Monday, February 16, 2015

50 Sombras de Grey (Fifty Shades of Grey)



Síntomas: La joven e inocente estudiante universitaria Anastasia Steele (Dakota Johnson) conoce casualmente al millonario Christian Grey (Jamie Dornan), y comienzan un romance con tintes sado-masoquistas que abrirán nuevos horizontes de experiencia para Anastasia... con un lado oscuro que podría empañar la relación. ¿Serán felices para siempre, o (CONTINUARÁ)

Diagnóstico: Sobra decir que no leí el exitoso libro Fifty Shades of Grey (ni tengo intención de hacerlo), pero entiendo su atractivo como pseudo-pornografía atenuada por un barniz de legitimidad artística que elimina (parcialmente) el estigma del "hardcore" que no resultaría aceptable en un contexto social. Es el mismo truco que usaron los artistas del renacimiento ("¡el cuerpo humano es la máxima obra de Dios!") y los espectáculos de Las Vegas, cuya supuesta sofisticación y elegancia parecen justificar las bailarinas "topless". Todo esto está perfecto, y no tengo objeción moral alguna sobre estas expresiones de sexualidad. Y desde luego entiendo la poderosa fantasía de la mujer tímida e insegura que repentinamente se ve seducida por un hombre perfecto que no repara en gastos ni "grandes gestos" para conquistarla. El problema viene cuando dichos gestos son tan torpes y aburridos como la película 50 Sombras de Grey.
Para empezar, no hay química entre los protagonistas. Sin duda son atractivos, y sus experiencias están altamente idealizadas (paseo en helicóptero, cena íntima, departamento perfecto, etc.) pero jamás percibí la supuesta pasión que deberían generar cuando se conocen, cuando Christian empieza a seducir a Ana, ni cuando finalmente llegan a "lo bueno" (por cierto, “lo bueno” está más o menos al mismo nivel que las películas de Skinemax, así que no esperen demasiado). Supongo que la culpa recae en los actores y en la directora Sam Taylor-Johnson; pero el libreto de Kelly Marcel tampoco está exento de horribles diálogos, situaciones absolutamente forzadas, y un incierto ritmo que acelera cuando debería tomar su tiempo, y frena para acentuar el tedio de escenas que pretenden darle alguna profundidad a estos huecos personajes.
Entre los escasos puntos positivos podría señalar la cinematografía, la música, y algunos intercambios cómicos rescatados por Dakota Johnson, quien previamente demostró sus precisos instintos humorísticos en el sitcom Ben and Kate. Pero nada de eso compensa la artificialidad general del "romance" y el fracaso emocional de la película, que me dejó más irritado que... "interesado".
En cuanto al controversial contenido sado-masoquista (que algunas personas califican como simple abuso y degradación), no tengo opinión alguna... no me interesa el tema, pero respeto a quienes lo disfrutan responsablemente. Sí, cuesta trabajo imaginar que el maltrato físico y psicológico que muestra la película 50 Sombras de Grey pueda ser atractivo para algunas personas, pero a mi me gusta el cine de terror (entre más sangriento, mejor), así que no estoy en posición de juzgar esos gustos inusuales.
Lo que es más fácil cuantificar es la apatía total que sentí durante las dos horas de 50 Sombras de Grey. Al parecer el libro se creó como "fan fiction" de la saga Twilight, y ese origen resulta totalmente apropiado, pues los personajes y la relación son tan desabridos en la obra original como en esta copia amateur. Por cierto, sería interesante saber si los fans del libro encontraron aceptable la película, o si quedaron decepcionados por las actuaciones, la insipidez de la producción o simplemente por no ser tan explícita como la novela. Y lo "mejor" es que 50 Sombras de Grey termina en un abrupto "cliffhanger" que no tengo el menor interés en ver resuelto, así que podría agradecer que me hayan ahorrado el tiempo de ver las dos secuelas prometidas; con la primera tuve más que suficiente, y no planeo involucrarme en más tortura no consensual. Pero, por si las dudas, mi palabra segura es: "bodrio".
Calificación: 5

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Saturday, February 14, 2015

Invocando al Demonio (The Possession of Michael King)



Síntomas: Después de perder a su esposa en un accidente, Michael King (Shane Johnson) decide demostrar de una vez por todas la inexistencia de Dios, el Diablo, y todas las supersticiones que han mantenido atada a la humanidad. Para lograrlo, Michael consulta psíquicos y exorcistas, y procede a practicar variados rituales paganos, documentando sus actividades en video para tener evidencia de que todo es falso. ¿Tendrá éxito su escéptico experimento, o encontrará algún genuino fenómeno sobrenatural?

