Wednesday, December 6, 2017
Sun Choke
Síntomas: Después de una experiencia traumática, la joven Janie (Sarah Hagan) quedó a cargo de su cuidadora Irma (Barbara Crampton), quien administra algunas extrañas formas de terapia para restaurar la estabilidad emocional de su paciente. Pero la condición de Janie empeora cuando desarrolla una misteriosa obsesión por una mujer llamada Savannah (Sara Malakul Lane).
Diagnóstico: Generalmente me gustan las películas "raras", con una narrativa oblicua y hasta confusa... siempre y cuando logren transmitir algún tipo de propósito o visión artística detrás de su ambigüedad. Algunos de mis ejemplos favoritos: Eraserhead, Beyond the Black Rainbow, Rubber, Tetsuo, y Under the Skin.
Obviamente Sun Choke no se encuentra al nivel de estas notables cintas, pero cuenta con múltiples elementos positivos y una implacable convicción que nos captura en la enfermiza realidad de Janie, una impredecible mujer con un pasado tortuoso y un futuro incierto debido a su frágil estado emocional. Sin embargo, el director/escritor Ben Cresciman deja demasiadas preguntas sin respuesta, y no ofrece pistas concretas para sacar nuestras propias conclusiones sobre los eventos que presenciamos. O quizás necesito verla un par de veces para desentrañar los misterios de Janie y comprender su enigmático comportamiento.
Sobra decir que el éxito o fracaso de Sun Choke como "thriller psicológico" dependerá de la perspectiva de cada espectador.
En mi caso particular, disfruté las actuaciones de tres actrices con fuerte presencia en el cine "indie" (sobre todo en el género fantástico), así como la dirección de Cresciman, quien evoca una onírica atmósfera de “pesadilla despierta” para desorientarnos (intencionalmente) mientras buscamos conexiones entre causas y efectos; entre el pasado y el presente de Janie; y entre la bizarra terapia de Irma y la conducta de la joven.
Sarah Hagan (algunos la recordarán por Freaks and Geeks y Buffy the Vampire Slayer) revela inesperada profundidad y talento para sumergirnos en la difusa imaginación de Janie, empañada por traumáticos recuerdos de su infancia y un tratamiento de cuestionable efectividad. En verdad no creía que Hagan fuera capaz de forjar una actuación tan compleja y detallada, y fue un placer descubrir su rango y compromiso en un papel tan difícil. Por su parte, Barbara Crampton retoma su evolución de "scream queen" ochentera (en cintas como Re-Animator, From Beyond y Chopping Mall) a sólida actriz de carácter en el siglo veintiuno, mostrando el fino balance de serenidad y amenaza que ha cultivado en esta nueva faceta de su carrera (incluyendo cintas como Road Games y Beyond the Gates). Me hubiera gustado saber más sobre su personaje... pero, bueno, eso mismo podría decir de la película entera. Finalmente, Sara Malakul Lane tiene el más simple papel de Savannah, la mujer que despierta algún tipo de obsesión en Janie. Su actuación no requiere grandes extremos dramáticos, pero aún así fue memorable por su audacia y compasión, atrapada en una situación imposible que añade nuevas emociones al fracturado universo de Sun Choke.
Habiendo dicho todo eso... sería más fácil recomendar Sun Choke si fuera un poco más accesible, y ligeramente menos turbia. Como dije, disfruté muchos aspectos de su producción y ejecución creativa (incluyendo la fantástica cinematografía de Mathew Rudenberg y la música de Bryan Hollon), pero no puedo negar mi frustración con el resultado final. No necesito "explicaciones" definitivas para apreciar una película... pero prefiero creer que el director sabe lo que está haciendo. En el caso de Sun Choke, no estoy seguro de que haya sido así. Pero todo lo demás me gustó lo suficiente para darle el beneficio de la duda.
Calificación: 7.5
IMDb
Monday, December 4, 2017
Bad Match
Síntomas: Harris (Jack Cutmore-Scott) sale con una mujer distinta todas las noches gracias a las aplicaciones que conectan parejas compatibles para divertirse un rato sin serias consecuencias. Pero después de una noche de pasión con la atractiva Riley (Lili Simmons), Harris descubre con creciente terror que la joven está buscando una relación formal... y no se detendrá hasta encontrarla.
Diagnóstico: Combinando el clásico género de "mujer psicópata" y la nueva corriente de "ciber-terror", la cinta Bad Match nos ofrece una premisa que prácticamente se escribe sola, mostrándonos el peligro de los encuentros casuales propiciados por "apps" como Tinder y Blendr (mi favorita: Google Maps)(es broma). De hecho, parece mentira que se hayan tardado tanto en hacer esta película.
Las bases de la historia son sólidas, pero su desarrollo me pareció un poco previsible, apenas generando el suspenso necesario para atraparnos en las desventuras de Harris, un protagonista cínico y superficial con el que cuesta trabajo simpatizar. Y, por el lado femenino, Riley es ciertamente inestable, pero tampoco parece suficientemente "psycho" para garantizar las aterradas reacciones de Harris.
