Monday, November 29, 2021

The Protégé



Síntomas: Tras la muerte de su mentor, la asesina profesional Anna (Maggie Q) emprende una implacable misión de venganza que la llevará hasta donde nunca quiso llegar.

Diagnóstico: Como he mencionado en muchas (demasiadas) ocasiones, me gusta el cine de acción con protagonistas femeninas... pero me decepciona la constante repetición del mismo argumento que ya se convirtió en un cliché, y amenaza con hundir el sub-género cuando apenas empezaba a ganar fuerza.
Cierto, esta tendencia feminista no es nueva, pero ha prosperado en años recientes gracias a cintas como The Villainess, The Assassin, Gunpowder Milkshake, Ava, Anna, y Kate (en poco tiempo la lista será suficiente para llenar una crítica entera).
Y ahora The Protégé nos ofrece otra versión de la asesina en busca de venganza. Afortunadamente el veterano director Martin Campbell (The Foreigner) y el guionista Richard Wenk (The Magnificent Seven) incorporaron algunas sorpresas para sazonar la receta y extender un poco su fecha de caducidad. Por el lado negativo, The Protégé también incluye complicaciones innecesarias que casi me arruinaron la película por su artificialidad y anacronismo.
No quiero revelar las sorpresas de la película (buenas o malas), pero su principal problema (en mi humilde opinión), gira en torno a Michael Keaton.
No me malinterpreten. Me gusta mucho el trabajo de Michael Keaton en prácticamente todo lo que hace (desde roles "de prestigio", como Birdman, hasta sus ocasionales incursiones en B-Movies). El problema es que su personaje en The Protégé rompe el flujo de la trama, obliga a la protagonista a tomar decisiones absolutamente ridículas, y se convierte en un "mcguffin" humano que desvía la atención de Anna (y la nuestra) del objetivo primario. Ah, y también prolonga la duración de la cinta, lo cual requiere más relleno, más situaciones inverosímiles, y un "twist" contraproducente para el impacto emocional de la historia.
Bueno, al menos estos problemas significan que The Protégé no fue tan idéntica a las demás como yo esperaba.
Y ahora, por el lado positivo... Maggie Q (nombre real: Margaret Denise Quigley).
Su carrera empezó en Asia (¡bajo la tutela de Jackie Chan, nada menos!), y si bien ha mantenido una filmografía balanceada entre múltiples géneros, sus papeles más memorables pertenecen al cine de acción (Mission: Impossible III, Live Free or Die Hard). Por eso fue un placer encontrarla como protagonista de su propia película, donde no solo luce su carisma y talento como actriz, sino una habilidad física comparable con Charlize Theron y Milla Jovovich (aparentemente Maggie Q realizó algunos de sus "stunts", incluyendo un espectacular "die harding" a la mitad de la película).
Tan solo por Maggie Q recomendaría The Protégé (y ni siquiera he mencionado a Samuel L. Jackson, Robert Patrick, y la cinematografía de David Tattersall), y espero que la cinta tenga suficiente éxito para inspirar una secuela, o al menos para conseguirle proyectos más diversos y creativos a esta dinámica actriz. Habiendo dicho eso, otro refrito de acción sería preferible en vez de regresar a los roles de "mejor amiga" o "madre preocupada". Bajo ese criterio, el cliché de "asesina profesional" podría ser el pasaporte que muchas actrices necesitan para escapar el sexismo de Hollywood. Ya no voy a quejarme cuando llegue la siguiente película con esta premisa.
Calificación: 8

IMDb

Sunday, November 28, 2021

Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City (Resident Evil: Welcome to Raccoon City)



Síntomas: En 1998, una epidemia de zombies se extiende por Ciudad Raccoon, y varios de sus habitantes tratan de sobrevivir mientras investigan el origen de la plaga.

