Friday, January 4, 2019
Máquinas Mortales (Mortal Engines)
Síntomas: Después de una devastadora guerra que casi extinguió la civilización, los sobrevivientes crearon enormes ciudades motorizadas que recorren el viejo continente europeo y absorben ciudades más pequeñas para robar sus recursos. Sin embargo, todo podría cambiar gracias a una joven mujer en una misión de venganza.
Diagnóstico: Máquinas Mortales incluye algunas de las más impresionantes imágenes que he visto en meses recientes. Desafortunadamente también me pareció una hueca e insípida "aventura juvenil", repleta de personajes prefabricados e inepto "drama" incapaz de generar las emociones que aspiran el director neozelandés Christian Rivers y sus célebres guionistas, quienes tienen considerable experiencia en épicas literarias, así que no sé qué salió mal.
Producida y escrita por Peter Jackson, Fran Walsh y Philippa Boyens (creadores de la trilogía de The Lord of the Rings), Máquinas Mortales está basada en la novela Mortal Engines de Phillip Reeve, lo cual me hace pensar que sus vívidas descripciones de este distópico mundo post-apocalíptico fue la razón principal que atrajo a Jackson para adaptarla a cine. Y, para ser honestos, el increíble diseño "steampunk" de la película es un placer para la vista, así como los ingeniosos detalles que prestan cierta realidad a la descabellada idea de enormes ciudades "depredadoras" cazando víctimas en las devastadas tierras de Europa.
El estudio de efectos especiales Weta hizo un excelente trabajo capturando la escala de la acción (me gustaron las "huellas" que dejan las ciudades a su paso) y la riqueza de los entornos urbanos, incluyendo zonas habitacionales, fábricas, y hasta jardines en "Londres", la ciudad motorizada más grande y más temida por las comunidades pequeñas que son blanco ideal para absorber sus recursos. Y también me impresionó la creatividad de los diversos escenarios que recorremos a lo largo del relato, incluyendo una prisión acuática y una ciudad voladora. En resumen: Máquinas Mortales parece una febril pesadilla retro-tecnológica de Terry Gilliam, combinada con el minucioso detalle y majestuosidad de Rivendell. Lo cual sería perfecto si estuviéramos viendo una exhibición de arte... pero se trata de una película saboteada por un torpe argumento que casi arruina la experiencia entera.
Para variar, tenemos un par de adolescentes luchando contra el "sistema" por motivos personales. Hester Shaw (Hera Hilmar) quiere vengar la muerte de su madre; y Tom Natsworthy (Robert Sheehan) se involucra accidentalmente cuando es traicionado por el líder de Londres. Naturalmente esto provoca un forzado romance mientras los jóvenes recorren el territorio europeo encontrando inesperados aliados, nuevos enemigos, y pistas de una gran conspiración que podría cambiarlo todo. En otras palabras: lo mismo que hemos visto en incontables películas "young adult" carentes de tensión y personalidad. Y los escasos personajes que logran despertar nuestro interés son sacrificados en el altar del melodrama barato, para demostrar que Las Cosas Van En Serio©. Por su parte, los villanos son caricaturas sin motivación, aunque el gran Hugo Weaving logra insinuar un poco de dimensión como el carismático Thaddeus Valentine; lástima que se vea opacado por el diseño de producción. Los jóvenes protagonistas, Hera Hilmer y Robert Sheehan, no son malos actores; simplemente pertenecen a la categoría de "héroes pasivos" que triunfan por accidente o por capricho del guionista (esa revelación del "mcguffin" final me hizo reír). Y, bueno, me abstendré de enumerar las desvergonzadas similitudes entre Máquinas Mortales y otras famosas sagas cinematográficas, porque su mera mención podría arruinar las débiles sorpresas que nos depara esta cinta, sobre todo durante la Gran Batalla final, muy bien dirigida y ejecutada por los animadores de Weta, pero dramáticamente inerte por la cantidad de clichés que necesita para llegar hasta donde quiere el escritor.
De cualquier modo el espectáculo de Máquinas Mortales y sus ocasionales destellos de carácter (mis personajes favoritos fueron Anna Fang y Shrike, interpretados respectivamente por la cantante coreana Jihae Kim y Stephen Lang) logran entretener durante dos horas que serán particularmente atractivas para devotos de la estética "steampunk"... y para quienes estén buscando metáforas de "Brexit". Pero la indolente historia y superficiales personajes (por no mencionar los elementos "prestados" de otras franquicias) restan fuerza a la película y la ubican en la categoría de "hermosos desastres", donde también residen obras como Valerian and the City of the Thousand Planets, The Great Wall y Tomorrowland. Habiendo dicho eso, no me opondría a una precuela dedicada a Anna Fang y su dirigible/pájaro mecánico, siempre y cuando fuera dirigida por el auténtico Terry Gilliam, en vez de una pobre imitación.
