Sunday, September 3, 2017
Juego del Terror (Scare Campaign)
Síntomas: El programa de televisión "Scare Campaign" organiza elaboradas bromas para asustar a sus "víctimas" (algo así como Scare Tactics). Pero los ejecutivos de la cadena están pensando en cancelarlo, a menos que los productores logren elevar el "rating" con algo realmente terrorífico. ¿Qué tan lejos estarán dispuestos a llegar?
Diagnóstico: El concepto de Juego del Terror no es muy original (horrores simulados que se vuelven más reales de lo esperado), pero los directores Cameron y Colin Cairnes lo manejan con adecuada creatividad, asumiendo que el público no caerá fácilmente en las elementales trampas del libreto. Entonces, cuando creemos haber adivinado los secretos de la historia, llega una revelación que cambia la perspectiva de la película. Y luego llega otra. ¡Y otra más!
Fue una estrategia ciertamente audaz, que merece respeto. Sin embargo, el resultado me pareció menor a la suma de sus partes.
Aún así Juego del Terror se puede disfrutar como una interesante mezcla de "slasher", porno-tortura, y thriller psicológico, con varias sangrientas muertes, momentos de razonable suspenso, e incisivos meta-comentarios sobre las diferencias entre el horror moderno y el clásico, los vicios de la televisión de realidad, y la deshumanización del entretenimiento digital, donde no hay reglas con tal de obtener los "clicks" del público.
Mucha ambición para una modesta cinta australiana con apenas ochenta minutos de duración. Pero solo así, llenando cada escena con múltiples mensajes y niveles narrativos, logran los directores capturar nuestra atención... al menos hasta que la sucesión de sorpresas termina hastiando y reduciendo el impacto visceral del relato.
Tratando de ver el lado positivo, puedo decir que las actuaciones son bastante buenas, y la ausencia de rostros famosos ayuda a sumergirnos rápidamente en el melodrama de los protagonistas. No solo está "Scare Campaign" en peligro de ser cancelado, sino que Emma (Meegan Warner), la actriz principal, quiere romper su relación (romántica y profesional) con Marcus (Ian Meadows), el director del programa... lo cual él piensa explotar para su propio beneficio. Y cuando graban un programa en un asilo abandonado, usando como "víctima" a uno de los auténticos ex-guardias del hospital, las cosas se complican rápidamente, y algunos miembros del equipo se preguntan si habrán llegado demasiado lejos. Y eso es tan solo el comienzo de una noche fatal.
Sin embargo, como dije, después de tantos "twists" disminuye nuestro asombro, y es muy fácil adivinar el rumbo general de la trama. Pero fue un buen esfuerzo que me mantuvo entretenido, de modo que puedo recomendar Juego del Terror (pero no en el cine... mejor esperen a que llegue a video casero) con ciertas reservas sobre los límites de su ingenio, y sobre sus métodos para manipular nuestra percepción, los cuales requieren un nivel de complicidad por parte del espectador que yo, en lo personal, no fui capaz de alcanzar. En el contexto de similares películas sobre “realidad contra ficción”, creo que Juego del Terror me gustó menos que Fear, Inc., y más que Cut Shoot Kill. Habiendo dicho eso, probablemente me hubiera divertido más con un par de episodios de Scare Tactics. Al menos Tracy Morgan añadía un surrealista sentido del humor a la premisa.
Calificación: 7
IMDb
Saturday, September 2, 2017
Guardianes (Guardians - Zashchitniki)
Síntomas: Cuando un desequilibrado genio científico toma control de la maquinaria militar rusa, la Mayor Elena Larina (Valeriya Shkirando) recibe la misión de reclutar a cuatro individuos con poderes sobrehumanos, todos ellos sobrevivientes de un experimento genético de la era soviética, pues son los únicos capaces de enfrentar al villano. Pero, ¿por qué deberían estos "guardianes" defender a la humanidad que los repudió durante tantos años?
Diagnóstico: A primera vista Guardianes parece una versión "pirata" de The Avengers (hecha en Rusia, nada menos), pero sería injusto ignorar su eficiente estructura, competentes efectos especiales, y la visionaria dirección de Sarik Andreasyan, quien obviamente estudió las fórmulas del cine de superhéroes, y supo adaptarlas a su país con suficiente identidad cultural para evitar comparaciones cínicas (como la que hice al principio de este párrafo) con sus contrapartes norteamericanas.
Aunque se trata de un libreto “original”, Guardianes adopta la sensibilidad de los comics para incorporar personajes trágicos que no son héroes tan solo por sus poderes, sino porque superan sus inseguridades personales para servir al bien común.
Creados en los años setentas como víctimas involuntarias del proyecto "Patriota", los guardianes son: Lernik (Sebastien Sisak Grigoryan), líder del grupo con control mental sobre las rocas; Kseniya (Alina Lanina), experta en artes marciales que puede volverse invisible; Khan (Sanjar Madi) es el taciturno asesino con súper-velocidad; y Arsus (Anton Pampushnyy) gana fuerza y agilidad cuando se transforma en "hombre-oso". Además, como dije, cada uno enfrenta particulares retos internos que a veces los motivan, y a veces obstruyen sus habilidades.