Diagnóstico: Hace un par de años la película Doom: Annihilation (2019) me pareció objetivamente mala... pero al mismo tiempo disfruté su fiel recreación de las criaturas, atmósfera, y premisa general del videojuego Doom, uno de mis favoritos de toda la vida.
Creo que ocurrirá lo mismo con Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City: una mediocre película por sí misma, pero con suficiente valor artístico y nostálgico para satisfacer a los fans del videojuego. Sin embargo, probablemente será una enorme decepción para el público que solo conocía la saga cinematográfica del director Paul W.S. Anderson.
Sin ser devoto de esa franquicia, eventualmente aprendí a respetar el inquebrantable compromiso de Milla Jovovich en el icónico papel de "Alice", y las descabelladas ideas de Anderson que nos llevaron desde las calles de Ciudad Raccoon hasta el catastrófico futuro post-apocalíptico de la Tierra (mi favorita fue Resident Evil: Extinction). A pesar de su insulsa narrativa, no podemos negar la épica visión del director y su talento para el espectáculo libre de sustancia.
Por el contrario, Resident Evil: Bienvenidos a Ciudad Raccoon propone un rescate de la atmósfera sucia y oscura de los videojuegos originales, así como sus claustrofóbicas locaciones donde los personajes vagan sin rumbo mientras enfrentan criaturas que rebasan el concepto del "zombie" tradicional. Fue una decisión audaz, y admiro el valor del director/escritor Johannes Roberts (47 Meters Down, The Strangers: Prey at Night) por intentar un "reboot" tan radical; desafortunadamente Resident Evil: Bienvenido a Ciudad Raccoon falló en todos los niveles, excepto en reproducir el tono y estética que capturó a los fans hace veinticinco años. Si a mi me gustó una bazofia como Doom: Annihilation, no voy a negar el placer culposo de una mala película que por lo menos hizo algo bien.
Los valores técnicos de Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City cumplen las metas de la cinta con variable calidad. La sangre fluye en abundancia, la cinematografía de Maxime Alexandre es apropiadamente turbia, y las criaturas siguen los diseños originales, combinando efectos prácticos y digitales de aceptable realismo (al menos para un videojuego).
Los actores no son malos; el problema es el libreto que no sabe establecer a los personajes más allá de sus rasgos básicos: Leon S. Kennedy (Avan Jogia) es un policía novato que debe probar su aptitud; Jill Valentine (Hannah John-Kamen) es buena con las armas; Brian Irons (Donal Logue) es el Jefe de Policía que abandona su puesto cuando la situación se complica; los hermanos Claire (Kaya Scodelario) y Chris Redfield (Robbie Amell) tienen cuentas pendientes con la Corporación Umbrella; y Albert Wesker (Tom Hopper) es el "comodín" del grupo... tal vez un aliado, o tal vez un traidor. No sentí interés alguno por estos personajes, ni por el débil drama que generan a lo largo de la "historia", la cual consiste en una serie de escenarios donde encuentran peligros cada vez mayores. Sí, exactamente como un videojuego, pero más aburrido porque yo no estoy jugando, sino viendo a otros jugar... y ni siquiera bien.
No puedo creerlo, pero hubiera preferido otro refrito de Anderson/Jovovich en vez de este anémico "reboot" que intentó ser más horror que acción... y fracasó en ambos niveles. Creo que voy a jugar Yet Another Zombie Defense un par de horas, pues hasta ese humilde juego "indie" será una experiencia zombie más divertida que Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City.
Calificación: 6 (solo por las criaturas)

IMDb

Friday, November 26, 2021

Black Friday



Síntomas: Durante la venta anual del "Viernes Negro", los empleados de la tienda We Luv Toys se preparan para recibir una horda de compradores frenéticos; pero la situación se complica cuando una extraña mutación convierte a los clientes en salvajes asesinos.

Diagnóstico: Claro, los zombies ya se usaban como metáfora del consumismo desde la original Dawn of the Dead (1978); pero la nueva película Black Friday complementa el mensaje denunciando la codicia corporativa, la incompetencia laboral, y la crueldad de la gente que olvida la decencia cuando hace sus compras navideñas. Nadie negará que el director Casey Tebo tenía un propósito válido y concreto para contar esta historia; lo único que le faltó fue más dinero para realizar su visión, y un poco de disciplina para controlar su exuberante entusiasmo.
Por el lado negativo tenemos un errático libreto que fragmenta la cinta en sub-tramas de variable interés; una serie de crisis que se resuelven de la manera más absurda posible (por ejemplo, el asunto del montacargas); y un escuálido "Viernes Negro" que necesitaba más "extras" y mejores locaciones para representar el caos y desenfreno de esta festividad (¿podemos llamarle "festividad"? Supongo que así la ven los dueños de las tiendas).
Afortunadamente Black Friday tiene aspectos positivos para balancear sus fallas, empezando por un entusiasta reparto que toma en serio sus papeles, pero sin ignorar el humor inherente de la situación: una batalla literal entre clientes y empleados donde las frustraciones acumuladas durante años explotan en sangre y violencia. Probablemente Black Friday será una experiencia catártica para cualquier persona en el ramo de ventas que alguna vez soñó con aplastar el cráneo de un comprador irrespetuoso, o demoler la tienda que atormenta a sus empleados.
El director Casey Tebo y el guionista Andy Greskoviak asignan personajes para representar los vicios del comercio moderno, desde la indiferencia del gerente Jonathan (Bruce Campbell), hasta la indolencia de los empleados con espíritus marchitos como Ken (Devon Sawa) y Archie (Michael Jai White). Pero también hay jóvenes como Marnie (Ivana Baquero), Ryan (Chris Godecki) y Emmett (Louie Kurtzman), que aún tienen ilusiones de ascenso económico; y empleados tóxicos como Brian (Stephen Peck), el jefe de piso acostumbrado a abusar del escaso poder que le confiere su puesto. ¿Mencioné que hay demasiadas sub-tramas?
Por cierto, no negaré que Bruce Campbell fue mi razón principal para ver Black Friday. Me hubiera gustado que tuviera un rol más activo, matando zombies y salvando el día, al estilo de Ash en Evil Dead; pero en vez de eso interpreta al "villano corporativo", un papel más apropiado para su edad, y además compatible con su sarcástico estilo de actuación.
Finalmente, mención especial para los múltiples estudios de efectos especiales que participaron en Black Friday (como MUFX, Norman Cabrera Monsters y Autonomous FX). Su trabajo no siempre es realista, pero aprecié la creatividad de los diseños y las delirantes imágenes que nos distraen de las patéticas "multitudes" de veinte personas y la mega-tienda de juguetes con estantes vacíos. O tal vez así es la nueva realidad del "Viernes Negro" en esta época de compras en línea...
Calificación: 7.5

