Monday, March 20, 2017

Hambre de Poder (The Founder)



Síntomas: En 1954, el vendedor de batidoras Ray Kroc (Michael Keaton) entrega un pedido en un pequeño restaurante californiano llamado "McDonald's", y queda muy impresionado con el veloz servicio y calidad de los alimentos. Entonces ofrece su ayuda a los dueños, Mac (John Carroll Lynch) y Dick McDonald (Nick Offerman), para hacer crecer el negocio y abrir más locaciones.

Diagnóstico: Independientemente de lo que cada quien opine sobre McDonald's, no cabe duda que su novedoso modelo económico revolucionó la industria alimenticia, e incluso podríamos decir que cambió al mundo... no sé si para bien o para mal, pero es difícil negar la influencia que los métodos de la "comida rápida" han ejercido en múltiples áreas del quehacer humano (incluyendo el cine... y no me refiero a las palomitas de maíz, sino a la producción de películas).
Por eso Hambre de Poder no debería considerarse como la biografía de un hombre en particular, sino de un concepto que prosperó gracias al esfuerzo de varios individuos con muy distintas motivaciones y perspectivas del mundo. Por un lado, tenemos a los hermanos McDonald, auténticos fundadores del pequeño restaurante que resolvió con enorme ingenio muchos problemas comunes en la industria (largos tiempos de espera, calidad inconsistente en los alimentos, "rufianes" en el estacionamiento), obteniendo gran éxito a nivel local. Y por otro lado tenemos a Ray Kroc, vendedor increíblemente tenaz cuyas ideas rara vez rindieron frutos... hasta que encontró el restaurante McDonald's y reconoció su potencial para conquistar el país (la expansión mundial quedaría eventualmente a cargo de su asistente Fred Turner, quien empezó friendo papas en uno de los restaurantes originales).
Y, desde luego, no debería extrañarnos que la fundación de un imperio como McDonald's incluyó desmedida ambición, cuestionables decisiones éticas, y despiadadas traiciones contra los valores que alguna vez enarboló la empresa. Lo que sí me sorprendió fue la revelación del auténtico secreto financiero que convirtió está empresa en uno de los negocios más grandes del mundo... un secreto que nada tiene que ver con las hamburguesas que prepara (y no, el secreto tampoco es el mítico uso de "carne de gusano", como algunas apócrifas conspiraciones quisieron hacernos creer en los ochentas). En ese aspecto Hambre de Poder fue una fascinante lección de historia y finanzas, combinada con varios "estudios de carácter" que revelan los vicios y virtudes de los genios detrás de la franquicia.
Michael Keaton aborda el papel de Ray Kroc con entusiasmo y sinceridad para equilibrar la balanza entre los roles de héroe y villano. Aunque no siempre se comporta de manera honorable, nunca estamos seguros si existe auténtica malicia detrás de sus acciones, o simplemente un irrefrenable impulso por rebasar los límites establecidos por hombres menos ambiciosos que él. Solo así podemos tragar la película sin quedar con el mal sabor (ja, ja) de una tragedia donde triunfa "el malo".
En los papeles de Dick y Mac McDonald encontramos a Nick Offerman y John Carroll Lynch (respectivamente) como modestos genios que tal vez nunca comprendieron la magnitud de sus logros. Mi parte favorita de Hambre de Poder fueron los primeros treinta minutos, cuando Ray conoce a Mac y Dick, y entre ambos le explican la evolución del restaurante. Me pareció una secuencia emotiva y brillantemente realizada, pues establece el idealismo que hizo triunfar a este pequeño negocio, y al mismo tiempo plantó las semillas de su inexorable caída como víctima de su propio éxito.
En papeles secundarios pero importantes encontramos a B.J. Novak como el contador con una visión financiera aún más audaz que la de Kroc; Laura Dern como la sufrida esposa que se siente abandonada mientras su esposo abre restaurantes por todo el país; y Laura Cardellini como franquiciaria con una innovadora idea para reducir costos en la elaboración de leches malteadas, uno de los más grandes gastos del restaurante (no, esto tampoco incluye gusanos ni cosas asquerosas).
Si midiéramos el éxito exclusivamente por el aspecto económico, Hambre de Poder sería una fábula inspiradora con un final muy feliz; sin embargo el director John Lee Hancock (Saving Mr. Banks, The Blind Side) nos obliga a considerar los sentimientos de los personajes, resultando en un relato ambiguo y menos optimista, donde la batalla entre "el bien" y "el mal" no se resuelve por completo; lo cual, de paso, evita que Hambre de Poder se convierta en un comercial disfrazado de arte. Como uno de los personajes dice: "¿Es mejor tener un restaurante bueno, o cincuenta mediocres?" Para Ray Kroc la respuesta era obvia, y por eso ahora Michael Keaton lo interpreta en una película. Esa es la moraleja que más importa en nuestro mundo, supongo.
Calificación: 8.5

IMDb

3 comments:

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  2. "Hambre de poder" jajaja apa inche nombresito.

    Por cierto mi hermano y yo tenemos una teoría de la conspiración que tiene que ver con las hamburguesas: cuando te dicen que la carne es 100% black angus te están diciendo la verdad, pero no necesariamente el black angus es una vaca de hecho no necesariamente tiene por qué ser animal y no necesariamente uno de este mundo 🍔🍟

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  3. Arturo Pelayo Leal: Al menos no le pusieron "¿Quieres papas con tu orden?", o algo así ;-) Me gusta tu teoría sobre el "black angus", que bien podría ser un parásito psíquico de otro universo, distribuyendo esporas por medio de las hamburguesas más populares del mundo. Eso explicaría fenómenos como el calentamiento global ("terraforming" para reproducir el clima de su planeta nativo), la televisión de realidad (distracción para reducir levantamientos contra la invasión), y Donald Trump (nada más porque sí). Muchas gracias por compartir tu conspiración, y muchos saludos!

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