Friday, April 29, 2022

New York Ninja



Síntomas: Después del asesinato de su esposa, el reportero John (John Liu) se pone un uniforme de ninja e inicia su venganza contra los criminales de Nueva York.

Diagnóstico: New York Ninja se estrenó en el 2021... pero se filmó en 1984. Por eso no voy a escribir sobre la película, sino sobre el arduo proceso que la llevó a las pantallas caseras después de casi cuarenta años. Les aseguro que es mejor así.
El actor taiwanés John Liu ganó fama en la explosión del cine "kung fu" de los años setentas. Fue estudiante del venerable instructor de taekwondo Tan Tao-liang, y participó en las primeras películas de Yuen Woo-Ping (el aclamado coreógrafo de cintas como The Matrix, Kill Bill, y Crouching Tiger, Hidden Dragon). Posteriormente protagonizó sus propias películas de acción, financiadas por inversionistas que buscaban una versión "barata" de Bruce Lee para el mercado internacional. Esto lo llevó a filmar en París, México... y eventualmente Nueva York. Desafortunadamente para ese momento había disminuido el interés por el cine de artes marciales, y los productores de 21 Century Distribution Corp. no quisieron arriesgar mucho dinero porque no sabían si podrían vender el producto final.
Todo lo cual nos lleva a New York Ninja, realizada alrededor de 1984 con mínimos recursos y nula organización. Liu filmó con las clásicas técnicas del "cine de guerrilla", operando en secreto y escondiéndose de las autoridades porque no podía pagar permisos de filmación, personal de seguridad, ni servicios profesionales. En vez de eso usó a sus amigos, estudiantes de cine, y hasta algunos fans que ayudaron solo para conocer a Liu. Y el resultado, como puede esperarse, fue... imperfecto. Tanto así, que Liu no encontró financiamiento para terminar la película, y los rollos de celuloide se perdieron cuando quebró el estudio 21 Century.
Ese parecía el final de New York Ninja... hasta varias décadas después, cuando el pietaje fue adquirido por la distribuidora Vinegar Syndrome (famosa por sus restauraciones de viejas cintas de horror y explotación) como parte de un lote de "películas perdidas". Nadie sabía exactamente lo que contenían esas latas marcadas "N. Y. Ninja". No había libreto, créditos, pistas de audio, y mucho menos notas de continuidad. Pero un empleado de Vinegar Syndrome llamado Kurtis Spieler era fan de John Liu, y propuso la idea de revivir New York Ninja, editando el material para que tuviera sentido (dentro de lo posible), grabando nuevas voces con actores de culto (entre ellos: Don "The Dragon" Wilson, Cynthia Rothrock, Linnea Quigley, Michael Berryman, y Ginger Lynn Allen), y añadiendo música (sintetizadores ochenteros, obviamente) compuesta por el grupo VOYAG3R.
Y así fue como New York Ninja se estrenó en Blu-Ray y VoD en el 2021, culminando una larga aventura con tantas vueltas y sorpresas que merecería su propia película.
¿Valió la pena la espera? ¿Contribuyó Vinegar Syndrome al enriquecimiento cultural de la humanidad? ¿Se cumplió la visión de John Liu? Las respuestas a esas preguntas son irrelevantes ("no", "supongo", y "¿quién sabe?") Lo importante es admirar el esfuerzo y determinación de los historiadores (y fanáticos del cine) que ponen igual importancia en la preservación de películas como New York Ninja, que en las obras maestras de Truffaut y Godard. Estos "arqueólogos fílmicos" del siglo veintiuno como Vinegar Syndrome, Arrow Video y Shout Factory continúan el trabajo iniciado en el siglo veinte por titanes como Frank Henenlotter y el finado Mike Vraney de Something Weird, y Michael J. Weldon de Psychotronic Video, rescatando de la oscuridad incontables películas que muchos consideran basura... pero que algunos aprecian en un nivel más profundo, no tanto por su calidad intrínseca, sino por su valor como reliquias históricas que definen la identidad de una era. Y eso es más importante que las horribles actuaciones y pésimos efectos de New York Ninja. ¿Quién sabe? Tal vez en el futuro alguien pondrá el mismo esmero en revivir las películas de M. Night Shyamalan y Michael Bay.
Calificación: N/A

IMDb

Wednesday, April 27, 2022

The Contractor



Síntomas: El Sargento James Harper (Chris Pine) dejó el ejército por razones médicas, y acepta la oferta laboral de una empresa de seguridad privada, donde su trabajo promete ser más fácil y seguro. Pero en su primera misión Harper descubre riesgos ocultos que nunca imaginó.