IMDb

Wednesday, November 24, 2021

Paranormal Activity: Next of Kin



Síntomas: La joven Margot (Emily Bader) siempre quiso saber por qué su madre la dio en adopción; entonces descubre que su familia biológica vive en una comunidad Amish, y decide visitarlos para conocer más sobre su pasado.

Diagnóstico: ...y, desde luego, su amigo Chris (Roland Buck III) (¿o es su novio? No estoy seguro) quiere filmar un documental del encuentro, no solo por su valor emocional, sino también para explorar las tradiciones de la secta religiosa Amish, dedicada a mantener un estilo de vida rústico y espiritual para evitar las tentaciones de la sociedad moderna.
Esa es la excusa de Paranormal Activity: Next of Kin para adoptar la técnica de "found footage" que ha utilizado esta popular franquicia a lo largo de siete películas. Sin embargo, ahí terminan las similitudes.
Paranormal Activity: Next of Kin (estrenada en la región norteamericana de Paramount+, aunque ya está disponible en Prime Video canadiense) rompe la tradición con un argumento que deja atrás las casas embrujadas y las cámaras de seguridad para enfocarse en las cuestionables prácticas de una secta religiosa. Y aunque admiro la intención de cambiar la fórmula y extender el repertorio de la saga, no bastó para hacer una buena película.
El formato documental podrá ser distinto en el contexto de Paranormal Activity (donde casi siempre se usaban videos interiores de una casa embrujada), pero de ninguna manera es nuevo en el mundo del "found footage"; por eso Paranormal Activity: Next of Kin gasta la primera media hora en clichés que ya conocemos de memoria, incluyendo la introducción de los personajes, sus funciones durante la filmación (sorpresa: el técnico de sonido también es el "comic relief"), y la inevitable tragedia del pasado que intenta añadir emociones al horror. La única que destaca en esta tediosa rutina es Margot misma, no porque el personaje sea particularmente interesante, sino por la sincera energía de la actriz Emily Bader (¿es mi imaginación, o se parece mucho a Alison Brie?) Su carisma nos mantiene enganchados durante un rato, pero después de cuarenta minutos de rodeos irrelevantes ya estaba listo para abandonar la película. Entonces llega la primera "actividad paranormal", y parece que la cinta por fin encontró su camino.
No... falsa alarma. El relleno continúa hasta el tercer acto, cuando por fin se revela el gran secreto de la secta, y empieza el horror en forma. Lástima que tampoco fue muy terrorífico, aunque admito que tiene un par de momentos tenebrosos que revivieron temporalmente mi interés antes de llegar al ambiguo final, con su obligatoria escena adicional para preparar una secuela.
Tal vez Paranormal Activity: Next of Kin hubiera sido más tolerable como genérica película de "found footage", sin relación con el universo creado por Oren Peli. Así no habría expectativas ni comparaciones con las previas cintas que, a pesar de sus altibajos, obtuvieron buenos resultados dentro de su limitado esquema narrativo, más enfocado en suspenso que en el horror religioso de esta nueva película.
Y lo peor es que Paranormal Activity: Next of Kin cuenta con el apoyo de dos luminarias del horror contemporáneo: el director William Eubank (The Signal, Underwater), y el guionista Christopher Landon (Happy Death Day, Freaky). No sé qué habrá pasado; tal vez no tenían interés en el material, o algún ejecutivo metió la mano para "mejorar" la película (normalmente esperaría eso de un estudio grande como Paramount, pero no de Blumhouse, que generalmente concede libertad creativa a los cineastas); el punto es que Paranormal Activity: Next of Kin parece una torpe cinta de terror realizada por novatos que eligieron la estética "found footage" para ocultar su inexperiencia.
Lo mejor que puedo decir es que Paranormal Activity: Next of Kin me inspiró a revisitar la cinta original. Después de todo ya pasaron catorce años de secuelas e imitaciones, y me gustaría saber si Paranormal Activity aún puede crear altos niveles de tensión con el simple truco de apuntar una cámara estática a una recámara suburbana. Quién hubiera pensado que salir de la casa arruinaría la saga.
Calificación: 6 (solo por las escenas del pozo)

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Monday, November 22, 2021

Broadcast Signal Intrusion



Síntomas: Durante su monótono trabajo nocturno en una televisora de Chicago, James (Harry Shum Jr.) descubre viejas grabaciones de transmisiones piratas que interrumpieron la programación en los años ochentas. Entonces James empieza a investigar el origen de esas "intrusiones" porque cree que están relacionadas con una tragedia de su pasado.