En el papel de Nick Fury, la Mayor Larina (Valeriya Shkirando) aporta estrategia militar, avanzada tecnología para complementar los poderes de los guardianes; y, sobre todo, la capacidad de convertirlos en una unidad bien organizada, después de que fracasan por no saber trabajar en equipo.
Finalmente, el villano Avgust Kuratov (Stanislav Shirin) puede controlar vehículos y maquinaria con la mente; pero el peligro real es que, como creador del proyecto Patriota, conoce perfectamente las debilidades de los héroes. Su plan, para variar, es un poco vago, pero incluye espectaculares escenas de destrucción urbana ejecutada por su ejército de robots armados (mis "personajes" favoritos de la película), y un inesperado uso de la famosa Torre Ostankino en Moscú.
Lo cual me lleva a los notables efectos especiales, que igualan o superan a las producciones norteamericanas en lo que respecta al realismo visual y creatividad artística. La animación de ciertos personajes digitales no se ve muy natural, pero lo mismo ocurrió con Spider-Man: Homecoming, y no me impidió disfrutarla.
No puede negarse que Guardianes toma "prestadas" muchas ideas de Marvel y DC, y además está repleta de clichés; pero su virtud fue fusionarlas con su propio estilo para crear una cinta entretenida y bien realizada, cuyos únicos problemas son una marcada superficialidad en la narrativa y un tono tan solemne que termina dando risa (quiero pensar que fue intencional). Sin embargo, no me molestaría ver futuras secuelas (como promete el final), con nuevos personajes y nuevos retos para este incipiente equipo (¿tal vez un "team-up" con Chornaya Molniya?)
Por cierto, me extrañó la ausencia de Timur Bekmambetov en los créditos de Guardianes (aunque fuera como productor), pero supongo que hay suficiente espacio en la industria cinematográfica rusa para más de un cineasta visionario. Veremos si Hollywood también seduce a Sarik Andreasyan... aunque no veo la necesidad de cambiar de continente, cuando Guardianes demostró que puede hacer lo mismo que los estudios norteamericanos... tanto en fallas como en aciertos. ¡Объединенные стражи!
Calificación: 7.5
IMDb
Friday, September 1, 2017
Atómica (Atomic Blonde)
Síntomas: Casi al final de la Guerra Fría, la agente británica Lorraine Broughton (Charlize Theron) debe recuperar una lista de espías activos en Europa Oriental, la cual será de gran utilidad para la CIA y MI6. Su contacto en Berlín es un cínico agente llamado David Percival (James McAvoy), pero Lorraine no sabe si podrá confiar en él... o para qué bando está trabajando.
Diagnóstico: Para bien o para mal, Atómica es una de esas películas que ponen más atención al estilo que a la sustancia. La atmósfera ochentera (con su correspondiente banda sonora de euro-pop), la colorida cinematografía (luces azules, neón rosa), y la brutal violencia ciertamente cubren los requerimientos del movimiento “retro-cool”. Charlize Theron, por su parte, captura a la perfección la mezcla de sensualidad y peligro que la hacen irresistible para aliados, enemigos, y desde luego para el público general. Finalmente, la dirección de David Leitch conjuga todos estos ingredientes en una narrativa fluida y amena, con el nivel justo de complejidad para que la misión de Lorraine parezca importante... y al mismo tiempo pueda resolverse con peleas y persecuciones sin consecuencias para el mundo real.
El riesgo de hacer una película "cool" es suponer que eso bastará para mantener nuestra atención durante dos horas; pero la realidad es que, sin sustento dramático, la ilusión se derrumba de inmediato. Solo pregúntenle a Suicide Squad.
Afortunadamente Atómica se salva de sufrir ese destino por un amplio margen. Cuando no está peleando con sobrehumana habilidad, Lorraine busca información en pintorescas locaciones (sí, incluyendo clubs "techno"), interroga individuos que saben más de lo que aparentan, e invariablemente encuentra situaciones donde debe luchar por su vida. Y así se repite el ciclo, con las acostumbradas traiciones y revelaciones que confunden nuestras expectativas y sazonan la trama.
Sin embargo, admito que tantas distracciones sirvieron para ocultar parcialmente el hecho de que Atómica no tiene mucha historia; tan solo una sucesión de escenas intercambiables y secuencias de acción para llenar el tiempo hasta la gran batalla final. O gran traición final. O gran conversación final. Al menos eso fue impredecible... no sabía si Atómica terminaría en un paroxismo de violencia y explosiones (como podría indicar su espíritu ochentero), o con la melancólica austeridad de un relato de espías post-moderno que rompe las reglas del género (después de todo, la cinta está basada en la novela gráfica "The Coldest City", publicada por Oni Press en el 2012... una editorial muy distinta a Marvel y DC Comics).
Pero nadie estará pensando en eso mientras Lorraine pelea salvajemente contra agentes de la KGB (esa larga toma continua que comienza en las escaleras me pareció espectacular), seduce posibles aliados, y hace hasta lo imposible para cumplir su misión. Además, como veterano de los ochentas, disfruté el contexto histórico de Atómica, pues aún recuerdo las noticias en televisión sobre la caída del muro de Berlín y el frenesí cultural que desató en aquel entonces (ese clip con Kurt Loder no tiene precio). No sé qué tanto apreciará el público joven este aspecto de la película (¿actualmente enseñan la historia de la Guerra Fría en las escuelas?), pero en lo personal fue un agradable componente nostálgico que encontré más atractivo que cualquier escenario de intriga política contemporánea.
