Friday, September 18, 2020

The Babysitter: Killer Queen



Síntomas: Dos años después de sobrevivir el ataque de un culto satánico (como vimos en The Babysitter), Cole Johnson (Judah Lewis) enfrenta un nuevo infierno: la escuela preparatoria. Y, para empeorar las cosas, descubre que los miembros del culto aún lo persiguen.

Diagnóstico: Parecería absurdo realizar una secuela de The Babysitter sin la niñera del título, y con el "niño" Cole Johnson ya crecido, enfrentando decepciones románticas, "bullies", y demás vicisitudes de la adolescencia; sin embargo me complace decir que The Babysitter: Killer Queen encontró ingeniosas maneras de continuar la historia sin repetir (demasiado) las ideas de la cinta original, y sin enredar (demasiado) su mitología. Cierto, me sigue gustando más The Babysitter (en gran medida por la chispeante actuación de Samara Weaving), pero la secuela no fue el desastre que yo esperaba... sobre todo tomando en cuenta la tendencia del director McG a perder el balance entre su irreverente sentido del humor y los requerimientos de una historia congruente (como ejemplo de ese defecto puedo señalar su mediocre fantasía juvenil Rim of the World, también exclusiva de Netflix).
Pero, bueno... regresando al punto, The Babysitter: Killer Queen encuentra a Cole en peligro de ser enviado a un hospital psiquiátrico porque nadie cree su historia de cultos satánicos en los suburbios. Ni siquiera su vecina Melanie (Emily Alyn Lind) recuerda los ataques de aquella fatídica noche... aunque sí recuerda que se besaron. Pero ahora Melanie tiene novio, mientras que Cole sufre las burlas de todos por sus bizarras "fantasías" satánicas. Entonces llega a la escuela Phoebe Atwell (Jenna Ortega), una nueva estudiante con reputación de haber matado a sus padres... y con el mismo tatuaje que tenía la niñera diabólica. ¿Será posible que la historia se repita?
A partir de esa premisa McG y su comité de guionistas construyen una eficiente cinta de terror con algunos altibajos, pero también con un sólido misterio que inspira un poco de suspenso y derrama abundante sangre para aderezar el melodrama. El estudio Crafty Apes combina efectos prácticos y digitales para arrancar cabezas, explotar cuerpos, y llevar la "comedia de terror" tan lejos como sea posible, sin perder el tono travieso que la hace accesible para consumo masivo.
Los actores tienen oportunidad de seguir desarrollando los personajes que interpretaron en la primera película. Judah Lewis incorpora al comportamiento de Cole las consecuencias psicológicas de su terrible experiencia, pero sin quedar como víctima indefensa (entre esas consecuencias incluiría su traje de tres piezas de terciopelo marrón). Emily Alyn Lind muestra compasión y simpatía como Melanie, la atractiva vecina que podría convertirse en interés romántico de Cole... si no fuera por su antipático novio Jimmy (Maximilian Acevedo). Y Jenny Ortega interpreta a Phoebe con mucha "actitud" (seguramente por orden de McG) para ocultar su auténtica motivación, lo cual es esencial para atrapar a Cole en otra intriga sobrenatural de la que quizás no saldrá con vida.
Lo que nadie puede negarle a McG es el talento visual que distingue sus obras; y ahora, en colaboración con el director de fotografía Scott Henriksen, obtiene una B-Movie con excelentes imágenes (¡esos cielos nocturnos!), increíbles locaciones campestres, y una atmósfera de pesadilla febril que nos envuelve de principio a fin en el subversivo universo de McG.
Hablando de lo cual: conviene advertir que en este universo nadie se comporta como un humano normal. Los profesores dicen más groserías que los alumnos, los villanos tienen mejor sentido del humor que los héroes, y cada escena necesita al menos una referencia de cultura popular (desde The Matrix hasta Deliverance), y una canción de rock que subraya las emociones de la situación. Incluso con poco dinero, McG encuentra música que armoniza muy bien con sus imágenes; aunque probablemente gastó una buena parte de su presupuesto en la canción de Queen mencionada en el título de la cinta.
A fin de cuentas The Babysitter: Killer Queen superó mis expectativas... pero solo porque eran extremadamente bajas. Y aunque no superó a la cinta original, me pareció una secuela que se sostiene por sus propios méritos sin pisotear el legado de su predecesora. Pero hasta ahí, por favor... la historia ya se estiró demasiado, y no creo que soporte más secuelas. Es mejor retirar la franquicia mientras aún genera pensamientos positivos; porque si Cole sigue obsesionado con su niñera cuando llegue a la edad adulta, ya no sería una película de Netflix, sino de Cinemax.
Calificación: 8

IMDb

Wednesday, September 16, 2020

Tenet



Síntomas: Durante un atentado terrorista en la Ópera de Ucrania, un agente de la CIA (John David Washington) descubre una organización criminal cuyos miembros pueden desafiar el flujo normal del tiempo.

