Monday, December 2, 2019
Un Día Lluvioso en Nueva York (A Rainy Day in New York)
Síntomas: Los estudiantes universitarios Gatsby Welles (Timothée Chalamet) y Ashleigh Enright (Elle Fanning) viajan a Manhattan para entrevistar a un famoso director cinematográfico, pero el día se convierte en una agitada aventura donde ambos tienen importantes revelaciones sobre sus vidas.
Diagnóstico: Podríamos decir que Un Día Lluvioso en Nueva York es clásico Woody Allen: un joven neurótico pasa el día (lluvioso) visitando pintorescas locaciones de Nueva York, mientras cuestiona su vida y trata de definir su futuro. Mientras tanto, la entrevista de una estudiante se transforma en una farsa cómica que satiriza variados clichés de Hollywood, desde el arrogante genio incomprendido, hasta el galán irresistible. Perfecto material para que Woody Allen nos haga reír y pensar con sus agudos poderes de observación. Lo único que faltó fueron las risas. Y la observación.
En vez de eso, tenemos una película fundamentalmente dividida entre su planteamiento y su ejecución. Claramente Allen (o sus productores) eligieron actores de moda para extender el potencial económico de la cinta, y atraer segmentos demográficos que no conocen a Woody Allen (ni les importa). Pero Allen no quiere (o no puede) escribir para esos segmentos, y el resultado es un atractivo elenco joven que se comporta como adultos intelectuales de Manhattan... ya de por sí una propuesta arriesgada que evoca los peores elementos de "los problemas de la gente bonita". El melodrama es demasiado artificial; y las emociones, inexistentes.
Timothée Chalamet es un excelente actor con el libreto adecuado. Pero en Un Día Lluvioso en Nueva York está completamente fuera de lugar con su rígida y desangelada interpretación de Gatsby Welles, uno de tantos "suplentes" que Woody Allen ha utilizado como protagonistas desde que dejó de aparecer en sus propias películas como pareja de muchachas de veinte años (me abstendré de hacer comentarios sobre la vida real de Allen). Curiosamente, el mejor de estos "imitadores" hasta el momento creo que ha sido Jesse Eisenberg (To Rome With Love, Café Society), ya que su estilo de actuación es similar al titubeante parloteo de Allen. Desafortunadamente la versión de Chalamet no es natural ni expresiva. Su monótona narración carece de humor; y cuando tiene escenas con otros actores, casi siempre queda como el eslabón más débil de la cadena. Como ejemplo puedo señalar sus conversaciones con Selena Gomez (interpretando a la hermana de una ex-novia de Gatsby, que casualmente encuentra en las calles de Nueva York)(Hay MUCHAS coincidencias en esta película). Gomez también está fuera de su elemento... pero tiene energía y sentido del humor para al menos transmitir la intención del personaje.
Por su parte, Elle Fanning sale un poco mejor librada como la clásica joven ingenua que atrae las miradas de tres hombres famosos. Tampoco es un papel creíble, pero Fanning se compromete con la irrealidad de las situaciones y obtiene algunas risas con su cándida actitud ("¿Es un espía?")
De hecho, el elenco secundario me gustó más que los protagonistas, empezando por los mencionados "lobos" de Hollywood (bueno, no es Hollywood, sino Nueva York, pero es lo mismo con mayores pretensiones artísticas): Liev Schreiber (el director atormentado), Jude Law (el guionista menospreciado) y Diego Luna (el actor que enloquece a las mujeres) reaniman brevemente la película y nos distraen de los agujeros lógicos. Pero mi favorita fue Cherry Jones como la madre de Gatsby, con un monólogo electrizante que cambia por completo el tono de la cinta y nos muestra por unos minutos lo que Un Día Lluvioso en Nueva York hubiera logrado con actores más afines a la sensibilidad de Allen.
Comparando Un Día Lluvioso en Nueva York con otras obras recientes de Woody Allen, diría que evitó los abismos de mediocridad de Whatever Works y You Will Meet a Tall Dark Stranger; pero tampoco alcanzó el maduro virtuosismo de Irrational Man, ni el encanto histórico de Midnight In Paris. En resumen: Un Día Lluvioso en Nueva York es como el tío viejo que trata de hablar "joven" con sus sobrinos. O como yo cuando pido en la fiesta canciones de Terry Jacks. Hay gente que simplemente no acepta su edad.
Calificación: 7
IMDb
Sunday, December 1, 2019
Wild Rose: Sigue Tu Propia Canción (Wild Rose)
Síntomas: Cuando sale de la cárcel, Rose-Lynn Harlan (Jessie Buckley) decide hacer realidad su sueño de convertirse en cantante de música "country". Pero no será fácil para una madre soltera en la ciudad de Glasgow, Escocia.