Diagnóstico: Horror, conspiraciones, paranoia, y un poco de sangre: Broadcast Signal Intrusion es mi tipo de película, no solo por sus ingredientes, sino por la oblicua construcción de un misterio que podría tener muchas respuestas, o tal vez ninguna.
Para bien o para mal, Broadcast Signal Intrusion es otro parsimonioso experimento "indie" con grandes ideas expresadas por medio de intensas actuaciones, excelente cinematografía, y un libreto ocasionalmente ilógico, pero siempre un paso adelante de nuestra imaginación.
Y también tenemos las "transmisiones piratas" que constituyen dosis concentradas de terror, diseñadas para infiltrarse en el subconsciente con perturbadoras imágenes y estridentes sonidos de incierto origen o intención... ¿serán mensajes de otro planeta? ¿Del "más allá"? ¿O simplemente una broma de "hackers" noventeros?
Olvidé mencionar que Broadcast Signal Intrusion se desarrolla en el año 1999, lo cual añade una deliciosa nostalgia por la tecnología de aquella época y las comunidades que se formaban a su alrededor. Los "boletines electrónicos" (también conocidos como "BBS") (mis favoritos eran El Sol del DF, Tierras Extrañas, y Coyoacán BBS, en caso de que alguien los recuerde), las grabadoras de 3/4, y las colecciones de videos "raros" en casetes Beta fueron componentes esenciales de mi juventud (bueno, "juventud" es un término relativo), y me gustó ver estas reliquias históricas retratadas con tanto afecto y precisión en Broadcast Signal Intrusion. Y no son mera decoración, sino parte importante del entorno cultural que le permite a James descubrir conexiones entre las señales piratas y una tragedia de su pasado. El problema es que nunca estamos seguros si las conexiones son reales, o si son fantasías de un "geek" deprimido y solitario que quiere encontrar explicaciones racionales donde solo existe caos (por cierto, Broadcast Signal Intrusion se inspiró en las auténticas "intrusiones" de un imitador de Max Headroom en 1987... en la ciudad de Chicago).
El director Jacob Gentry (The Signal) plantea múltiples incógnitas que complican la fracturada investigación de James, llevándolo (y a nosotros también) por tortuosos caminos en busca de soluciones que tal vez nadie debería conocer... o hacia una trampa diseñada para eliminar a las personas que se acercan demasiado a la verdad. ¿Cuál es la verdad? No estoy seguro. Pero no necesito saberlo para disfrutar el estimulante laberinto de pistas falsas y peligros reales que enfrenta el protagonista.
Mi única queja sobre Broadcast Signal Intrusion es la tardía adición de un personaje que se integra a la investigación para añadir variedad y refrescar la dinámica de la cinta. Sin duda lo consigue... pero a costa del realismo y el sentido común.
Aún así, Broadcast Signal Intrusion me pareció un hipnótico thriller "retro" que recomendaría para individuos interesados en conspiraciones, misterios de la cultura popular, y demás secretos ocultos en las sombras de la civilización, siempre en espera de la siguiente generación de "geeks" con nuevas herramientas para revelar una antigua verdad: a veces es mejor quedarse con la duda.
Calificación: 8

IMDb

Sunday, November 21, 2021

Ghostbusters: El Legado (Ghostbusters: Afterlife)



Síntomas: Para aliviar sus dificultades económicas, Callie (Carrie Coon) y sus hijos se mudan a la desvencijada granja familiar que les dejó su abuelo en un pequeño pueblo de Oklahoma; entonces la niña Phoebe (Mckenna Grace) descubre extraños artefactos relacionados con un evento paranormal que ocurrió en Nueva York hace cuarenta años.