Diagnóstico: "No trates de entenderlo", dice un personaje de Tenet; y creo que fue un buen consejo para disfrutar la película sin cuestionar sus arbitrarias manipulaciones temporales e impredecibles transposiciones de causas y consecuencias. Y si ese párrafo no quedó claro, solo confirma el consejo: es mejor no pensar demasiado durante Tenet... pero definitivamente hay que poner atención para seguir el laberíntico argumento donde el anónimo Protagonista viaja de una ciudad a otra en busca de una carga de plutonio que podría o no ser real. En otras palabras: Tenet es como cualquier thriller de espionaje moderno, pero con la adición de un ingenioso ingrediente de ciencia ficción que hace todo más misterioso e inexplicable. No es un mal truco, y admito que Tenet me mantuvo hipnotizado durante más de dos horas, compartiendo la confusión inicial del Protagonista, y asimilando las revelaciones de la gran conspiración donde Nada Es Como Parece.
Afortunadamente esta típica persecución de "mcguffins" mejora considerablemente con la virtuosa dirección de Christopher Nolan, quien continúa su tradición de utilizar escenarios y efectos prácticos para crear pasmosas secuencias de acción que impresionan por su escala y realismo (porque son reales). Es un maravilloso antídoto contra todas aquellas mega-producciones saturadas de efectos digitales que no inspiran emoción alguna porque todo se ve tan falso y artificial. Pero cuando Nolan hace explotar un edificio... bueno, solo espero que no haya habido heridos.
Por la parte humana, Nolan confía en el talento de sus actores para crear personajes profundos y expresivos, con la convicción necesaria para sostener las descabelladas ideas de Tenet. John David Washington (BlacKkKlansman) es un protagonista innato, navegando sin dificultad un libreto con tanta información que hubiera abrumado a cualquier actor con menos disciplina. Robert Pattinson encuentra su mejor papel hasta el momento como el confiable Neil, añadiendo el toque de humor para evitar que Tenet se derrumbe bajo el peso de su seriedad. Kenneth Branagh aprovecha la rara oportunidad de interpretar a un psicópata para explorar su lado oscuro, y el resultado es escalofriante; creo que ningún "villano sofisticado" (al menos desde Hans Gruber) había alcanzado esa combinación de maldad y arrogancia. Y esto nos lleva a la mejor actuación de la película (en mi humilde opinión): Elizabeth Debicki como Kat, la esposa del villano que añade un rostro humano a la ecuación para recordarnos que no todo es violencia y tecnología. Desde luego Debicki ya había demostrado su talento en cintas como Everest y Widows, pero creo que Nolan supo darle el papel correcto para impulsarla al siguiente escalón de su carrera.
Finalmente, como fan de la ciencia ficción, y en particular de las historias sobre viaje en el tiempo (lo cual no describe exactamente a Tenet), encontré el concepto de la "entropía invertida" un poco torpe e inverosímil. Pero, bueno... al igual que hizo en Inception, Nolan prefiere omitir explicaciones para que cada quien saque sus propias conclusiones; o, mejor aún, para que no busquemos grietas que derrumben su castillo en el aire. Y si bien Doctor Who hizo algo similar con "tiempo invertido", creo que Tenet tiene mayor influencia de las novelas The Peripheral y Agency, de William Gibson... lo cual considero como un gran halago.
Entonces, Tenet me pareció un recomendable thriller de ciencia ficción cuyo rutinario argumento se redime con una espectacular ejecución, excelentes actuaciones, y las palindrómicas ideas de Christopher Nolan que nos obligan a pensar mientras desafían (una vez más) nuestra percepción de los niveles artísticos e intelectuales que puede alcanzar un "blockbuster" contemporáneo.
Nota pandémica: Al igual que otras películas de Christopher Nolan (como Memento, The Prestige, Inception e Interstellar), creo que Tenet necesita verse dos veces (por lo menos) para apreciar por completo su exquisita filigrana narrativa; pero sería irresponsable recomendar eso mientras solo se exhiba en cines. Entonces, esperaré hasta su estreno en Video On Demand para confirmar mis teorías y absorber la totalidad de la visión de Nolan. Será una larga espera, pero así tendré más tiempo para "digerirla" en mi cabeza.
Calificación: 9

IMDb

Monday, September 14, 2020

Superman: Man of Tomorrow



Síntomas: El joven Clark Kent (voz de Darren Criss) se muda a la ciudad de Metrópolis para comenzar su vida profesional, pero la llegada de un invasor extraterrestre lo obliga a decidir entre ocultar sus poderes o revelarlos al mundo.