Habiendo dicho eso, el director/escritor David Chirchirillo maneja con pericia la secuencia de eventos que escalan el conflicto entre la pareja. Primero son detalles que apenas causan alarma: Riley hace que Harris llegue tarde a una importante junta de trabajo; luego lo visita sin previo aviso cuando él no esperaba verla de nuevo; y así, gradualmente, la joven se introduce cada vez más en su vida, hasta dejar claro que no será fácil librarse de ella.
Entonces empieza realmente la película.
La segunda mitad de Bad Match es mucho más interesante gracias a varios giros y sorpresas que, francamente, no siempre sentí proporcionales con la amenaza real de Riley... pero al menos mantienen la historia en movimiento y eventualmente explican (sin tratar de justificar) las terribles decisiones que los personajes toman para "resolver" la situación.
Los actores encajan bien en sus papeles, creando una ambigüedad que hace más realista su interacción, lo cual es simultáneamente el mejor punto de la película y su más grave error.
Por el lado positivo, tanto Harris como Riley parecen personas hasta cierto punto normales; Harris es un poco desconsiderado con las emociones de las mujeres con las que sale... pero tampoco es un monstruo insensible; solo quiere divertirse sin preocuparse por las consecuencias. Y Riley podrá ser un poco "pegajosa"... pero lo único que quiere es encontrar una relación estable y duradera. Y si bien sus métodos pueden parecer incómodos, tampoco parece una amenaza mortal para Harris.
El lado negativo de ese balance dramático es que no hay "malos" ni "buenos". Tanto Harris como Riley cometen graves errores, y no saben cuándo detenerse en su búsqueda de libertad o amor verdadero (respectivamente). Entonces, cuando las cosas se salen de control, es indudablemente trágico... pero nunca sentí la catarsis ni el impacto emocional que hubieran existido en un marco moral más tradicional.
Por otro lado, quizás ese fue exactamente el propósito del director: mostrarnos la futilidad de la "guerra de los sexos" sin barnices tendenciosos para ponernos de parte del "hombre inocente" o la "mujer vengativa". O tal vez Chirchirillo solo quería denunciar el riesgo de las redes sociales que facilitan los encuentros románticos, pero no resuelven las difcultades naturales en esas situaciones. En resumen: el romance siempre ha sido impredecible. Con Tinder quizás sea más frecuente, pero jamás se volverá más fácil. Al menos hasta que lleguen los "sexbots" y la humanidad se extinga por falta de procreación... tal como predijo Futurama. Después de ver Bad Match, parece la decisión más segura para todos.
Calificación: 7.5
IMDb
Sunday, December 3, 2017
Victoria y Abdul (Victoria & Abdul)
Síntomas: A fines del siglo diecinueve, la Reina Victoria (Judi Dench) forja una inesperada amistad con Abdul Karim (Ali Fazal), un humilde sirviente de la India que le enseña a la Monarca las realidades y virtudes de aquella región, aún bajo dominio del Imperio Británico.
Diagnóstico: Victoria y Abdul me recordó las películas del estudio Merchant Ivory, el cual ganó fama durante los noventas gracias a varias cintas "de época" con buenos actores y melodramáticos libretos diseñados para atraer nominaciones a los Óscares, y para satisfacer al público hambriento de obras "cultas"... aunque a veces fueran un poco cursis y predecibles. Entre las más famosas cintas de este estudio: The Remains of the Day, Howard's End, y Jefferson in Paris (por cierto, Merchant Ivory está ganando nuevamente "Oscar buzz" con Call Me by Your Name). Lo cual no tiene nada de malo. Este tipo de historias ofrece una visión creativa más refinada que siempre ha gozado el favor del público, como demuestran el éxito de las series The Crown y Downton Abbey. Y cuando Stephen Frears (Dirty Pretty Things, The Queen) se encuentra detrás de las cámaras, sabemos que es garantía de calidad.
De hecho, Frears podría dirigir hasta dormido una historia tan simple como Victoria y Abdul. Todos los elementos de un relato "feel good" están presentes: la Reina irascible pero comprensiva; el fastuoso diseño de producción que luce la ostentación de la Corona Británica; y el "outsider" que desafía las expectativas de la realeza para demostrar que la gente de "bajo origen" también puede tener cultura, inteligencia, y hasta valiosas lecciones para los dueños del mundo. Agregamos a eso un poco de conflicto, otro poco de humor, y una estructura narrativa fácilmente asimilable que no se preocupa mucho por la fidelidad histórica, sino por alcanzar un adecuado nivel emocional. Resultado: una amable fábula costumbrista con una buena moraleja que deleita los sentidos y satisface las expectativas del público cansado de superhéroes y comedias vulgares. Espero nominaciones para Frears, Judi Dench (interpretando por segunda vez a la Reina Victoria, como hizo en Mrs. Brown) y quizás Ali Fazal, por aquello de la diversidad cultural.
Mis disculpas si esto suena demasiado cínico; la verdad es que disfruté hasta cierto punto Victoria y Abdul, aún reconociendo los clichés y trucos que Frears emplea para manipular al espectador. Como dije, no tiene nada de malo dejarse llevar por los prefabricados placeres de una historia sobre progreso social y redención personal, sobre todo cuando incluye una excepcional actriz como Judi Dench divirtiéndose con su interpretación de la Reina Victoria, aparentemente aislada del mundo real, pero con años de experiencia para reconocer algo valioso en cualquier lugar que se presente, incluso si el resto de los "nobles" está en desacuerdo. Ese monólogo de Dench cerca del final prácticamente justifica la película entera.
