Tuesday, June 16, 2015
We Are Still Here
Síntomas: Tras la muerte de su hijo adulto, la pareja de Paul (Andrew Sensenig) y Anne Sacchetti (Barbara Crampton) se mudan a una pintoresca casa de campo donde planean pasar su retiro. Entonces Anne empieza a notar extraños eventos en su nuevo hogar, y asume que los está siguiendo el espíritu de su fallecido hijo... pero tal vez los disturbios tengan un origen más siniestro.
Diagnóstico: Es notable lo mucho que We Are Still Here se parece a otras películas de "casa embrujada", y al mismo tiempo lo distinta que se siente. La trama incluye muchos ingredientes clásicos: la pareja que sufrió una tragedia reciente; las graduales manifestaciones de una presencia sobrenatural; el escepticismo del hombre que rechaza las afirmaciones de su esposa; el siniestro sótano donde... bueno, será mejor detenerme ahí. Baste decir que una escueta sinopsis de We Are Still Here no me inspiraría muchas ganas de verla. Sin embargo, bajo la dirección de Ted Geoghegan, estos clichés cobran nueva vida en una austera atmósfera "retro" de suspenso y angustia apoyada por las notables actuaciones de un elenco maduro y creíble, que habita sus personajes con una naturalidad rara vez alcanzada en el cine de terror.
Barbara Crampton (los fans del horror ochentero la recordarán por Re-Animator) y Andrew Sensenig interpretan a Anne y Paul, la pareja doliente en busca de una nueva vida en la aislada casa de campo que compraron a muy buen precio... quizás demasiado bueno. Sus razones para salir de la ciudad se revelan gradualmente, y cuando Anne siente la presencia de su hijo, no es motivo de terror, sino de alivio y afecto. Sin embargo sabemos que la situación empeorará, y el astuto libreto nos obliga a adivinar junto con los personajes lo que realmente está ocurriendo en la vieja casona. Los veteranos del género Larry Fessenden y Lisa Marie tienen una breve pero memorable intervención como una pareja "hippie" con aguda sensibilidad paranormal (o tal vez sea su afición a las drogas) que intentan comunicarse con los espíritus... y vaya si lo logran. Finalmente tenemos a Monte Markham y Susan Gibney como los vecinos cercanos que saben más de lo que aparentan sobre el funesto pasado de la casa.
Como dije, todo esto suena bastante rutinario, pero el sobrio y disciplinado estilo del director encuentra un perfecto balance entre drama, carácter y suspenso. Incluso me atrevería a decir que Geoghegan se inspiró en The House of the Devil, de Ti West, pues ambas comparten un tono de absoluta seriedad y se ubican en un nebuloso pasado setentero, pero sin llamar la atención a ello... todo está en los detalles y en el sutil diseño de producción, de modo que no parece un truco para inspirar falsa nostalgia, sino una válida decisión creativa que altera nuestra percepción y hace que We Are Still Here se sienta más "real", no solo en las escenas dramáticas, sino también cuando los eventos se salen de control durante la delirante conclusión.
Hablando de lo cual, los efectos especiales son escasos pero muy bien utilizados. Su manufactura combina métodos prácticos con pequeños adornos digitales que los hacen más tenebrosos y consistentes con el misterioso pasado de la casa; y una vez más demuestran el valor de las técnicas tradicionales en esta época de "CGI" desenfrenado y carente de estética artesanal.
Probablemente no será una cinta trascendental o muy memorable, pero We Are Still Here me pareció una sorpresa agradable cuya sólida narrativa y buen manejo del suspenso demuestran que hasta las predecibles fórmulas de antaño pueden funcionar cuando están en manos de artistas con genuina visión y capacidad para convertir lo viejo en nuevo... o al menos para tomarnos por sorpresa cuando creíamos conocer todos los trucos. Valiosa lección que deberían aprender los ejecutivos obsesionados con re-makes y refritos (¿alguien dijo “Poltergeist”?)
Calificación: 8
IMDb
Monday, June 15, 2015
Spy: Una Espía Despistada (Spy)
Síntomas: La tímida pero eficiente Susan Cooper (Melissa McCarthy) trabaja como coordinadora de operaciones para la CIA (algo así como Chloe en 24). Sin embargo, cuando un agente enemigo obtiene la identidad de todos los espías de la organización, Susan debe abandonar la seguridad de su cubículo para emprender una misión por Europa, en busca de una peligrosa mujer que planea vender una bomba atómica a una organización terrorista.
Diagnóstico: Francamente no tenía muchas ganas de ver Spy: Una Espía Despistada, porque imaginé que sería una versión femenina de la intolerable Paul Blart: Mall Cop, o algo así; pero después de tantos comentarios positivos y éxito en taquilla decidí arriesgarme... y el resultado fue mejor de lo que esperaba, aunque con un porcentaje de "meh".
El principal atributo de Spy es la personalidad de Melissa McCarthy. Más allá de la obvia sátira del cine de espías que maneja la cinta, McCarthy consigue forjar un personaje realista y detallado que eleva la película entera y hace que los previsibles chistoretes funcionen mejor de lo que merecería su blando libreto.
