Saturday, December 13, 2014

Mapa a las Estrellas (Maps to the Stars)



Síntomas: Agatha (Mia Wasikowska), una emprendedora joven con severas cicatrices físicas y emocionales, llega a la ciudad de Los Ángeles y casi por accidente se convierte en la asistente personal de Havana Segrand (Julianne Moore), una famosa actriz en el ocaso de la fama, pero deseosa de revivir su carrera con el remake de una película que filmó su madre décadas atrás. Y así Agatha empieza a conocer el mundo real detrás de Hollywood, donde todo es al mismo tiempo más y menos de lo que parece.

Diagnóstico: Se han producido muchas películas sobre las interioridades de Hollywood y la industria cinematográfica, algunas de ellas muy graciosas (State and Main, The Big Picture), otras trágicas (Sunset Blvd., Somewhere), y otras muy extrañas (Mulholland Dr., Inland Empire), donde los extremos y contradicciones de la "gente de cine" se expresaron en un estilo onírico o surrealista, pues solo en ese contexto puede asimilarse la bizarra pseudo realidad de Hollywood. La película Mapa a las Estrellas combina todos esos estilos, resultando en una experiencia perturbadora, cruda y graciosa... y probablemente demasiado cercana a la realidad.
David Cronenberg es uno de mis directores favoritos, aunque no niego que me decepcionó su alejamiento del cine de terror, donde tuvo gran éxito al inicio de su carrera. Sin embargo, su reciente filmografía "seria" conserva el característico análisis de individuos profundamente envueltos en micro-universos de drama y disfunción, donde con frecuencia no hay malos ni buenos, sino solo variables grados de manía u obsesión, ya sean los insulares mafiosos de Eastern Promises o el reprimido Carl Jung en A Dangerous Method. Combinando y expandiendo esos temas, Cronenberg visita Hollywood en Mapa a las Estrellas con su habitual agudeza, no para seducirnos con relatos de sexo y drogas (aunque ciertamente están presentes en la película), sino para explorar con impersonal precisión las neurosis e inseguridades de los individuos infectados por la fama y engañados por sus descomunales egos. En otras palabras, Cronenberg volteó la cámara y descubrió que los monstruos de carne y hueso son más interesantes que los de látex (debatible, pero entiendo su punto de vista).
El material se presta para el más sórdido drama, y quien prefiera ver así Mapa a las Estrellas sin duda saldrá satisfactoriamente escandalizado. También hay amplia oportunidad para la sátira, que Cronenberg aprovecha para añadir humor tan cínico que bordea en la agresión. Sin embargo lo que distingue el sobresaliente libreto de Bruce Wagner (casualmente escritor de Nightmare on Elm Street 3: Dream Warriors) es la compasión que muestra por los atormentados personajes. Sí, quizás son monstruos, pero no necesariamente por voluntad propia, sino por el ambiente tóxico donde deben sobrevivir, y por la constante alucinación consensual de talento imaginario e impunidad que fomenta la industria en aras del dinero, los "ratings", o el simple poder. Esas son drogas realmente poderosas, a diferencia de los efímeros químicos que solo evaden la realidad durante un momento.
Para no extenderme más diré que el elenco es universalmente fantástico, así como la cinematografía y la taciturna música de Howard Shore. Mi única objeción es la sub-trama del chofer de limusina interpretado por Robert Pattinson, que no añade mucho a la historia (aunque se convierte en un importante catalizador al final). Y no lo digo porque me desagrade el actor; de hecho creo que realizó un buen trabajo, y el problema no fue él, sino la superficialidad del personaje.
En resumen, Mapa a las Estrellas combina el morbo de un periódico tabloide con la sobria objetividad de un tratado psicológico, y creo que se convirtió en mi película favorita de David Cronenberg... al menos de su etapa "seria" (aunque es fácil comprender que su lento ritmo y desagradable atmósfera podría repeler a muchos espectadores). Y además es la primera película que filma en los Estados Unidos. Se nota que tenía un poco de rencor guardado, a la par de sincero afecto/horror por la industria que le da de comer. Perfecta psicosis y perfecto Cronenberg, con o sin monstruos de látex.
Calificación: 9 (un punto menos por la escena del perro)

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Friday, December 12, 2014

El Hobbit 3: La Batalla de los Cinco Ejércitos (The Hobbit: The Battle of the Five Armies)



Síntomas: El dragón Smaug (voz de Benedict Cumberbatch) abandonó la fortaleza de la Montaña Solitaria para atacar la Ciudad del Lago, y gracias a eso los enanos encabezados por Thorin Oakenshield (Richard Armitage) asumieron control del reino de Erebor. Sin embargo la noticia se ha extendido, y ahora elfos, humanos y orcos se preparan para luchar contra los enanos por las inmensas riquezas que protegía Smaug.

