Friday, October 4, 2019

Guasón (Joker)



Síntomas: A pesar de sus aflicciones neurológicas y una economía en recesión, Arthur Fleck (Joaquin Phoenix) aspira a convertirse en comediante. Sin embargo, las injusticias y humillaciones de la vida en la gran ciudad lo acercan a una crisis emocional con explosivas consecuencias.

Diagnóstico: Tengo opiniones contradictorias sobre Guasón. Por un lado, es una película muy bien escrita, excepcionalmente realizada, y conducida por una increíble actuación que trasciende una simple "historia de origen" para transformarse en un hipnótico drama lleno de emoción y textura. Por otro lado, también es una "historia de origen" innecesaria y muy distante de la mitología oficial de DC Comics. En otras palabras: uno de esos indulgentes ejercicios de "ret-con" impulsados por la obsesión de Hollywood con "arreglar" las historias de otros medios.
Pero, a fin de cuentas, lo primero resultó más importante que mis patéticos quejidos de "fanboy", así que puedo darle una entusiasta recomendación a Guasón por todo lo que hizo bien (con excepción de una escena en particular). Además, siempre puedo justificar su existencia como una historia "Elseworlds" que no interfiere con la preciosa continuidad del "bati-universo" (que ya de por sí ha sufrido grandes golpes últimamente).
Entonces, con esas contradicciones fuera del camino, puedo enfocarme en las razones por las que Guasón es una de las mejores películas de DC Comics que he visto hasta el momento (lo cual tampoco es un gran elogio, pero lo ofrezco con toda sinceridad)
Para empezar, la mencionada actuación de Joaquin Phoenix captura con devastadora crudeza las múltiples facetas de Arthur Fleck, así como la tortuosa transformación psicológica que sufre como consecuencia de factores externos e internos... algunos fuera de su control, y otros provocados por sus malas decisiones. No voy a perder tiempo en analizar la "controversia" que está despertando la humanización de un personaje absolutamente irredimible... pero entiendo el origen de esas protestas. El director Todd Phillips hace preguntas que no tienen respuesta, y aunque algunas veces parece un truco para hacer la película más "dark", no puedo negar que existe algo de verdad en su comentario sobre el papel de la sociedad (especialmente ciertos estratos económicos) en la creación de monstruos humanos alimentados por el clásico egoísmo e intolerancia de la humanidad. Aunque desde luego este supuesto "mensaje" seguramente dependerá de la perspectiva personal de cada espectador. Tal vez ese es el auténtico origen de la controversia... Phillips nos delega la responsabilidad de juzgar las acciones de Arthur Fleck, en vez de pintarlo como un tradicional villano unidimensional de los comics.
Hablando de lo cual, Guasón funciona perfectamente bien por sí misma, sin apoyarse demasiado en el confuso universo cinematográfico de DC Comics. De hecho, funciona tan bien que hasta sentí forzadas las conexiones con la mitología "oficial", pues no se sienten naturales, sino como obligaciones mercadológicas. En esa categoría incluiría la escena que mencioné al principio, la cual no me gustó nada, y hasta me sacó de la película (no, no tiene nada que ver con abuso de animales).
Fuera de eso, Guasón me pareció un excelente thriller con increíble cinematografía y diseño de producción, obviamente inspirado en la obra de Martin Scorsese y en el cine criminal de los años setentas. Las calles de Gotham reflejan la decadencia urbana de aquella década, llenas de corrupción e inmundicia literal y figurada, donde la violencia y tragedias de Guasón parecen perfectamente posibles. El período histórico no es un adorno "retro", sino parte integral de la narrativa.
Finalmente, mención especial para la música de Hildur Guðnadóttir, cuyas discordantes notas evocan el colapso mental del protagonista, y complementan el fatalismo implícito de un entorno social cruel e indiferente.
Entonces, aunque no sentí Guasón realmente necesaria como parte del Universo Cinemático de DC Comics, ciertamente fue una película fascinante por derecho propio. La tremenda actuación de Joaquin Phoenix no fue una sorpresa, considerando la excelente racha que lleva en años recientes; pero ciertamente fue una revelación del director Todd Phillips, más conocido por sus comedias, y ahora responsable por una imitación de Scorsese casi tan buena como el artículo genuino (algunos momentos nos invitan a imaginar una secuela contemporánea de The King of Comedy). Mark Hamill: el legado de Joker cambió de manos. Y no podría haber mejor actor que Phoenix para continuar el horror.
Calificación: 9

IMDb

Thursday, October 3, 2019

Bliss



Síntomas: La artista Dezzy Donahue (Dora Madison) no ha logrado terminar la nueva pintura que le prometió a un cliente. Entonces, para encontrar inspiración, Dezzy se sumerge en un torbellino de sexo, drogas y rock que tendrán efectos inesperados en su creatividad... y en su vida.

