Wednesday, September 13, 2017

The Vault



Síntomas: Aprovechando que la policía está distraída con un incendio cercano, cinco desesperados criminales asaltan un banco. Y, como la caja fuerte no tiene tanto dinero como esperaban, deciden abrir una bóveda subterránea... pero lo que encuentran podría costar la vida a todos los implicados, tanto ladrones como rehenes.

Diagnóstico: Hace algunos meses disfruté la fusión de géneros de la película The Last Heist, donde un asalto bancario se complicó por la presencia de un asesino serial. Y ahora The Vault hace algo similar, pero en vez de asesino nos ofrece un componente sobrenatural que incrementa el suspenso y transforma los clichés de las "heist movies" en algo ligeramente más original, con una perversa energía que captura de inmediato nuestra atención.
Desafortunadamente, al igual que ocurrió con The Last Heist, The Vault es una película mediocre con notorias fallas de ritmo y estructura que afectan la experiencia general; y si bien el director Dan Bush (quien me sorprendió hace casi diez años con la tensa e imaginativa The Signal) se esfuerza por sacar el máximo provecho de sus modestos recursos, la cinta no cumple el potencial de sus ingredientes.
Para empezar, los asaltantes son increíblemente ineptos, aunque su falta de coordinación (en métodos y motivos) se explica gradualmente, creando un nuevo nivel de drama que mantiene la historia en movimiento con las obligatorias traiciones y exabruptos que alteran el contexto del robo. ¿Estamos a favor de los ladrones, o de los rehenes? ¿Y, por qué todos parecen ocultar algo importante?
Aquí es donde interviene el factor sobrenatural (que no revelaré)... al mismo tiempo que aparecen severas grietas en la lógica del libreto. En cuanto empiezan a ocurrir cosas "raras", la trama pierde cohesión en forzadas escenas donde los ladrones se comportan de manera irracional, o ignoran eventos que deberían alertarlos de inmediato (después de todo, están en una situación tremendamente estresante, donde cualquier cosa podría salir mal). Por ejemplo, resulta ridículo que vean algo extraño en una cámara de seguridad, y no vayan corriendo a averiguar qué pasó. Porque entonces la película terminaría demasiado rápido, y no habría tiempo para más "sustos" ni muertes violentas antes del agridulce desenlace.
Lo que me ayudó a ignorar parcialmente estos problemas fueron las actuaciones de Taryn Manning y Francesca Eastwood como las hermanas Vee y Leah Dillon, líderes del equipo criminal; y de James Franco como un aterrado empleado que accede a ayudarlas a cambio de proteger la vida de los rehenes. Eastwood (sí, es hija de Clint) y Manning desarrollan una volátil pero muy natural dinámica fundamentada en lazos familiares que podrían romperse sin previo aviso. Me gustó mucho su interacción, y el contraste entre sus reacciones cuando las cosas se salen de control. Por su parte, Franco tiene una actuación más sutil y moderada, anclando la película con su estoica presencia y sincera actitud. Completando el elenco tenemos a Q'orianka Kilcher como una cajera con buen corazón, y Scott Haze como el renuente criminal que reconoce antes que nadie lo que está ocurriendo en el sótano.
Entonces, The Vault fue una experiencia bastante irregular, donde cada elemento positivo se vio cancelado por algún agujero lógico o tropiezo narrativo. Aún así, la elegante dirección de Bush y las actuaciones de Taryn Manning y Francesca Eastwood inclinaron la balanza hacia el lado positivo (al menos en mi humilde opinión)... aunque casi se invirtió al final por culpa de dos inútiles "twists": uno muy previsible que se se podía adivinar desde la mitad de la película; y otro sin sentido alguno. De cualquier modo The Vault me mantuvo en suspenso con su ambiciosa combinación de géneros, pues, como siempre he dicho, prefiero una película que falla por intentar algo nuevo, en vez de una película mediana que se quedó en territorio seguro. No sé si eso justifica una recomendación para The Vault... pero no me arrepiento de verla. Y ahora esperaré las hipotéticas películas donde una cuadrilla de ladrones bancarios se topa con un hombre lobo o con aliens. O, más raro aún, con un banco que respeta a sus clientes.
Calificación: 6.5

IMDb

Monday, September 11, 2017

The Big Sick



Síntomas: Desafiando los deseos de su conservadora familia pakistaní, el comediante Kumail Nanjiani (Kumail Nanjiani) empieza a salir con Emily Gardner (Zoe Kazan), una joven caucásica. Pero la diferencia étnica será el menor de sus problemas.