Diagnóstico: A primera vista, Wild Rose: Sigue Tu Propia Canción (de aquí en adelante identificada únicamente como Wild Rose) parece una de tantas películas sobre "ascenso a la fama" que nos muestran la tenaz lucha de un individuo por destacar en alguna disciplina artística, enfrentando enormes retos y ocasionales decepciones que no logran doblegar su espíritu. Afortunadamente Wild Rose no es como las demás obras de este género... aunque tiene suficientes similitudes para caer en los mismos clichés que restan impacto a sus virtudes. En resumen, Wild Rose me pareció recomendable gracias a su fantástica protagonista e inesperado mensaje; pero no bastaron para disimular que, en el fondo, está construida con las mismas piezas que ya perdieron el filo después de tanto uso.
Por eso será mejor enfocarme en los puntos positivos de Wild Rose. Para empezar, Jessie Buckley es un auténtico descubrimiento, con una gran voz y carisma para atraparnos en su descabellada misión, incluso cuando el personaje se vuelve irracional o antipático. Estrictamente hablando, Buckley no es un "descubrimiento", pues está trabajando en televisión desde hace años (incluyendo la popular serie Chernobyl), después de ganar un concurso musical en el 2008. Pero personalmente nunca la había visto, y su desempeño en Wild Rose califica como genuina revelación (en mi humilde opinión).
En papeles secundarios la apoyan Julie Walter como su madre Marion; Sophie Okonedo como Susannah, su mejor amiga y promotora; y Daisy Littlefield y Adam Mitchell como los hijos que se sienten desplazados por la obsesión musical de Rose-Lynn. Todos hacen un buen trabajo personificando de un modo u otro las realidades de la vida en un barrio pobre, con pocas posibilidades de escape.
En cuanto a la música, no soy fan del "country", pero Wild Rose emplea canciones accesibles y pegajosas que ilustran la honestidad emocional del género y su afinidad con las clases trabajadoras. A pesar de la distancia geográfica y cultural, Rose-Lynn se identifica con las canciones que hablan sobre corazones rotos y drama rural, pero con ritmos alegres que inspiran optimismo por un mejor porvenir. No importa si sus ídolos cantan sobre ranchos en Arizona y el desierto de Nuevo México; los temas resuenan en la vida diaria de Rose-Lynn en Glasgow, Escocia.
Todo esto nos lleva al inevitable momento crítico que decidirá el futuro de Rose-Lynn y su familia. Cierto, para llegar a ese punto la trama sufre varios tropiezos, y la dirección de Tom Harper nunca acopia suficiente energía; pero el resultado final me dejó satisfecho en muchos niveles. Es fácil hablar del éxito; pero es difícil evaluar los sacrificios necesarios para alcanzarlo. Gracias a eso Wild Rose trasciende sus fallas para impartir lecciones de vida endulzadas por agradables números musicales. Tal vez Wild Rose me hubiera gustado más si Rose-Lynn estuviera obsesionada con el metal noruego... pero entonces perderíamos el encanto "kitsch" de la vaquera escocesa.
Calificación: 7
IMDb
Saturday, November 30, 2019
La Posesión de Mary (Mary)
Síntomas: En su primera travesía a bordo del barco de vela "Mary", el capitán David Greer (Gary Oldman) y su familia descubren una misteriosa presencia que empieza a afectarlos de distintas maneras.
Diagnóstico: En el 2011, el cinematógrafo Michael Goi hizo su debut como director con la notable cinta Megan is Missing (una de las mejores muestras de cine "found footage", en mi humilde opinión), lo cual elevó mis expectativas sobre su nueva película de terror, La Posesión de Mary... pero me duele decir que fue una gran decepción, a pesar de tener algunas buenas ideas y una inesperada locación que se prestaba para algo más creativo e innovador.
La Posesión de Mary es básicamente una película de "casa embrujada" en alta mar, con todos los clichés que ello implica: una familia con problemas emocionales y financieros, un nuevo barco (en vez de casa) con un misterioso pasado, y los típicos fenómenos paranormales que infestan el sub-género: sombras siniestras, visiones pesadillescas, y la hija menor hablando con un "amigo imaginario". Lo único que faltó (¡afortunadamente!) fue un perrito como víctima temprana para demostrar que las cosas van en serio. En vez de eso usaron al inútil novio de la hija mayor.
Entre los escasos aciertos de La Posesión de Mary destacan los actores principales; Gary Oldman no se esfuerza mucho en el papel del Capitán Greer, pero su simple presencia eleva la película y captura la angustia de un hombre tratando de mantener unida a su familia en circunstancias desesperadas. Emily Mortimer exagera un poco como la madre que reconoce la amenaza sobrenatural, pero no logra convencer a su esposo (¡qué original!) Y, en el papel de las hijas, Stefanie Scott (como la adolescente) y Chloe Perrin (como la niña) cumplen su función de "mcguffins" humanos para motivar las acciones de sus padres.
