Monday, June 30, 2014
Sueños de Libertad (The Immigrant)
Síntomas: En 1921 la inmigrante polaca Ewa Cybulska (Marion Cotillard) llega a Nueva York esperando encontrar una mejor vida para ella y su hermana. Desafortunadamente el taimado "empresario" Bruno Weiss (Joaquin Phoenix) se aprovecha de la inexperiencia de la joven, y la recluta para su espectáculo de burlesque, que rápidamente se transforma en prostitución.
Diagnóstico: Sueños de Libertad nos relata una historia devastadora, que al mismo tiempo denuncia la falacia del "sueño americano", y confirma el indomable espíritu de los inmigrantes que forjaron la base cultural y económica de ese país. Las actuaciones son excelentes, los personajes profundos y complejos, y la cinematografía captura con cruda belleza la sobria realidad de un momento histórico a veces idealizado por sus más frívolos elementos (los "rugientes veintes"). En otras palabras, una película técnica y artísticamente sobresaliente. Y sin embargo no me gustó. O, para ser más precisos, no me hizo sentir nada, a pesar de todo el drama y tragedia personal que se empeña en mostrarnos. Las desafortunadas experiencias de Ewa son mortificantes, y lamentablemente deben haber sido muy comunes en aquel entonces (también en la actualidad, ahora que lo pienso); pero por alguna razón el director James Gray no alcanza la pasión necesaria para sumergirnos en las vivencias de la protagonista, ni consigue definir un punto concreto de la cinta, más allá de ser un hueco muestrario de sufrimiento humano que debería ser conmovedor pero resulta simplemente tedioso. Habiendo dicho eso, debo advertir que mi opinión probablemente estará en la minoría, en vista de todos los premios y aclamación que Sueños de Libertad obtuvo alrededor del mundo (incluyendo nominaciones a la Palma de Oro y Premio del Jurado en Cannes). No sé... quizás no estaba del humor correcto para apreciar las virtudes de la cinta. Que, por cierto, son muchas, empezando por el trabajo de Marion Cotillard como la tenaz Ewa, al mismo tiempo vulnerable e increíblemente resistente a los golpes del destino. Por su parte, no hace falta decir que Joaquin Phoenix resulta asombroso como el oportunista Bruno, luchando internamente contra dos aspectos contradictorios de su persona. Pero el actor que más me gustó fue Jeremy Renner como el mago Orlando, mostrando una faceta cálida y sensible de su talento que apenas atisbamos en sus habituales roles de acción. Tan solo por él recomendaría Sueños de Libertad, con la esperanza de que otros espectadores apreciarán las emociones y honestidad narrativa que yo no logré encontrar. Quizás ya llegó el momento en que no podré disfrutar una película a menos que incluya monstruos, aliens, sangre o explosiones. Así se completa el círculo que empecé a los ocho años.
Calificación: 7.5
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Saturday, June 28, 2014
El Llanto del Diablo (Nothing Left to Fear)
Síntomas: El Pastor presbiteriano Dan Bramford (James Tupper) y su familia se mudan al pequeño pueblo de Stull, en el estado de Kansas, para reemplazar al afable Pastor Kingsman (Clancy Brown), quien está por retirarse. Al principio todo parece perfecto, pero al poco tiempo Rebecca (Rebekah Brandes), la hija mayor, empieza a tener perturbadoras pesadillas que quizás estén relacionadas con un oscuro secreto oculto por el pueblo desde hace siglos.