Diagnóstico: Alguna vez mencioné que todas las películas sobre comedia y comediantes son tragedias. The Big Sick no es la excepción, pues si bien incluye abundantes risas y agudas observaciones por parte del actor y co-guionista Kumail Najiani (más conocido como Dinesh en la serie Silicon Valley), la película se enfoca en un doloroso pasaje autobiográfico, donde su novia Emily quedó en coma justo cuando empezaban a definir su relación. Y lo que ocurre después es trágico y conmovedor, aunque con el grado justo de optimismo para inspirar al espectador, en vez de deprimirlo por completo.
El director Michael Showalter (otro competente comediante por derecho propio) tiene algunas dificultades para conjugar los dispares elementos de The Big Sick; podríamos decir que la cinta es una comedia romántica con un enorme injerto dramático a la mitad, el cual destruye los ritmos característicos del género, al mismo tiempo que crea algo nuevo, difícil de clasificar y no siempre congruente... pero a fin de cuentas satisfactorio en el nivel emocional.
Con dos horas de duración, The Big Sick se siente cansada de vez en cuando... sin embargo la complejidad del relato justifica su duración, pues requiere múltiples puntos de vista y la gradual evolución de todos los personajes involucrados; de otro modo, no tendría el mismo impacto, ni lograría compenetrarnos con tanto detalle en las experiencias de los individuos reales que vivieron estos eventos. No debe haber sido fácil para Showalter conciliar las necesidades de la película con las expectativas de su actor/escritor/productor Kumail Nanjiani, quien se atrevió a plasmar su vida en la pantalla, mostrando lo bueno junto con lo malo, en una especie de sacrificio ritual para darle sentido a los dolorosos momentos que vivió con la auténtica Emily Gordon (aunque el personaje que interpreta Zoe Kazan se llama Emily GARDNER).
Hablando de lo cual, también parece un error contratar una actriz tan buena como Kazan, y ponerla a dormir durante la mayor parte de The Big Sick. Entiendo que era necesario para reflejar los hechos reales, pero como su asiduo admirador me decepcionó su relativamente breve presencia.
Por su parte, Kumail Nanjiani hace un excelente trabajo interpretándose a sí mismo; y, en un plano personal, me dio gusto confirmar que es un auténtico "geek" del cine de terror. Su fallido plan para seducir a una chica con la clásica cinta The Abominable Dr. Phibes cayó perturbadoramente cerca de mis experiencias adolescentes. No pregunten.
También destacan la gran Holly Hunter como la madre de Emily, y Ray Romano como su benevolente padre. De Hunter obviamente no esperaba menos, pero Romano me sorprendió con su fino manejo de drama y comedia; nunca seguí su trabajo televisivo, y ahora me queda claro que su talento va más allá de "papá de sitcom".
Tengo algunas reservas sobre la estructura de The Big Sick, así como sus abruptos cambios de tono; sin embargo la simpatía de los personajes, la honestidad de las emociones retratadas, y las excelentes actuaciones compensan cualquier problema, y convierten The Big Sick en una muy recomendable "indie" que dice mucho y sabe cómo decirlo... aunque a veces con más vueltas de las necesarias. Y ahora, solo me queda esperar que, al igual que su colega Jordan Peele, Kumail Nanjiani se atreva a hacer algo en el género de terror. Estoy seguro de que la idea ha cruzado su mente.
Calificación: 9

IMDb

Sunday, September 10, 2017

La Estafa de los Logan (Logan Lucky)



Síntomas: Después de perder su empleo en una compañía de construcción, el ex-jugador de fútbol Jimmy Logan (Channing Tatum) decide robar la bóveda de una pista NASCAR durante la carrera más importante del año. Sus cómplices serán su hermano Clyde (Adam Driver), su hermana Mellie (Riley Keough), y un experto en explosivos llamado Joe Bang (Daniel Craig), quien actualmente se encuentra en presidio. El plan es muy arriesgado, pero si siguen las reglas, todo saldrá bien.