En el papel de Abdul, Ali Fazal es ciertamente simpático y elocuente, ganando el favor de la Reina con sus candorosos comentarios sobre la India y la inestable relación que mantienen con sus opresores ingleses. Sin embargo, ya sea por decisión de Frears o de Fazal, el personaje mantiene una interesante ambigüedad que nos hace dudar sobre sus auténticas intenciones... ¿en realidad está feliz por el inesperado rumbo que tomó su vida? ¿O simplemente emula las aduladoras maniobras de los parásitos sociales que rodean a la Reina?
Del que no queda duda es Mohammed (Adeel Akhtar), el amigo de Abdul que viajó con él desde la India para presentar un tributo a la Reina. Su opinión de Inglaterra es muy distinta, y también tiene un maravilloso momento que destila la amargura del antiguo (y no tan antiguo) colonialismo británico. Si nos esforzamos un poco, podríamos inferir también algunos paralelismos con la situación del mundo actual. O quizás fue mi imaginación.
El resto del elenco está integrado por confiables actores británicos como Eddie Izzard, Michael Gambon, Fenella Woolgar y Olivia Williams, quienes añaden personalidad a sus breves escenas, a veces como "comic relief", y a veces como antagonistas políticos. Todos hacen un buen trabajo, y no hay un solo eslabón débil en el reparto. Lo cual parece muy natural en una película de Stephen Frears.
Entonces, Victoria y Abdul es como los profiteroles que tanto le gustaban a la Reina Victoria: dulce por un rato, pero carente de sustancia a largo plazo. Es admirable la convicción de Stephen Frears para contar una historia ignorada durante tanto tiempo (al final de la cinta nos explican por qué); pero su genérica presentación carece de impacto visceral o genuino comentario político para llevarla más allá de un efímero pasatiempo. No hay problema; incluso "Frears Lite (Ahora Con Menos Calorías©)" siempre es recomendable.
Calificación: 8
IMDb
Friday, December 1, 2017
Escala Suicida (Flight Crew - Ekipazh)
Síntomas: Después de perder su puesto en la Fuerza Aérea rusa, Nikolai Gushchin (Sergey Shakurov) consigue trabajo como co-piloto comercial, donde gana el respeto del Capitán Zinchenko (Vladimir Mashkov) por su talento innato... pero no por su hábito de romper las reglas. Sin embargo, la disciplina pasa a segundo plano cuando una llamada de auxilio los llevará al vuelo más peligroso de sus vidas.
Diagnóstico: Me da gusto que el cine ruso se esté propagando por el mundo gracias a películas que amenazan con invadir el monopolio norteamericano de los "blockbusters". Simplemente este año vimos Attraction y Guardians; y ahora se estrena en cines de México Escala Suicida (también conocida como Flight Crew en VoD internacional), un sobresaliente "thriller aéreo" con buenas actuaciones, excelentes efectos especiales... y los obligatorios clichés de este tipo de películas.
¿Qué tipo de películas? No estoy seguro. Inicialmente creí que Escala Suicida sería una típica "disaster movie", pero su argumento no está orientado a la destrucción (aunque hay bastante) ni al espectáculo visual (el cual definitivamente está presente), sino al melodrama en las vidas de varios pilotos comerciales en Moscú, enfrentando diversas crisis a nivel familiar, laboral y emocional.
Esto significa que "lo bueno" tarda mucho en llegar; pero mientras tanto podemos disfrutar un sólido "estudio de carácter" con varios interesantes personajes y un libreto un tanto previsible, aunque bien escrito. Claro que solo reconocí esto en retrospectiva, cuando la segunda mitad de Escala Suicida nos recompensa con suficiente acción, drama y suspenso para balancear la película y convertirla en una recomendable experiencia que se rehúsa a permanecer en un solo género, prefiriendo cubrir una amplia gama de estilos en su misión de entretener al espectador.
Al principio puede parecer aburrido el conflicto familiar del Capitán Leonid Zinchenko (Vladimir Mashkov), cuyo hijo adolescente Valera (Sergey Romanovich) es rebelde e irresponsable. Y lo mismo puede pensarse de los obstáculos que enfrenta Nikolai Gushchin (Sergey Shakurov) tras haber sido expulsado de la Fuerza Aérea por desobedecer las mezquinas órdenes de un general corrupto. Y, finalmente, tenemos los problemas románticos del mismo Nikolai, atrapado entre una atractiva azafata (Katerina Shpitsa) y la piloto Alexandra Kuzmina (Agne Grudyte), quien desconfía de todos los hombres debido a la discriminación que sufre como mujer en una ocupación principalmente masculina.
Como dije: pasa bastante tiempo para llegar a la acción. Pero, cuando llega... justifica con creces la espera.