Diagnóstico: A decir verdad, me gustó el comienzo de El Llanto del Diablo (sin palabras sobre ese título...) La primera media hora transcurre con cierta lentitud, pero nos da oportunidad de conocer a los personajes (no tan irritantes como en otras películas de terror), y aunque la dirección del novato Anthony Leonardi se siente un poco incierta, logra crear una cálida atmósfera rural que forma un interesante contraste con las vagas manifestaciones sobrenaturales y sospechosa conducta de los habitantes del pueblo. Pero cuando llegamos a la parte de "terror", la cinta empieza a desmoronarse por culpa del inepto libreto, irregulares actuaciones y repetitivos efectos especiales de la variedad que estuvo de moda hace algunos años ("maquillaje" digital que provoca ojos negros, deformaciones faciales y quijada anormalmente distendida). Para preservar las magras sorpresas de El Llanto del Diablo me abstendré de revelar los detalles de la trama, pero está inspirada en una apócrifa leyenda sobre el pueblo real de Stull, así que será fácil encontrarla para quien quiera buscar en Google. Por lo demás, la película terminó decepcionándome, aunque aprecié su sobrio estilo narrativo "retro", carente de sobresaltos baratos y sin los cansados trucos de edición comúnmente empleados para cubrir las deficiencias del libreto. El elenco cuenta con algunos nombres semi-famosos (Anne Heche, Clancy Brown, Jennifer Stone), pero no se nota particular esfuerzo por darle vida a sus personajes; supongo que no los inspiró mucho el libreto de Jonathan W.C. Mills (también debutando en este oficio). Entonces, El Llanto del Diablo me pareció lenta, torpemente dirigida y rematada por un final flojo que no satisface en nivel alguno. A pesar de tener algunos aspectos interesantes no podría recomendarla, excepto para los más indulgentes fans del terror (como yo) que quieran ver algo ligeramente distinto aunque no sea muy bueno. Por otro lado, como debut de la compañía productora Slasher Films (propiedad del célebre guitarrista Slash), la cinta sugiere pobre gusto para elegir material, aunque admiro la intención de los productores por regresar al horror pausado y atmosférico de antaño. No tuvieron muy buenos resultados con su primer experimento, pero la experiencia podría ayudarlos a resolver esos problemas en futuros proyectos, así que no los descartaría por completo, y probablemente seguiré viendo sus películas... pero no en el cine, por favor. Reserven ese espacio para cintas que lo merezcan.
Calificación: 5
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Friday, June 27, 2014
Fortaleza Prohibida (Brick Mansions)
Síntomas: El policía Damien Collier (Paul Walker) y un ex-criminal llamado Lino (David Belle) se ven obligados a colaborar para evitar que la ciudad de Detroit sea destruida en la guerra entre narcotraficantes y políticos corruptos, ya que ambas facciones buscan controlar la zona conocida como "Mansiones de Ladrillo" por muy distintas razones.
Diagnóstico: Fortaleza Prohibida es el remake norteamericano de la exitosa cinta francesa Banlieue 13 (también conocida como District 13), la cual fue básicamente una exhibición de "parkour" tenuemente estructurada alrededor de un argumento inspirado por Escape From New York (y no sería la última vez que el productor Luc Besson copiaría desvergonzadamente esa película... debe estar entre sus favoritas). Como puede esperarse, Fortaleza Prohibida traslada la acción a los Estados Unidos y añade a Paul Walker como co-estrella para tener un nombre famoso en el póster; y de la cinta original conserva a David Belle en el papel del ex-convicto con corazón de oro cuyos increíbles "abs" y habilidad acrobática serán indispensables para navegar el peligroso terreno de Detroit, donde se desarrolla la historia (aunque, irónicamente, la mayor parte de la cinta se filmó en Canadá). Lo que no conservó fue gran parte de la violencia; parece que el director Camille Delamarre no quiso arriesgarse a la clasificación "R", y diluyó las partes más extremas para obtener la más comercial "PG-13". De cualquier modo Fortaleza Prohibida me pareció mediocre como remake, pero razonablemente entretenida por méritos propios, a pesar de sus huecos personajes y un argumento enredado e inverosímil cuya principal función es encontrar excusas para las frecuentes peleas, balaceras, persecuciones automovilísticas y, desde luego, las escenas de "parkour" donde David Belle y sus discípulos pueden lucirse (siempre y cuando lo permita el espasmódico editor). Por su parte, Paul Walker se encarga de las escenas dramáticas y no lo hace mal, aunque su personaje es muy similar al que desarrolló en The Fast and the Furious. Pero bueno, siendo Fortaleza Prohibida una de sus últimas películas, no cabe duda que resultó consistente con el resto su carrera, y una vez más demuestra el crecimiento que logró como actor desde sus modestos inicios como blando galán. De hecho, creo que Fortaleza Prohibida sería principalmente recomendable para fans de este actor, pues lo más probable es que los aficionados al parkour ya vieron Banlieue 13 (después de todo ya tiene diez años) o su secuela. Y, francamente, este remake no ofrece nada nuevo además del propio Walker, y la mala decisión de doblar los diálogos de David Belle. Supongo que su acento era demasiado francés para el público norteamericano. Quizás si hubiera sido austriaco lo hubieran dejado hablar aunque nadie le entendiera...