Diagnóstico: Para evitar desilusiones, aclararé desde ahora que The Contractor no es una película de acción. Desde luego hay balazos, peleas y explosiones, pero solo como remate del drama generado por el conflicto entre la conciencia de James Harper (Chris Pine) y su sentido del deber.
Este debate ético forma el nudo emocional de The Contractor, un inteligente "thriller paramilitar" donde se examina la validez de los mercenarios que operan bajo los principios del capitalismo, libres de la jerarquía militar que al menos ofrecía la excusa del patriotismo para justificar sus acciones.
El director Tarik Saleh toma su tiempo para establecer la motivación de Harper y las circunstancias de su retiro, que ahora lo obligan a hacer algo contrario a su ideología. Obviamente el dinero es el factor decisivo en su cambio de profesión; pero también está el compromiso familiar con su esposa Brianne (Gillian Jacobs) y su hijo Jack (Sander Thomas); y no podemos olvidar las cicatrices psicológicas de una infancia infeliz bajo un padre autoritario, cuyos errores Harper no quiere repetir.
Adicionalmente, el libreto de J.P. Davis alude a las injusticias que sufren los soldados cuando abandonan el servicio... y el gobierno los abandona a ellos. Por eso es fácil aceptar la recomendación de Mike (Ben Foster), el amigo de Harper que cambió su vida trabajando para Rusty Jennings (Keifer Sutherland), otro ex-militar que conoce los problemas de la adaptación a la vida civil, y ofrece una solución aparentemente perfecta... aunque, como bien sabemos, algo tan bueno siempre tiene un precio oculto.
Todo ese drama eventualmente conduce a las secuencias de acción que estábamos esperando, y el director no defrauda en ese aspecto. La violencia es breve pero brutal, manteniendo un nivel relativamente realista que se siente más impactante que los desorbitados "stunts" de thrillers más genéricos.
Por el lado de los actores destaca Chris Pine en el papel de James Harper. Nunca me convenció su trabajo al principio de su carrera, pero reconozco que mejoró con el paso del tiempo; y ahora puedo afirmar que The Contractor tiene su mejor actuación hasta el momento... quizás un poco exagerada en algunas escenas, pero a fin de cuentas consistente con la intensidad del personaje. También aprecié a Ben Foster en otro papel volátil e impredecible; a Keifer Sutherland como el cínico ex-militar que cumplirá su misión por cualquier medio necesario; y a Fares Fares como un importante científico involucrado en asuntos de seguridad nacional. Desafortunadamente la cinta desperdicia a Gillian Jacobs en un blando papel de "esposa preocupada"... pero, bueno, trabajo es trabajo.
Entonces, yo esperaba una "B-Movie" de mediano rango, y lo que encontré fue un ambicioso drama con excelentes actuaciones y mayor profundidad temática de lo que encontramos normalmente en el cine de acción. Porque, repito, The Contractor no es una película de acción. Solo una película CON acción.
Calificacción: 8

IMDb

Monday, April 25, 2022

The Cellar



Síntomas: Por razones de trabajo, Keira Woods (Elisha Cuthbert) y su familia se mudaron a una vieja mansión en Irlanda. Entonces su hija Ellie (Abbie Fitz) desaparece, y todos piensan que se fugó para escapar el "bullying" de su nueva escuela; pero Keira sabe que algo raro pasó en el sótano, y comienza su propia investigación en el pasado de la casa.

