Wednesday, March 15, 2017
Galaxy of Horrors
Síntomas: Cuando falla la cápsula criogénica de un astronauta, la computadora encargada de mantenerlo vivo decide entretenerlo con ocho historias de terror futurista.
Diagnóstico: Para bien o para mal, Galaxy of Horrors no es remake ni secuela de la clásica Galaxy of Terror (una de mis "B-Movies" favoritas de todos los tiempos), sino una antología co-producida por la revista Rue Morgue que reúne nueve historias cortas de ciencia ficción con tintes de terror (o viceversa). Como siempre ocurre, algunos segmentos son mejores que otros, y existen grandes diferencias de creatividad y valores de producción; pero en general me pareció una experiencia entretenida que puede verse a pesar de sus defectos.
Las historias son, en orden cronológico:
1) Eden (Dir. Todd Cobery): Después de una cruenta guerra civil, los Estados Unidos cambiaron su nombre a "Eden"... y están mucho peor que antes, con una atmósfera tan contaminada que se ha vuelto venenosa, y continuos ataques terroristas entre facciones políticas rivales. Suena ambicioso, pero el resultado es más confuso que terrorífico, dividido en dos sub-tramas vagamente conectadas: el atentado contra el presidente de Eden, y los inesperados efectos producidos por la atmósfera tóxica. Al menos este segmento incluye un poco de sangre, y buena ambientación post-apocalíptica.
2) Iris (Dir. Richard Karpala): La nueva y avanzada "asistente digital" que todos utilizan en sus teléfonos se vuelve cómplice involuntaria de un crimen. En otras palabras: Siri con demasiada actitud (“Iris” es “Siri” leído al revés). Este segmento se apoya en humor negro de variable agudeza, y nos recompensa con un "twist" débil pero funcional; además, no dura más de lo necesario, lo cual siempre se agradece.
3) Flesh Computer (Dir. Ethan Shaftel): Un científico amateur explora la línea divisoria entre vida orgánica y digital. A diferencia del segmento anterior, Flesh Computer se siente demasiado corto para desarrollar adecuadamente su provocativa premisa, que podría describirse como "cronenbergesca" (con obvias alusiones a eXistenZ). Puntos extra por los grotescos efectos prácticos, y por sugerir el más perturbador acto sexual entre hombre y bio-máquina.
4) Pathos (Dir. Dennis Cabella, Marcello Ercole y Fabio Prati): En un futuro distópico, el trabajo y el entretenimiento de han transformado en experiencias virtuales... siempre y cuando haya dinero para pagarlas. Sin duda el segmento más ambicioso y mejor logrado en el aspecto visual. El diseño de arte es fantástico, y su proyección de una economía impersonal con obreros encerrados en inmundos "cubículos" es al mismo tiempo lógica y desmoralizante (durante años trabajé en un cubículo, así que me identifiqué con el protagonista). Desafortunadamente dura demasiado, y tiende a repetir una y otra vez la misma idea que entendimos desde el principio.
5) Eveless (Dir. Antonio Padovan): En otro futuro deprimente donde las mujeres están extintas, un doctor atiende al paciente que podría cambiarlo todo. Un relato breve y perturbador; tal como me gustan. No puedo revelar mucho porque arruinaría las escasas sorpresas del segmento, pero funciona en el nivel emocional, al mismo tiempo que ofrece un sutil mensaje feminista. Me recordó un poco Children of Men.
6) They Will All Die in Space (Dir. Javier Chillon): Una tormenta de asteroides causó graves daños en la nave espacial Tantalus, y los pilotos deciden despertar al pasajero que podría repararla. Pero, ¿logrará hacerlo a tiempo? ¿Y a tiempo de qué? Este fue mi segmento favorito, y uno de los pocos que nos lleva al espacio (¿no era ese el punto de la antología?) El diseño y cinematografía en blanco y negro evocan la ciencia ficción de los años cincuentas (la cual adoro), y aunque la trama no es muy imaginativa, está bien manejada y perfectamente editada para obtener máximo impacto con mínimo esfuerzo.
7) Entity (Dir. Andrew Desmond): Una astronauta a la deriva en el espacio encuentra un inusual fenómeno que podría salvar su vida. ¡Otra visita al espacio! Ya era hora. Entity es básicamente una fusión de 2001: A Space Odyssey y Gravity, comprimida a cinco minutos, y con un final apropiadamente enigmático. Mi segundo segmento favorito de la película.
8) Kingz (Dir. Benni Diez y Marinko Spahic): Dos delincuentes intentan concretar una venta de droga, pero los compradores resultan ser individuos complicados. De regreso en la Tierra, Kingz nos ofrece mucha acción, exótica atmósfera europea, y excelentes efectos prácticos y digitales, por no mencionar stunts que exceden el bajo costo del segmento. Es como Tarantino con tentáculos.
Y, finalmente, llegamos al inevitable "twist" de la historia envolvente (Dir. Justin McConnell), con el desafortunado individuo atrapado en su cápsula criogénica, sometido a las historias de terror que no fueron tan tranquilizadoras como la computadora suponía. Meh.