Sin embargo esto a veces genera una marcada inconsistencia en escenas que empiezan como comedia y se transforman en torpe melodrama incompatible con las rutinas humorísticas de "pez fuera del agua". Es una estrategia válida que el director Paul Feig ha explotado en otras películas de contradictorio tono; pero esta vez (en mi humilde opinión) no logró balancear la fórmula cómica con los elementos “serios”. Creo que yo hubiera preferido una comedia de acción más ligera y accesible (como Rush Hour), o una película de espías que se tomara en serio, sin perder su sentido del humor (como Kingsman: The Secret Service). El problema es que Spy nunca define su propósito, e intenta ser dos cosas al mismo tiempo sin cumplir plenamente con alguna de ellas.
Esto no significa que la volátil alquimia narrativa de Spy carezca de momentos simpáticos o memorables. Como dije, Melissa McCarthy sobresale en ambos extremos histriónicos; como comediante imparte chispa y calidez a las conversaciones con su mejor amiga Nancy (interpretada por la actriz británica Miranda Hart); y como heroína de acción resulta al mismo tiempo incongruente y creíble durante las violentas y bien coreografiadas peleas que podrían haber salido de Taken o The Transporter (en particular me gustó la que se ubica en la cocina... una artera usurpación de roles típicamente masculinos dentro de un entorno tradicionalmente relegado a la mujer).
Hablando de The Transporter, Jason Statham tiene algunas simpáticas escenas en Spy, parodiando su imagen súper-ruda y describiendo hazañas ridículamente exageradas que realizó como renegado agente de la CIA (o tal vez estaba describiendo el argumento de Crank 3). También merecen aplauso Rose Byrne como la caprichosa villana, y la mencionada Miranda Hart; las escenas que comparten con McCarthy fueron mis favoritas de la película, creando una química sincera y entrañable que no se basa en anticuados clichés de "chick flick", sino en el bien definido carácter de sus personajes, tal como Feig logró en Bridesmaids.
Creo que con un enfoque más preciso y un argumento menos genérico (apenas presté atención al asunto de la bomba, los terroristas, etc.) Spy hubiera sido una genuina cinta de acción y espionaje que competiría confortablemente con cualquier thriller de Liam Neeson o Pierce Brosnan; pero al incorporar los aspectos cómicos la trama alteró su centro de gravedad, provocando una inestabilidad que afecta sustancialmente la película. Por otro lado, no sé si el público general aceptaría a Melissa McCarthy como figura de acción sin el factor atenuante de la comedia. Parece injusto pensar así, pero la realidad no es justa... y la realidad en Hollywood ni siquiera conoce esa palabra. Por eso terminamos viendo a Thor como hacker geek.
Calificación: 7
IMDb
Friday, June 12, 2015
Jurassic World: Mundo Jurásico (Jurassic World)
Síntomas: Dos décadas después de su fallida inauguración, el Parque Jurásico (perdón... Mundo Jurásico) finalmente está abierto al público y disfruta de gran popularidad, aunque los visitantes han disminuido en años recientes. Entonces, para renovar el interés de la gente, el nuevo dueño del parque comisionó la creación de un dinosaurio genéticamente manipulado, mucho más feroz y "con más dientes". Sin embargo este nuevo "Indominus Rex" podría ser más peligroso de lo que sus creadores esperaban.
Diagnóstico: La original Jurassic Park fue sin duda un parteaguas en el cine universal; su impresionante uso de la (entonces) nueva tecnología digital para mostrar criaturas increíblemente realistas bastaría para garantizar su lugar en los libros de historia, pero el director Steven Spielberg no se conformó con mostrarnos imágenes impresionantes, sino que cuidó con igual esmero la dirección y la historia, tomando la simple estructura de una clásica "creature feature" (basada en un libro de Michael Crichton) y añadiendo considerable suspenso, interesantes cuestionamientos filosóficos y personajes agradables que nos inspiraban a compartir sus aventuras y tragedias. Desafortunadamente las secuelas The Lost World y Jurassic Park 3 olvidaron esos "detalles" narrativos y se enfocaron de lleno en los efectos especiales, resultando en cintas bastante mediocres. Y ahora, con Jurassic World, el director Colin Trevorrow intenta revivir la franquicia haciendo su mejor esfuerzo para evitar los errores del pasado. ¿Lo consiguió? Sí y no.
Jurassic World nos ubica en un entorno creíble que ve realizado el sueño de John Hammond en la primera película: el parque está funcionando, y parece fantásticamente divertido. Los paseos por la jungla (ahora en monorriel), las exhibiciones acuáticas, el "petting zoo" con dinosaurios bebés... básicamente me hicieron desear que existiera en el mundo real, para poder visitarlo (como triste consolación voy a instalar el viejo videojuego Zoo Tycoon con la expansión de dinosaurios). Los efectos especiales son mejores que nunca, tanto de la variedad digital como práctica (aunque se nota mucha diferencia entre ambas técnicas). Y cuando las cosas salen mal, como sabemos que ocurrirá, la violencia sube de nivel, aunque sin rebasar la clasificación PG-13.