La película entera pertenece a Charlize Theron. Su actuación es buena, pero lo que realmente destaca es su habilidad física y feroz compromiso con la coreografía de las secuencias de acción, que utilizan un mínimo de dobles y manipulación digital. El director David Leitch (ex-"stuntman") sabe cómo filmar las peleas para máximo impacto y claridad... nada de "shaky cam" ni tomas cerradas para engañar al espectador. En papeles menos físicos, pero igualmente entretenidos, tenemos a John Goodman y Toby Jones como oficiales de la CIA y MI6 (respectivamente) con muchas preguntas para Lorraine; James McAvoy interpreta al renegado agente Percival, cuyas acciones siempre ponen su lealtad en entredicho; y Sophia Boutella es la enigmática mujer fatal que podría ayudar u obstruir la investigación de Lorraine.
En resumen: Atómica no es una gran película de espías, pero me pareció un competente thriller con buenas actuaciones, increíble acción, y excelente estilo visual para disimular su hueco argumento. Es como una mezla de John Wick y Mission: Impossible que no llegó a cumplir el potencial de esa volátil combinación... pero se divirtió intentándolo. Y yo también me divertí, así que todos salimos ganando.
Calificación: 8.5
IMDb
Wednesday, August 30, 2017
Band Aid
Síntomas: Anna y Ben (Zoe Lister-Jones y Adam Pally) están atravesando serios problemas en su matrimonio, exacerbados por una reciente tragedia personal. Entonces, en un arrebato de inspiración, deciden convertir sus peleas en canciones, y forman una banda de garage con ayuda de su excéntrico vecino Dave (Fred Armisen). Y así, curiosamente, el matrimonio empieza a mejorar. Pero, ¿será la música una solución definitiva a sus problemas?
Diagnóstico: Bajo la diestra mano de la directora/escritora/productora/actriz/compositora Zoe Lister-Jones, la película Band Aid recorre múltiples géneros para contar una historia profundamente emocional, cuyas agudas observaciones sobre las relaciones humanas podrían ayudar a algunas parejas que se encuentren en situaciones similares. Bueno, al menos esa fue mi perspectiva como viejo solterón... quizás me equivoco y Band Aid es una fantasía romántica con pocas conexiones con la realidad. Como sea, me gustó mucho, y podría recomendarla como una de las mejores películas "indie" que he visto este año.
Lister-Jones reunió un excepcional elenco para dar vida a este íntimo retrato de "los problemas de la gente bonita", el cual se siente suficientemente universal para trascender su estrecho nicho cultural. Y los números musicales, orgánicamente integrados a la trama, no solo aportan variedad a la narrativa, sino que expresan elocuentemente los sentimientos que la pareja reprimió durante mucho tiempo. Lister-Jones tomó la sabia decisión de no sobre-producir las canciones, grabándolas en vivo durante la filmación para conservar las imperfecciones y espontaneidad del auténtico rock de garage (la banda sonora, un poco más pulida, ya está en iTunes, Spotify y Google Music; busquen al grupo "The Dirty Dishes").
Pero, antes de que suene demasiado melodramático, Band Aid también es una hilarante comedia que añade risas como perfecto balance de los momentos dramáticos, sin restar un ápice de su impacto y relevancia. Y, claro, ayuda mucho que todos los actores tengan amplia experiencia en sitcoms donde afinaron sus instintos humorísticos.
Zoe Lister-Jones (Life in Pieces) interpreta a Anna como una mujer moderna e independiente que cree haber superado varios fracasos personales, sin reconocer las profundas heridas psicológicas que le dejaron. Adam Pally (Happy Endings) nos muestra a Ben como un "slacker" creativo cuyas buenas intenciones no bastan para comprender a su esposa. Ambos reconocen que hay graves problema en su relación, pero son incapaces de enfrentarlos. Entonces inician su curiosa “terapia musical”, y aunque parece ayudar, podría detonar nuevas y más profundas crisis personales.
Como parte del elenco secundario encontramos más rostros familiares: Fred Armisen (Saturday Night Live) es Dave, el solitario vecino que también es un excelente baterista. Hannah Simone (New Girl) es la mejor amiga de Anna, siempre con un buen consejo o chiste para aliviar su angustia; Retta (Parks and Recreation) es la terapista que abandonó toda esperanza de ayudar a la pareja; y Colin Hanks (Life in Pieces), Daryl Wein (Life in Pieces) y Chris D'Elia (Whitney) tienen breves cameos como pasajeros de Anna (quien trabaja como conductora de Uber) que hacen lo posible por arruinarle el día. Sí, se nota que Zoe Lister-Jones usó su lista de contactos como oportuna herramienta de casting.