Diagnóstico: No sé ustedes, pero mis ojos se desenfocan y mi mente divaga cada vez que encuentro OTRA repetición del origen de un superhéroe muy conocido (en serio, voy a gritar y arrojar mis nachos a la pantalla si Matt Reeves nos receta en The Batman otra escena "artística" con Thomas y Martha Wayne, y el ladrón, y las perlas cayendo en cámara lenta; por favor, no más). Por eso no me entusiasmaba mucho Superman: Man of Tomorrow, la primera película del Universo Animado de DC después del mega-evento de Justice League Dark: Apokolips War (no estoy contando Deathstroke: Knights & Dragons, porque pertenece a una continuidad alterna, más cercana al "Berlantiverso" del canal CW), donde se consolidaron y concluyeron múltiples sub-tramas que venían arrastrándose desde The New 52.
Entonces Superman: Man of Tomorrow tiene ahora la responsabilidad de empezar todo de nuevo, con otro origen de Superman. Afortunadamente el escritor Tim Sheridan y el director Chris Palmer (¿será pariente de Ray Palmer?) reconocieron el problema de la "fatiga de orígenes", y seleccionaron momentos "inéditos" en la niñez y juventud de Clark Kent que no se habían presentado en ninguna otra película ni serie televisiva (creo), y que además contribuyen a revelar el carácter de Clark y sus inseguridades en ese temprano período de su vida (por ejemplo, me gustó mucho el asunto de la B-Movie de terror, pues refleja el miedo de Clark a quedar marcado como "diferente" en un mundo que teme a lo desconocido).
La llegada de Lobo (voz de Ryan Hurst), cazador de recompensas extraterrestre, inyecta energía en la narrativa y motiva a Clark para actuar de forma más abierta en Metrópolis, al mismo tiempo que lo obliga a evaluar la responsabilidad de tener poderes tan grandes que podrían cambiar el curso del planeta... para bien o para mal.
Hablando de planeta, esta nueva versión de Superman incluye el periódico Daily Planet, con algunos reporteros que ya conocemos y otros conspicuamente ausentes. Perry White (voz de Piotr Michael) es como una versión obesa de J.Jonah Jameson (en otras palabras, soy yo); Ron Troupe (voz de Eugene Byrd) es la voz de la experiencia; y Lois Lane (voz de Alexandra Daddario) es una estudiante de periodismo que ganó su puesto por descubrir una monumental noticia... y ahora quiere demostrar que no fue un accidente.
Superman: Man of Tomorrow incluye otros villanos que no mencionaré; pero todo funciona bastante bien en el corto tiempo disponible, logrando lo que parecía imposible: crear una versión moderna de Superman sin traicionar su legado de ochenta años, y al mismo tiempo establecer las bases de un Universo fresco y consistente, con gran potencial para el futuro.
En el aspecto visual, Superman: Man of Tomorrow también representa un nuevo comienzo con mejor animación, excelente diseño de producción, y escenas de acción claras y dinámicas que no pierden de vista el elemento humano. No diré más, excepto que el final incluye una épica batalla donde lo importante no es la destrucción, sino la compasión de un alien y la conciencia de un humano. No, el alien no es Lobo; dudo que conozca la palabra "compasión".
Calificación: 8.5 (me gustó bastante... pero en el fondo es otro "origen" innecesario)

IMDb

Sunday, September 13, 2020

Avalancha: Desastre en la Montaña (The Climbers - Pan Deng Zhe)



Síntomas: En 1960, el gobierno de China organiza un Equipo de Alpinistas para ascender el Everest por la cara norte, lo cual se consideraba imposible. Y quince años después, el montañista Fang Wuzhou (Jing Wu) recibe la oportunidad de repetir su hazaña.

Diagnóstico: Encuentro muy entretenidos los nuevos "blockbusters" chinos, pero es imposible ignorar su función secundaria como propaganda cultural. Generalmente no afecta la narrativa, y solo se manifiesta como fervor patriótico que admira el poder militar de China, celebra el heroísmo de sus servidores públicos, o conmemora eventos históricos. Sin embargo, Avalancha: Desastre en la Montaña (la pandemia podrá estar afectando la asistencia a cines, ¡pero el Maestro Traductor sigue al pie del cañón!) es más obvia en su intento de re-escribir la Historia (con mayúscula), omitiendo "detalles" sobre la relación entre China y Tibet que podrían empañar las nobles aventuras de estos heroicos alpinistas. Pero, bueno... la película me pareció suficientemente entretenida para tolerar su revisionismo histórico; y además se enfoca en el valor de individuos ajenos a la intriga política, que solo quieren honrar a sus familias y cumplir su misión de escalar el Monte Everest a pesar de los tremendos obstáculos que se interponen en el camino. Claro, la decisión de escalar el Everest por el lado más difícil tuvo una clara motivación política (simbolizar el dominio de China sobre Tibet), pero la película prefiere rendir tributo a los hombres y mujeres involucrados en el proyecto, y no al régimen que daba las órdenes.
O al menos esa fue mi racionalización para disfrutar Avalancha: Desastre en la Montaña, un épico relato de triunfo y tragedia que cumple todos los requisitos de un "blockbuster" internacional (lo cual puede ser bueno y malo).
El director Daniel Lee (Black Mask) incorpora múltiples sub-tramas para atraer a la audiencia más amplia posible. El tema principal, obviamente, es el ascenso del Everest (no una, sino dos veces), lo cual no solo requiere alpinistas con nervios de acero y perfecta condición física, sino un equipo de soporte que incluye guías tibetanos, doctores para atender los efectos del frío y la altitud, y meteorólogos que miden constantemente las condiciones del viento para predecir las "ventanas" climáticas apropiadas para la misión.
Además de eso tenemos dos romances al estilo chino, con lánguidas miradas, metáforas geológicas, y emociones reprimidas... tal como me gustan. Y también encontramos abundantes conflictos entre individuos con opiniones opuestas sobre la práctica del alpinismo, sobre el honor, y sobre la amistad. En resumen: una espesa sopa de emociones que a veces se vuelve un poco indigesta, pero cumple su propósito de sazonar el suspenso y la acción.
Y así llegamos a lo mejor de Avalancha: Desastre en la Montaña: las secuencias de acción me parecieron fantásticas, reflejando con claridad los retos del Everest (frío, viento, terreno muy traicionero) y resolviendo problemas imposibles con heroísmo sobrehumano... que no siempre basta para evitar tragedias con genuina resonancia dramática. Los efectos especiales flaquean de vez en cuando, pero se compensan con la espectacular cinematografía de los sitios reales donde ocurrieron estos eventos (con excepción de la cima del Everest, por razones obvias).
Sería injusto comparar Avalancha: Desastre en la Montaña con la reciente cinta Everest, debido a sus distintos contextos históricos y culturales. Habiendo dicho eso, creo que Avalancha: Desastre en la Montaña me gustó más porque no se avergüenza de sus exageraciones ni oculta su propósito de entretener al espectador por cualquier medio posible. Básicamente es como una de las mejores cintas de Roland Emmerich, pero sin perrito en peligro. Y con el gobierno chino mirando por encima del hombro para verificar que no haya ideas disidentes.
Calificación: 9