Sin embargo el argumento nos depara decepción tras decepción. Para empezar, la premisa es irremediablemente absurda... ¿en serio alguien pensó que sería buena idea crear un dinosaurio todavía más agresivo e inteligente, cuando los "normales" ya son bastante difíciles de controlar? Claro, siempre existe un villano corporativo detrás de las malas decisiones, pero incluso ese personaje (interpretado por el gran Vincent D'Onofrio) se siente forzado e inverosímil... como una torpe mecánica del libreto para complicar las ya de por sí desesperadas circunstancias. Y eso es solo el principio... las cosas se vuelven más ridículas cuando llega el momento de solucionar el problema del Indominus Rex. Aunque, por otro lado, existe la posibilidad de que las exageraciones dramáticas de la trama tengan intención satírica, disfrazando una fuerte crítica contra las prácticas de Hollywood y la insaciable cultura corporativa que controla nuestra civilización. Quizás estoy racionalizando algo muy simple, pero serviría para justificar algunos de los clichés y previsibles situaciones que nos endilga Jurassic World.
Continuando el desfile de personajes prefabricados encontramos a Bryce Dallas Howard, generalmente buena actriz, atrapada en el ingrato papel de "mujer ejecutiva que no sabe nada sobre niños". Y por eso tiene que cuidar a sus sobrinos, que están de visita en la isla. ¿Logrará esto despertar sus instintos maternales? Hablando de los niños, en verdad tenía ganas de verlos como aperitivo del Indominus Rex, pero sabía que no se cumpliría mi deseo (¿Mencioné la clasificación PG-13?) Por su parte Chris Pratt consigue algunos buenos momentos como el ex-militar experto en entrenamiento animal (?), pero no siempre encuentra el balance correcto de humor y heroísmo que tan bien manejó en Guardians of the Galaxy (o en Parks and Recreation, para el caso). En otras palabras, no fue "Star Lord contra los dinosaurios", sino "Burt Macklin contra un inferior libreto". Como muestra puedo señalar la fallida escena "romántica" entre Pratt y Howard afuera del "bungalow". Horrible diálogo exacerbado por disonantes actuaciones.
Lo cual nos lleva al director Colin Trevorrow. Su previa película (Safety Not Guaranteed) me gustó muchísimo por su diestro manejo de drama, humor y emoción humana. Lamentablemente en Jurassic World solo hay esporádicos atisbos de ese talento; no sé si fue por la inmensa presión de realizar un "blockbuster" multimillonario, o por interferencia de los productores, o simplemente porque Trevorrow tiene mayor afinidad por las historias íntimas con énfasis en expresión y carácter, en vez de dinosaurios, explosiones y soldados corriendo por la jungla. Por la razón que haya sido, hay mucho ruido y movimiento en Jurassic World, pero prácticamente nada de suspenso; las cosas ocurren en el orden esperado; escuchamos discursos sobre la arrogancia del hombre y el poder de la naturaleza; los dinosaurios rugen, los humanos gritan, y el público (al menos yo) lo percibe como una rutina coreografiada que no ofrece innovación alguna a lo largo de su convencional desarrollo.
A pesar de todo esto Jurassic World nunca aburre, sabe lucir a sus hermosos dinosaurios, y sin duda resultó más satisfactoria que las previas secuelas; incluso diría que es la mejor película sobre dinosaurios de la última década (cuando la competencia es Ice Age y Land of the Lost está difícil perder la carrera). Se me ocurre que Jurassic World me hubiera gustado más como genérica película de acción si nunca hubiera visto Jurassic Park, o si no hubiera tenido tanto impacto cuando la vi en 1993 (como punto de comparación, otras cintas exitosas de aquel año fueron Mrs. Doubtfire, The Fugitive y Cliffhanger, así que hagan cuentas). Si Frank Marshall y sus secuaces deciden realizar una quinta película (desde luego hay una escena que lo sugiere) la franquicia necesitará una buena dosis de imaginación y "manipulación genética" de la premisa. O, en su defecto, una visita de Godzilla. Quizás así tendría un poco más de personalidad.
Calificación: 7.5
IMDb
Wednesday, June 10, 2015
The DUFF
Síntomas: La estudiante Bianca Piper (Mae Whitman) sospecha que sus amigas la consideran una "D.U.F.F." (amiga fea y gorda), y entonces decide cambiar su imagen y actitud con ayuda de Wesley (Robbie Amell), su vecino y amigo de la infancia. Sin embargo la atractiva Madison (Bella Thorne) siente celos por verlos juntos tanto tiempo, y decide destruir a Bianca usando su considerable talento para el "cyber-bullying".
Diagnóstico: El otrora fértil terreno de la comedia juvenil ha estado bastante seco en años recientes, pero me alegra decir que The DUFF hizo que valiera la pena la espera, pues aunque no me atrevería a llamarla "un clásico" o "joya oculta", ciertamente conjuga el buen humor, mensaje positivo y simpáticos personajes que siempre distinguieron a las mejores obras de un género que, en años recientes (o quizás décadas), se vio corrompido por tediosa vulgaridad e intolerable incompetencia narrativa.