Diagnóstico: ¡Otra película irlandesa de terror! Tal vez The Cellar no fue tan buena como The Hole in the Ground o Boys From County Hell, pero merece una recomendación por su ingenioso replanteamiento de la clásica "casa embrujada", conectando los fenómenos sobrenaturales de una vieja mansión con una pseudo-ciencia medieval que intentó explicar racionalmente los horrores del más allá. O algo así. La verdad es que The Cellar no aclara bien el origen del misterio central; pero cualquier conflicto entre ciencia y superstición despierta mi entusiasmo "geek", y me ayuda a disculpar las fallas de películas que hacen un esfuerzo por escapar el cliché del fantasma vengativo.
The Cellar comienza con la llegada de la familia Woods a su nueva casa en la campiña irlandesa, la cual adquirieron a un precio muy bajo. Keira (Elisha Cuthbert) y su esposo Brian (Eoin Macken) están muy ocupados con su trabajo en una agencia de publicidad; pero su hija adolescente Ellie (Abby Fitz) odia esta nueva situación. Entonces Ellie desaparece, y todos creen que fue un capricho juvenil... incluyendo la Policía. Pero Kiera estaba hablando por teléfono con su hija en el momento de su desaparición, y sabe que ocurrió algo extraño en el sótano de la casa.
La investigación de Kiera empieza como siempre: búsquedas en Google (perdón, Bing) sobre el pasado de la casa; consultas con expertos; y expediciones nocturnas que solo dejan más preguntas... junto con algunos sobresaltos. La diferencia es que el director y guionista Brendan Muldowney se desvía de la fórmula sobrenatural para abordar temas más originales, incluyendo (ojalá no sea "SPOILER") prácticas alquímicas, anomalías dimensionales, y filosofías alternativas que no requieren un marco religioso para despertar nuestra paranoia existencial. Y lo mejor es que Muldowney hizo su tarea, presentando estos conceptos con respeto y precisión, a diferencia de incontables "B-Movies" que agrupan cualquier mitología secular bajo la ambigua categoría de "satanismo" (igual que los traductores de títulos, ahora que lo pienso).
Por la parte humana, Elisha Cuthbert hace un sólido trabajo como madre trabajadora atrapada en una crisis familiar. Así es: la hija adolescente de Jack Bauer ya creció lo suficiente para abordar roles maternos, y Cuthbert maneja con igual aplomo los altibajos del drama doméstico y el enigma paranormal. Y además cambió el color de su cabello para distanciarse de sus roles juveniles (supongo). En el papel de Ellie, Abbie Fitz oculta vulnerabilidad infantil tras su hostilidad adolescente. Y Eoin Macken es el esposo incrédulo que ignora los perturbadores descubrimientos de Keira hasta que es demasiado tarde.
Entonces, The Cellar combina elementos de The Twilight Zone (específicamente del clásico episodio "Little Girl Lost"), Poltergeist, y hasta The Evil Dead (pero sin sangre); y aunque los dispares ingredientes no siempre armonizan bien, me gustó el resultado final y la ambición del director para contar una historia distinta que trasciende los límites del horror convencional. Quizás no se aleja mucho, pero algo es algo.
Calificación: 8

IMDb

Sunday, April 24, 2022

La Ciudad Perdida (The Lost City)



Síntomas: La autora Loretta Sage (Sandra Bullock) inicia la gira promocional de su más reciente novela romántica en compañía de Alan Caprison (Channing Tatum), el modelo masculino que adorna las portadas de sus libros; pero terminan perdidos en la jungla mientras los persigue un millonario obsesionado con una leyenda que Loretta mencionó en su libro.

Diagnóstico: Los detalles de la trama son distintos, pero La Ciudad Perdida se siente como un remake de la semi-clásica cinta ochentera Romancing the Stone, donde una escritora y un mercenario buscaban un tesoro perdido... o algo así. La verdad es que no recuerdo bien aquella película, pero La Ciudad Perdida comparte el mismo espíritu, lo cual no es intrínsecamente malo. El problema es la falta de imaginación de los directores Aaron y Adam Nee para crear nuevas situaciones, en vez de reciclar los clichés de incontables historias sobre "extremos opuestos" que se atraen mientras comparten una inverosímil aventura repleta de peligros.
Lo único que redime a La Ciudad Perdida es la divertida química de los protagonistas. Sandra Bullock tiene amplia experiencia en este tipo de historias, y no necesita cambiar sus rutinas para interpretar a Loretta Sage, experta en historias románticas a pesar de su vida triste y solitaria. Y el otro "extremo opuesto" es Alan Caprison, el inepto galán que combina perfectamente los músculos de Channing Tatum con el talento humorístico del actor. Alan es un clásico idiota con buen corazón, y siente afecto por Loretta; entonces, cuando la escritora desaparece, Alan pide ayuda a un especialista en rescates, y comienza la aventura.
El asunto del "especialista en rescates" es el único aspecto marginalmente original de La Ciudad Perdida; pero dura poco, y después regresamos al tedio. Aunque, para ser justos, Bullock y Tatum tienen algunos momentos graciosos que me hicieron sonreír ("Gloria Seinfeld"); y también expresan con adecuada "emoción" la obligatoria evolución de sus personajes... pero se lo atribuyo a sus instintos como actores, y no al libreto de Oren Uziel, Dana Fox, Adam Nee, Aaron Nee y Seth Gordon (demasiados cocineros...), quienes invariablemente toman el camino más fácil, confiando en el carisma de sus estrellas para sostener la atención del público.
Y, para ser justos, el truco funciona la mayor parte del tiempo con el apoyo del reparto secundario que incluye a Daniel Radcliffe como el villano; Da'Vine Joy Randolph como la agente literaria de Loretta; Patti Harrison como una experta en redes sociales; y Oscar Nuñez (y su cabra) como un piloto que se une a la expedición. Y también merecen elogios la cinematografía, el diseño, y los efectos especiales que nos transportan a muchas pintorescas locaciones, ya sean reales o sintéticas. A estas alturas cuesta trabajo distinguirlas. El punto es que La Ciudad Perdida parece un moderno videojuego, o una atracción turística de Disney... bastante similar a Jungle Cruise, ahora que lo pienso. La diferencia es que La Ciudad Perdida tiene menos fantasía y más romance; pero el resultado final es el mismo: una amena distracción que olvidaremos de inmediato. No me arrepiento de haberla visto, pero tampoco la recomendaría con particular entusiasmo, salvo para fanáticos de Sandra Bullock, Channing Tatum... y del otro actor que participó unos minutos para burlarse de su imagen heroica. Fuera de eso, mejor lean un libro de Diana Gabaldon.
Calificación: 7