Entonces, Band Aid es una literal "chick flick" (tan solo lean los créditos finales) que debería ser obligatoria para todos los hombres que quieran comprender mejor a las mujeres, y viceversa (por otro lado, ¿qué sé yo de esos asuntos?). Entre mis escasas reservas mencionaría algunos puntos un poco forzados en la trama (como la gran crisis que pone todo en peligro) y algunas escenas excesivamente didácticas, como la conversación entre Ben y su madre (me recordó aquellas cintas de ciencia ficción de los cincuentas donde siempre había un profesor para darnos explicaciones súper-científicas de algo simple). Pero las actuaciones, libreto y dirección compensan todos los problemas, y se conjugan para crear una experiencia única y muy satisfactoria. Y con canciones que estaremos silbando durante días. Puedo decir sin ironía alguna que nunca había utilizado el término "chick flick" con tanto respeto y admiración por los creadores de una película.
Calificación: 9
IMDb
Monday, August 28, 2017
Starship Troopers: Traitor of Mars
Síntomas: Los bichos llegaron a Marte. Nadie sabe cómo ocurrió, pero nunca se habían acercado tanto a la Tierra. Entonces la líder de la Federación, Amy Snapp (voz de Emily Neves), diseña un plan de contraataque que tendrá graves consecuencias para la humanidad... y el único que puede evitarlo es el Coronel Johnny Rico (voz de Casper Van Dien) y su "Patrulla Perdida" de ineptos cadetes marcianos.
Diagnóstico: Me dio mucho gusto enterarme del estreno de otra secuela de Starship Troopers... pero me decepcionó un poco descubrir que se trata de otra cinta animada, en el estilo de Starship Troopers: Invasion, en vez de una historia con actores reales, como Starship Troopers: Hero of the Federation, o Starship Troopers: Marauder. Pero, bueno... lo importante es que Starship Troopers: Traitor of Mars nos ofrece un capítulo más en la interminable lucha entre la humanidad y los "bichos", la cual ha inspirado diversas combinaciones de "ópera espacial" y sátira social no muy profunda, pero suficiente para añadir un interesante subtexto a estas películas.
La excepción fue Starship Troopers: Invasion, quizás por la ausencia del guionista original Edward Neumeier; pero me alegra confirmar que su regreso como escritor de Starship Troopers: Traitor of Mars, restaura el mordaz mensaje anti-bélico (y, hasta cierto punto, anti-gobierno) que siempre distinguió a esta saga. Y todo eso sin descuidar las épicas batallas contra los insectos extraterrestres y su creciente taxonomía de "soldados" con nuevos métodos para exterminar a los tenaces humanos.
Otro acierto fue el regreso de Casper Van Dien (al menos su voz) como el Coronel Johnny Rico. Su presencia presta una agradable continuidad a la saga, y nos recuerda el arduo camino que ha recorrido su personaje, transformándose de un "niño rico" a un experimentado guerrero... con las mismas líneas de siempre ("Do you want to live forever?"). Es parte de la tradición, supongo.
Esta vez encontramos a Rico como instructor a bordo de una base de entrenamiento militar orbitando el planeta Marte, el cual ya fue "terraformado" y colonizado por granjeros y ciudadanos cada vez más inconformes con las políticas pro-guerra de la Federación. Entonces, convenientemente, los bichos invaden Marte, y la Federación decide intervenir con la máxima fuerza posible para evitar que el enemigo llegue a la Tierra.
También tenemos una sub-trama donde la Capitana Carmen Ibanez (voz de Luci Christian) recibe un mensaje psíquico de su amigo, el General Carl Jenkins (voz de Justin Doran), pidiéndole que traicione a la Federación para ayudar a Johnny. ¿Qué está ocurriendo exactamente en Marte? ¿Habrá un motivo oculto tras el febril patriotismo de Amy Snapp?
Como dije, Edward Neumeier expande el universo de Starship Troopers (inspirado originalmente en una controversial novela de Robert A. Heinlein) con nuevas conspiraciones y revelaciones sobre la guerra contra los aliens, preparando el terreno para futuras secuelas que sin duda me gustaría ver. Sin embargo, la dirección de Shinji Aramaki y Masaru Matsumoto diluye las audaces ideas del libreto con una carencia general de energía y suspenso que afecta seriamente la experiencia.
Por el lado positivo, la calidad de la animación (realizada por el estudio Sota Digital Arts) se incrementó notablemente en los cinco años transcurridos desde Starship Troopers: Invasion. Los nuevos motores de iluminación global, las simulaciones de fluidos y colisiones, así como la captura digital de movimientos, nos ofrecen escenas de increíble realismo dinámico y visual, con impresionante atención a los detalles que quizás no notamos de inmediato, pero definitivamente enriquecen cada toma de la película (varias veces puse pausa para admirar alguna textura o un juego de luces que se ven absolutamente reales). Y entonces los personajes abren la boca y se derrumba la ilusión.
Por muy realistas que sean las imágenes, sigue faltando naturalidad en los rostros de los actores sintéticos. Las voces ayudan a expresar emoción, pero todo intento de drama se arruina por esos ojos muertos y rígidas bocas que se limitan a formar fonemas, sin reflejar la intención del actor humano que grabó los parlamentos.