Calificación: 7
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Wednesday, June 25, 2014
Animal
Síntomas: Bosque solitario. Jóvenes extraviados. Monstruo hambriento. ¡Acción!
Diagnóstico: Dentro del género de terror siento especial afinidad por las "creature features", sobre todo cuando resultan mejores de lo que esperaba. Animal fue una de esas cintas, y agradezco infinitamente que no haya sido otro pseudo-documental grabado con temblorosa cámara en mano. Por el contrario, el director Brett Simmons posee buen estilo visual y sentido narrativo, auxiliado por un eficiente libreto que elimina casi todo el relleno para centrarse en los más básicos elementos de la historia. Los actores son razonablemente buenos (para estándares del cine B); el gore es frecuente y copioso; y el diseño del monstruo es adecuadamente amenazador, combinando la popular visión del Chupacabra con las criaturas de Feast. Hablando de lo cual, el monstruo y los efectos especiales están realizados a la antigua, con látex, animatronics y mínima interferencia digital. Por el lado negativo, los personajes no son muy originales y tienden a discutir demasiado cuando deberían estar huyendo, por no mencionar que su nivel de inteligencia varía caprichosamente según las necesidades del libreto. A veces muestran sorprendente ingenio para evadir al depredador que los acecha; pero en otras ocasiones se ven obligados a tomar las típicas decisiones absurdas que revelan la falta de creatividad del escritor ("¿Que fue ese ruido en el sótano? ¡Vamos a investigar!"). Al menos el reparto, integrado por veteranos de televisión, tiene presencia y confianza en el material. Entre ellos: Elizabeth Gillies y Keke Palmer (de varias series en Nickelodeon); Jeremy Sumpter (de Friday Night Lights) y Parker Young (de Suburgatory); ninguno resalta en particular, pero tampoco irritan demasiado ni provocan pena ajena. Adicionalmente la cinta gana puntos extra por la banda sonora de tomandandy, cuyas elegantes armonías electrónicas añaden un toque de clase a esta simple pero entretenida cinta de terror (quizás este famoso dueto le debía un favor a la productora Drew Barrymore). No creo que Animal gane premios (me refiero a los Chainsaw Awards de Fangoria), pero sus modestos aciertos bastan para elevarla por encima de muchas otras muestras recientes del género. Como he dicho antes, no sé si eso habla bien de esta película, o mal del cine de terror actual, pero bueno... en mi humilde opinión, con la mera presencia de un monstruo sanguinario con enormes dientes y un temible rugido, ya tienen ganada la mitad de la batalla.
Calificación: 7.5
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Tuesday, June 24, 2014
The Pretty One
Síntomas: Laurel y Audrey (Zoe Kazan) son hermanas gemelas, idénticas en apariencia pero con muy distintas personalidades. Laurel es tímida y vive en la granja de su padre. Audrey es extrovertida y hace tiempo se mudó a la gran ciudad, donde trabaja en bienes raíces. Pero cuando una de ellas fallece en un accidente, la otra decide tomar su lugar para averiguar si puede ser más feliz con la vida de su hermana.