Diagnóstico: Me alegra decir que el director Joe Begos ha mostrado consistente mejoría en cada una de sus películas (Almost Human, 2013; y The Mind's Eye, 2015). Y si Bliss es muestra adicional de su evolución, podemos esperar grandes cosas de este cineasta. Asumiendo que quiera seguir trabajando en el género de terror. Lo cual me parece evidente.
Sin embargo, por mucho que me haya gustado Bliss, no podría darle una recomendación general porque definitivamente no es para todos los gustos. Más allá del consumo de drogas, orgías y demás perversiones, Bliss nos atrapa en una pesadillesca atmósfera que ocasionalmente confunde la narrativa de la película, ya de por sí excéntrica y oblicua. En lo personal, eso fue lo que más disfruté en Bliss: la sensación de compartir las bizarras experiencias de Dezzy, y después la confusión de no saber exactamente qué ocurrió. Es un misterio envuelto en una alucinación de la que no podemos escapar. Pero no toda la gente apreciará esta ofuscación intencional de su percepción, ni la consiguiente incertidumbre sobre el rumbo que tomará la cinta. Y ni siquiera hemos llegado a la sangre y violencia que eventualmente intervienen en la delirante espiral destructiva/creativa de Dezzy. Solo diré que Bliss funciona en múltiples niveles, y el espectáculo "gore" es tan solo el más básico de ellos.
En el papel principal Dora Madison es intensa y carismática. Hubiera sido fácil convertir a Dezzy en un cliché de "artista cool y accesible", pero Begos y Madison buscaron algo mas humano y realista, presentándola como una protagonista de ambigua moralidad, expuesta a tomar malas decisiones como parte de su proceso creativo. Al mismo tiempo Begos esboza con sutil ironía el "underground" artístico de la ciudad de Los Ángeles, pretencioso y decadente, pero honesto en su admiración del talento real.
Tru Collins, Rhys Wakefield, Jeremy Gardner y Graham Skipper ocupan papeles secundarios de variable duración, pero todos relevantes para la cruzada psicodélica de Dezzy. Algunos le ofrecen drogas; otros la presionan para vender más pinturas; y otros la apoyan en distintas y perturbadoras maneras. No diré más, porque es mejor experimentar las sorpresas de Bliss al mismo tiempo que la agobiada protagonista.
Lo cual significa que tampoco puedo detallar los aspectos terroríficos de Bliss. Baste decir que la primera mitad de la película parece un estilizado melodrama "indie", pero eventualmente recompensa nuestra paciencia con eventos y situaciones que pertenecen por completo al horror más puro y tradicional, presentado de una manera fresca e inusual que no requiere explicaciones porque Begos confía en el público y sabe que podemos leer entre líneas. O entre las pinceladas del delirante cuadro que está pintando Dezzy. El proceso artístico puede ser sublime o tortuoso, pero siempre será efímero. Lo que vive para siempre es el resultado final. Igual que en el cine.
Calificación: 9

IMDb

Wednesday, October 2, 2019

Doom: Annihilation



Síntomas: Un escuadrón de marines se dirige a la luna de Phobos, en órbita de Marte, para proteger una base secreta donde un experimento científico se salió de control.

Diagnóstico: Doom es uno de mis juegos favoritos de toda la vida, y probablemente uno de los que más tiempo he jugado (de hecho lo sigo jugando con el "mod" de Zandronum). Creo que por eso disfruté tanto la película Doom: Annihilation, pues a pesar de sus considerables defectos, resultó ser una de las más fieles recreaciones de aquel venerable videojuego, tanto en el plano visual como en el narrativo.
Lo cual, lamentablemente, no basta para hacer una buena película.
Estrictamente hablando, Doom: Annihilation se inspira más en las secuelas de Doom (sobre todo Doom 3, y el "reboot" del 2016), lo cual no tiene nada de malo, en mi humilde opinión, ya que respetan la misma premisa y emplean un bestiario de criaturas demoníacas con similares formas de ataque.
Para añadir un poco de variedad y melodrama, Doom: Annihilation sigue a un escuadrón de marines con diversas personalidades y conflictos individuales; pero a fin de cuentas todo se reduce a las batallas contra las criaturas liberadas por el misterioso experimento del Dr. Betruger (Dominic Mafham), un clásico "científico loco" obsesionado con su trabajo hasta el punto de ignorar el peligro que representa para sus colaboradores, y para la humanidad en general.
Sí, ya vimos esto muchas veces, y no solo en videojuegos, sino en películas sobre "soldados vs. monstruos" ubicadas en instalaciones secretas llena de pasillos oscuros y maquinaria genérica donde las criaturas pueden esconderse y saltar en el momento más inoportuno (por ejemplo, cuando alguien piensa que ganó una batalla). Los actores apenas logran sostener sus estereotípicos roles: el líder estoico, el rudo, el cobarde, el "geek", la sarcástica, etc. La protagonista por default es la Teniente Joan Dark (Amy Manson), y su drama particular consiste en un error del pasado que tuvo graves consecuencias para todo su escuadrón. Muchos de sus compañeros la odian, o al menos desconfían de ella; y por eso Joan se siente obligada a demostrar su capacidad como marine y su temple como persona. Me gustó que la película convirtiera al "Doom Guy" del juego en una mujer ligeramente mejor dibujada y menos impersonal; pero el desempeño de Manson carece de energía y presencia escénica. Creo que Doom: Annihilation necesitaba una auténtica "mujer de acción", como Michelle Rodriguez o Gina Carano (ambas con buen potencial de taquilla y experiencia en "B-Movies").
Y, bueno, al ser una fiel adaptación del videojuego, no puedo quejarme por el argumento excesivamente simple y lineal que tiene prisa por llegar a la acción sin perder tiempo en explicaciones ni razonamientos lógicos.
Todo lo anterior explica por qué Doom: Annihilation es una cinta mediocre. Pero, como dije al principio, disfruté mucho la recreación de los elementos del juego, desde pequeños detalles visuales (como logotipos y las clásicas "llaves" de colores), hasta los escenarios y criaturas, muy bien realizados para el mediano presupuesto de la cinta. Los efectos digitales son excelentes (me impresionaron las tomas externas de la base espacial); y los monstruos funcionan bien dentro de las limitaciones del látex y la técnica de "actor disfrazado". Al menos no vemos los cierres metálicos en la espalda de las criaturas.
Desafortunadamente Doom: Annihilation termina justo cuando empieza a ponerse interesante. Me dio la impresión de ser un "programa piloto" para el canal SyFy... una simple "historia de origen" que establece la premisa y prepara el terreno para futuras aventuras de la Teniente Dark en una estación espacial infestada de monstruos. O, explicándolo en términos de videojuego, Doom: Annihilation representa los primeros dos o tres niveles, donde aprendemos a controlar al personaje y solo encontramos las criaturas más básicas.
Entonces, espero sinceramente que Doom: Annihilation tenga suficiente éxito para justificar una o más secuelas donde podamos ver "niveles" más avanzados, con más y mejores monstruos elaborados con el mismo celo artístico. La historia es lo de menos (nunca creí decir esto); solo quiero llegar al Cyberdemon, y ver a Joan destruirlo con la BFG-9000.
Calificación: 7.5 para fans de Doom. 5 para público general.

