Wednesday, September 29, 2021

Mosquito State



Síntomas: La vida de un analista financiero de Wall Street empieza a desmoronarse cuando su departamento se infesta de mosquitos.

Diagnóstico: Odio a los mosquitos. Bueno, no los "odio" realmente; sería irracional odiar una clase de insectos que solo siguen sus instintos naturales. Sin embargo, desde niño sufro los ataques de estos molestos bichos, y ningún remedio ha funcionado para aliviar la situación. Lo he probado todo: insecticida, velas y plantas de citronela, múltiples marcas de repelente, trampas tecnológicas y caseras, ingestión de vitamina B, etc. Lo único que medianamente funciona es un ventilador para alejarlos de mi cama, pero incluso eso tiene límites. Según lo que he leído, hay gente con química cutánea favorable para los mosquitos; y mi mamá sufría lo mismo, así que debe ser genético.
Sirva este indulgente prólogo para explicar mi atracción/revulsión por Mosquito State, un fascinante thriller cuyo oblicuo argumento y pesadillesca lógica nos retan a descifrar sus obtusas alegorías. ¿Qué representan exactamente los mosquitos? ¿Existirá una conexión real entre el protagonista y la "mente colectiva" que infesta su departamento? ¿O serán síntomas del remordimiento que siente por la inevitable catástrofe que amenaza al mundo?
Supongo que la respuesta más obvia es que los mosquitos representan a los parásitos financieros que consumen a sus víctimas sin pensar en el futuro. Una vez que encuentran el medio apropiado de cultivo (por ejemplo, la ambición desmedida de Wall Street), comienza una reacción en cadena que conducirá a la irremediable destrucción del ecosistema económico. O algo así. Como dije, Mosquito State no es particularmente lúcida sobre sus intenciones; pero eso es parte esencial del misterio que me atrapó de principio a fin, aunque a veces no entendía lo que ocurría en la pantalla.
Desde un punto de vista más literal, Mosquito State muestra el colapso mental de Richard Boca (Beau Knapp), un analista financiero tímido y socialmente inepto, pero muy valioso por su habilidad para crear modelos matemáticos que predicen los movimientos del mercado de valores. En una industria definida por arrogancia y ostentación, Richard es una anomalía que sus colegas solo toleran por su talento para hacer dinero. Entonces Richard conoce a Lena (Charlotte Vega) en una fiesta, y la lleva a su departamento de Central Park. Pero no van solos... también los acompaña un mosquito oculto en la ropa de Richard. Y así comienza la infestación que cambiará su vida... y quizás al mundo entero.
En el papel principal, Beau Knapp eleva la introversión a niveles virtuosos, con un lenguaje corporal que manifiesta la incomodidad de Richard en situaciones sociales; después de todo, la interacción humana es un enigma que no puede resolverse con fórmulas matemáticas... ¿o tal vez sí?
Mosquito State es una producción polaca filmada en inglés, con espectaculares locaciones neoyorquinas; pero hasta los créditos derraman la peculiar sensibilidad del cine de arte europeo. El director Filip Jan Rymsza y su equipo técnico crearon un impresionante estilo visual que me recordó otros thrillers psicológicos estacionados en la difusa frontera entre realismo y fantasía, como Swallow, Jumbo, y Little Joe. Tan solo las imágenes y efectos especiales de Mosquito State bastarían para recomendarla, incluso si no tragamos su confusa narrativa y ambiguo mensaje. Finalmente, como eterna víctima de los mosquitos, Mosquito State me ayudó a entenderlos mejor, y hasta apreciar su delicado ciclo de vida. Simplemente están haciendo lo mismo que nosotros, pero sin la hipócrita máscara de la civilización.
Calificación: 8.5

IMDb

Monday, September 27, 2021

Gaia



Síntomas: La guardia forestal Gabi Pekeur (Monique Rockman) sufre un accidente en la selva sudafricana, y es rescatada por dos ermitaños. Aunque tal vez "rescatada" no es la palabra correcta.

