Sunday, November 3, 2019
El Arte de Defenderse (The Art of Self-Defense)
Síntomas: Después de sufrir un violento asalto callejero, Casey Davis (Jesse Eisenberg) decide tomar clases de karate en el "dojo" de Sensei (Alessandro Nivola), un instructor sereno y filosófico que empieza a cambiar la actitud de Casey... aunque no necesariamente para bien.
Diagnóstico: Después del extraño thriller Faults (acerca de un "deprogramador" de víctimas de cultos religiosos), no esperaba una comedia negra del director Riley Sterns, pero en retrospectiva parece apropiado que haya enfocado su atención en otra variedad de "líder" manipulador y carismático, cuyas enseñanzas parecen positivas, pero ocultan un propósito siniestro. La diferencia es que El Arte de Defenderse no busca inspirar temor, sino risas incómodas por las bizarras actitudes de los personajes y su patética confusión entre "fuerza" y "masculinidad". Sí, es una película "con mensaje", pero creo que su estilo surrealista y socarrón indica que no debemos tomarla muy en serio.
De hecho, El Arte de Defenderse es como The Karate Kid, si Daniel-san no hubiera estudiado con el Sr. Miyagi, sino con Cobra Kai. Y si la película entera existiera en el universo de Napoleon Dynamite.
Es una combinación definitivamente inusual, y no siempre funciona como el director espera. Sé que el humor es una propiedad muy subjetiva, pero la repetición tiende a "desgastar" los chistes... y El Arte de Defenderse consiste básicamente en un largo chiste de casi dos horas que se vuelve menos gracioso conforme se complica la historia.
Afortunadamente las actuaciones ayudan a romper la monotonía, empezando por Jesse Eisenberg como el lacónico Casey, un auditor contable sin amigos, excepto por su adorable perrito Dachshund. Entonces Casey es brutalmente asaltado en la calle, y decide tomar clases de karate. Y así, gracias a las enseñanzas del Sensei (Alessandro Nivola) y al apoyo de sus compañeros, Casey empieza a desarrollar confianza y amor propio para enfrentar no solo amenazas físicas, sino las humillaciones cotidianas del trabajo.
Jesse Eisenberg tiene amplia experiencia interpretando "losers" atrapados en circunstancias extraordinarias (su personaje es bastante similar al de The Double), y el papel de Casey aprovecha al máximo su nervioso estilo de actuación. Después de verlo como Lex Luthor, pensé que nunca disfrutaría otra película de este actor... pero entre Zombieland: Double Tap y ahora El Arte de Defenderse, creo que aún tiene salvación.
En el papel del enigmático Sensei, Alessandro Nivola captura la dualidad de un "gurú" estricto pero justo, con un rígido código de conducta que se extiende más allá de las artes marciales. Pero también nos deja ver las grietas en su armadura emocional... las cuales se vuelven más obvias cuando Casey empieza a ganar su confianza. Finalmente, Imogen Poots interpreta a Anna, la estudiante que se esfuerza constantemente por ganar el respeto de sus compañeros; aunque nunca llegará tan lejos como ellos por su debilidad natural como mujer (en opinión del Sensei).
Con todos esos ingredientes, Riley Sterns creó una fábula "retro" sobre anacrónicos conceptos masculinos, y la mala costumbre de confundir compasión con debilidad. Sin embargo el abstracto humor del libreto convierte a los personajes en caricaturas que se vuelven irritantes con alarmante rapidez. Aún así El Arte de Defenderse me hizo reír en muchas ocasiones, y aprecié su creativa manera de disfrazar con humor un mensaje válido y más relevante que nunca. Creo que el Sr. Miyagi estaría de acuerdo... aunque nunca apoyaría la técnica del dedo asesino.
Calificación: 7.5
IMDb
Saturday, November 2, 2019
Downton Abbey
Síntomas: La visita del Rey y la Reina de Inglaterra a la Abadía Downton provoca caos general entre la familia Crawley y sus sirvientes.
Diagnóstico: La versión cinematográfica de Downton Abbey conserva el plácido ritmo narrativo de la popular serie británica, y quizás mejora un poco el aspecto visual con tomas más ambiciosas que ofrecen una idea práctica del tamaño y configuración del condado Grantham, administrado por la familia Crawley.
Sin embargo, por lo demás, Downton Abbey (la película) no se siente muy distinta de cualquier episodio de la serie. Claro, el libreto de Julian Fellowes aprovecha la ocasión para contratar más extras y crear eventos ligeramente más "espectaculares" (como un desfile)... pero a fin de cuentas conservó la sobriedad dramática que distinguió al programa, lo cual podría decepcionar a quienes esperaban algo más complicado, más intenso, o simplemente más... cinemático.