IMDb

Friday, April 22, 2022

The Outfit



Síntomas: En 1956, el sastre inglés Leonard Burling (Mark Rylance) hace trajes a la medida para los jefes de la mafia irlandesa en Chicago; entonces su asistente Mable (Zoey Deutch) se involucra con uno de los criminales, y las cosas se complican para todos.

Diagnóstico: Hace algunos años Graham Moore ganó un Óscar por el libreto de The Imitation Game... en su primer trabajo como guionista. Y ahora Moore debuta como director en The Outfit, un económico thriller sobre un sastre inglés que debe pensar muy rápido cuando dos mafiosos se refugian en su sastrería. ¿Ganará un Óscar como director? No lo creo, pero indudablemente hizo un buen trabajo transformando sus modestos recursos en una historia tensa y eficiente que combina múltiples estudios de carácter con un examen del sub-mundo criminal en la violenta ciudad de Chicago.
No voy a arruinar los giros y sorpresas de The Outfit (ni siquiera explicaré el doble sentido del título); pero puedo describir a los personajes para ilustrar las peligrosas dinámicas que surgen a lo largo de la cinta.
Leonard Burling (Mark Rylance) es un sastre inglés entrenado en Savile Row, el célebre distrito londinense donde se hacen los mejores trajes del mundo (por cierto, en ese mismo lugar se esconden los espías de The King's Man); pero tuvo que emigrar a los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Y cuando se estableció en un barrio de Chicago, ganó como cliente a Roy Boyle (Simon Russell Beale), el líder de una familia criminal que aprecia la calidad de sus trajes.
Por eso Leonard acepta ocultar en su sastrería a los mafiosos Richie (Dylan O'Brien) y Francis (Johnny Flynn) cuando los persigue la Policía. Richie es el hijo de Roy, menos refinado y más impulsivo que su padre, pero aún así "intocable" por sus lazos de sangre; y Francis es un rudo "enforcer" que no vacilará en matar para proteger los intereses de su organización. Entonces nos enteramos de que Richie está saliendo con Mable (Zoey Deutch), la joven recepcionista de Leonard... y el sastre descubre que se involucró accidentalmente en algo más peligroso de lo que parecía.
Las actuaciones de The Outfit bastarían para recomendar la película, empezando por el veterano Mark Rylance (Bridge of Spies) en un papel que aprovecha su melancólico rostro y áspera voz para transmitir el peso de los años y las cicatrices emocionales de su juventud. Pero también tiene un brillo en la mirada que contradice su engañosa docilidad, y nos indica que está evaluando cuidadosamente los riesgos que debe tomar para sobrevivir la noche... y tal vez salvar su negocio. En el papel de la recepcionista que tomó una mala decisión (o quizás dos), Zoey Deutch (Before I Fall) confirma su rango con una actuación muy distinta de las chicas rebeldes que casi siempre le asignan en Hollywood.
Dylan O'Brien (Love and Monsters), Johnny Flynn (The Dig) y Simon Russell Beale (The Death of Stalin) abordan roles criminales un poco genéricos, pero con suficiente personalidad para enriquecer el drama con reacciones realistas y espontáneas, desde el joven "heredero" ansioso por demostrar su valor, hasta el viejo líder que pone más importancia en la lealtad que en el dinero.
Finalmente, en su nueva faceta de director, Graham Moore manipula el tiempo y el espacio para crear suspenso en una sola locación (la sastrería de Leonard); y su libreto (co-escrito por Johnathan McClain) se encarga de atraparnos en un drama lleno de sorpresas, con un poco de sangre (es una cinta de "gángsters", después de todo), y un fascinante protagonista con gran conocimiento de telas y cortes... y aún más de la naturaleza humana.
Calificación: 8.5

IMDb

Wednesday, April 20, 2022

X



Síntomas: En 1979, el productor Wayne Gilroy (Martin Henderson) y sus colaboradores se disponen a filmar una película pornográfica en una remota granja de Texas... pero algunos habitantes de la comunidad tienen otras opiniones sobre ese tipo de entretenimiento.