IMDb

Friday, September 11, 2020

Abrakadabra



Síntomas: El mago Lorenzo Mancini (Germán Baudino) es el principal sospechoso en el asesinato de una mujer; pero Mancini cree que el culpable podría ser el mismo individuo que mató a su padre treinta años atrás.

Diagnóstico: No soy exactamente fan del cine "giallo" italiano, pero me gusta su estilo visual repleto de colores saturados, anacrónicos trucos de cámara (como zoom y "split-screen"), y sangre, sangre, sangre, tan roja que parecía saltar de la pantalla. Narrativamente el giallo tiende a ser muy elemental, combinando horror y drama policíaco con crímenes que casi siempre tienen un componente sexual. Pero, al igual que el horror "slasher" de los ochentas, el cine giallo posee una identidad tan peculiar y distintiva que es muy fácil parodiarla... lo cual han estado haciendo muchos cineastas en el siglo veintiuno, aprovechando las herramientas digitales del medio, y explotando la nostalgia de viejos como yo que apreciamos las cuestionables virtudes de géneros cinematográficos extintos.
En ese contexto, Abrakadabra (una co-producción argentino-neozelandesa) cumple su propósito de celebrar/satirizar los excesos del cine giallo ("amarillo" en italiano), con una historia simple pero interesante que involucra un lacónico protagonista en busca de redención, y un desfile de sospechosos con ambiguos motivos para destruir su carrera.
Todo empieza con el descubrimiento de una mujer asesinada con "props" mágicos en el teatro donde Lorenzo Mancini (Germán Baudino) prepara su triunfal regreso. El detective a cargo del caso (Gustavo Dalessanro) sospecha de Mancini, pero el mago tiene una buena coartada, pues pasó la noche con su asistente Antonella (María Eugenia Rigón). Entonces se descubren nuevos cadáveres y Mancini decide investigar por su cuenta... antes de que el asesino lo encuentre a él.
Los directores Luciano y Nicolás Onetti muestran su afecto por el cine giallo con un "soggetto" (co-escrito por Carlos Goitia) bien equilibrado entre clichés y elementos relativamente modernos para atraer al público contemporáneo. El entorno "mágico" añade una atmósfera mística y amenazante, que además genera inesperados obstáculos en la misión del protagonista (por ejemplo: Mancini es famoso, y mucha gente lo reconoce durante su investigación amateur). Y desde luego el mago conoce a muchas mujeres que podrían ayudarlo o traicionarlo por las decepciones románticas del pasado. En resumen: un clásico misterio policíaco con la mórbida receta italiana de sexo y violencia que hizo tan popular esta corriente cinematográfica.
Por el lado negativo (aunque esto sería debatible), la trama de Abrakadabra no tiene mucho sentido, y el sorpresivo "twist" final es tan absurdo que no podemos tomarlo en serio. Los diálogos están doblados al inglés con hilarante ineptitud (tal como ocurría con aquellas películas italianas de los setentas), lo cual afecta bastante las actuaciones... pero hasta eso forma parte de los sórdidos placeres del giallo. Las "fallas" reflejan el momento histórico que Abrakadabra intenta reproducir, así que cualquier crítica técnica resulta ilógica.
Comparada con otros pseudo-giallos modernos, Abrakadabra me pareció inferior a The Editor (una inspirada sátira con desbordante imaginación) y The Strange Color of Your Body's Tears (incomprensible, pero con imágenes de espectacular belleza), y más o menos al mismo nivel de Berberian Sound Studio (mejor producida, pero demasiado lenta para duplicar la intensidad del giallo). Además, creo que el "Direttore della Fotografía" Carlos Goitia exageró la corrección de color hasta el punto de cansar la vista. La estética policromática funciona mejor cuando se obtiene por medio de luces (como la secuencia de la escalera), en vez de simples filtros digitales. Pero bueno, como dije: todo es parte de la ilusión, y Abrakadabra aprovecha su exuberante estilo para ocultar las partes más toscas de su manufactura. Clásica estrategia de los magos para desviar la atención del espectador.
Calificación: 7.5

IMDb

Wednesday, September 9, 2020

Los Nuevos Mutantes (The New Mutants)



Síntomas: Cinco jóvenes mutantes viven en un hospital secreto mientras aprenden a controlar sus poderes. Pero, desde luego, la situación no es tan simple como parece.