Diagnóstico: The Pretty One es un amable melodrama "indie" cocinado con los habituales ingredientes del género: un argumento simple, pero con cierta profundidad; personajes graciosos, demasiado pintorescos para existir en el mundo real; y una sensibilidad narrativa que ocupa arteramente la intersección entre el cine de autor y el cine comercial. Quizás esta descripción parece un poco cínica, pero no opaca mi aprecio por los múltiples aciertos de The Pretty One, la cual me gustó bastante a pesar de su obvia artificialidad y empalagosa manufactura. Para empezar, los actores son absolutamente brillantes, no tanto por sus actuaciones, sino por la naturalidad con la que abordan sus papeles. Desde hace tiempo me gusta el trabajo de Zoe Kazan y Jake Johnson, aunque tienden a interpretar el mismo personaje en todas sus películas (adorable "Phoebe" y adorable perdedor, respectivamente). Pero mientras sigan encontrando proyectos apropiados para su estilo, seguiré admirando y disfrutando su labor. Y ese es el caso de The Pretty One; Kazan y Johnson tienen perfecta química y se complementan desde la primera escena que comparten, lo cual facilita mucho el trabajo de la directora Jenée LaMarque (también guionista) y ayuda a cubrir algunas deficiencias del libreto. Por ejemplo, la premisa se siente ocasionalmente inverosímil, aunque está planteada con suficiente lógica para aceptarla en aras del entretenimiento. Después de todo, The Pretty One no aspira al crudo realismo de Smashed o Hesher (por poner un par de ejemplos "indie"), sino que ocupa el idealizado universo de cintas como In Your Eyes y Juno, donde los personajes son sublimaciones de arquetipos narrativos, y los diálogos son imposiblemente elocuentes y coloridos. Pero el artificio funciona porque las emociones se sienten reales, y gracias a eso The Pretty One sobrevive algunas coincidencias poco creíbles, revelaciones forzadas y momentos de dudoso humor. Además, para sazonar un poco la receta, LaMarque se permite esporádicas exploraciones del significado de la identidad, y su estrecha (a veces contradictoria) relación con nuestra percepción pública. ¿Es más importante saber quiénes somos, o quién cree la gente que somos? No es un concepto novedoso, pero añade una tenue base filosófica a las peripecias tragicómicas de la cinta, separándola de las vacuas comedias románticas realizadas por los grandes estudios de Hollywood. Por eso puedo recomendar The Pretty One con confianza, añadiendo la acostumbrada advertencia de que no debe tomarse muy en serio, ni enfocarse demasiado en sus esporádicas afectaciones. Me hizo reír, me puso a pensar un poco y, por primera vez en mucho tiempo, realmente me interesé en el aspecto romántico. Aunque, siendo justos, no creo que hubiera ocurrido con actores diferentes. Entonces tal vez no estoy recomendando la película sino a su reparto. Buen trabajo, directoras de casting.
Calificación: 8.5
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Monday, June 23, 2014
Trust Me
Síntomas: Allá por los ochentas Howard Holloway (Clark Gregg) era un famoso actor infantil; pero ahora, en su edad madura, trabaja como agente de niños actores en Hollywood, aunque está atravesando una mala racha que lo ha dejado sin clientes ni perspectivas de trabajo... hasta que descubre casualmente a Lydia (Saxon Sharbino), una talentosa actriz de 13 años por quien se están peleando los grandes estudios para contratarla de inmediato. ¿Logrará Howard convertirse en su agente y resucitar su carrera? ¿O será el fracaso final que lo borrará de la industria para siempre?