Lo cual nos lleva al cuestionable realismo de las aventuras de los pilotos y la "escala mortal" que amablemente anuncia el título mexicano. La verdad es que no encontré muy creíbles las hazañas de los personajes, pero Escala Mortal está tan bien filmada y dirigida (por Nikolay Lebedev, a quien muchos recordarán por Zmeinyy Istochnik y Volkodav iz Roda Serykh Psov)(es broma), que no tuve dificultad alguna para aceptar los más extremos momentos de la historia, la cual me mantuvo en continuo suspenso hasta el satisfactorio final (no necesariamente feliz para todos), y me puso a pensar sobre el valor y disciplina de los auténticos trabajadores de la industria aérea (no digo que todos sean así, pero la película nos inspira a creerlo).
Entonces, Escala Mortal podría parecer en la superficie como heredera de la arcaica saga norteamericana Airport (aunque en realidad se trata de un remake de la cinta rusa Ekipazh, de 1979), pero el resultado no solo se siente moderno y sustancioso, sino más rico en el nivel emocional gracias al tiempo invertido en el desarrollo de sus múltiples personajes... incluso si inicialmente parecía relleno. En resumen: más "blockbusters" rusos, por favor. No serán perfectos, pero al menos ofrecen vicios y virtudes distintas a las que nos tiene acostumbrado el cine de Hollywood. Cualquier cosa es buen para romper la rutina.
Calificación: 8
IMDb
Wednesday, November 29, 2017
Totem
Síntomas: Desde que falleció su madre, la joven Kellie Caldwell (Kerris Dorsey) se ha encargado de cuidar a su padre y a su hermana menor, Abby (Lia McHugh). Pero cuando su muda con ellos Robin (Ahna O'Reilly), la nueva novia de su padre, Abby empieza a hablar con un "amigo imaginario", al mismo tiempo que Kellie nota extraños incidentes en la casa. ¿Será tan solo el estrés de la nueva madrastra, o algo siniestro se infiltró en el hogar de los Caldwell?
Diagnóstico: En vista de la reputación que ha ganado el canal Cinemax, yo hubiera pensado que su primera película de terror (co-producida con Blumhouse) tendría sexo y violencia de principio a fin. Sin embargo, Totem resultó ser todo lo contrario: un modesto drama familiar bien actuado y producido, donde los elementos sobrenaturales conspiran para acentuar el conflicto de los personajes que enfrentan la oportunidad de superar una tragedia y reiniciar su vida, en vez de quedarse en la nostalgia del pasado.
Claro, todo esto debe leerse en el contexto del cine de horror independiente (fue financiada por Cinemax, pero Totem tiene todas las características de una cinta "directa a video", aunque en este caso "video" sea televisión por cable, en vez de VoD, iTunes o Netflix). Sin ganar premios de actuación, el elenco realiza un competente trabajo tejiendo el complicado tapiz emocional que genera la llegada de una nueva "madre postiza". En el papel del padre, James Tupper tiene reservas sobre la reacción de sus hijas, y se encuentra atrapado entre su deber paternal y el amor que siente por Robin, quien fue su apoyo cuando falleció su esposa. Ahna O'Reilly tiene el difícil papel de Robin, tratando de congraciarse con las niñas, sin parece que intenta "reemplazar" a la madre fallecida. Lia McHugh, en el papel de Abby, es la primera en detectar los fenómenos paranormales, lo cual despierta la preocupación de la familia entera... ¿es un simple juego de niños, o una manifestación de graves problemas psicológicos por su nueva situación familiar? Pero la auténtica protagonista es Kerris Dorsey, interpretando a Kallie como la adolescente que tuvo que crecer demasiado rápido para atender la casa, y ahora se siente desplazada de las funciones que mantuvo durante tantos años. Su actuación es honesta y muy humana, sobre todo cuando la amenaza sobrenatural se vuelve más notoria, y debe enfrentarla sola. Bueno, con ayuda de su gato (SPOILER: El gato no sobrevive).
Quizás todo esto suena como una Película de la Semana del canal Lifetime, en vez de una cinta de horror de Cinemax... y, francamente, es una descripción bastante acertada. Sin embargo, me gustó que el director Marcel Sarmiento (The ABCs of Death, V/H/S Viral) haya manejado el "horror" de manera sutil, complementando la crisis familiar de los Caldwell, en vez de tomarla como excusa para saturar la cinta con baratos sobresaltos y malos efectos digitales.
Hablando de lo cual, la verdad es que el contenido de "horror" en Totem es relativamente bajo: ruidos inexplicables, objetos que se mueven solos, fugaces atisbos a una vaga presencia fantasmal... Totem casi no tiene sangre, y mínimos efectos digitales. Su fuerza radica en el drama... y en el descabellado "twist" final que no me pareció muy creíble, aunque indudablemente fue audaz y sorpresivo.
A veces el horror "indie" nos ofrece obras violentas y subversivas, repletas de personalidad (como Mayhem, The Babysitter y Cult of Chucky, por mencionar tres ejemplos recientes); y en otras ocasiones nos presenta obras más "tranquilas", donde los factores psicológicos toman precedencia sobre vísceras y violencia (Creep, The Transfiguration, They Look Like People). Totem pertenece a esta categoría; y, como dije, no ganará premios ni la recordaré durante mucho tiempo, pero me pareció una sólida experiencia de horror familiar, recordándonos que los elementos fundamentales del género residen en la mente del espectador, y no en el espectáculo visual.