En cuanto al horror, La Posesión de Mary incluye un poco de sangre, algunas flojas escenas de suspenso, y los obligatorios sobresaltos que a estas alturas no asustan a nadie. No revelaré el origen de la "maldición" porque... francamente, no la entendí bien. Al parecer ocurrió algo terrible a bordo del "Mary", pero nunca queda claro si está poseído por un fantasma, o un espíritu del mar, o... no sé... ¿moho satánico, tal vez?
Hablando de lo cual, el entorno marítimo añade un poco de variedad visual. Y, en su faceta de director de fotografía, Michael Goi captura espectaculares imágenes para ilustrar el aislamiento del pequeño navío en el inmenso mar. Por otro lado, la cabina del barco me pareció tan obscura que vuelve confusas algunas escenas supuestamente "terroríficas" (lo cual no es decir mucho). Entiendo la utilidad de las sombras en el contexto del horror, pero necesitamos ver lo que filmó el director para entender lo que está pasando (o tal vez fue culpa de la mala proyección en Cinemex, para variar).
Casi todas las películas de "horror acuático" se enfocan en ataques de criaturas marinas reales o imaginarias (entre mis favoritas: The Shallows, Deep Rising, y Leviathan). Por eso me gustaba la idea de actividad paranormal en alta mar, un entorno ya de por sí peligroso, con nuevos retos y oportunidades. Sin embargo La Posesión de Mary prefirió seguir el camino más simple de "casa embrujada", y el resultado se hundió (ja, ja) bajo el peso de su mediocridad. Como mejores alternativas de horror sobrenatural en el mar sugiero Triangle, Below, o hasta Satan's Triangle, pues intentaron algo nuevo, o al menos supieron adaptar la fórmula para funcionar en el agua.
Calificación: 5
IMDb
Friday, November 29, 2019
El Informante (Killerman)
Síntomas: Moe (Liam Hemsworth) y Skunk (Emory Cohen) se dedican a lavar grandes cantidades de dinero para clientes muy peligrosos, y un día deciden usar una pequeña parte de ese dinero para hacer un negocio personal... el cual, desde luego, no sale como esperaban.
Diagnóstico: Creo que El Informante podría haber sido una excelente "B-Movie" gracias a sus sólidas actuaciones, competente dirección, e inusitado impacto emocional (al menos dentro de ese nicho cinematográfico); sin embargo el director Malik Bader trató de hacer algo más refinado e "importante", y terminó diluyendo la excelsa brutalidad de la cinta con demasiado drama artificial que no mejora la experiencia.
La primera media hora de El Informante me gustó mucho. Después de establecer la sincera amistad entre Moe y Skunk (Liam Hemsworth y Emory Cohen, respectivamente), Bader nos muestra los enigmáticos procesos del lavado de dinero "análogo", realizado por medio de transacciones que convierten el dinero efectivo en joyas, metales preciosos, y eventualmente documentos bancarios, lo cual permite que los líderes criminales canalicen sus ganancias en negocios legítimos. La cinta no profundiza mucho en este aspecto, pero me pareció un tema fascinante; y además nos sumerge en un sub-mundo criminal relativamente novedoso que distingue a El Informante de otros thrillers con premisas que ya conocemos de memoria.
Entonces llega el fallido negocio donde Moe y Skunk pierden el dinero de sus clientes... y el libreto frena abruptamente para sumergirse en sesenta minutos de melodrama pesado y monótono que amenaza con hundir la película. Afortunadamente Hemsworth y Cohen mantienen un buen nivel de intensidad con el apoyo de un reparto secundario desbordante de carácter. Mi favorito fue Zlatko Buric como el Tío Perico, dividido entre su reputación como "negociante" inflexible, y su compasión por su sobrino (Skunk), quien cometió un gran error, pero se compromete resolverlo antes de que la situación empeore. En el otro lado de la ley, Nickola Shreli y Malik Bader (sí, el director) interpretan a los policías Duffo y Martínez, más desalmados que los criminales que persiguen. Y, finalmente, Diane Guerrero tiene el ingrato papel de "novia en peligro"; pero al menos aporta la motivación necesaria para llegar al sangriento tercer acto, donde la película recupera la energía y nos atrapa en la desesperación de Moe y Skunk mientras enfrentan amenazas que nunca imaginaron cuando planearon su "inocente" negocio personal.
Otra cosa que me desagradó de El Informante (además de esa floja parte media) fue el uso del recurso narrativo más arcaico y forzado en la historia del cine: la amnesia. En cierto modo explica varias inconsistencias del libreto... pero al final no pasa de ser un truco para justificar el inevitable "twist" que, francamente, no fue tan impactante como supone el director... sobre todo porque es muy fácil adivinarlo con anticipación.