Diagnóstico: Imagino que Ghostbusters: El Legado es exactamente lo que querían los fans: un sincero homenaje a una obra clásica de los ochentas, con abundantes guiños y referencias para alimentar la nostalgia e inspirar emociones que estuvieron ausentes en el remake del 2016.
Sin embargo yo nunca fui devoto de la original Ghostbusters (1984), y por eso disfruté más las partes de Ghostbusters: El Legado que hablan con su propia voz, estableciendo una nueva premisa, nuevos lugares, y nuevos personajes que enfrentan un poderoso enemigo al mismo tiempo que superan sus temores e inseguridades personales. En otras palabras: me gustaron más las innovaciones de la cinta que los refritos del pasado.
Afortunadamente Ghostbusters: El Legado incluye suficientes porciones de ambas recetas para dejar satisfechos a todos... siempre y cuando aceptemos algunas situaciones inverosímiles y un poco de drama artificial para unificar los divergentes aspectos de la película.
Todo empieza con la muerte de un anciano en una vieja granja del estado de Oklahoma, a donde eventualmente se muda su hija Callie (Carrie Coon) y sus nietos Phoebe (Mckenna Grace) y Trevor (Finn Wolfhard). Es una situación difícil para toda la familia, pero cada quién encuentra distracciones para sobrellevar el cambio: Trevor se interesa en una joven (Celeste O'Connor) que trabaja en un restaurante local; Callie hace amistad con Gary Grooberson (Paul Rudd), maestro de la escuela secundaria que tiene sus propias razones para vivir en un pueblo tan rústico como Summerville; y Phoebe descubre objetos del abuelo que revelan tremendos secretos familiares y despiertan la curiosidad científica de la niña.
Y, desde luego, todas estas sub-tramas están destinadas a unirse cuando Phoebe y su amigo Podcast (Logan Kim) descifran el gran secreto de Summerville... y la amenaza que representa para el mundo entero.
Hasta ahí Ghostbusters: El Legado es una competente aventura juvenil con personajes simpáticos, un poco de humor, y sólidas actuaciones que armonizan perfectamente con el tono mitad siniestro y mitad juguetón que evoca el director Jason Reitman (hijo de Ivan Reitman, el director de la cinta original, pero también un cineasta talentoso por derecho propio), quien tiene bastante experiencia para combinar drama y comedia sin sacrificar emociones ni trivializar los retos de los protagonistas. Sin embargo llega un momento en que se vuelve necesario re-dirigir la trama hacia la mitología de Ghostbusters... y sentí que la película perdió parte de su personalidad en ese forzado viraje.
No obstante, mucha gente señalará ese punto de inflexión como la mejor parte de Ghostbusters: El Legado, pues es cuando dejamos atrás la ambigüedad del misterio de Summerville para entrar de lleno al territorio de los originales Ghostbusters, desatando un tercer acto repleto de acción, fantasmas, y todo tipo de referencias que van desde sutiles "easter eggs" (como el chocolate Crunch) hasta los cameos que elevan la película y validan su existencia (por cierto, hay dos escenas adicionales en los créditos que sugieren el tema de la siguiente película... asumiendo que Ghostbusters: El Legado tenga suficiente éxito en taquilla para evitar el destino truncado de Ghostbusters '16).
El resultado es una secuela que forja su propio camino al mismo tiempo que rescata los valores de la obra original (debería decir "obras", ya que también hay referencias a Ghostbusters II), apoyada por un brillante reparto (Mckenna Grace se roba fácilmente la película); un apropiado manejo de nostalgia que empieza como "fan service" para transformarse en parte integral de la narrativa; y la mágica simetría del hijo (Jason Reitman) reviviendo el legado del padre (Ivan Reitman), para beneficio de futuras generaciones (perdón por el melodrama). Reitero que no soy fan de Ghostbusters '84; pero definitivamente soy fan de Ghostbusters: El Legado.
Calificación: 8.5

IMDb

Friday, November 19, 2021

Copshop



Síntomas: El estafador Teddy Murretto (Frank Grillo) golpea intencionalmente a un policía para que lo encierren en la comisaría local, donde cree que estará a salvo de los asesinos que lo persiguen. Pero está muy equivocado.