Calificación: 7.5
IMDb
Tuesday, November 28, 2017
Anti Matter
Síntomas: En la Universidad de Oxford, Ana Carter (Yaiza Figueroa) y sus colaboradores Olivia (Philippa Carson) y Nate (Tom Barber-Duffy) están muy cerca de descubrir el secreto de la teletransportación, pero necesitan mucho dinero para continuar sus experimentos. Entonces, para obtener financiamiento, deciden adelantarse y hacer una prueba con un sujeto humano. Y, sobra decir, habrá consecuencias que ninguno de ellos esperaba.
Diagnóstico: La eterna búsqueda de películas de ciencia ficción "indie" no siempre da resultados positivos, pero me alegra decir que, sin ser perfecta, Anti Matter consigue un nivel de inteligencia y provocativas ideas rara vez encontradas en este modesto nicho cinematográfico. Aunque debo señalar que no hay mucha "anti materia" en el argumento. Debe ser una metáfora...
La teletransportación podría cambiar el curso de la historia moderna, y Ana Carter lo sabe bien, pero quiere estar segura de que sus experimentos con electromagnetismo son positivos (ja, ja) antes de hacer pruebas con mayor volumen de materia; primero átomos, luego moléculas, luego una canica... hasta llegar a plantas y un gusano. Pero la demanda de tiempo y recursos informáticos es muy grande, así que recluta a dos colaboradores: Nate como ayudante en la experimentación práctica, y Olivia, la rebelde "hacker" que conseguirá el procesamiento masivo que necesitan. Sin embargo, cuando llega el gran momento, la relación entre los tres amigos cambia considerablemente. ¿Será simple paranoia de Ana, o habrá ocurrido algún cambio fundamental en su conciencia durante el "desfasamiento" espacial?
La primera mitad de Anti Matter me pareció fascinante... la evolución gradual de hipótesis a experimentación práctica; el suspenso de compartir los resultados con los personajes; la emoción de un increíble avance científico... realmente fue un placer encontrar que el director Keir Burrows toma en serio el material y mantiene un tono suficientemente "científico" para convencernos de que, en efecto, es posible que una estudiante universitaria en un modesto laboratorio haya hecho el descubrimiento más significativo de la historia. Desde luego hay bastante "techno-babble" sin mucho sentido, pero lo importante es que se siente real. Y eso basta para engancharnos en el drama de los personajes.
Desafortunadamente, cuando el experimento muestra sus primeros efectos negativos, la narrativa cambia ese tono serio y mesurado por algo más difuso y espiritual, dando demasiadas vueltas para extender la película antes de la inevitable revelación final. En cierto modo, ese cambio de tono funciona para que el espectador comparta la confusión de Ana después del experimento; su memoria empieza a fallar, siente la mirada de siniestros individuos que parecen conocer su secreto, y empezamos a pensar que no puede confiar en nadie. Además, el campus de Oxford está ocupado por ruidosos manifestantes en contra de la experimentación animal, y la presencia de policías y estudiantes enmascarados solo incrementa la paranoia de Ana, quien empieza a desvariar y asumir que todos la van a traicionar. ¿Realmente estará en la mira de fuerzas que no comprende? ¿Querrán sus amigos robar la patente de su extraordinario descubrimiento? ¿O existe una respuesta más racional a sus problemas psicológicos?
Ese gradual descenso a la locura incluye algunos momentos bastante interesantes (como la revisión de los videos del experimento); y la dirección de Burrows obtiene buenos niveles de suspenso; sin embargo, cuando por fin llega la gran respuesta, resulta demasiado absurda y solo provoca más preguntas que el libreto no puede responder. En cierto modo fue un final decepcionante, pero siento que los elementos positivos superan a los negativos, lo cual me permite recomendar Anti Matter como ciencia ficción "seria" con un pequeño toque de ridiculez, y un sólido manejo de emociones que compensa hasta cierto punto los enormes agujeros lógicos del relato. Quizás esos son los "agujeros de gusano" que tanto mencionan...
Calificación: 8
IMDb
Sunday, November 26, 2017
Cartas de Van Gogh (Loving Vincent)
Síntomas: El anciano padre de Armand Roulin (Douglas Booth) le encomienda al joven la tarea de entregar la última carta que Vincent Van Gogh (Robert Gulaczyk) escribió a su hermano Theodore (Cezary Lukaszewicz) antes de morir. Entonces Armand viaja al pueblo de Auvers-sur-Oise, y habla con las personas que conocieron a Vincent, formando gradualmente una impresión del voluble pintor, así como las inciertas circunstancias de su suicidio.
Diagnóstico: Antes que nada, Cartas de Van Gogh es una increíble experiencia visual, dando vida a los cuadros de Vincent Van Gogh por medio de un laborioso proceso que incluyó más de cien artistas que básicamente animaron la película con 65,000 cuadros al óleo, inspirándose en los paisajes y personas que el pintor plasmó en sus cuadros para usarlos como parte integral de la narrativa.