Diagnóstico: (Paréntesis Pandémico Previo a la Película: Mi regreso a una sala de cine después de seis meses no fue ni tan bueno ni tan malo como imaginé. Obviamente aprecié las medidas higiénicas adoptadas por los cines (no había usado tanto gel desinfectante desde que se terminó mi última botella, allá por Abril), pero ni así sentí la misma seguridad de antes, cuando comer palomitas con la mano parecía perfectamente natural, en vez de un riesgo absurdo e irresponsable. Por eso decidí no comer nachos, ni palomitas, ni nada que requiera quitarme la mascarilla. Pero lo peor fue descubrir que, después de seis meses... ya no extrañaba ir al cine. La explosión de Streaming y Video On Demand ofrece una variedad infinita de películas en casa; y la tecnología de video casero ya redujo la ventaja que tenía el cine en imagen y sonido (sobre todo en países con proyección mediocre, como México). Habiendo dicho eso, admito que Solo en Cines® podemos disfrutar la emoción de una sala llena de gente compartiendo la misma experiencia colectiva; sin embargo eso es exactamente lo que debemos evitar, al menos durante algún tiempo.
No me malinterpreten: desde luego quiero apoyar a la industria cinematográfica, y disfrutar en la pantalla grande los estrenos que me interesan (como Tenet, Black Widow y Wonder Woman 84); pero ya no se siente como entretenimiento, sino como obligación. Y además una obligación peligrosa. En fin... no sé qué pasará en el futuro. Por lo pronto, ya no veré tantas películas en el cine, y trataré de ir entre semana para evitar multitudes (o su equivalente en la "nueva normalidad"), lo cual retrasará un poco las críticas. Mis disculpas anticipadas por cualquier inconveniente que esto pueda ocasionar. Y, por favor, obedezcan las reglas y cuídense mucho para que todo esto pase tan rápido como sea posible. Extrañé mucho los nachos.)
Bueno, pues el paréntesis se extendió más de lo que esperaba, y ahora queda poco espacio para comentar sobre Los Nuevos Mutantes. Pero no importa, porque no hay mucho que decir.
Los Nuevos Mutantes me pareció una floja e inconsecuente tangente de X-Men, enfocada en un grupo de jóvenes mutantes cuyos poderes están conectados con eventos traumáticos de su pasado. El formato de la historia es similar a una película de terror (cinco adolescentes confinados en un viejo edificio lleno de sombras, donde todo puede suceder), pero no hay mucho suspenso, y relativamente poca acción.
Las conexiones con el Universo de X-Men son tenues, y creo que Los Nuevos Mutantes podría existir por sí misma como cualquier otra película sobre "super-héroes realistas" que no requiere el contexto de un comic para explorar las contradicciones de los poderes especiales... ¿son bendiciones que nos ayudan, o enfermedades que deben "curarse"? Los Nuevos Mutantes no aporta mucho a esa vieja discusión, pero al menos lo hace con buen estilo visual y una variedad de dramas individuales que aprovechan parcialmente al atractivo elenco: Sam Guthrie (Charlie Heaton), Roberto Da Costa (Henry Zaga) y Danielle Moonstar (Blu Hunt) perdieron seres queridos en trágicas circunstancias; Illyana Rasputin (Anya Taylor-Joy) y Rahne Sinclair (Maisie Williams) fueron segregadas por sus incipientes poderes mutantes; y ahora estos jóvenes rechazados por la sociedad tienen oportunidad de encontrar una nueva "familia postiza" bajo la tutela de la Dra. Cecilia Reyes (Alice Braga), siempre dispuesta a orientarlos sobre sus nuevas habilidades. En otras palabras: una versión "Young Adult" de X-Men, repleta de temas adolescentes (inseguridad, confusión, el primer romance, etc.) que podrían resonar entre el público juvenil al que Los Nuevos Mutantes obviamente está dirigida.
En lo que respecta a la acción, el director Josh Boone (The Fault in Our Stars) ignora la épica escala de la saga de X-Man para enfocarse en el micro-universo del hospital, donde los jóvenes se ven obligados a confrontar temores y pesadillas que podrían destruirlos... a menos que aprendan a trabajar como grupo y superen la difícil transición a su nueva realidad mutante. El tercer acto de la película no tiene mucho sentido, pero es lo más cercano que he visto a una fusión de horror y super-héroes (algo así como Brightburn, pero del lado de los buenos).
A fin de cuentas Los Nuevos Mutantes entretiene con genérica fantasía juvenil durante hora y media, pero no logró introducir una nueva generación de héroes capaces de continuar la saga. Por otro lado, el cambio de estudio (de Fox a Disney) significa que Los Nuevos Mutantes estaba condenada al fracaso, así que no perdimos nada. Lástima; me gustó mucho lo que hicieron con Lockheed. Ojalá lo hubieran aprovechado antes.
Calificación: 7

IMDb

Monday, September 7, 2020

I'm Thinking of Ending Things



Síntomas: Lucy (Jessie Buckley) está nerviosa porque conocerá por primera vez a los padres de su novio Jake (Jesse Plemons). Mientras tanto, el intendente de una escuela realiza sus monótonas labores de limpieza.