Diagnóstico: Obviamente tenía curiosidad por ver una película escrita, dirigida y actuada por el estimado Agente Coulson, pero me alegra decir que Clark Gregg resultó tener suficiente talento en esas tres disciplinas para hacernos olvidar casi de inmediato el papel que lo hizo famoso en las cintas de Marvel Studios (como Thor y The Avengers). En Trust Me, Gregg le da vida a un agente de otro tipo (de esos que se quedan con el diez por ciento del salario de los actores), y lo hace con tal intensidad y convicción que es fácil aceptar la exagerada realidad de la cinta y sumergirnos en la patética existencia de Howard, redimida por una inagotable dotación de esperanza que le ayuda a superar todas las vejaciones y tropiezos que acechan en la industria cinematográfica. Pero, ¿será realmente exagerada? Sospecho que no. Al igual que otras películas sobre las interioridades de Hollywood (por ejemplo State And Main, The Big Picture y The Player), Gregg no teme presentar el medio como un nido de serpientes, donde la lealtad es un defecto, y lo único que importa es firmar el contrato, cobrar la comisión y ganar reputación para asegurar el siguiente trabajo. ¿Y la parte "artística" del cine? Siempre habrá asistentes que se encarguen de esos detalles triviales. Y de traer el latte macchiato, desde luego. Afortunadamente la narrativa de Trust Me no está fundamentado en el cinismo (aunque sin duda ayuda bastante) sino en las emociones del protagonista, tan imperfecto como los tiburones que lo rodean, pero con un tenue rastro de conciencia y humanidad que nos "enganchan" en sus experiencias y nos hacen desear que triunfe sobre la adversidad (y sobre sus múltiples enemigos). Gregg realiza una labor similarmente admirable como guionista, navegando con fluidez entre varios géneros sin comprometerse con alguno, pero cumpliendo sus necesarios requerimientos. Drama, comedia, misterio... hay suficientes vueltas y sorpresas para capturar la atención y preservar el suspenso sobre el impredecible final. Acompañando a Gregg encontramos un notable reparto de actores de carácter que encajan a la perfección en sus papeles, desde Felicity Huffman como la implacable productora que haría tratos con el diablo para financiar su película, hasta Sam Rockwell como el agente rival de Howard, más joven, más "cool", pero menos preocupado por proteger los intereses de sus clientes. Finalmente, como director, Gregg se muestra seguro y eficiente, aunque algunas decisiones creativas parecen un poco extravagantes (por ejemplo la escena de las alas). Sin embargo hay tantas cosas positivas en Trust Me que solo queda darle una sincera recomendación, no solo para cínicos que quieren confirmar sus sospechas sobre esa cloaca llamada Hollywood, sino para fans del cine que aún conservan una idealizada versión de la industria cinematográfica. La verdad duele, pero a veces también entretiene.
Calificación: 8.5
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Sunday, June 22, 2014
Trascender (Transcendence)
Síntomas: El brillante científico Will Caster (Johnny Depp) está en camino de desarrollar un sistema de inteligencia artificial tan avanzado que podría cambiar el curso de la historia, hasta que un grupo de activistas anti-tecnológicos organiza un devastador sabotaje del proyecto. Pero en vez de detenerse, Will decide acelerar sus planes y fusionar su propia conciencia con el programa de inteligencia artificial, resultando en algo sorprendente... y quizás muy peligroso.
Diagnóstico: Para bien o para mal, Trascender fue exactamente lo que esperaba: un planteamiento simplificado e inverosímil de las ideas propuestas por futuristas como Ray Kurzweil y Vernon Vinge desde los años setentas. Las ideas son buenas, y algunos momentos de Trascender casi cumplen el potencial de la premisa. Pero, para variar, Hollywood dictamina que el evento más importante en la historia de la humanidad debe estar supeditado a un genérico romance para darle validez emocional. De otro modo, el público no estará interesado, o algo así. Ni hablar. Mientras veía Trascender me hizo enojar por todo lo que copia, y además copia mal. Pero, en retrospectiva, podría describirla como una entretenida fábula tecnológica con una importante advertencia sobre la ciencia fuera de control, aunque al mismo tiempo carece del ingenio suficiente para clasificarla como ciencia ficción "seria". Por el lado amable, los actores cubren con esmero los requerimientos de sus afectados personajes, creados estrictamente bajo las normas de Hollywood: todos atractivos, todos carismáticos. Creo que cuando alguien alcance la "singularidad" en el mundo real, será más parecido al elenco de Silicon Valley: "weirdos" y desadaptados. Pero en vez de eso tenemos a Johnny Depp como el arquetípico científico rebelde con lentes (para reflejar inteligencia) y con el cabello expertamente despeinado (para indicar su casual genialidad). Morgan Freeman es el obligatorio mentor con abundante sensibilidad y sabiduría; y Rebecca Hall es la abnegada esposa que mantiene interminables conversaciones con escenarios de "green screen", mientras aplica su considerable talento para expresar sorpresa y temor cuando el libreto no logra inspirarlos. Afortunadamente el cinematógrafo Wally Pfister (habitual colaborador de Christopher Nolan) resultó ser un competente director, evitando que la película se descarrile bajo el peso de su grandilocuencia, y preservando la gravedad de la situación a pesar de los simplistas giros de la historia (si estuviéramos en el siglo veinte, todo se resolvería con una bomba atómica; pero estamos en el siglo veintiuno, así que la solución solo puede ser un virus digital). Los conceptos de inteligencia artificial, nanotecnología y "singularidad tecnológica" se han manejado con genuina inteligencia en muchas novelas (entre mis favoritas: The Diamond Age de Neal Stephenson; Blood Magic de Greg Bear; y la “trilogía del Puente” de William Gibson), y hasta se satirizó brillantemente en Futurama (en los episodios "Benderama" y "Overclockwise"). Sin duda son temas fascinantes, y creo que se volverán más relevantes conforme avance nuestra inevitable dependencia tecnológica; por eso me decepcionaron los clichés y torpe narrativa de Trascender. Lo bueno es que probablemente inspirará a buscar material más creíble sobre "la singularidad", y podremos estar mejor preparados cuando llegue el día del "grey goo".
