Tuesday, April 14, 2015
Going Clear
Síntomas: Fascinante documental sobre la Iglesia de Scientology (así se hacen llamar en español), desde su creación basada en la ciencia ficción de L. Ron Hubbard, hasta la actualidad, cuando su popularidad entre algunas celebridades le ha ganado muchos adeptos, y también muchos detractores que acusan a su actual director de fraude, tortura y similares violaciones de derechos humanos.
Diagnóstico: El prolífico escritor de ciencia ficción y literatura "pulp" L. Ron Hubbard (afectuosamente apodado por sus discípulos como "LRH") hizo alguna vez un comentario sobre fundar una religión como método infalible para hacerse millonario... y años más tarde encontró la oportunidad de seguir su propio consejo. A principios de los años cincuentas, la doctrina de Hubbard consistía en difusos métodos para analizar los traumas psicológicos que influyeron negativamente en la vida de las personas. Hubbard estableció estas técnicas en su famoso libro "Dianética", por el cual buscó reconocimiento de varias asociaciones psicológicas en los Estados Unidos. Pero al ser rechazado (principalmente porque nadie entendía dichos métodos), el escritor decidió ayudar al mundo por cuenta propia... y al parecer muchas personas encontraron valor en las técnicas y conceptos de Hubbard, pues durante la siguiente década amasó una legión de seguidores inspirados por las enseñanzas del escritor, las cuales buscaban alcanzar una utópica sociedad libre de crimen y disfunción. Pero todo ello con un alto costo monetario, desde luego.
Como cualquier persona, he leído un poco sobre esta enigmática Iglesia, su popularidad entre algunas estrellas de Hollywood, y sus misteriosos preceptos ultra-secretos, que gracias al Internet se volvieron del dominio público, cuando antes requerían años de "estudios" y, sobre todo, el pago de considerables sumas de dinero para avanzar en la jerarquía de la religión. O, "ascender el Puente", como ellos dicen. Sin embargo, el documental Going Clear profundiza en los secretos y actividades de la Iglesia, ofreciéndonos inesperados detalles y revelaciones que completan (parcialmente) el rompecabezas y nos aclaran por qué se ha vuelto tan controversial, especialmente desde el fallecimiento de LRH y el ascenso de David Miscavige, su actual líder.
Entre los detalles que más llamaron mi atención: la temprana relación entre Hubbard y Jack Parsons, co-fundador del Jet Propulsion Laboratory y de un culto pseudo-satánico en California conocido como Ordo Templi Orientis, cuya meta era la procreación al Anticristo; el hecho de que Hubbard mismo fuera increíblemente devoto de su propia religión, de modo que nunca explotó realmente sus inmensas ganancias; y, desde luego, las bizarras técnicas de reclutamiento que usa la Iglesia, las cuales van desde la promesa de súper-poderes, hasta bien conocidas tácticas de lavado cerebral.
A pesar de abundantes comentarios negativos por parte de los ex-discípulos de la Iglesia, el tono del documental Going Clear es tan imparcial como puede serlo; en ningún momento se cuestiona la fe de los creyentes, la autenticidad de la mitología en la que se fundamenta la religión, ni el beneficio de las "auditorías" como técnica de auto-ayuda... aunque el director Alex Gibney definitivamente señala su utilidad para recabar información que posteriormente se emplea para manipular a los miembros que se salen del rebaño.
Pero, bueno... supongo que la libertad religiosa requiere aceptar lo bueno junto con lo malo; cada quién tomará la decisión que parezca correcta y que cubra sus necesidades espirituales. En mi caso personal sería una difusa combinación de Star Trek y Douglas Adams, pero no quiero juzgar a los que depositen su fe en diferentes fantasías. Después de todo, el Jesús de unos puede ser el Monstruo Volador de Espagueti de otros, y no quiero convertirme en una "Persona Supresiva".
Calificación: 8.5
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Monday, April 13, 2015
Lost River
Síntomas: En la económicamente devastada ciudad de Detroit encontramos a Billy (Christina Hendricks), devota madre soltera, en peligro de perder su casa por no poder cubrir las cuotas de su hipoteca. Su hijo adolescente Bones (Iain De Caestecker) saquea casas abandonadas en busca de tubería de cobre para vender en centros de reciclado, pero esto le ha ocasionado problemas con las violentas pandillas que controlan las ruinas de la ciudad. Y su vecina, la joven Rat (Saoirse Ronan), vive con su abuela catatónica y asegura que el lago artificial cercano arrojó una maldición sobre los habitantes de la región.