Diagnóstico: Francamente, ya no tengo mucho interés en lo que Charlie Kaufman intenta decir. Claro, hace veinte años quedé maravillado con los ingeniosos libretos de Being John Malkovich, Adaptation, y Eternal Sunshine of the Spotless Mind. ¡Cine intelectual para las masas! ¡Películas que nos hacen pensar sin sacrificar la diversión!
Sin embargo, cuando Kaufman empezó a dirigir su propio material perdió la accesibilidad de antaño (¿o quizás nunca la tuvo, y solo existió gracias a los directores que trabajaron con él?) Desde luego admiré el meta-humor de Synecdoche, New York, y la ambiciosa fusión de "stop motion" y estudio de carácter en Anomalisa. Pero también siento que fueron indulgentes monumentos a su propia creatividad, mucho menos satisfactorios que sus obras tempranas.
Y ahora, para bien o para mal, su nueva película I'm Thinking of Ending Things (basada en una novela de Iain Reid) continua esa tendencia con una historia aparentemente simple que se transforma en una compleja exploración de resentimiento familiar, oportunidades perdidas, y la erosión de la identidad por la influencia de los medios (creo). Los actores son excelentes, y la dirección se acerca al virtuosismo... pero la película se vuelve tan obtusa que me costó trabajo mantener la atención durante tanto tiempo (dos horas y cuarto). El misterio solo es interesante cuando creemos que tiene solución.
Por el lado positivo, Kaufman construye escenas que inspiran indescriptibles sensaciones de ansiedad y alienación. Sus diálogos son profundos y eruditos (incluso cuando se satiriza a sí mismo), y su manejo de emociones denota una fina comprensión de la naturaleza humana, así como los frágiles lazos afectivos que crecen o se extinguen bajo el peso de nuestros traumas psicológicos.
O algo así. El punto es que Kaufman reconoce las grandes verdades ocultas tras la inocua fachada de lo cotidiano, y tiene la iniciativa de escarbar y escarbar hasta encontrar esas migajas de revelación personal que hacen a sus personajes tan reales, incluso en contextos surrealistas. Así es como I'm Thinking of Ending Things toma una inocente visita familiar y la transforma en una pesadilla viviente con múltiples niveles de significado. Para crédito de Kaufman, su libreto ofrece suficientes pistas para "entender" la película; pero eso no le impide complicar las cosas hasta extremos absurdistas que ofuscan el proceso deductivo. En otras palabras: cuando llegamos a la danza moderna, yo ya veía mi reloj con impaciencia.
En este tipo de películas los actores pueden volverse irrelevantes, o convertirse en el vínculo que conecta al espectador con los desvaríos del director. I'm Thinking of Ending Things pertenece a la segunda categoría (afortunadamente), reuniendo un notable elenco que incluye a Jesse Plemons, David Thewlis, Toni Collette y Jessie Buckley (me volví fan instantáneo de ella desde Wild Rose, y me da gusto que esté ascendiendo tan rápido). Kaufman crea interacciones tan bizarras que confundirían a cualquier actor; pero el reparto mantiene la integridad de los personajes, incluso cuando no sabemos quién es real, quién es imaginario, o si existe diferencia alguna.
No me arrepiento de haber visto I'm Thinking of Ending Things (disponible en Netflix) porque realmente admiro la inteligencia de Charlie Kaufman, su estética visual (parece una película de terror, pero en la categoría de "horror existencial"), y la inesperada belleza de sus metáforas. Sin embargo, ya me cansaron sus pretenciosas elucubraciones metafísicas. El talento de Charlie Kaufman es innegable; pero su mensaje me deja indiferente.
Calificación: 7.5

IMDb

Sunday, September 6, 2020

Gundala



Síntomas: Después de quedar huérfano, Sancaka (Abimana Aryasatya) creció en las calles de Jakarta, donde aprendió a defenderse y a no meterse en problemas ajenos. Pero cuando un líder criminal amenaza su comunidad, Sancaka deberá tomar una decisión que cambiará su vida.