Diagnóstico: Como su nombre sugiere, Gaia es una película de "eco-terror" que combina conceptos de conciencia micótica (al estilo de la reciente In the Earth) con los ideales de la vida "off the grid" (como en Leave No Trace), dando como resultado una experiencia surrealista y perturbadora sobre la influencia de la humanidad en el medio ambiente, y el peligro de asumir que somos la forma de vida dominante en el planeta. Pero en vez de expresar esas ideas con mapas y gráficas (al estilo de Al Gore), Gaia emplea monstruos, sangre, y pesadillescas imágenes de ambigua intención. Bueno, no muy ambigua, pero definitivamente abierta a interpretación.
Gabi Pekeur (Monique Rockman) y su jefe Winston (Anthony Oseyemi) recorren la selva sudafricana para revisar las cámaras automáticas que monitorean la fauna silvestre. Entonces Gabi se interna en la jungla para recuperar un "drone" dañado... y sufre un accidente con una trampa improvisada. Así conoce a los ermitaños Barend (Carel Nel) y su hijo Stefan (Alex van Dyk), quienes abandonaron la civilización para vivir en la selva y crear una conexión más profunda con la naturaleza. Al principio Barend ayuda a Gabi y cura sus heridas... pero en realidad oculta un secreto muy peligroso en lo más profundo de la jungla.
Suena como una típica batalla entre la gente de la ciudad y la gente del bosque, pero el director Jaco Bouwer (no confundir con Joko Anwar) utiliza esa vieja fórmula para ilustrar el conflicto entre filosofías opuestas. Gabi es una guardia forestal preocupada por el medio ambiente, que sin embargo reconoce las realidades económicas del mundo moderno. Por el contrario, Barend es un "eco-fanático" obsesionado con una extraña religión que tal vez inventó como mecanismo de defensa contra una tragedia del pasado... o tal vez es el secreto más grande de la Tierra, esperando durante milenios para erradicar la era Antropocena. Finalmente, Stefan representa el punto medio entre ambos extremos, utilizando su rudimentaria razón para resolver un dilema que ni siquiera comprende... o tal vez lo comprende mejor que nadie, pues no tiene los prejuicios de Gabi y Barend.
En un aspecto más práctico, Gaia me pareció un fascinante experimento cinematográfico que amplifica sus ideas por medio del horror, transformando un seco discurso ecológico en una sólida "creature feature" con notables efectos prácticos que le dan un nuevo significado al término "body horror". Bouwer, el director de fotografía Jorrie van der Walt, y el diseñador de producción Rocco Pool complementan la terrorífica atmósfera de la jungla con perversiones orgánicas que, francamente, no parecen muy alejadas de la realidad en vista de los recientes estudios sobre la increíble complejidad y adaptabilidad del reino fungal.
Y mejor me detengo ahí para no revelar más de la cuenta. Solo añadiré que Gaia me pareció una recomendable película de terror con valiosas ideas e impresionantes imágenes que compensan algunos problemas menores, como efectos digitales dudosos, y cuestionables decisiones de ciertos personajes; por otro lado, podríamos atribuirlo a la inhalación accidental de esporas alucinógenas, o algo así. En resumen: otra buena razón para respetar y temer a la Naturaleza... porque la fantasía de hoy puede ser la realidad de mañana.
Calificación: 8.5

IMDb

Sunday, September 26, 2021

Martyrs Lane



Síntomas: La pequeña Leah (Kiera Thompson) está obsesionada con el relicario donde su madre guarda un rizo de cabello dorado. ¿Tendrá alguna relación con la niña que visita a Leah todas las noches?

Diagnóstico: Incluso para estándares del horror inglés, Martyrs Lane se desarrolla con frustrante lentitud; sin embargo la directora Ruth Platt recompensa nuestra paciencia con un tercer acto emotivo y devastador, cuya textura desafía los estereotipos del género. De hecho, sería mejor clasificar Martyrs Lane como otro "drama familiar con elementos sobrenaturales", y no como una genuina película de terror.
La razón es que el libreto (también escrito por Platt) no incluye gran suspenso, ni "sustos" tradicionales, y mucho menos sangre. En vez de eso compartimos la confusión de una niña mientras descubre el secreto que atormenta a su madre desde hace años. Y, bueno, aunque el gran misterio de Martyrs Lane no es difícil de resolver, sus detalles se mantienen ocultos para despertar nuestra curiosidad, y eso bastó para motivarme durante las partes más cansadas de la cinta.
Este tipo de historias requieren particular énfasis en atmósfera y actuaciones, y afortunadamente Martyrs Lane sobresale en ambos aspectos. La actuación de la niña Kiera Thompson captura las contradicciones de la lógica infantil, donde las visitas nocturnas de una niña desconocida parecen perfectamente normales; mientras que la interacción con los adultos provoca ansiedad porque nunca dicen la verdad. Ahí radica la esencia dramática de Martyrs Lane... el despertar de una niña a la horrible realidad que divide a su familia, y explica la fría actitud de su madre Sarah (Denise Gough) y el "bullying" de su hermana Bex (Hannah Rae). No quiero revelar demasiado sobre Sienna Sayer en el papel de la misteriosa visitante, pero baste decir que hace excelente dueto con Kiera Thompson; la directora se sacó la lotería con este excepcional reparto infantil.
Los adultos también hacen un buen trabajo, pero Leah conduce la película con su peculiar perspectiva, al mismo tiempo inocente y suficientemente madura para aceptar las situaciones que enfrenta, ya sean de origen sobrenatural o humano. O incluso animal (buen momento para el SPOILER de siempre: no le pasa nada a Millie, la perrita geriátrica de la familia... aunque algunos conejos tienen menos suerte).
En lo que respecta a la atmósfera, Platt no permite que el bajo presupuesto de la cinta impida crear imágenes de inquietante belleza, desde la modesta habitación donde Leah tiene sus encuentros con el más allá, hasta los bosques que ocultan "fantasmas" en más de un sentido. No se preocupen... no voy a invocar por enésima vez el espíritu de Amicus y Hammer Films para describir el estilo gótico de Martyrs Lane... pero sepan que estuve pensando en esos legendarios estudios ingleses mientras veía la película.
El principal problema de Martyrs Lane, y la razón por la que no podría darle una recomendación general, es la lentitud que mencioné al principio. La primera mitad de la película que hizo bostezar con alarmante frecuencia; pero gradualmente me adapté a su ritmo y disfruté la melancólica narrativa que rechaza la receta tradicional del horror mientras utiliza sus mismos ingredientes. Después de todo, en el "drama sobrenatural" no es cuestión de miedo artificial, sino de realismo emocional.
Calificación: 7.5

