parte, Milly aporta algunas duras lecciones que aprendió a lo largo de la tortuosa vida que la llevó a bailar en un "table dance" rural. Sí, como dije, Kin: El Legado no es una aventura juvenil como las demás. Lo cual me pareció generalmente bueno, aunque de vez en cuando comete sus propios errores que contaminan sus aciertos.
El principal problema es justamente ese choque de géneros. Los destellos de ciencia ficción parecen incongruentes con el resto de la película, y solo hasta el tercer acto logran integrarse con cierta consistencia... aunque al final dejan más preguntas que respuestas. Y, como siempre, los directores deben apoyarse en la ineptitud de sus personajes para evitar que la cinta termine prematuramente.
Sin embargo el reparto supera esos problemas con sinceras actuaciones que nos ayudan a aceptar el comportamiento irracional y malas decisiones de los personajes; y hasta podríamos tomarlo como un mensaje sobre el entorno cultural que inculcó esa tendencia a romper las reglas e ignorar la autoridad. Myles Truitt interpreta a Elijah como un niño inteligente, pero demasiado inocente para reconocer el peligro que representa su aventura. Jack Reynor (Sing Street) nos muestra el buen corazón de Jimmy, pero sin ignorar el egoísmo que lo orilló a tomar la ruta fácil del crimen. Y James Franco ofrece otra excéntrica actuación como un peligroso criminal con más interés en la venganza que en la estabilidad de sus "negocios".
Finalmente, los mencionados elementos fantásticos de Kin: El Legado me parecieron sobresalientes tanto visual como conceptualmente. Los efectos especiales son esporádicos, pero de gran calidad; y, en vez de perder el tiempo explicando la mitología detrás del gran misterio, los directores prefieren darnos pistas para sacar nuestras propias conclusiones... las cuales se verán destrozadas por el gran "twist" del final, al mismo tiempo ingenioso y ligeramente convencional.
Yo esperaba una inocua fantasía "young adult", pero Kin: El Legado resultó ser un ambicioso híbrido de drama familiar y ciencia ficción cuya fusión de estilos tropieza de vez en cuando, pero sin perder el dinamismo y energía que nos mantiene cautivos hasta el final. Kin: El Legado no me pareció tan buena como Midnight Special, pero la ubicaría más o menos al mismo nivel de At First Light, revelando una nueva fase de la aventura juvenil realizada con más imaginación y menos atención a los requerimientos mercadológicos del género. Tal vez con más películas como Kin: El Legado, el término "young adult" dejará de parecer insulto.
Calificación: 8

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Friday, December 7, 2018

Hell Fest: Juegos Diabólicos (Hell Fest)



Síntomas: Natalie (Amy Forsyth) y sus amigos visitan "Hell Fest", un parque de diversiones dedicado al horror en todas sus formas. Lo que no saben es que un asesino usa el parque para matar impunemente, ocultando sus crímenes entre las sangrientas exhibiciones.

Diagnóstico: Antes que nada... me gustaría que Hell Fest fuera real. Generalmente no me entusiasman los parques de diversiones (demasiada caminata) pero, como fan del horror, sería divertido visitar un sitio como el que propone esta película, lleno de exhibiciones, actores y espectáculos en vivo que celebran mi género favorito del entretenimiento popular. Es como Halloween para adultos.
Desafortunadamente el concepto del parque fue una de las pocas cosas memorables de Hell Fest, una muestra de cine slasher bien producida, pero con un argumento muy flojo que termina desperdiciando sus pintorescas locaciones.
Hablando de locaciones, la reciente Blood Fest también se ubicó en un "parque temático" de terror, pero en aquella cinta todos los visitantes eran víctimas de los maniáticos organizadores, mientras que en Hell Fest el asesino trabaja solo, escondiéndose detrás de una máscara (naturalmente) mientras acecha a varios jóvenes que creen que todo es parte del juego, hasta que es demasiado tarde.
Si los protagonistas fueran menos antipáticos, tal vez sería posible sentir un poco de angustia conforme se acercan a su inevitable destino. Pero su frívola actitud y tediosas conversaciones (principalmente sobre asuntos románticos), no inspiran simpatía ni preocupación por su supervivencia. Algunos directores emplean esta estrategia para ponernos de parte del asesino y hacer más divertidas las muertes de personajes que fueron intencionalmente diseñados como víctimas desechables... pero en esos casos el asesino debe tener una vibrante personalidad (como Freddy Krueger), o algún "gimmick" interesante (como Art en Terrifier). Sin embargo el asesino de Hell Fest es una figura anónima sin motivación ni carácter, amparándose en la estupidez de sus víctimas para matar una y otra vez sin ser descubierto.
Además, el número de "kills" es relativamente bajo para una película de noventa minutos, lo cual significa que durante la mayor parte del tiempo tenemos que acompañar a Natalie (Amy Forsyth), Brooke (Reign Edwards), Taylor (Bex Taylor-Klaus) y sus respectivos novios por las instalaciones de Hell Fest. Lo cual, como dije, es divertido en un simple nivel "turístico". Pero como experiencia de terror, la cinta carece de tensión, energía y creatividad para capturar nuestra atención.
Por el lado positivo, la clasificación "R" permite un par de muertes bastante sangrientas y un tercer acto ligeramente más intenso donde se desafía (parcialmente) la típica fórmula de la "chica final" (o chico). La cinematografía bañada en vivos colores añade un estilo visual muy distintivo, en vez de los tonos fríos y deslavados comunes en este sub-género. Y, desde luego, el director Gregory Plotkin deja la puerta abierta para una secuela, lo cual significa que Hell Fest no ofrece todas las respuestas a su tenue misterio.
A pesar de todo, la cinta logra entretener con su particular visión del cine slasher; y, como dije, me pareció estimulante la visita a este parque de diversiones imaginario, lo cual basta para recomendar Hell Fest, con la advertencia de que funciona mejor como catálogo de decoraciones que como cinta de terror. Nunca creí que fuera posible escribir esa frase.
Calificación: 7

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