Diagnóstico: Aparentemente Indonesia tiene una próspera industria de comics en la que destaca el estudio BumiLangit, con más de 500 personajes en su acervo creativo. Y ahora, siguiendo los pasos de Marvel, BumiLangit inicia su propio universo cinemático con Gundala, una notable combinación de acción y fantasía con enorme potencial para convertirse en algo especial... siempre y cuando logren corregir algunos problemas comunes en el cine de super-héroes.
Como ejemplo basta señalar los múltiples clichés que encontramos a lo largo de la película. Entre ellos: el niño llorando sobre el cadáver de su padre; un misterioso mentor que le enseña a pelear; los villanos adictos al monólogo; el momento crítico que define al héroe; y la creación del uniforme para ocultar su identidad.
Afortunadamente el director Joko Anwar (Satan's Slaves) encontró la manera de replantear estos clichés en el contexto de Indonesia, añadiendo temas relevantes dentro de su país, pero suficientemente universales para resonar entre el público internacional. Y aunque Gundala tiene algunos problemas estructurales, creo que representa una de las mejores películas de super-héroes realizada fuera de los Estados Unidos. Definitivamente me pareció superior a la cinta rusa Guardians, y tal vez la ubicaría al mismo nivel de la coreana Psychokinesis.
Gundala está dividida en tres secciones, algunas de las cuales funcionan mejor que las demás. La primera hora se enfoca en el origen de Gundala, y me pareció fenomenal. Todo empieza con una tragedia que deja huérfano al niño Sancaka (interpretado por el excelente actor infantil Muzakki Ramdhan), obligándolo a vivir en las calles de Jakarta, donde conoce a Awang (Faris Fadjar Munggaran), quien lo salva de las pandillas locales. Más adelante encontramos a Sancaka en edad adulta (ahora interpretado por Abimana Aryasatya) trabajando como guardia de seguridad en una fábrica, donde continúa su tradición de no meterse en los problemas de los demás. Al mismo tiempo conocemos al villano Pengkor (Bront Palarae), cuyo origen es genuinamente escalofriante. Nada de arañas radioactivas ni rayos cósmicos... estos personajes fueron forjados por el destino y moldeados por la tragedia. Y todo eso ocurre ANTES de introducir los súper-poderes y demás componentes de fantasía.
El segundo acto de Gundala se vuelve un poco difuso porque intenta hacer demasiadas cosas al mismo tiempo. Sin embargo, su principal función es establecer las bases conceptuales del Universo donde se desarrollarán las demás películas de la franquicia (supongo), lo cual incluye intriga política entre los legisladores de Jakarta, conexiones con las mafias locales, y el enredado plan del villano que me pareció un poco ridículo. O quizás el asunto del arroz tiene connotaciones culturales que no supe interpretar. Como sea, el estudio BumiLangit parece más interesado en lucha de clases e injusticia social que en invasiones alienígenas, lo cual me parece admirable y más interesante que cualquier villano convencional. En vez de ser un simple "vigilante justiciero", Gundala representa la esperanza para un pueblo abandonado por sus líderes y traicionado por la economía. ¿Cuántas veces hemos visto eso en las películas de Marvel o DC? (Mención especial para los comics sesenteros de Green Arrow/Green Lantern, que abordaban exactamente esos temas).
Entonces llega la tercera y última sección, con la Gran Batalla Final... que fue una gran decepción. Casi anticlimática. Vale aclarar que Gundala tiene buenos efectos especiales, pero Anwar mantiene la historia en una escala modesta y semi-realista. En vez de amenazas globales y destrucción masiva tenemos peleas entre pandillas, artes marciales, y (más importante) el conflicto interno de los personajes. Esto significa que Gundala no es una historia épica sino introspectiva, aprovechando el origen de un solo personaje para definir los parámetros morales de una mitología que podría extenderse en muchas direcciones. Y aunque Gundala tropieza al final, creo que sembró con éxito las semillas de un Universo que me encantaría visitar (por cierto: no olviden la escena durante los créditos; no entendí nada, pero se siente importante para el futuro de la saga). Entre los retrasos provocados por la pandemia y el incierto futuro de Marvel Studios, sería increíble tener un nuevo Universo "alternativo" para satisfacer nuestro apetito de acción heroica y poderes especiales... por no mencionar la posibilidad de nuevos "cross-overs". Mi sugerencia: Gundala Vs. Thor: Lightning Strikes Twice. Comuníquense con mi agente, por favor (es mi perro).
Calificación: 8.5

IMDb

Friday, September 4, 2020

Tesla



Síntomas: A fines del siglo diecinueve, Nikola Tesla (Ethan Hawke) encuentra grandes obstáculos e inesperadas oportunidades para cambiar el futuro de la industria eléctrica.

Diagnóstico: La leyenda de Nikola Tesla ha alcanzado niveles tan exagerados que sería imposible destilarla en una biografía convencional. Tal vez por eso el director Michael Almereyda (Marjorie Prime) decidió transformar la vida de aquel célebre inventor en una delirante alegoría barroca, inspirada en hechos reales, pero sin permitir que limiten su interpretación creativa de un genio que cambió el mundo... o al menos imaginó que podría hacerlo.
Esto significa que la película Tesla no es muy precisa como simple biografía. Almereyda (también autor del libreto) juega con el tiempo y el espacio de manera casi teatral; introduce incongruentes anacronismos para sazonar el drama (ejemplo: "Everybody Wants to Rule the World"); e inventa situaciones ostensiblemente falsas... pero solo para insinuar su impacto histórico si realmente hubieran ocurrido.
Afortunadamente el público interesado en los vicios y virtudes de Nikola Tesla tiene muchas alternativas para conocer "los hechos" (mi favorito es el documental American Experience: Tesla, aunque hay muchos otros que no he visto). Pero si prefieren una especie de "tributo espiritual" a la vida y obra del inventor, Tesla cumplirá sus expectativas... hasta cierto punto.
Entre lo bueno mencionaría al reparto que hace un excelente trabajo manifestando emociones y actitudes reales en un entorno altamente surrealista. La impecable técnica de Ethan Hawke subraya los polos opuestos (ja, ja) de Nikola Tesla: un genio retraído que no encuentra su lugar en la sociedad; y al mismo tiempo un robot insensible que no puede ver más allá de sus inventos. Alrededor de Tesla giran varios individuos atrapados en el magnetismo de sus ideas (ja, ja), incluyendo a Anne Morgan (Eve Hewson), la hija del magnate financiero J.P Morgan; Anital Szigeti (Ebon Moss-Bachrach), el sufrido asistente de Tesla que tenía sus propias ideas e inventos; y hasta la famosa actriz Sarah Bernhardt (Rebecca Dayan), más atraída por la fama de Tesla que por el hombre mismo. Sin embargo mi favorito fue Kyle MacLachlan en el papel de Thomas Alva Edison, primero patrón y luego rival de Tesla. A diferencia de la reciente cinta The Current War (donde Edison fue interpretado con mayor heroísmo por Benedict Cumberbatch), MacLachlan captura la arrogancia de Edison, su desprecio por los animales, y el enorme ego que arruinó avances tecnológicos que tal vez podríamos estar disfrutando en este momento (por ejemplo, electricidad inalámbrica). Además, con el cabello blanco y un poco de maquillaje, MacLachlan se parece muchísimo al auténtico Thomas Alva Edison. Es fácil compararlos, gracias a las escenas donde la narradora de la película usa Google para buscar fotos de los personajes reales (¿mencioné que no es una biografía convencional?)
Creo que Michael Almereyda no quería resolver el enigma de Nikola Tesla, sino ilustrar por qué sigue siendo fascinante hasta nuestros días, lo cual me parece admirable. Sin embargo Tesla también se siente como una caprichosa paráfrasis de eventos que no necesitaban tantos adornos para capturar nuestro interés. Aún así podría recomendarla tan solo por las actuaciones y su abstracto estilo narrativo; pero, si queremos información real, será necesario buscarla en Google (igual que la narradora), ya que Almereyda estaba demasiado envuelto en su visión artística para preocuparse por la verdad.
Calificación: 7