IMDb

Friday, September 24, 2021

Another Girl



Síntomas: La joven Elle Overton (Sammi Hanratty) está obsesionada con la novela "Undiscovered Gyrl", y le escribe a la protagonista del libro como si fuera una persona real. Entonces recibe una respuesta que cambiará su vida.

Diagnóstico: Dato curioso (al menos para mi): la crítica de Cápsulas de Cine que más comentarios ha generado (93 hasta el momento) no es de algún mega-evento de Marvel, ni de alguna sangrienta "indie" de terror, sino de Ask Me Anything (2015), un modesto drama juvenil cuya ingeniosa narrativa y sorprendente final invitaron múltiples teorías sobre el destino "real" de la protagonista. Y ahora, el novelista, guionista y director Allison Burnett (por error lo identifiqué como mujer en la crítica original; debí investigar mejor, y no asumir su género tan solo por el nombre) regresa con una secuela que responde algunas dudas sobre la primera película, al mismo tiempo que añade nuevas incógnitas al gran misterio de "Katie".
Another Girl empieza con comentarios de las lectoras de "Undiscovered Gyrl" (la novela original en la que se basó la película Ask Me Anything, pero también un libro "real" dentro del meta-universo de Another Girl... ¿quedó claro?), expresando confusión sobre lo que le ocurrió al personaje de "Katie" al final del libro. Una de esas lectoras es Elle Overton (Sammie Hanratty), quien siente una fuerte identificación con "Katie" porque su propia vida ha sido igualmente traumática (padre drogadicto, madre extremadamente religiosa, novio abusivo, etc.) Entonces Elle le escribe a "Katie" como si fuera una persona real... y alguien responde, iniciando una amistad a distancia que inspira cambios positivos en la vida de Elle. Desafortunadamente su tendencia a las malas decisiones pondrá en peligro su felicidad, y ni los consejos de "Katie" podrán evitar una crisis de inciertas consecuencias.
El novelista/guionista/director Allison Burnett creó un ingenioso rompecabezas con múltiples niveles que expanden el misterio y desafían nuestra percepción, al mismo tiempo que añade nuevas pistas y otro ambiguo desenlace (no tan ambiguo) que seguramente inspirará más especulación... aunque en una dirección muy distinta al enigma original.
Habiendo dicho eso, la trama formal de Another Girl me pareció demasiado forzada y manipuladora. Entiendo la necesidad de retos constantes para probar el carácter de Elle y explorar los traumas psicológicos que condujeron a sus malas decisiones; pero es difícil mantener la empatía con un personaje tan caprichoso e inconsistente. Y, aunque Another Girl mejora al final y justifica algunos de sus desvaríos, no puedo ignorar el hastío que sentí durante gran parte de la película.
De cualquier modo puedo recomendar Another Girl para fans de Ask Me Anything, no porque vayan a encontrar respuestas, sino porque la secuela supo añadir "más leña al fuego" y replantear un misterio que parecía relativamente simple, hasta que descubrimos las dimensiones que ocultaba su creador. Las actuaciones son buenas para una "B-Movie" independiente; y aunque Sammie Hanratty no duplica el carisma e intensidad de Britt Robertson en la cinta original, al menos hace creíbles los altibajos de Elle. Sin embargo no recomendaría Another Girl para el público casual que no vio la primera película, pues carecerá del contexto necesario para apreciar su bizantina narrativa. Para eso existen mejores dramas juveniles que funcionan por sí mismos, y no como apéndices de un libro imaginario. O quizás real; ya me confundí.
Calificación: 7

IMDb

Wednesday, September 22, 2021

The Mad Women's Ball (Le Bal des Folles)



Síntomas: A fines del siglo diecinueve, la joven Eugénie Cléry (Lou de Laâge) es recluida en un hospital psiquiátrico por exhibir síntomas de histeria, los cuales incluyen pensar por sí misma, leer libros de filosofía, y preocuparse más por su desarrollo intelectual que por encontrar marido. Y, bueno, también dice que ve fantasmas.