Por el lado positivo, Downton Abbey cumple su función de permitir a los fans (como yo) pasar más tiempo con estos entrañables personajes, como si se tratara de una visita con viejos amigos que no veíamos en mucho tiempo. Entonces, el placer de la película no reside tanto en las gentiles intrigas de la familia Crawley y su servidumbre, sino en satisfacer nuestra curiosidad por saber qué han hecho recientemente, cómo han evolucionado algunas relaciones, y cómo encajan los "nuevos". Igualmente la serie funcionó como amena (y muy superficial) lección de historia, ilustrando no solo las costumbres de la sociedad post-Edwardiana de Inglaterra, sino los cambios más importantes en la cultura occidental, desde algo tan simple como la introducción del radio, hasta la transformación política de Europa. Y ahora lo mismo ocurre con la película, ubicada en 1927 para reflejar (oblicuamente, desde luego) algunos eventos relevantes de la época.
Pero todo eso es secundario al asunto principal: ¿ya se casó Daisy?
No, ese no es el asunto principal. Aunque sin duda es una de las múltiples sub-tramas de Downton Abbey, la cual distribuye eficientemente sus dos horas de duración para lucir a todos los habitantes de la mansión Downton, y ponernos al tanto de sus dramas individuales y aspiraciones personales. Lo único que faltó fue una historia para Teo, el sucesor canino de Isis.
En vez de recontar esas sub-tramas o alabar a los actores que ya conocemos, mencionaré algunos personajes y situaciones nuevas que me gustaron, y que podrían explorarse en futuras secuelas: la visita del Rey George V (Simon Jones... ¡Arthur Dent!) y la Reina Mary (Geraldine James) revelan algunos rencores familiares que involucran a Robert (Hugh Bonneville) y su prima Lady Maud Bagshaw (Imelda Stanton). Por su parte, Lucy Smith (Tuppence Middleton), la dama de compañía de Lady Maud, guarda un secreto que podría convertirse en escándalo. Y también llega al pueblo el misterioso Capitán Chetwode (Stephen Campbell Moore), posible agente de la Corona enviado para averiguar si el irlandés Tom Branson (Allen Leech) es un riesgo de seguridad para la Visita Real, en vista de su ideología... plebeya. Y, bueno, hay muchos más, pero es más agradable descubrirlos con la parsimoniosa elegancia diseñada por Fellowes y el director Michael Engler (The Chaperone).
El único gran problema de Downton Abbey es que fue estrictamente realizada para los seguidores de la serie. La película no ofrece explicaciones sobre la identidad y función de los personajes, y tampoco hay un "Previamente en Downton Abbey" para ponernos al corriente, de modo que los espectadores casuales probablemente terminarán confusos y aburridos, y no lograrán apreciar todo aquello que complacerá a los auténticos aficionados.
Como uno de esos aficionados, espero sinceramente que Downton Abbey tenga múltiples secuelas (cronológicamente ya están a un paso del surgimiento del fascismo en Europa, y luego la Segunda Guerra Mundial... aunque tal vez eso les tocaría a los hijos de Mary y Edith), pero incluso si este fuera el final, recomendaría Downton Abbey como sólido legado de la serie que me dejó con una sonrisa... y con la nostalgia de la separación. Espero que no sea para siempre. Necesitamos saber si Teo planea tener cachorros.
Calificación: 8.5
IMDb
Friday, November 1, 2019
Terminator: Destino Oculto (Terminator: Dark Fate)
Síntomas: Grace (Mackenzie Davis), una mujer con implantes cibernéticos, llega del futuro para proteger a la joven Daniela Ramos (Natalia Reyes) de un nuevo Terminator (Gabriel Luna) con la misión de asesinarla. Afortunadamente no tendrán que defenderse solas.
Diagnóstico: Los detalles cambian; los efectos especiales se vuelven más avanzados (lo cual no es sinónimo de "mejores"); y los guionistas aprovechan la elasticidad de las paradojas temporales para reescribir una y otra vez la mitología de esta popular franquicia. Pero la esencia de The Terminator se ha mantenido más o menos constante en los treinta y cinco años transcurridos desde su estreno en 1984: un robot del futuro regresa a nuestro tiempo para asesinar uno o más individuos que serán importantes en la eventual guerra contra las máquinas. La única película que se desvió de esta fórmula fue Terminator: Salvation, y lo pagó con el fracaso económico.
En otras palabras: si no está roto, no lo arregles. O, en el caso del productor James Cameron: si algo se rompió, ignóralo, y crea tu propia versión.