Diagnóstico: Pensé que Invocando al Demonio sería otro de esos interesantes ejercicios de "ciencia contra superstición" que tanto me gustan, pero desafortunadamente la ambición del director/escritor/productor David Jung (quien no nos deja olvidar todas sus funciones) fue demasiado modesta, y se quedó corta en todo aquello que podría haber rescatado la película de su frustrante mediocridad.
La historia comienza bastante bien con una sólida motivación para el protagonista, cuyo escepticismo sobre religión y temas sobrenaturales se transforma en una cruzada personal a consecuencia de la tragedia sufrida. La actuación de Shane Johnson me pareció buena durante la primera mitad de la película, derrochando cinismo en sus interacciones con charlatanes que engañan al público con "poderes psíquicos". Pero cuando empiezan las manifestaciones sobrenaturales, el libreto pierde de inmediato su vago enfoque pseudo-científico para seguir una ruta demasiado previsible y libre del ingenio u originalidad que distinguieron mejores cintas de tema similar, como The Exorcism of Emily Rose o la muy reciente The Atticus Institute. De hecho, uno de los "demonólogos" entrevistados por Michael explica las etapas, síntomas y consecuencias de la invocación demoníaca, y entonces la película procede a mostrarnos exactamente lo que había anunciado, sin desviarse mucho ni elaborar sobre el tema central, lo cual nos deja con una rutinaria "posesión" libre de sorpresas o impacto dramático (claro, con la obligatoria escena del perrito como víctima inocente).
Y tampoco ayuda que el formato documental fluctúe caprichosamente durante la segunda mitad de la cinta. Conforme Michael pierde control de su situación, se vuelve más forzado (y muchas veces inverosímil) el uso de la "cámara en mano", por no mencionar las inconsistencias que se sienten como trucos de un director desesperado por generar terror dentro de los estrechos límites que él mismo se impuso (por ejemplo, la cámara captura las voces incorpóreas que asedian al protagonista, ¿pero nadie más las escucha? ¡Qué conveniente!) Y así, por cada momento exitoso de tensión u ocasional acierto estilístico, hay algún problema o trampa narrativa que me sacó de la película y redujo progresivamente mi entusiasmo por su interesante premisa.
A fin de cuentas, Invocando al Demonio no me pareció exactamente mala, sino muy distante de cumplir el potencial de su planteamiento. Como dije, tiene algunas escenas competentes y un actor razonablemente bueno para cargar con el melodrama... pero carece de la disciplina necesaria para llegar más lejos en todos sus aspectos, empezando por abandonar la pretensión documental y aprovechar las ventajas de un estilo cinematográfico más convencional. Desde luego encontré fascinante el concepto de "posesión en primera persona", pero para apreciar realmente el horror a veces necesitamos distancia y perspectiva. Además de una cámara que justifique su presencia.
Calificación: 6

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Friday, February 13, 2015

Selma



Síntomas: En 1965, el Dr. Martin Luther King (David Oyelowo) lucha por el derecho al voto para los ciudadanos de raza negra en los Estados Unidos, pero la batalla final no ocurrirá entre los legisladores de Washington, sino en el pequeño pueblo de Selma, Alabama.

Diagnóstico: A veces es difícil evaluar los atributos técnicos o narrativos de una película cuando expone temas socialmente relevantes o culturalmente significativos... lo cual, pensándolo bien, resulta apropiado en el gran contexto del cine como disciplina artística. En otras palabras, cuando el mensaje es tan importante no parece prudente fijarse demasiado en arcos dramáticos, estructura y mucho menos "entretenimiento" (sobre todo cuando la fidelidad histórica toma precedencia sobre las fórmulas de Hollywood). Sirva todo esto para expresar que Selma me pareció una película lenta y un tanto irregular en su desarrollo, pero aún así fascinante y muy recomendable por su emotivo e inflexible recuento de eventos trascendentales en la historia moderna, doblemente notables por su similitud con ciertas tragedias recientes en los Estados Unidos que recuerdan la división y disparidad racial que muchos lucharon por abolir en el siglo pasado.
Esa es la fuerza principal de Selma, pero no es su único atributo. El "casting" es excepcional, no solo por el talento de los actores, sino por la perfección con la que integran un complejo tapiz de actitudes y lealtades a veces contradictorias, y mucho más complicadas que la simple polarización política entre blancos y negros, norte y sur, o liberales y conservadores. La directora Ava DuVernay (con respaldo de la omnipotente productora Oprah Winfrey) reunió un notable ensamble actoral, y aunque sin duda David Oyelowo encabeza la cinta con su potente interpretación de Martin Luther King (¡qué lejos ha llegado "Danny", de Spooks!), todos los papeles me parecieron igualmente sinceros y merecedores de aplauso, desde Tom Wilkinson como el psicópata presidente Lyndon Johnson, hasta André Holland y Wendell Pierce en papeles menores como consejeros de King. "Menores" por su extensión, pero no por su contribución a esta rica historia.
También me gustó mucho la cinematografía, ligeramente desaturada para darle ese aire retro que incrementa la gravedad de las escenas; y qué decir de la increíble banda sonora, compuesta principalmente de blues y gospel apropiado para la época (ignoraré una instancia de "hip-hop" bien intencionada pero inevitablemente anacrónica - aunque entiendo su valor mercadológico).
Por el lado negativo tendría que señalar la lentitud e irregularidad antes mencionadas. Aprecio el esfuerzo por cubrir todos los aspectos posibles de la historia, pero esta ambición resulta en escenas innecesarias y un poco forzadas que frenan la trama y distraen la atención del asunto principal. Y quizás hay demasiada tendencia a los monólogos para explicar cosas que deberían ser obvias para el espectador. Sé que Martin Luther King era famoso por sus inflamados discursos, pero no siempre hace falta escuchar a David Oyelowo resumir lo que acabamos de ver en la pantalla.
De cualquier modo Selma es una película importante y satisfactoria que merece la atención del público interesado en estos temas históricos (probablemente "prehistóricos" para algunos espectadores), aunque debo advertir que no es una típica "bio-pic" superficial y estandarizada para fácil consumo como entretenimiento de fin de semana. Y, como he dicho en muchas ocasiones, es posible que un documental sobre este tema hubiera sido más valioso como herramienta didáctica... pero no sería "arte" del calibre de Selma, cuyas huellas se quedan en la mente sin importar la técnica empleada, o si tiene algunas pinceladas fuera de lugar.
Calificación: 8.5