Diagnóstico: ...y por lo tanto sabemos de antemano que todo saldrá mal. O al menos lo suficiente para crear adecuada tensión y mantenernos en suspenso sobre el éxito o fracaso de estos improvisados ladrones.
A lo largo de su carrera, el director Steven Soderbergh ha mostrado notable afinidad por el mundo criminal, enfocando muchas de sus películas en robos (Ocean's Eleven y sus secuelas), traiciones (The Good German, Out of Sight) y engaños (The Informant!), con resultados generalmente positivos, aunque cada vez menos "artísticos" e interesantes. Desafortunadamente La Estafa de los Logan continúa esa tendencia, a pesar de la astuta dirección de Soderbergh y un entusiasta elenco que inyecta considerable energía en una historia muy rutinaria sobre un "gran golpe" que solo se distingue de los demás por el entorno cultural que lo rodea.
En vez de elegantes casinos y sofisticados mafiosos, La Estafa de los Logan nos traslada a una ciudad sureña de los Estados Unidos, donde el ritmo de vida es más casual, y sus sencillos habitantes aún conservan los valores tradicionales de sus abuelos (incluyendo, por ejemplo, competencias de puntería con asientos de retretes).
Y, básicamente, ese es el fundamento humorístico de La Estafa de los Logan: "hillbillies" y "rednecks" planeando un gran robo, usando términos que han visto en televisión, aunque no comprenden su significado ("¿Estás usando una línea telefónica segura?" - "Sí, estamos enfrente de la ferretería"). Pero, claro, estos rústicos ladrones podrían ser más inteligentes de lo que esperamos. O al menos uno de ellos: Clyde, el taciturno veterano de Irak que perdió una mano en la guerra. El excelente actor Adam Driver revela gradualmente la brillante mente del personaje, con pequeños gestos y observaciones que contrastan con su hermano Jimmy, interpretado por Channing Tatum como un hombre simple de buen corazón, obligado a cometer un crimen cuando su ex-esposa Bobbie Jo (Katie Holmes) lo amenaza con mudarse a otra ciudad con su pequeña hija. La hermana Mellie (Riley Keough) es la experta en mecánica y automóviles... aunque no basta para disimular su rol de "cara bonita". Y, finalmente, Daniel Craig cambia por completo su imagen para convencernos de que no es James Bond, sino un dinamitero fracasado en una prisión donde el alcaide y los guardias son idiotas... y donde los prisioneros aún visten trajes con rayas blancas y negras.
Entonces, La Estafa de los Logan es más estilo que sustancia (lo cual ha ocurrido en otras películas de este director); y el humor inherente de los contrastes culturales no logra sostener la película durante dos horas de planeación, ejecución, y consecuencias del gran robo (no necesariamente tendrán éxito... pero aún así habrá consecuencias). Por otro lado, el plan de los hermanos Logan es indudablemente ingenioso, utilizando la ignorancia, pereza y estupidez de sus enemigos en su contra, lo cual (supongo) es parte del mensaje de la película. Pero los mejores momentos están separados por períodos de tediosa rutina que hemos visto en incontables "heist movies" mejores que ésta... algunas de las cuales fueron dirigidas por Soderbergh mismo. De cualquier modo admiro la ambición del cineasta para incursionar en territorio nuevo para él, y para el género. Los fans de NASCAR disfrutarán las referencias y gentiles sátiras de estas populares competencias (aunque no entendí el inútil cameo de Seth MacFarlane como un patrocinador británico); y hasta hay un poco de humor para aficionados a Game of Thrones. Sin embargo La Estafa de los Logan me pareció mediocre y prescindible, no solo como parte de la filmografía de Steven Soderbergh, sino en el contexto más amplio del cine sobre "grandes estafas". Y vale añadir que Soderbergh no se burla de sus personajes; podrán ser "rednecks", pero la cinta respeta su dignidad hasta el final. Cosa rara en los "medios liberales".
Calificación: 7

IMDb

Saturday, September 9, 2017

El Seductor (The Beguiled)



Síntomas: Durante la Guerra Civil norteamericana, un soldado del norte recibe refugio en una escuela para señoritas del sur, lo cual desata una marea de emociones, no solo por pertenecer a lados opuestos del conflicto, sino por las reacciones de siete mujeres reprimidas por la estricta cultura de aquella época.

Diagnóstico: El estilo sutil y oblicuo de la directora Sofia Coppola funcionó muy bien en películas como The Virgin Suicides, Lost in Translation, y Somewhere (sus detractores opinarán lo contrario, lo cual es perfectamente válido); pero en mi humilde opinión, como fan de esta cineasta, creo que su peculiar visión requiere un argumento complejo en el fondo, para compensar la simplicidad de su forma. Cuando no ocurre (como, por ejemplo, en The Bling Ring), nos quedamos con una cinta a medias, bien actuada y minuciosamente producida, pero carente de impacto y sustancia dramática. Desafortunadamente creo que ese fue el caso de El Seductor... aunque no por ello deja de ser una película interesante y hasta cierto punto recomendable. Pero no tan buena como pudo ser.
El principio parece un clásico romance "de época", con el apuesto soldado herido en manos de siete mujeres que deberían odiarlo por pertenecer al bando enemigo. Sin embargo, el Cabo John McBurney (Colin Farrell) resulta ser un perfecto caballero, y está muy agradecido por los cuidados de la directora Miss Martha (Nicole Kidman) y la maestra Miss Edwina (Kirsten Dunst), así como por la cálida amistad de las alumnas adolescentes, de las cuales solo Alicia (Elle Fanning) parece oponerse a su presencia. Sin embargo, con el paso del tiempo, algunas opiniones empiezan a cambiar, y hasta se vuelve benéfico tener un hombre en la escuela para atender labores sucias (como la jardinería). Pero... ¿será McBurney tan noble como aparenta? ¿O habrá algún propósito oculto en su buena disposición?
La respuesta a estas preguntas ofrece una adecuada medida de entretenimiento, pero a fin de cuentas El Seductor (sí, sentí pena al comprar el boleto... parece el título de alguna comedia sexual italiana de los setentas) prefiere permanecer en la superficie de los hechos, ofreciendo algunas sorpresas para mantener el interés del espectador, sin aspirar a un análisis más profundo de los múltiples vectores ideológicos y sentimentales de la situación.
Por ejemplo, el choque filosófico entre "yanquis" y "confederados" se desinfla casi de inmediato, cuando McBurney revela que es un simple mercenario peleando por dinero, y no por apoyar la causa del norte. Entonces, en vez de promover provocativas discusiones sobre las razones de la guerra, termina siendo un punto irrelevante.
Por el lado positivo, las actuaciones son buenas de principio a fin, aunque bajas en energía y convicción. Supongo que esas modestas actitudes son consistentes con el período histórico de la cinta, pero un poco más de vigor hubiera ayudado a afirmar las tenues ideas de la cinta.
La música del grupo francés Phoenix muestra similar recato, ausente durante gran parte de la película, para aparecer solo cuando realmente ayuda a exteriorizar los pensamientos de algún personaje, o para enfatizar el tono emocional de ciertas escenas. Me gustó mucho esa decisión creativa, pues emplea la música incidental (compuesta de tonos lánguidos y melancólicos) como genuino complemento de la narrativa.
En resumen: El Seductor me pareció una película buena pero olvidable. No sé si la culpa fue de la novela que la inspiró (escrita por Thomas Cullinan) o de la directora/guionista Sofia Coppola; pero tan solo sus valores técnicos (incluyendo el fantástico diseño de producción y la precisa cinematografía de Philippe Le Sourd, quien parece utilizar exclusivamente fuentes naturales de luz), junto con el adecuado melodrama del "zorro en el gallinero" (perdón) garantizan que no será aburrida, y que nos mantendrá entretenidos hasta el abrupto final. Como dije, pudo llegar más lejos, pero nuestro premio de consolación es el talento que adorna la pantalla.
Calificación: 7.5