Calificación: 7
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Friday, June 20, 2014
Un Pasado Imborrable (The Railway Man)
Síntomas: Durante la Segunda Guerra Mundial el soldado británico Eric Lomax (Colin Firth) fue capturado por el enemigo, y sufrió terribles torturas y vejaciones en un campo de concentración japonés. Eventualmente Lomax regresó a su país y se casó con la cariñosa Patti Wallace (Nicole Kidman). Pero, veinte años después, el abrumado hombre sigue sufriendo perturbadoras pesadillas y alucinaciones sobre sus horribles experiencias como prisionero de guerra. Entonces decide que solo una cosa podrá curarlo: buscar y enfrentar al oficial japonés responsable por las torturas.
Diagnóstico: Basada en hechos reales, Un Pasado Imborrable retrata vívidamente las devastadoras consecuencias psicológicas de la guerra, y la inusual manera que una víctima encontró para superar su trauma (o al menos para intentarlo). El elenco está integrado por talentosos actores; la producción es modesta, pero meticulosamente diseñada, con abundante detalle histórico y excelente cinematografía; y además, el director Jonathan Teplitzky se esfuerza por mantener las emociones de la historia bajo control, cuidando que la narrativa sea intensa y realista, pero sin explotar gratuitamente el sufrimiento de los personajes. Colin Firth nos entrega otra de sus mesuradas actuaciones, desbordante de pasión apenas oculta bajo su estoica apariencia. Nicole Kidman es igualmente sutil como la comprensiva mujer que quiere ayudar a su esposo, aunque no sabe cómo. Y Stellan Skarsgård se luce en el breve pero importante papel de Finley, veterano colega de Eric que lo acompañó en el campo de concentración, y por lo tanto es el único que entiende lo que atraviesa su amigo. Habiendo dicho eso... las escenas con estos famosos actores me parecieron lentas, repetitivas y curiosamente distantes, lo cual me hizo perder interés a pesar de las excelentes actuaciones. Afortunadamente esa es tan solo la mitad de la película; para mi sorpresa, lo mejor de Un Pasado Imborrable fueron los "flashbacks" de la Segunda Guerra Mundial, donde el joven Eric (ahora interpretado por Jeremy Irvine) trata de mantener alguna semblanza de dignidad y control ante las torturas físicas y psicológicas perpetradas por sus captores, especialmente el sádico Nagase (Tanroh Ishida). Durante esas escenas la película se convierte en una versión solemne de The Great Escape, con los prisioneros planeando alguna manera de escapar, no porque tengan probabilidades de hacerlo, sino simplemente para mantener la moral y encontrar la fuerza interna que les permita sobrellevar el maltrato. Francamente yo hubiera preferido que así fuera la película entera, quizás con las partes "modernas" como prólogo y epílogo; pero no... el nudo dramático del relato es el eventual enfrentamiento entre Lomax y su captor muchos años después, lo cual encontré menos interesante. De cualquier modo no puedo negar que la historia de Un Pasado Imborrable (¡que torpe título recibió en México!) es única, sobre todo sabiendo que está basada en hechos reales; y amerita una recomendación para espectadores acostumbrados al cine de arte reflexivo y parsimonioso, que no se apoya en exagerado drama, sino en el gradual incremento de emociones, hasta llegar a un final inevitablemente agridulce. En otras palabras, Un Pasado Imborrable puede parecer aburrida, pero el resultado fue una experiencia cinematográfica satisfactoria, cuyos mejores elementos no son los que nos vende el póster (Colin Firth, Nicole Kidman), sino su elenco secundario, y aquellas escenas que tan solo integran el marco de la trama principal. O, en su defecto, podría recomendar otra visita a la clásica The Great Escape, para re-descubrir una de las mejoras películas de acción sobre la Segunda Guerra Mundial que no tiene mucha acción, pero sí abundante personalidad y entretenimiento.