A pesar de tantas quejas, puedo recomendar El Informante por su ingenioso argumento (salvo el asunto de la amnesia), la dinámica dirección de Bader, y la vistosa cinematografía (¡en película Kodak de 16mm, nada menos!) que convierte las más mundanas locaciones de Nueva Jersey en los estilizados escenarios "neo-noir" donde la muerte acecha en cada esquina, y la lealtad es más valiosa que el dinero. Lástima que la lealtad no pueda convertirse en documentos financieros.
Calificación: 8
IMDb
Thursday, November 28, 2019
The Farewell
Síntomas: La abuela Wang (Shuzhen Zhao) padece una grave enfermedad y le queda poco tiempo de vida... pero su familia le ha ocultado la verdad. Entonces, con la excusa de una boda, sus hijos organizan una gran fiesta para que todos puedan despedirse de ella.
Diagnóstico: Eso es todo. The Farewell no pretende revelar graves secretos familiares, ni incitar conflictos entre parientes rivales. En vez de eso, la directora Lulu Wang diseñó la película como sincero tributo a su familia (The Farewell está "basada en una mentira real"), y como celebración de la cultura asiática en general. En este último punto creo que The Farewell funciona mejor que la exitosa Crazy Rich Asians, gracias a un entorno más íntimo y libre de clichés, donde podemos disfrutar la riqueza de las dinámicas familiares y explorar un contexto cultural más complicado de lo que imaginamos... y al mismo tiempo más simple.
La protagonista de The Farewell es Billi Wang (Awkwafina), la nieta de Nai Nai (Shuzhen Zhao) que vive en Nueva York desde la infancia; y, cuando se entera de la enfermedad de la abuela, desafía las órdenes de sus padres y viaja a China para participar en la fiesta y despedirse de la anciana. Su punto de vista multicultural nos permite contrastar la ideología de la rama familiar "trasplantada" a los Estados Unidos, y la del tronco original que se quedó en China. Gracias a esto el libreto de The Farewell ofrece fascinantes comentarios sobre las diferencias y, sobre todo, las similitudes entre parientes separados por la distancia, pero unidos por la naturaleza humana.
Eso fue uno de los aspectos que más me gustó de The Farewell. A pesar de la disparidad geográfica, los problemas y alegrías de la familia Wang son universales. Podría igualmente ser una familia mexicana, india o rusa, y en todas encontraríamos idénticos rasgos y actitudes. Por ejemplo, la abuela afable, la suegra estricta, el primo "raro"... en fin, todos los estereotipos del melodrama familiar, pero arteramente dirigidos para reforzar el mensaje agridulce de la cinta. Y todo eso sin caer en cursilerías ni forzado sentimentalismo. Por el contrario, las emociones de The Farewell fluyen naturalmente de las actuaciones y moldean la interacción de los personajes.
En el papel principal, Awkwafina demuestra enorme rango expresivo en una actuación sobria y honesta que define el tono de la película. La abuela está interpretada por Shuzhen Zhao con gran calidez... y un toque de casual autoridad, como corresponde a la matriarca que lo ha visto todo, y tiene soluciones para los problemas de todos (al menos en su opinión). Y, aunque tiene un participación muy breve y prácticamente muda, Aoi Mizuhara me hizo reír en el papel de Aoki, la novia que asiste a su propia boda sin conocer el lenguaje chino (es japonesa), y sin comprender el caos que la rodea. Parece irrelevante, pero denota el esmero de la directora para crear una atmósfera rica en detalles que realmente contribuyen a la historia.
En resumen, The Farewell es un modesto drama familiar sin grandes estrellas ni excesos artísticos, y aún así me pareció más emotiva que cualquier cinta "feel good" producida en Hollywood. También es muy ligera, y quizás no la recordaré la próxima semana, pero fue la reunión familiar más agradable que he vivido en mucho tiempo. Y generalmente odio las reuniones familiares.
Calificación: 9
IMDb
Wednesday, November 27, 2019
3022
Síntomas: En el año 2190, los astronautas John Laine (Omar Epps), Jackie Miller (Kate Walsh), Lisa Brown (Miranda Cosgrove) y Richard Valin (Angus Macfadyen) sirven a bordo de la estación espacial Pangea, cercana a Júpiter. Entonces pierden contacto con la Tierra, y deben tomar difíciles decisiones sobre el futuro de su misión.