IMDb

Friday, September 8, 2017

Terror Profundo (Open Water 3: Cage Dive)



Síntomas: Varios turistas norteamericanos naufragan en la costa de Sydney, Australia, durante una expedición para ver de cerca a los tiburones blancos. Varias semanas después, un buzo descubre la cámara submarina que capturó en video la terrible experiencia de los náufragos.

Diagnóstico: Versión corta: olviden que existe esta película, y mejor vean The Shallows.
Versión larga: En el año 2003, la película Open Water se convirtió en un modesto éxito independiente gracias al delicioso suspenso que logró generar con su simple premisa y minimalista producción. En el 2006 se estrenó una supuesta secuela, Open Water 2: Adrift, que no tenía nada que ver con la original, excepto por el tema marítimo; y ahora, sospecho, ocurrió lo mismo con Terror Profundo (título original: Open Water 3: Cage Dive), la cual incorpora el "novedoso" gimmick del "found footage" para adornar otra repetición del mismo argumento: varias personas a la deriva en el mar, rodeadas de tiburones, y con intensos conflictos personales para llenar el tiempo entre los ataques de los escualos.
Lamentablemente la tercera resultó la peor de la serie, que debería detenerse aquí para siempre. O al menos hasta el inevitable re-boot en diez años (o cinco, si Hollywood está realmente desesperado).
Cómo todas las películas de este tipo (me refiero a los pseudo-documentales, no a las películas de "hombre vs. tiburón"), Terror Profundo comienza con media hora de casual camaradería para conocer a los (odiosos) protagonistas y establecer las circunstancias que los llevaron a quedar flotando en el océano (querían grabar un vídeo ¡Extremo! para participar en un programa de televisión dedicado a gente ¡Extrema!).
Y si esa media hora resulta aburrida y antipática, esperen a ver lo que ocurre después del naufragio... tomas acuáticas confusas (incluyendo muchas en completa oscuridad), discusiones a gritos sobre quién tuvo la culpa por la tragedia, y terribles actuaciones que impiden tomar en serio el estridente melodrama de estos unidimensionales personajes (desde luego se cierne sobre ellos una traición romántica que les parece más importante que la amenaza de los tiburones).
Me parecían absurdas aquellas películas sobre jóvenes que continúan grabando video mientras corren por su vida en un edificio embrujado, pero Terror Profundo lleva ese vicio hasta niveles de inverosímil surrealismo que destruye toda pretensión de credibilidad. Tal vez si hubieran contratado a Werner Herzog como sardónico narrador, Terror Profundo parecería una nihilista comedia negra. Pero como supuesto "thriller" resulta aburrido, emocionalmente vacío, y sin la creatividad necesaria para sacar provecho de sus aceptables valores de producción.
Lo cual nos lleva a lo único bueno de la película: un par de sangrientas escenas, y un ataque de tiburón que nos toma por sorpresa. Fuera de eso, Terror Profundo fue una pérdida de tiempo total, y una tortura fílmica que me pareció eterna sentado en la butaca del cine, donde ya no sabía cómo acomodarme para reducir el tedio provocado por esta terrible pseudo-secuela pseudo-documental. Mi único escape fue pensar en la novela The Raw Shark Texts, deseando que su tiburón conceptual devorara mi memoria de esta película.
Calificación: 5

IMDb

Wednesday, September 6, 2017

Death Note



Síntomas: El joven Light Turner (Nat Wolff) encuentra un misterioso cuaderno con el poder de matar a cualquier persona cuyo nombre se escriba en sus páginas. Al principio Light usa el cuaderno para deshacerse de un "bully" en la escuela, y para vengarse del hombre que mató a su madre. Pero eventualmente, con ayuda de su novia Mia (Margaret Qualley), Light diseña un plan para el cuaderno que podría cambiar el mundo.