Para contrarrestar esa tendencia, The DUFF toma prestados conceptos y situaciones de muchas otras películas, pero no se siente como simple plagio o auto-indulgente "homenaje" gracias a su creativa premisa e interesante incorporación de la cultura digital a los clichés de antaño. En otras palabras, The DUFF se siente moderna en la superficie, pero clásica y universal en su fondo, lo cual forma una armoniosa combinación que yo no esperaba encontrar en una comedia juvenil de este siglo. Me alegra haberme equivocado.
La sinopsis que escribí arriba es un poco engañosa, pues sugiere una simple historia del típico "patito feo" que descubre su hermoso plumaje al final de las película. Sin duda hay algo de eso (¿como podría faltar el "montage" de la protagonista probándose ropa en el "mall"?), pero a fin de cuentas lo importante no es la transformación física de Bianca, sino la madurez emocional que alcanza cuando analiza críticamente las causas y consecuencias de ser una DUFF.
Aclaro que, en el papel principal, Mae Whitman no es de ninguna manera una DUFF, sino la mejor aproximación que podríamos esperar en una película de Hollywood. Quizás The DUFF parecería más honesta si el director Ari Sandel (¡ganador de un Óscar!) realmente hubiera elegido una actriz menos atractiva, pero bueno... tampoco hay que esperar milagros. Aún así la adorable personalidad de Bianca, su amorfo vestuario (80% overoles de mezclilla) y desordenado cabello bastan para aceptarla como "la fea" en su grupo de amigas, y Whitman contribuye sustancialmente con una excelente actuación repleta de detalles en su expresión y lenguaje corporal para complementar su apariencia física, al mismo tiempo que revela la humanidad de su personaje. En el papel de galán/vecino/mentor, Robbie Amell proyecta suficiente simpatía para sortear sus arbitrarios cambios de actitud, diseñados para inyectar drama y conflicto cuando lo requiere el argumento. Por su parte Bella Thorne es tan realista como la arrogante y celosa Madison que no estoy seguro si de verdad estará actuando...
Entonces, The DUFF retoma elementos y conceptos de obras tan variadas como Mean Girls, Ten Things I Hate About You, Clueless, Drive Me Crazy, y varias más que tal vez sería "spoiler" revelar. Pero no se siente como un pastiche, sino como la evolución lógica de la comedia juvenil cuyos temas de superación y autoestima siguen vigentes, aunque hoy en día se expresen a través de Twitter, Tumblr, ZikZak, Instagram, y 23Skidoo. Yo ya estoy demasiado viejo para interesarme en esas redes sociales (¿cuáles son reales y cuáles inventé?), pero me gustó descubrir que sigo siendo susceptible a una buena historia "coming of age" que hace reír, nos pone a pensar un poco y, sobre todo, renueva nuestra esperanza por el futuro del género. Tal vez no del género humano, pero sí del género de la comedia juvenil.
Calificación: 8.5
IMDb
Tuesday, June 9, 2015
Survivor
Síntomas: Kate Abbott (Milla Jovovich) trabaja como oficial de seguridad en la embajada norteamericana de Londres, y cuando niega la visa de un misterioso doctor se convierte en blanco de "El Relojero" (Pierce Brosnan), un experto asesino profesional que tiene sus propios planes con la organización terrorista que quiere eliminar a Kate.
Diagnóstico: Bajo la tutela de los Hermanos Wachowski, el director James McTeigue realizó la excelente V for Vendetta y la regular, pero muy entretenida, Ninja Assassin. Sin embargo ahora, trabajando por cuenta propia, su carrera dio varios pasos hacia atrás con la increíblemente inepta Survivor. Y lo peor es que tenía todos los ingredientes para un buen thriller... un sólido elenco, un tema interesante, y suficiente dinero para filmar en varios países y darle una atmósfera cosmopolita a la película. Lamentablemente todos esos atributos se desperdiciaron en una historia sin pies ni cabeza que no satisface las más básicas necesidades de un thriller contemporáneo. O tal vez fue mi culpa por esperar una cinta dinámica y estilizada de este director, apoyado por dos actores que han demostrado ampliamente su talento para el cine de acción. En vez de eso solo encontré un mal episodio de Covert Affairs (incluso siento que estoy insultándola; mis disculpas para los fans de esa serie televisiva).
Al principio me gustó que la trama de Survivor se enfoque en los procedimientos de seguridad de una embajada; no es un entorno muy visto, y cuenta con elevado potencial para generar intriga política que respalde la acción (aunque Homeland lo usó mucho mejor en su más reciente temporada). Sin embargo la lógica del libreto se derrumba casi de inmediato (ya no hablemos de credibilidad) cuando el asunto de la visa desata un atentado mayor cuyo único resultado es llamar la atención al plan de los terroristas. Y las cosas van de mal en peor cuando nos damos cuenta de que dicho plan no tiene mucho sentido, además de que podría impedirse fácilmente si la heroína no tomara decisiones tan absurdas mientras trata de resolver todo por sí sola. Por otro lado tenemos al "mejor asesino del mundo" con pésima puntería y la aptitud física de un plato de tapioca. No sé cuantas veces El Relojero tiene oportunidad de matar a Kate, sin lograrlo por las más pueriles razones. Y mejor ni hablar del "tenso" desenlace que se desarrolla en un inmenso evento público con un millón de asistentes, donde Kate no tiene dificultad alguna para encontrar de inmediato a los individuos que necesita para avanzar la historia.