Diagnóstico: Para su debut como director, el aclamado actor Ryan Gosling realizó una película increíblemente ambiciosa, no siempre coherente, pero repleta de impresionantes imágenes, enigmáticos personajes, y una pesadillesca atmósfera que nos transporta a un mundo mitad imaginario y mitad real donde la maldad y compasión humana se manifiestan en extrañas formas. Gosling obviamente se inspiró en el trabajo de directores como Terrence Malick, Nicholas Winding Refn (con quien colaboró en Drive y Only God Forgives) y sobre todo David Lynch, cuyos habituales refranes visuales y narrativos (casas en llamas, bizarros centros nocturnos, villanos socarrones) aparecen frecuentemente en Lost River, a veces como parte integral del relato, y a veces como obvios caprichos estilísticos. Pero, eso sí, siempre retratados con impresionante belleza por el director de fotografía Benoit Debie, quien transforma Lost River en una de esas raras películas (raras para nuestra época) filmadas en celuloide tradicional (stock Kodachrome, nada menos) que nos ponen a pensar sobre el detalle y calidez visual que quizás estamos sacrificando en la revolución digital. En verdad es una de las películas con imágenes más atractivas e hipnóticas que he visto en años recientes.
La trama, sin embargo, resulta menos interesante, desarrollándose en la periferia de viñetas vagamente conectadas, donde vemos las patéticas vidas de personajes tratando de sobrevivir sus respectivas circunstancias. Billy enfrenta la disyuntiva de perder su dignidad a cambio de ganar dinero para conservar su casa. Bones debe contemplar los beneficios y eminentes riesgos de desafiar a Bully (Matt Smith, irreconocible para fans de Doctor Who), el líder de la pandilla que controla los suburbios. Y Rat vive con una rata como su única amiga... hasta que inicia una tímida amistad con Bones.
Realmente esa es toda la historia. El director está más interesado en crear una atmósfera densa y fascinante, dejando la trama como elemento secundario que sirve para mover la cámara a través de locaciones y paisajes de abstracta belleza. Lost River no es una película de terror ni ciencia ficción, pero tiene el tono de una historia post-apocalíptica ubicada en el presente, lo cual resulta particularmente apropiado para mostrar la sorprendente pobreza y decadencia urbana de Detroit, otrora meca de la industria automotriz. Y supongo que esa denuncia del "sueño americano" como quimera generadora de falsa esperanza es el punto de la cinta entera. O quizás su intención sea más profunda y complicada, pero Gosling se empeñó tanto en copiar a sus directores favoritos (asumo), que no alcanzó a imprimir suficiente visión personal para dejarnos un mensaje memorable. Aun así Lost River es una notable imitación, y merece admirarse aunque no siempre encontremos esa "poesía" (uf) o mágico ingrediente que conecta al artista con el espectador. Y, en todo caso, Lost River fue una increíble "carta de presentación", revelando a Ryan Gosling como un director ambicioso y con sustancia, cuya oblicua sensibilidad probablemente guiará su carrera detrás de las cámaras tanto como lo hizo al frente de las mismas. Mala suerte para quienes esperaban más refritos de The Notebook.
Calificación: 8.5
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Saturday, April 11, 2015
This Is Where I Leave You
Síntomas: Judd Altman (Jason Bateman) descubre que su esposa lo está engañando, y casi al mismo tiempo recibe la noticia de que su padre falleció. Entonces, con toda esa carga emocional, Judd decide asistir al funeral y pasar unos días con su familia, que incluye a su comprensiva hermana Wendy (Tina Fey), su irresponsable hermano Phillip (Adam Driver), y su madre Hillary (Jane Fonda), más preocupada por su próxima gira literaria que por la obvia disfunción de sus hijos. Será una semana llena de revelaciones, tensión familiar, y algunas risas. O al menos esa era la intención de la película.
Diagnóstico: La presencia de Jason Bateman en el papel principal hace la comparación demasiado obvia, pero no por ello menos cierta: This Is Where I Leave You parece un mal episodio de Arrested Development. O tal vez tres o cuatro episodios juntos.
Al igual que los Bluth, la familia Altman está integrada por individuos neuróticos y egoístas, cada uno lidiando con su particular melodrama personal que se emulsiona en un volátil cóctel cuando se reúnen bajo un mismo techo por primera vez en muchos años. Judd sigue herido por la traición de su esposa y, para complicar las cosas, empiezan a revivir sus sentimientos hacia Penny (Rose Byrne), la amiga de la infancia que se transformó en una atractiva mujer. Los demás hermanos pelean por cualquier razón, incluyendo el control del negocio familiar. Por su parte, Hillary es la clásica madre castrante que arruinó la infancia de sus hijos con una sonrisa (y con demasiadas anécdotas sexuales). Y finalmente Liz Lemo... perdón, Wendy (Tina Fey) es la sarcástica observadora del caos doméstico, siempre con el oportuno comentario mordaz que libera la tensión en una situación delicada... o la hace aún más incómoda.
