Friday, March 20, 2015

Amores Infieles (Third Person)



Síntomas: En tres ciudades distintas se desarrollan tres historias paralelas, interconectadas por inesperadas circunstancias: en París, un escritor (Liam Neeson) tiene dificultades románticas con su joven amante (Olivia Wilde), quien también aspira a ser escritora. En Roma, un negociante norteamericano (Adrien Brody) trata de ayudar a una atractiva inmigrante rumana (Moran Atias) que perdió su dinero. Y en Nueva York, una camarera divorciada (Mila Kunis) lucha por recobrar la custodia de su hijo, la cual fue otorgada a su más estable ex-esposo (James Franco).

Diagnóstico: El truco de "varias historias interconectadas" le funcionó muy bien al escritor/director Paul Haggis cuando ganó el Oscar por la controversial Crash en el 2004. Pero vale decir que su nueva película, Amores Infieles, emplea un truco ligeramente distinto para sorprendernos con su inusual estructura, dando un resultado mucho más ambicioso y provocativo que juega con nuestras expectativas y desafía la percepción del tiempo y el espacio.
Sin embargo este despliegue de creatividad no basta para mantener a flote una película densa y pretenciosa, cuyos principales atributos son algunas buenas actuaciones y un sólido "twist" que hubiera funcionado mejor si hubiera llegado una hora antes, en vez de extenderse sin sentido hasta rebasar el límite razonable de tolerancia y atención.
Con casi dos horas y media de duración, Amores Infieles (ugh... horrible título en español que nada tiene que ver con el contenido de la película; el nombre original, "Third Person" - Tercera Persona - es mucho más significativo) avanza con frustrante lentitud, perdiendo gradualmente la energía de las sub-tramas. Todas empiezan más o menos bien; el escritor veterano abrumado por la doble presión de escribir otro exitoso libro, y de sobrellevar los caprichos de su amante, quien tal vez tiene distintas expectativas sobre la relación con su "mentor". Me dio gusto ver a Liam Neeson en una auténtica actuación dramática donde no tiene que disparar un arma o golpear a una banda de mafiosos europeos. Olivia Wilde luce en igual proporción su talento y belleza, en un complejo papel que requiere cambios extremos de actitud. Mila Kunis también sorprende como humilde camarera que no logra conciliar su empleo con los trámites legales que podrían darle el derecho de visitar a su hijo. James Franco no destaca mucho en el papel del ex-esposo receloso, pero cumple su función antagónica sin convertirse en villano. Y finalmente tenemos la más floja historia (en mi humilde opinión), con Adrien Brody como el deshonesto negociante inexplicablemente impulsado a ayudar a una sospechosa mujer, interpretada por Moran Atias, que necesita urgentemente cinco mil euros para rescatar a su hija de la esclavitud sexual... ¿o tendrá otros motivos ocultos? La sorpresa aquí fue Atias... no conozco su trabajo en Italia, pero me pareció una pésima actriz en La Terza Madre, aquel bodrio de Dario Argento que inició su declinación artística; sin embargo ahora, ocho años después, Atias muestra un excelente desempeño, generando las pocas emociones que Amores Infieles logra ofrecer como respaldo de sus malabares narrativos.
Y ese es el segundo gran problema de la película: por muy trágicas y melodramáticas que parezcan las historias, se sienten curiosamente frías e impersonales. Nunca percibimos el amor (o al menos pasión) entre el escritor y su amante; o la desesperación del negociante tratando de penetrar el bajo mundo de Roma sin conocer el idioma; ni compartimos la emoción de la gran revelación que intenta darle sentido a la cinta (aunque, a decir verdad, Haggis nos da suficientes pistas para adivinarla y para justificar esta frialdad). Como dije, solo Atias y Mila Kunis transmiten la gravedad de sus respectivas situaciones; pero su intensidad solo exacerba la apatía de los demás.
A fin de cuentas Amores Infieles es un audaz experimento (y Haggis dedica la película a su padre, "por haberle enseñado a correr riesgos", así que el director sabía en lo que se metía) que fracasa por culpa del síndrome "Director/Escritor/Productor", complicado por un caso de "Y Además Gané Dos Óscares, Así Que Nadie Me Dice Lo Que Tengo Que Hacer", el cual tiende a nublar los ojos de muchos cineastas, volviéndolos ciegos a su propia visión (¡ironía!).
Yo me encuentro en la minoría que disfrutó Crash, y en general me han gustado los proyectos de Haggis (incluyendo The Scooby and Scrappy Doo Puppy Hour), pero esta vez la excesiva auto-indulgencia y confusión de temas (por no mencionar el aburrido desarrollo) me impidió disfrutar Amores Infieles, y no podría recomendarla excepto por las actuaciones y la dirección misma, que mantiene un buen flujo entre las diversas locaciones y arcos dramáticos. Creo que Haggis trabaja mejor como parte de un ensamble creativo (sobre todo como guionista) y me seguirá interesando su carrera, siempre y cuando reconozca el valor de la genuina colaboración en cualquier proyecto cinematográfico o televisivo. ¿Que no aprendió eso de Scooby Doo?
Calificación: 6

Trailer

2 comments:

  1. Yo pensé que secuestrarían a la esposa de Liam neeson y haría ver la suerte de los malos! Ese era el twist esperado!

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  2. Dr. Arturo Pelayo: Quizás el "twist" que sugieres hubiera sido más entretenido, pero entonces la película no parecería tan "artística" y profunda. Como sea, coincido en que le faltaron balazos ;-) Muchos saludos y feliz fin de semana!

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