Calificación: 7 (solo por el diseño y efectos digitales)
IMDb
Thursday, January 3, 2019
Zoe
Síntomas: Cole Ainsley (Ewan McGregor) y Zoe Navin (Léa Seydoux) trabajan para la Corporación Relationist, creando una nueva generación de humanos sintéticos que funcionarán como acompañantes de personas solitarias. Pero quizás no están preparados para los efectos psicológicos de su labor.
Diagnóstico: No podría decir que Zoe sea una buena película, pero me sorprendió encontrar un relato romántico que incorpora múltiples conceptos de ciencia ficción como auxiliares para explorar el futuro de las relaciones humanas en la sociedad sobre-tecnificada que nos espera en unos años.
De hecho, parte del problema de Zoe es que incluye DEMASIADOS conceptos, haciendo su argumento un poco difuso e incierto sobre los temas que quiere examinar. Sin embargo me gustó lo que tiene que decir, y me impresionó la calidad general de su producción, incorporando excelentes actores y tangentes dramáticas para distinguirse de otras cintas sobre robots en busca de humanidad. La gran diferencia es que en Zoe los androides ya recibieron el don de la humanidad sin haberlo pedido, y ahora deben enfrentar las consecuencias emocionales, que desde luego llegarán más lejos de lo que pensaron sus creadores.
El primero de esos conceptos semi-fantásticos es un sistema algorítmico diseñado para calcular la compatibilidad de una pareja con sorprendente exactitud, lo cual (teóricamente) reducirá el número de divorcios y corazones rotos. Pero aún existe el problema de personas tímidas o solitarias que no encuentran pareja, de modo que Cole Ainsley (Ewan McGregor) y Zoe Nevin (Léa Seydoux) trabajan en la solución lógica: robots que no solo imitan perfectamente la apariencia humana, sino las emociones que "sienten", haciéndolos acompañantes cariñosos y absolutamente leales que jamás abandonarán a sus "dueños".
El director Drake Doremus dedica parte de la película al triángulo romántico entre Zoe, Cole, y Ash (Theo James), uno de los primeros robots que realmente pueden confundirse con un humano gracias a su apariencia y empatía. Sin embargo, un robot consciente de su origen sintético podría deprimirse por la falta de libertad, o sentir afecto por alguien que no debería. Como he mencionado, generalmente no me interesa el cine romántico; pero en este contexto de ciencia ficción encontré fascinantes los conflictos y reflexiones propuestas por Doremus y el co-guionista Richard Greenberg. La cinta emplea el formato de un romance convencional... pero la simple adición de robots y sus ambiguas nociones de libre albedrío cambian por completo la premisa. Aunque vale decir que muchos de estos temas se exploraron con mayor ingenio (y humor) en Star Trek: The Next Generation y Futurama (entre muchas otras series de ciencia ficción).
Finalmente, el tercer acto añade (innecesariamente) otro concepto que, al igual que los anteriores, podría cambiar el mundo para bien o para mal. Se trata de medicamento cuyos efectos simulan la sensación del "primer amor". Así, las parejas que se hayan distanciado con el tiempo podrán revivir la magia de aquel primer romance, y recordarán por qué se enamoraron.
Como aficionado a la ciencia ficción, preferí ignorar tantos vectores sentimentales y enfocarme en el astuto mensaje sobre "ciencia fuera de control", el cual nos recuerda que las mejores intenciones de los científicos pueden terminar en catástrofe cuando menos lo esperamos.
Entonces, Zoe tropieza con demasiadas sub-tramas, múltiples cambios de perspectiva, y varios predecibles "twists" que no causan el impacto esperado. Pero aún así disfruté sus audaces ideas, así como las actuaciones de un ecléctico elenco que incluye a Ewan McGregor, Léa Seydoux, Rashida Jones, Theo James, Miranda Otto, y Christina Aguilera (como una "sexbot" llamada Jewels). Obviamente me gustaron más Ex Machina y Morgan, pero Zoe ofrece un punto de vista nuevo y bastante relevante para nuestro futuro. Aunque, por otro lado, es posible que el romance del siglo veintiuno no sea robótico, sino reducido a simples "apps" e interacciones con asistentes virtuales. Como sea, seguiré prefiriendo la soltería.
Calificación: 7.5
IMDb
Wednesday, January 2, 2019
The Dark
Síntomas: Alex (Toby Nichols), un niño víctima de abuso, encuentra una joven zombie llamada Mina (Nadia Alexander), y descubren que no son tan distintos como pensaban.
Diagnóstico: Estoy usando la palabra "zombie" para describir la condición de Mina, pero la realidad es más complicada. Y Alex sufrió terribles experiencias que lo dejaron física y mentalmente dañado, de modo que su casual encuentro con otra criatura incomprendida podría resultar benéfico para ambos... si es que sobreviven los demás peligros que los acechan.
Creo que desde las obras del maestro George A. Romero no había encontrado un manejo tan lírico y emotivo del zombie como metáfora de la condición humana. Sin embargo, el director y guionista Justin P. Lange (en un debut realmente impresionante) no pretende repetir la crítica social de Romero, sino explorar traumas psicológicos en una escala íntima y personal, para lo cual solo necesita un sólido reparto y un inteligente libreto con muchas incógnitas que el espectador debe resolver (o ignorar) para apreciar los múltiples niveles de The Dark, así como su valioso mensaje.