Diagnóstico: A lo largo de veinte años el director Joe Carnahan ha demostrado su talento y creatividad en el cine de acción; y aunque no todas sus películas podrían considerarse "clásicas", creo que ha mantenido un buen nivel de calidad y una tasa de éxito (no necesariamente monetario, sino artístico) muy superior a otros cineastas identificados con este género.
Entonces, mi pregunta es: ¿Por qué Joe Carnahan sigue relegado a las "B-Movies" en vez de dirigir películas de Marvel o mega-producciones para los servicios de "streaming"? Imaginen la ventaja que hubiera sido contar con su presencia en cintas como The Tomorrow War, Kate, o la reciente Red Notice.
Por otro lado, tal vez Carnahan prefiere la modesta industria del "Cine B" porque puede hacer cosas más variadas y experimentales, sin seguir órdenes de ejecutivos que solo quieren minimizar riesgos y copiar lo que esté de moda.
Como sea, Copshop es la nueva película de Joe Carnahan, y aunque no tiene tanta acción como la ambiciosa Boss Level, lo compensa con elevado suspenso y buenas dosis de humor negro durante el sangriento sitio de un precinto policíaco en el desierto.
Sí, en cierto modo Copshop es otro refrito de Assault on Precinct 13 (1976), donde policías y ladrones tienen que cooperar para defenderse de un ataque externo (esa clásica de John Carpenter fue a su vez un refrito del western Rio Bravo, de 1959, así que no hay nada nuevo bajo el sol). La diferencia es que en Copshop el ataque viene desde adentro... y, bueno, también desde afuera, pero el punto es que no hay cuartel para los desesperados protagonistas.
Entre ellos: Teddy Murretto (Frank Grillo), un misterioso intermediario entre el mundo de la política y el crimen organizado. Pero su ambición lo hizo cometer un gran error, y ahora sus jefes quieren eliminarlo. Por eso Teddy aprovecha una riña callejera para golpear a la oficial Valerie Young (Alexis Louder)... y termina en la cárcel local, donde cree estar a salvo de los asesinos que lo persiguen. Sin embargo, el temible Bob Viddick (Gerard Butler) tiene su propio plan para infiltrarse al precinto. Y así la situación se complica hasta que Valerie debe tomar una gran decisión: ¿será mejor confiar en el estafador que quiere salvar a su familia, o en el asesino con un estricto código de honor?
La primera mitad de Copshop es un poco lenta pero no aburrida, pues establece la densa red de cómplices, aliados (no es lo mismo) y posibles traidores involucrados en la cacería de Teddy. En cualquier otra película estos personajes serían víctimas desechables sin profundidad alguna, pero Carnahan conoce el valor de crear individuos realistas que impulsan la trama con su propia motivación, en vez de ser simples títeres de cartón. Y así, mientras la trama llega al punto de ebullición, tenemos tiempo para conocer a los demás policías del precinto y comprender sus reacciones cuando empieza la violencia. Entre los actores que interpretan a estos personajes secundarios destacan Chad L. Coleman (Klyden en la serie The Orville), Ryan O'Nan (Marauders) y el genial Toby Huss (The Rental, Horse Girl, Sword of Trust), un veterano actor de carácter que encontró en Copshop uno de los mejores roles de su carrera, lo cual ya es decir bastante.
Sin embargo, Frank Grillo, Gerard Butler, y Alexis Louder (de la serie Watchmen) representan los pilares dramáticos de Copshop, formando un "triángulo antagónico" (nunca romántico) que sostiene la película (y nuestra atención) hasta la última escena, la cual no solo me dejó con una sonrisa satisfecha, sino con la esperanza de una secuela que me interesaría ver. Esa sería una buena excusa para dejar a Joe Carnahan en el Cine B durante más tiempo; pero no destruye mi ilusión de verlo en el futuro dirigiendo la cinta de Lobo para DC Comics, o el inevitable "reboot" cinematográfico de Punisher para Marvel. De una u otra forma, la industria lo va a re-descubrir.
Calificación: 8.5

IMDb

Wednesday, November 17, 2021

The Deep House



Síntomas: Ben (James Jagger) y Tina (Camille Rowe) graban videos de edificios abandonados para su canal de YouTube, pero no han tenido mucho éxito. Entonces se enteran de un lago en el sur de Francia que oculta los restos de un pueblo sumergido, y deciden visitarlo para ofrecer algo realmente nuevo a sus suscriptores.