Diagnóstico: Llegamos finalmente al final de El Hobbit, y aunque La Batalla de los Cinco Ejércitos fue la que más me gustó de la trilogía, me hizo pensar que la adaptación de la novela hubiera funcionado mejor en dos películas, en vez de tres. Me hubiera gustado que introdujeran a Bard (Luke Evans) y la Ciudad del Lago desde la primera película; que el director Peter Jackson no hubiera desperdiciado tanto tiempo en las minas de los goblins; y, francamente, que la cruzada de los enanos fuera más ágil y mejor enfocada en la evolución de Thorin, pues hasta ahora, casi al final, logra ganar el peso dramático que debió tener desde el principio como eje emocional de la historia, en vez de interrumpirse y desviarse en incontables direcciones y momentos que ahora siento inútiles en el marco total de la saga.
Pero, bueno... eso aplica a la trilogía completa. Pasando específicamente a La Batalla de los Cinco Ejércitos, me pareció muy entretenida y satisfactoria, y me sorprendió descubrir que las mejores escenas no son las épicas batallas e imponentes secuencias de acción, sino los momentos íntimos de melancolía, esperanza, redención y sobre todo el conflicto interno de los personajes. Por fin se aprovechó el talento de los actores escondidos bajo el denso maquillaje de enanos, elfos y hobbits, empezando por Richard Armitage como Thorin Oakenshield, cuya obsesión por el reino de Erebor (y con las toneladas de oro y joyas que guarda) lo convierte en una trágica figura que evoca los temas recurrentes de El Señor de los Anillos, como la caída de Sméagol/Gollum, y la constante tentación que acompañará a Bilbo Baggins durante el resto de su vida. Hablando de lo cual, Martin Freeman entrega una perfecta interpretación que toma en cuenta las virtudes y ocasional malicia de Bilbo, complementando el maravilloso trabajo que realizó Ian Holm en la previa trilogía. Lee Pace añade profundidad y conciencia al arrogante Rey Thranduil de los elfos (segundo acierto de Pace este año, tras su memorable Ronan en Guardians of the Galaxy). Y aunque en la previa película no tragué del todo el romance entre Kili y Tauriel, Aidan Turner y Evangeline Lilly (respectivamente) consiguen en esta tercera parte el realismo y honestidad necesarios para conmovernos a pesar de su arbitraria inclusión en la historia (no sé si J.R.R. Tolkien hubiera aprobado esta sub-trama romántica, pero bajo la dirección de Peter Jackson terminó cumpliendo su cometido y justificando su existencia). Y desde luego Ian McKellen sigue dominando la saga como Gandalf, incluso cuando comparte la pantalla con algunos viejos conocidos para presagiar el ascenso de cierto ojo flamígero.
En cuanto a efectos, escenarios y dirección de arte, el trabajo de Richard Taylor y el estudio Weta sigue siendo sobresaliente, aunque flaquean de vez en cuando al simular el movimiento humano en situaciones imposibles o a gran escala; por mucha calidad que tengan las imágenes, no siempre logran engañar al ojo del espectador.
Entonces, La Batalla de los Cinco Ejércitos concluye eficientemente una imperfecta trilogía, resolviendo algunos de sus problemas, atando cabos sueltos, y encontrando la gravedad dramática que brilló por su ausencia en las dos películas anteriores. Veremos ahora qué sigue en la carrera de Peter Jackson; ojalá sea más afortunado que en su período post-Señor de los Anillos, pues así tendrá algunos años para cambiar de aires antes de regresar a la inevitable adaptación de The Silmarillion. El tiempo justo para leerlo de nuevo y confirmar si es un desastre o un potencial blockbuster. O quizás cinco.
Calificación: 9

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Wednesday, December 10, 2014

Jessabelle



Síntomas: Un aparatoso accidente automovilístico deja a la joven Jessabelle (Sarah Snook) temporalmente confinada a una silla de ruedas, y se ve obligada a mudarse a la decrépita casa rural de su padre mientras concluye su terapia. Desde luego no pasa mucho tiempo antes de que Jessabelle empiece a sufrir angustiosas pesadillas y a notar fenómenos extraños que podrían estar relacionados con su madre, quien falleció hace muchos años... pero no sin antes dejarle algunos enigmáticos mensajes a su hija, que ahora podrían ayudar a revelar la identidad de la presencia que acecha entre las sombras.