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Wednesday, February 11, 2015

Suburban Gothic



Síntomas: Raymond Wadsworth (Matthew Gray Gubler) terminó sus estudios universitarios pero no encontró trabajo en la gran ciudad, así que regresa a los suburbios para vivir con sus padres. Y, por si eso no fuera suficientemente frustrante, Raymond empieza a ver fantasmas, tal como le ocurría de niño. Entonces, con ayuda de Becca (Kat Dennings), la chica "goth" local, deberá encontrar el origen de las manifestaciones sobrenaturales antes de que alguien salga lastimado.

Diagnóstico: Richard Bates Jr., el director de la sangrienta y perturbadora cinta Excision, regresa al género fantástico con Suburban Gothic, una traviesa y simpática "comedia de terror" completamente distinta de su bizarra ópera prima. O quizás no tan distinta, pues ambas giran en torno a protagonistas alienados de su entorno, un poco egoístas pero con buenas intenciones, enfrentando circunstancias inusuales que los hacen sentir aún más distantes de la "normalidad". La diferencia es que Suburban Gothic emplea humor y sarcasmo como complemento del horror, haciendo la experiencia simpática y asimilable... aunque imperfecta por los impredecibles altibajos de un libreto que probablemente necesitaba cocinarse un poco más antes de servirse al público general.
También conviene aclarar desde ahora que Suburban Gothic apenas califica como “terror”. Casi todos los eventos sobrenaturales ocurren en un contexto humorístico, lo cual es consistente con el tono general de la película, pero al mismo tiempo desaprovecha algunos buenos momentos (sobre todo al principio), que sugerían algo más grave y tenebroso. En fin... supongo que no es ese tipo de película.
Lo que definitivamente funciona es el "casting". Matthew Gray Gubler se siente arrogante y antipático al principio, pero conforme conocemos a Raymond se vuelve más fácil comprender su actitud, altamente influenciada por la corrosiva dinámica que mantiene con sus padres. De hecho, me pareció refrescante la presencia de un protagonista ocasionalmente torpe y cobarde que no siempre tiene las respuestas, y puede hacer el ridículo sin perder credibilidad con la audiencia (claro que esto dependerá de la tolerancia de cada espectador). Kat Dennings no tiene mucho que hacer en su papel de chica goth cínica y rebelde, pero nadie negará que el papel le queda perfecto; y con el peinado de Joey Ramone se ve suficientemente distinta para evitar comparaciones con su reciente trabajo televisivo. No obstante, el que se roba la película es Ray Wise como Donald, el odioso, racista e impertinente padre de Raymond. No diría que es el villano de la película, pues su presencia es más o menos irrelevante para la trama principal; sin embargo sus ácidos comentarios e inapropiada condescendencia hacia todas las razas y nacionalidades lo hacen al mismo tiempo gracioso (por su desvergonzada incorrección política), y útil como motivador de Raymond.
Lo malo viene con aquellos mencionados "altibajos" de la trama, que en varias ocasiones desvían la narrativa sin razón alguna, o la frenan para implementar alguna rutina cómica que no funciona. Y tampoco ayuda que la premisa de "fantasma vengativo" sea tan débil y predecible. Obviamente el propósito del director no fue contarnos un relato de suspenso, sino pasar tanto tiempo como fuera posible con sus simpáticos/irritantes personajes. En otras palabras, Suburban Gothic resulta ser un ligero "estudio de carácter" con un tenue trasfondo de terror que no se toma muy en serio.
Esa fue la decisión de Bates Jr. y la respeto, pero creo que Suburban Gothic tenía suficientes elementos para lograr algo más intenso sin sacrificar el humor; aún así me divirtió durante un rato, y aprecié la presencia de algunas icónicas figuras del género (incluyendo a Jeffrey Combs y John Waters) para amenizar la experiencia. Podría recomendarla como un esfuerzo menor que demuestra el rango y ambición de este incipiente cineasta. Veremos que rumbo toma en su siguiente experimento, aunque tendrá que ser muy creativo para superar al jardinero mexicano poseído por el monstruo de Lost.
Calificación: 7