Esto significa que Terminator: Destino Oculto funciona como secuela directa de Terminator 2 del año 1991, descartando todo lo ocurrido en Terminator 3: Rise of the Machines, del 2003 (que en lo personal me gustó bastante), la mencionada Terminator: Salvation del 2009 (que no me desagradó), y Terminator: Genisys, del 2015 (tan mala que ya la habíamos olvidado de todos modos). Y, aunque el director Tim Miller (Deadpool) añade intensidad visual, diversidad cultural, y cuestionable "ret-con", a fin de cuentas Terminator: Destino Oculto no pasa de ser más de lo mismo. Afortunadamente "lo mismo" me pareció en esta ocasión bastante entretenido en su forma, y consistente con el fondo de la historia original.
El libreto de James Cameron, Charles H. Eglee, Josh Friedman, David S. Goyer, Justin Rhodes y Billy Ray (mala señal cuando se necesitan tantos guionistas para escribir una historia tan simple) intenta conciliar el pasado con el presente, estableciendo una nueva batalla por el futuro, pero sin restar importancia a los sacrificios de Sarah Connor y al legado de John Connor. A veces lo consiguen, y a veces no. Pero, incluso cuando pisotean el pasado, lo hacen con mucho respeto.
Para ser justos, la mitología de la saga se revolvió tanto que ya era justo un "borrón y cuenta nueva". Miller y Cameron reciclan la premisa original con personajes más jóvenes, un superficial comentario político, y aparatosas escenas de acción que superan todo lo que habíamos visto antes (lo cual, como dije, no significa necesariamente que la acción sea "mejor"). Y como obvio "fan service", invitaron algunos viejos conocidos a la fiesta, para que todos se sientan incluidos, y otorguen su bendición a la nueva generación que podría continuar la historia (en caso de que Terminator: Destino Oculto recaude suficiente dinero).
Entonces, si ignoramos el estancamiento creativo del libreto; si logramos superar el forzado ret-con; o si nada de esto nos importa (lo cual es perfectamente válido), Terminator: Destino Oculto es una sólida película de acción con elementos de ciencia ficción que bastan para crear situaciones espectaculares (y espectacularmente descabelladas), donde los héroes combaten al "Rev-9" (Gabriel Luna) con armas cada vez más poderosas para contrarrestar sus asombrosas habilidades cibernéticas (básicamente combina todos los previos Terminators en un villano peligroso y versátil que puede literalmente estar en dos lugares a la vez). La defensora en turno es Grace, interpretada por Mackenzie Davis (Tully) como una guerrera tan implacable como el Terminator mismo, pero más vulnerable por su condición humana. Natalia Reyes tiene el papel de Daniela Ramos, el "mcguffin" humano cuya supervivencia podría determinar el futuro de la humanidad (y, desde luego, tiene su propio melodrama personal). Y la gran Linda Hamilton se roba la película con una actuación más ruda y cínica que nunca. Es un buen ensamble con suficiente energía para no verse opacado por los tremendos efectos digitales de Industrial Light & Magic y Digital Domain (¡casi nada!). Conceptualmente no son muy originales (persecuciones, explosiones, personajes de "metal líquido", etc.), pero en la práctica ofrecen imágenes dinámicas e impactantes sin perder el elemento humano, lo cual es parte integral de cualquier "blockbuster" moderno que aspire a lograr una conexión emocional con el espectador. Y eso es lo que mejor enlaza a Terminator: Destino Oculto con sus predecesoras oficiales... un marco emocional realista para respaldar el flojo melodrama y los abrumadores efectos especiales. Definitivamente me gustaría ver más secuelas con los sobrevivientes de esta cinta... sobre todo ahora que podemos olvidarlas si algo sale mal. Michael Bay, toma nota.
Calificación: 8
IMDb
Thursday, October 31, 2019
The Dead Center
Síntomas: Un hombre muere en la ambulancia en camino al hospital, y los paramédicos trasladan su cuerpo a la morgue. Pero el hombre despierta, y el Dr. Daniel Forrester (Shane Carruth) tendrá que resolver el misterio del paciente desconocido.
Diagnóstico: Sí, el director de Primer y Upstream Color es el actor principal de esta película... lo cual resulta apropiado, ya que The Dead Center (al igual que aquellas cintas) es una obra sobria y cerebral, que destila los ingredientes del horror en su forma más pura, y los convierte en diálogos y actuaciones más impactantes que cualquier efecto "gore" o criatura digital.
Esto significa que, inevitablemente, The Dead Center es una película lenta y metódica, libre de los clichés del horror comercial. No hay "sustos" innecesarios, los personajes no son caricaturas exageradas para su fácil asimilación, y las preguntas que plantea el libreto no se responden de manera cómoda y puntual. Aún así me gustó mucho... pero no puedo negar que me hizo bostezar en un par de ocasiones.