También podemos olvidar el notable estilo visual que caracterizó las previas obras de McTeigue; Survivor nunca supera la apariencia de película televisiva, y aunque tiene algunos buenos efectos especiales (incluyendo un accidente aéreo al principio, realizado con modelos y maquetas prácticas, al estilo de la "vieja escuela"), no bastan para darle algún tipo de identidad estética o diseño memorable.
Tal vez Survivor no me hubiera decepcionado tanto si fuera producto de algún director anónimo o novato, haciendo su debut en una genérica cinta de acción directa a video casero (por otro lado, quizás no la hubiera visto así), pero con el nombre de McTeigue yo esperaba más... o al menos no tan poco.
En fin... supongo que ya habrá oportunidad de ver a Milla Jovovich en algún otro papel de acción más lucidor (probablemente dirigida por su esposo), y a Pierce Brosnan como el eficiente anti-héroe que tan bien ha interpretado en otras películas. Más suerte para la próxima, Sr. McTeigue. A pesar de este chasco persiste mi interés en sus futuros proyectos; solo espero que no haya extraviado el teléfono de los Wachowski.
Calificación: 5
IMDb
Saturday, June 6, 2015
Héctor y el Secreto de la Felicidad (Hector and the Search for Happiness)
Síntomas: Héctor (Simon Pegg) es un psiquiatra inglés con una vida tranquila y rutinaria, pero últimamente siente que no está ayudando a sus pacientes porque él mismo no sabe lo que es la felicidad. Entonces, ante la consternación de su novia Clara (Rosamund Pike), Héctor decide viajar por el mundo en busca del auténtico significado de la felicidad. Y, desde luego, la respuesta podría ser muy distinta a la que esperaba.
Diagnóstico: ¿Otra película del director de Town & Country y Hannah Montana: The Movie? ¡Claro! ¿Por qué no?
A pesar de esos funestos antecedentes fui a ver Héctor y el Secreto de la Felicidad, y me tranquiliza decir que no fue un desastre absoluto gracias al trabajo del actor Simon Pegg, quien logra inyectar un poco de honestidad y simpatía en esta blanda e idealizada versión masculina de Eat, Pray, Love.
No sé qué tan atractiva sea esa comparación, pero describe adecuadamente las buenas intenciones de la cinta y su inspirador mensaje... tan previsible y superficial como podemos imaginar. El viaje de Héctor por el mundo se reduce a tres locaciones: China, África y Los Ángeles. Las dos primeras sirven como exóticas excusas para darle perspectiva al confuso psiquiatra y crear "cómicas" situaciones de "pez fuera del agua"; y la última representa la culminación de un viaje emocional que ¡sorpresa! era justo lo que necesitaba este plano y reprimido protagonista.
Imagino que mi natural cinismo y desdeño por cualquier "lección de vida" artificial y pre-fabricada me hacen incompatible con la ideología de la cinta... sin embargo mi reacción negativa podría estar justificada por la irrealidad de las situaciones que nos presenta el director Peter Chelsom. Por más que Pegg trate de mantener centrado el eje emocional de Héctor y el Secreto de la Felicidad, el desarrollo de la historia me pareció tan simplista y empalagoso que cuesta trabajo tomarlo en serio como sincera herramienta de auto-ayuda... aunque tal vez a los productores y ejecutivos que supervisaron el proyecto les pareció muy profundo y significativo. Supongo que otras personas opinarán lo mismo, y tienen perfecto derecho a ello, pero no me cuento entre ellas.
Pasando a cosas un poco menos subjetivas, podría señalar la vistosa cinematografía de Kolja Brandt que da vida a esas remotas locaciones sin parecer (demasiado) un especial del Travel Channel. La dirección de Chelsom mantiene un buen balance entre el humor del viajero y su drama interno; no todas sus experiencias son agradables, pero siempre contribuyen al tema principal y nos muestran muy diversas interpretaciones de la "felicidad" en variados contextos (aunque yo la llamaría "alivio"). Y con un elenco que incluye a Rosamund Pike, Toni Collette, Christopher Plummer y Jean Reno, sabemos que los personajes secundarios tendrán suficiente talento para lograr que sus escenas sean al menos entretenidas.
A fin de cuentas cada espectador deberá decidir si Héctor y el Secreto de la Felicidad sirvió como guía espiritual, o si fue un inútil sermón totalmente ajeno a su realidad. Como película tiene varios aciertos, buenos actores e interesantes locaciones, pero no es muy graciosa como comedia ni emotiva como drama. Francamente he recibido mejores "lecciones de vida" con episodios de Futurama o Los Simpsons, y no tuve que gastar dos horas en el cine para aprender algo sobre mí, o sobre la naturaleza humana. Además me identifico más con Homero Simpson que con un adinerado psiquiatra inglés que no es feliz a pesar de su perfecta vida. Ah, los problemas de la gente bonita...