Afortunadamente esa elevada ambición no obstruye los simples placeres viscerales de The Dark, pues cuenta con suficiente violencia y "gore" para dejar satisfechos a los fans del género... aunque ese no es el punto de la película. En muchos aspectos The Dark es un drama "coming of age" con personajes profundamente disfuncionales, lo cual significa que su evolución no sigue la ruta convencional del cine juvenil. Y tampoco es exactamente un romance, sino una reflexión sobre las conexiones que pueden surgir aún en las circunstancias más inesperadas.
Las actuaciones son excelentes; Nadia Alexander y Toby Nichols emplean mínimos diálogos para capturar el carácter de los personajes y revelar las circunstancias que los llevaron a su fortuito encuentro (con ayuda de algunos eficientes "flashbacks" que básicamente nos explican por qué no necesitamos más explicaciones), lo cual es más notable cuando tomamos en cuenta la sangre, tierra, y maquillaje prostético que ocultan parcialmente sus rostros durante gran parte de la película. Y la metódica dirección de Lange aplica un expresivo lenguaje visual y sombría atmósfera para complementar el desempeño del joven elenco.
Si quisiera encontrarle fallas a The Dark, tal vez señalaría sus similitudes con Let the Right One In, incluyendo un lánguido ritmo que podría aburrir a los espectadores más impacientes que quieren llegar pronto a "lo bueno". Sin embargo en este caso, "lo bueno" no es la sangre ni las muertes, sino las emociones al mismo tiempo sutiles y devastadoras que trascienden géneros y enriquecen la narrativa. Y también hay un par de coincidencias demasiado convenientes que no tragué por completo; pero no son problemas mayores, y de ningún modo diluyen el impacto del relato ni el suspenso que compartimos con los protagonistas en su búsqueda de... no sé... todo aquello que perdieron por razones fuera de su control.
Es muy temprano para afirmar que encontré una de las mejores películas del año, pero definitivamente podría darle a The Dark el calificativo de "joya oculta" (categoría: Horror Independiente), cuyo origen austriaco (aunque filmada en inglés) y escasa publicidad la han mantenido en relativa oscuridad (ja, ja). Quien acepte el reto, encontrará buenas actuaciones, mórbidas imágenes, y un brillante libreto que desafía los clichés del cine zombie (por cierto, tampoco es una cinta post-apocalíptica... les dije que era más complicado) para ofrecernos algo más satisfactorio: un entrañable misterio con iguales dosis de horror y esperanza.
Calificación: 9
IMDb
Monday, December 31, 2018
All About Nina
Síntomas: Cansada de la rutina como comediante en Nueva York, Nina Geld (Mary Elizabeth Winstead) decide mudarse a Los Ángeles para probar suerte en un popular canal televisivo.
Diagnóstico: Las películas sobre comediantes siempre son dramas porque todas se basan en la misma idea: hace falta una vida llena de obstáculos y problemas para despertar el instinto humorístico como mecanismo de defensa. Y se necesita un temperamento muy especial para convertir ese instinto en entretenimiento popular. All About Nina es una de esas "dramedias" (drama/comedia) acerca de una joven comediante que hace reír al público con sus rutinas de "stand up" en los clubs especializados de Nueva York... pero su vida personal es un desastre. Su "novio" la golpea, sus colegas no la toman en serio, y hasta su madre (Camryn Manheim) sigue esperando que Nina termine esa "etapa" y comience su vida real. Entonces Nina decide mudarse a Los Ángeles y probar suerte con un canal de comedia que está buscando mujeres para balancear su programación. Al principio Nina se siente fuera de lugar en la cultura californiana, llena de individuos excéntricos con descabelladas ideas "new age" (o como le llamen ahora a la nebulosa filosofía de naturismo esotérico). Pero con el paso del tiempo Nina podría descubrir algo más profundo bajo esa frívola superficialidad.
En años recientes he visto varias películas con premisas muy similares: comediantes cuestionando su carrera mientras analizan seriamente sus vidas. Algunos ejemplos: Mr. Roosevelt, Don't Think Twice, Obvious Child, y Funny People. Dentro de ese nicho, All About Nina tiene ventajas y desventajas que la hacen diferente, aunque no necesariamente mejor que las demás.
La primera gran diferencia es que todas aquellas películas usaron auténticos comediantes en los roles principales. Así fue como Noël Wells, Keegan-Michael Key, Jenny Slate y Adam Sandler (respectivamente) complementaron sus actuaciones con genuina experiencia en ese cruel y competitivo sub-mundo, donde pueden pasar años de frustrante lucha hasta que llega el "big break" que los lleva a la fama. Y en muchas ocasiones jamás llega. Por el contrario, All About Nina tiene como protagonista a Mary Elizabeth Winstead, una excelente actriz... pero sin experiencia en el oficio de la comedia. Claro, ha participado en películas cómicas (como Sky High y A.C.O.D.) con buenos resultados; pero no ha vivido las experiencias de su personaje. Y, en mi humilde opinión, es una carencia muy notoria cuando Nina está en el escenario, hablando de sus malas experiencias con el sexo opuesto, o haciendo imitaciones. El material es bueno, pero Winstead no logra capturar esa naturalidad y desenfado de una auténtica comediante.