Diagnóstico: No sabía que la actriz francesa Mélanie Laurent también era directora de cine hasta que vi Galveston (2018), y quedé gratamente sorprendido con su estilo visual y excepcional manejo de actores.
Y ahora, en su nueva película The Mad Women's Ball (disponible en Prime Video), Laurent aplica esos talentos a la adaptación de una novela de Victoria Mas, donde se examinan algunas vergonzosas prácticas médicas y sociales del siglo diecinueve que desaparecieron con el paso del tiempo... aunque sus vestigios persisten, y siguen utilizándose para reprimir a ciertos segmentos de la población.
Supongo que podríamos clasificar The Mad Women's Ball como "realismo mágico", ya que cuenta una historia trágica y muy humana (inspirada por un hospital real), con ocasionales intervenciones de elementos sobrenaturales. No es una película de terror, ni un relato de fantasmas, pero "el más allá" forma parte integral de la narrativa, ya sea como un fenómeno real, o como las alucinaciones de una joven con trastornos mentales.
Aunque, desde luego, dichos "trastornos" son bastante debatibles. La joven Eugénie Cléry (Lou de Laâge) pertenece a una familia adinerada de París, pero se rehúsa a seguir las reglas de su posición social, las cuales incluyen buscar un marido rico, vestirse a la moda, y evitar actividades que puedan manchar la reputación familiar. En vez de eso, Eugénie quiere estimular su intelecto y forjar su propio camino en la vida... todo lo cual sus padres desaprueban. Pero Eugénie también sufre "episodios" donde asegura ver fantasmas... y esa es toda la excusa que necesita su padre para enviarla al infame Hospital Salpêtrière, donde Eugénie recibirá tortur... perdón, "tratamientos" inhumanos bajo las órdenes del Dr. Charcot (Grégoire Bonnet), el más respetado neurólogo de Francia... o un cruel carcelero que abusa de sus pacientes para diversión de sus colegas.
Afortunadamente Laurent no se enfoca en las torturas, sino en las interacciones de Eugénie con las demás reclusas, y con algunas enfermeras como Geneviève (Mélanie Laurent) y Jeanne (Emmanuelle Bercot), quienes podrían ser aliadas o enemigas durante su estancia en el Hospital. Y así, con el paso de los días, Eugénie descubre que muchas de las pacientes son simplemente mujeres normales que tuvieron mala suerte, o que se convirtieron en estorbos para sus familias. ¿Será ese el destino de Eugénie? ¿O habrá algo que pueda rescatarla del tormento?
The Mad Women's Ball me recordó dos películas que me gustan mucho: Unsane (2018), donde otra mujer es hospitalizada en contra de su voluntad; y Bedlam (1946), sobre una activista que termina en un asilo mental por denunciar sus brutales prácticas. Sin embargo The Mad Women's Ball se distingue por mantener un tono sobrio y racional, presentando las desventuras de Eugénie de manera honesta y natural que no requiere excesos histriónicos para transmitir su mensaje y dejar profundas huellas en nuestra conciencia.
En el papel principal, Lou de Laâge expresa sin palabras la desesperación de Eugénie, pues sabe que cualquier exabrupto o acto de rebeldía solo confirmará el diagnóstico de "histeria"... un conveniente término que abarca cualquier comportamiento femenino que incomoda a sus esposos, a los doctores, o a la sociedad en general. Y, en el papel de la enfermera Geneviève Gleizes, la misma Mélanie Laurent nos presenta otra perspectiva del cautiverio que no es físico, sino espiritual. Excelente trabajo de ambas actrices, y de todo el elenco en general.
Entonces, The Mad Women's Ball (el título se refiere al gran baile donde las pacientes del hospital son exhibidas como "bichos raros" para diversión de la aristocracia parisina) no encaja en los esquemas prefabricados del cine comercial, pero me pareció una experiencia muy recomendable por todo lo que revela sobre el presente mientras contempla el pasado; y por la fina sensibilidad estética y narrativa de Mélanie Laurent. No sé si me gusta más como actriz o como directora; solo sé que quiero ver más de sus películas.
Calificación: 9

IMDb

Monday, September 20, 2021

Candyman



Síntomas: El artista Anthony McCoy (Yahya Abdul-Mateen II) visita las ruinas del barrio Cabrini-Green en busca de inspiración para crear nuevas pinturas... y descubre la leyenda de Candyman (Michael Hargrove), una amenazadora figura que aparece al decir su nombre cinco veces enfrente de un espejo.