Sin embargo, es en esa narrativa donde Cartas de Van Gogh flaquea un poco. Los directores/guionistas Dorota Kobiela y Hugh Welchman diseñaron esta biografía de Vincent Van Gogh en el estilo de Citizen Kane: un investigador obsesionado con la vida de una famosa figura fallecida, entrevistando a la gente que lo conoció, y tratando de dilucidar el enigma de su muerte. Creo que fue una decisión muy ingeniosa, aportando una estructura distinta a la típica "bio-pic" que se limita a recontar hechos sin mucha convicción o personalidad. Pero, al mismo tiempo, la "investigación" de Armand Roulin (Douglas Booth) se siente lenta y mecánica, haciendo continuas referencias a eventos e individuos sin adecuada explicación.
Por otro lado, es posible que esa haya sido exactamente la intención de los cineastas.
Después de ver Cartas de Van Gogh pasé una hora en vincent-van-gogh-gallery.org viendo los cuadros del pintor para entender mejor la película, lo cual fue una experiencia muy amena por sí misma. Entonces, no solo admiré las maravillosas pinturas vivientes de la película, sino que me inspiraron a buscar las originales para comparar y apreciar su papel en el (blando) melodrama de Cartas de Van Gogh. Creo que el simple hecho de inculcar esa curiosidad en el espectador casual basta para describir esta "bio-pic" como un éxito artístico y cultural.
Pero basta de análisis... el punto de Cartas de Van Gogh son las imágenes, e incluso si la trama fuera terrible (no lo es), valdría la pena invertir hora y media en el "performance" visual más atractivo que he visto este año en el cine. Bueno, la experiencia se empañó un poco por la inevitable proyección obscura de Cinemex, pero en una buena pantalla casera sería un espectáculo impresionante e hipnótico. Incluso podría sugerir comprar el Blu-Ray y usarlo como "decoración animada" en una fiesta, con apropiada música trip-hop o con el soundtrack de alguna buena película (por ejemplo: la banda sonora de Cartas de Van Gogh, compuesta por Clint Mansell; y también me gustó mucho la canción que remata la cinta, interpretada por Lianne La Havas).
Parecería innecesario hablar de actores en una cinta como Cartas de Van Gogh, pero en realidad sus voces son un componente muy valioso de la experiencia, complementando el carácter de las animaciones creadas para la película. Entre las voces que destacan: Saoirse Ronan como Marguerite Gachet; Chris O'Dowd como Joseph Roulin, y Douglas Booth en el papel protagónico de Armand Roulin, cuyo punto de vista sirve para organizar el ambiguo contexto histórico de la cinta.
Entonces, Cartas de Van Gogh me pareció una fascinante lección de historia del arte y una excepcional experiencia audiovisual, lo cual basta para disculpar la ocasional torpeza del libreto. Y quien busque comparaciones con Waking Life o A Scanner Darkly, no debería preocuparse; Cartas de Van Gogh tiene un formidable valor artesanal, y no parece copia de la visión de alguien más. Bueno, excepto Vincent Van Gogh.
Calificación: 9
IMDb
Saturday, November 25, 2017
Suburbicon: Bienvenidos al Paraíso (Suburbicon)
Síntomas: En la perfecta comunidad suburbana de Suburbicon, dos individuos se introducen al hogar de Gardner Lodge (Matt Damon) y amenazan a su familia. Mientras tanto, los vecinos se alarman con la llegada de la primera familia negra a la comunidad.
Diagnóstico: A pesar de su inmensa fama como "estrella de Hollywood", creo que George Clooney tiene una sensibilidad artística más compatible con el cine independiente, lo cual se ha manifestado claramente en su faceta de director, con cintas como Confessions of a Dangerous Mind, Good Night, and Good Luck, y The Ides of March (estoy omitiendo arteramente las que no me gustaron: Leatherheads y The Monuments Men). Y ahora, para su sexta película como director, Clooney colabora con los más famosos íconos del cine "indie": los Hermanos Coen. La combinación fue todo lo que esperaba, y más. Y también menos.
Suburbicon: Bienvenidos al Paraíso (¿era necesario ese sub-título, Maestro Traductor?) se siente como una combinación de David Lynch y Alfred Hitchcock, revelando con el más negro humor los horrores ocultos tras la pintoresca fachada de los suburbios norteamericanos a finales de los años cincuentas, que en aquel entonces representaban el pináculo del "Sueño Americano", con inmaculados hogares viviendo en feliz armonía... aunque no todo era felicidad tras las cortinas color pastel y los pulcros pastos verdes.
Desde luego no detallaré los "horrores" retratados en Suburbicon: Bienvenidos al Paraíso; baste decir que incluyen crimen, muerte, traición, y la intolerancia de esa "perfecta" sociedad que no busca reprimir a las personas diferentes... solo quiere que vivan tan lejos como sea posible.
George Clooney maneja con agradable fluidez el retorcido libreto de los Hermanos Coen (con apoyo de su escritor de cabecera, Grant Heslov), revelando pacientemente los múltiples niveles de la historia, y confundiendo a cada paso nuestras expectativas sobre la naturaleza de los personajes, sus reacciones ante situaciones inesperadas, y... bueno, sobre prácticamente cualquier aspecto de la película que dábamos por sentado, hasta que nos propina un golpe dramático con algo completamente distinto, más perverso de lo que imaginábamos.