IMDb

Monday, September 30, 2019

The Banana Splits Movie



Síntomas: Como regalo de cumpleaños, el pequeño Harley (Finlay Woktak-Hissong) y su familia asisten a una grabación en vivo del popular programa infantil The Banana Splits, sin saber que terminarán luchando por sus vidas.

Diagnóstico: Independientemente de sus fallas o aciertos, me da mucho gusto que pueda existir una película como The Banana Splits Movie. Es difícil imaginar el proceso creativo y mercadológico que condujo a su creación, pero debe haber incluido individuos con un perverso sentido del humor, nervios de acero, y tremenda visión para reconocer que el público ideal de esta película NO serían niños contemporáneos, sino adultos nostálgicos (como yo), y "hipsters" irónicamente obsesionados con un ridículo programa de los años sesentas. Sin esa audaz visión, The Banana Splits Movie podría haber sido otra insípida cinta animada que ignorarían por igual los fans de la serie original y el público infantil (algo similar a lo que ocurrió con otros iconos de mi infancia, como Top Cat y Here Comes the Grump). En resumen: la mera existencia de The Banana Splits Movie casi revivió mi fe en la industria cinematográfica. Después de tantos años, aún pueden sorprenderme.
Con esos halagos fuera del camino, pasemos a las malas noticias: como película de terror, The Banana Splits Movie es apenas mediocre.
La primera mitad de The Banana Splits Movie establece a los múltiples personajes que seguiremos durante la fatídica grabación del programa infantil. Esto significa que hay suficientes víctimas potenciales para mantener un ritmo constante de muertes sangrientas, el ingrediente indispensable para capturar la atención del público en este tipo de películas. Y si bien The Banana Splits Movie no requiere grandes actuaciones, sin duda aprecié el esfuerzo de los actores que tomaron en serio el proyecto e intentaron mantener un básico nivel de realismo en las reacciones de sus personajes. Entre mis favoritos: Dani Kind como Beth, la madre de Harley; Naledi Majola como Paige, la empleada del estudio encargada de recibir y acomodar al público; Lionel Newton como Karl, el creador de los Banana Splits (en más de un sentido); y Richard White como Stevie, el único actor humano del programa, que odia secretamente a los Banana Splits porque siempre lo hacen víctima de sus afables bromas.
Entonces llegamos a la segunda mitad de la película, y la trama se estanca cómodamente en el cliché de "personajes caminando por corredores oscuros mientras esperan la muerte". Los miembros del público se separan, y pasan la siguiente hora recorriendo el estudio semi-abandonado, mientras los Banana Splits acechan en las sombras.
Sí, es divertida la súbita explosión de violencia en un entorno cálido y familiar. La directora Danishka Esterhazy (Level 16) reconoce que esa es la principal atracción de The Banana Splits Movie, y no pierde oportunidad de contrastar la inocencia del programa televisivo con los cruentos asesinatos... pero la repetición excesiva del mismo truco diluye la sátira y hace que pierda impacto. Afortunadamente para ese momento los personajes ganaron un poco de profundidad, y nos ayudan a llegar hasta un final previsible, pero razonablemente satisfactorio.
De cualquier modo me dio gusto encontrar esta inesperada subversión post-moderna (o como quieran llamarle) de un programa de televisión que disfruté de niño, y jamás imaginé ver de nuevo en el contexto de mi género favorito (el horror). Un aplauso para Hanna-Barbera por atreverse a hacer algo tan "creativo" e inusual. Con todo y sus fallas, The Banana Splits Movie me dejó con una sonrisa... y con ese tema musical clavado en el centro de mi cerebro. Voy a tener que escuchar la canción de The Bugaloos para sacarlo de mi mente.
Calificación: 7.5
IMDb

Saturday, September 28, 2019

Boda Sangrienta (Ready Or Not)



Síntomas: En el día de su boda, Grace (Samara Weaving) descubre que la familia de su esposo tiene algunas curiosas tradiciones que podrían costarle la vida.