Diagnóstico: Un melodrama con varios individuos separados de la civilización podría desarrollarse en cualquier locación terrestre... un barco a la deriva, una mina abandonada, un edificio dañado, etc. Pero cuando el director John Suits (Pandemic, The Scribbler) lleva esa premisa al espacio exterior, abre nuevas posibilidades dramáticas que trascienden los atestados corredores de la estación espacial. Y, para bien o para mal, eso es todo lo que separa la película 3022 de similares "thrillers minimalistas", donde los peligros físicos de un medio ambiente hostil palidecen frente al ataque psicológico del egoísmo, el aislamiento, y el temor irracional. Es un buen truco para hacer la película más profunda, pero no logra rescatarla de su pereza narrativa y mediocre ejecución.
El diseño visual de 3022 nos remite a la ciencia ficción utilitaria de cintas como Alien y Silent Running. La estación espacial Pangea presenta un austero entorno industrial que requiere atención constante para mantenerse en funcionamiento. Es un trabajo duro y solitario que, después de cinco años, ya está afectando la moral de la tripulación; y cuando pierden contacto con la Tierra después de un catastrófico evento, se agudizan las particulares disfunciones de cada astronauta. El Capitán Laine (Omar Epps) sufre terrores nocturnos que podrían convertirse en alucinaciones lúcidas. La directora de operaciones Jackie Miller (Kate Walsh) sufre abrumadora nostalgia por la hija que dejó en la Tierra, y que quizás no volverá a ver. La joven científica Lisa Brown (Miranda Cosgrove) se aleja cada vez más de sus compañeros; y el Doctor Valin trata de mantener la calma, aunque fue el más afectado por el misterioso evento que interrumpió las comunicaciones. Y así, conforme se incrementan las crisis técnicas y emocionales a bordo de Pangea, compartimos la paranoia de los personajes y su creciente pesimismo... así como la tenue esperanza inspirada por un plan que podría salvarlos, o destruir la estación.
El director John Suits y el guionista Ryan Binaco minimizan los aspectos de ciencia ficción para enfocarse en la transformación (buena o mala) de los personajes. Algunos intentan sobreponerse a sus temores, mientras que otros sucumben a una especie de nihilismo post-apocalíptico. Suena similar a la reciente película sueca Aniara, pero con grupo humano más reducido, y por lo tanto más intenso en sus reacciones. El problema viene cuando nos damos cuenta de que Suits y Binaco no tienen mucho que decir. Los diálogos se vuelven repetitivos; los astronautas no aprenden las lecciones que imparte el destino; y solo hasta el tercer acto ocurren cosas suficientemente interesantes para liberar al drama de su apatía. Más vale tarde que nunca, supongo.
En el plano técnico, el diseño de escenarios me gustó mucho, pero los efectos digitales reflejan el bajo presupuesto de la cinta (incluyendo tomas exteriores y el mencionado "evento"). Si solo fuera mala calidad visual no me importaría mucho; pero la narrativa también se ve afectada por las vagas imágenes y confusa geografía de la estación.
A fin de cuentas aprecié 3022 por su honesta intención de hacer ciencia ficción seria e inteligente con poco dinero. Las actuaciones son buenas, la premisa inspira múltiples vectores de reflexión, y el final ofrece un buen balance de tragedia y esperanza. Pero siento que faltó variedad e imaginación en todos los departamentos de la película; desde los efectos hasta el rango emocional de los personajes. Por otro lado, 3022 al menos ofrece el dudoso placer de escuchar a iCarly decir "fuck".
Calificación: 6.5
IMDb
Monday, November 25, 2019
The Courier
Síntomas: El líder criminal Ezekiel Mannings (Gary Oldman) planea eliminar al joven Nick Murch (Amit Shah) antes de que testifique en su contra; pero la enigmática Mensajera (Olga Kurylenko) se involucra accidentalmente en la situación, y decide proteger a Nick de los mercenarios que quieren asesinarlo.
Diagnóstico: Esto es exactamente lo que yo quería: una "B-Movie" de acción con Olga Kurylenko. Sin embargo yo esperaba algo más ambicioso o creativo para aprovechar el talento de esta actriz, pero el director Zackary Adler decidió tomar la ruta fácil del cliché, con un resultado menor a la suma de sus partes. Aún así The Courier fue una experiencia dinámica y visualmente atractiva que solo recomendaría para fans de Kurylenko que quieran verla luchando contra genéricos villanos europeos, y conduciendo su motocicleta futurista... durante una o dos escenas.
Las imágenes de Olga Kurylenko a bordo de una motocicleta sugieren frenéticas persecuciones por las calles de Londres, escapes imposibles, y el vértigo de la velocidad. Lamentablemente nada de eso ocurre en The Courier. La mayor parte de la acción se desarrolla en un estacionamiento, donde la Mensajera y el testigo se ocultan mientras los esbirros de Mannings caminan lentamente y cometen absurdos errores para extender la película y evitar que termine prematuramente. Algo así como "Die Hard en un estacionamiento".