A fin de cuentas, Galaxy of Horrors me gustó porque combina mis dos géneros favoritos (horror y ciencia ficción) con una variedad de visiones internacionales que evitan clichés (en lo posible) y desafían expectativas (hasta cierto punto). Hay demasiado énfasis en "futuros distópicos" y menos espacio exterior del que yo esperaba, pero aún así puedo recomendar Galaxy of Horrors porque sin duda intentó algo diferente. ¡Y ni un solo refrito de Alien!
Calificación: 8 (Nota: la vi con fiebre de 39°; saquen sus propias conclusiones)
IMDb
Monday, March 13, 2017
Neruda
Síntomas: En 1948, el senador chileno Pablo Neruda (Luis Gnecco) se mete en problemas por sus tendencias comunistas, y se decreta su arresto. Entonces, con ayuda de sus amigos y seguidores, Neruda se oculta para evitar que lo capture el tenaz policía Óscar Peluchonneau (Gael García Bernal).
Diagnóstico: Mis conocimientos de Pablo Neruda estaban limitados a un libro de poemas que mi madre me prestó en mi adolescencia, con la esperanza de que extendiera un poco mis horizontes literarios, dedicados exclusivamente al horror y la ciencia ficción... lo cual, me temo, no ha cambiado mucho. Entonces, gracias a mi ignorancia sobre poesía y literatura latinoamericana, la película Neruda fue una revelación de principio a fin, ilustrándome sobre la "vida secreta" del célebre escritor y su azarosa vida como disidente político.
A pesar de esa inesperada premisa, el director chileno Pablo Larrain logró conciliar al Neruda senador con el Neruda artista, empezando la película como un thriller político que gradualmente se transforma en un poema onírico para rematar de manera satisfactoria (aunque un poco lenta) en un final al mismo tiempo mágico y realista.
El mejor truco de Larrain (y su guionista, Guillermo Calderón) consiste en cambiar de protagonista sin fracturar la narrativa; la primera mitad de Neruda está enfocada en la evolución ideológica de Pablo Neruda, uno de los pocos senadores que se oponían a la influencia que Estados Unidos estaba ejerciendo sobre el presidente de Chile; entonces llega su caída política, y la consiguiente persecución a cargo de un implacable policía con un plan personal.
Y cuando la historia de Neruda empieza a estancarse, el foco narrativo cambia al policía Óscar Peluchonneau, mostrándonos la turbulenta psicología y "daddy issues" que motivaron su misión, así como la extraña conexión que desarrolla con su presa (Neruda), quien está plenamente consciente del cazador.
Es un balance precario que Larrain mantiene con éxito durante la mayor parte de la película, apoyado por fantásticos actores que toman posesión de sus personajes y desaparecen detrás de sus rostros y manías. Sobra decir que no conocía el trabajo de Luis Gnecco, pero me dejó gratamente impresionado por su naturalidad para interpretar las contradicciones de Neruda, al mismo tiempo héroe del proletariado y caprichoso burgués cuyo estilo de vida no necesariamente coincidía con las ideas que predicaba. Por su parte, Gael García Bernal muestra con devastadora honestidad la combinación de arrogancia y vulnerabilidad del policía que acepta la misión con un propósito dual: la gloria política que le conferiría el arresto de Neruda; y la validación de su carrera policíaca, obtenida por métodos no muy claros.
Tantos y tan variados temas desafían la simple estructura de cualquier "bio-pic"; sin embargo el resultado fue satisfactoriamente complejo y ambicioso, sin perder las cualidades didácticas de una buena lección de historia (cuya fidelidad respecto a los hechos reales no me interesa confirmar).
Habiendo dicho eso, no puedo negar la ocasional fatiga que sentí con la constante narración de Peluchonneau, quien interviene con demasiada frecuencia para clarificar o contradecir los diálogos de los demás personajes. A veces sus "pensamientos" ofrecen observaciones válidas que contribuyen a la historia, pero en otras salen sobrando.
Aún así Neruda me pareció una fascinante mirada al lado oculto de un hombre cuyo legado trasciende las poesías por las que es recordado. Además, Neruda es una sólida lección de "historia lírica" y un triunfo dramático de Pablo Larrain y su elenco. Ojalá todas las "biografías" fueran tan creativas e inteligentes (sí, empezando por la reciente Jackie, del mismo director).
Calificación: 8.5
IMDb
Sunday, March 12, 2017
Manhattan en la Oscuridad (Manhattan Night)
Síntomas: El columnista Porter Wren (Adrien Brody) se especializa en reportar accidentes, crímenes, y tragedias que ayudan a vender periódicos, aunque sabe que está perdiendo la batalla contra los medios digitales. Pero cuando la seductora Caroline Crowley (Yvonne Strahovski) le pide ayuda para investigar la muerte de su famoso esposo, Porter se da cuenta de que podría estar frente a la noticia más importante de su carrera.
Diagnóstico: Como fan del cine (y literatura) "noir" del siglo veinte, aprecio el resurgimiento que está gozando este género en el nuevo siglo, ligeramente modernizado para satisfacer sensibilidades contemporáneas, pero manejando los clásicos arquetipos que establecieron autores como Raymond Chandler y Dashiell Hammett, y cineastas como John Huston y Alfred Hitchcock. La nueva cinta Manhattan en la Oscuridad es un sólido ejemplo de este renacimiento: un anti-héroe moralmente ambiguo se enreda con una mujer fatal que sabe más de lo que dice, mientras investiga la muerte de un hombre famoso con terribles secretos que conducen a múltiples sospechosos con motivos para asesinarlo; y todo ocurre en las oscuras y lluviosas calles de la gran ciudad, donde se ocultan por igual peligros y placeres listos para descarrilar la investigación. Solo faltaron las plañideras notas de un saxofón como fondo musical... no, un momento... la pista sonora de Manhattan en la Oscuridad tiene saxofones de vez en cuando, así que estamos completos.