Diagnóstico: El "colectivo" cinematográfico Radio Silence es más conocido por sus cortometrajes y segmentos en antologías de terror (como V/H/S y Southbound), pero con Boda Sangrienta confirman que están listos para las "grandes ligas", creando una divertida combinación de "slasher" y "survival horror" repleto de sangre, violencia, y un subversivo sentido del humor para hacer más traviesa esta alegoría de la lucha de clases.
Sin revelar más de la cuenta, Boda Sangrienta toma prestados elementos de Get Out (Grace es la "outsider" preocupada por adaptarse a la familia de su pareja), Satanic Panic (la riqueza y excesivo privilegio de las clases altas han erosionado todo rastro de empatía y compasión), y la venerable The Most Dangerous Game, con su perverso "deporte" de cacería humana. Bueno, creo que ya revelé bastante, pero todo eso se explica en el prólogo de Boda Sangrienta, así que no constituye un gran "spoiler".
Además, lo bueno comienza hasta que se revelan las intenciones de la bizarra familia Le Domas, dueña de un imperio comercial de juegos de mesa, lo cual imparte cierta lógica en su obsesión con el juego mortal de cazar a Grace en el día de su boda. Y también hay insinuaciones de rituales ocultos que podríamos tomar como inevitables componentes de la fantasía elitista que habitan estas familias tan ricas que ya perdieron toda conexión con la realidad.
Y así transcurre la noche, con Grace tratando de sobrevivir mientras sus nuevos parientes políticos tratan de matarla... porque, después de todo, también es cuestión de vida o muerte para ellos. O al menos eso creen.
Samara Weaving nos muestra una vez más su capacidad para humanizar personajes en circunstancias extremas, lo cual se está convirtiendo en su especialidad. En cintas como The Babysitter, Mayhem y en la serie Ash Vs. Evil Dead, Weaving enfrentó amenazas humanas y sobrenaturales sin sacrificar el realismo de sus reacciones ni reducir la intensidad de su actuación. En resumen, una perfecta "scream queen" con los clásicos valores de sus predecesoras, y una desafiante actitud para el nuevo siglo (Nota: el término "scream queen" es figurativo y no implica sexismo ni discriminación de género por parte de este "autor". Su uso está protegido por los estatutos vigentes de la Academia de Artes Cinematográficas, y respeta los estándares descriptivos establecidos por el horror ochentero. Si recibió por error este e-mail, notifique de inmedi).
En los papeles secundarios destacan Adam Brody como el cuñado ligeramente menos amoral que el resto de la familia; Andie MacDowell como la suegra comprensiva (aunque no por ello menos mortal); y Henry Czerny como el patriarca enloquecido que toma demasiado en serio las tradiciones familiares.
Por el lado negativo, Boda Sangrienta se vuelve un poco monótona durante su parte intermedia. Weaving mantiene alta energía durante todas sus escenas, pero muchos miembros de la "familia" se sienten blandos y aburridos (y no creo que haya sido una decisión intencional de los directores para reflejar la apatía de los ricos por el sufrimiento de los pobres)(espectadores). La cinematografía captura con opulento detalle la mansión de la familia Le Domas, llena de pasadizos secretos y esquinas oscuras para esconderse o tender trampas; aunque en ocasiones resultaron más oscuras de la cuenta (al menos el cine donde la vi), lo cual me impidió apreciar los más sangrientos detalles.
Y, ya que hablamos de eso, el "gore" es frecuente y abundante, aunque no necesariamente realista; pero aún así contribuye al frenético tono de Boda Sangrienta y al tenso conflicto entre cazadores y presa donde realmente no sabemos quién saldrá victorioso.
El tiempo dirá si Boda Sangrienta adquiere genuino status "clásico", pero por lo pronto la recomiendo como una divertida experiencia de terror que podrán disfrutar por igual las audiencias casuales (siempre y cuando no se desvanezcan al ver mucha sangre), y los fans del horror que apreciarán la sensibilidad de los directores Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett... por no mencionar el tremendo desempeño de Samara Weaving en un papel que deberá abrirle más puertas y convertirla en estrella. Solo espero que no olvide el género de terror en su carrera futura. Sería muy difícil encontrar un nuevo reemplazo de Ellen Ripley.
Calificación: 8.5

IMDb

Friday, September 27, 2019

Anna: El Peligro Tiene Nombre (Anna)



Síntomas: Anna Poliatova (Sasha Luss) trabaja como modelo para una exitosa firma parisina; pero su talento real se manifiesta en actividades más violentas.