Pero, bueno... una vez que ajusté mis expectativas, The Courier resultó tener momentos rescatables, incluyendo sorpresivos despliegues de "gore", algunas ideas ingeniosas (como la secuencia del "drone"), y actuaciones aptas para el nivel de la película; cuando el libreto es tan elemental, no hace falta expresar motivación ni emociones complicadas.
Al menos el personaje de la Mensajera tiene un poco de dimensión, eficientemente establecida por medio de encabezados y noticias durante los créditos iniciales. La mujer es un misterio, y nunca revela su nombre; pero podemos deducir que tuvo entrenamiento militar, trabaja como "transportadora" de paquetes peligrosos, y siempre garantiza resultados. De hecho, si The Courier tuviera suficiente éxito (muy dudoso), podría iniciar una franquicia donde se exploraría el pasado del personaje... y tal vez hasta organizar un "crossover" con el Transportador original.
En el papel del genio criminal, Gary Oldman recicla la rutina de villano sofisticado, escuchando ópera mientras sus esbirros envenenan a los guardias que protegen al testigo. ¡Qué irónico! ¡Qué original! El otro "nombre" de la película es Dermot Mulroney como el Agente Especial Roberts, quien lleva mucho tiempo cazando a Mannings, y sabe que todo podría derrumbarse si matan al único testigo que aceptó declarar en su contra. Calculo que Mulroney trabajó un par de días en la película, y casi siempre está en su oficina hablando por teléfono. A ese tipo de roles se le llama "hacer un stallone".
Finalmente, la razón por la que vi The Courier: Olga Kurylenko. Como dije, el director no supo aprovechar el rango de la actriz, pero al menos contrató un coreógrafo decente para diseñar peleas brutales y razonablemente realistas. Cuando la Mensajera lucha contra un matón de dos metros, la victoria cuesta sangre, literalmente. A pesar de sus habilidades especiales, la Mensajera no es invencible, gracias a lo cual podemos sentir un poco de suspenso cuando todo parece perdido.
Entonces, The Courier no alcanzó su potencial, pero me gustó ver a Olga Kurylenko de regreso en el género de acción. Y, ya que se están cumpliendo mis deseos cinematográficos... ¿dónde estará Chelan Simmons? Antes hacía una película para televisión cada semana (usualmente Lifetime o SyFy), y ahora nada. Mi sugerencia: una versión "pirata" de Charlie's Angels con Olga Kurylenko, Chelan Simmons, y Rosario Dawson. Si la acción ocurre en Navidad, seguro la compra el canal Hallmark.
Calificación: 7
IMDb
Sunday, November 24, 2019
Huérfanos de Brooklyn (Motherless Brooklyn)
Síntomas: Cuando el detective privado Frank Minna (Bruce Willis) es asesinado, su asistente Lionel Essrog (Edward Norton), quien sufre de Síndrome de Tourette, inicia su propia investigación para encontrar al culpable. O culpables.
Diagnóstico: En su segunda película como director (la primera fue Keeping the Faith, del año 2000), Edward Norton rinde tributo al cine de detectives de los años cincuentas, con tanto esmero en los detalles que me sentí realmente transportado a aquella década. Pero el auténtico valor de Huérfanos de Brooklyn no es la simple nostalgia, sino la transformación de un clásico argumento "noir" (intriga y corrupción en las altas esferas de la sociedad) en una astuta exploración de los factores socioeconómicos que contribuyeron el racismo institucional y la explotación del poder público en Nueva York (y, sospecho, en muchas ciudades del mundo). Afortunadamente el mensaje de Huérfanos de Brooklyn no impide disfrutar todos los atributos que evocan el ritmo y atmósfera de una buena novela, tal vez un poco larga, pero con fascinantes personajes que nos obligan a leer una página más, y otra, y otra.
En este punto conviene advertir que Huérfanos de Brooklyn está basada en el libro "Motherless Brooklyn", de Jonathan Lethem, y al parecer existe descontento entre sus fans por los considerables cambios que sufrió esta adaptación cinematográfica. Sin embargo, como espectador casual, creo que Norton realizó un increíble trabajo como actor y director, cuyo único defecto (en mi humilde opinión) fue la inevitable "ceguera de autor" que impide reconocer algunas escenas superfluas en una película por lo demás casi perfecta.