Desafortunadamente sus buenas intenciones y competente realización no bastan para elevar esta cinta a la categoría que ocupan excepcionales "neo-noirs" como Nightcrawler, Brick y Kiss, Kiss, Bang, Bang. Para empezar, la historia de Manhattan en la Oscuridad está bien estructurada, pero se siente un tanto hueca... demasiado superficial para justificar tantos enredos e intrigas. Quizás el director Brian DeCubellis tomó la decisión de mantener las cosas a un nivel realista y humano pero, por la razón que haya sido, les faltó impacto a las sorpresas y revelaciones que arroja la investigación de Wren.
Por el lado de los actores, todo funciona razonablemente bien. Adrien Brody adopta la imagen y actitud perfecta del reportero semi-acabado que aún tiene un poco de fuego interno para buscar justicia; Yvonne Strahovski (francamente, mi razón principal para ver esta película) es una adecuada "rubia hitchcockiana", cuya pasión y vulnerabilidad podrían ser reales, o tan solo un señuelo para capturar a su presa. También participan en roles secundarios Jennifer Beals como sufrida esposa de Wren; Campbell Scott como el enigmático esposo de Caroline (cuando comienza la película ya está muerto, pero hay múltiples flashbacks para conocerlo mejor... y odiarlo más); y Steven Berkoff como el millonario Hobbs, quien acaba de comprar el periódico donde trabaja Wren, y aún no sabe si conservará al reportero de notas amarillistas... lo cual incrementa la motivación de Wren para desentrañar el misterio del marido muerto.
Y así transcurre Manhattan en la Oscuridad, con los esperados giros y traiciones, pistas falsas y romances ilícitos... pero muy poco suspenso. Rara vez sentí la deliciosa tensión y curiosidad que evocan los mejores "noirs". Por suerte las actuaciones y la estilizada dirección de DeCubellis ayudan a sobrellevar la experiencia.
Manhattan en la Oscuridad es una de esas películas medianas que no inspiran particular entusiasmo ni aversión. Está bien hecha y sirve para pasar dos horas más o menos entretenidas, pero existen mejores cintas de este estilo que realmente elevan el concepto del "noir" y justifican su moderno renacimiento. Entonces, solo recomendaría Manhattan en la Oscuridad para fans de Adrien Brody, Yvonne Strahovski, y de misterios al nivel de Murder, She Wrote... pero con el subtexto psico-sexual que Jessica Fletcher jamás encontró en su serie televisiva.
Calificación: 7.5
IMDb
Saturday, March 11, 2017
Kong: La Isla Calavera (Kong: Skull Island)
Síntomas: En 1973, durante los días finales de la guerra de Vietnam, una expedición científica acompañada por una robusta escolta militar se dispone a explorar la Isla Calavera en el Pacífico Sur, objeto de temibles rumores y leyendas. No saben exactamente qué encontrarán, pero deben apresurarse para que los rusos no lo descubran primero.
Diagnóstico: Mitad Apocalypse Now, mitad "Moby Dick" y mitad Jurassic Park (sí, tres mitades) no es exactamente lo que esperaba de Kong: La Isla Calavera, pero debo admitir que la ecléctica combinación de ideas funciona para sustentar la superficial historia de esta secuela que nos lleva al "origen" (no exactamente) del gorila gigante Kong. Pero, ¿es en realidad una secuela? Hasta donde recuerdo, nada en la trama confirma si los hechos retratados en King Kong (ya sea la de Peter Jackson del 2005, o la de Merian C. Cooper de 1933) ocurrieron en el mismo universo de esta nueva película, o si se trata de un "reboot" totalmente nuevo y listo para convertirse en franquicia (por cierto, no olviden quedarse a la escena post-créditos, que insinúa cosas muy interesantes para el futuro).
A fin de cuentas no importa mucho su conexión con King Kong pues, bajo la firme mano del director Jordan Vogt-Roberts, Kong: La Isla Calavera establece sus propias reglas y nos lleva a la acción con inusual rapidez, esbozando los mínimos elementos necesarios para desarrollar a los personajes y plantar las semillas del misterio de la isla.