Calificación: 6
IMDb
Friday, June 5, 2015
La Persecución (Beyond the Reach)
Síntomas: El arrogante empresario John Madec (Michael Douglas) quiere cazar borregos cimarrones en el inclemente desierto de Nuevo México (¡suena como un deporte fascinante!), y contrata al joven Ben (Jeremy Irvine) como guía. Pero cuando un accidente los pone en conflicto, la cacería toma una dimensión más siniestra y mortal.
Diagnóstico: Probablemente La Persecución evocará recuerdos de cintas como The Edge, Surviving the Game, o cualquier otra que haya tomado prestado el concepto de la cacería humana, o "el juego más peligroso", como lo llamó Richard Connell en su célebre historia corta publicada en 1924. Dentro de ese estrecho sub-género La Persecución no es la peor ni la mejor, pues si bien ofrece buenas actuaciones, dinámica dirección e impresionantes escenarios naturales, terminó decepcionándome con un obtuso argumento que pierde credibilidad conforme se vuelven más absurdas las acciones de los personajes, hasta llegar a un final absolutamente forzado e inverosímil. O, mejor dicho, "finales", pues La Persecución es una de esas películas que no sabe cuando terminar, y necesita arrojarnos "twists" hasta el último momento en un esfuerzo por parecer más ingeniosa o trascender la simplicidad de una fórmula que no necesitaba tanta floritura para satisfacer al espectador. El resultado, desde luego, es exactamente lo opuesto.
Encabezando los elementos positivos tenemos al minimalista elenco: Michael Douglas básicamente interpreta a un Gordon Gecko más corrupto y desalmado, lo cual funciona para darle dimensión al personaje sin gastar demasiadas escenas estableciendo su villanía (la película dura apenas noventa minutos, así que tampoco hay mucho tiempo para profundizar en su psicología). Y debo decir que a los 70 años Douglas conserva la energía y fuego interno que le permiten abordar papeles físicos y demandantes como éste, que no todos los actores de su generación podrían enfrentar. El único que se me ocurre es Clint Eastwood, pero en estos días prefiere la silla del director.
Por su parte Jeremy Irvine recibe el beneficio de un personaje ligeramente más desarrollado, gracias al prólogo de la película y a los ocasionales "flashbacks" que revelan su pasado y motivación para sobrevivir. Su monótona actuación palidece un poco frente a la abrumadora presencia de Douglas, pero tiene suficiente carisma para enganchar a la audiencia y sostener su atención. Además, sospecho que una parte del público apreciará verlo sin camisa durante gran parte de la película.
También debo mencionar el asombroso Mercedes Benz G63 AMG 6x6 que conduce Madec; su diseño es imponente, como el hijo de un trailer y un Humvee, con tantas funciones y compartimientos que es lo más cercano que he visto a un Batimóvil en el mundo real... aunque no sé si Batman tendría una cafetera integrada a su vehículo. Probablemente prefiere inyectarse ampolletas de cafeína, o algo así.
En fin... regresando al tema, La Persecución consigue algunos buenos momentos de suspenso y nos deleita con espectacular cinematografía de impresionantes escenarios desérticos que realmente capturan el aislamiento y constante amenaza de ese incomprendido ecosistema. Los actores encajan bien en sus papeles y hacen lo posible por salvar la película de sus errores, pero los caprichos del libreto y su absurda conclusión me impiden recomendarla con particular entusiasmo... excepto como vistoso comercial de Mercedes Benz. En serio me impresionó el G63, aunque para el entorno urbano me quedo con mi Volkswagen.
Calificación: 7
IMDb - No más trailers; me rehúso a perpetuar su campaña para arruinar las películas revelando más de la cuenta.
Wednesday, June 3, 2015
Every Secret Thing
Síntomas: Dos niñas de once años fueron condenadas a presidio por matar un bebé. Y ahora, siete años después, Ronnie Fuller (Dakota Fanning) y Alice Manning (Danielle Macdonald) recobran su libertad e intentan reconstruir sus vidas. Pero al mismo tiempo desaparece una pequeña niña, y la Detective Nancy Porter (Elizabeth Banks), quien participó en la investigación original, sospecha que las jóvenes podrían estar nuevamente involucradas.
Diagnóstico: La directora Amy Berg es más conocida por documentales como Deliver Us From Evil y West of Memphis; quizás por eso su debut dramático, Every Secret Thing, se siente un poco seco e impersonal a pesar de su sórdido argumento y escabrosos temas. Aún así me pareció un notable thriller de sobria manufactura que ofrece buena atmósfera y excelentes actuaciones, algunas de las cuales están bastante distantes de las habituales rutinas de sus actores.