This Is Where I Leave You está basada en la homónima novela de Jonathan Tropper (quien también escribió el libreto), y probablemente funcionaba mejor como libro, donde hay amplia oportunidad de explorar las emociones y motivación de los personajes. Desafortunadamente la transición a cine sacrificó esos hipotéticos atributos (no he leído la novela ni me interesa hacerlo), y dejó como resultado una serie de esporádicos momentos honestos y emotivos, esparcidos entre cansadas conversaciones, malos chistes, e intentos de drama artificial que cuesta trabajo tomar en serio debido a la frivolidad de los personajes.
Hablando de los cuales, mis actores "favoritos" (término muy relativo) en This Is Where I Leave You fueron Tina Fey, debido a mi eterna devoción por 30 Rock (eterna, aunque no tan ciega para reconocer que Fey no es muy buena actriz cuando se aleja de sus rutinas habituales; el libreto de esta película le asigna un par de escenas dramáticas que simplemente no consigue "vender", por mucho que lo intenta); Rose Byrne, por razones obvias; y Jason Bateman, quien nuevamente echa mano del humor seco y sardónico que revivió su carrera en la mencionada serie Arrested Development (¡parece que habrá una segunda temporada en Netflix!).
Obviamente el director Shawn Levy quería hacer una versión moderna de The Big Chill (o una versión adulta de The Way, Way Back), pero fracasó en varios niveles. El humor no es muy gracioso, sus observaciones sobre las relaciones y la naturaleza humana no parecen muy incisivas, y los personajes son caricaturas definidas por uno o dos rasgos básicos (los que tienen suerte). Habiendo dicho eso, This Is Where I Leave You no me aburrió demasiado, hay algunos buenos diálogos, y el final es extrañamente optimista, atando cabos sueltos y balanceando con cierto ingenio la proporción correcta de drama, humor y revelaciones absurdas. No podría darle una recomendación muy entusiasta, aunque tampoco descarto la posibilidad de que la cinta logre "conectar" mejor con espectadores que vean reflejadas sus vidas en la pantalla (reflejos sin duda exagerados, pero no exentos de un granito de verdad). Como hijo único y solterón empedernido no encontré mucho material identificable en este desfile de matrimonios infelices y rivalidades fraternales. Y, a decir verdad, creo que un "crossover" de Arrested Development y 30 Rock debería dar un resultado épico, en vez de simplemente "meh".
Calificación: 6.5
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Friday, April 10, 2015
Desde la Oscuridad (Out of the Dark)
Síntomas: Sarah Harriman (Julia Stiles), junto con su esposo Paul (Scott Speedman) y su pequeña hija, se mudan al pintoresco pueblo de Santa Clara, en Colombia, para ayudar en la administración de la fábrica de su padre. Lo que Sarah no sabe es que la elegante villa donde se hospedan tiene un oscuro pasado que amenaza con regresar para poner en peligro a su familia.
Diagnóstico: En su más básico nivel, Desde la Oscuridad es una atractiva co-producción colombiana-española filmada en inglés con actores norteamericanos de cierto renombre, para hacerla más atractiva en el mercado internacional. Pero en el fondo se trata de una clásica historia de "casa embrujada" que se desarrolla con frustrante desgano, esperando que los hermosos escenarios naturales y folclore regional nos convenzan de que estamos viendo algo novedoso, o al menos entretenido. Sobre decir que no fue así.
Es una lástima que el director Lluís Quílez no haya contado con un mejor libreto para aprovechar su competente estilo visual. El ritmo de Desde la Oscuridad es muy lento, lo cual no sería tan malo si inspirara terror, o al menos suspenso; pero su excesivo uso de clichés y blandos personajes diluyen la tensión y dan paso al aburrimiento mientras presenciamos genéricas manifestaciones sobrenaturales como siluetas oscuras, huellas fantasmales, y puertas que abren y cierran solas. Todo ello, desde luego, acompañado por exagerados acentos musicales para crear sobresaltos y simular que la trama está avanzando.
Para variar, la parte sobrenatural de la película incluye los obligatorios fantasmas vengativos que quieren rectificar una ofensa del pasado; y no creo que sea SPOILER revelarlo, pues nos lo muestran desde los primeros minutos en forma de un ambiguo prólogo que establece el insípido tono de la película, y la mediocridad de los "sustos" con los que pretende horrorizarnos durante sus cortos noventa minutos de duración. Para ser justos, los mencionados eventos sobrenaturales se justifican parcialmente con un tardío mensaje ecológico/político, relacionado con la explotación de los pueblos indígenas a manos de los desalmados imperialistas, o algo así. Tampoco quiero darle demasiado crédito a Desde la Oscuridad, sugiriendo que oculta un gran mensaje detrás del insustancial terror... aunque aprecio que lo hayan intentado.