El elenco me pareció bien balanceado, con apropiada diversidad étnica y abundante "carne de cañón" para demostrar los mortales peligros de la Isla Calavera. La mayor parte de los soldados son víctimas desechables, pero los científicos y civiles muestran adecuado carácter y energía. Tom Hiddleston es el mercenario experto en terrenos selváticos; su personaje podría haber degenerado en una caricatura machista (al estilo de Chris Pratt en Jurassic World), pero Hiddleston mantiene la mesura hasta en las más exóticas situaciones. Brie Larson es la fotógrafa del equipo y, en un sentido más simbólico, también representa la voz del mensaje anti-bélico y ecológico que enarbola la película; básicamente es la "hippie" pacifista que rechaza la guerra y la agresión. En el extremo opuesto tenemos a Samuel L. Jackson como el veterano coronel que no está listo para abandonar el combate; su obsesión con destruir a Kong revela profundas heridas psicológicas que no necesariamente tienen que ver con el gorila gigante. John Goodman, Corey Hawkins y Tian Jing son los científicos con descabelladas teorías que se ven violentamente confirmadas por la pesadillesca fauna de la Isla Calavera; Goodman actúa con demasiada sobriedad para llamarle "científico loco", pero no logra ocultar cierta manía en su mirada que nos ayuda a comprender su motivación; y, finalmente, John C. Reilly destaca como hirsuto "comic relief" y conciencia de la expedición, con muchas acertadas observaciones sobre el papel del hombre en el planeta, y el balance de la naturaleza. Es como el benevolente Sasquatch que interpretó en The Pick of Destiny, pero con entrenamiento militar.
Por el lado de los monstruos... no diré demasiado. Industrial Light & Magic (con apoyo de media docena de estudios adicionales) crea un extraordinario bestiario con impresionante detalle e imaginación biológica; solo en algunos momentos se notan pequeñas inconsistencias entre la escala del gorila y sus efectos en el medio ambiente (sobre todo en el agua)... pero no basta para romper la ilusión de un ecosistema vibrante y perturbadoramente hostil.
Y, bueno, ubicar la historia en 1973 sirve como excusa para deleitarnos con canciones de rock clásico (desde Jefferson Airplane hasta Black Sabbath), así como para lucir el icónico "hardware" militar de Vietnam, incluyendo los helicópteros Chinook y Bell UH-1 (alias "Huey") volando en formaciones que inevitablemente nos remiten a la mencionada Apocalypse Now.
A fin de cuentas Kong: La Isla Calavera me pareció una entretenida "B-Movie" realizada con enormes cantidades de dinero y suficiente subtexto dramático para disculpar algunas absurdas decisiones creativas y crispantes rechinidos en sus engranes narrativos. En resumen: pudo ser mucho peor, y tiene el potencial de mejorar a largo plazo, siempre y cuando el éxito económico garantice la continuación que nos prometen al final. Sigo prefiriendo la película original de 1933, pero Kong: La Isla Calavera fue una inteligente "retro-actualización", lista para explorar los vicios de la humanidad con ayuda de monstruos gigantes. Ya quiero ver la secuela anti-Reagan ubicada en los 80s.
Calificación: 8.5
IMDb
Wednesday, March 8, 2017
I Don't Feel at Home in This World Anymore
Síntomas: Cansada de los abusos que ha sufrido toda su vida, la sencilla enfermera Ruth Kimke (Melanie Lynskey) decide tomar la justicia en sus manos cuando su casa es robada. Entonces, con ayuda de su excéntrico vecino Tony (Elijah Wood) y su perro Kevin (Smokey), Ruth inicia una investigación que cambiará sus vidas.
Diagnóstico: El título de esta película suena como una canción emo del año 2002, pero en realidad I Don't Feel at Home in This World Anymore es un impredecible melodrama "indie" (distribuido globalmente por Netflix) que usa la investigación de un robo como punto de partida para explorar el desarrollo espiritual de la protagonista, y para denunciar oblicuamente algunos problemas de la sociedad contemporánea... en particular, por qué tanta gente se comporta como idiotas.
"Melodrama indie" es un término vago que no basta para describir los múltiples temas e ideas que maneja I Don't Feel at Home in This World Anymore. El drama personal de Ruth es bastante ligero, pero se sentirá catártico para quienes hayan sufrido (bueno, "sufrido" suena exagerado) aquellas pequeñas y desmoralizantes humillaciones de la vida diaria, motivadas por el egoísmo de individuos que ignoran a los demás para enfocarse exclusivamente en su comodidad y conveniencia... desde el patán que se mete en la fila del supermercado, hasta el vecino que no limpia la suciedad que deja su perro en la acera. Sí, ya sé... no estamos hablando de tragedias mundiales, pero eso no invalida las intenciones del director Macon Blair (haciendo un notable debut detrás de las cámaras, luego de actuar en cintas como Murder Party, Blue Ruin y Green Room), ni los excelentes resultados del elenco que nos hace sentir la frustración y creciente ira contra un mundo injusto donde la indiferencia se convirtió en un estilo de vida.
Melanie Lynskey y Elijah Wood interpretan una clásica "pareja dispareja" con pocas cosas en común, pero con disfunciones sorprendentemente complementarias. El robo de la casa de Ruth por fin la motiva a actuar en defensa de su dignidad, mientras que Tony encuentra una excusa para poner en práctica las fantasías heroicas de alguien que ha visto demasiadas películas de acción (y que quizás duda un poco de su masculinidad)(la playera de Saxon lo dice todo). Cuando Ruth toca a la puerta de Tony y le dice "Necesito respaldo" y él responde sin titubear "Claro, vamos", es un momento inesperadamente honesto y conmovedor; me recordó una escena similar en Rolling Thunder, donde Tommy Lee Jones dice simplemente: "Voy por mis cosas". Bueno, es una comparación extraña, pero refleja una profundidad de carácter que no esperaba encontrar en un modesto "melodrama indie".