Diagnóstico: Temía que Jessabelle fuera una de esas mediocres imitaciones que acostumbra hacer The Asylum, esta vez inspirada en la reciente cinta de terror Annabelle. Afortunadamente no fue así; Jessabelle es una competente producción del estudio Lionsgate, cuyo argumento de "casa embrujada" empieza de manera muy convencional, para luego complicarse con inesperados giros e ingeniosas tangentes empapadas del folclore "voodoo" asociado a los pantanos de Louisiana, donde se desarrolla la película. El director Kevin Greutert reduce los sobresaltos y acentúa la atmósfera, lo cual hace la cinta un poco lenta, pero nunca aburrida gracias a la continua evolución del misterio principal y a la gradual revelación de detalles que nos llevan al sorpresivo final... sorpresivo pero menos satisfactorio de lo que esperaba, debido a cierta confusión (o ambigüedad intencional, no estoy seguro) que empaña un poco la clara narrativa empleada hasta ese momento.
Sin embargo ese curioso desenlace no demerita las sólidas actuaciones del elenco, empezando por Sarah Snook como Jessie, cuyas reacciones ante los fenómenos sobrenaturales mantienen un creíble balance de temor y curiosidad, especialmente cuando encuentra los "mensajes" de su fallecida madre. Esos mensajes, en forma de viejas cintas VHS, constituyen un truco muy acertado para impulsar la trama y al mismo tiempo elevar el nivel emocional de la historia sin necesidad de hacer chantaje sentimental ni forzar el melodrama.
La cinematografía y escenarios ofrecen la clásica dualidad del pantano: durante el día, hermosas lagunas rodeadas de pintoresca flora; y de noche, inmundos lodazales donde se ocultan terribles secretos del pasado. En lo que respecta a efectos y gore, no hay mucho que decir; como dije, el tono es de suspenso íntimo y hasta psicológico, de modo que no hay que esperar chorros de sangre ni horripilantes criaturas. De hecho, creo que Jessabelle es PG-13, y quizás no dejará satisfechos a los fanáticos "hardcore" del terror, pero personalmente aprecié su sobria dirección, cuidadosa construcción de personajes, y moderadas manifestaciones de terror, creíbles justamente por no exagerar demasiado ni intentar ofuscarnos con trucos de edición, música estridente ni similares clichés del horror contemporáneo.
En resumen, no es un clásico moderno, ni la recordaré en cuanto termine de escribir esta crítica, pero definitivamente recomendaría Jessabelle como buen material para una "pijamada" pre-adolescente... suficientemente tenebrosa para provocar ansiedad momentánea, sin causar daño psicológico a largo plazo. O al menos eso espero... no me echen la culpa cuando los niños desarrollen fobia por los videocasetes VHS. Sin embargo, quizás sea prudente inculcarles temprana aversión por las películas de The Asylum.
Calificación: 7

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Tuesday, December 9, 2014

Stretch



Síntomas: Kevin Brzyzowski (Patrick Wilson), mejor conocido como "Stretch", llegó a Los Ángeles con la intención de convertirse en actor, pero luego de varias malas decisiones terminó como conductor de limusinas, lo cual odia con pasión. Pero cuando recoge a un excéntrico billonario llamado Roger Karos (Chris Pine), su suerte podría mejorar... o también podría terminar muerto a manos de los peligrosos individuos que persiguen a su cliente.

Diagnóstico: Joe Carnahan ganó fama como director de películas de acción inteligentes, una combinación bastante rara en Hollwyood; y aunque ha tenido algunos tropiezos (The A-Team), el resto de su filmografía (Narc, Smokin' Aces, The Grey) garantiza atención para sus nuevos proyectos... incluso cuando son tan modestos como Stretch, una frívola pero entretenida cinta directa a video que pasará sin pena ni gloria entre los fans del neo-noir.
Stretch toma el concepto de la "noche alocada" (usado en el pasado por cintas como After Hours y Go) y lo ejecuta con estilo, humor, y suficiente ingenio para disculpar sus ocasionales fallas técnicas y narrativas. Sin embargo sentí una falta general de energía, así como algunos problemas de "casting" que impidieron cumplir el potencial de la premisa.
En el epónimo papel de Stretch, Patrick Wilson exhibe la mezcla de carisma y cinismo necesaria para crear un anti-héroe humano y creíble, aunque propenso a las malas decisiones. Pero no lo sentí naturalmente gracioso; su manejo del humor es un poco rígido, y rara vez nos captura en el frenesí de su trabajo y la frustración de lidiar con el desfile de pintorescos individuos que quieren matarlo, despedirlo o manipularlo. En el papel de excéntrico billonario y fugitivo de la justicia, Chris Pine resulta igualmente inconsistente, entregándose de lleno a la parte física del papel, pero sin el respaldo emocional necesario para justificar su maniática y desvergonzada actitud. Y el tercer problema es Jessica Alba como operadora radial de la compañía de limusinas, funcionando como voz de la razón en medio del caos y violencia que persiguen a Stretch durante la noche. Desde luego es atractiva, pero su actuación tiende a ser blanda y monótona, lo cual debilita la cinta en general y desinfla la supuesta tensión romántica que debería gestarse entre ellos.
Afortunadamente el elenco secundario tiene más suerte, desde los hilarantes villanos multi-étnicos, hasta los despectivos clientes que Stretch debe tolerar en su trabajo diario (incluyendo dos hilarantes cameos de Ray Liotta y David Hasselhoff). Ed Helms tiene una breve participación como fantasmal consejero del protagonista, pero sus intentos de humor solo funcionan cuando contrastan con la afable imagen característica de este actor.
Sin embargo, como dije, la cadena de situaciones trágicas, humorísticas y catastróficas que atormentan al protagonista están bien estructuradas y siguen una demencial lógica que rara vez necesita hacer trampa para llegar al inevitable final. En otras palabras, me gustó más el libreto que la película, y quizás con un elenco más dinámico o energético Stretch hubiera llegado al mismo nivel de Smokin' Aces - o al menos al nivel de su secuela directa a video, Smokin' Aces 2: Assassins' Ball.
Como sea, Stretch sirve para pasar hora y media de efímero entretenimiento con algunos buenos momentos de acción, ocasionales risas y un tono surrealista que compensa la rigidez del reparto. Quizás Joe Carnahan ya está cansado de las mismas rutinas, y su frustración se reflejó en la desganada dirección de Stretch; o quizás hubo interferencia de productores que ofuscaron la visión del cineasta. De cualquier modo seguiré atento a sus futuros proyectos, y aunque no ubicaré a Stretch entre sus "tropiezos" formales, tampoco pertenece a la misma categoría de Narc o The Grey. Por otro lado, me gustaría ver un "spin-off" con Ray Liotta y "the Hoff" como egomaniáticos actores fuera de control... sería una secuela tan "meta" que causaría una perturbación en el espacio-tiempo.
Calificación: 7