Hablando de adornos innecesarios, inicialmente me pareció excesiva la adición de Síndrome de Tourette al personaje principal... algo así como una excusa para lucir el talento de Norton como actor. Y, desde luego, su actuación es increíble, incorporando con sorprendente naturalidad los síntomas de esa condición, sin caricaturizarla ni trivializar el sufrimiento de las personas que realmente la padecen. De hecho, creo que Norton realizó una importante labor social al presentar una versión realista del Síndrome de Tourette, contradiciendo los falsos clichés que abundan en la cultura popular (es mucho más complicado que gritar groserías). Y así, lo que parecía una afectación se transforma en un componente esencial del carácter de Lionel Essrog, quien aprendió a utilizar los efectos secundarios de la enfermedad como parte integral de su proceso deductivo.
Otra acertada decisión de Norton como director fue reunir un extraordinario elenco que no solo cubre (con amplio margen) los requerimientos dramáticos de sus respectivos personajes, sino que refleja la diversidad de ideas, opiniones y culturas de Nueva York en los años cincuentas... una ciudad en transición donde no se puede arreglar una cosa sin descomponer otra. O, dicho de otro modo, los villanos de Huérfanos de Brooklyn son ciertamente repugnantes... pero Norton admite los males necesarios y terribles decisiones que contribuyeron a forjar el mundo moderno.
Entre los integrantes de este gran reparto destacan Gugu Mbatha-Raw, Alec Baldwin, Willem Dafoe, Bobby Cannavale, Bruce Willis, Cherry Jones, Michael Kenneth Williams, y Robert Wisdom. No hay actuaciones malas en la película; y hasta las escenas que me parecieron innecesarias (como la sub-trama del club de jazz) incluyen sólidos intérpretes que enriquecen la experiencia general de la cinta.
Creo que Huérfanos de Brooklyn puede parecer propaganda moderna disfrazada de "thriller" antiguo, pero nada de eso reduce la excepcional labor de Norton y sus colaboradores al frente y detrás de las cámaras. Como fan del cine "noir", Huérfanos de Brooklyn me pareció un excelente ejemplo de la evolución del género, utilizando clichés de ayer para expresar ideas de hoy. Y, si preferimos ignorar los mensajes políticos, Huérfanos de Brooklyn sigue siendo un denso y satisfactorio "noir" donde las cosas no son lo que parecen, y los principios son más importantes que la supervivencia. Por eso pertenece al reino de la ficción.
Calificación: 9
IMDb
Saturday, November 23, 2019
El Misterio del Faro (The Vanishing)
Síntomas: En el año 1900, el Capitán Thomas Marshall (Peter Mullan) y sus ayudantes James (Gerard Butler) y Donald (Connor Swindells) se disponen a pasar seis semanas operando el faro de la pequeña isla Flannan, en la costa de Escocia. Entonces, después de una tormenta encuentran un naufragio, y las cosas se complican.
Diagnóstico: La desaparición real de tres oficiales en la pequeña isla de Flannan, en el año 1900, ha generado abundante especulación e incontables teorías imposibles de confirmar. Esto significa que El Misterio del Faro es básicamente "fan fiction" con buenas intenciones, pero poca relevancia histórica. Aún así el director danés Kristoffer Nyholm conjuró una hipótesis lógica y realista, donde se exploran las consecuencias de la soledad, la codicia, y el remordimiento, todo ello con gran potencial dramático... pero sin la energía necesaria para llegar más allá de su mínima ambición.
O tal vez esa excesiva sobriedad forma parte de la visión de Nyholm, un competente cineasta que confía en la audiencia para entender el subtexto de El Misterio del Faro sin necesidad de explicaciones. Así, por medio de gestos y detalles, el reparto expresa la turbulencia interna escondida tras la estoica fachada de tres marinos muy distintos entre sí, pero con traumas psicológicos que salen a la superficie cuando la rutina se interrumpe por un evento inesperado.
El Capitán Thomas (Peter Mullan) es el líder del grupo, con ese aire de autoridad que solo se gana con la edad y la experiencia. Cuando encuentran un naufragio, Thomas ordena seguir los procedimientos establecidos, aunque la situación no es tan simple, y conduce a una tragedia. El asistente Donald (Connor Swindells), en su primera visita al faro, sufre la impaciencia de la juventud, y accidentalmente crea el conflicto que divide lealtades y arriesga el futuro de los marinos. Y James (Gerard Butler), quien tiene mucho que perder, trata de mantener la imparcialidad, aunque tampoco puede negar su naturaleza personal.
Conviene aclarar en este punto que El Misterio del Faro no incluye elementos sobrenaturales. Su explicación del misterio es simple y prosaica... pero al mismo tiempo más contundente porque los vicios de la humanidad son más inmediatos que cualquier monstruo marino o fantasma vengativo (ninguno de los cuales aparece en la película). Por el contrario, los eventos que retrata Nyholm resultan devastadores exactamente porque no son únicos ni especiales... tan solo otro ejemplo de "el hombre es el peor monstruo", con la tragedia adicional de que el monstruo no siempre reconoce su condición. Aunque también podríamos ver el lado optimista de un hombre compasivo luchando contra el horror de los demonios cotidianos (es una metáfora; tampoco hay demonios en la historia).