IMDb

Wednesday, September 2, 2020

Rogue



Síntomas: En algún lugar de África, Samantha O'Hara (Megan Fox) y su equipo de mercenarios buscan a una mujer secuestrada por una banda de traficantes humanos; pero la misión se complica por los ataques de una leona en busca de venganza.

Diagnóstico: Rogue no es una buena película, pero creo que está recibiendo excesivo odio en Internet por utilizar a Megan Fox en el papel principal. Cierto, es difícil aceptarla como ruda ex-militar al frente de un equipo de mercenarios, pero lo mismo podríamos decir de muchas "estrellas" masculinas (como Kellan Lutz, Casper Van Dien y Adrian Grenier) que tampoco se ven muy creíbles cuando interpretan policías rebeldes, ex-marines, o vigilantes con una tragedia en su pasado, en incontables B-Movies de acción... donde muchas veces la acción es tan mediocre como sus protagonistas.
Por el contrario, Rogue está dirigida por MJ Bassett, cuya larga carrera en cine y televisión le ha dado suficiente práctica en la filmación de combate militar (la serie de Cinemax Strike), "gore" (Ash Vs. Evil Dead), suspenso (Deathwatch), y hasta aventuras "pulp" (Solomon Kane). Gracias a esa experiencia Rogue nunca es aburrida, su manufactura es razonablemente competente (con una excepción), y su argumento es lógico y fluido (no dije "realista"). Y aunque admito que Megan Fox no fue la selección ideal para el papel de Samantha (mi sugerencia hubiera sido Gina Carano), al menos alcanza un adecuado desempeño en escenas que capturan la tensión del combate en la jungla, donde cualquier error puede ser fatal.
Y vaya que cometen errores en Rogue.
Entre las cuestionables virtudes de Rogue incluiría la imperfección de su heroína. Samantha comete errores, confía demasiado en la suerte, y manipula a sus subalternos. Sin embargo, también posee una voluntad inquebrantable que justifica su posición como líder de un escuadrón de rescate, cuyos integrantes evitan el síndrome de "víctima anónima" por medio de pintorescas personalidades que los distinguen del montón. Los actores Philip Winchester, Sisanda Henna y Greg Kriek no ganarán premios, pero nos convencen de su lealtad y habilidades especiales (mi favorito fue el francotirador con sentido del humor). Claro, los personajes siguen siendo recortes de cartón desechables, pero hasta el menor rasgo de humanidad ayuda mucho en este tipo de películas.
También es importante señalar el mensaje de Rogue, enfocado en la denuncia de "granjas" de leones donde los animales sufren espantosos abusos para que algún imbécil millonario pueda sentirse muy hombre matando bestias salvajes, y así ocultar sus inseguridades como basura humana (exactamente como el hijo de Trump). Hubiera sido muy satisfactorio ver al león despedazando alguno de esos idiotas, pero bueno... al menos algunos villanos reciben su merecido por esos crímenes ecológicos.
Lo cual nos lleva al más grande problema de Rogue... el león digital. En años recientes he alabado la calidad de los efectos especiales producidos en Europa y Asia, que no les piden nada a los de Hollywood... pero lamentablemente no podría decir lo mismo de la industria sudafricana. Y ni siquiera hace falta comparar al león de Rogue con los animales ultra-realistas de The Lion King o The Jungle Book; por sí mismo es claramente atroz, no solo por la animación, sino hasta por su diseño. Al menos la integración con los escenarios reales es buena, pero no sirve de nada cuando la criatura se ve tan falsa.
Por todo lo anterior me atrevería a clasificar Rogue como película "tan mala que es buena", lo cual no debería tomarse como un veredicto positivo, sino como advertencia para el público "normal" que no sepa apreciar los aciertos de la cinta ni esté dispuesto a tolerar sus múltiples problemas (empezando por el león). Sin embargo, para "conocedores" de las B-Movies (traducción: masoquistas como yo), Rogue ofrece honesto entretenimiento que pueden disfrutarse con un poco de indulgencia y buen humor. Además, ¿cuántas veces podremos ver a Megan Fox y una leona despachando terroristas abusadores de animales? Definitivamente no hubiera sido lo mismo con Kellan Lutz.
Calificación: 6

IMDb