De los actores no hay mucho que decir; los productores no buscaban talento sino nombres semi-famosos para adornar el póster. Por otro lado, no podría culpar a Julia Stiles, Scott Speedman y Stephen Rea (como el padre de Sarah) por aceptar unas vacaciones pagadas en una preciosa región de Colombia.
Francamente no encuentro suficientes razones para recomendar Desde la Oscuridad; me gustó la fotografía, las mencionadas locaciones... y nada más. En cualquier momento podemos ver mejores películas de terror en televisión, streaming o video casero, lo cual hace aún más enojoso el estreno de esta película en cines de México. Es como si la industria fílmica hubiera perdido el interés por satisfacer al público. Esto sin duda inspira un poco de temor, pero por razones totalmente distintas a las que sus productores esperaban.
Calificación: 5
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Tuesday, April 7, 2015
Come Back to Me
Síntomas: En un agradable suburbio de Las Vegas, Sarah (Katie Walder) se esfuerza por terminar su tesis universitaria, mientras su esposo trabaja en un casino. Pero su apacible vida pierde estabilidad cuando Sarah empieza a sufrir violentas pesadillas que parecen demasiado reales... aunque todo vuelve a la normalidad cuando despierta. Entonces, sospechando una influencia externa, la mujer coloca una cámara para grabar lo que ocurre en su casa durante la noche...
Diagnóstico: Come Back to Me es un caso interesante... las actuaciones no son muy buenas, la dirección titubea con frecuencia y no siempre consigue que las escenas "peguen" correctamente. En otras circunstancias me costaría trabajo recomendarla. Pero su libreto fue una sorpresa; inesperadamente provocativo, bien estructurado, y con un giro muy interesante en un sub-género donde parecía imposible innovar. ¿Qué sub-género es ese? No estoy seguro. Podríamos considerar Come Back to Me como una cinta slasher, o sobre asesinos seriales; o tal vez como algo totalmente distinto que combina elementos de múltiples corrientes para crear algo nuevo, de difícil descripción.
Será mejor no decir más sobre la trama para no arruinar sus sorpresas. Ni siquiera quiero revelar el título del libro en el que está basada la película, pues siento que revela demasiado.
Habiendo dicho eso, conviene advertir que Come Back to Me tiene muchos pequeños problemas que demeritan la experiencia general. Los actores se sienten forzados, sobre todo en las escenas más violentas o dramáticas; y sus interacciones apenas cumplen los más básicos requisitos de credibilidad, ya sea Katie Walder con su "esposo" interpretado por Matt Passmore; o con Laura Gordon en el papel de confidente, mejor amiga y doctora que invariablemente descarta las descabelladas teorías de Sarah a pesar de la evidencia. El director Paul Leyden (con una larga carrera actuando en telenovelas norteamericanas) parece inseguro sobre el tono de la película, y francamente no hay mucho terror en su desarrollo; afortunadamente el libreto cubre algunas de esas deficiencias y consigue generar suspenso por sus propios méritos. Por otro lado reconozco que Leyden tiene buen sentido visual y, con ayuda de su director de fotografía, crea una atmósfera febril y angustiosa, vistiendo las blandas locaciones suburbanas con altos contrastes y colores saturados que revelan una realidad más intensa, donde todo puede suceder. Finalmente, los efectos especiales son escasos pero bien hechos, con buen balance entre técnicas tradicionales y apoyo digital. Por cierto, la típica escena del perro como víctima me dio más risa que tristeza, debido al obvio entusiasmo del can; fue un alivio que no me amargara la cinta, como ocurre tan seguido.
A fin de cuentas Come Back to Me llama la atención por sus ideas y creativa premisa, pero tampoco quiero crear expectativas demasiado elevadas. Tal vez con un mejor director y actores talentosos sería una joya oculta, de esas que es tan satisfactorio descubrir. Pero en su estado actual parece más un interesante experimento... una agradable anomalía entre el genérico producto destinado al video casero. Y como no estamos en condiciones de desperdiciar buenas ideas, con eso basta para recomendarla, aunque no resulte particularmente memorable. Hay peores que me han gustado más, y mejores que me han gustado menos.
