Síntomas: El policía Daniel Rourke (Ben Affleck) investiga los crímenes de un individuo con extraños poderes mentales; y la única que puede ayudarlo es Diana Cruz (Alice Braga), una hipnotizadora de cuestionable talento.
Diagnóstico: El tema policíaco de Hypnotic parece anunciar una versión más "madura" del director Robert Rodríguez (We Can Be Heroes, Alita: Battle Angel), pero en el fondo no puede escapar la sensibilidad "geek" que adorna sus películas... y por eso Hypnotic no me pareció tan mala como proclama la crítica.
Cierto, Hypnotic fue un fracaso de taquilla durante su estreno en cines, y tampoco tuvo éxito On Demand, donde bajó de precio con alarmante rapidez. La razón de esto, en mi humilde opinión, es que Hypnotic parece una película torpe y confusa... hasta que revela su auténtica intención. Desafortunadamente tarda demasiado en clarificar su propósito, e ignora muchas inconsistencias en su inusual premisa.
Pero, ¿es realmente inusual, o solo pertenece a un género que no esperábamos? Una discusión racional de Hypnotic empezaría con el gran "twist" del tercer acto, pero eso implicaría demasiados "spoilers". En vez de eso, señalaré su similitud con otro medio artístico que disfruto: los comics.
En efecto, lo que comienza como un thriller policíaco se convierte en una historia de súper-héroes (o súper-villanos, para ser más exactos), no solo por la presencia de ciertos arquetipos comiqueros (como experimentos gubernamentales, poderes mutantes y sociedades secretas), sino por la narrativa abreviada que omite "detalles" incompatibles con su versión de la realidad. Por ejemplo, la ridícula facilidad con la que el policía Daniel Rourke (Ben Affleck) se infiltra en una bóveda bancaria para examinar el contenido de una caja de seguridad; o la balacera dentro de un precinto que no provoca reacción alguna del cuerpo policíaco (¿tal vez solo había dos oficiales en todo el edificio?) Ese tipo de situaciones agotan la paciencia del público y diluyen su atención; entonces, cuando nos explican lo que realmente está pasando, los "errores" empiezan a tener sentido... pero para ese momento muchas personas habrán perdido interés en las descabelladas respuestas de Hypnotic.
Por el lado técnico, la dirección de Robert Rodríguez es tan ágil como siempre, buscando un sano balance entre el melodrama personal (Roarke sufrió una tragedia en su pasado que afecta su criterio) y los aspectos fantásticos del libreto, incluyendo al misterioso Lev Dellrayne (William Fichtner), quien puede implantar sugestiones en personas comunes para que cometan crímenes en su lugar. Es algo similar al "Hombre Púrpura" de Jessica Jones, pero en un marco dramático más solemne que cualquier adaptación de comic.
El resultado es una experiencia demasiado irregular para audiencias que esperaban un drama normal con Ben Affleck. Sin embargo, el público "geek" (como yo) quizás apreciará una buena historia de origen oculta bajo un disfraz de cine "serio". Me gustaría ver la secuela que sugiere la escena post-créditos de Hypnotic; pero el mencionado fracaso económico probablemente mató la franquicia antes de nacer. En fin... tal vez Robert Rodríguez y su hijo Racer podrán continuar la historia en los comics... donde realmente pertenece.
Calificación: 6.5 (para el público casual sería 5)