Por otro lado, Winstead se convierte en una gran ventaja cuando el drama toma precedencia sobre el humor, mostrando las malas decisiones románticas de Nina, su desprecio por cualquier emoción real, y la evolución de su hostil carácter bajo la influencia de Los Ángeles. Imagino que la directora/guionista Eva Vives sabía de antemano que estaba realizando un drama, y seleccionó a una actriz más compatible con ese aspecto del proyecto. Después de todo, Winstead claramente demostró su talento en Smashed, Faults, y hasta en sus roles de terror, como The Thing y 10 Cloverfield Lane. Hablando de lo cual... tal vez sea buen momento para mencionar que MEW es una de mis actrices favoritas, así que tomen estos exagerados halagos con un granito de sal.
El resto del elenco me pareció igualmente competente, incluyendo a Common como el posible interés romántico de Nina en Los Ángeles; Kate del Castillo y Clea Duvall como las dueñas de la casa donde Nina está viviendo (uno de mis momentos favoritos es cuando le ofrecen un "smoothie" de "cordyceps, reishi, y maca"); y Beau Bridges en el papel de Larry Michaels (una versión disfrazada de Lorne Michaels), cuyo cinismo destruye toda noción de corrección política cuando se trata de negocios.
Sin embargo All About Nina es "All About Mary Elizabeth Winstead", y tan solo por su desempeño podría recomendar este crudo e intenso estudio de carácter cuyos interludios humorísticos (ya sea en el escenario o fuera de él) hacen más asimilable el devastador drama humano que se esconde tras la indiferencia de su protagonista. Y quizás detrás de todos los comediantes.
Calificación: 8.5
IMDb
Sunday, December 30, 2018
Las Musas del Diablo (Muse)
Síntomas: Un año después de sufrir una tragedia personal, el escritor Samuel Salomon (Elliot Cowan) empieza a tener pesadillas sobre un asesinato que realmente ocurrió. Entonces conoce a otra mujer con los mismas pesadillas, y las cosas se complican. Demasiado.
Diagnóstico: ¡Filmax! Hacía mucho que no veía una película de este estudio español, y me dio gusto descubrir que siguen produciendo cine de horror con suficiente calidad para competir en el mercado internacional. Y, con un director como Jaume Balagueró (REC, Frágiles), parecía razonable esperar una adecuada experiencia de terror para compensar las inferiores muestras del género que se han convertido en la realidad cotidiana para los fans (como yo). Desafortunadamente, Las Musas del Diablo (de nuevo, no hay "diablo" alguno, excepto en el limitado léxico del traductor mexicano) no fue la experiencia que yo esperaba. De hecho, ni siquiera fue una película de terror.
Lo cual no significa que esté exenta de momentos macabros e imágenes siniestras. Las Musas del Diablo está basada en la novela "La Dama Número Trece" de José Carlos Somoza, y sospecho que funcionó mejor en papel, donde había más tiempo para explicar el denso misterio de las "musas", y para establecer las múltiples relaciones entre los personajes, de modo que las revelaciones y "twists" tuvieran el impacto esperado. Sin embargo, el libreto de Fernando Navarro y el mismo Balagueró acelera demasiado la historia, comprime eventos, y resume conceptos que terminan confundiendo al espectador (al menos a mi), de modo que terminé frustrado con una torpe narrativa que no aprovecha sus innovadores elementos.
El reparto también es un poco irregular. Elliot Cowan (de la serie Krypton) me pareció un protagonista blando e inexpresivo. Creo que Las Musas del Diablo necesitaba un actor mucho más elocuente para transmitir todo aquello que el libreto se ve obligado a omitir por falta de tiempo. Franka Potente tiene el ingrato papel de "expositora", entrando y saliendo de la historia para explicarle a Samuel lo que necesita saber para avanzar a la siguiente escena; y desde luego también funciona como víctima potencial, ya que hay muy pocos personajes relevantes, y alguien tiene que demostrar que "las cosas van en serio" (además del obligatorio gato muerto). Ana Ularu es Rachel, una madre soltera con problemas de inmigración que se ve envuelta en la conspiración de las musas. Su papel se siente prefabricado, pero su desempeño es bueno. Y, además de Potente, Las Musas del Diablo cuenta con otros nombres famosos para llenar papeles cortos pero significativos, incluyendo a Leonor Watling, Joanne Whalley y Christopher Lloyd (sí, el Dr. Brown de Back to the Future).