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Monday, December 8, 2014

Starry Eyes



Síntomas: Sarah Walker (Alexandra Essoe) es una de tantas aspirantes a actriz en la ciudad de Los Ángeles, trabajando como mesera y asistiendo a audiciones de donde casi siempre sale desilusionada. Pero su suerte empieza a cambiar cuando los misteriosos productores de Astreus Pictures le ofrecen un papel en una modesta película de terror llamada "The Silver Scream". ¿Estará Sarah lista para realizar los sacrificios que requieren el éxito y la fama?

Diagnóstico: Starry Eyes me pareció una excelente cinta de terror, pero su valor real radica en la potente metáfora que nos ofrece sobre el proverbial "camino a la fama" que muchos aspiran recorrer. Claro, es un concepto bastante común, y probablemente Mulholland Dr. (de David Lynch) representa la máxima expresión del tema; sin embargo Starry Eyes tiene mucho que ofrecer gracias al perverso libreto de los directores Kevin Kolsch y Dennis Widmyer, el cual maneja por igual horror, suspenso y sátira, junto con una protagonista falible pero entrañable. Sarah Walker (¿serán los directores fans de Chuck?) comete muchos errores, toma malas decisiones y jamás alcanza el noble y puro estándar de "chica final" que acostumbramos ver en el género; sin embargo la actuación de Alexandra Essoe es tan desgarradora y humana que comprendemos sin dificultad (y quizás hasta disculpamos) la cadena de eventos que la llevan hasta la brutal conclusión. Su habilidad para interpretar a Sarah debe trascender el material escrito para crear una "meta-actuación" donde a veces debe actuar bien, y a veces mal, pero sin traicionar jamás el realismo emocional del personaje, ni perder la inagotable veta de esperanza que fluye a pesar de sus constantes decepciones (algo similar a lo que logró Naomi Watts en la mencionada Mulholland Dr. - manteniendo proporciones desde luego). Para complementar esa turbulencia interna, los directores tuvieron cuidado de armar una complicada vida externa para Sarah, incluyendo un denigrante trabajo como mesera en un restaurante "familiar" que explota el atractivo de sus empleadas; y un círculo de amigos compuesto por pedantes y vacuos individuos "creativos" de Los Ángeles, siempre a punto de alcanzar el "big break" que los llevará a la fama. Las escenas aparentemente frívolas donde Sarah se relaja con estos amigos tienen un matiz tan pasivo-agresivo que podemos sentir la frustración de la joven, así como el gradual cambio de actitud que la invita a sacrificar sus principios en aras del éxito... o de la más vaga posibilidad del éxito. Y, claro, cuando ese "sacrificio" toma tintes demasiado literales, Starry Eyes entra de lleno al territorio del terror, en una transformación tan brusca e impactante como la que sufre la protagonista por causa de su trágica ambición.
Ojalá pudiera revelar más, pero es preferible descubrir las sorpresas del relato al mismo tiempo que la desorientada protagonista. Baste decir que Starry Eyes es una muy recomendable cinta de terror, tan perturbadora por su sátira como por el gore y violencia que nos aguardan al final, rematados por una ambigua moraleja para todos los que buscan la fama: ¿"El fin justifica los medios"? ¿"Ten cuidado con lo que deseas"? ¿"El poder corrompe"? Será mejor que cada espectador saque sus propias conclusiones. Por mi parte, creo que el cine en general me gusta ahora un poquito menos, después de esta metafórica visita a las interioridades de Hollywood, aquella "fábrica de sueños" más apta para crear pesadillas. Y a pesar de todo... el espectáculo debe continuar.
Calificación: 9

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Saturday, December 6, 2014

Relatos Salvajes



Síntomas: Seis historias tragicómicas con el común denominador de los instintos animales en el complicado mundo moderno. "Pasternak" muestra una extraña coincidencia entre dos pasajeros de un avión. "Las Ratas" pone a prueba la conciencia de una mesera en una difícil situación. "El Más Fuerte" advierte las consecuencias de la furia al volante. "Bombita" expone la incompatibilidad entre dignidad humana y opresión gubernamental. "La Propuesta" es un cínico relato sobre dinero y justicia. Y "Hasta que la Muerte Nos Separe" nos invita a una boda muy inusual, principalmente porque no es aburrida.