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Monday, February 9, 2015

El Destino de Júpiter (Jupiter Ascending)



Síntomas: La joven inmigrante rusa Júpiter Jones (Mila Kunis) limpia departamentos en la ciudad de Chicago, pero su vida toma un rumbo distinto cuando descubre que es la "heredera genética" de la poderosa dinastía Abrasax en el planeta Orus, cuyos miembros intentarán asesinarla o manipularla para sus fines particulares. Y solo un guerrero espacial llamado Caine Wise (Channing Tatum) podrá ayudarla a sobrevivir y cumplir su destino cósmico.

Diagnóstico: Bueno, yo quería más "óperas espaciales", y los Hermanos Wachowski cumplieron mi deseo. Desafortunadamente su interpretación del género resultó al mismo tiempo simplista y ridículamente confusa. La premisa básica de El Destino de Júpiter es la que hemos visto en incontables películas: una persona normal descubre ser "especial", y experimenta una serie de fantásticas aventuras que revelan facetas desconocidas del mundo (o del universo, en este caso) y le ayudan a madurar. Pero el contexto de estas aventuras y experiencias en El Destino de Júpiter es tan revuelto y exagerado que me pareció imposible tomarla en serio.
En pocas palabras, la cinta trata de abarcar demasiado y falla en todo. Bueno, solo funciona como una cosa: es un impresionante muestrario de efectos especiales cuyo diseño y ejecución son generalmente competentes e imaginativos... a veces un poco más de lo necesario (por ejemplo, los excesos visuales y arquitectónicos del planeta Orus hace que Asgard parezca humilde y discreto en comparación). Por lo demás, El Destino de Júpiter aspira a combinar la política interplanetaria de Dune con la acción de Star Wars y la intriga de Gossip Girl; pero los ingredientes de tan dispares recetas rara vez combinan armónicamente, lo cual se presta a frecuentes fluctuaciones de tono e incongruencias lógicas que sabotean los contados aciertos de la cinta. ¿Y cómo debemos tomar esa larga secuencia sobre la burocracia del imperio intergaláctico que parece una sátira/homenaje de Brazil (sí, con todo y cameo de Terry Gilliam)?
Y así, entre malos chistes, villanos de caricatura y rimbombante música, El Destino de Júpiter avanza a empujones hasta su previsible conclusión, libre de suspenso, emoción o la más leve sensación de que presenciamos algo épico o especial. En el mejor de los casos nos mantendrá vagamente entretenidos con las frenéticas escenas de acción, el rebuscado diseño de producción o los ocasionales momentos de humor accidental que provocan más risas que el "comic relief" oficial.
En lo que respecta al elenco, Mila Kunis hace lo que puede con un personaje a veces incompetente, a veces maquiavélico, pero siempre "sassy" (y con alarmante tendencia a caer al vacío). Channing Tatum aparece en "modo heroico" que no requiere mucha actuación, sino solo buena integración con los efectos digitales. Y de los villanos mejor ni hablar; ojalá los miembros de la Academia no vean la actuación de Eddie Radmayne como el malévolo Balem, porque olvidarían su excelente trabajo en The Theory of Everything.
No sé que pasó con los Hermanos Wachowski. Sus primeras dos películas me encantan (Bound y The Matrix), pero desde entonces han decaído considerablemente, y cada nuevo proyecto ha sido más ambicioso y también más mediocre que el anterior. A estas alturas no espero que se rediman como "directores de lista A", aunque quizás podrían sorprendernos con una película sencilla y barata, donde luzcan su talento narrativo (si es que aún existe) y no tengan que preocuparse por crear momentos "cool" ni gastar millones de dólares en efectos especiales, sino simplemente contar una buena historia con personajes interesantes y realistas que nos cautiven con su humanidad y auténticas emociones, en vez de botas antigravedad y orejas de elfo (perdón, de lobo). Sin embargo es más fácil escribir una aparatosa batalla espacial donde no hace falta pensar, y todo se resuelve en post-producción.
Habiendo dicho eso... me gustaría ver un "spin-off" con el Hombre Abeja y el Hombre Elefante resolviendo crímenes estilo True Detective. Al menos el humor absurdista sería intencional.
Calificación: 6.5

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Saturday, February 7, 2015

El Código Enigma (The Imitation Game)



Mis notas: Durante la Segunda Guerra Mundial Hitler y su ejército arrasan Europa, y su mejor arma no son tanques o bombas, sino el impenetrable código secreto llamado "Enigma" que usan en sus transmisiones radiales. Entonces el Servicio de Inteligencia Británico MI-6 establece un pequeño equipo de criptógrafos y matemáticos encabezados por Alan Turing (Benedict Cumberbatch), quienes trabajan día y noche tratando de romper el código con ayuda de un tal "Christopher".