Por eso, aunque me gustó Starship Troopers: Traitor of Mars, definitivamente preferiría nuevas secuelas con personas reales, pues hasta el peor actor (y, aceptémoslo, Casper Van Dien nunca ha sido particularmente bueno en su oficio)(aunque me cae bien y admiro su compromiso con las B-Movies donde lo he visto) resulta preferible a los maniquíes plásticos que habitan estas secuelas animadas. Por suerte las escenas de combate marciano, el diseño de los "bichos" extraterrestres, y las batallas espaciales compensan parcialmente esas limitaciones histriónicas, y me permiten recomendar Starship Troopers: Traitor of Mars como un entretenido relato de ciencia ficción que pudo ser mejor con la simple adición de más humanidad... figurativa y literalmente.
Calificación: 7.5
IMDb
Saturday, August 26, 2017
Duro de Cuidar (The Hitman's Bodyguard)
Síntomas: El asesino a sueldo Darius Kincaid (Samuel L. Jackson) es el único testigo con la evidencia necesaria para encarcelar al despiadado dictador europeo Vladislav Dukhovich (Gary Oldman). Pero, por azares del destino, el encargado de llevar a Kincaid sano y salvo a la Corte de la Haya es el guardaespaldas profesional Michael Bryce (Ryan Reynolds), quien tiene una cuenta pendiente con su “cliente”. Y, desde luego, los esbirros de Dukhovich intentarán eliminarlos antes de que puedan testificar.
Diagnóstico: En algún momento de Duro de Cuidar, Ryan Reynolds dice: "¿¡Por qué tenemos que gritar todo el tiempo!?" Y lo dice gritando, naturalmente. Esa frase captura de manera concisa y elocuente el gran problema de esta comedia de acción.
Todo lo demás funciona: la acción es emocionante y está bien filmada; los escenarios europeos aportan novedad geográfica y variedad visual; y la historia podrá estar llena de clichés, pero fluye con buen ritmo y adecuada lógica. Sin embargo, las cacofónicas discusiones entre Kincaid y Bryce fue lo que terminó agotando mi paciencia. El asesino y su protector forman una clásica pareja dispareja con personalidades opuestas; Kincaid es caótico e impredecible, mientras que Bryce es metódico y preciso. ¡Si no los matan los villanos, terminarán matándose ellos solos! ¡Jo, jo, jo!
Y lo peor es que tanta gritería "cómica" también pone en peligro la integridad del argumento. Ya sé que no podemos tomar en serio la historia, ni dudamos por un segundo que Bryce y Kincaid sobrevivirán las miles de balas, choques, explosiones y demás ingredientes del cine de acción que les arroja la película (ejemplo: durante un accidente automovilístico uno de ellos sale volando por el parabrisas... y de inmediato se levanta y se sacude los fragmentos de vidrio; ese es el nivel general de "realismo" que ofrece Duro de Cuidar). Pero esa licencia cómica no justifica los tediosos exabruptos que dejan de ser graciosos casi de inmediato, para volverse irritantes y contaminar los aciertos de la cinta. Es como Midnight Run re-imaginada por los escritores de un sitcom mexicano. Y, desde luego, con la palabra "motherfucker" salpicada profusamente en cada página del libreto (obligación legal en todas las películas con Samuel L. Jackson).
A pesar de tantas quejas (muy subjetivas), Samuel L. Jackson y Ryan Reynolds realmente hacen buena pareja. Su "bromance" se desarrolla orgánicamente, y sus conversaciones (a gritos) incluyen interesantes observaciones sobre las diferencias y similitudes entre sus respectivas carreras (asesino a sueldo y guardaespaldas profesional), así como las causas de sus dificultades románticas, y los traumas del pasado que los llevaron a su situación actual. Pero, como dice Bryce... ¿por qué todo es con gritos y exageraciones que destruyen el potencial dramático de la relación? Aunque se trate de una comedia, el director Patrick Hughes no debió descuidar el balance de la relación que representa el eje emocional de la película entera.
Hablando de exageraciones, Salma Hayek obviamente tomó clases de locura con Nicolas Cage. Todo lo demás en Duro de Cuidar parece austero y mesurado cuando lo comparamos con las desorbitadas escenas de Hayek, quien interpreta a la esposa de Kincaid. Dejaré que cada quien decida si su actuación es buena o mala.
Y, como dije, las secuencias de acción están muy bien realizadas, desde una persecución por los canales de Amsterdam, hasta una brutal pelea en una cocina tan pequeña que no entiendo cómo entró el camarógrafo (¿tal vez la grabaron con una GoPro?) Sin embargo, como preámbulo de todos esos buenos momentos, aparece la inescapable tortura del parloteo entre Jackson y Reynolds.
Eliminando unos veinte minutos de diálogos, y enfocándose más en la amistad de Bryce y Kincaid, Duro de Cuidar quizás estaría al nivel de las mejores "buddy comedies" del cine moderno, como la mencionada Midnight Run, o incluso Lethal Weapon. Pero en su estado actual pierde puntos por no reconocer que a veces menos es más; y que los chistes no se vuelven más graciosos por el simple hecho de gritarlos a todo pulmón. Cuando Gary Oldman es el actor más sutil de la cinta, algo salió mal.
Calificación: 7.5
IMDb
Friday, August 25, 2017
La Torre Oscura (The Dark Tower)
Síntomas: Jack Chambers (Tom Taylor) sufre extrañas pesadillas sobre un hombre de negro que ataca una torre en las nubes. Sus padres, preocupados, quieren internarlo en una clínica para que reciba la ayuda necesaria, pero el niño escapa y descubre que el mundo es más complicado de lo que imaginaba. Empezando por la existencia de otros mundos contiguos al nuestro.