Diagnóstico: Estoy tratando de hacer memoria, pero creo que nunca había visto una película antológica que no fuera de terror o al menos de suspenso. Sin embargo me alegra decir que el formato funciona perfectamente para el género melodramático... o como quieran clasificar Relatos Salvajes, pues su mezcla de drama, violencia y humor negro rechaza fáciles etiquetas, al mismo tiempo que deja satisfecho al espectador en todos esos niveles.
El director y guionista Damián Szifrón, responsable por la excelente Tiempo de Valientes, aplica similar ingenio a esta ecléctica colección de relatos, cuya variedad temática forma un interesante tapiz cultural que, sospecho, no está limitado a Argentina, pues fue muy fácil reconocer los conflictos éticos e ideológicos de los personajes. Las actuaciones son excelentes, y doblemente realistas (al menos para mi) por no reconocer a los intérpretes, con excepción del gran Ricardo Darín, quien previamente me había impresionado en El Secreto de Sus Ojos y Nueve Reinas; sé que es un actor muy prolífico, pero desafortunadamente no llega mucho cine argentino a mi país.
Un problema común de las antologías es que la corta duración de cada segmento impide un adecuado establecimiento de personajes y situaciones, pero no fue el caso de Relatos Salvajes; a pesar de su brevedad las historias se sienten muy completas en su estructura y desarrollo, mostrando gran eficiencia narrativa y perfecto dominio del lenguaje cinematográfico, donde cada escena dice mucho con muy poco. Y sobra decir que todos los aspectos técnicos resultan sobresalientes, desde la cinematografía de Javier Juliá hasta la música incidental de Gustavo Santaolalla, salpicada con algunas muy apropiadas canciones famosas.
Me gustaría profundizar más en cada relato pero temo revelar demasiado, lo cual sería imperdonable en una película tan bien escrita como Relatos Salvajes; solo diré entonces que mi historia favorita fue "Bombita", mientras que "Hasta que la Muerte Nos Separe" me pareció ligeramente larga y menos impactante que las demás... aunque su tono de farsa y final agridulce funciona como una apropiada conclusión de la cinta entera, así que no tengo mucho de qué quejarme... excepto que una vez más sentí el doloroso contraste entre el cine argentino y el mexicano; mejor no pensar en eso.
Muchas gracias para todos los que me recomendaron esta película; fue un placer descubrir sus virtudes, y desde luego merece la repetición de esa efusiva recomendación; tal vez Relatos Salvajes no me gustó tanto como las mencionadas Tiempo de Valientes o El Secreto de Sus Ojos, pero la ubicaría en tercer lugar de esa valiosa trilogía (trilogía solo porque son tres películas argentinas que he visto en años recientes, y no porque sean realmente partes de un tríptico). Y puntos extra por los simpáticos créditos iniciales, muy simples pero llenos de significado. Hasta en eso resultó eficiente Szifrón. Debería darnos unas clases.
Calificación: 9

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Friday, December 5, 2014

Éxodo: Dioses y Reyes (Exodus: Gods and Kings)



Síntomas: El valeroso General Moisés (Christian Bale), hijo adoptivo del Faraón Seti (John Turturro) y primo del Príncipe Ramsés (Joel Edgerton), descubre un inquietante secreto sobre su propio pasado, lo cual hace que cambie de actitud hacia la inmensa tribu de esclavos judíos; e incluso podría inspirarlo a cumplir una antigua profecía sobre la liberación del pueblo hebreo.

