Monday, June 30, 2014

Sueños de Libertad (The Immigrant)



Síntomas: En 1921 la inmigrante polaca Ewa Cybulska (Marion Cotillard) llega a Nueva York esperando encontrar una mejor vida para ella y su hermana. Desafortunadamente el taimado "empresario" Bruno Weiss (Joaquin Phoenix) se aprovecha de la inexperiencia de la joven, y la recluta para su espectáculo de burlesque, que rápidamente se transforma en prostitución.

Diagnóstico: Sueños de Libertad nos relata una historia devastadora, que al mismo tiempo denuncia la falacia del "sueño americano", y confirma el indomable espíritu de los inmigrantes que forjaron la base cultural y económica de ese país. Las actuaciones son excelentes, los personajes profundos y complejos, y la cinematografía captura con cruda belleza la sobria realidad de un momento histórico a veces idealizado por sus más frívolos elementos (los "rugientes veintes"). En otras palabras, una película técnica y artísticamente sobresaliente. Y sin embargo no me gustó. O, para ser más precisos, no me hizo sentir nada, a pesar de todo el drama y tragedia personal que se empeña en mostrarnos. Las desafortunadas experiencias de Ewa son mortificantes, y lamentablemente deben haber sido muy comunes en aquel entonces (también en la actualidad, ahora que lo pienso); pero por alguna razón el director James Gray no alcanza la pasión necesaria para sumergirnos en las vivencias de la protagonista, ni consigue definir un punto concreto de la cinta, más allá de ser un hueco muestrario de sufrimiento humano que debería ser conmovedor pero resulta simplemente tedioso. Habiendo dicho eso, debo advertir que mi opinión probablemente estará en la minoría, en vista de todos los premios y aclamación que Sueños de Libertad obtuvo alrededor del mundo (incluyendo nominaciones a la Palma de Oro y Premio del Jurado en Cannes). No sé... quizás no estaba del humor correcto para apreciar las virtudes de la cinta. Que, por cierto, son muchas, empezando por el trabajo de Marion Cotillard como la tenaz Ewa, al mismo tiempo vulnerable e increíblemente resistente a los golpes del destino. Por su parte, no hace falta decir que Joaquin Phoenix resulta asombroso como el oportunista Bruno, luchando internamente contra dos aspectos contradictorios de su persona. Pero el actor que más me gustó fue Jeremy Renner como el mago Orlando, mostrando una faceta cálida y sensible de su talento que apenas atisbamos en sus habituales roles de acción. Tan solo por él recomendaría Sueños de Libertad, con la esperanza de que otros espectadores apreciarán las emociones y honestidad narrativa que yo no logré encontrar. Quizás ya llegó el momento en que no podré disfrutar una película a menos que incluya monstruos, aliens, sangre o explosiones. Así se completa el círculo que empecé a los ocho años.
Calificación: 7.5

Trailer

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