Diagnóstico: Muchos años antes de que Jordan Peele acuñara el término de "horror social", ya existían películas de terror que aprovechaban la mecánica del género para comentar sobre los retos y problemas de la sociedad, ya fuera de manera sutil, como Night of the Living Dead (1968) y los derechos civiles de los años sesentas; o más obvia, como Invasion of the Body Snatchers (1957) y el "pánico comunista" de los cincuentas.
Sin embargo, Peele replanteó el concepto para el siglo veintiuno con mayor disciplina dramática y celo artístico, incrementando la elocuencia de sus ideas y formando una mágica simbiosis entre forma y mensaje. Tengo algunas dudas sobre el término "horror elevado", pero describe bastante bien las películas que Peele realizó como director (Get Out, Us), y ahora como productor en Candyman.
Es buen momento para aclarar que Candyman (2021) es una secuela de Candyman (1992, basada en una historia de Clive Barker). No es un remake, ni "reimaginación", ni cualquiera de esos ambiguos términos que tratan de justificar la repetición de éxitos pasados. De hecho, en mi humilde opinión, se siente justo y necesario el regreso de Candyman, pues se han recrudecido los problemas expuestos en la obra original.
Nota breve: Candyman ignora los eventos de Candyman: Farewell to the Flesh (1995) y Candyman: Day of the Dead (1999), pero no los invalida, lo cual aprecié como fan (moderado) de esta franquicia.
Basta de preámbulos. Candyman sigue al pintor Anthony McCoy (Yahya Abdul-Mateen II), quien no ha tenido una exhibición de arte en mucho tiempo; y por eso está buscando inspiración en los barrios pobres de Chicago. El enorme multifamiliar de Cabrini-Green ya no existe en el 2019 (sí, la pandemia mantuvo "enlatada" esta película durante dos años), pero aún hay vecinos que recuerdan las horribles condiciones del edificio, así como la leyenda de "Candyman" (Michael Hargrove), un hombre que distribuía dulces a sus víctimas... y luego los mataba con un gancho. Sin embargo, la leyenda tiene un nuevo componente; una estudiante de antropología se obsesionó tanto con Candyman que empezó a copiar los asesinatos, hasta que murió en una hoguera mientras trataba de sacrificar un bebé. Entonces Anthony busca más detalles de la historia... y algunas personas empiezan a morir.
La directora y co-guionista Nia DaCosta incorporó a la secuela los eventos de la cinta original de manera absolutamente brillante, estableciendo paralelos simbólicos y subrayando la evolución de las leyendas urbanas y la plasticidad de la Historia (con mayúscula), cuando nadie se preocupa por mantener viva "la Verdad" (también con mayúscula).
DaCosta también emplea un fantástico sentido visual para filmar violencia con perturbadora belleza, complementando el refinado entorno de galerías, estudios y elegantes departamentos que habitan los personajes de la película... lo cual de paso sirve como comentario sobre la transformación de barrios pobres en zonas de lujo que fomentan el ciclo de injusticia social y desequilibrio económico que contribuyeron al origen de Candyman.
En resumen: Creo que Candyman es una de las mejores secuelas que he visto en mucho tiempo, pues se sostiene por méritos propios con una buena historia y perfecta dirección, al mismo tiempo que revive y refuerza los temas de la cinta original; y todo eso sin descuidar su función primaria como película de terror con abundante sangre, suspenso y un misterio relevante para nuestra sociedad. Ojalá Nia DaCosta permanezca en el género de terror; y ojalá Jordan Peele siga cultivando talentos de este calibre para prolongar su cruzada de "horror social". Al fin que estos problemas nunca se acaban.
Calificación: 9

IMDb

Sunday, September 19, 2021

Prisoners of the Ghostland



Síntomas: Como castigo por un violento robo bancario, un forajido (Nicolas Cage) es condenado a internarse en la "Tierra de Fantasmas" para rescatar a Bernice (Sophia Boutella), la nieta del Gobernador (Bill Moseley) que fue capturada por las tribus salvajes de la región.