Diagnóstico: La más reciente película del director Ti West fue el western In A Valley of Violence (2016), y después pasó varios años trabajando en series de televisión como The Resident y Tales From the Loop... ¿se habría aburrido del horror que le dio fama al principio de su carrera? ¡No! Afortunadamente West regresó a mi género favorito para realizar X, una de sus mejores películas... aunque también una de las menos accesibles por sus transgresoras ideas y sórdido entorno cultural.
Sin embargo, esa "transgresión" (o como quieran llamarle) no surge del oficio pornográfico, sino de la brutal violencia que los personajes sufren a manos de ciertos individuos con graves problemas psicológicos.
Lo cual no significa que estos jóvenes cineastas sean inocentes. El productor Wayne Gilroy (Martin Henderson) quiere aprovechar la demanda de contenido adulto generada por la popularidad del video casero a fines de los años setentas. Pero Wayne no tiene dinero para filmar en Houston, y por eso rentó una decrépita casa de huéspedes en el campo, donde no tendrá que pagar permisos de filmación, ni ocultarse de los guardianes de la moral... como el predicador sureño (Simon Prast) que trasmite por televisión sus sermones contra la corrupción de la sociedad.
Los cómplices de Wayne en su cruzada cinematográfica son Maxine Minx (Mia Goth) y Bobby-Lynne (Brittany Snow), actrices más astutas y creativas de lo que algunos suponen; Jackson (Scott Mescudi), actor y ex-marine con malos recuerdos de Vietnam; el director R.J. Nichols (Owen Campbell), cuyas aspiraciones artísticas trascienden el vulgar nicho comercial del proyecto; y su novia Lorraine (Jenna Ortega), la ingenua estudiante encargada de grabar sonido directo. Sus renuentes anfitriones en la granja son el anciano Howard (Stephen Ure) y su esposa, quienes solo rentaron la casa adjunta porque necesitan dinero, y no porque les gusten las visitas... especialmente si son "hippies" de la ciudad, y personas de otro color.
Entonces Wayne y su equipo proceden a filmar "The Farmer's Daughters"... y alguien empieza a asesinarlos. Pero el horror de X (no confundirla con XX) (y tampoco con xXx) no depende del abundante "gore" (aunque desde luego ayuda), sino de la torcida motivación del asesino, cuyas emociones son indudablemente enfermizas, pero en cierto modo tan válidas como los instintos carnales de los actores y el productor. De este modo West ofrece un provocativo comentario sobre asuntos incómodos que preferimos ignorar porque agreden nuestra perspectiva tradicional del mundo. En particular hay dos actuaciones que muestran caras opuestas de la misma moneda... vidas paralelas con un doloroso pasado y un trágico futuro. No diré más, pero el resultado es fenomenal... aunque muchos espectadores (como yo) lo reconocerán hasta que sea demasiado tarde para apreciar esta gloriosa simetría.
Hablando de caras opuestas, West filmó en Nueva Zelanda, pero la atmósfera tejana es perfecta (mención especial para los efectos prácticos de Weta FX); y además tuvo la visión de realizar simultáneamente una precuela que le dará una nueva dimensión a X... por si no tenía ya suficientes niveles alegóricos.
Entonces, X es un sincero homenaje al cine "slasher" del siglo veinte (con particular afecto por The Texas Chain Saw Massacre); pero también es una impactante muestra de "horror elevado" repleta de ideas perfectamente ejecutadas que nos invitan a reflexionar sobre la represión y la intolerancia que se fermentan con el tiempo y explotan cuando menos imaginamos. Por ejemplo, cuando acecha un cocodrilo.
Calificación: 9

IMDb

Monday, April 18, 2022

Animales Fantásticos: Los Secretos de Dumbledore (Fantastic Beasts: The Secrets of Dumbledore)



Síntomas: Debido a un "pacto de sangre" que hicieron en su juventud, Albus Dumbledore (Jude Law) no puede combatir directamente al criminal Gellert Grindelwald (Mads Mikkelsen), y por eso recluta al "magizoólogo" Newt Scamander (Eddie Redmayne) y otros aliados para detener la guerra que Grindelwald quiere iniciar con los humanos.

