Friday, June 11, 2021

Awake



Síntomas: La ex-militar Jill (Gina Rodríguez) trata de proteger a su familia después de un misterioso fenómeno global que neutraliza la electricidad e impide que la gente pueda dormir.

Diagnóstico: Dentro del repertorio de catástrofes utilizadas en el cine apocalíptico, la de Awake es al mismo tiempo novedosa y un poco absurda. Nunca se especifica la causa, pero probablemente fue algún tipo de tormenta solar o evento electromagnético, ya que todos los dispositivos eléctricos dejan de funcionar; y, además, algo ocurre en el cerebro humano que impide el sueño. O, mejor dicho, la inconsciencia: nadie puede dormir, la anestesia no funciona, e incluso despiertan los pacientes que estaban de coma. Además, la vigilia prolongada afecta la capacidad cognoscitiva, lo cual complica el trabajo de las personas que investigan el fenómeno. Entre más tiempo pasa, menos probabilidades hay de salvar al mundo.
Como dije, hay indudable ingenio en esta descabellada premisa, y el director Mark Raso la aprovecha para crear suspenso y situaciones que no recuerdo haber visto en otras cintas de tema similar.
Lo cual no significa que Awake sea una "joya oculta" de la ciencia ficción; lejos de ello, el argumento tiene demasiados agujeros, y la protagonista sufre abruptos cambios de conducta que no podemos atribuir a los síntomas del pulso magnético (o lo que sea), sino a la pereza del guionista. Sin embargo, la dirección de Raso eleva la cinta por encima de su modesta ejecución, con ambiciosas secuencias de acción (como el ataque al automóvil) y traviesos "homenajes" al cine fantástico de las últimas décadas (empezando por los créditos iniciales, idénticos a Alien).
Hablando de ambición... cualquier película sobre el fin del mundo crea elevadas expectativas de pánico y destrucción masiva; pero, a pesar de su estreno global en Netflix, Awake es una producción independiente sin muchos efectos especiales ni espectáculo visual (aunque con más sangre de la que esperaba) (lo cual digo como un halago, desde luego). Afortunadamente Awake compensa su austera estética con abundante paranoia, buenas actuaciones, y el temor a lo desconocido. Una cosa es huir de una catástrofe externa (como asteroides, aliens, o cualquier otro cliché del género), y otra es sentir la pérdida gradual de nuestra esencia humana.
No voy a revelar las caóticas circunstancias del tercer acto de Awake, pero me gustó la perturbadora sensación de esperanza combinada con el riesgo de cruzar líneas éticas peores que la enfermedad misma. Fue una decisión audaz del director, junto con el angustiante final que, repito, es un poco absurdo, pero razonablemente satisfactorio.
Gina Rodríguez (Kajillionaire) interpreta a una madre con múltiples niveles de disfunción e inquebrantable amor por sus hijos. Ariana Goldblatt (Love and Monsters) enfrenta con aplomo algunas difíciles escenas (por ejemplo, cuando Jill quiere enseñarle a disparar una pistola). Lucius Hoyos es el típico adolescente rebelde; y, en papeles breves pero importantes, tenemos un desfile de actores de carácter como Jennifer Jason Leigh, Frances Fisher, Gil Bellows, Barry Pepper y Shamier Anderson (Stowaway).
Algunas personas están comparando Awake con cintas apocalípticas de alto perfil, como Bird Box y A Quiet Place, lo cual obviamente pone en desventaja a esta humilde cinta canadiense; pero, dentro del nicho de la ciencia ficción "indie", creo que Awake trasciende sus fallas con buenas ideas e impredecibles variables que, en mi humilde opinión, son más importantes que las estrellas de cine o la calidad visual. Desde luego eso no disculpa las fallas lógicas del libreto... pero, como fan de las "B-Movies", he aprendido a enfocarme en lo bueno. Si no fuera así, tendría que buscar un nuevo hobby.
Calificación: 7.5

IMDb

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