Por el lado más ligero, la inepta investigación de Ruth y Tony genera muchos momentos humorísticos que me hicieron reír más que cualquier comedia reciente (incluyendo la escena de "hackeo" más graciosa que he visto); pero al mismo tiempo Blair (también autor del libreto) desarrolla gradualmente una atmósfera de amenaza que incrementa el suspenso y nos prepara para el abrupto giro del tercer acto, cuando las cosas se complican y se desata la violencia, poniendo a prueba el auténtico temple de los personajes (SPOILER: Kevin sale ileso; afortunadamente se queda en casa durante los momentos más peligrosos). Y cuando las complicaciones alcanzan un nivel surrealista nos damos cuenta de que el director no espera que tomemos su película en serio, sino como una fábula absurdista cuya moraleja justifica sus divertidos desvaríos, incluyendo el final un poco melancólico, pero absolutamente satisfactorio.
Aunque me gustó mucho I Don't Feel at Home in This World Anymore, creo que sus bizarros personajes y variable tono podrían desconcertar a quien prefiere dramas más sobrios o relatos de venganza menos complicados. Sin embargo, lo que lograron Macon Blair, Melanie Lynskey y Elijah Wood encajó perfectamente en mi perspectiva del mundo, así que puedo recomendarla con entusiasmo no exento de reservas. Ah, y a fin de cuentas resultó que "I Don't Feel at Home in This World Anymore" sí es una canción, pero no emo sino folk-country, interpretada por Fern Jones durante el epílogo de la historia. Ni siquiera en eso fue predecible esta película.
Calificación: 9
IMDb
Monday, March 6, 2017
Headshot
Síntomas: Un hombre (Iko Uwais) despierta en el hospital con amnesia... y con una gran herida en la cabeza. Su doctora lo nombra temporalmente "Ishmael" y, conforme recupera la memoria, descubre que un peligroso líder criminal llamado Lee (Sunny Pang) está muy interesado en encontrarlo.
Diagnóstico: El gran Iko Uwais, artista marcial conocido por las excelentes cintas de acción The Raid: Redemption y The Raid 2: Berandal, regresa con Headshot, una película aún más brutal y sangrienta... pero no tan buena, en mi humilde opinión, debido a un libreto largo y serpenteante que tarda demasiado en encontrar su foco narrativo. Afortunadamente los "Hermanos Mo" (Kimo Stamboel y Timo Tjahjanto) dirigen Headshot con un feroz estilo que hace más intensas las peleas, más dolorosos los golpes, y más despiadados los ataques con cuchillos, machetes y múltiples armas de fuego. La acción no es el problema, sino la falta de rumbo durante parte de la historia.
Claro que nadie ve una película como Headshot esperando delicado melodrama, así que las fallas del libreto resultan irrelevantes siempre y cuando propicien abundantes peleas entre "Ishmael" (la doctora estaba leyendo Moby Dick) y los múltiples esbirros de Lee... hasta llegar, naturalmente, a la gran batalla final donde se explica la conexión entre el villano y el anti-héroe, y donde no solo corren peligro sus respectivas vidas, sino las de varios inocentes, incluyendo la obligatoria damisela en peligro interpretada por Chelsea Islan.
Las peleas por sí mismas justifican una recomendación para Headshot, sobre todo para fans de Uwais que esperaban otra dosis de "silat" y sus variantes (la disciplina nativa de Indonesia que se basa en pelea con puños, articulaciones y armas blancas), además de las delirantes secuencias de acción diestramente filmadas para apreciar el desempeño de los actores/atletas, pero sin sacrificar estilo visual. Me gustó mucho la técnica de los Hermanos Mo, combinando el frenético movimiento de la "shaky cam", con cuidadosos ángulos y movimientos para no perder detalle alguno de las peleas (a diferencia de ciertos cineastas norteamericanos que usan el movimiento para disfrazar imperfecciones técnicas). Los efectos digitales denotan su artificialidad, pero supongo que no hubiera sido práctico crear tantas heridas por los métodos tradicionales, así que no puedo quejarme. Y las actuaciones... son lo que son: adecuadas en el contexto de la acción, y punto. Aunque debo admitir que Uwais logró convencerme de la agonía provocada por su herida craneal (el "headshot" del título). Desde niño sufro frecuentes migrañas, y me causó ansiedad imaginar que Ishmael debe realizar tantas hazañas con un fuerte dolor de cabeza; mientras que yo, cuando me da la migraña, apenas tengo fuerza para abrir otra bolsa de Cheetos (por favor no busquen conexiones entre la migraña y mis malos hábitos alimenticios).
Otra cosa que aprecié en Headshot fue la descripción del sub-mundo criminal en Indonesia, incluyendo su dependencia de las armas chinas, tráfico de drogas adulteradas, y la terrible práctica de secuestrar niños para entrenarlos como soldados desechables con inquebrantable lealtad. No sé qué tan realistas sean esas descripciones (espero que nada), pero incrementaron el dilema moral de Ishmael y humanizaron a los villanos, en vez de ser figuras anónimas listas para ser despachadas por el método más violento posible.
Finalmente, Headshot podría inspirar comparaciones con la reciente John Wick: Chapter 2; ambas tratan básicamente de lo mismo (un implacable anti-héroe atrapado en una cruenta misión personal), emplean similares niveles de violencia (la de Wick es más estilizada, mientras que la de Ishmael es más salvaje), y exageran algunos puntos del drama para compensar la superficialidad de su argumento. No estoy diciendo que una sea mejor que la otra; simplemente me pareció un interesante contraste de métodos y culturas.
