Síntomas: Como preparación para su nueva película, la actriz Elizabeth Berry (Natalie Portman) pasa unos días con Gracie Atherton (Julianne Moore) y Joe Yoo (Charles Melton), una pareja de diferentes edades cuyo "romance prohibido" fue un escándalo nacional en los noventas; pero la presencia de la actriz empieza a afectar la estabilidad de la familia.
Diagnóstico: Tan solo por la dirección de Todd Haynes (Carol) y las actuaciones de Natalie Portman, Julianne Moore y Charles Melton podría recomendar Secretos de un Escándalo como un drama "de prestigio" que explora los complejos niveles psicológicos de un sórdido escándalo mediático. Sin embargo, al final de la película quedé frustrado por su incierto propósito y difuso mensaje, como si Haynes mismo no supiera qué opinar sobre los eventos de la cinta: ¿será una lección de empatía para enseñarnos la realidad humana detrás de los encabezados amarillistas? ¿O tal vez una apología de las relaciones románticas que contradicen la tradición? ¿O una crítica contra la manipulación de Hollywood al transformar "historias reales" en entretenimiento popular? No estoy seguro. Podría ser todo lo anterior, o cualquier otra "explicación" que el espectador quiera encontrar en este enigmático e insatisfactorio relato.
Los personajes de Gracie Atherthon (Julianne Moore) y Joe Yoo (Charles Melton) están basados en Mary Kay Letourneau y Vili Fualaau. Mary era maestra de secundaria cuando tuvo un romance con Vili, su estudiante de doce años; la pareja tuvo dos hijos durante la condena penitenciaria de Mary, y cuando fue liberada en el año 2004 se casaron y vivieron felices para siempre. O al menos durante algunos años.
El libreto de Secretos de un Escándalo cambia los nombres y los detalles, pero utiliza los mismos ingredientes para examinar las consecuencias del escándalo, junto con ciertos secretos que nunca se revelaron, pero que aún persiguen a la familia Yoo. Y la excusa para escarbar en el pasado es la actriz Elizabeth Berry (Natalie Portman), quien interpretará a Gracie en una película, y por eso quiere pasar tiempo con ella para entenderla mejor y representarla de manera realista. Lo que Elizabeth encuentra al principio es una familia normal y aparentemente estable, a pesar de su controversial origen; pero cuando gana la confianza de Gracie y plantea preguntas incómodas, empezamos a dudar de la honestidad de todos... incluyendo de Elizabeth.
Desafortunadamente Haynes fragmenta la trama en escenas que, por un lado, ayudan a armar el rompecabezas de una extraña situación; pero por otro lado empañan la narrativa y nos obligan a saltar de un personaje a otro sin entender cómo encaja en el mensaje global. Hay muchas metáforas interesantes y ostensiblemente profundas (las mariposas monarca, la cacería del zorro) (no vemos lo que le pasa al zorro), pero hasta cierto punto huecas por su ambiguo significado. Y todo eso conduce a un final que intencionalmente nos niega las respuestas que estuvimos esperando a lo largo de dos horas.
No sé... Secretos de un Escándalo podría ser un drama intelectual demasiado sofisticado para mi primitivo cerebro cinéfilo; o podría ser otro ejemplo del embrujo hollywoodense que nos captura con su atractiva apariencia sin ofrecer algo sustancial bajo la superficie. Sin duda hay aspectos recomendables en Secretos de un Escándalo; pero no explica mucho sobre el escándalo. Tal vez ese fue exactamente el punto de Haynes.
Calificación: 7