Diagnóstico: El director/productor/escritor Luc Besson lleva casi treinta años reciclando la misma historia. Todo empezó en 1990 con la icónica cinta La Femme Nikita, y desde entonces Besson ha escrito, dirigido o producido un alarmante número de películas (me da flojera contarlas) sobre mujeres atractivas y letales. Lo cual, en mi opinión, no tiene nada de malo.
Además, para ser justos, Besson (como guionista) generalmente añade algún componente nuevo o especial para darle identidad propia a estas películas. Ya sea el aspecto étnico de Colombiana, la pseudo-ciencia futurista de Lucy, o el período histórico de Bandidas, siempre hay algo para disimular que estamos viendo variantes de una misma premisa. Aunque, por el lado negativo, nada logra disfrazar los incontables clichés que infestan estas películas. Y podemos confirmar esta lamentable situación en Anna: El Peligro Tiene Nombre, la más reciente cinta de Luc Besson, que esta vez escribió, dirigió y produjo personalmente.
Por méritos propios, Anna: El Peligro Tiene Nombre (me voy a ahorrar ese ridículo subtitulo de aquí en adelante) es un mediano thriller, más largo y confuso de lo necesario, pero con adecuadas actuaciones, y bien realizadas secuencias de acción. Sin embargo, su mejor (y peor) característica es un libreto más ambicioso (revuelto) de lo habitual, donde el arco dramático de Anna trasciende sus peligrosas misiones, y se extiende a un aspecto más personal de su vida, lo cual basta para despertar algunas emociones y un poco de suspenso sobre su destino final... aunque tampoco podemos pedir milagros.
Por alguna razón el desarrollo de la trama requiere tantos saltos en el tiempo ("Cinco años antes"; "Seis meses después", etc.) que termina convirtiéndose en un chiste involuntario. Admito que estos "saltos" funcionan para introducir revelaciones sorpresivas y "twists" satisfactorios, pero a fin de cuentas es otra pequeña trampa para distraernos de la mediocridad general de Anna.
En el papel principal, Sasha Luss no es mala en las escenas dramáticas, y tiene buena aptitud física para los "stunts" y peleas (mi favorita fue la del restaurante); pero le falta presencia y profundidad, lo cual hace la cinta olvidable y superficial. Aún así, me pareció un semi-debut exitoso (Luss tuvo un corto papel en Valerian and the City of a Thousand Planets) para una modelo transformada en actriz (con el beneficio adicional de una escena que debe haber sido tremendamente catártica para ella y cualquier modelo que haya sufrido el tedio y humillación de una sesión fotográfica). Cillian Murphy encuentra un cómodo balance entre arrogancia y humor en el papel de Lenny Miller, agente de la CIA con sed de venganza por una operación fallida en su pasado; su participación es corta, pero inyecta un poco de energía cuando hace falta. Aunque no tanta como Helen Mirren, quien naturalmente se roba la película en el papel de Olga, la estricta entrenadora que no confía en la capacidad de Anna. Su interacción con la modelo/espía es lo mejor de la película, pero... ¿mencioné que no podemos pedir milagros?
También conviene reducir las expectativas sobre las secuencias de acción, ya que no fueron tan espectaculares ni frecuentes como yo esperaba; a fin de cuentas Anna es más thriller que acción, con mayor énfasis en espionaje e intriga que en balazos y persecuciones. Pero lo que no puedo disculpar es la genérica dirección de Luc Besson, un cineasta con gran sensibilidad y estilo visual... al menos al principio de su carrera (¿alguien recuerda Le Grand Bleu?) Cualquiera pensaría que Anna fue dirigida por uno de sus protegidos... algún novato de videos musicales en su primera incursión cinematográfica. Lo cual significa que Anna puede funcionar como distracción desechable de fin de semana... pero jamás igualará a La Femme Nikita. Por mucho que Besson se esfuerce, creo que nunca logrará recapturar la magia de su juventud. Aunque ciertamente encontró una buena excusa para rodearse de mujeres atractivas (sí, incluyo a Mirren en esa categoría).
Calificación: 7

IMDb

Wednesday, September 25, 2019

Depraved



Síntomas: Henry (David Call), un joven doctor con un turbulento pasado, construye un hombre con piezas de cadáveres, y lo nombra Adam (Alex Breaux). Sin embargo, crear vida resulta más fácil que controlarla.