Sin embargo, como dije antes, Headshot no pretende ser más de lo que es: un entretenido y ridículamente violento desfile de peleas, persecuciones y balaceras dedicado a lucir el talento de Iko Uwais y el Equipo Uwais de stunts y acrobacias. Solo queda esperar una futura colaboración con Tony Jaa o Jackie Chan. Tal vez con Keanu Reeves como el villano, para tener un "buen" actor en el equipo.
Calificación: 8.5
IMDb
Sunday, March 5, 2017
La Resurrección del Mal (Havenhurst)
Síntomas: Después de completar un programa de rehabilitación, Jackie (Julie Benz) quiere empezar una nueva vida sin vicios; y su primer paso es mudarse a un departamento en el viejo edificio Havenhurst. Pero una serie de muertes inexplicables pondrán en peligro la sobriedad de Jackie... por no mencionar su vida.
Diagnóstico: Supongo que un edificio embrujado es menos cliché que una casa embrujada. En películas como La Resurrección del Mal, conviene enfocarse en los elementos positivos, y esperar que compensen (al menos parcialmente) los típicos problemas de una B-Movie de terror, realizada con cierto estilo visual y adecuado manejo del suspenso, pero con poca imaginación y personajes prefabricados.
El principal de esos aciertos: Julie Benz, veterana del género fantástico que siempre me ha parecido una excelente actriz con notable rango emocional; y aunque La Resurrección del Mal no presenta grandes retos histriónicos, siempre es bueno contar con una protagonista expresiva y creíble en cualquier situación, ya sea una adolescente vampiro (como hizo en la serie Buffy, The Vampire Slayer... ¡que acaba de cumplir veinte años!), o alcaldesa de un pueblo post-apocalíptico (en la serie Defiance), o como ex-adicta investigando las misteriosas desapariciones de sus vecinos en un edificio embrujado.
Pero, ¿está realmente embrujado? Gran parte del misterio de La Resurrección del Mal yace en la causa de las muertes. A veces el director Andrew C. Erin nos presenta evidencia de una entidad sobrenatural, y en otras se inclina por un asesino humano (o al menos semi-humano) acechando víctimas en los lúgubres corredores del edificio (dato curioso: las tomas exteriores del "Havenhurst" muestran en realidad el edificio Tudor City, en Nueva York, que muchos reconocerán como la casa de Norman Osborne en Spider-Man). Dicho misterio no es muy complicado, pero basta para llenar los escasos ochenta minutos de la película, al mismo tiempo que la conecta con un célebre caso histórico que reconocerán los estudiosos de las crónicas macabras.
Otro acierto es el "gore", jugoso y perturbador, aunque no tan frecuente como yo hubiera deseado (mi favorito fue el borracho violador... bueno, no mi personaje "favorito", sino el que tiene la muerte más grotesca, en mi humilde opinión).
Completan el reparto algunos rostros célebres como Fionula Flannagan (dueña del edificio, ocultando sus propios secretos); Danielle Harris (en un prólogo demasiado breve); y Toby Huss como el siniestro intendente del edificio (hablando de clichés...)
Desafortunadamente un final genérico y poco satisfactoria hace difícil recomendar La Resurrección del Mal, excepto para fans de Julie Benz (como yo). Y aún así preferiría ver un par de episodios "Darla-céntricos" de Buffy o Angel. Entonces: casa, edificio... el lugar no importa mucho; pero la falta de ideas puede arruinar un buen relato.
Calificación: 6.5 (solo por Julie Benz)
IMDb
Saturday, March 4, 2017
Logan: Wolverine (Logan)
Síntomas: En el año 2029 la humanidad prospera, pero los mutantes están casi extintos. Uno de los pocos que sobreviven es Logan (Hugh Jackman), quien trabaja como conductor de limusina para mantener a los dos únicos amigos que le quedan. Sin embargo, el pasado nunca está muy lejos de alguien con sus habilidades...
Diagnóstico: No podría asegurarlo después de verla una sola vez, pero es posible que Logan sea mi película favorita de superhéroes... aunque no parece realmente de superhéroes. Logan podría describirse mejor como un western contemporáneo, un drama familiar, o como un tenso thriller que funcionaría incluso sin elementos fantásticos, pues no hacen falta poderes mutantes para comprender la desesperación de un hombre atormentado por el pasado y con un incierto futuro libre de esperanzas... hasta que la esperanza lo encuentra.
Pero, ¿esperanza de qué? ¿De redención? ¿De supervivencia? ¿O de regresar brevemente a la brutalidad y violencia de la que intentó escapar? El simple hecho de que Logan inspire estos cuestionamientos revela su asombrosa profundidad narrativa y complejidad emocional, rara vez vista en el ocasionalmente frívolo mundo de los superhéroes.