Diagnóstico: Parece inmensamente ambicioso resucitar las películas bíblicas de antaño, pero el director Ridley Scott tiene amplia práctica en asuntos de "sandalias y espadas". Y con Éxodo: Dioses y Reyes, Scott encontró una bien balanceada receta (aunque no perfecta) para contarnos una épica historia religiosa con sensibilidad moderna, donde el aspecto místico se mantiene en la periferia, siempre presente pero abierto a interpretación. Y, claro, con un actor principal que sabe transitar la delgada línea entre profeta divino y fanático guerrillero.
Admitiré que al principio de Éxodo: Dioses y Reyes sentí horriblemente fuera de lugar a Christian Bale. ¿Bruce Wayne como Moisés? Parecía un gran error. Afortunadamente el considerable talento del actor (con ayuda de un poco de maquillaje) lo ayuda a tomar posesión del papel a lo largo de la película, y cuando llega el momento de liberar al pueblo hebreo no queda duda de que fue una buena decisión apoyarse en él. El resto del elenco hace un trabajo bastante aceptable, pero quedan irremediablemente opacados por la fuerza del protagonista; y, desafortunadamente, el libreto (co-escrito por cuatro guionistas... mala señal) no logra desarrollar adecuadamente los personajes secundarios, desperdiciando a varios sobresalientes intérpretes (como Aaron Paul, Sigourney Weaver y Ben Kingsley) es papeles pequeños e irrelevantes; o quizás Ridley Scott está esperando el Blu-Ray para ofrecernos un "director's cut", donde realmente los va a aprovechar. El único que compite parcialmente con Bale es Joel Edgerton como el Faraón Ramsés; es palpable la evolución interna que sufre a lo largo de la historia, propiciada en igual medida por la presión del poder y la arrogancia de sentirse un virtual dios humano con poder absoluto sobre su pueblo. Mención especial: el niño Isaac Andrews, en un enigmático papel que no revelaré, aunque puedo afirmar que se roba todas sus escenas. Excelente descubrimiento de Ridley Scott.
Desde luego no puede existir una épica bíblica sin visuales impresionantes, y Éxodo: Dioses y Reyes cumple plenamente ese requerimiento, pero siempre manteniendo un saludable balance entre espectacularidad y realismo. A diferencia de la mediocre Noah (de Darren Aronofsky), donde hay excesivo uso de floritura digital, Scott trata de mantener las imágenes tan mundanas como sea posible, usando el talento del estudio Double Negative como genuino complemento de la historia. Las vistas de Egipto en la cima de la prosperidad son asombrosas, pero no demasiado llamativas. Y lo mismo aplica a los elementos más "mitológicos" del relato, como las famosas plagas y el obligatorio "partir de las aguas". No hay polvo de hadas ni rayos de magia púrpura, y mucho menos “flares” innecesarios; todo se ve como ocurriría en el mundo real... o al menos tan "real" como podemos esperar en la visión hollywoodense de la Biblia.
Quizás ese celo por el realismo se convierte en el problema principal de Éxodo: Dioses y Reyes, haciendo que sus emociones se sientan distantes y apagadas. No hay gran peso dramático en el éxodo hebreo, ni en el crecimiento interno de Moisés. Incluso el conflicto con el Faraón Ramsés (su primo) carece de fuerza, y cuando Scott trata de darles un momento de catarsis, se siente forzado y fallido como clímax emocional. Sin embargo yo prefiero una película un poco "fría", en vez de una excesivamente sentimental o falsamente empalagosa, lo cual hubiera sido fatal en un relato de esta naturaleza.
Entonces, Éxodo: Dioses y Reyes me mantuvo bastante entretenido, y casi ni sentí las dos horas y media de duración, lo cual es testimonio del dinámico estilo de Ridley Scott y su selectividad para mostrar lo que importa y omitir el relleno (tal vez demasiado, en el caso del elenco secundario). No me interesa verla de nuevo, pero fue una agradable experiencia que no abusa de sus raíces religiosas y al mismo tiempo aprovecha al máximo el aparatoso melodrama de la Biblia; supongo que hasta Yahvé necesitaba un buen editor.
Calificación: 8.5

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Wednesday, December 3, 2014

Life Partners



Síntomas: A pesar de sus distintos "estilos de vida", Sasha (Leighton Meester) y Paige (Gillian Jacobs) son grandes amigas que siempre se apoyan en todo. Pero cuando Paige empieza a pasar demasiado tiempo con su novio Tim (Adam Brody), la dinámica entre ambas cambia gradualmente y se dan cuenta de que su amistad podría ser incompatible con esta nueva situación.