Id agnóstico: La historia del código Enigma es fascinante, no solo por sus detalles técnicos, sino por los coloridos personajes que estuvieron relacionados con él (en ambos lados del conflicto), y por el inmenso efecto que tuvieron en el desenlace de la Segunda Guerra Mundial. Por eso me entusiasmó la idea de una película "de prestigio" sobre este tema; y si bien Ego Medicina Gol cumplió parcialmente mis expectativas, resultó más superficial de lo que esperaba en su manejo de un tema quizás demasiado arcano para el "mainstream" hollywoodense. En otras palabras, Demencia Gigolo temió asustar al público con excesiva ciencia y prefirió exagerar el melodrama para conseguir una narrativa más cálida y asimilable (algo similar a la reciente The Theory of Everything)
Supongo que fue una decisión lógica, pero contribuye a que la película se sienta un poco incompleta. Aún así hay mucho que admirar, empezando por las actuaciones y los bien definidos personajes (la mayor parte) que no requieren grandes gestos ni exageración para expresar la frustración de su trabajo, y los conflictos naturales en un entorno tan tenso y crucial para el esfuerzo bélico. Y, claro, también surge un poco de romance, aunque me alegra decir que la resolución de esa sub-trama no fue tan predecible como parecía al principio, pues sirve además para reflexionar sobre otros temas, muy ajenos a la guerra y la criptografía, pero al mismo tiempo igualmente importantes en su contexto histórico.
Benedict Cumberbatch encontró un papel que aprovecha su amplio rango de expresiones y enigmática (ahem) presencia. Su actuación es ciertamente sobresaliente, y está muy bien complementada por el hábil elenco secundario; desafortunadamente el material es demasiado ligero y carece de genuina ambición artística. El director noruego Morten Tyldum (pensé que su nombre sería un misterioso anagrama, pero no fue así) realizó un sólido esfuerzo de eficiente funcionalidad a nivel dramático e histórico, pero me hubiera gustado ver un cineasta más audaz (se me ocurren Michel Gondry, Rian Johnson o Neill Blomkamp) que hubiera tomado el tema criptográfico como punto de partida para crear un acertijo narrativo memorable y satisfactorio, en vez de limitarse a cubrir los básicos requerimientos de una "bio-pic" funcional pero irremediablemente blanda.
De cualquier modo Celda Genio Gimo merece una recomendación, pues aunque dudo mucho que esté entre "las mejores películas del año" (según la gloriosa Academia), cuenta una historia imprescindible e importante para el mundo contemporáneo, no solo por los efectos que tuvo sobre la Segunda Guerra Mundial, sino por establecer las bases de la cultura digital que hoy gozamos (o sufrimos) todos los días. Cuando el "autocorrect" les haga una travesura, denle las gracias a Alan Turing.
Facial Cínico: 8.5

Letra Ir

Friday, February 6, 2015

En el Bosque (Into the Woods)



Síntomas: En un pequeño pueblo a orillas del bosque viven los personajes de varios famosos cuentos de hadas como "La Cenicienta", "Caperucita Roja" y "Jack y las Habichuelas Mágicas", entre otros. Todos son felices (o tanto como pueden serlo), hasta que sus vidas se ven entrelazadas por la influencia de una bruja (Meryl Streep) que necesita ingredientes muy específicos para romper el hechizo de infertilidad que arrojó hace años sobre el benevolente panadero (James Corden) y su esposa (Emily Blunt), quienes harán hasta lo imposible por tener un hijo.