Desde antes de los créditos, el libreto de Nicole Holofcener (basado en una novela de Laura Lippman) ya nos propinó el primer golpe: dos adorables niñas con problemas emocionales (Eva Grace Kellner y Brynne Norquist) secuestran espontáneamente una bebé, que posteriormente aparece muerta. La novata policía Nancy Porter descubrió el cadáver, lo cual le valió un ascenso... y también provocó un fuerte trauma que opacó su posterior carrera policiaca. Por eso despiertan sus sospechas cuando la desaparición de una pequeña niña (con características similares a la primera víctima) coincide con la liberación de Ronnie y Alice, ahora adolescentes. Y así comienza la torcida investigación que, desde luego, revelará dolorosos secretos del pasado, sorpresivos cambios de perspectiva, y la clásica "disfunción de pueblo pequeño" que tanto le gusta explorar a los cineastas modernos (y también a los antiguos, ahora que lo pienso).
Como dije, la cadena de causas y consecuencias en Every Secret Thing es bastante interesante, pero faltó la energía y expresividad que la hubieran hecho realmente trascendente. Tal vez la directora quiso evitar a toda costa que su reservado thriller/estudio de carácter se convirtiera accidentalmente en una amarillista película televisiva de Lifetime o Hallmark, y por eso cuidó mucho el nivel de las emociones y el volumen del drama, lo cual en verdad aprecio... sin embargo es posible que haya frenado un poco el ímpetu de los actores, con el resultado de una película sólida y entretenida, pero no muy memorable.
En cuanto a los actores, Elizabeth Banks nos ofrece un raro papel serio que una vez más demuestra su excelente desempeño en terreno ajeno a la comedia. Diane Lane se divierte con una veleidosa interpretación llena de amenaza, muy distinta de sus usuales roles como víctima o esposa comprensiva. Dakota Fanning, por su parte, está bien habituada a estos solemnes y torturados personajes, pero no por ello merece menos atención; y Danielle Macdonald es la revelación de la película como la ambigua Alice, en igual medida trágica y optimista... aunque con una cierta crueldad que asoma en los momentos más inesperados (¿o tal vez así de volátiles son las amistades "normales" entre chicas adolescentes? Espero sinceramente que no).
Tal vez con un guión más aventurado y un director (o directora) menos tímido, Every Secret Thing hubiera sido un populista melodrama de alto perfil, al estilo de Gone Girl o Stoker (guardando proporciones, desde luego). Pero en su estado actual es una competente cinta "indie" que prefirió la moderación narrativa por encima del impacto emocional; respeto la decisión y me gustó en muchos niveles, aunque no alcanzó el potencial que sugería su perturbadora historia. Confío en que la directora Amy Berg encontrará en su siguiente proyecto el balance adecuado entre su instinto analítico y la pasión necesaria para darle vida al material. Siempre y cuando no termine en territorio de Nicholas Sparks...
Calificación: 8
IMDb - Trailer
Tuesday, June 2, 2015
Time Lapse
Síntomas: El pintor frustrado Finn (Matt O'Leary), su novia Callie (Danielle Panabaker), y su amigo Jasper (George Finn) administran una modesta unidad habitacional. Un día, mientras revisan el departamento de un inquilino desaparecido, encuentran una extraño aparato que toma fotografías del futuro... y deciden usarlo para mejorar sus vidas. Sin embargo las cosas no salen cono esperaban cuando intentan manipular el destino.
Diagnóstico: Time Lapse empieza con una fascinante premisa repleta de potencial, y termina con un "twist" ingenioso e inesperado... pero los ochenta minutos que transcurren entre ambos puntos están llenos de exasperantes inconsistencias, casualidades inverosímiles y personajes estúpidos que no se detienen a pensar por un segundo las consecuencias de sus actos. Es posible que el director y co-guionista Bradley King quisiera hacer un comentario sobre el egoísmo e ignorancia de la "generación milenial", víctima de una problemática economía y superficial entorno cultural... pero siento que sería darle demasiado crédito. Más bien parece que su libreto partió de una buena idea que no supo desarrollar adecuadamente, y terminó añadiendo relleno y excusas para incrementar el drama de manera artificial (y no muy creíble), de paso dejando sin respuesta todos los misterios que hubiera sido mucho más interesante explorar, en vez de desviar la atención hacia un rutinario triángulo romántico aderezado por un poco de intriga criminal y vagos conceptos de ciencia ficción.
Aún así admito que Time Lapse mantuvo mi atención durante la mayor parte del tiempo y, por mucho que me hizo girar los ojos, no me pareció aburrida ni previsible... aunque al poco tiempo me di cuenta de que los personajes tomarían invariablemente las peores decisiones posibles, lo cual facilita adivinar hacia dónde se dirigen muchas escenas.
Los actores son adecuados para este tipo de "B-Movie"; Matt O'Leary interpreta al pintor sensato que quiere proceder con cautela ante la enormidad del descubrimiento que hicieron. George Finn realiza un buen trabajo provocando nuestra aversión con su ambicioso e impulsivo personaje; y Danielle Panabaker mantiene el balance entre ambos extremos, mostrando a veces mayor sentido común que sus "roomates", y a veces peor codicia. Los tres mantienen buena química y resulta fácil aceptar su amistad, así como las grietas que la avaricia forma gradualmente en su relación.