Diagnóstico: Podríamos decir que Life Partners es una comedia romántica con los típicos componentes del género (chico y chica se conocen, se enamoran, se pelean, se reconcilian). También podría describirse como una "chick flick" con tenues tintes feministas (al menos creo que pasa la "prueba Bechdel"). O también podría considerarse como "cinema gay", pues nos presenta los vaivenes amorosos de un grupo de lesbianas en Los Ángeles. De hecho, Life Partners es todo eso y más... y al mismo tiempo menos. El libreto de la directora Susanna Fogel (con fuerte "vibra" autobiográfica - estoy especulando, no tengo bases para afirmarlo) abarca mucho y casi logra realizar su elevada ambición, pero se queda corta en todos sus niveles. Esto no la hace mala, pero impide que sea realmente divertida, profunda o memorable... simplemente amena por noventa minutos de huecas calorías narrativas con mínimo nutrimento intelectual.
Sin embargo, Life Partners tiene un as bajo la manga. O, mejor dicho, un valioso par: el dueto de Leighton Meester y Gillian Jacobs, perfectamente balanceadas como amigas con similares gustos y personalidad, pero distintos niveles de madurez, lo cual resulta más relevante a largo plazo que su adicción a la "televisión de realidad" o su irónico gusto por los más absurdos juegos de mesa. Jacobs y Meester transmiten sin esfuerzo la cálida amistad que mantiene unidas a Sasha y Paige, pero al mismo tiempo nos transmiten las diferencias fundamentales que amenazan su relación. El problema es que nada se siente realmente profundo o dramático. Pasan cosas... hay alegrías que no inspiran gozo... pasan otras cosas... surgen conflictos libres de impacto emocional... y así transcurre la película, más como una serie de viñetas que como un genuino relato de amistad, crecimiento y reconciliación. No necesariamente en ese orden.
Por suerte, como dije, contamos con dos buenas actrices haciendo su mejor esfuerzo, y una historia llena de ideas quizás superficiales pero no por eso menos válidas. Solo hubiera deseado que Life Partners se atreviera a llegar más lejos en cualquiera de sus facetas: más graciosa como comedia, más apasionada como romance, o más subversiva como manifiesto gay. De cualquier modo aprecio la intención de la directora (haciendo un muy decente debut), y me gustan estas actrices, así que puedo recomendar Life Partners para individuos que compartan esa opinión, o para quienes esperaban una buena inspiración de "crossover slashfic" entre Gossip Girl y Community. Fuera de eso, hay mejores comedias románticas, mejores "chick flicks", y mejores relatos sobre relaciones homosexuales. Incluso el episodio de Community donde Britta (Gillian Jacobs) trata de hacerse amiga de una joven lesbiana para demostrar su tolerancia (“Early 21st. Century Romanticism”) termina diciendo más en mucho menos tiempo... y con más risas. Creo que voy a verlo de nuevo, tan solo por la parte donde Chevy Chase grita "¡Lesbianas!" como si fuera un avistamiento de Sasquatch.
Calificación: 7 (con otras actrices probablemente sería 6)

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Tuesday, December 2, 2014

The Babadook



Síntomas: La abrumada enfermera Amelia Vanick (Essie Davis) perdió a su esposo en un accidente hace siete años, y aún no ha logrado superar la tragedia. Además, su pequeño hijo Samuel (Noah Wiseman) la agobia constantemente con varios problemas de conducta y su reciente obsesión con una criatura imaginaria llamada Babadook, la cual descubrió en un libro infantil de misteriosa procedencia. La situación de Amelia es más difícil cada día, y la presión se incrementa hasta que se ve obligada a reconocer que quizás la criatura que aterra a su hijo no es tan imaginaria como ella suponía.

Diagnóstico: Parte fábula infantil, parte pesadilla suburbana, y parte thriller psicológico, The Babadook es una reflexiva y angustiante película donde el drama de la protagonista es tan terrorífico como los eventos sobrenaturales que la atormentan. Pero, ¿son realmente sobrenaturales, o tan solo una manifestación de su profunda melancolía y frágil salud mental? No estoy seguro, y a fin de cuenta no importa si la criatura llamada "Babadook" es un ente real, o las alucinaciones de una mente enferma, o una metáfora de la depresión. Lo importante es que The Babadook consigue asustarnos con sorprendente intensidad, haciendo a un lado los trucos del horror para concentrarse en la creación de personajes realistas y desbordantes de humanidad que consiguen atraparnos en su tormento y nos hacen desear que todo salga bien... aunque parece menos probable con cada nueva escena de drama familiar y conflicto interno que sufren los protagonistas.
El fantástico libreto de la directora Jennifer Kent denota una precisa comprensión del auténtico horror, no en la frívola forma de zombies o fantasmas que vemos en el cine, sino en su variedad existencial, alimentada por la desesperación de perder control de nuestra vida, y de no poder proteger a nuestros seres queridos. Quizás por eso no podría decir que "disfruté" The Babadook en el sentido convencional... sin duda está muy bien producida, y cumple con creces su propósito de inquietar al espectador, pero el efecto general es demasiado perturbador para considerarla divertida... aunque aún así la recomendaría con absoluta confianza de que dejará satisfechos a los fans del horror, y a cualquier persona que aprecie un buen drama perfectamente actuado, filmado y dirigido.
Esto nos lleva a las increíbles actuaciones de Essie Davis y el niño Noah Wiseman, tan comprometidos y naturales que resulta fácil olvidar la ficción para aceptarlos como madre e hijo con vidas muy difíciles, en constante estado de crisis incluso antes de recibir la visita de la epónima criatura. Respecto al "Babadook", prefiero revelar lo menos posible... lo cual será fácil, pues su enigmática naturaleza queda abierta a la interpretación del espectador, lo cual añade un delicioso misterio a la densa atmósfera de terror doméstico y creciente ansiedad que nos comparten los protagonistas.
Orgullosamente producida con ayuda de una campaña en Kickstarter, The Babadook es una de las mejores películas de terror que he visto este año, y también uno de los mejores dramas, gracias a su artera exploración de oscuros rincones de la psicología humana para conjugar autenticidad dramática con eficaz simbolismo, lo familiar con lo desconocido, y la cruda realidad con la incertidumbre de la imaginación. En resumen: una experiencia memorable, y el debut de otra directora con gran futuro en el cine de terror, o cualquier género que elija para sus futuros proyectos. Imagino que tiene mucho que decir, y estaré atento para escucharla.
Calificación: 10