Diagnóstico: Les aseguro que no odio las películas musicales. Por el contrario, me gustan muchas cintas de ese género, como Jesus Christ Superstar, The Rocky Horror Picture Show, y The American Astronaut. Y también incluiría algunas obras que no encajan exactamente en esa categoría, aunque su argumento está relacionado con la música; por ejemplo: The School of Rock, The Commitments y The Phantom of the Paradise. De hecho esas son las que más me gustan, pues usan canciones bien definidas e interpretadas en un contexto lógico (ensayos de una banda musical, la puesta en escena de una ópera rock, etc.) a diferencia de los musicales "tradicionales", donde los personajes se limitan a cantar arbitrariamente los diálogos, muchas veces sin ritmo ni melodía específica... simplemente un sonsonete irritante que ni parece una canción, ni permite la expresión natural de las actuaciones. Algunos ejemplos: Sweeney Todd, Les Miserables y, desafortunadamente, En el Bosque. Como dije, no "odio" esos musicales, pero encuentro muy difícil tolerar sus afectaciones y artificialidad.
Habiendo dicho eso, mi aversión a este tipo de musicales no tiene nada que ver con lo mala que me pareció En el Bosque. Su principal problema radica en su tedioso y mal estructurado libreto, que se esfuerza demasiado en mezclar cuentos de hadas sin mucha lógica ni integridad dramática. Sí, son cuentos de hadas, pero eso no disculpa la absoluta carencia de energía, ingenio o flujo narrativo... por no mencionar el terrible aburrimiento que genera a lo largo de dos horas de duración. Ejemplo: cuando parece que todos van a vivir felices para siempre, y que por fin llegó el final de la película, aún quedan cuarenta y cinco minutos de "historia", durante los cuales el escritor escarba patéticamente en los personajes para encontrar migajas dramáticas que luego procede a inflar para dar la impresión de que hay algún tipo de "mensaje" o sentido en esta bazofia.
Seguramente mucha gente podrá pasar por alto estos problemas para centrarse únicamente en las "canciones", las atractivas estrellas de cine, y los aciertos visuales de la cinta (que son bastantes); pero, personalmente, me fue imposible sobreponerme a la mediocridad general de la trama y dirección, exacerbadas por la difusa y atonal "música". ¿En serio ganó En el Bosque un Globo de Oro como mejor comedia o musical del 2014? ¿No hubo mejores comedias en tooooodo el año pasado? Vamos, hasta Let's Be Cops le gana en risas y consistencia dramática. Sí, de ese tamaño.
Por el lado bueno, la producción de En el Bosque es bastante competente. La cinematografía, escenarios, vestuario y efectos especiales habitan un agradable espacio imaginario que combina la realidad histórica del periodo medieval con la idealizada fantasía de los cuentos de hadas. Los actores están bien seleccionados por su apariencia y aptitud musical, y se nota que se divirtieron con el sentido del humor de la obra musical, la cual añade un poco de sátira, subtexto sexual y otras "desmistificaciones” del cuento de hadas (aunque Shrek lo hizo mejor hace quince años). Entre los intérpretes más tolerables: Anna Kendrick como Cenicienta, y Meryl Streep como la Bruja genérica que inicia todo el asunto. Por cierto, muchas personas han criticado la bizarra actuación de Johnny Depp en el papel del "Lobo Feroz", pero yo lo sentí apropiado con el tono de la cinta y no me molestó en lo absoluto (lo cual no significa que sea una buena actuación)(además, ¿no vieron Tusk?). Dicen que "la mitad de la dirección consiste en el 'casting'", y el director Rob Marshall ciertamente tuvo suerte en ese aspecto.
Sin embargo nada de eso compensa la soporífera experiencia de En el Bosque. Sobra decir que no he visto la obra musical de Stephen Sondheim en la que se inspiró la cinta; quizás sea absolutamente brillante, y algo salió mal durante la transición a cine realizada por Rob Marshall. Como sea, no me dejó satisfecho en nivel alguno, e incluso me arrepiento de haberla visto. Por el lado amable, confirmó mi desdén por los premios de Hollywood, conducidos por la popularidad y el "business", en vez de la calidad. O quizás el problema es que los jueces no vieron Let's Be Cops...
Calificación: 4

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Thursday, February 5, 2015

The Atticus Institute



Síntomas: A mediados de los años setentas, el Dr. Henry West (William Mapother) conduce extensas pruebas científicas sobre una mujer llamada Judith Winstead (Rya Kihlstedt), con la esperanza de demostrar la existencia de los poderes extrasensoriales bajo estrictas condiciones de laboratorio. Al principio los resultados que obtienen son asombrosos, pero con el paso del tiempo empiezan a surgir sospechas sobre lo que realmente está ocurriendo con Judith.