Diagnóstico: Aún sin haber visto el anime, ni haber leído el manga original de Death Note, entiendo por qué los fans odiaron esta adaptación producida por Netflix. La premisa es fascinante, simple en su forma, pero inmensamente complicada en sus connotaciones morales y prácticas. Y el desarrollo de la historia es bastante ingenioso, extendiendo las consecuencias del cuaderno hasta niveles globales, pero sin perder de vista el impacto psicológico de "jugar a ser Dios". Ah, y para adornar esta fábula ética, el director Adam Wingard aprovecha su sensibilidad "gore" para regalarnos algunas deliciosas muertes con lujo de sangre y violencia. Entonces, ¿qué salió mal?
Los primeros veinte minutos establecen de manera clara y eficiente los ingredientes de la historia y las conexiones entre los personajes principales (incluyendo el "dios de la muerte" Ryuk, muy bien realizado con efectos especiales y la voz de Willem Dafoe). Pero de ahí en adelante la película pierde cohesión por culpa de un libreto pobremente estructurado, y habitado por personajes que se convierten en idiotas de una escena a otra, tomando las más absurdas decisiones e ignorando el subtexto moral de la historia para reemplazarlo por blando romance y una inverosímil investigación policíaca. Inevitablemente los engranes narrativos empiezan a rechinar y sacar chispas (como la rueda de la fortuna que aparece al final de la película), para eventualmente salirse de sus ejes y destruir todo el potencial de Death Note.
Los adolescentes me parecieron huecos y antipáticos desde el principio. Ninguno de los actores (con la posible excepción de Dafoe) captura el conflicto ético que implica el uso del cuaderno mágico. Todo ocurre con demasiada rapidez; y cuando entra a escena el gran detective "L" (Lakeith Stanfield), parece que la historia se estabilizará lo suficiente para llevarnos a un final más o menos satisfactorio... pero no sucede así. En vez de eso, tenemos más eventos arbitrarios, coincidencias irracionales, y un "twist" de última hora que pretende explicar algunos de los problemas mencionados. Pero fue demasiado tarde. Para ese momento, ya había perdido interés en lo que pudiera ocurrir con Light, Mia, L, y Ryuk.
Y lo peor es que probablemente no podré ver el anime original sin compararlo con esta pobre imitación. Creo que caí accidentalmente en una situación de "spoiler reverso", donde la adaptación arruina retroactivamente el original. O algo así.
Lo mejor que puedo decir de Death Note (la película) es que disfruté algunos fugaces momentos de creatividad visual (en particular los efectos especiales), pero todo lo demás fue de mal en peor; y aún así me inspiró grandes deseos de ver la serie animada, pues sus buenas ideas lograron filtrarse entre la mediocridad de este remedo cinematográfico. En parte fue mi culpa por posponer Death Note (el anime) durante tanto tiempo. Al menos aprendí mi lección. Siguiente paso: ver el anime Fullmetal Alchemist antes de que sufra un destino similar a manos de Hollywood.
Calificación: 6 (tan solo por el "gore" y por Ryuk)

IMDb

Monday, September 4, 2017

What Happened to Monday (Seven Sisters)



Síntomas: A mediados del siglo veintiuno, la escasez de alimentos y exceso de población conducen a la estricta legislación de la reproducción humana: un bebé por familia, al menos mientras la situación se estabiliza. Sin embargo, Terrence Settman (Willem Dafoe) tiene siete nietas idénticas, y no piensa entregarle seis al gobierno, así que diseña un ambicioso plan para mantener su secreto.