Matt Damon aprovecha su imagen de "hombre normal" (solo Tom Hanks lo supera en esa categoría) para construir un personaje estoico y racional, hasta que las circunstancias de su vida requieren una respuesta más impredecible. Julianne Moore es la idealizada ama de casa que parece salir de un anuncio de cocinas integrales en Good Housekeeping... sonriente y dócil por fuera, pero con oculta ferocidad para defender sus intereses. Sin embargo el niño Noah Jupe es quien se roba la película en el difícil papel de Nicky, hijo de Gardner, y el único que puede ver la realidad a su alrededor sin los prejuicios de los adultos.
Para retratar esta perturbadora disfunción suburbana, Clooney se apoyó en el cinematógrafo Robert Elswit y el diseñador de producción James D. Bissell, quienes crearon un universo rico en detalles de gran realismo, sin perder esa surrealista atmósfera de muda amenaza, como una pesadilla ubicada en el pueblo de Mayberry... o quizás en Twin Peaks.
Mi única queja sería que las dos sub-tramas (el rechazo de la familia negra y las desventuras de los Lodges) nunca conectan adecuadamente. Supongo que podemos deducir la conexión, pero se sienten demasiado distantes... como si Clooney y sus guionistas hubieran incorporado a la fuerza un mensaje social válido, pero sin relevancia específica para relato principal.
Por lo demás, Suburbicon: Bienvenido a las Traducciones Mexicanas me pareció una buena combinación de talentos creativos, y una interesante experiencia cinematográfica que me dejó más satisfecho que algunas obras de los Hermanos Coen, como la inescrutable A Serious Man o la difusa Inside Lleweyn Davis (en mi humilde opinión); aunque debo advertir que Suburbicon: Bienvenidos al Paraíso comparte ese tono frío e indiferente que algunas personas pueden interpretar como blando y desinteresado. Cada quien conocerá su tolerancia al "estilo Coen". En cuanto a George Clooney, creo que encontró su auténtica vocación: no en la alfombra roja, sino detrás de la cámara, donde puede expresar mejor su visión, libre de las exigencias de la fama y las distracciones del estrellato. Aunque dudo que abandone sus casas en Europa.
Calificación: 8.5
IMDb
Friday, November 24, 2017
La Gran Fuga (Overdrive)
Síntomas: Los hermanos Andrew y Garrett Foster (Scott Eastwood y Freddie Thorp) se especializan en robar automóviles exóticos. Sin embargo, su más reciente trabajo los puso en conflicto con individuos muy peligrosos... y la única manera de sobrevivir será robar el más preciado vehículo de un psicópata aún más peligroso.
Diagnóstico: Como puede suponerse, La Gran Fuga es una copia barata de The Fast and the Furious... pero es una copia bien hecha, recordándonos los primeros capítulos de aquella franquicia, cuando lo importante eran los automóviles, en vez de salvar al mundo de algún terrorista internacional. De hecho, en algunos aspectos La Gran Fuga me pereció heredera de los clásicos "thrillers automovilísticos" de antaño, como Vanishing Point, The Gumball Rally, o Gone in 60 Seconds (me refiero a la original de 1974, no al remake del año 2000).
Por el lado positivo, La Gran Fuga ofrece suficiente "car porn" para deleitar a los conocedores del automovilismo, junto con persecuciones, choques y acrobacias ejecutadas por genuinos "stunt drivers" en vehículos reales (con una excepción muy notoria), lo cual es cada vez más raro en el sobre-digitalizado cine moderno. El director Antonio Negret y su equipo técnico crearon escenas bastante impresionantes de destrucción motorizada... al menos para los estándares de una B-Movie directa a video (aunque, para variar, La Gran Fuga se estrenó en cines de México). Y tal vez ese espectáculo de coches exóticos, guapas mujeres y explosiones bastará para satisfacer a gran parte del público; no tiene nada de malo, y reconozco que me encuentro parcialmente entre ellos.
Sin embargo, La Gran Fuga decepcionará a quienes esperaban una historia novedosa con personajes interesantes para incrementar el suspenso y sentir el peligro que enfrentan, en vez de presenciar pasivamente sus aventuras como "cut scenes" de un videojuego, donde nada tiene consecuencias ni relevancia emocional. ¿Cuántas veces les disparan a los hermanos Foster? No sé... media docena o más. ¿Y cuántas veces creemos que podrían morir? Ninguna.
Pero, bueno... al menos los actores son atractivos y fotogénicos, y eso deberá bastar para mantener la atención del espectador durante las escenas “serias” de la cinta.
Scott Eastwood es un sólido protagonista, y desde luego ayuda su parecido físico con su ilustre padre... aunque no lo iguala en carisma ni talento. De hecho, Scott Eastwood me recordó un poco a Paul Walker en sus primeros proyectos... un tanto vacío, pero con potencial para forjar una buena carrera, siempre y cuando aprenda a cambiar la expresión de su rostro.
En el papel de su hermano Garrett, Freddie Thorp funciona como "comic relief" y nos recuerda que no pueden existir héroes sin "daddy issues". Los villanos (Simon Abkarian y Clemens Schick) son genéricos mafiosos europeos, sofisticados pero libres de honor o humanidad. Y las mujeres, como siempre, quedan relegadas a víctimas o adorno, por mucho que el libreto intente convencernos de sus talentos como estafadora (en el caso de Stephanie, interpretada por Ana de Armas), o experta ladrona (Gaia Weiss en el papel de Devin).