En cuanto al "horror", Las Musas del Diablo conjuga una tenebrosa atmósfera con algunos sobresaltos y un poco de “gore”, pero se describiría mejor como un thriller con toques sobrenaturales que surgen arbitrariamente durante la investigación del protagonista, cuyos resultados francamente me interesaron menos con cada "sorpresa" carente de sentido o impacto emocional.
Ni la dirección de Balagueró, ni la excelente cinematografía de Pablo Rosso lograron salvar Las Musas del Diablo de una historia fracturada e incompleta, con amplio potencial, pero tal vez más apropiada para una mini-serie televisiva, o algún formato igualmente flexible donde sus provocativas ideas tuvieran tiempo de florecer y crear genuino horror en el espectador, en vez de cansancio o indiferencia. Es lo peor que puede pasarle a una película de cualquier género.
Calificación: 5
IMDb
Saturday, December 29, 2018
El Regreso de Mary Poppins (Mary Poppins Returns)
Síntomas: Los hermanos Michael y Jane Banks (Ben Whishaw y Emily Mortimer) están a punto de perder la antigua casa de sus padres. Entonces, tal como ocurrió en su infancia, Mary Poppins (Emily Blunt) llega volando para distraer a los hijos de Michael y enseñarles lecciones de vida que podrían ayudar a resolver los problemas de su padre.
Diagnóstico: Mi experiencia con la original cinta Mary Poppins (1964) es un poco inusual. En algún momento de mi infancia (durante los años setentas) recibí como regalo una colección de discos (sí, discos de vinyl... ya sé que estoy viejo) con música y narración de muchas películas de Disney, acompañados por un libro donde podían seguirse las historias. Escuché tantas veces estos discos que terminé memorizándolos... aunque, estrictamente hablando, nunca había visto las películas. Entonces, cuando llegó un re-estreno de Mary Poppins (en aquella época no existía el video casero)(¿mencioné que estoy viejo?) fui a verla muy emocionado... y me quedé dormido. La eficiente versión de veinticinco minutos en un lado del disco de vinyl no se comparaba con la leeeenta película de más de dos horas, y ni siquiera la novedad de actores humanos interactuando con personajes animados logró mantenerme despierto durante tanto tiempo. Claro, muchos años después vi Mary Poppins en DVD con mi mamá (gran admiradora de Julie Andrews), y pude apreciar la destreza técnica de los artistas de Disney, la simpática exageración de Dick Van Dyke, y el inocente comentario social de la autora P.L. Travers (por cierto, me gustó mucho más Saving Mr. Banks). Pero aún así Mary Poppins me pareció aburrida y excesivamente simple. Hasta mi mamá está de acuerdo.
Sirva este indulgente pasaje autobiográfico para explicar mi total apatía hacia El Regreso de Mary Poppins, una película técnicamente competente y sin duda más ágil que la original, pero con una serie de obstáculos (muchos de ellos intencionales) que podrían aburrir al público infantil, y neutralizar la nostalgia de los adultos. Como ejemplo puedo señalar el segundo número musical de El Regreso de Mary Poppins, una fantasía acuática para enseñar a los niños la importancia de bañarse (no estoy bromeando). La canción es agradable, los efectos son adecuados... pero apenas genera un flácido "meh". En resumen: otro dudoso intento de Disney por explotar un clásico en tiempos modernos. Ni siquiera Lin-Manuel "Hamilton" Miranda pudo salvar este musical. En mi humilde opinión.
De hecho, el reparto es el mejor atributo de la cinta. Emily Blunt fue una selección ideal para el papel de Mary Poppins, capaz de mostrar estricta disciplina, pero con ese sutil guiño de complicidad que captura a la perfección la esencia del personaje. Y, aunque no tiene la voz de Julie Andrews, es una excelente cantante. Lástima que las nuevas canciones compuestas por Marc Shaiman y Scott Wittman no sean muy memorables. ¿Por qué demonios no le dieron ese trabajo a Lin-Manuel Miranda? Otro gran misterio de El Regreso de Mary Poppins, además de su existencia misma.
Los hermanos Banks están interpretados por Ben Whishaw y Emily Mortimer, sólidos actores con amplia experiencia en cine "de época", pero en papeles superficiales que no aprovechan su talento. Colin Firth tiene algunas buenas escenas como el villano banquero; desafortunadamente su intervención es muy breve. Los niños Pixie Davis, Nathaniel Saleh y Joel Dawson son simpáticos en ese inocuo estilo británico de Junior Showtime; y el mencionado Lin-Manuel Miranda (en el papel de Jack, un humilde "prendedor de lámparas") desborda carisma y energía, pero no logra hacer creíble un acento "cockney" absolutamente incompatible con su imagen.