Diagnóstico: Después de realizar en Noruega dos de las mejores películas de zombies de este siglo (Dead Snow, del 2009, y su secuela Dead Snow 2: Red Vs. Dead, del 2014), así como un olvidable intento de "blockbuster" norteamericano (Hansel & Gretel: Witch Hunters, 2013), el director Tommy Wirkola decidió regresar a sus raíces independientes... aunque con abundante dinero de inversionistas europeos y una producción cosmopolita que, desafortunadamente, no logró evitar ciertos vicios hollywoodenses.
El futuro distópico de What Happened to Monday se siente bastante creíble, pues simplemente extiende los problemas actuales hasta sus consecuencias lógicas: sobrepoblación, alimentos genéticamente alterados, depresión económica, gobiernos totalitarios... no es difícil concebir que nuestra situación podría degenerar hasta ese escalofriante extremo. Y el plan del astuto Terrence Settman para ocultar a sus nietas es brillante: cada una puede salir a la calle un solo día de la semana, dando la impresión de ser una sola persona. Estos elementos hubieran bastado para crear un cálido melodrama familiar con un fuerte subtexto ecológico y político; sin embargo, Wirkola (y sus guionistas Max Botkin y Kerry Williamson) tomaron una ruta distinta, convirtiendo What Happened to Monday en un irregular pastiche de géneros que nunca se integran armónicamente. Por un lado, tenemos el drama personal de las siete hermanas (interpretadas en su edad adulta por Noomi Rapace), tratando de convivir a pesar de sus distintas personalidades. Durante treinta años han compartido todo (literalmente), pero algunas están cansadas de mantener la mentira. En el plano político tenemos al gobierno semi-fascista que utiliza el bienestar común como excusa para violar las libertades individuales de sus ciudadanos. Aunque, con miles de desempleadas en las calles y mercados vendiendo ratas como alimento, ¿qué otro camino le queda a la humanidad?. Y, finalmente, la cinta adopta una fórmula de thriller de acción cuando una súbita ruptura en el plan de las hermanas amenaza con revelar su existencia al mundo, y las obliga a luchar por su supervivencia, explorar aspectos desconocidos de la sociedad que las rodea y, desde luego, descifrar la obligatoria Gran Conspiración Donde Nada Es Lo Que Aparenta. Ah, y si hay tiempo, también podrían buscar un poco de romance.
Hay una abundancia de ideas en What Happened to Monday, y ciertamente admiro la ambición de Wirkola y su equipo creativo; sin embargo sus desorbitados malabares narrativos solo pueden mantenerse en el aire por medio de enormes incongruencias lógicas, absurdas decisiones por parte de héroes y villanos; y un barniz general de estupidez que nos saca constantemente de la película. Tampoco me gustó el uso de avanzada tecnología como excusa para resolver (o crear) arbitrarios obstáculos que inyectan suspenso cuando la trama flaquea. El diseño de la tecnología es notable (los brazaletes que proyectan hologramas interactivos sobre la mano del usuario parecen una evolución práctica e ingeniosa de los teléfonos actuales); pero se arruina cuando rompen sus propias reglas, o cuando los usan para justificar los más rancios clichés "hi-tech" (como cuando alguien se infiltra sin dificultad alguna en una instalación súper-secreta, o cuando un "hacker" utiliza Google Maps -o su equivalente futurista- para encontrar rutas libres de villanos).
Por el lado positivo, Noomi Rapace ofrece siete extraordinarias actuaciones como las hermanas Settman. Es cierto, nunca pude dejar de pensar que Tatiana Maslany hizo algo mejor en Orphan Black, pero bueno... no se trata de una competencia. Y, en papeles secundarios, Glenn Close, Willem Dafoe y Marwan Kenzari añaden un poco de humanidad para compensar la superficialidad de sus personajes.
What Happened to Monday se distribuye globalmente por medio de Netflix, revelando una estrategia similar a la de otras "exclusivas" de este servicio, como Okja, The Discovery y ARQ... gastar mucho en producciones vistosas, sin preocuparse demasiado por su integridad dramática. Cantidad sobre calidad. "Vamos a probar un poco de todo, y a ver qué funciona". Supongo que Netflix puede costear un modelo económico tan ineficiente. Pero, independientemente de esta política creativa, yo esperaba más del director Tommy Wirkola. Más humor, más ingenio, más emoción. Cualquier cosa para atenuar los tropiezos de What Happened to Monday.
Calificación: 6.5

IMDb

Sunday, September 3, 2017

Juego del Terror (Scare Campaign)



Síntomas: El programa de televisión "Scare Campaign" organiza elaboradas bromas para asustar a sus "víctimas" (algo así como Scare Tactics). Pero los ejecutivos de la cadena están pensando en cancelarlo, a menos que los productores logren elevar el "rating" con algo realmente terrorífico. ¿Qué tan lejos estarán dispuestos a llegar?