Diagnóstico: Después de muchos años de comienzos frustrados, planes cancelados, y múltiples cambios de formato (película, mini-serie televisiva, trilogía de películas, etc.), finalmente llega a la pantalla la adaptación de The Dark Tower, la increíblemente ambiciosa saga del escritor Stephen King que abarca ocho libros, y conecta oblicuamente muchas de sus novelas. Excepto que, en realidad, la película La Torre Oscura no pretende "adaptar" esa compleja historia, sino continuar y extender algunos eventos de la saga.
Por un lado, fue una sabia decisión no comprimir la densa mitología de los libros en una película tan corta, sino simplemente rendir homenaje a los conceptos creados por King, y forjar una nueva tangente narrativa. Por otro lado... ¿cuál fue el punto, entonces? El argumento de La Torre Oscura es suficientemente distinto para existir por sí mismo, sin aludir a la obra de King. Bastaría con cambiar el nombre de los personajes y darle un título más comercial como... no sé... "El Obelisco de Obsidiana". O, "Harry Potter y el Baluarte Negro". Ya saben... algo que venda.
Si fuera cínico, diría que el punto fue el dinero. Usar el nombre del novelista más famoso del mundo siempre ayuda a incrementar la recaudación de la taquilla.
Por todas esas razones, y en aras de la objetividad, será mejor evaluar La Torre Oscura como una entidad independiente... una película que vivirá o morirá en la imaginación del público tan solo por sus propios méritos. Como debe ser.
Desafortunadamente, en esos términos La Torre Oscura parece un genérico relato de fantasía "young adult", con un "niño especial" al centro de una tediosa aventura sobre la lucha entre el bien y el mal, ambientada en una dimensión llena de criaturas y fenómenos extraños (traducción: efectos especiales), pero a fin de cuentas irrelevantes por su superficial desarrollo y confusa función.
En el papel del joven Jake, Tom Taylor es un protagonista sin mucha personalidad, aunque con la ventaja de no ser demasiado irritante. Matthew McConaughey fue una extraña selección para interpretar al "Hombre de Negro", pues termina pareciendo una versión diluida de Kilgrave, el villano de la serie televisiva Jessica Jones. Y, finalmente, Idris Elba sería un excelente "pistolero" si hubiera escenas o diálogos con suficiente sustancia en La Torre Oscura para aprovechar su talento.
El diseño de producción me pareció bueno, pero olvidable. Estoy seguro de que en unos días no recordaré si el monstruo de madera salió en La Torre Oscura, o en algún otro relato sobre "tweens" que encuentran un mundo secreto de magia donde deberán superar sus inseguridades para triunfar sobre la adversidad.
El director Nikolaj Arcel pega todos estos elementos como mejor puede, pero no consigue generar suspenso, emoción, ni la más tenue evocación de una historia más grande... una épica de la que apenas percibimos un pequeño fragmento.
En resumen: La Torre Oscura ofrece buenos actores, sólidos valores de producción, y algunos intrigantes momentos (como la batalla final) que se pierden entre la torpe palabrería y arbitrarias reglas de un mundo pobremente construido. Pero el argumento no alcanza el mínimo nivel de entretenimiento para recomendarla como una aceptable película de fantasía... y mucho menos como adaptación de la magna obra de Stephen King. Pero, que quede claro... no hacen falta comparaciones para reconocer la mediocridad de La Torre Oscura. La película logró eso por sus propios "méritos".
Calificación: 5
IMDb
Wednesday, August 23, 2017
68 Kill
Síntomas: Chip Delacroix (Matthew Gray Gubler) está profundamente enamorado de la desequilibrada Liza (AnnaLynne McCord), y por eso acepta ayudarla a robar 68,000 dólares. Entonces las cosas se complican, y Chip descubre que Liza no es la persona que él creía.
Diagnóstico: 68 Kill no es una película muy sutil, como podemos confirmar desde la primera escena, donde una mosca queda atrapada en un charco de miel. Y, durante los siguientes noventa minutos, veremos esa metáfora convertirse en una dolorosa realidad para Chip, uno de los protagonistas más ingenuos e ineptos del cine noir.
Porque, en el fondo, 68 Kill es un moderno noir que invierte los roles masculinos y femeninos: el gángster fuera de control es Liza, y la damisela en peligro es Chip.
Sin embargo, el director Trent Haaga (egresado de Troma Films) no está tratando de darnos una lección sobre feminismo o corrección política (¿o quizás sí?); simplemente establece un ambiente sórdido y surrealista con igualdad de oportunidades para ambos sexos, y deja que los personajes sigan sus más bajos instintos. El resultado, sobra decir, me pareció muy divertido, con grandes cantidades de sangre, y amplias dosis de humor negro para balancear la violencia.
Basada en una novela de Bryan Smith, 68 Kill nos atrae (como la mosca) con hermosas mujeres y estilizadas imágenes, para luego capturarnos con inesperados "twists" que se acumulan hasta formar una estructura pesadillesca, pero inflexiblemente metódica y consistente con el carácter de los personajes.
O falta de carácter, en el caso de Chip.