No sé exactamente qué salió mal con El Regreso de Mary Poppins; a diferencia de otras mercenarias "re-imaginaciones" contemporáneas (como Alice in Wonderland o Maleficent), el director Rob Marshall (Into the Woods) se esforzó por respetar el estilo de la original (al parecer luchó ferozmente por el uso de animación tradicional durante las fantasías musicales), así como el período histórico; y también incluyó amplias referencias para deleitar a los niños de ayer (me gustó ver de nuevo a los pingüinos, entre otros inesperados cameos). Sin embargo faltó... no sé... más ingenio, más humor, o una narrativa más sofisticada. O quizás faltó la magia de Mary Poppins para salvar la situación con optimismo y "una cucharadita de azúcar". Bueno, hasta la sátira de Los Simpsons fue más nostálgica que El Regreso de Mary Poppins.
Calificación: 7
IMDb
Friday, December 28, 2018
Spider-Man: Un Nuevo Universo (Spider-Man: Into the Spider-Verse)
Síntomas: Un experimento de Wilson Fisk (voz de Liev Schreiber) provoca una fractura dimensional que permite la entrada de realidades alternas en Nueva York, causando grandes problemas para Miles Morales (voz de Shameik Moore), un adolescente que apenas está descubriendo sus poderes arácnidos.
Diagnóstico: He querido ver una buena película con el personaje de Miles Morales desde que Brian Michael Bendis lo introdujo como "Ultimate Spider-Man" en el año 2011. Y si bien Spider-Man: Un Nuevo Universo no fue exactamente lo que yo esperaba, al menos respetó el espíritu de todos los personajes involucrados, al mismo tiempo que aprovechó la riqueza del "Spider-Verso" para contar una historia muy entretenida y visualmente espectacular, donde múltiples estéticas se fusionan en una experiencia única y memorable. Y ocasionalmente irritante. Pero por lo demás, muy recomendable.
Hablando de irritaciones: afortunadamente este "Spider-Verso" no incluye los confusos y arbitrarios elementos del comic Spider-Verse. Nada de "totems", "herederos", ni demás patrañas de improvisado ret-con.
Por otro lado, el uso de Kingpin como antagonista principal me pareció incongruente, pues nunca ha sido un "villano científico" con propensión a experimentar con el "multiverso". Claro, eventualmente se revela su motivación para explorar dimensiones paralelas; y, además, también interviene en la película uno de los mejores "villanos científicos" de Marvel para respaldar la pseudo-ciencia del "colisionador". Pero aún así creo que Kingpin se siente fuera de lugar. ¿Por qué no The Tinkerer? ¿Qué estará haciendo en estos días?
Fin de la parte "geek".
Como simple aventura de super-héroes, Spider-Man: Un Nuevo Universo ofrece una delirante mitología que, sin embargo, nunca se vuelve abrumadora gracias al excelente trabajo de los actores y animadores que dieron vida a estos pintorescos personajes. Shameik Moore (Dope), como Miles Morales, transmite las contradictorias emociones que acarrean sus nuevos poderes, cumpliendo al mismo tiempo sus fantasías de tomar control de su vida, y sus temores de perder su humanidad. Jake Johnson (Win It All) es perfecto como Peter B. Parker, con tantos años de experiencia como super-héroe que se ha vuelto cínico e indolente... pero nunca irresponsable. Y, bueno, son muchas las versiones de Spider-Man que encontramos en Spider-Man: Un Nuevo Universo, pero no quiero arruinar las fantásticas sorpresas que depara la película, así que solo mencionaré las voces de Hailee Steinfeld, John Mulaney, Kimiko Glenn, Kathryn Hahn, Chris Pine, Lily Tomlin y Nicolas Cage como excelentes adiciones a este multiverso, complementados por el excepcional trabajo de los animadores de Sony Pictures Imageworks, quienes utilizaron diversas técnicas para cada personaje (según los lineamientos de sus respectivos universos, naturalmente), pero siempre unificados bajo un criterio visual que deleita los sentidos sin sacrificar la narrativa.
La cual, por cierto, es uno de los mejores (y casi invisibles) atributos de Spider-Man: Un Nuevo Universo. El libreto de Phil Lord y Rodney Rothman sigue al pie de la letra los clichés de los comics de super-héroes, pero con una energía que los hace parecer modernos. En vez de marearnos con excesivas explicaciones, los directores Bob Persichetti, Peter Ramsey y el mismo Rothman mantienen el acelerador hasta el fondo, arrojando al aire detalles opcionales que podemos asimilar para profundizar en el argumento. Y si algo no "conecta" adecuadamente, no importa, porque la cinta ya está cinco escenas adelante, en otra pelea, conflicto o impresionante locación que nos distrae de sus tropiezos.
Lo cual nos lleva a esas ocasionales irritaciones que mencioné al principio. Durante la primera mitad de Spider-Man: Un Nuevo Universo encontré múltiples escenas simples que se "inflan" innecesariamente hasta convertirse en forzadas rutinas de "slapstick", como si los directores tuvieran miedo de aburrir al público con demasiada palabrería sobre el "Spider-Verso", y para evitarlo nos distraen con frenéticas secuencias sin sentido que interrumpen el flujo dramático sin aportar algo a la trama (el más grave ejemplo fue el escape del cementerio... justamente la escena que incluyeron en los créditos de Venom, y que enfrió mi entusiasmo por Spider-Man: Un Nuevo Universo). Afortunadamente estos "distractores" son esporádicos, y desaparecen durante el tercer acto, cuando no hay tiempo para desviarse del camino hacia el exuberante final.