Diagnóstico: El concepto de Juego del Terror no es muy original (horrores simulados que se vuelven más reales de lo esperado), pero los directores Cameron y Colin Cairnes lo manejan con adecuada creatividad, asumiendo que el público no caerá fácilmente en las elementales trampas del libreto. Entonces, cuando creemos haber adivinado los secretos de la historia, llega una revelación que cambia la perspectiva de la película. Y luego llega otra. ¡Y otra más!
Fue una estrategia ciertamente audaz, que merece respeto. Sin embargo, el resultado me pareció menor a la suma de sus partes.
Aún así Juego del Terror se puede disfrutar como una interesante mezcla de "slasher", porno-tortura, y thriller psicológico, con varias sangrientas muertes, momentos de razonable suspenso, e incisivos meta-comentarios sobre las diferencias entre el horror moderno y el clásico, los vicios de la televisión de realidad, y la deshumanización del entretenimiento digital, donde no hay reglas con tal de obtener los "clicks" del público.
Mucha ambición para una modesta cinta australiana con apenas ochenta minutos de duración. Pero solo así, llenando cada escena con múltiples mensajes y niveles narrativos, logran los directores capturar nuestra atención... al menos hasta que la sucesión de sorpresas termina hastiando y reduciendo el impacto visceral del relato.
Tratando de ver el lado positivo, puedo decir que las actuaciones son bastante buenas, y la ausencia de rostros famosos ayuda a sumergirnos rápidamente en el melodrama de los protagonistas. No solo está "Scare Campaign" en peligro de ser cancelado, sino que Emma (Meegan Warner), la actriz principal, quiere romper su relación (romántica y profesional) con Marcus (Ian Meadows), el director del programa... lo cual él piensa explotar para su propio beneficio. Y cuando graban un programa en un asilo abandonado, usando como "víctima" a uno de los auténticos ex-guardias del hospital, las cosas se complican rápidamente, y algunos miembros del equipo se preguntan si habrán llegado demasiado lejos. Y eso es tan solo el comienzo de una noche fatal.
Sin embargo, como dije, después de tantos "twists" disminuye nuestro asombro, y es muy fácil adivinar el rumbo general de la trama. Pero fue un buen esfuerzo que me mantuvo entretenido, de modo que puedo recomendar Juego del Terror (pero no en el cine... mejor esperen a que llegue a video casero) con ciertas reservas sobre los límites de su ingenio, y sobre sus métodos para manipular nuestra percepción, los cuales requieren un nivel de complicidad por parte del espectador que yo, en lo personal, no fui capaz de alcanzar. En el contexto de similares películas sobre “realidad contra ficción”, creo que Juego del Terror me gustó menos que Fear, Inc., y más que Cut Shoot Kill. Habiendo dicho eso, probablemente me hubiera divertido más con un par de episodios de Scare Tactics. Al menos Tracy Morgan añadía un surrealista sentido del humor a la premisa.
Calificación: 7

IMDb

Saturday, September 2, 2017

Guardianes (Guardians - Zashchitniki)



Síntomas: Cuando un desequilibrado genio científico toma control de la maquinaria militar rusa, la Mayor Elena Larina (Valeriya Shkirando) recibe la misión de reclutar a cuatro individuos con poderes sobrehumanos, todos ellos sobrevivientes de un experimento genético de la era soviética, pues son los únicos capaces de enfrentar al villano. Pero, ¿por qué deberían estos "guardianes" defender a la humanidad que los repudió durante tantos años?

Diagnóstico: A primera vista Guardianes parece una versión "pirata" de The Avengers (hecha en Rusia, nada menos), pero sería injusto ignorar su eficiente estructura, competentes efectos especiales, y la visionaria dirección de Sarik Andreasyan, quien obviamente estudió las fórmulas del cine de superhéroes, y supo adaptarlas a su país con suficiente identidad cultural para evitar comparaciones cínicas (como la que hice al principio de este párrafo) con sus contrapartes norteamericanas.
Aunque se trata de un libreto “original”, Guardianes adopta la sensibilidad de los comics para incorporar personajes trágicos que no son héroes tan solo por sus poderes, sino porque superan sus inseguridades personales para servir al bien común.
Creados en los años setentas como víctimas involuntarias del proyecto "Patriota", los guardianes son: Lernik (Sebastien Sisak Grigoryan), líder del grupo con control mental sobre las rocas; Kseniya (Alina Lanina), experta en artes marciales que puede volverse invisible; Khan (Sanjar Madi) es el taciturno asesino con súper-velocidad; y Arsus (Anton Pampushnyy) gana fuerza y agilidad cuando se transforma en "hombre-oso". Además, como dije, cada uno enfrenta particulares retos internos que a veces los motivan, y a veces obstruyen sus habilidades.
En el papel de Nick Fury, la Mayor Larina (Valeriya Shkirando) aporta estrategia militar, avanzada tecnología para complementar los poderes de los guardianes; y, sobre todo, la capacidad de convertirlos en una unidad bien organizada, después de que fracasan por no saber trabajar en equipo.
Finalmente, el villano Avgust Kuratov (Stanislav Shirin) puede controlar vehículos y maquinaria con la mente; pero el peligro real es que, como creador del proyecto Patriota, conoce perfectamente las debilidades de los héroes. Su plan, para variar, es un poco vago, pero incluye espectaculares escenas de destrucción urbana ejecutada por su ejército de robots armados (mis "personajes" favoritos de la película), y un inesperado uso de la famosa Torre Ostankino en Moscú.
Lo cual me lleva a los notables efectos especiales, que igualan o superan a las producciones norteamericanas en lo que respecta al realismo visual y creatividad artística. La animación de ciertos personajes digitales no se ve muy natural, pero lo mismo ocurrió con Spider-Man: Homecoming, y no me impidió disfrutarla.
No puede negarse que Guardianes toma "prestadas" muchas ideas de Marvel y DC, y además está repleta de clichés; pero su virtud fue fusionarlas con su propio estilo para crear una cinta entretenida y bien realizada, cuyos únicos problemas son una marcada superficialidad en la narrativa y un tono tan solemne que termina dando risa (quiero pensar que fue intencional). Sin embargo, no me molestaría ver futuras secuelas (como promete el final), con nuevos personajes y nuevos retos para este incipiente equipo (¿tal vez un "team-up" con Chornaya Molniya?)
Por cierto, me extrañó la ausencia de Timur Bekmambetov en los créditos de Guardianes (aunque fuera como productor), pero supongo que hay suficiente espacio en la industria cinematográfica rusa para más de un cineasta visionario. Veremos si Hollywood también seduce a Sarik Andreasyan... aunque no veo la necesidad de cambiar de continente, cuando Guardianes demostró que puede hacer lo mismo que los estudios norteamericanos... tanto en fallas como en aciertos. ¡Объединенные стражи!
Calificación: 7.5

