Monday, December 4, 2017

Bad Match



Síntomas: Harris (Jack Cutmore-Scott) sale con una mujer distinta todas las noches gracias a las aplicaciones que conectan parejas compatibles para divertirse un rato sin serias consecuencias. Pero después de una noche de pasión con la atractiva Riley (Lili Simmons), Harris descubre con creciente terror que la joven está buscando una relación formal... y no se detendrá hasta encontrarla.

Diagnóstico: Combinando el clásico género de "mujer psicópata" y la nueva corriente de "ciber-terror", la cinta Bad Match nos ofrece una premisa que prácticamente se escribe sola, mostrándonos el peligro de los encuentros casuales propiciados por "apps" como Tinder y Blendr (mi favorita: Google Maps)(es broma). De hecho, parece mentira que se hayan tardado tanto en hacer esta película.
Las bases de la historia son sólidas, pero su desarrollo me pareció un poco previsible, apenas generando el suspenso necesario para atraparnos en las desventuras de Harris, un protagonista cínico y superficial con el que cuesta trabajo simpatizar. Y, por el lado femenino, Riley es ciertamente inestable, pero tampoco parece suficientemente "psycho" para garantizar las aterradas reacciones de Harris.
Habiendo dicho eso, el director/escritor David Chirchirillo maneja con pericia la secuencia de eventos que escalan el conflicto entre la pareja. Primero son detalles que apenas causan alarma: Riley hace que Harris llegue tarde a una importante junta de trabajo; luego lo visita sin previo aviso cuando él no esperaba verla de nuevo; y así, gradualmente, la joven se introduce cada vez más en su vida, hasta dejar claro que no será fácil librarse de ella.
Entonces empieza realmente la película.
La segunda mitad de Bad Match es mucho más interesante gracias a varios giros y sorpresas que, francamente, no siempre sentí proporcionales con la amenaza real de Riley... pero al menos mantienen la historia en movimiento y eventualmente explican (sin tratar de justificar) las terribles decisiones que los personajes toman para "resolver" la situación.
Los actores encajan bien en sus papeles, creando una ambigüedad que hace más realista su interacción, lo cual es simultáneamente el mejor punto de la película y su más grave error.
Por el lado positivo, tanto Harris como Riley parecen personas hasta cierto punto normales; Harris es un poco desconsiderado con las emociones de las mujeres con las que sale... pero tampoco es un monstruo insensible; solo quiere divertirse sin preocuparse por las consecuencias. Y Riley podrá ser un poco "pegajosa"... pero lo único que quiere es encontrar una relación estable y duradera. Y si bien sus métodos pueden parecer incómodos, tampoco parece una amenaza mortal para Harris.
El lado negativo de ese balance dramático es que no hay "malos" ni "buenos". Tanto Harris como Riley cometen graves errores, y no saben cuándo detenerse en su búsqueda de libertad o amor verdadero (respectivamente). Entonces, cuando las cosas se salen de control, es indudablemente trágico... pero nunca sentí la catarsis ni el impacto emocional que hubieran existido en un marco moral más tradicional.
Por otro lado, quizás ese fue exactamente el propósito del director: mostrarnos la futilidad de la "guerra de los sexos" sin barnices tendenciosos para ponernos de parte del "hombre inocente" o la "mujer vengativa". O tal vez Chirchirillo solo quería denunciar el riesgo de las redes sociales que facilitan los encuentros románticos, pero no resuelven las difcultades naturales en esas situaciones. En resumen: el romance siempre ha sido impredecible. Con Tinder quizás sea más frecuente, pero jamás se volverá más fácil. Al menos hasta que lleguen los "sexbots" y la humanidad se extinga por falta de procreación... tal como predijo Futurama. Después de ver Bad Match, parece la decisión más segura para todos.
Calificación: 7.5

IMDb

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