Friday, June 18, 2021

Drunk Bus



Síntomas: Durante su labor nocturna como conductor de un autobús público, Michael (Charlie Tahan) encuentra muchos pasajeros ebrios, lo cual genera constantes conflictos. Entonces la compañía contrata un guardia llamado Pineapple (Pineapple Tangaroa) para proteger a Michael, y empieza a crecer una amistad que cambiará sus vidas.

Diagnóstico: Un joven apático y sin rumbo en la vida enfrenta situaciones que alteran su perspectiva y lo obligan a tomar grandes decisiones sobre el futuro. ¿Cuántos melodramas "indie" utilizan esta premisa? ¿Y por qué los encuentro tan entretenidos? (Ambas preguntas son retóricas, pero voy a enumerar algunas de mis películas favoritas de este género: Adult Life Skills, Mr. Roosevelt, Little Sister, The King of Staten Island y Dave Made a Maze).
En el caso de Drunk Bus, la "situación" que inspira el cambio es Pineapple (Pineapple Tangaroa), un rudo inmigrante de Samoa con tatuajes en el rostro y una filosofía pragmática y directa que contrasta de inmediato con la indolencia de Michael (Charlie Tahan), el chofer del "autobús para borrachos" que tenía grandes planes al salir de la universidad, pero nunca encontró la energía para ponerlos en acción. Por eso aceptó el primer trabajo que encontró en la compañía local de transportes, y gradualmente perdió todo rastro de ambición y gusto por la vida. Ah, y también perdió a su novia Amy (Sarah Mezzanotte), lo cual contribuye significativamente a su depresión actual. Entonces, bajo la influencia de Pineapple, Michael empieza a ver el mundo de forma distinta... pero los cambios siempre tienen un precio, y no siempre conducen a los resultados que esperamos.
No tengo bases para afirmarlo, pero Drunk Bus se siente autobiográfica por los detalles tan específicos que incorpora a las frustraciones de conducir un autobús. No me extrañaría que los directores John Carlucci y Brandon LaGanke (o el escritor Chris Molinaro) hayan ejercido esa profesión en algún momento de sus vidas. Pero, bueno, sin importar de donde vino la inspiración, Drunk Bus me pareció un relato honesto y simpático sobre sueños perdidos, la fragilidad de nuestra ambición, y el peligro de la rutina que se convierte en conformismo.
Habiendo dicho eso, admito que la estructura de Drunk Bus incluye elementos anacrónicos que podrían ser homenajes al cine "coming of age" de los ochentas (no me refiero a las comedias juveniles, sino a la variedad más existencial, como The Breakfast Club, St. Elmo's Fire o Mystic Pizza); o también podrían ser clichés que han perdido popularidad por su incorrección política... como el famoso "negro mágico" que ilumina al "hombre blanco" con su rústica sabiduría. Claro, Pineapple pertenece a un grupo étnico distinto, pero la dinámica no deja de ser similar.
Como sea, creo que Charlie Tahan y Pineapple Tangaroa hacen muy buena "pareja dispareja", y me hizo reír la colisión de ideologías tan distintas en su forma, pero similares en origen: un descontento general con la vida, y la mala costumbre de culpar a los demás por nuestros propios errores. No son lecciones nuevas ni particularmente profundas, pero añaden un subtexto didáctico al humor absurdista de Drunk Bus, que va desde un indigente con la misma respuesta a todas las preguntas, hasta un "dealer" fanático de Devo que realmente disfruta las conversaciones con sus clientes.
Aunque Drunk Bus no tiene estrellas de cine ni altos valores de producción, definitivamente cuenta con algo más importante para fans del cine "indie" (como yo): personajes divertidos, valiosas ideas (aunque algo añejas), y una una visión artística que expresa algo mayor a la suma de sus partes. En otras palabras: fracaso comercial seguro, pero una experiencia más satisfactoria que cualquier bufonada de Hollywood.
Calificación: 8

IMDb

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