Diagnóstico: Creo que me anticipé a los hechos. Las excelentes actuaciones de Nicolas Cage en dos películas absurdas (Willy's Wonderland y Pig) sugerían el renacimiento artístico de este actor, dejando atrás el errático período que lo convirtió en blanco de burlas por parte de la crítica, y motivo de reproches por parte de sus fans (como yo) que lamentaban la ruina de su otrora brillante carrera. Parecía que Cage había recobrado la dignidad... pero fue tan solo un espejismo.
O tal vez Cage aún se encuentra en camino de la redención, y Prisoners of the Ghostland fue filmada antes de que el actor entrara en razón. Como sea, el punto es que no recomiendo Prisoners of the Ghostland, aunque cuenta con virtudes que podrían rescatarla del olvido. Cosas más raras han ocurrido en el Cine B.
Para empezar, creo que el director japonés Sion Sono (Suicide Club) realizó Prisoners of the Ghostland con el propósito específico de hacer una película de culto... lo cual prácticamente garantiza que no será una película de culto, sino una incomprensible colección de escenas bien filmadas, pero sin coherencia narrativa. Una vez que el "Héroe" (Nicolas Cage) inicia su misión de rescate, Prisoners of the Ghostland se convierte en una confusa pesadilla con atractivo diseño de producción y un subtexto filosófico ocasionalmente interesante a pesar de su frustrante ambigüedad. Por ejemplo, me gustó el asunto del reloj gigante y los cultistas empeñados a detener el paso del tiempo para no repetir los errores del pasado. O algo así. No estoy seguro del mensaje, pero yo interpreté la "Tierra de Fantasmas" como una recopilación simbólica de los grandes pecados de la Humanidad, incluyendo Guerra Nuclear, Tecno-Fascismo, Segregación, Ignorancia, etcétera, representados por tribus que habitan este abigarrado mundo post-apocalíptico. Y todo bajo el gobierno totalitario del Gobernador, interpretado por Bill Moseley como una caricatura de "villano elegante" que rivaliza los excesos de Cage. De hecho, creo que la experiencia de Moseley en auténticas películas de culto (The Texas Chainsaw Massacre 2, The Devil's Rejects y Repo! The Genetic Opera) le dio la sensibilidad correcta para crear al único personaje "realista" de Prisoners of the Ghostland... lo cual indica el nivel de extravagancia que alcanza la película.
Y, en el papel de Bernice, Sofía Boutella no tiene mucho que hacer porque pasa casi todo el tiempo en estado catatónico, hasta que reconoce la intención del "Héroe" enviado a rescatarla.
Dejé lo mejor para el final: a pesar de su incoherente argumento y caótica estructura, Prisoners of the Ghostland tiene un impresionante estilo visual y un denso contenido alegórico que perdió algo importante en su traducción al lenguaje del cine de acción. Es como una receta con ingredientes aparentemente incompatibles (el Viejo Oeste, las pandillas de Mad Max, y la estética de Japón Feudal), combinados en un platillo delicioso para nuestros sentidos... pero indiferente para nuestra razón. En resumen: Prisoners of the Ghostland es otro doloroso ritual para poner a prueba la devoción de los "Cageófilos"; y también es una fascinante experiencia para conocedores del "Cine Malo" que ya adquirieron tolerancia a los caprichos de cineastas con muchas ideas y poca lógica. Ah, y también podría gustarle a los fetichistas de la tortura testicular; al menos alguien quedará satisfecho.
Calificación: 6

IMDb

Friday, September 17, 2021

Nightbooks



Síntomas: El niño Alex Mosher (Winslow Fegley) es secuestrado por la bruja Natacha (Krysten Ritter), quien lo obliga a contar historias de miedo bajo amenaza de muerte. Pero Alex y otra niña cautiva llamada Yasmin (Lidya Jewett) tienen un plan para escapar.