Hugh Jackman confirma una vez más (como si tuviéramos dudas) que nació para encarnar a Logan/James Howlett/Wolverine. El beneficio de los años (me refiero por igual a la edad de la franquicia y del actor) le ha permitido cimentar una creíble y natural evolución del personaje a lo largo de nueve películas (bueno, en First Class apenas fue un cameo, pero la voy a contar), un caso probablemente único en el cine universal (ya no digamos en las adaptaciones de comics). Y aunque no todas las películas han sido igualmente buenas (creo que estoy en la minoría de los que apreciamos X-Men: Last Stand y X-Men Origins: Wolverine a pesar de sus obvias fallas), Jackman jamás ha flaqueado en su convicción y lealtad hacia Wolverine. O Logan, o James, como quieran llamarle.
Pero Jackman es solo uno de los puntos sobresalientes de Logan; también tenemos el brillante libreto de Scott Frank y James Mangold (¿para qué alterar la alquimia creativa que nos dio The Wolverine?), perfectamente estructurado con elementos "clásicos" (el héroe retirado debe volver a la acción; el héroe considera sus poderes como una maldición, etc.) que se sienten frescos y re-energizados gracias a algunas inesperadas inversiones de roles (el protector se convierte en el protegido) y al intencional distanciamiento de los arquetipos comiqueros que se están volviendo rutinarios en el género. Me siguen gustando las películas de Marvel Studios, pero ya es hora de variar un poco la receta... lo cual Logan consigue con extraordinario aplomo y excelentes resultados.
También me gustó que los antagonistas no fueran megalómanos supervillanos con vagos planes de conquista planetaria, o algo así, sino individuos hasta cierto punto "normales" que representan manifestaciones extremas de los vicios de la humanidad: intolerancia, obsesión con el control, egoísmo... tal vez sea psicología amateur, pero funciona mejor que cualquier pseudo-Bane tratando de darle una lección al mundo porque de niño le quitaron su biberón.
Otra cosa que me gustó fue la austera visión del año 2029. En vez de exagerar el futurismo y la ciencia ficción, Mangold y sus diseñadores nos presentan un mundo igual al del 2017, pero con pequeños detalles visuales que apoyan el argumento, como prótesis mecanizadas, flotillas de "drones", y hasta la limusina que conduce James Howlett para sus variados clientes. No es un elemento esencial, pero añade carácter y consistencia a la cinta.
En cuanto a los problemas de Logan... mi única queja es que no tengo quejas. Tampoco quiero decir que sea una película perfecta, pero en ningún momento sentí esas pequeñas decepciones que me hacen pensar "Qué mal; ojalá no hubieran hecho eso" en películas que me están gustando mucho. Bueno, ni siquiera me desilusionó la ausencia de una escena post-créditos pues, después de todo lo que vimos... ¿qué más queda por decir?
Prefiero no hablar sobre los demás actores porque fue un placer descubrirlos conforme se integran a la historia. Solo diré que Logan no fue una adaptación del comic "Old Man Logan", como muchos esperábamos, aunque definitivamente tiene influencia de otras historias publicadas por Marvel. ¡Incluso hay comics de Marvel en la historia! Y mejor ahí me detengo, antes de entrar en modalidad "fanboy". Habiendo dicho eso: Logan le ganaría a The Dark Knight en una pelea.
Calificación: 10
IMDb
Friday, March 3, 2017
Sola Contra el Poder (Miss Sloane)
Síntomas: Elizabeth Sloane (Jessica Chastain) trabaja para una poderosa firma de cabildeo en Washington, empleando toda clase de trucos legales y semi-legales para modificar las leyes a favor de sus clientes corporativos. Sin embargo, cuando la invitan a participar en una campaña para impulsar la venta de armas, la Srita. Sloane se ve obligada a rectificar sus valores morales y prioridades profesionales.
Diagnóstico: Uno de los temas más controversiales en los Estados Unidos (el control de armas) funciona como mcguffin dramático en Sola Contra el Poder, lo cual podría empañar las auténticas virtudes de la cinta o exaltarlas más de la cuenta. Como sea, el resultado es que Sola Contra el Poder oprime poderosos "botones emocionales" que dificultan una evaluación objetiva... lo cual es perfectamente válido como parte del "séptimo arte". Además, Hollywood lo ha estado haciendo desde que Mr. Smith fue a Washington, o David Gale apostó su vida a un ideal.
(Des)Afortunadamente nunca he logrado ser muy objetivo, así que no tengo inconveniente en decir que Sola Contra el Poder me gustó bastante, no tanto por su mensaje político (el cual comparto), sino por la energía y elocuencia de su protagonista, una heroína tan cínica y dedicada que corre el riesgo de perder su humanidad. Exactamente como me gustan (borrar esta última línea; suena sexista y puede interpretarse de manera negativa).
Esa es la única manera, agresiva y contundente, como puede contarse una historia con tantos detalles confusos y minucia legal sobre delimitaciones distritales, votos en el Senado, y enmiendas constitucionales. El director John Madden, más conocido por delicados romances históricos como Shakespeare in Love y Captain Corelli's Mandolin, muestra inusual dinamismo en Sola Contra el Poder, auxiliado por la exacta edición de Alexander Berner para mantener las imágenes en movimiento y nuestros cerebros trabajando durante largos debates que trascienden la simple retórica para explorar aspectos más amplios de la civilización moderna. En otras palabras, calculo que los "walk and talks" de Madden alcanzan 5 sheens en la Escala Sorkin.