Diagnóstico: A pesar de repetir los problemas de muchas películas sobre casas embrujadas, no puedo negar que The Deep House es una de las versiones más creativas y originales en este sub-género, tan solo por hacer lo que a nadie se le había ocurrido (hasta donde sé): sumergir la casa en un lago cuya plácida superficie oculta horrores desconocidos. Esta simple innovación eleva sustancialmente el peligro que corren los personajes durante su investigación, al mismo tiempo que aporta una pesadillesca atmósfera muy compatible con el tema paranormal, y crea nuevos obstáculos para complicar la supervivencia. Una cosa es escuchar ruidos inexplicables en una casa abandonada... y otra es escuchar ruidos inexplicables mientras se acaba el oxígeno de sus tanques.
Sin embargo, para llegar a ese punto debemos soportar un desfile de clichés, empezando por el prólogo donde Ben (James Jagger) (Sí, es el hijo de quien están pensando) (Keith Richards) y su novia Tina (Camille Rowe) graban un insípido video en un hospital abandonado, y los únicos "sustos" que encuentran son las bromas que le hace Ben a la nerviosa Tina. Por eso tienen tan pocos "likes" en su canal de YouTube. Pero todo podría cambiar cuando Ben se entera del inusual secreto que oculta el lago Frais, en el sur de Francia: un pueblo entero que fue inundado para crear una reserva acuífera. Desafortunadamente al llegar descubren que el lago está infestado de turistas ruidosos, creando un ambiente poco favorable para grabar un video tenebroso. Pero... ¡un momento! También conocen a un anciano que promete llevarlos a la parte más remota del lago, donde podrán grabar sin distracciones humanas.
Hasta ahí la narrativa es torpe y predecible; pero cuando Ben y Tina finalmente se sumergen en el lago, The Deep House se transforma en una obra maestra de horror y suspenso... al menos durante un rato, antes de regresar a los clichés en el tercer acto. Sin embargo, la extraordinaria cinematografía submarina, la tenebrosa atmósfera abisal, y el diseño de la casa abandonada bastan para recomendar The Deep House como una sólida experiencia de "horror acuático" que no necesita monstruos ni tiburones para crispar los nervios del espectador.
Por cierto, una pequeña advertencia/spoiler: en dos ocasiones se menciona una famosa copla del Necronomicon, el libro maldito escrito por el árabe loco Abdul Alhazred... pero en realidad no hay elementos lovecraftianos en The Deep House. Tal vez fue un travieso homenaje de los directores Alexandre Bustillo y Julien Maury (A L'Interieur, Kandisha), o un señuelo para desviar nuestra atención de los auténticos horrores que yacen al fondo del lago.
Entonces, los valores técnicos de The Deep House son razón suficiente para recomendar la película (me pregunto si el "drone" acuático que usan Ben y Tina realmente fue la cámara que usó el director de fotografía Jacques Ballard para capturar las escenas submarinas); y el concepto mismo basta para echar a volar nuestra imaginación. Las actuaciones de James Jagger (The Outpost) y Camille Rowe (más conocida como modelo de Louis Vuitton y Victoria's Secret) no son particularmente memorables, pero al menos interpretan personajes agradables y creíbles, en vez de los antipáticos patanes que casi siempre encontramos en cintas sobre "investigadores paranormales". Y una mención especial para el enorme pez que los acompaña de vez en cuando en su solitaria expedición; asumo que es una creación digital, pero tiene mucha personalidad. Ojalá tenga un buen agente.
Calificación: 8

IMDb

Monday, November 15, 2021

La Crónica Francesa (The French Dispatch)



Síntomas: Los reporteros de la revista cultural "The French Dispatch" preparan el número final de la venerable publicación, el cual incluye tres artículos y el obituario de su editor.

Diagnóstico: El director Wes Anderson ya es un género por sí mismo. Sus películas no son exactamente comedias, pero tampoco son dramas. Sus libretos parten de situaciones reales que se vuelven surrealistas. Y aunque sus personajes tienden a la extravagancia, su motivación es sobria y concisa. En otras palabras: las películas de Wes Anderson son simplemente "películas de Wes Anderson", y eso basta para saber lo que nos espera... para bien o para mal.
A pesar de su irónica premisa (un pequeño periódico de Kansas tiene un suplemento cultural con oficinas en Francia... y con millones de suscriptores), La Crónica Francesa es un homenaje a la legendaria revista The New Yorker, cuyo estilo periodístico y "voz" editorial evocan una era más civilizada de fiestas de sociedad, crítica erudita, y refinado humor intelectual. Es un tema perfecto para la sensibilidad de Anderson, e incluso podríamos suponer que The New Yorker contribuyó en la vida real al desarrollo de su peculiar estilo.
Sin embargo, creo que La Crónica Francesa perdió el balance entre forma y fondo.
La cinta consta de varias historias cortas que representan los artículos publicados en el número final de la revista. Una breve introducción narrada por el reportero Herbsaint Sazerac (Owen Wilson) establece el perfil de la publicación, así como el proceso del editor Arthur Howitzer Jr. (Bill Murray), extremadamente profesional en su oficio, y muy cuidadoso con las finanzas de la empresa.
El primer "artículo" es "La Obra Maestra de Concreto", donde la reportera J.K.L. Berensen (Tilda Swinton) narra la historia del pintor Moses Rosenthaler (Benicio del Toro), quien creó una nueva corriente artística desde la institución psiquiátrica donde estaba recluido. Este fue mi segmento favorito de la película por su astuta sátira del mundo artístico; y además es el relato más gracioso de la colección.
En el segundo artículo, "Revisiones de un Manifiesto", la reportera Lucinda Krementz (Frances McDormand) se involucra en un movimiento estudiantil dirigido por Zeffirelli (Timothée Chalamet), experto en ajedrez, pero malo como escritor. La combinación de McDormand y Chalamet es extraña, pero funciona bien para explorar las paradojas de la política; sin embargo aquí es donde Anderson empieza a perder el control de la película (en mi humilde opinión), y creo que nunca lo recupera.
El tercer artículo (y el que menos me gustó) es "El Comedor Privado del Comisario", donde el reportero Roebuck Wright (Jeffrey Wright) describe los eventos que desata el secuestro de un niño. Es un buen ejemplo de las "afectaciones y manerismos" que mencioné al principio, pero sin bases dramáticas para justificar su existencia. Anderson simplemente arroja locuras a la pantalla con la esperanza de que algo conecte con el público; y, al menos en mi caso, no funcionó.
Afortunadamente La Crónica Francesa termina bien con una emotiva viñeta que celebra la vida del finado editor. Y de paso Anderson luce su talento para el "casting", con famosos actores en papeles incidentales que elevan el perfil de la cinta sin sacrificar su espíritu independiente.
La Crónica Francesa no fue mi película favorita de Wes Anderson, pero podría ser su más ambicioso proyecto, y creo que sus fans encontrarán suficientes aciertos para disculpar sus fallas. O tal vez las fallas son aciertos disfrazados que no supe interpretar. Todo es posible en el género "Wes Anderson". Como sea, sigo prefiriendo las cintas animadas del director. Al menos ahí se justifica la "lógica de sueño" y el diseño de casa de muñecas.
Calificación: 7.5