Diagnóstico: Originalmente me gustó el concepto básico de esta sub-franquicia del Potterverso (ahora llamado "Wizarding World"): un "magizoólogo" tímido y antisocial se dedica a catalogar animales mágicos... y de vez en cuando a capturar los que escapan su custodia. Sin embargo, en la mejor tradición de J.K. Rowling, esa simple premisa se complicó innecesariamente con intriga política, conspiraciones del mundo mágico, y forzado "ret-con" para conectarla con los relatos de Harry Potter, esperando despertar el interés de los fans que ya crecieron, y no querían otra dosis de melodrama estudiantil.
Las dos previas películas (Fantastic Beasts and Where to Find Them y Fantastic Beasts: The Crimes of Grindelwald) me dejaron más confuso que entretenido; pero la tercera parte, Animales Fantásticos: Los Secretos de Dumbledore, consolida parcialmente la historia y une los cabos sueltos... aunque eso no significa que sea una gran película. Al igual que sus predecesoras, Los Secretos de Dumbledore tiene demasiado relleno, avanza con irritante lentitud, y tiene dificultades para justificar la presencia de Newt Scamander (Eddie Redmayne), el supuesto protagonista de la saga que se vio opacado por el joven Dumbledore (Jude Law) y su rival Grindelwald (Mads Mikkelsen).
En esta ocasión, Scamander se cuela en la trama porque los planes de Grindelwald requieren un "qilin" (una especie de venado mágico con poderes clarividentes). Y también lo acompañan su hermano Theseus (Callum Turner), la Profesora de Hechizos Lally Hicks (Jessica Williams), el espía Yusuf Kama (William Nadylam) y el humano Jacob Kowalski (Dan Fogler), por razones que ni él ni yo comprendimos. Pero, bueno... Fogler fue un sólido "comic relief" en las películas anteriores, y aprecié su inclusión para aligerar la pesada carga dramática de Los Secretos de Dumbledore.
Sin embargo, las auténticas estrellas son Jude Law y Mads Mikkelsen, rescatando la película con carisma y gravedad que elevan sus escenas prefabricadas ("No somos muy diferentes"). Y además tienen buena química (mejor que Johnny Depp, quien interpretó al villano en las previas películas) para validar el pasado romántico de Dumbledore y Grindelwald, el cual ahora limita sus poderes mágicos.
Pero antes de llegar a la inevitable confrontación... debemos soportar interminables tangentes y efectos especiales de dudosa función narrativa. Dos ejemplos que casi me pusieron a dormir: la visita a una prisión en Berlín (que además me causó "pena ajena" por Eddie Redmayne); y un elegante banquete donde ocurre un atentado contra un candidato político. Ambas escenas podrían resolverse en dos minutos... pero el director Peter David Yates muestra excesiva indulgencia con la magia digital, y termina diluyendo el escaso (algunos dirían "inexistente") suspenso de ambas secuencias.
Y así transcurre Animales Fantásticos: Los Secretos de Dumbledore: algunos momentos interesantes separados por largos períodos de nada. Probablemente hay sesenta minutos de historia distribuidos en dos horas y media de película. Tal vez los fans de Harry Potter están acostumbrados a esto; pero como espectador casual, fue una larga sesión de bostezos.
Calificación: 6.5

IMDb

Sunday, April 17, 2022

El Hombre del Norte (The Northman)



Síntomas: El Príncipe Amleth (Alexander Skarsgård) vive en el exilio con una horda vikinga mientras planea su venganza contra el hombre que asesinó a su padre y usurpó el trono de su reino.