Es difícil crear un personaje pusilánime que logre congraciarse con el público. ¿Por qué debería importarnos lo que le suceda a este idiota timorato? Afortunadamente el actor Matthew Gray Gubler (Suburban Gothic) nos ofrece suficientes razones con su honesta interpretación de la única persona más o menos decente en 68 Kill. Es muy fácil simpatizar con su terrible situación pues, si bien se ha exagerado hasta extremos "noir", está firmemente basada en el trauma universal de descubrir el lado oculto de la persona amada. Gray Gubler logra convencernos de que los asesinatos, torturas y desmembramientos que eventualmente ocurren son menos dolorosos que la traición sentimental de su novia Liza.
Hablando de lo cual, AnnaLynne McCord (Excision) ofrece una de las mejores interpretaciones de "mujer psicótica" que he visto en mucho tiempo. Es fácil simular locura... pero no es tan fácil combinarla con el genuino amor que siente por Chip. Incluso si surge la necesidad de matarlo, no será porque lo odia, sino porque las circunstancias lo demandan.
Y Liza no está sola. Chip parece condenado a encontrar mujeres depredadoras que lo identifican de inmediato como presa fácil. Es una premisa un poco inverosímil, pero el libreto de Haaga (con apoyo del autor de la novela original) nos permite aceptar el desfile de "femmes fatales" (incluyendo Sheila Vand, de A Girl Walks Home Alone at Night) sin estirar demasiado la credibilidad de la película, y sin romper el precario balance entre thriller criminal y febril alucinación romántica.
Como siempre, llegó el momento de advertir que el reducido presupuesto de 68 Kill restringe su impacto visual. Sin embargo, la cinematografía, efectos especiales y locaciones cumplen perfectamente los requerimientos dramáticos de la película, así que podríamos ver la falta de recursos como un beneficio adicional que fortalece la inmunda atmósfera noir y nos transporta a una dimensión de malicia y amoralidad que es divertido visitar durante hora y media, para escapar de inmediato en cuanto aparecen los créditos finales.
Después de tantos "thrillers" sin suspenso ni personalidad, fue un placer encontrar 68 Kill. Y lo mejor es que nunca me inspiró a pensar la palabra "tarantinesco".
Calificación: 8.5
IMDb
Monday, August 21, 2017
Batman and Harley Quinn
Síntomas: Poison Ivy (voz de Paget Brewster) y Jason Woodrue (voz de Kevin Michael Richardson) tienen un plan para "resolver" los problemas ecológicos del mundo... pero existen altas probabilidades de que termine en catástrofe. Entonces Batman (voz de Kevin Conroy) y Nightwing (voz de Loren Lester) intentan detenerlos, y descubren que necesitarán la ayuda de Harley Quinn (voz de Melissa Rauch), lo cual puede resultar tan peligroso como la misión principal.
Diagnóstico: Pues parece que se cumplió mi deseo... hasta cierto punto. En mi crítica de Justice League Dark comenté que me gustaría ver a Poison Ivy haciendo equipo con Swamp Thing para vengar al planeta Tierra por los crímenes ecológicos de la humanidad. Y, bueno, ese es exactamente el argumento de Batman and Harley Quinn... excepto que, en vez de Swamp Thing, el "villano vegetal" en turno es Jason Woodrue (también conocido como "Floronic Man"), cuyo origen es más místico que científico.
Sin embargo, para bien o para mal, el plan de los villanos no es lo que define a Batman and Harley Quinn, sino su inesperada incursión en el género de la comedia.
No esperaba esta súbita transformación, y al principio la sentí un poco forzada... pero el libreto de Bruce Timm y James Krieg, junto con las excelentes caracterizaciones (dirigidas por Sam Liu), rápidamente disiparon mi confusión y me hicieron reír consistentemente hasta el final de la película.
En otras palabras: la historia y la acción... meh. Pero los chispeantes diálogos y perfectas actuaciones se encargaron de hacer Batman and Harley Quinn una de mis películas favoritas del Universo Animado de DC Comics.
Lo cual no significa que sea perfecta, ni "la mejor" (al menos en mi humilde opinión). Con tanto énfasis en la interacción de Harley, Batman y Nightwing (donde Batman es naturalmente el "straight man" que debe soportar los desvaríos de sus jóvenes aliados), la historia principal pierde fuerza, convirtiendo el apocalíptico plan de Poison Ivy en un simple "mcguffin" sin la gravedad necesaria para convencernos de sus terribles consecuencias. Y luego, durante el tercer acto de la película, ocurre lo contrario... el drama se incrementa y termina opacando el humor que disfrutamos durante los previos sesenta minutos.
Sin embargo, confío en que las irregularidades de tono y ejecución no serán un problema insuperable para los fans del Universo Animado, pues ya estamos acostumbrados a los atajos y saltos lógicos que frecuentemente se utilizan para abreviar estas historias y hacerlas más accesible para el público general.
También me decepcionó la superficialidad de Harley Quinn como "villana retirada". Había mucho potencial en la exploración de una ex-criminal cuyo pasado hace extremadamente difícil su integración a la sociedad "normal". Por debajo de los chistes hay un par de observaciones bastante amargas sobre la falta de alternativas laborales, lo cual podría revivir algunos malos hábitos. Pero tal vez no eran temas compatibles con el ligero humor de la película. Quién sabe... tal vez guardarán ese análisis para cuando Catwoman se redima (estoy especulando).