Jessica Chastain expresa con intensa pasión la amplia gama de disfunciones y virtudes de la protagonista, sin descuidar ocasionales oportunidades de crecimiento emocional. Desde el principio es obvio que Elizabeth Sloane no es exactamente "normal", pero la magia de Chastain consiste en revelar lo mínimo necesario para mantenernos a la expectativa: ¿era una persona buena que extravió su eje moral? ¿O una persona mala haciendo cosas buenas por dinero? Cada quien sacará sus propias conclusiones, aunque no sería raro quedar en la incertidumbre.
Acompañando esta tremenda actuación tenemos brillantes participaciones de Mark Strong como jefe de Elizabeth, con demasiada conciencia para trabajar en política; Gugu Mbatha-Raw como eficiente aliada con un secreto crucial para la campaña; Sam Waterston como director de una firma rival; y el gran John Lithgow como el senador que conduce el interrogatorio con el que comienza la película. Sí; desde el principio Madden nos adelanta que Sloane se metió en problemas. Y no es para menos, considerando la predilección del cabildeo por el soborno y la manipulación.
Supongo que Sola Contra el Poder es una película más relevante para el público de los Estados Unidos, pero incluso como espectador remoto con poco que ganar o perder en este hipotético debate, me pareció un fascinante thriller político, didáctico y divertido en perfecta proporción. Es cierto que el libreto de Jonathan Perera exagera algunas cosas hasta el borde del ridículo, y tiende a inventar obstáculos forzados para acentuar el suspenso... pero el fin justifica los medios. Lo cual parece ser el gran mensaje de Sola Contra el Poder. Más allá de causas e ideologías, lo importante es nunca ceder.
Calificación: 8.5
IMDb
Wednesday, March 1, 2017
Bornless Ones
Síntomas: La joven Emily (Margaret Judson) y su novio Jesse (Devin Goodsell) se mudan a una casa de campo para estar más cerca del sanatorio donde internarán a Zach (Michael Johnston), el hermano cuadripléjico de Emily. Pero después de su primera noche en la nueva casa, Zach empieza a mostrar milagrosas señales de mejoría. Sin embargo, el costo del milagro podría ser demasiado elevado...
Diagnóstico: Desde los primeros segundos Bornless Ones revela su auténtica intención: rendir tributo (copiar) a la clásica cinta The Evil Dead (1981). Por eso tenemos cinco jóvenes en una cabaña remota, un libro con extrañas invocaciones, un sótano siniestro... bueno, hasta un "smash cut" a la licuadora con líquido rojo. Como dije, el director Alexander Babaev (haciendo su debut en largometrajes) no oculta su sincero afecto por aquella seminal obra. Pero, al mismo tiempo, añade suficientes elementos nuevos (no dije "novedosos") para hacer suya la historia y alterar sutilmente las fórmulas que conocíamos de memoria. Por ejemplo: la razón del viaje a la cabaña es hasta cierto punto trágica y muy personal, añadiendo un componente emocional que el típico cliché de "jóvenes de vacaciones" rara vez evoca. Y lo mismo ocurre cuando se desata el horror en forma; en vez de ser simples manifestaciones de tortura física, parece existir un propósito concreto detrás de las posesiones, que afectan de manera distinta a cada víctima; todo lo cual conduce a una inesperada lección moral para el chico/chica final (al menos conservaré esa sorpresa), quien genuinamente parece aprender algo durante la horrible experiencia. Claro que no necesariamente vivirá para disfrutar los beneficios de la moraleja...
Esta inesperada profundidad dramática separa Bornless Ones (no me pregunten qué significa ese título... ¿los "sin nacimiento"?) de similares obras independientes que prefieren limitar su enfoque a las vísceras y sangre. Afortunadamente Babaev (también autor del libreto) no descuida el "gore", ofreciéndonos abundantes actos de violencia y asquerosas mutilaciones físicas realizadas por la artista de efectos especiales Kristina Ellery. Habiendo dicho eso, noté una marcada ausencia de sangre en Bornless Ones; específicamente me refiero al líquido rojo. Hay múltiples heridas con cuchillos, agujas de tejer, y similares instrumentos punzo-cortantes, pero el resultado casi siempre es "seco". No sé... me pareció curioso, después de la legendaria cantidad de galones de sangre (y otros fluidos) que derramó Sam Raimi en la original The Evil Dead. Quizás el reducido presupuesto de Bornless Ones no alcanzó para personal de limpieza.
Las actuaciones del minimalista elenco varían entre adecuadas y "meh". Nadie resalta positiva o negativamente; pero sí se siente una cierta superficialidad que traiciona los elementos dramáticos antes mencionados, los cuales hubieran funcionado mejor con actores más expresivos o "profesionales" (como quieran interpretar esa palabra).
Entonces, Bornless Ones me pareció un sólido refrito de The Evil Dead, suficientemente creativo para ganar identidad propia pero, a fin de cuentas, con muchos de los problemas que caracterizaron la original (actuaciones irregulares, recursos muy limitados). El mejor halago que puedo hacerle es compararla con el re-make Evil Dead realizado en el 2013, el cual intentó elevar el drama con una sub-trama de adicción y rehabilitación; sin embargo me gustó más la intensidad del dilema médico/psicológico que nos presenta Bornless Ones. No me opondría a una secuela, pues hay amplio material para extender la premisa; el único problema sería con el título. "Bornless Twos" no parece la solución ideal.
Calificación: 7.5
IMDb
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