Y, por supuesto, la planeación de cualquier estafa requiere visitas a elegantes clubs, antros underground, y las playas de Marsella para lucir los bikinis de las actrices. Cómo dije: una película visualmente variada, pero narrativamente estéril.
Aún así La Gran Fuga me pareció entretenida, muy ágil, y repleta de las obligatorias traiciones, sorpresas y romance para mantener la historia en constante movimiento e impedir que cuestionemos los irracionales planes de los protagonistas, que parecen fundamentarse en azar en vez de lógica. O quizás es magia... después de todo, necesitan algo para diferenciarse de The Fast and the Furious.
Calificación: 8
IMDb
Thursday, November 23, 2017
Found Footage 3D
Síntomas: El director Andrew Reed (Tom Saporito) y su pequeño equipo de colaboradores se disponen a filmar la película de terror "Spectre of Death" en una remota cabaña en el bosque. Se trata de una producción semi-amateur del estilo "found footage" grabada en 3D. Sin embargo, la filmación resulta más complicada de lo que esperaban, no solo por las dificultades técnicas que encuentran, sino por la tensión que se desarrolla entre los actores Derek (Carter Roy) y Amy (Alena von Stroheim), quienes están al borde del divorcio. Ah, y la cabaña de campo podría estar realmente embrujada.
Diagnóstico: Creo que todos estamos cansados del formato "found footage"... incluyendo los productores de Found Footage 3D. Por eso realizaron una ingeniosa película que utiliza dicha técnica al mismo tiempo que la satiriza, señalando sus clichés y burlándose de las inconsistencias que siempre vemos en producciones de este estilo.
Y, desde luego, el argumento de Found Footage 3D incluye intencionalmente esos mismos clichés e inconsistencias, pero al menos los personajes están conscientes de ello, e intentan explicarlos de manera más o menos coherente, al mismo tiempo que analizan su función. Por ejemplo, la típica pregunta de "¿por qué siguen filmando en vez de huir?" se examina en diversos puntos de la narrativa: al principio de la película es necesario establecer la motivación del "camarógrafo"; y durante el tercer acto debe encontrarse una nueva razón lógica para que siga filmando. Esto ocurre por igual en la "película dentro de la película" ("Spectre of Death"), y en la auténtica película que estamos viendo (Found Footage 3D).
Sí, se trata de una apoteosis de meta-ficción con más auto-referencias que un ejemplar del comic Deadpool. O, para ponerlo en términos del cine de horror, Found Footage 3D hace para el "found footage" lo que Scream hizo para el cine "slasher" en 1996.
Lo cual no significa que Found Footage 3D sea tan buena como Scream; pero, tomando en cuenta los obstáculos que enfrentó validando su estructura pseudo-documental, y considerando la inevitable monotonía del "found footage", debo reconocer que el director/guionista Steven DeGennaro realizó un excepcional trabajo reconciliando todos esos factores en un argumento bien estructurado, con buen balance entre drama, comedia, y el suspenso mínimo para calificar como película de terror. Aunque algunos dirían que no pertenece a ese género, y quizás tengan razón.
Debido a todo lo que Found Footage 3D intenta hacer, los elementos de horror terminan relegados a un distante segundo plano. Y en cierto modo es mejor así, pues el punto más importante de la película es su aguda disección del cine "found footage", y eso es lo que terminaré recordando, en vez de las escenas "tenebrosas" donde se manifiesta... lo que sea que habita en la cabaña que los cineastas (me refiero a los personajes) eligieron para filmar "Spectre of Death".
Para lograr todo esto, DeGennaro reclutó un pintoresco ensamble de actores, no muy buenos, pero perfectamente equipados para abordar sus estereotípicos papeles, desde Amy, la actriz que toma demasiado en serio su papel (Alena von Stroheim), hasta el irascible técnico de audio Carl (Scott Allen Perry), encargado del "comic relief" con sus cínicas observaciones sobre la artificialidad del cine y los cineastas con demasiado ego y absoluta ignorancia (Steven DeGennaro era técnico de audio, lo cual me hace sospechar que "Carl" fue un "alter ego" para expresar sus frustraciones contra la industria cinematográfica... empezando por Ben Affleck). También destacan Jessica Perrin como Lily, la asistente de producción que termina haciendo el trabajo de todos; y Carter Roy como Derek, el ridículamente arrogante escritor/actor/productor que no acepta los sensatos consejos del director Andrew (Tom Saporito) para terminar la película con alguna semblanza de calidad... o para salir con vida cuando las cosas se complican en la cabaña.
Entonces, como película de terror, Found Footage 3D ofrece medianos sobresaltos, un poco de sangre, y mínimos eventos sobrenaturales para validar su género. Sin embargo me pareció más recomendable como inteligente sátira de una técnica que ya rebasó su fecha de expiración. No sé cómo podré tomar en serio cualquier futura película de "found footage" después de ver Found Footage 3D... lo cual podría convertirse en su más valioso legado, y razón suficiente para verla.
Calificación: 8
IMDb
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