Calificación: 7.5
Trailer (para variar, revela más de la cuenta)
Monday, April 6, 2015
Monsters: Dark Continent
Síntomas: La plaga de monstruos extraterrestres que comenzó en México se extendió al resto del mundo; y ahora, diez años después, un pelotón de soldados norteamericanos trata de contener la infestación en el Medio Oriente. Pero no será fácil, pues además de luchar contra monstruos de todos los tamaños imaginables, los soldados sufren también ataques constantes de las milicias locales que quieren expulsar la presencia norteamericana.
Diagnóstico: En el 2010, la película Monsters sorprendió al mundo (o al menos a los fans del cine independiente) con su imaginativa interpretación del cine "kaiju", realizada con muy poco dinero pero con inmensa creatividad y atención al aspecto humano de una "invasión" extraterrestre de ambigua intención. Y, al ubicar la historia en la frontera entre México y los Estados Unidos, añadió un fascinante subtexto político sobre derechos civiles e inmigración.
Ahora, cinco años después, la secuela Monsters: Dark Continent ignora todos los aciertos de su predecesora para castigarnos con un aburridísimo refrito de todas las películas bélicas realizadas en la década pasada, usando el concepto de los monstruos como trasfondo lejano e inconsecuente del exagerado melodrama entre un grupo de soldados absolutamente anónimos y antipáticos.
En serio, no se qué pasó.
Por un lado, aprecio que el director Tom Green (no el comediante) haya intentado hacer algo distinto en vez de repetir la fórmula de la cinta original. Pero quizás su ímpetu "innovador" salió de control y terminó alejándose tanto que ni siquiera tiene sentido la presencia de los monstruos, excepto como ocasional adorno y muestrario de notables efectos especiales carentes de relevancia para la trama principal.
Dicha trama sigue a los soldados en una peligrosa misión de rescate, durante la cual encontrarán combatientes hostiles, conflictos personales y todos los clichés que vimos mejor implementados en cintas como The Hurt Locker (el trauma emocional de los soldados), American Sniper (imposibles disyuntivas morales durante el combate), y hasta Apocalypse Now (el gradual descenso a la locura bajo el estrés de la guerra). Y tampoco ayuda que el genérico reparto sea bastante mediocre, reduciendo sus actuaciones a gritos, gestos exagerados, y todas las permutaciones posibles de la palabra "fuck".
Por el lado positivo, los valores de producción de Monsters: Dark Continent me parecieron fenomenales. Los soldados se ven realmente como soldados (y no como actores fingiendo ser soldados); los vehículos y armas parecen legítimos; y los efectos especiales (cortesía del estudio Minimo VFX) me dejaron pasmado por su realismo y perfecta integración con los impresionantes escenarios naturales. Si tan solo esa pericia técnica se hubiera aprovechado en un libreto más interesante y mejor conectado con la excelente película original...
Monsters: Dark Continent tiene muchos elementos positivos, casi todos en el aspecto visual; pero su flojo libreto, excesiva duración (dos horas) y desagradables personajes arruinaron la experiencia y desperdiciaron una sólida puesta en escena (empañada por algunas crueles instancias de abuso animal para hacer más "realista" el entorno del Medio Oriente). Aún así me gustó la dirección de Tom Green y su ambición por llegar más allá de la película original, aunque hubiera sido mejor lucir ese talento en una historia propia y dejar esta fascinante mitología en manos de alguien con más afinidad por el género fantástico, que supiera integrar a los monstruos como parte fundamental de la narrativa, en vez de relegarlos al fondo del escenario. Ya sean metáforas o simples amenazas, los monstruos deberían ser siempre tan interesantes como los héroes. Y viceversa.
Calificación: 6 (solo por las imágenes)
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Saturday, April 4, 2015
Rápidos y Furiosos 7 (Furious 7)
Síntomas: Dominic Toretto (Vin Diesel) y los miembros de su equipo están siendo sistemáticamente atacados por Deckard Shaw (Jason Statham), quien busca vengarse por lo que le hicieron a su hermano en Londres (como vimos en Furious 6). Al mismo tiempo, el misterioso agente federal conocido como "Mr. Nobody" (Kurt Russell) solicita ayuda al equipo de Toretto para evitar que una avanzada arma tecnológica caiga en manos de Jakende (Djimon Hounsou), un peligroso terrorista somalí.
Diagnóstico: Las películas de la saga The Fast and the Furious han incrementado la espectacularidad de los "stunts" y escenas de acción con cada nueva secuela, al mismo tiempo que sus argumentos se vuelven más revueltos y aparatosos para garantizar que el numeroso elenco tenga suficientes momentos de lucimiento individual. Aún así me han parecido muy entretenidas, y la nueva Rápidos y Furiosos 7 no fue la excepción, elevando el nivel del melodrama y de las acrobacias automovilísticas más allá de toda razón o credibilidad... lo cual es exactamente lo que esperaban los fans (esperábamos). Además, el lamentable fallecimiento del actor Paul Walker presta una gravedad a la historia que el libreto nunca hubiera generado por sí mismo. Creo que hasta ahora encontré validez en la palabrería sobre "familia", que Vin Diesel repite tantas veces en las cintas de la saga (conté al menos cuatro instancias en Rápidos y Furiosos 7). Ojalá este nuevo peso emocional no fuera por razones tan trágicas, pero indudablemente afectó mi percepción de la película.