Calificación: 7.5
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Wednesday, June 18, 2014
Son of Batman
Síntomas: El villano Deathstroke (voz de Thomas Gibson) organiza un devastador ataque sobre el templo de la Liga de Asesinos, durante el cual muere el "inmortal" Ra's al Ghul (voz de Giancarlo Esposito). Su hija Talia (voz de Morena Baccarin) planea vengarse de los atacantes, pero antes debe llevar a su hijo Damian (voz de Stuart Allan) a un lugar seguro. Y ese lugar resulta ser Gotham, donde vive su padre... Batman (voz de Jason O'Mara).
Diagnóstico: Aunque generalmente me gusta el trabajo del escritor Grant Morrison, admito que no me entusiasmó mucho la novela gráfica "Son of Batman", y por eso vi la epónima película animada con desconfianza y bajas expectativas. Sin embargo, para mi sorpresa, el libreto de James Robinson (otro veterano de los comics) afinó la narrativa, suavizó un poco los personajes (por ejemplo, Damian ya no es un mocoso insufrible), y logró que la dinámica "familiar" entre Batman, Damian, Alfred (voz de David McCallum) y Nightwing (voz de Sean Maher) fuera realista y simpática, sin perder la obvia disfunción que la hace memorable. Quizás la trama se simplificó demasiado (la complejidad de la Liga de Asesinos y la lucha por su control se sacrifica a favor de una típica misión para rescatar a Talia al Ghul), pero, aceptémoslo: el punto de la película es ver a Batman enfrentando por primera vez el difícil rol paterno. Y en ese sentido Son of Batman es casi perfecta. Batman asume con su habitual aplomo la responsabilidad de tener un hijo que además fue entrenado desde la cuna para heredar el imperio criminal de su abuelo Ra's al Ghul. Es una situación complicada, pues el niño tiene un instinto asesino que va contra el estricto código de Batman, y su impulsivas decisiones constantemente obstruyen la investigación y ponen en mayor peligro a su madre Talia (por no mencionar a Batman mismo). Alfred, desde luego, tiene graciosos momentos tratando de lidiar con el nuevo residente de la Mansión Wayne; y Nightwing (alias Dick Grayson, el primer Robin) cumple la función de hermano mayor, tolerante pero dispuesto a darle una buena lección al caprichoso niño cuando lo amerita. Y, bueno, para no revelar cada pequeño detalle diré que el resto de la cinta mantiene un apropiado balance entre la acción y la mencionada dinámica familiar, sin perder el suspenso y sensación de peligro que aporta el impredecible Damian. Lo que me gustó un poco menos fue el trabajo de los actores de voz; Jason O'Mara y Stuart Allan tienen un sólido desempeño como Batman y Damian, respectivamente, pero el elenco secundario se escucha rígido y artificial, como si no tuvieran suficiente experiencia en "voiceover". Resulta extraño que un actor habitualmente bueno, como Xander Berkeley (por ejemplo), se escuche increíblemente falso, e-nun-cian-do cui-da-do-sa-men-te cada sílaba, como locutor novato. A pesar de ello, el implacable ritmo de la historia y la ágil dirección de Ethan Spaulding (egresado de Los Simpsons, nada menos) impiden que estos tropiezos arruinen la experiencia. Y hasta la animación me pareció de superior calidad que otras cintas animadas de DC Comics; la coreografía de las escenas de acción es clara y fluida, y el diseño de los personajes conserva un sano equilibrio entre realismo y estilización. Entonces, Son of Batman fue una agradable sorpresa, tomando en cuenta mi opinión del comic original; su argumento no posee la épica escala de Justice League: Crisis on Two Earths o Superman/Batman: Apocalypse, pero en este caso creo que tomaron la decisión correcta al mantener la historia simple y funcional para poner el énfasis en la química de los personajes y la transformación de roles que implica la llegada de Damian. Hablando de lo cual, Son of Batman no forma parte de la continuidad de "The New 52", como la previa película del Universo Animado (Justice League: War). Aparentemente Warner Animation estará alternando continuidades, lo cual podría confundir a espectadores casuales que esperaban más consistencia entre película y película. Pero, tomando en cuenta que el público principal son los lectores de comics, estimo que no será un problema mayor. Y además, significa que aún hay oportunidad de adaptar algunas de las mejores historias de Batman que no encajan en la continuidad actual. Por ejemplo, "The Long Halloween" y "Knightfall". Aun hay tiempo de enseñarle a Hollywood como se hacen las cosas.