El Misterio del Faro tiene buenas actuaciones (Gerard Butler sorprende con matices que rara vez encontramos en sus películas de acción), atractiva cinematografía para lucir la auténtica isla Flannan; y la solemnidad de una tragedia perfectamente posible, que siempre será más perturbadora que cualquier explicación paranormal. Pero a fin de cuentas El Misterio del Faro me dejó con un hueco emocional que nunca llenaron las elocuentes actuaciones, ni la visceral dirección de Nyholm. Mala señal cuando tanto melodrama conduce a un apático "meh"... acompañado por un suspiro de alivio porque no le pasa nada a Jed (Buddy), el perro del faro.
Calificación: 7
IMDb
Friday, November 22, 2019
Frozen II
Síntomas: La Reina Elsa (voz de Idina Menzel) y su hermana Anna (voz de Kristen Bell) viajan al Bosque Encantado para enfrentar a los Espíritus Elementales que amenazan el reino de Arendelle.
Diagnóstico: En el 2013, Frozen me pareció una divertida fábula infantil con agradables canciones y gran calidad visual. Sin embargo, su mayor acierto fue alejarse de las rancias fórmulas de Disney para intentar algo distinto (no mucho), con una historia enfocada en el desarrollo emocional de dos hermanas, en vez del predecible romance e insulsos conflictos que son tan comunes en este género. Después de tantos años, por fin se atrevieron a hacer una película de "princesas" que no se sentía frívola, sino honesta y sustancial.
Y ahora la secuela Frozen II aspira a lograr lo mismo sin desviarse demasiado del esquema original. Estuvo bien innovar una vez, pero Disney prefiere repetir lo que funcionó en el pasado; después de todo, no quieren decepcionar a los fans... ni a sus accionistas. El resultado fue una secuela competente pero inferior, que nunca alcanza la misma intensidad narrativa de su predecesora... aunque lo compensa parcialmente con extraordinario diseño de producción y épicos despliegues de magia visual.
Como vimos en Frozen, Elsa (voz de Idina Menzel) reparó la relación con su hermana Anna (voz de Kristen Bell), aceptó sus poderes mágicos como algo positivo, y se convirtió en una monarca sabia y compasiva. Pero ahora, un secreto del pasado la obliga a internarse en el Bosque Encantado para buscar a los espíritus de Tierra, Viento, Agua y Fuego que amenazan el reino de Arendelle. Y, desde luego, tendrá el respaldo de Anna, la ayuda de Kristoff (voz de Jonathan Groff) y su alce Sven, y el humor de Olaf (voz de Josh Gad) para hacer más amena su misión.
Y, como todos estos personajes necesitan escenas de lucimiento individual, los directores Chris Buck y Jennifer Lee co-escribieron un argumento difuso y fragmentado que da demasiadas vueltas mientras busca excusas para reciclar los temas de la cinta original: otra crisis existencial para Elsa, otra separación para Anna, nuevas lecciones de vida para Olaf, y los obstáculos que enfrenta Kristoff para fortalecer su romance con Anna. Afortunadamente el romance queda en un lejano tercer plano (quizás cuarto), y sirve principalmente como "comic relief", lo cual me pareció una excelente decisión. Es mucho más interesante seguir la sub-trama de Elsa, donde explora el legado de sus padres, el origen de sus poderes, y su responsabilidad hacia los habitantes de otras comunidades.
En el aspecto musical, Frozen II no incluye piezas tan impactante como Let It Go; pero, como dije, ciertamente lo intentan. Tan solo en los primeros treinta minutos hay cinco números musicales, ninguno de las cuales contribuye a la narrativa, excepto para llenar el tiempo. Pero, bueno... al menos podemos disfrutar las excepcionales voces de Idina Menzel y Kristen Bell, así como la opulencia visual de los escenarios digitales y los efectos que adornan prácticamente cada escena de la película.
Para ser una secuela innecesaria, inspirada únicamente por ambición monetaria, Frozen II cumple su propósito de entretener al público casual (como yo), y añadir nuevos niveles al "Frozenverso" que sin duda apreciarán los fans de la cinta original. Y cuando la trama empieza a flaquear (por ejemplo, durante los tediosos "flashbacks mágicos"), podemos distraernos con el maravilloso trabajo de los diseñadores, animadores, y artistas visuales que colaboraron para crear secuencias realmente espectaculares (mi favorita fue la persecución en el mar), que no solo deleitan la vista, sino que capturan la esencia dramática de los personajes. No me molestaría que hicieran otra secuela, pero solo para ver más escenas del caballo acuático.
Calificación: 8
IMDb
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