IMDb

Sunday, November 14, 2021

Red Notice



Síntomas: El agente del FBI John Hartley (Dwayne Johnson) necesita cooperar con el ladrón profesional Nolan Booth (Ryan Reynolds) para limpiar su nombre y encontrar a "El Obispo", un misterioso criminal que lo inculpó por el robo de una valiosa reliquia.

Diagnóstico: No voy a decir que Red Notice sea una buena película, pero definitivamente es una buena antología de clichés del cine de acción de las últimas cuatro décadas. No hay rastro alguno de originalidad en el libreto escrito por el Algoritmo de Netflix, ni en las actuaciones del ilustre elenco, y mucho menos en la dirección de Rawson Marshall Thurber (Skyscraper). Pero la combinación de esos elementos da como resultado una experiencia simpática y entretenida que no se toma en serio, ni espera que nosotros lo hagamos. De hecho, los mejores momentos de Red Notice no tienen que ver con su "argumento", sino con los detalles periféricos (a veces grandes, a veces imperceptibles) que conforman su traviesa personalidad.
Naturalmente esto depende del gusto que cada espectador tenga por los actores de Red Notice... y me refiero en particular a Ryan Reynolds, cuyas payasadas y nivel general de "actitud" podrían rebasar la tolerancia de muchas personas. Yo encontré graciosa su irreverente energía y los contrastes con el adusto Dwayne Johnson, pero no puedo negar que me irritaron los chistoretes de Reynolds en escenas que deberían ser... iba a decir "dramáticas", pero tampoco hay genuino "drama" en Red Notice. Mejor voy a decir "escenas teóricamente emocionales" que no necesitaban chascarrillos para cumplir su función narrativa. Por ejemplo: las conversaciones donde Booth y Hartley revelan el origen de sus "daddy issues".
Lo mejor que puedo decir es esto: si odiaron la escena de Ryan Reynolds y Dwayne Johnson en Hobbs & Shaw, no vean Red Notice porque es básicamente dos horas de lo mismo. Pero si aprecian el combate verbal de una sólida pareja dispareja, probablemente disfrutarán Red Notice a pesar de los clichés y el previsible desarrollo.
El cual, para mi sorpresa, fue más coherente que otras cintas de acción de Netflix, como Bright o 6 Underground. A pesar de las exageraciones y ridículas coincidencias de Red Notice (parecería que Nolan Booth no es el mejor ladrón del mundo por su habilidad natural, sino por su buena suerte para encontrar enemigos ineptos), la trama fluye de manera coherente (no dije "realista"), con una clara sucesión de eventos que no intentan confundirnos para ocultar su incompetencia. Francamente me sorprendió encontrar tanta integridad lógica en un argumento escrito por el Algoritmo de Netflix, quien probablemente ya ganó conciencia y está manipulando la industria para ganarle a su rival, el Algoritmo de Disney... un conflicto virtual que inevitablemente conducirá a las "Guerras de Inteligencia Artificial" que predijo William Gibson en los ochentas (si los Algoritmos están leyendo esto, por favor comuníquense con mi agente para proponerles formalmente la idea).
Ryan Reynolds, Dwayne Johnson y Gal Gadot tienen buena química, aunque Gadot necesita más práctica en comedias para que sus chistes no suenen tan falsos. Afortunadamente lo compensa con amplio carisma y talento en las peleas y las secuencias de acción (casi creí que podría vencer a Johnson). También merecen mención Ritu Arya como una implacable agente de Interpol, y Chris Diamantopoulos como un inseguro traficante de armas.
Red Notice copia desvergonzadamente todo tipo de películas (desde la saga de James Bond hasta Raiders of the Lost Ark) (en serio, incluso hay nazis), pero la amalgama de influencias está bien balanceada para crear entretenimiento desechable que no requiere análisis ni concentración, sino lo opuesto: recepción pasiva de imágenes y sonidos para liberar endorfinas sin despertar las partes atrofiadas de nuestro cerebro. El Algoritmo nos conoce bien.
Calificación: 8

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