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Monday, December 1, 2014

REC 4: Apocalipsis



Síntomas: La reportera Ángela Vidal (Manuela Velasco) y dos policías sobrevivientes del edificio donde empezó la epidemia de zombies, se encuentran a bordo de un barco donde el Dr. Ricarte (Héctor Colomé) busca desesperadamente el retro-virus que salvará a las víctimas del contagio. Sin embargo, cuando algunos miembros de la tripulación son infectados en circunstancias misteriosas, el barco se convierte en una mortal prisión de donde es imposible escapar.

Diagnóstico: La saga de REC es única en el cine de zombies, no solo por su procedencia española, sino porque ha logrado evolucionar a lo largo de cuatro películas (con mayor o menor éxito), esforzándose por incorporar nuevos elementos o locaciones para evitar que cada secuela parezca un simple refrito de su predecesora. La original REC es una de mis películas de zombies favorita, y una de las que mejor ha implementado la técnica del video casero (o "found footage"). La secuela conservó la premisa, pero incorporó un subtexto sobrenatural que no me gustó, aunque al parecer tuvo bastante aceptación. Y la tercera cambió de locación para mostrarnos un nuevo brote de zombies (esta vez en una boda), sugiriendo la propagación de una epidemia que ahora continúa en REC 4: Apocalipsis.
Sin embargo, a pesar del título, esta tercera secuela no nos muestra las consecuencias globales del contagio zombie (o posesión satánica, o lo que sea), sino que regresa a la claustrofóbica intensidad de la primera película, reuniendo a un ecléctico grupo de individuos en una locación aislada, con pocas esperanzas de sobrevivir el ataque de criaturas violentas y extremadamente peligrosas. Pero en esta ocasión el director Jaume Balagueró desechó la técnica del video casero para adoptar un estilo cinematográfico convencional, lo cual ayuda muchísimo a elevar el suspenso de la historia y agilizar la narrativa con eficiente edición y un delicioso incremento de terror conforme las cosas se van complicando para los desesperados tripulantes.
Las actuaciones son razonablemente buenas, aunque no todos los personajes están bien desarrollados, y su ocasional superficialidad reduce el impacto de sus muertes (o la esperanza de su supervivencia). Mi favorito fue Ismael Fritschi como Nic, el obligatorio "geek" a bordo del barco, cuya integridad y buenas intenciones lo convierten en un pseudo-protagonista más agradable que el rudo Guzmán, interpretado por Paco Manzanedo como "héroe por default" a pesar de sus malas decisiones y forzada motivación. Por otro lado, me dio gusto ver a Manuela Velasco retomando el papel de la reportera Ángela Vidal, aunque pasa la mayor parte de la historia en una actitud demasiado pasiva, casi como "damisela en peligro", lo cual traiciona el gran carácter que mostró en la primera cinta. Afortunadamente su característico ímpetu regresa cuando la situación se complica, y termina añadiendo un buen gancho emocional al desenlace de la película.
En cuanto a los zombies mismos, hay algunas grotescas escenas de violencia y esporádicos efectos prácticos realizados por el talentoso estudio español DDT; a decir verdad no hay mucho “gore”, pero lo que faltó de sangre se compensa con energía y suspenso, convirtiendo a REC 4: Apocalipsis en la mejor secuela de la saga (en mi humilde opinión).
Habiendo dicho eso conviene recordar que, a pesar del éxito internacional que ha gozado la serie entera, REC 4: Apocalipsis sigue siendo una obra semi-independiente de bajo presupuesto (producida por Filmax, lo cual dice mucho); y, como tal, sufre algunos pequeños problemas de ritmo, tono y claridad; Balagueró no usó el estilo "found footage", pero eso no le impide mover frenéticamente la cámara durante muchas escenas, confundiendo al espectador y perdiendo detalle de los efectos especiales. Además, el final resulta innecesariamente vago y abrupto, dejando muchas preguntas sin respuesta... pero, eso sí, con el obligatorio epílogo durante los créditos para abrir la puerta a más secuelas.
Entonces, REC 4: Apocalipsis sufrió un cambio fundamental en su técnica, y podría considerarse un “paso atrás” en lo que respecta a la progresión global de la historia que nos cuenta esta saga, pero aún así resulta una sólida experiencia de terror que unifica los temas de las tres películas anteriores. Además entretiene bastante, asusta un poco, y establece las bases de futuras secuelas que sin duda me interesa ver, siempre y cuando sepan aprovechar el potencial establecido en esta cinta. ¿Será posible que Jaume Balagueró consiga en el futuro algo similar a Dead Snow 2? Incluso si la respuesta es "no", será muy divertido contemplar el resultado, con o sin cámara en mano.
Calificación: 8

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