En fin... lo que la gente quiere ver son la escenas de acción, y Rápidos y Furiosos 7 cumple con creces las expectativas del público (al menos las mías) con una serie de descabellados "stunts" absolutamente inverosímiles pero asombrosos y muy entretenidos. El director James Wan (más conocido en el género de terror con Saw e Insidious) hereda la franquicia con inusitado aplomo, consiguiendo un apropiado balance entre historia y acción que hace más fácil ignorar las inconsistencias y obstáculos introducidos arbitrariamente como motivadores de la siguiente escena de acción o momento de introspección sentimental. Nadie premiará el libreto de Chris Morgan, pero sirve razonablemente bien dentro de los estrechos parámetros de la serie.
Hablando de premios: la cantidad, complejidad y espectacularidad de las acrobacias mostradas en Rápidos y Furiosos 7 están provocando comentarios sobre la posibilidad de introducir una categoría especial para "stunts" y dobles en los Óscares; y me parece una excelente idea. Por mucha manipulación digital que se haya aplicado a estas secuencias (borrado de cables, reemplazos faciales y retoque general), no deja de existir extraordinario talento mecánico, pirotécnico y logístico (por no mencionar nervios de acero) envuelto en la filmación de esas escenas, lo cual merecería reconocimiento formal por parte de "la Academia". Actualmente hay dos categorías dedicadas a los técnicos que mezclan el audio de los choques automovilísticos, ¿y ninguna para los conductores que arriesgaron la vida manejándolos? Ridículo. Fin de la editorial.
Los actores veteranos de la saga hacen lo suyo en Rápidos y Furiosos 7, como puede suponerse. Algunos llevan más de diez años repitiendo los mismos papeles, y saben lo que se espera de ellos, desde el taciturno líder interpretado por Vin Diesel hasta Tyrese Gibson como el bufón oficial. Por otro lado, las nuevas adiciones al reparto me parecieron un tanto irregulares. Jason Statham quizás sea el mejor villano que la serie ha tenido hasta el momento, pero debe compartir el título con Djimon Hounsou, absolutamente desperdiciado como el terrorista que busca robar una mágica aplicación de espionaje digital. Kurt Russell aporta un poco de estilo y arrogancia ochentera en el papel del agente gubernamental, pero no basta para reemplazar a Dwayne Johnson, quien está ausente durante casi toda la película (seguramente ocupado en otros proyectos, o no le pagaron lo suficiente). Al menos sus participaciones al principio y al final son bastante jugosas. Y la obligatoria pelea femenina entre Michelle Rodriguez y la luchadora Ronda Rousey no logra igualar las similares escenas con Gina Carano en la cinta anterior; ojalá la hubieran conservado como parte integral del equipo.
No sé si la saga continuará sin Paul Walker; probablemente sí, en vista de las ridículas cantidades de dinero que generan estas películas. Mi favorita sigue siendo la número cinco (Fast Five), pero Rápidos y Furiosos 7 me pareció igualmente recomendable como competente película de acción, y como tributo/capítulo final en caso de que quisieran detenerse aquí. De otro modo, ¿qué podría seguir? ¿Brincar en automóvil a la Estación Espacial Internacional? Francamente me gustaría verlo, y creo que James Wan está capacitado para intentarlo. Ya encontrarán excusa para resolver una crisis espacial con veloces coches y chicas en bikini.
Calificación: 9
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Friday, April 3, 2015
Backcountry
Síntomas: Alex Louis (Jeff Roop) y su novia Jenn (Missy Peregrym) se disponen a pasar unos días de tranquila soledad acampando en los bosques de Canadá, pero los numerosos peligros de la naturaleza harán que su pequeño viaje resulte más trágico de lo que esperaban.
Diagnóstico: He visto muchas películas (quizás demasiadas) con gente caminando interminablemente por el bosque, pero casi siempre la situación se usa como relleno para ocupar el tiempo mientras llega el ataque del asesino enmascarado, o el monstruo mutante, o tal vez Sasquatch. Sin embargo Backcountry es una de las pocas cintas donde la caminata misma es motivo del horror, gracias al compacto y eficiente libreto del director Adam MacDonald (supuestamente inspirado en hechos reales), el cual no requiere villanos imaginarios ni eventos sobrenaturales para generar suspenso y contagiarnos del temor primordial que inspiran las amenazas naturales ocultas hasta en el más idílico paisaje silvestre. Incluso estando razonablemente bien preparado y conociendo el terreno, como es el caso de Alex (interpretado por Jeff Roop), siempre hay oportunidad de tomar malas decisiones y encontrar una fatal mezcla de mala suerte y excesiva confianza que rápidamente transforma un romántico paseo en sangrienta pesadilla.