Diagnóstico: Las películas de horror "para niños" generalmente pueden dividirse en tres categorías. Las peores (en mi humilde opinión) son cintas animadas con monstruos "graciosos" que no asustan a nadie, y además recurren a los perezosos clichés del cine infantil (como Monster House, Hotel Transylvania y Ghost Patrol). La segunda categoría son ruidosos espectáculos de efectos especiales que intentan reproducir la atmósfera del horror, pero sin generar el menor suspenso (ejemplos recientes: The House With a Clock in Its Walls, Goosebumps y Scary Stories to Tell in the Dark). Y, finalmente, tenemos las escasas películas que mantienen un delicado balance entre miedo moderado para no traumatizar a los niños, y suficiente tensión e imágenes tenebrosas para provocar escalofríos mientras exploran el lado oscuro de la humanidad. Por ejemplo: Coraline, The Watcher in the Woods y The Witches (la original, desde luego).
¿A cuál de esas categorías pertenece Nightbooks, la nueva película de Netflix? Veamos...
Nightbooks está basada en una novela de J.A. White, y fue adaptada a cine por Mikki Daughtry y Tobias Iaconis (The Curse of La Llorona). El productor Sam Raimi (The Evil Dead) y el director David Yarovesky (Brightburn) completan un ilustre equipo creativo con amplia experiencia en el cine de terror, lo cual podría explicar el respeto que Nightbooks muestra por el género.
Paradójicamente, todo empieza cuando Alex Mosher (Winslow Fegley) renuncia al horror. Su habitación está repleta de pósters, ejemplares de Fangoria, y cuadernos donde escribe historias tenebrosas (sus "libros nocturnos"). Sin embargo Alex tuvo una mala experiencia y ahora quiere tirar todo a la basura y quemar sus escritos, para lo cual baja a la caldera en el sótano de su edificio... pero queda atrapado en el departamento de la bruja Natacha (Krysten Ritter), quien necesita alguien que le cuente historias de miedo. Alex no tiene más remedio que aceptar, y se prepara para escribir nuevos cuentos de terror.
El argumento de Nightbooks es muy simple, estableciendo rápidamente la situación del protagonista, y dejando que el flujo natural de la historia se encargue de llenar los huecos sobre el pasado de los personajes y sus enigmáticas relaciones. Sin embargo, la austera narrativa no impide la inclusión de temas más profundos, desde "bullying" hasta la importancia de la creatividad como expresión personal, así como las ventajas de seguir nuestro propio camino en vez de obedecer las expectativas de los demás. En otras palabras: Nightbook es horror entretenido y con mensaje, sin caer en letanías didácticas ni moralización forzada.
Las actuaciones de los niños Winslow Fegley y Lidya Jewett son buenas, pero el mejor papel le pertenece a Krysten Ritter, cuya sardónica energía es perfecta para transmitir el despectivo carácter de la bruja Natacha. Sin embargo, detrás de su maldad se oculta una cierta vulnerabilidad que podría indicar un pasado tortuoso... lo cual conduce a un maravilloso "twist" en el tercer acto.
También me gustó el diseño de producción y el ecléctico vestuario de Natacha, casi todo realizado con efectos prácticos, con adiciones digitales que incrementan la escala y el peligro de la brujería. Hablando de lo cual: las historias de miedo que cuenta Alex se presentan con una deliciosa estética "retro", como obras de teatro impresionistas con una austera paleta de color y escenarios prácticos (por ejemplo, un temible monstruo es tan solo una pintura en la pared).
Entonces, regresando a la pregunta del principio, creo que Nightbooks pertenece a la mejor categoría del "horror infantil": una buena historia, atractivo estilo visual, y un nivel apropiado de horror para mantener la atención del público (incluso de un cínico "fanboy" como yo), pero sin dejar cicatrices permanentes en la mente de los niños. Después de todo, un poco de miedo es útil y hasta necesario para el desarrollo personal; y, aunque desde luego los padres serán los mejores jueces, creo que Nightbooks cumple ese propósito de manera responsable, y con gran sensibilidad artística. Un raro caso donde la frase "es para niños" no constituye un insulto ni una excusa para hacer cine mediocre.
Calificación: 8.5

IMDb

Wednesday, September 15, 2021

Best Sellers



Síntomas: Para salvar la casa editorial que heredó de su padre, Lucy Stanbridge (Aubrey Plaza) necesita publicar el nuevo libro del legendario escritor Harris Shaw (Michael Caine), y convencerlo de participar en una gira promocional. Pero no será fácil, ya que Shaw odia a todo el mundo, empezando por Lucy.

Diagnóstico: Al principio Best Sellers parece una película del canal Lifetime, con una tenaz mujer enfrentando obstáculos semi-cómicos para salvar su empresa, preservar su legado familiar y, sobre todo, para demostrar su aptitud en el mundo de los negocios controlado por hombres que no la toman en serio. En ese hipotético universo de Lifetime, el personaje de Lucy Stanbridge sería interpretado por Lacey Chabert o Italia Ricci, y el escritor solitario sería un "zorro plateado" de edad madura, pero aún viable como pareja romántica. Se me ocurre... no sé... Casper Van Dien o Colin Ferguson.
Afortunadamente Best Sellers no utiliza el repertorio de Lifetime, sino a dos de mis actores favoritos: Aubrey Plaza y Michael Caine. Y el argumento toma un rumbo completamente distinto que no tiene nada que ver con romance, sino con los traumas psicológicos e inseguridades que frenan el desarrollo emocional de dos personas muy distintas en la superficie, pero similares en el fondo.
Best Sellers no maneja ideas nuevas ni particularmente creativas, pero la directora Lina Roessler y el guionista Anthony Grieco generan elocuente drama y gentil comedia explorando la lucha entre arte y comercio, así como el conflicto entre los valores tradicionales de la "vieja escuela" y el pragmático cinismo de la generación contemporánea. En resumen: un ameno relato de "pareja dispareja" (reitero que NO es una pareja romántica, sino profesional) donde el choque de voluntades se transforma en mutuo entendimiento y valiosas lecciones para ambas partes que podrían transformar sus vidas. Al menos hasta que Harris Shaw haga uno de sus berrinches, y orine públicamente durante la presentación de su libro.
Es un papel perfecto para el veterano Michael Caine, aprovechando su avanzada edad (88 años en este momento, aunque probablemente filmó Best Sellers cuando era un muchacho de 87) para enriquecer un personaje construido con clichés: el novelista irritable y antisocial que tuvo un gran éxito hace cuarenta años, pero no ha escrito nada desde entonces, lo cual no solo afectó su bolsillo, sino su confianza en sí mismo. Y aunque Aubrey Plaza se ve un poco limitada por la "normalidad" de Lucy, también hace un buen trabajo con las múltiples crisis que enfrenta, desde la dura realidad del mercado literario infestado de novelas juveniles, hasta la exasperación con el anciano escritor que no soporta, pero que necesita para salvar su negocio... y su amor propio. No hay muchas oportunidades para lucir la maniática energía de Plaza, pero de vez en cuando vemos un atisbo de locura en su mirada, y me complace decir que armoniza bastante bien con el iracundo encanto de Caine... dos espíritus rebeldes que resultan compatibles por su desvergonzada misantropía.
Y eso es todo. Como dije, el melodrama de Best Sellers no es complicado ni profundo, pero lleva un ritmo ágil, alcanza un razonable nivel emocional, y termina como un buen libro, con un toque agridulce, sin perder el optimismo.
Obviamente Best Sellers no representa el mejor trabajo de Michael Caine ni de Aubrey Plaza (Caine me gustó más en Harry Brown, y Plaza tuvo mayor lucimiento en Black Bear), pero será un deleite para fans de estos actores (como yo), incluso con un argumento simple que no les exige un gran esfuerzo. Tan solo la química que comparten justifica cien minutos de nuestro tiempo. Ni Lacey Chabert lo hubiera hecho mejor.
Calificación: 8