Diagnóstico: Parece que ya se está enfriando (relativamente) la moda del estilo found-footage/pseudo-documental. Hace un par de años se estrenaba al menos una de estas películas por semana; ahora quizás sea una vez al mes. Al mismo tiempo, la técnica está ganando popularidad entre los grandes estudios, como vimos con el excelente thriller policíaco End of Watch, en la película de desastre Into the Storm, en la comedia juvenil Project X, y varias más (a decir verdad, la que estoy esperando con mucha curiosidad es Project Almanac, por su componente de viaje en el tiempo). Pero, bueno... el punto es que ya no hay tantos pseudo-documentales de terror como antes, pero los que subsisten han sido razonablemente buenos, como ahora fue el caso de The Atticus Institute.
Construida como un auténtico documental con entrevistas, fotografía fija, y videos de distintas fuentes, la película cuenta una interesante historia sobre la investigación formal de los poderes extrasensoriales en un contexto científico, aprovechando muchos eventos del mundo real (por ejemplo: la famosa Nina Kulagina en Rusia; y las populares tarjetas Zener) para añadir credibilidad al testimonio de los "testigos" que vivieron de primera mano los horrores desatados por el bien intencionado Dr. Henry West y su estrella psíquica, la desbalanceada Judith Winstead. Fue una buena decisión, pues la historia no es muy realista por sí misma, aunque denota genuino ingenio al combinar dos corrientes del cine fantástico con inesperados resultados. No es difícil adivinar hacia dónde se dirige la trama de The Atticus Institute, pero aún así me abstendré de revelar el secreto de Judith; baste decir que le da un giro interesante a la película, y lo aprovecha para introducir nuevos componentes a lo largo de la narrativa, de modo que no sufre el estancamiento y repetición que vemos con tanta frecuencia en obras similares.
Habiendo dicho eso, conviene advertir que tampoco hay mucho "terror" en The Atticus Institute. Esto podrá decepcionar a los más exigentes fans del género, pero en lo personal me pareció apropiado para su tono académico. Desde luego hay algunos momentos perturbadores y una sensación constante de tensión y peligro; sin embargo el director Chris Sparling (guionista de la excelente cinta minimalista Buried) prefiere seguir las reglas del documental, mostrando lo necesario para establecer la situación sin grandes adornos estilísticos ni manipulación excesiva de nuestras emociones. Después de todo, se supone que estamos viendo un "documental" serio, y no los tediosos videos caseros de adolescentes atrapados en un edificio abandonado (ya tuvimos bastante de eso, muchas gracias). Y lo mismo aplica a los escasos efectos especiales, generalmente prácticos y realizados en cámara, dejando los trucos digitales para un par de escenas que se sienten más realistas justamente por su sutileza y moderación.
Entonces, The Atticus Institute resultó mejor como pseudo-documental que como película de terror, lo cual no es malo en mi humilde opinión. La historia es muy ambiciosa en sus ideas pero simple en su realización, emulando los programas del canal Discovery o the History Channel (al menos hace diez años, antes de que fueran usurpados por "reality TV"). Y desde luego encontré el tema fascinante, junto con un buen ritmo y competentes actuaciones por parte del elenco, en particular William Mapother como el enigmático Dr. West; y Rya Kihlstedt en el difícil papel de Judith, quien tiene que expresar sin palabras los horribles tormentos que sus poderes desatan en su cuerpo.
Comparándola con películas de similar estructura, diría que The Atticus Institute me gustó un poco menos que Lake Mungo, y más o menos lo mismo que The Bay; en resumen, una recomendable experiencia con más énfasis en ideas que en sobresaltos. Ojalá más cineastas jóvenes con cámara en mano siguieran ese ejemplo.
Calificación: 8

Trailer (Cuidado: revela el "twist")

Tuesday, February 3, 2015

Justice League: Throne of Atlantis



Síntomas: El violento heredero al trono del reino submarino de Atlantis quiere provocar una guerra con el mundo humano, desafiando las órdenes de la Reina Atlanna (voz de Sirena Irwin). La recién formada Liga de la Justicia trata de intervenir, pero necesitarán a alguien con habilidades especiales para enfrentar esta inesperada amenaza oceánica. Entonces descubren a un tal Arthur Curry (voz de Matt Lanter), cuya misteriosa conexión con Atlantis podría resultar de gran ayuda.