Diagnóstico: El árbol vascular donde cuelgan los cadáveres de enemigos vencidos en combate es la primera de muchas pesadillas creadas por el director Robert Eggers para representar la mitología vikinga que le da consistencia y estructura al violento mundo de El Hombre del Norte.
Un momento... ¿"Árbol vascular"? ¿Qué demonios significa eso?
Es mejor verlo en vez de describirlo, pues solo así podremos apreciar la brutal estética de El Hombre del Norte, así como la épica visión de un cineasta que forjó su reputación en el cine independiente, y ahora utiliza todos los recursos de Hollywood para contar una clásica historia de venganza basada en honor y valores tribales.
En el siglo noveno, el Rey Aurvandil (Ethan Hawke) regresa a su reino con su esposa, la Reina Gudrún (Nicole Kidman), y su pequeño hijo, el Príncipe Amleth (Oscar Novak). Entonces Aurvandil es traicionado por su hermano Fjölnir (Claes Bang), y Amleth tiene que huir para salvar su vida... pero promete regresar para vengar a su padre y rescatar a su madre del ilegítimo Rey. Años después, Amleth (Alexander Skarsgård) vive con una horda vikinga que encuentra casualmente al ejército de Fjölnir... y Amleth reconoce que llegó el momento de cumplir su promesa.
Si el "tío traidor" suena un poco shakesperiano, no es coincidencia. La leyenda del Príncipe Amleth fue una de las inspiraciones de Hamlet... pero, a diferencia de "El Bardo", Robert Eggers mantiene la intriga política en un distante segundo plano para enfocarse en las crueles prácticas de la cultura vikinga y las leyendas que guían la misión de Amleth. El libreto (co-escrito por Eggers y el novelista islandés Sjón) incluye magia, profecías, e intervenciones divinas... pero Eggers filma estas escenas con artera ambigüedad, dejando a nuestra interpretación la validez objetiva de los elementos sobrenaturales. ¿Son reales, o metáforas del conflicto que se gesta dentro de Amleth conforme se acerca a su destino?
El Hombre del Norte es la obra más espectacular de Eggers en el aspecto visual, con increíbles escenarios naturales (filmados en Irlanda) y vistosos efectos especiales que nos muestran los estragos de las batallas en el cuerpo humano... pero también conjuran etéreas imágenes del folclor nórdico, desde el mencionado Yggdrasil (el árbol), hasta Valhalla... el místico lugar al que aspiran a llegar los guerreros vikingos.
Y ahora, después de verter tantos elogios sobre El Hombre del Norte, mencionaré algunos problemas que enfriaron mi entusiasmo y ubicaron esta cinta como mi tercera favorita de Robert Eggers.
Bajo cualquier criterio tradicional, El Hombre del Norte es una vigorosa aventura histórica realizada con pasión y talento. Sin embargo, me faltó la rica densidad temática de The Lighthouse, y los complejos personajes de The Witch. Como dije al principio, El Hombre del Norte es una clásica historia de venganza... y eso es todo. La motivación del protagonista empieza y termina con el honor familiar; y si bien hay un par de "twists" inesperados, no alteran fundamentalmente el desarrollo de la historia. En resumen: una sólida película por derecho propio, pero menos satisfactoria de lo que yo esperaba. Tal vez si Eggers se hubiera enfocado en la bruja Olga, interpretada por Anya Taylor-Joy, habría más textura en la narrativa. Pero ¿otro héroe invencible en busca de venganza? Ya vimos esa película demasiadas veces.
Calificación: 8

IMDb

Saturday, April 16, 2022

Midnight (Mideunaiteu)



Síntomas: Un asesino serial (Wi Ha-Joon) quiere eliminar a la joven sordomuda Kyung Mi (Ki-joo Jin) porque fue testigo de su más reciente crimen.

Diagnóstico: No sé si existen suficientes películas de este tipo para formar su propio sub-género, pero Midnight pertenece a la nueva corriente de "protagonistas discapacitadas luchando por su vida", donde encontramos cintas como Hush (mujer sordomuda perseguida por un asesino), See for Me (joven invidente combatiendo ladrones en una mansión), y Run (adolescente en silla de ruedas escapando de su casa). Lo que sí puedo afirmar es que Midnight es uno de los mejores ejemplos de esta moda gracias al realismo de su premisa, al ingenio de un libreto que aprovecha la sinergia entre los personajes y su entorno, y a las actuaciones que expresan la desesperación de una situación cada vez más complicada, donde la discapacidad de la protagonista la pone en desventaja sobre su perseguidor, no solo en el aspecto práctico (no puede gritar, ni pedir ayuda, ni explicar lo que está ocurriendo), sino en un nivel más amplio que revela los prejuicios de la sociedad contra individuos con facultades distintas a lo que consideramos "normal".
No revelaré los secretos de Midnight que contribuyen al implacable suspenso, ni los giros de la trama que desafían expectativas. Sin embargo baste decir que Do Shik (Wi Ha-Joon) es un fascinante asesino capaz de "manipular el sistema" y aprovechar los prejuicios ajenos para disfrazar sus tendencias criminales; y aunque su "modus operandi" parece espontáneo, en realidad presta gran atención a los detalles que podrían incriminarlo. En resumen: un formidable antagonista que la inocente Kyung Mi (Ki-joo Jin) no está preparada para enfrentar... o al menos así parece.
También participan en la cinta Park Hoon como Jong Tak, el hermano de una víctima del asesino; Hae-yeon Kil como la madre de Kyung Mi; y Eun-Woo Bae como un policía inepto pero bien intencionado.
Por cierto, Midnight no es la primera película que incluye una sutil critica contra la Policía de Corea del Sur. No sé si es coincidencia, o si realmente existe un grave problema con las instituciones judiciales en ese país, aparentemente avanzado en todos los demás aspectos. O quizás están aludiendo a una crisis más abstracta sobre el descuido intencional de zonas pobres para justificar su demolición, lo cual reportará enormes beneficios para las mega-corporaciones a cargo de la "renovación urbana".
Pero, bueno... todo eso es tan solo el subtexto de Midnight, un excepcional thriller dirigido por Oh-Seung Kwon (en un impresionante debut) que sabe elevar la tensión con escenas meticulosamente construidas para garantizar su integridad lógica y funcionalidad dramática. Desde luego hay algunas coincidencias demasiado convenientes, y un par de momentos inverosímiles para facilitar el flujo de la historia, pero nada grave que me impida recomendar Midnight como elocuente evidencia de la evolución del cine sud-coreano, y su aptitud para usurpar (y casi siempre mejorar) las fórmulas occidentales. Por el momento Midnight no está en Netflix, pero parece perfecta para esa plataforma; y de paso deberían contratar al director, antes de que se los gane Amazon.
Calificación: 9