IMDb

Monday, September 13, 2021

Kate



Síntomas: Después de asesinar a un líder de la mafia japonesa, Kate (Mary Elizabeth Winstead) es envenenada, y solo tiene veinticuatro horas para vengarse.

Diagnóstico: Siempre me han gustado las permutaciones de roles en géneros cinematográficos monopolizados por el sexo masculino; sin embargo, eso no significa que la nueva ola de "acción femenina" esté exenta de cometer los mismos errores y estancarse en las mismas rutinas del cine tradicional, como demuestran las repeticiones de "asesina traicionada por sus jefes" que hemos visto recientemente.
Y ahora Kate (disponible en Netflix) se une a ese movimiento, tratando de encontrar otro "ángulo" para distinguirse de las demás y contar una historia interesante por derecho propio. ¿Lo logró? Sí y no. Pero al menos me pareció suficientemente entretenida para recomendarla.
Kate es una sólida película de acción con los típicos problemas del género, incluyendo situaciones inverosímiles, lagunas lógicas, y abruptos cambios de conducta cuando el escritor no sabe cómo resolver una escena. Tal vez no sean problemas muy graves en el contexto del "Cine B", pero cuando ya vimos TANTAS películas cortadas con el mismo patrón, es imposible ignorar la sensación de "deja vu" que reduce nuestro interés y diluye la emoción.
Kate sigue las actividades de Kate (Mary Elizabeth Winstead), una asesina profesional trabajando en Japón con su mentor Varrick (Woody Harrelson), quien ofrece apoyo táctico durante sus misiones. Desafortunadamente Kate comete un error en su más reciente contrato, y la organización Yakuza la envenena con una sustancia que la matará en veinticuatro horas. Pero Kate no planea quedarse en el hospital esperando la muerte, y escapa en busca de venganza.
Lo cual, desde luego, conduce a múltiples peleas y balaceras conforme Kate persigue miembros cada vez más importantes de la mafia, hasta que secuestra a Ani (Miku Patricia Martineau), la sobrina del líder, para usarla como rehén y encontrar su escondite.
Mary Elizabeth Winstead tiene experiencia en el cine de acción, pero Kate le da su mejor papel hasta el momento (más vale tarde que nunca, después de la horrible manera como la desperdiciaron en Birds of Prey), aprovechando su aptitud física y expresividad para mostrar los estragos físicos del veneno y su evolución interna cuando descubre que el "daño colateral" de sus crímenes son personas reales con sentimientos y aspiraciones.
Las escenas de acción van de lo excelente (la pelea en el club nocturno) a lo mediocre (la persecución automovilística totalmente digital… ugh); y lo mismo ocurre con el drama que las respalda. Sin embargo, puedo recomendar Kate por el compromiso de Mary Elizabeth Winstead, el estilo visual del director Cedric Nicolas-Troyan (The Huntsman: Winter's War), y el libreto de Umair Aleem (Extraction), quien sigue la fórmula pero no teme romper las reglas. El mejor ejemplo es la confrontación con el "Final Boss" (Jun Kunimura), más cerebral y filosófica de lo que yo esperaba.
Detalles como ese separan a Kate de muchas cintas similares (como Gunpowder Milkshake, Ava y Anna), recurriendo a temas comunes (familia, honor, responsabilidad), pero con su propia sensibilidad y sabor cultural. Habiendo dicho eso, el sub-género de la acción femenina necesita encontrar ingredientes más creativos, antes de que se agote la novedad y regresen los ejecutivos de Hollywood con su sexista falacia de "nadie quiere ver películas de acción con mujeres". Yo sí quiero verlas, y por eso necesitan mejorar para garantizar un próspero futuro. De otro modo, nunca veremos una adaptación de Bitch Planet.
Calificación: 8

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