Diagnóstico: Sí, a pesar de su provocativo título, Depraved es simplemente una versión moderna de Frankenstein. Aunque "simplemente" no es la palabra correcta, ya que el director y guionista Larry Fessenden realizó una brillante modernización de aquel venerable relato, introduciendo nuevos temas de relevancia contemporánea para complementar la historia que todos conocemos. Y si bien el resultado tiene algunas inconsistencias de tono y dura demasiado, terminó gustándome por su inteligente libreto y creativo análisis de conceptos más profundos de los que generalmente encontramos en el horror independiente. O en el horror de estudio, para el caso.
Hablando de lo cual, la parte de "horror" llega bastante tarde en Depraved. La primera mitad de la película es básicamente un estudio de carácter enfocado en el nacimiento de "Adam", su educación, y la relación que se desarrolla entre la criatura y su creador. Al principio Adam es un simple experimento, pero gradualmente se transforma en algo así como un hijo para Henry, y después en un amigo. Sin embargo existen influencias externas en la forma de John Polidori (Joshua Leonard), ejecutivo farmacéutico que está financiando el experimento con fines poco escrupulosos; y eventualmente las opuestas ideologías de estos personajes chocarán en forma inesperada. O tal vez previsible, tomando en cuenta la mencionada influencia de Frankenstein, lo cual incluye la novela de Mary Shelley y las películas de James Whale.
En el papel de Henry, David Call nos presenta un genio voluble y apasionado, aunque no necesariamente estable. Conforme nos enteramos del pasado de Henry podemos apreciar su actitud hacia Adam y su obsesión con vencer a la muerte. Joshua Leonard (The Blair Witch Project) en el papel de Polidori podría describirse como el "villano corporativo" de la película, pero su función es más ambigua. Me gustó mucho la secuencia donde Polidori le muestra a Adam la belleza del mundo, pero también advirtiéndole sobre los peligros que encontrará en su nueva "vida". Ana Kayne (Another Earth) y Addison Timlin (Little Sister) tienen papeles cortos pero significativos en la evolución de Adam, ofreciendo compasión y quizás un poco de sensualidad para despertar sus torpes sentidos.
Como dije, es más complicado que una simple batalla entre el creador y su creación; y, con un poco de paciencia, encontraremos múltiples niveles alegóricos (y algunos literales) que Fessenden incorporó al argumento. Pero si no tenemos tiempo, podríamos resumir Depraved como una fábula sobre el impulso creativo, y la responsabilidad que siempre debería acompañarlo.
Por el lado negativo mencionaría el abrupto giro gótico del tercer acto, abandonando el sensible melodrama para sumergirse en el horror que Henry y Polidori desataron con su desmedida ambición. Digo "lado negativo" porque el exagerado estilo de este conflicto se siente inconsistente con el tono mesurado del resto de la película... pero la verdad es que me gustó un poco de caos y destrucción como remate de tanto debate pseudo-intelectual. Funciona simultáneamente como catarsis del melodrama, y como manifestación concreta de ideas que solo se habían examinado de manera oblicua y simbólica.
Depraved está muy bien dirigida y competentemente producida; pero, como siempre, conviene mantener expectativas realistas sobre las inevitables limitaciones del horror "indie" (como ciertos adornos digitales que se sienten fuera de lugar). Y también salen sobrando algunas escenas redundantes que inflan la película hasta dos horas de duración.
Pero, por lo demás, Depraved me pareció una fascinante combinación de horror visceral y psicológico, con notables actuaciones y grotescos efectos prácticos que enfatizan la confusa condición de Adam. Ya era hora de que Larry Fessenden hiciera a un lado su carrera como "artista de cameos", y recordara que también es un respetado director con una intensa visión, y talento para encontrar nuevos ángulos en historias comunes. Por cierto... así debería haber sido el "Dark Universe" que planeaba Universal Pictures para revivir a sus criaturas clásicas... menos espectáculo y más introspección. No queremos ver más efectos digitales, sino una perspectiva más ingeniosa de estos monstruos que empezaron como metáforas de la condición humana, y terminaron como máscaras de látex.
Calificación: 8.5

IMDb

Monday, September 23, 2019

Reborn



Síntomas: Durante una tormenta, una descarga eléctrica revive a un bebé muerto en la morgue de Los Ángeles, y Ken (Chaz Bono), el técnico de guardia, se lo lleva a su casa. Dieciséis años después, la joven Tess (Kayleigh Gilbert) decide buscar a su madre biológica... pero primero deberá escapar del abusivo Ken.

Diagnóstico: Como indica esa sinopsis, Reborn empieza con un tono sórdido y desagradable que incluye horribles implicaciones de perversión sexual y abuso infantil; pero afortunadamente la cinta se transforma en un híbrido de slasher paranormal y drama familiar inesperadamente satisfactorio gracias a la eficiente dirección de Julian Richards, quien encontró creativas soluciones para ocultar las limitaciones de la cinta y resaltar sus aciertos creativos... hasta cierto punto.
Esto significa que Reborn podrá verse barata, pero nunca se siente incompetente ni improvisada. Las modestas locaciones están retratadas con gran estilo y abundante atmósfera. Desde la sombría morgue donde "renace" Tess, hasta la casa de su madre biológica, Richards y el director de fotografía buscan ángulos interesantes e iluminación semi-"noir" que resulta atractiva para la vista, y económica para el bolsillo.
Lo mismo aplica a las actuaciones. Algunos papeles secundarios flaquean un poco, pero los roles principales expresan sin dificultad el conflicto entre los personajes y su evolución individual. Entre ellos: Kayleigh Gilbert como Tess, la joven en busca de respuestas que quizás no serán tan agradables como ella esperaba. Barbara Crampton como Lena O'Neil, actriz venida a menos que quiere revivir su carrera, para lo cual necesita rectificar ciertos errores del pasado. Rae Down Chong es la agente de Lena y también su amiga... en ese orden, lo cual significa que el negocio es más importante que los sentimientos. Y Michael Paré es el Detective Fox, encargado de investigar los extraños asesinatos que se cometen alrededor de la actriz. ¿Qué secreto estará ocultando?
Por el lado negativo señalaría los efectos digitales y su pobre integración a los escenarios de la cinta. Y tampoco me gustaron ciertas coincidencias que facilitan el desarrollo de la historia (por ejemplo, Tess escapa de su familia adoptiva exactamente al mismo tiempo que la actriz Lena O'Neil decide buscar la tumba de su hija, supuestamente fallecida dieciséis años atrás... ¡qué conveniente!) Sin embargo, puedo aceptar esas coincidencias como el precio que tenemos que pagar por un argumento compacto y conciso (Reborn ni siquiera rebasa los ochenta minutos, incluyendo créditos), con un buen balance entre horror, melodrama, y la investigación policíaca que unifica todos estos dispares elementos. Y, como beneficio adicional, tenemos un triple arco emocional realista y bien estructurado que fluye naturalmente entre Lena, Tess, y el Detective Fox. Ese fue, en mi humilde opinión, el atributo más notable de Reborn, sobre todo en el contexto del horror independiente, donde rara vez encontramos personajes interesantes o motivaciones creíbles.
A fin de cuentas Reborn no es una gran película, pero ofrece adecuado entretenimiento, emociones honestas, y el placer nostálgico de tres íconos ochenteros (Barbara Crampton, Michael Paré y Rae Down Chong) en papeles bien escritos y sólidamente ejecutados. Y también demuestra cómo un poco de ingenio puede resolver los más comunes problemas del cine "indie". Ojalá se pudiera rentar tan fácil como un hospital abandonado.
Calificación: 7.5