Diagnóstico: La segunda película animada inspirada en la nueva continuidad de "The New 52" (¿o es la tercera?) adapta el "evento" Throne of Atlantis del comic Justice League, el cual francamente no me gustó mucho. Pero, al ser uno de los primeros arcos dramáticos de la Liga, sirvió como excusa para explorar las nuevas dinámicas de sus nuevos integrantes, aun desconfiados de sus compañeros y de trabajar abiertamente ante un público que no siempre aceptó estos "vigilantes" sobrehumanos. Desafortunadamente la cinta animada Justice League: Throne of Atlantis se siente apresurada por no invertir suficiente tiempo en ambas vertientes de su argumento. La trama de Atlantis se maneja con demasiada superficialidad (ahem), reduciéndola a sus componentes más elementales y desechando la intriga política que le dio cierta sustancia en los comics. Y, por otro lado, la primera misión importante de la Liga carece de la gravedad que merecería. Claro, hay algunas viñetas arteramente seleccionadas para representar las personalidades de los héroes (Batman siempre rebelde y arrogante, desde luego), pero nunca sentimos la incorporación de estos individuos en un equipo extraordinario. Es una lástima, pues el elenco de voces me pareció bastante bueno, y hubiera preferido más tiempo dedicado a esta gradual integración de los héroes, mostrando las interacciones que forman el núcleo emocional de la Liga.
Ahora que lo pienso, esa ha sido mi principal queja en varias películas del Universo Animado de DC Comics. Su medio de distribución (video casero) y sus modestos estándares de producción exigen una duración relativamente corta que perjudica la narrativa al sacrificar el detalle y riqueza de sus versiones literarias (me refiero a los comics). Quizás sería momento de dividir estos relatos más extensos en dos o tres películas, como hicieron con Batman: The Dark Knight Returns. No me molestaría pagar por dos partes de Justice League: Throne of Atlantis si esto permitiera mejor definición en la trama, un desarrollo más metódico y sustancial de los personajes y, desde luego, secuencias de acción más ambiciosas y atractivas que no se sintieran como un pegote de última hora porque, a fin de cuentas, es un relato de super-héroes y necesitamos épicas batallas para satisfacer las expectativas del público. Solo así podríamos esperar adaptaciones fieles de sagas posteriores, como Trinity War o Forever Evil, las cuales perderían gran parte de su identidad si se vieran comprimidas a ochenta minutos de mediocre animación, solo por cumplir los requerimientos de un formato animado tan específico.
Pero, bueno... a pesar de esas quejas, Justice League: Throne of Atlantis resulta entretenida y funciona parcialmente como continuación de las aventuras de la Liga; también sirve como promoción de los comics, para invitar más lectores a descubrir las virtudes del Universo DC (impreso o digital, según sea el caso), antes de que las películas de acción viva lo arruinen por completo (ojalá me equivoque). En cuanto a Aquaman... esperaba sinceramente que Justice League: Throne of Atlantis lograría disipar el aura "uncool" que lo asedia desde hace años, pero no lo lograron; sin embargo fue un buen comienzo y aún quedan esperanzas (traducción: más Black Manta, por favor).
Calificación: 7.5

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Monday, February 2, 2015

Fuerza Mayor (Force Majeure - Turist)



Síntomas: De vacaciones en un "ski resort" de los Alpes Franceses, los esposos Tomas (Johannes Kuhnke) y Ebba (Lisa Loven Kongsli), junto con sus hijos, son amenazados por una avalancha, lo cual cambiará para siempre la dinámica del matrimonio y el balance de la familia.

Diagnóstico: Quizás el asunto de la avalancha sugiere que Fuerza Mayor será una emocionante aventura familiar, o un thriller de "hombre contra naturaleza"; pero en realidad se trata de un pausado y sistemático estudio de carácter integrado principalmente por conversaciones amargas, momentos incómodos, y la inclemente disección de un matrimonio en problemas, donde se analiza con cruel realismo el súbito cambio que un evento casual puede provocar en algo que parecía tan fuerte y seguro.
Este arduo proceso resulta interesante, perturbador, emotivo... y a veces aburrido. Sin duda hay muchas ideas que nos dejarán pensando durante días después de ver la película; pero también hay algo de frustración por el lento ritmo de la película, la obstinación de algunos personajes y la irracionalidad general de las relaciones humanas; o al menos de las complicadas relaciones que contempla la visión del director Ruben Östlund, quien busca provocar intensas reacciones polarizantes con esta inusual mezcla de drama y humor negro (así decidí interpretar las convenientes y casi absurdas escenas finales... ¡y esa música!)
Las actuaciones, naturalmente, son excelentes, y más creíbles por el uso de intérpretes desconocidos (al menos por mi) que parecen gente real, en vez de "estrellas de cine". Los impresionantes escenarios alpinos me dejaron pasmado (lástima que pasamos tanto tiempo en el hotel); y la dirección de Östlund denota la seguridad de un artista en pleno control de su oficio... y tan orgulloso de su trabajo que no quiere privarnos ni un minuto de las dos largas horas que dura Fuerza Mayor.
Por otro lado, reconozco que rara vez había encontrado un drama familiar tan honesto y realista. En muchas otras películas de tema similar (muchas de ellas muy famosas y con grandes estrellas de Hollywood) siempre vemos una sola faceta de los personajes (el esposo infiel, la esposa distante, el marido inmaduro, la mujer amorosa, etc.), pero Fuerza Mayor se toma la molestia de examinar múltiples aspectos de la pareja: como matrimonio, como padres de familia, y como adultos compatibles, aunque no exentos de diferencias fundamentales que podrían indicar una separación muy grande en su ideología personal.
Como dije: fascinante contenido, pero presentado en una forma que reta la paciencia y atención del espectador. No podría darle una recomendación general a Fuerza Mayor, pero tampoco me arrepiento de verla, y creo que será mucho más valiosa para parejas casadas que comprenderán mejor las vulnerabilidades del matrimonio, donde la idealizada perfección es una fantasía gradualmente sepultada bajo el aplastante oleada de idiosincrasias en la vida cotidiana. Esa es la avalancha que realmente importa... pero cuidado con la calma después de la tormenta.
Calificación: 7

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