Sin embargo, no puedo dejar de pensar en todo lo que pudo lograr Time Lapse. Además de las esperadas paradojas y acertijos lógicos que incita esta variación del viaje en el tiempo, hay muchas incógnitas sobre el origen del aparato, su misterioso inventor, y las demás personas que podrían estar enteradas del inusual experimento. Desafortunadamente todos estos elementos se manejan como detalles sin importancia que sin duda crean atmósfera, pero quedan olvidados a favor del más barato melodrama de los amigos en discordia.
Podría recomendar Time Lapse a otros fanáticos de las películas sobre viaje en el tiempo (como yo), acostumbrados a disculpar múltiples problemas narrativos a cambio del delicioso "nudo cerebral" que provocan este tipo de historias... incluso si no lograron cumplir expectativas. Desde luego hay mejores cintas sobre el tema (y también recuerdo episodios de The Twilight Zone y The X-Files acerca de cámaras con similares propiedades), pero su escasez en el cine de ciencia ficción independiente le da un poco más de valor a Time Lapse y justifica el tiempo que invertí en verla... aunque hubiera sido útil un "quantum leap" que me llevara del principio al final sin pasar por la irritante parte intermedia. Si tan sólo este botón de "Fast Forward" fuera más literal...
Calificación: 7
IMDb - Trailer (Para variar revela demasiado)
Monday, June 1, 2015
El Juicio de Viviane Amsalem (Gett)
Síntomas: En la moderna sociedad de Israel, Viviane Amsalem (Ronit Elkabetz) quiere separarse de su esposo Elisha (Simon Abkarian), pero él no lo acepta. Y así empieza un juicio para determinar si el gobierno puede o no autorizar el divorcio.
Diagnóstico: Los individuos e instituciones que promueven los derechos de la mujer realizan una gran labor, pero a veces una simple película como El Juicio de Viviane Amsalem consigue mostrarnos de manera mucho más contundente y memorable lo mucho que aún falta por hacer, sobre todo en regiones del mundo donde las reglas no han cambiado lo suficiente a lo largo de los siglos. Y el hecho de que la cinta consiga esto sin amarillismo ni pesados sermones refleja el talento e inteligencia de los directores Ronit Elkabetz (también la actriz principal) y su hermano Shlomi.
Habiendo dicho eso debo advertir que, a pesar de su noble y universal mensaje, El Juicio de Viviane Amsalem es una película difícil, cuya minimalista estructura y pausado ritmo podría terminar aburriendo incluso a los espectadores que simpatizan con la ideología de la cinta.
La historia se desarrolla exclusivamente dentro de las austeras oficinas de un juzgado en Israel, donde tres sabios rabinos juzgan y dictaminan disputas civiles. En esta ocasión el abogado Carmel Ben Tovim (interpretado por Menashe Noy) solicita la disolución del matrimonio entre Viviane y Elisha, quien aparentemente ha sido un esposo modelo a lo largo de los años. Sin embargo Viviane no tiene derecho a separarse en ausencia de causas concretas (como abuso, adulterio, etc.), y queda a voluntad del marido conceder el divorcio, aún si su esposa lleva años sufriendo un matrimonio infeliz e incompatible. En otras palabras, Viviane es prácticamente una esclava sin derechos ni control sobre su destino.
Y en esto consiste básicamente la película entera. Los meses del juicio se extienden a años mientras ambos lados del conflicto presentan testigos, exponen razones y tratan de convencer a los jueces. Obviamente el proceso es más difícil para Viviane, pues su felicidad y su deseo de libertad marital no parecen ser factores relevantes en los dictámenes legales; la ley está siempre del lado del esposo, mientras que los jueces (todos hombres, desde luego) ni siquiera comprenden la motivación de la mujer. Hasta los testigos convocados por su abogado tienen dificultades para justificar un divorcio cuando ninguno de los motivos "normales" está presente. ¿Por qué Viviane no se queda callada y acepta su papel de esposa devota? Y lo más interesante es que nada de esto proviene de malicia intencional, sino de la combinación de cultura patriarcal con leyes y tradiciones de muy lenta evolución.
El trabajo de los actores es excelente, empleando un reparto de famosos actores israelís que para mi fueron perfectos desconocidos, lo cual hizo más realistas las actuaciones y más fácil asimilar sus personajes como auténticos individuos con interpretaciones muy particulares sobre justicia y espiritualidad.
Aparentemente El Juicio de Viviane Amsalem es la tercera parte de una trilogía, pero creo que no hace falta conocer las obras previas para reconocer los notables aciertos de esta película y apreciar su gran valor cultural e ideológico. Y si de vez en cuando se siente un poco lenta y monótona, podría servir para que el espectador experimente en carne propia una pequeñísima fracción de la frustración de Viviane, haciendo más inmediata la injusticia del sistema que controla su vida. Pero, como quieran tomarla, amerita una recomendación tan solo por sus actuaciones y austera dirección, que no requiere los adornos tradicionales del drama legal para capturar nuestra atención y ponernos a pensar. A pensar en la bendición de la soltería.
Calificación: 8.5
IMDb - Trailer
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