IMDb

Friday, September 1, 2017

Atómica (Atomic Blonde)



Síntomas: Casi al final de la Guerra Fría, la agente británica Lorraine Broughton (Charlize Theron) debe recuperar una lista de espías activos en Europa Oriental, la cual será de gran utilidad para la CIA y MI6. Su contacto en Berlín es un cínico agente llamado David Percival (James McAvoy), pero Lorraine no sabe si podrá confiar en él... o para qué bando está trabajando.

Diagnóstico: Para bien o para mal, Atómica es una de esas películas que ponen más atención al estilo que a la sustancia. La atmósfera ochentera (con su correspondiente banda sonora de euro-pop), la colorida cinematografía (luces azules, neón rosa), y la brutal violencia ciertamente cubren los requerimientos del movimiento “retro-cool”. Charlize Theron, por su parte, captura a la perfección la mezcla de sensualidad y peligro que la hacen irresistible para aliados, enemigos, y desde luego para el público general. Finalmente, la dirección de David Leitch conjuga todos estos ingredientes en una narrativa fluida y amena, con el nivel justo de complejidad para que la misión de Lorraine parezca importante... y al mismo tiempo pueda resolverse con peleas y persecuciones sin consecuencias para el mundo real.
El riesgo de hacer una película "cool" es suponer que eso bastará para mantener nuestra atención durante dos horas; pero la realidad es que, sin sustento dramático, la ilusión se derrumba de inmediato. Solo pregúntenle a Suicide Squad.
Afortunadamente Atómica se salva de sufrir ese destino por un amplio margen. Cuando no está peleando con sobrehumana habilidad, Lorraine busca información en pintorescas locaciones (sí, incluyendo clubs "techno"), interroga individuos que saben más de lo que aparentan, e invariablemente encuentra situaciones donde debe luchar por su vida. Y así se repite el ciclo, con las acostumbradas traiciones y revelaciones que confunden nuestras expectativas y sazonan la trama.
Sin embargo, admito que tantas distracciones sirvieron para ocultar parcialmente el hecho de que Atómica no tiene mucha historia; tan solo una sucesión de escenas intercambiables y secuencias de acción para llenar el tiempo hasta la gran batalla final. O gran traición final. O gran conversación final. Al menos eso fue impredecible... no sabía si Atómica terminaría en un paroxismo de violencia y explosiones (como podría indicar su espíritu ochentero), o con la melancólica austeridad de un relato de espías post-moderno que rompe las reglas del género (después de todo, la cinta está basada en la novela gráfica "The Coldest City", publicada por Oni Press en el 2012... una editorial muy distinta a Marvel y DC Comics).
Pero nadie estará pensando en eso mientras Lorraine pelea salvajemente contra agentes de la KGB (esa larga toma continua que comienza en las escaleras me pareció espectacular), seduce posibles aliados, y hace hasta lo imposible para cumplir su misión. Además, como veterano de los ochentas, disfruté el contexto histórico de Atómica, pues aún recuerdo las noticias en televisión sobre la caída del muro de Berlín y el frenesí cultural que desató en aquel entonces (ese clip con Kurt Loder no tiene precio). No sé qué tanto apreciará el público joven este aspecto de la película (¿actualmente enseñan la historia de la Guerra Fría en las escuelas?), pero en lo personal fue un agradable componente nostálgico que encontré más atractivo que cualquier escenario de intriga política contemporánea.
La película entera pertenece a Charlize Theron. Su actuación es buena, pero lo que realmente destaca es su habilidad física y feroz compromiso con la coreografía de las secuencias de acción, que utilizan un mínimo de dobles y manipulación digital. El director David Leitch (ex-"stuntman") sabe cómo filmar las peleas para máximo impacto y claridad... nada de "shaky cam" ni tomas cerradas para engañar al espectador. En papeles menos físicos, pero igualmente entretenidos, tenemos a John Goodman y Toby Jones como oficiales de la CIA y MI6 (respectivamente) con muchas preguntas para Lorraine; James McAvoy interpreta al renegado agente Percival, cuyas acciones siempre ponen su lealtad en entredicho; y Sophia Boutella es la enigmática mujer fatal que podría ayudar u obstruir la investigación de Lorraine.
En resumen: Atómica no es una gran película de espías, pero me pareció un competente thriller con buenas actuaciones, increíble acción, y excelente estilo visual para disimular su hueco argumento. Es como una mezla de John Wick y Mission: Impossible que no llegó a cumplir el potencial de esa volátil combinación... pero se divirtió intentándolo. Y yo también me divertí, así que todos salimos ganando.
Calificación: 8.5

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