IMDb

Sunday, September 22, 2019

Midsommar: El Terror No Espera la Noche (Midsommar)



Síntomas: Después de sufrir una tragedia familiar, la joven Dani (Florence Pugh) acompaña a su novio Christian (Jack Reynor) a Suecia, donde estudiarán un festival de verano en la pequeña comunidad de Harga.

Diagnóstico: Antes que nada, Midsommar no es una película de terror. O, mejor dicho, no solo es una película de terror, sino varias cosas al mismo tiempo, todas igualmente importantes y necesarias para conjugarse en un híbrido impactante y difícil de definir.
En primer lugar Midsommar es un fascinante estudio antropológico (ficticio) sobre la rica mitología y costumbres de las sociedades paganas europeas. La comuna "Harga" está probablemente inspirada en similares aldeas agrarias con peculiares tradiciones folclóricas y rituales ocultos más antiguos que cualquier religión "normal". En segundo lugar, Midsommar es una tragedia romántica que muestra el gradual pero inevitable deterioro de una relación construida sobre bases falsas e inestables, que nunca debió avanzar tanto. Y, en tercer lugar, es un hipnótico thriller cuyo parsimonioso ritmo nos permite especular sobre los múltiples misterios del argumento, al mismo tiempo que desarrollamos intensa angustia por el destino de los protagonistas. Finalmente, las escenas que podríamos clasificar como "horror" son breves y esporádicas; y aunque son esenciales para la trama, de ninguna manera definen la identidad de Midsommar.
Con esas advertencias fuera del camino, podemos explorar las considerables virtudes (y ocasionales tropiezos) (en mi humilde opinión) de esta obra única y excepcional, que confirma el talento y visión del director Ari Aster, y justifica las elevadas expectativas creadas por Hereditary, su previa película.
Podría empezar con las asombrosas locaciones (la historia se desarrolla en Suecia, pero se filmó en Hungría) y la espectacular cinematografía de Pawel Pogorzelski, diáfana y luminosa (probablemente la inspiración del torpe sub-título mexicano) para retratar la campiña iluminada por el "sol de medianoche" que tanto confunde a Dani y sus amigos norteamericanos en su viaje "cultural" por Suecia. Midsommar es una de esas raras películas de terror (o como quieran clasificarla) donde todo ocurre de día, y no necesita la oscuridad para "asustarnos" con los clichés del género.
Por el contrario, el auténtico horror de Midsommar ocurre en nuestras mentes. Ari Aster no ofrece explicaciones, pero nos da la información necesaria para deducir lo que ocurre en cada escena. Esta simple estrategia intensifica la paranoia y el suspenso, pues dependen exclusivamente de nuestra imaginación. De algún modo Aster se infiltra en nuestra conciencia y nos hace participes del ritual... o quizás víctimas. Como sea, el resultado es que podemos estar viendo una escena perfectamente cotidiana (por ejemplo, un alegre convivio comunal), pero sabemos que algo horrible está ocurriendo bajo la superficie. Y el director no lo confirma ni lo niega... simplemente lo deja en el aire porque la incertidumbre es más inquietante que cualquier "twist".
Las actuaciones son excelentes a pesar de los retos que enfrentan los actores, pues no solo deben capturar el drama interno de los personajes, sino reaccionar naturalmente al desfile de tradiciones paganas que se vuelven más siniestras con el paso de los días. Florence Pugh tiene el papel más complicado, y lo aborda con increíble seguridad. Aster se apoya más en las expresiones de los actores que en los diálogos, haciendo indispensable un reparto capaz de transmitir sus emociones al mismo tiempo que sus personajes intentan reprimirlas. Es un gran trabajo conjunto que, naturalmente, será ignorado por todos los premios cinematográficos con prejuicios contra el género fantástico. Pero, bueno... eso es tema para otro día.
Para no extenderme más, terminaré diciendo que Midsommar es una película "rara" y surrealista, muy distinta a nuestra interpretación tradicional del horror, lo cual podría contrariar al público en busca de "sustos" fáciles y fórmulas establecidas. A pesar de sus dos horas y media de duración, nunca la sentí aburrida... aunque hay un par de sub-tramas con escaso valor narrativo que podrían haberse resumido sin afectar la historia. Fuera de eso, Midsommar me pareció una potente experiencia que podría recomendar para el público dispuesto a participar en un bizarro sacramento cinematográfico con más preguntas que respuestas. Después de todo, esa es la base de la fe.
Calificación: 9