Calificación: 8.5
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Monday, June 16, 2014
Wolf Creek 2
Síntomas: El maniático cazador Mick Taylor (John Jarratt) continúa acechando el "outback" australiano en busca de turistas despistados que tienen la mala fortuna de atravesarse en su camino. Pero esta vez sus víctimas tratarán de defenderse.
Diagnóstico: Allá por el año 2005, la cinta Wolf Creek surgió como respuesta australiana al naciente cine de tortura, cuya implacable brutalidad y realismo desafiaban la artificialidad del rancio género slasher, y restauraban la sangre y violencia que estuvieron ausentes del terror durante la fiebre de los fantasmas asiáticos. Pero ahora, casi diez años después, la porno-tortura pasó de moda ¿habrá lugar para una secuela de Wolf Creek? Francamente no estoy seguro. Wolf Creek 2 tiene muchos elementos positivos, empezando por su carismático villano interpretado por John Jarratt como un campesino ignorante y racista, pero terriblemente diestro para despachar a sus víctimas con toda clase de herramientas, desde su fiel cuchillo hasta su rifle de alto poder. Las muertes son tan crueles y violentas como antes, y ahora más sangrientas gracias al obvio incremento de presupuesto que también nos permite disfrutar algunas vistas espectaculares de los agrestes escenarios australianos, así como impactantes stunts automovilísticos muy bien coreografiados, que casi me hicieron recordar otro clásico australiano que no mencionaré. Sin embargo... la historia es más de lo mismo. Las víctimas son anónimas e intercambiables, apenas definidas por sus variadas nacionalidades. Las circunstancias de los asesinatos no ofrecen suspenso o misterio alguno; y el final se extiende innecesariamente con una larga secuencia de tortura que frena el ritmo y no se siente muy consistente con la metodología del villano (aunque, por otro lado, nos ofrece algunas interesantes lecciones sobre historia australiana). Probablemente el director quiso profundizar un poco en la torcida psicología del asesino, pero a fin de cuentas no aporta gran cosa a la historia (nuevamente "basada en hechos reales"), y lo sentí más como una salida perezosa e insípida que solo pretende preparar el terreno para otra secuela. Entonces, no niego que Wolf Creek 2 me mantuvo entretenido; y como fan del gore aprecié los jugosos efectos especiales (con la posible excepción de unos canguros digitales). Pero con un cineasta tan talentoso como Greg McLean, yo esperaba algo más ambicioso o innovador, en vez de un virtual refrito de la primera película. Habiendo dicho eso, los fans de la porno-tortura probablemente agradecerán esta tardía entrada en un subgénero casi extinto, y ese sabor retro (junto con el mencionado gore y paisajes) justifica una escueta recomendación para Wolf Creek 2. Sin duda preserva el tono de la original, pero carece de un ángulo fresco que hubiera inyectado vida en la franquicia. Se me ocurre que para la tercera película McLean podría enfrentar a Mick Taylor contra el cocodrilo gigante de Rogue. Estoy bromeando, pero solo a medias.
Calificación: 7.5
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