Roop y Missy Peregrym forman una pareja creíble y suficientemente agradable para sustentar el interés en sus aventuras, así como para imprimir realismo emocional al gradual colapso de su relación, conforme las circunstancias se vuelven más desesperadas. Eric Balfour es apropiadamente siniestro como el misterioso cazador que encuentran por casualidad en el bosque; y eso es todo. Con excepción del guardabosques que aparece al principio del viaje, no hay más actores para repartir la carga narrativa, lo cual destaca el carisma y sólido desempeño de la pareja protagonista.
Los densos bosques canadienses (sí, filmada realmente en Canadá en vez de Rumania o la República Checa) están filmados con sobrio estilo para realzar su belleza, pero el director nunca pierde de vista el subtexto de aislamiento y riesgo inherente detrás de cada árbol o sendero semi-oculto por el follaje. No quiero mencionar directamente esos riesgos, pues en una película tan simple y lineal como Backcountry es indispensable conservar las sorpresas para alimentar la creciente tensión que conduce la historia. Pero baste decir que, sí, encontraremos sangre y terror antes de llegar al agridulce final.
Es probable que Backcountry decepcione a quienes esperaban algo más convencionalmente "terrorífico", como los aliens de Extraterrestrial o los caníbales rurales de Wrong Turn. Pero el director Adam MacDonald (bien conocido actor canadiense y colega de Missy Peregrym en la serie policiaca Rookie Blue) nos recuerda que la realidad puede ser tan intensa y perturbadora como cualquier fantasía, lo cual conviene recordar de vez en cuando... especialmente si abandonamos la "seguridad" del entorno urbano para explorar las maravillas de la naturaleza. Después de leer los libros del investigador David Paulides no me quedaban muchos deseos de acampar en el bosque, y ahora Backcountry refuerza esa opinión con su simple y bien construido relato (a veces un poco lento) sobre "hombre contra naturaleza"... y ya sabemos quien será siempre el ganador en esa batalla.
Calificación: 8
Trailer (recomiendo no verlo; revela absolutamente todo)
Thursday, April 2, 2015
Black Sea
Síntomas: Después de perder su empleo en una empresa de salvamento submarino, el Capitán Robinson (Jude Law) acepta participar en una peligrosa misión para recuperar dos toneladas de oro que supuestamente se encuentran a bordo de un submarino nazi hundido en el Mar Negro desde hace sesenta años. Pero no será fácil, pues además de sufrir problemas técnicos y la constante amenaza de patrullas rusas, Robinson deberá lidiar con una volátil tripulación dispuesta a todo para quedarse con el oro.
Diagnóstico: Me gustan las películas sobre submarinos a pesar de que tienden a ser muy similares. La claustrofobia, el peligro constante de un entorno hostil, la pericia de la navegación a ciegas... ciertamente es una fórmula predecible, pero funciona para mi. La nueva cinta Black Sea no se desvía mucho de ese esquema, con la excepción de que su historia ocurre en un contexto civil y no militar. De hecho, me cuesta trabajo recordar alguna película similar que no use submarinos de las fuerzas armadas... ¿quizás la venerable 20,000 Leagues Under the Sea? Como sea, el punto es que Black Sea realiza un excelente trabajo empleando esos bien conocidos clichés como apoyo de una historia tensa y muy humana, enfocándose en el conflicto de personajes interesantes y bien interpretados por un sobresaliente elenco.
Jude Law muestra el lado dramático que no habíamos visto en algún tiempo; me gusta su trabajo ligero en las películas de Sherlock Holmes o sus ocasionales desplantes "indie" (como en The Grand Budapest Hotel), pero conviene recordar su considerable talento para enfrentar material más serio y profundo. Je, je... profundo. Como el submarino.
El resto del reparto es generalmente desconocido (aunque Ben Mendelsohn está a punto de explotar gracias a su trabajo en la serie Bloodline), lo cual hace los personajes más realistas e intensos, definidos por el carácter que imprime cada actor, y no por las expectativas del espectador. El diseño de producción es asombroso, dando "vida" e historia al decrépito submarino que Robinson alquila para la peligrosa misión; y la cinematografía de Christopher Ross selecciona los ángulos precisos para mantener la opresiva atmósfera del navío, sin sofocar a los actores con encuadres demasiado cerrados o confusos.