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Saturday, September 21, 2019

Rambo: Last Blood



Síntomas: John Rambo (Sylvester Stallone) luchó toda su vida por distintas causas, pero por fin encontró la paz en una granja de Arizona, donde entrena caballos con ayuda de María (Adriana Barraza) y su nieta Gabriela (Yvette Monreal). Entonces Gabriela es secuestrada por traficantes humanos, y la guerra empieza de nuevo para John.

Diagnóstico: Como genérica película de acción, Rambo: Last Blood no está mal. Pero como conclusión de la saga de John Rambo me pareció superficial y decepcionante. Después de transformar el cine de acción en los ochentas, y desarrollar al personaje a lo largo de tres décadas, Sylvester Stallone termina copiando la fórmula de Taken. Es la definición viviente de "oportunidad desperdiciada".
Claro, las películas de Rambo nunca fueron complicadas, pero supieron evolucionar y adaptarse al "zeitgeist" cultural. Por eso yo esperaba algo ligeramente más profundo... tal vez retomando el comentario sobre las condiciones de los veteranos en tiempos de paz (el tema central de la original First Blood), o un astuto replanteamiento del personaje para futuras generaciones (como Stallone hizo con Creed, respetando el espíritu de Rocky, pero pasándole la carga a un actor joven). De hecho, al principio de Rambo: Last Blood, pensé que la joven Gabriela sería la nueva heroína, entrenada por su "Tío John" para defender su propiedad y su familia; pero no... simplemente fue otra "damisela en peligro" para motivar al justiciero geriátrico.
Lo cual, como dije, no fue intrínsecamente malo. Dentro de su escasa ambición narrativa, Rambo: Last Blood es una obra dinámica y entretenida, con buenas actuaciones (los villanos interpretados por Oscar Jaenada y Serio Peris-Mencheta son realmente temibles), perturbador realismo en su tratamiento del tráfico humano, y contundente acción que dejará satisfechos a los devotos del "gore" (como yo), con abundantes escenas de creativa violencia y chorros de sangre práctica y digital. Además, Rambo: Last Blood fue definitivamente mejor que las baratas "B-Movies" donde hemos visto a Stallone en años recientes. Ojalá todas sus películas tuvieran esta energía y carácter (por cierto, me dio gusto ver de nuevo la escopeta incendiaria de Escape Plan: The Extractors, pero aprendí que el secreto no está en la escopeta, sino en los cartuchos especiales).
La actuación de Sylvester Stallone recicla el tono sombrío y melancólico que vimos en Rambo (2008), lo cual basta para llenar los huecos que deja abiertos el previsible libreto de Matthew Cirulnick. Por cada rancio cliché y atajo narrativo (por ejemplo, la reportera interpretada por Paz Vega que aparece en el momento justo para darnos información sobre los villanos), Stallone logra conjurar un poco de emoción en su retrato del veterano que nunca superó el trauma de la guerra. La gravedad de su actuación a veces choca con la frivolidad del argumento, pero es mejor que nada, y nos permite un atisbo a la fracturada psicología que respalda su inflexible código de conducta. Solo faltó un poco de ingenio para cocinar todos esos ingredientes en una receta realmente satisfactoria, que no pareciera un platillo desechable, sino una gloriosa "última cena".
Y, bueno, no puedo dejar de mencionar el subtexto político que cada espectador interpretará según su perspectiva personal. Seguramente en los Estados Unidos habrá personas que se deleitarán viendo a este héroe cien por ciento americano matando mexicanos con lujo de saña; sin embargo quiero pensar que Rambo: Last Blood no fue intencionalmente una fantasía trumpiana anti-inmigrantes, sino una historia consistente con la ubicación geográfica y el perfil de sus personajes. No me encanta la idea de que pinten a México como una inmunda pocilga de crimen y vicio, pero tampoco me quejé cuando hicieron lo mismo con otros países en cintas similares (por ejemplo Birmania en Rambo, para no ir muy lejos).
Entonces, Rambo: Last Blood me pareció una sólida entrada en la saga de John Rambo que cumple casi todo lo que los fans esperaban (esperábamos). Pero si realmente fue su última película, dejaron pasar la oportunidad de "cerrar el círculo" con un argumento más inteligente y respetuoso de un legado con más de treinta años. O tal vez están guardando la auténtica conclusión para el "reboot" de la serie animada.
Calificación: 8

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