Además de ser una cinta espectacular y divertida, Spider-Man: Un Nuevo Universo introduce múltiples personajes que merecerían sus propias películas. También redime (parcialmente) a Sony Pictures por sus pobres colaboraciones con Marvel; y hasta simplifica las enredadas ideas de la mini-serie que casi arruinó los comics de Spider-Man.
Sigue gustándome más el Spider-Man de Sam Raimi, así como la reciente Spider-Man: Homecoming; pero, fiel a su título, Spider-Man: Un Nuevo Universo inicia una nueva etapa en la mitología del personaje que podemos disfrutar por sus propios méritos y bajo sus propias reglas. Espero sinceramente que realicen una (o varias) secuelas, de preferencia con el mismo equipo creativo. Aunque no me opondría a una visita de Brian Michael Bendis para cerrar el círculo multiversal.
Calificación: 9
IMDb
Wednesday, December 26, 2018
Bird Box
Síntomas: Cuando se desata una ola de suicidios a nivel global, varios sobrevivientes se refugian en una casa mientras intentan comprender lo que está pasando.
Diagnóstico: Basada en una exitosa novela de Josh Malerman (que no he leído), la nueva película Bird Box se afilia al movimiento de "apocalipsis introspectivo", donde se explora el Fin del Mundo desde una perspectiva íntima y personal, enfocada en las consecuencias psicológicas en vez de las explosiones y efectos de cintas menos ambiciosas.
Bueno, desde luego Bird Box incluye un poco de caos urbano al principio, cuando establece los mortales efectos de ese "algo" que está provocando suicidios masivos alrededor del mundo; y también establece el sencillo método para sobrevivir: cerrar los ojos. O vendarlos, o refugiarse en algún lugar sin vista al exterior.
Y así es como llegamos a la amplia casa de Greg (BD Wong), donde Malorie Hayes (Sandra Bullock) y media docena de sobrevivientes enfrentarán sus variados traumas mientras analizan la situación y discuten sobre las estrategias necesarias para mantenerse con vida hasta que llegue ayuda. Pero, conforme pasan los días y disminuyen las esperanzas de rescate, Malorie y los demás deberán tomar terribles decisiones que determinarán su futuro.
Esto significa que Bird Box funciona mejor como drama que como horror o ciencia ficción. Los personajes atrapados en la casa representan múltiples ideologías, edades y grupos étnicos, obligados a coexistir en un espacio cerrado, con recursos limitados, y una crisis cada vez más grave, tanto en el nivel físico como emocional. Ahí es donde brilla el talento de la directora danesa Susanne Bier, creando una atmósfera de tensión y paranoia que sostiene el interés del espectador (al menos el mío) durante la mayor parte de la película. Sin embargo, algunos sobrevivientes eventualmente salen de la casa, y Bird Box se transforma en una "road movie" con muchas preguntas y pocas respuestas; aunque eventualmente encontramos suficiente información para llegar a un final que podríamos llamar... temporalmente satisfactorio (traducción: estoy seguro de que ya están escribiendo la secuela).
Sandra Bullock interpreta a Malorie con una cínica misantropía que desafía su habitual imagen cálida y compasiva. En cierto modo es un truco para acentuar la evolución del personaje, pero Bullock siempre respalda internamente sus cambios de actitud, convenciéndonos de que no solo estamos viendo la transformación de una mujer, sino de la humanidad entera para adaptarse a sus nuevas circunstancias.
Los personajes secundarios enriquecen el drama con algunas actuaciones memorables, incluyendo a John Malkovich como Douglas, el villano por default que solo se preocupa por sus propios intereses; BD Wong como el tolerante dueño de la casa donde se refugian los sobrevivientes; Trevante Rhodes como el ex-militar razonable y centrado; y Tom Hollander como un recién llegado con perturbadoras noticias del exterior; todos los cuales ayudarán de una manera u otra para que Malorie reconozca la desconexión emocional que contamina su carácter.
En el aspecto visual Bird Box me pareció modesta pero funcional, con buena cinematografía, diseño de producción, y efectos prácticos y digitales que nos llevan del caos urbano a la siniestra soledad de un río lleno de peligros... tanto visibles como invisibles. Como dije, Bird Box no es una película obsesionada con el espectáculo visual, lo cual podría frustrar al público que esperaba algo más "explosivo" y visceral (como Beyond Skyline, por poner un ejemplo reciente). En todo caso Bird Box se acerca más al enigmático tono de The Happening (no lo digo como insulto), combinado con una misteriosa "invasión" sin posibilidad de contraataque. La mezcla de ambos estilos arroja una experiencia positiva, pero no tan buena como pudo serlo, tomando en cuenta los elementos técnicos y creativos que respaldaron la producción. En resumen: otra "Original de Netflix" que puede verse, aunque nunca trascenderá su nicho cultural. En ese contexto, creo que Bird Box me gustó más que Extinction, pero menos que Annihilation. Y definitivamente recomendaría la brillante A Quiet Place como genuina muestra de "horror sensorial" (para todo hay un sub-género).