Regresando a lo bueno, las voces me parecieron fantásticas. Kevin Conroy Y Loren Lester repiten los roles de Batman y Dick Grayson (esta vez como Nightwing) que interpretaron en la clásica serie Batman: The Animated Series, donde Harley Quinn tuvo su origen. Y ahora Harley tiene la voz de Melissa Rauch (en vez de Arleen Sorkin), perfectamente capaz de expresar los extremos de su personalidad, y con el nivel justo de exageración en el acento neoyorquino para derramar “actitud” mientras discute con Batman (y para que sus insinuaciones sexuales se sientan menos crudas). Paget Brewster y Kevin Michael Richardson merecen mención como Poison Ivy y Jason Woodrue pero, como dije, su historia termina relegada a segundo plano para darle más tiempo a las peripecias del "trío dinámico".
Entonces, incluso si la combinación de capas y comedia no siempre "pega" bien, tengo que darle una recomendación a Batman and Harley Quinn tan solo por la cantidad de veces que me hizo reír (¿mencioné los números musicales? ¿No? Lástima; tendrán que verlos personalmente). Sin duda no fue la película que yo esperaba, y no sé cómo la tomarán los puristas de Batman... pero a mi me gustó mucho, incluso con sus inconsistencias narrativas. Además, Batman and Harley Quinn establece que el Universo Animado de DC Comics está dispuesto a tomar riesgos, y podrían sorprendernos en el futuro con similares "super-comedias" con Plastic Man, Ambush Bug o Booster Gold (quien, por cierto, tiene un hilarante cameo vocal en Batman and Harley Quinn). Aunque dudo que se cumpla mi deseo de una cinta con Lobo donde vuele libremente la locura de Keith Giffen.
Calificación: 9
IMDb
Sunday, August 20, 2017
Mujer en Llamas (Kidnap)
Síntomas: Cuando su pequeño hijo Frankie (Sage Correa) es secuestrado, la mesera Karla Dyson (Halle Berry) comienza una frenética persecución que pondrá en peligro su vida... y también la del niño.
Diagnóstico: Mujer en Llamas (sospecho que el distribuidor mexicano usó ese título para insinuar una conexión con Man on Fire) es una decente B-Movie en toda la extensión de la palabra, realizada a bajo costo, con una premisa simple pero impactante (sobre todo para espectadores con hijos pequeños), y con una estrella cien por ciento comprometida con su papel, que no teme recurrir a ridículas exageraciones para ocultar las incongruencias del argumento. El libreto, como puede suponerse, tiene muchos altibajos y requiere una abundancia de coincidencias, "deus ex-machina", y similares trucos sucios para mantener la historia en movimiento. Pero, si logramos pasar por alto todos esos problemas, encontraremos que Mujer en Llamas cumple su misión de entretener al público con acción constante, grandes dosis de suspenso, y un ágil ritmo que nos lleva casi en tiempo real hasta un final apropiado y satisfactorio. Lo cual no necesariamente significa "feliz".
Habiendo dicho eso, comprendo por qué Mujer en Llamas recibió tantos comentarios negativos en línea (y admito que muchos están justificados); sin embargo se me ocurre que los críticos profesionales esperaban algo más "fino" por parte de la ganadora del Óscar Halle Berry, y lo que encontraron fue un modesto thriller con obvias limitaciones en todos los aspectos de su producción. Lo que no pudieron (o quisieron) reconocer es que Mujer en Llamas sabe lo que es, y no niega sus defectos... simplemente incorpora suficiente "ruido y furia" para disimularlos (en lo posible), y entregar una experiencia entretenida que no nos deja tiempo para pensar. Entonces termina la película, y nos damos cuenta de que no fue tan buena como parecía hace un momento.
Pero, bueno... como fiel seguidor (y ocasional apologista) del cine "B", siento genuino respeto por lo que logró el director Luis Prieto y su equipo técnico. A pesar de las fallas mencionadas, Mujer en Llamas está bien realizada, desde la cinematografía de Flavio Martínez Labiano que nos regala interesantes ángulos y emplazamientos para darle variedad a la monotonía de la persecución automovilística; hasta la edición de Avi Youabian, quien pone gran esmero en mantener la acción clara y comprensible, en vez de refugiarse en el odioso "shaky cam" de cineastas con menos talento (como ejemplo puedo señalar la escena donde la camioneta de Karla tiene que desviarse, para luego regresar a la autopista principal... es notable cómo Prieto y su equipo manejaron la cámara para entender la geografía de la locación y las maniobras de Karla).
Parece que me estoy esforzando demasiado por encontrar virtudes aisladas entre las múltiples imperfecciones de Mujer en Llamas; pero siento que la cinta merece la oportunidad de demostrar su valía en este particular nicho cinematográfico. No es la película que hubieran realizado Ridley Scott o Steven Spielberg... pero no necesita serlo para ofrecer noventa minutos de diversión desechable y bien filmada. Aunque The Call sigue ganando en el micro-sub-género de "Halle Berry vengadora".
Calificación: 7.5
IMDb
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