IMDb

Tuesday, April 12, 2022

Metal Lords



Síntomas: Kevin (Jaeden Martell) y Hunter (Adrian Greensmith) quieren participar en el concurso de bandas organizado por su escuela preparatoria, pero necesitan un bajista para completar su sonido "post-death metal". Sin embargo, hay otros factores que podrían arruinar sus fantasías musicales.

Diagnóstico: Hubiera sido fácil realizar una historia sobre los problemas típicos de una banda amateur en busca del éxito; sin embargo el director Peter Sollett (Freeheld) conoce bien los altibajos del melodrama juvenil (no por nada dirigió Nick and Norah's Infinite Playlist, una de mis comedias románticas favoritas, lo cual es decir bastante porque generalmente detesto el género), y sabe que el conflicto interno de los personajes es más importante que sus aspiraciones musicales; y por eso la nueva cinta Metal Lords (disponible en Netflix) toma inesperadas desviaciones temáticas que desafían la ruta establecida, aunque nos llevan al mismo destino emocional. En resumen: un entrañable relato "coming of age" que utiliza los arquetipos del heavy metal para ilustrar los retos de tres adolescentes en el camino a la madurez.
Hunter es un decente guitarrista fanático del metal, y quiere formar una banda con su mejor amigo Kevin (Jaeden Martell) como baterista; sin embargo Kevin no sabe tocar, ni comparte la pasión de su amigo por este género musical, lo cual complica su relación. Además, el grupo necesita un bajista, y el único candidato viable es Emily (Isis Hainsworth), una joven violonchelista que podría completar el trío... o destruir para siempre su amistad.
Jaeden Martell (It), Isis Hainsworth (Misbehaviour) y Adrian Greensmith hacen un excelente trabajo capturando las confusas emociones de la adolescencia que provocan reacciones contrarias a los sentimientos de los jóvenes. Y, aunque el libreto de D.B. Weiss toma rodeos innecesarios y pausas frustrantes, eventualmente resuelve la crisis de manera lógica y consistente con el carácter de los personajes... aunque desde luego no hay crecimiento sin un poco de dolor. Es parte normal del proceso, supongo.
Otra sorpresa fue encontrar roles adultos cálidos y comprensivos, en vez de los tiranos tan comunes en el cine juvenil. Entre ellos destacan Sufe Bradshaw como la directora de la preparatoria que entiende a sus alumnos mejor de lo que ellos creen; Joe Manganiello como un psicólogo con un secreto en su pasado; y hasta Brett Gelman como el antipático padre de Hunter tiene su momento de redención. Ah, y también hay algunos cameos muy apropiados que me hicieron sonreír con su perspectiva de la situación.
Lo cual nos lleva a lo mejor de Metal Lords: la música. El director tomó en serio la cultura metalera y contrató a un genuino experto para supervisar la banda sonora: Tom Morello (de Rage Against the Machine). Gracias a él, Metal Lords es un deleite auditivo (al menos para fans de este estilo musical, como yo), rindiendo tributo a los clásicos (Black Sabbath, Metallica, Iron Maiden, Judas Priest), pero sin descuidar las influencias modernas que tendrían los adolescentes contemporáneos (Mastodon, Pantera, Avenged Sevenfold). Ah, y Steve Vai aparece en los créditos como "Servicios Adicionales de Guitarra". No sé qué significa eso, pero sospecho que fue el "doble" de guitarra de Hunter, lo cual revela la atención al detalle de Morello y el director.
Entonces, Metal Lords quizás no sea una obra maestra del cine juvenil, pero tiene más que suficiente humor e ingenio para recomendarla por sus valores narrativos. Y si a eso añadimos la pasión por el heavy metal, tenemos una historia perfecta para satisfacer a un segmento del público generalmente ignorado (o activamente segregado) por este género cinematográfico. En otras palabras: Metal Lords es la película que yo necesitaba en los ochentas.
Calificación: 8.5

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