Calificación: 7.5
IMDb
Tuesday, December 25, 2018
The Party's Just Beginning
Síntomas: En la ciudad escocesa de Inverness, la joven Liusaidh (Karen Gillan) pasa sus días trabajando en un empleo que odia, y sus noches bailando y tomando para olvidar sus problemas.
Diagnóstico: Karen Gillan, más conocida por sus roles en Doctor Who (donde interpretó a Amy Pond) y en las cintas de Marvel Studios (como Nebula, hija de Thanos), hace su debut como directora en The Party's Just Beginning, un relato intensamente personal con elementos autobiográficos (Gillan también creció en Inverness como hija única de un matrimonio de clase media, exactamente como Liusaidh, la protagonista de la cinta). Y si bien The Party's Just Beginning es un poco ligera en historia, muestra una notable sensibilidad para capturar la textura de una ciudad atrapada entre arcaicos valores tradicionales y el caos de la modernidad que los tomó por sorpresa en los años noventas, provocando un alarmante número de suicidios entre la población joven de la ciudad.
Vamos por partes. El trabajo de Gillan como actriz me pareció impecable, expresando sin palabras las contradicciones de Liusaidh (la pronunciación de ese inusual nombre es una mezcla de "Lucy" y "Luisi") y la creciente frustración de una situación laboral con pocas oportunidades de avance económico, así como un clima social hostil para cualquier manifestación de individualismo que pudiera alterar el "status quo", determinado básicamente por la Iglesia local. Pero no todo es drama; Liusaidh tiene un ácido sentido del humor que aligera los más graves pasajes de la cinta, resultando en una experiencia divertida sin sacrificar la intensidad de su narrativa.
Como directora, Gillan muestra un fino instinto para encontrar momentos emocionalmente impactantes que describen el carácter de los personajes con la máxima eficiencia posible. Como ejemplo puedo mencionar las maravillosas escenas donde Liusaidh espía a sus vecinos desde su ventana. A veces parece que envidia la estabilidad de las familias que la rodean; en otras ocasiones sentimos su temor a tomar el camino fácil y convertirse en una copia de su madre, cuya principal preocupación es comprar un sofá nuevo para impresionar a sus amigas; y, de vez en cuando, las ventanas insinúan la horrible depresión que se oculta tras la fachada de "normalidad" que Liusaidh simultáneamente añora y repudia.
Donde Gillan flaquea un poco es como guionista. The Party's Just Beginning comienza con buen ritmo estableciendo a los personajes, sus relaciones, y los retos que enfrentan. Pero después de un rato la cinta empieza a repetirse, y me encontré esperando el inicio formal de la historia... el cual nunca llegó. Para bien o para mal, Gillan construyó una estructura de viñetas modulares que además juegan con el tiempo para añadir un poco de tensión y dinamismo a un relato relativamente estático. Eventualmente encontramos todas las piezas del rompecabezas y la película gana nuevo significado; pero no pude evitar cierto cansancio en el recorrido hacia la resolución, en igual medida optimista y melancólica.
Además de todo eso, The Party's Just Beginning ejemplifica el cambio gradual pero seguro en las políticas del cine contemporáneo, invitando nuevas voces femeninas (especialmente actrices convertidas en directoras) para romper la hegemonía del "patriarcado" cultural (o como quieran llamarlo). Otros ejemplos recientes: Mr. Roosevelt (de Noël Wells); Prevenge (de Alice Lowe); Band Aid (de Zoe Lister-Jones); Galveston (de Melanie Laurent); The Female Brain (de Whitney Cummings); Lady Bird (de Greta Gerwig), y muchas otras que no he podido ver por una u otra razón (como Unicorn Store, de Brie Larson, y Paint It Black, de Amber Tamblyn).
Pero, bueno... independientemente de su contexto histórico, The Party's Just Beginning me pareció una cinta recomendable a pesar de sus tropiezos, y un excelente debut de una directora con amplio potencial para llegar muy lejos en el futuro. Por lo pronto, Gillan está preparando una cinta de terror, lo cual naturalmente me da mucho gusto. Si logró tanto con un drama sencillo, ¿qué podrá hacer en mi género favorito?
Calificación: 8.5
IMDb
¡Felices fiestas y año 2019!
Qué rápido pasó otro año de sorpresas agradables, amargas decepciones, y todas las demás emociones que nos aguardan entre ambos extremos. Y, como siempre, quiero expresar mis mejores deseos para todos los lectores que hicieron este recorrido más interesante y satisfactorio. Reciban un abrazo, y tengan cuidado con Rudolph, cuya nariz roja podría tener otro significado. ¡Muchas felicidades, y un próspero 2019!
(Arte de Jacub Rozalski)
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