Mi única objeción sería un "twist" durante el tercer acto que sentí un poco innecesario. Por un lado, complica la ya de por sí desesperada situación del submarino e incrementa el suspenso; pero al mismo tiempo ofusca el desenlace, y hasta cierto punto nos roba el final más satisfactorio (no necesariamente feliz) que yo esperaba.
Por lo demás, Black Sea me pareció un notable thriller marítimo con suficiente calidad y sustancia para ganarse una justa recomendación. Creo que hubiera merecido un estreno más amplio, aunque desafortunadamente no es secuela, no cuenta con grandes estrellas, ni invirtió demasiado dinero en huecos efectos especiales, todo lo cual parece requisito indispensable para que las distribuidoras tomen en serio una película moderna. Otra muestra de "menos es más" que será ignorada por la política de "más es mejor". Estamos hundidos (perdón).
Calificación: 8.5
Trailer
Wednesday, April 1, 2015
A Girl Walks Home Alone at Night
Síntomas: En un pequeño pueblo en algún lugar del Medio Oriente, el joven Arash (Arash Marandi) trata de cuidar a su anciano padre drogadicto. Al mismo tiempo, una enigmática mujer (Sheila Vand) satisface su sed de sangre eliminando a los criminales e indigentes de la comunidad.
Diagnóstico: A Girl Walks Home Alone at Night proclama ser el primer "western vampírico iraní", y en verdad cumple lo que promete... aunque hay un poco de falsedad en su origen (realmente se filmó en California). Pero los actores, el lenguaje y la cultura de Irán están presentes en cada cuadro de la película, y la directora Ana Lily Amirpour (también iraní) manipula nuestra percepción de aquella región para darle al relato un tono y sabor únicos, dando como resultado una fascinante experiencia que toma prestado de muchos géneros para formar algo muy entretenido y original.
Bueno, "entretenido" es un término muy subjetivo. Independientemente de su origen o filiación "western", A Girl Walks Home Alone at Night me recordó las películas de Jim Jarmusch (incluso podría tomarse como precuela de Only Lovers Left Alive), pues posee esa rara facilidad para crear personajes realistas en circunstancias altamente inusuales, envueltos en una narrativa difusa y melancólica cuyo parsimonioso ritmo subraya el drama y nos invita a explorar sus profundos (y al mismo tiempo accesibles) temas. Y, claro, todo ello acompañado por una magnífica banda sonora.
¿Qué significa tanta palabrería? A Girl Walks Home Alone at Night es una película lenta, a veces ambigua, que podría describirse mejor como un melodrama romántico con personajes superficialmente distintos, pero atrapados en el mismo círculo vicioso de aislamiento y desesperanza. ¿Lograrán escapar, o serán víctimas de su mutua desconfianza? ¿Y qué le pasará al gato de inocente mirada? (Spoiler: nada).
Todos los actores encajan maravillosamente en sus taciturnos personajes, resaltando Sheila Vand como la trágica anti-heroína sensible pero muy peligrosa, que detesta los actos que tiene que cometer para sobrevivir.
El libreto escrito por la misma directora (basado en su epónima novela gráfica) aprovecha la clásica dualidad de "deseo/muerte" presente en las mejores historias de vampiros, y la traslada a un entorno de decadencia rural evocativo de las raíces europeas del mito, al mismo tiempo que la actualiza con una atmósfera "retro-cool" casual y atractiva. Y tampoco puede faltar el obligatorio comentario social/feminista expresado en momentos de inesperada genialidad, como cuando el tradicional "chador" usado por las mujeres de Irán toma la apariencia de alas de vampiro. Finalmente, la mágica cinematografía en blanco y negro añade textura a todas las escenas, con precisos encuadres que transforman en arte hasta el más inmundo callejón o prosaico edificio (por no mencionar las fosas comunes llenas de cadáveres).
A pesar de su trama un tanto simple y algunos caprichos del libreto (¿qué demonios significa la mujer bailando con el globo?), A Girl Walks Home Alone at Night me gustó bastante y podría recomendarla para aficionados al cine "raro" y genuinamente independiente que desafía descripción y rehúsa encasillarse en rígidos formatos para conveniencia comercial. Habiendo dicho eso, advierto que A Girl Walks Home Alone at Night está muy lejos de ser una película de terror, al menos en el sentido convencional, así que no esperen sangre ni efectos especiales... solo la eterna soledad del vampiro y el peso de la conciencia que la conecta a su humanidad perdida. En resumen, un gran paso en la redención del legendario monstruo que perdió sus colmillos por sobre-exposición cultural.
Calificación: 8.5
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