Afortunadamente el director y guionista Billy Senese reconoce el parsimonioso ritmo de su película, y se asegura de distribuir estratégicamente los momentos de tensión y las revelaciones que renuevan nuestro interés (al menos el mío) por el fascinante misterio que enfrenta el Dr. Forrester (Shane Carruth) y el Oficial Forense Edward Graham (Bill Feehely), quien conduce paralelamente su propia investigación sobre el "cadáver" desaparecido. Entonces, mientras el Dr. Forrester explora la psicología del paciente catatónico para averiguar de dónde salió y cuál es la naturaleza de su condición, el Oficial Graham se encarga del más prosaico (aunque igualmente interesante) aspecto "físico" del misterio... cómo se llamaba el difunto, por qué estaba en una ambulancia, y dónde podría estar su cuerpo. Así, el espectador puede ir resolviendo el acertijo en su propia imaginación, y experimentar el suspenso de saber antes que los personajes lo que realmente ocurre... que desde luego no es bueno.
Otro acierto de Senese fue crear personajes honestos y realistas, utilizando arteros detalles para desarrollar su carácter sin perder el tiempo en explicaciones. Así podemos apreciar las buenas intenciones del Dr. Forrester, quien quisiera ayudar a todo el mundo sin considerar la responsabilidad legal y limitaciones económicas del hospital. Por eso tiene frecuentes discusiones con Sarah Grey (Poorna Jagannathan), la administradora encargada de supervisar la conducta del personal y evitar riesgos innecesarios para los pacientes... o, peor aún, una demanda contra el hospital. Shane Carruth y Poorna Jagannathan tienen excelente química como rivales profesionales atrapados en un conflicto ético que la ciencia no puede diagnosticar. Por su parte Jeremy Childs muestra increíble intensidad como el lacónico paciente que podría tener serios problemas mentales... o algo más extraño y peligroso. Como dije, prácticamente todo el horror de The Dead Center se transmite con actuaciones, sonidos y silencios, y Childs es parte integral de ese logro, en colaboración con el cinematógrafo Andy Duensing y el diseñador de audio Russell Mehringer.
The Dead Center no es una película comercial, pero tiene mucho que enseñarle a las cintas "de estudio" sobre atmósfera, tensión, y genuino horror, por lo cual merece una entusiasta recomendación para espectadores en busca de algo distinto y especial. Y si bien Shane Carruth resultó ser un buen actor... ojalá regrese pronto a su oficio de director. Ya quiero ver su siguiente película. Y lo mismo aplica a Billy Senese; necesitamos confirmar que no fue "one hit wonder".
Calificación: 8.5
IMDb
Wednesday, October 30, 2019
Trick
Síntomas: Durante una fiesta de Halloween, el joven Patrick "Trick" Weaver (Thom Niemann) enloquece y ataca violentamente a sus amigos, matando a algunos e hiriendo a otros. La Alguacil Jayne (Ellen Adair) y el Detective Denver (Omar Epps) logran capturarlo, pero "Trick" escapa y, después de recibir varios disparos, cae a un río. Naturalmente todos asumen que se ahogó.... hasta el siguiente Halloween, cuando los asesinatos se repiten.
Diagnóstico: Entre los variados sub-géneros del horror, el cine "slasher" es uno de los más menospreciados, y quizás con buena razón, ya que su estructura tiende a ser monótona y previsible, ofreciendo solo muertes sangrientas y un cierto nivel de misoginia.
Sin embargo, de vez en cuando es posible encontrar cintas "slasher" inesperadamente creativas que utilizan los mismos ingredientes para cocinar algo fresco y diferente (algunos de mis ejemplos favoritos: You Might Be the Killer, Tragedy Girls y Happy Death Day).
Y cuando eso no es posible... podemos consolarnos con cintas como Trick, un mediano "slasher" ligeramente superior al promedio gracias al enigmático misterio que compensa (hasta cierto punto) una tosca ejecución y un libreto dividido en sub-tramas insulsas e innecesarias (por ejemplo, los antipáticos estudiantes de la "high school" local... apenas sirven como víctimas desechables, y parece un error gastar tiempo en sus melodramas personales). En vista del veterano director de Trick, yo esperaba algo más interesante, pero eh... no estuvo mal para un estreno de Halloween.
Patrick Lussier empezó como editor de Wes Craven (Scream, Red Eye); después dirigió algunas cintas directas a video (White Noise 2: The Light), y eventualmente tuvo modestos éxitos de taquilla con el re-make de My Bloody Valentine y Drive Angry, ganando moderada confianza de los fans del horror (como yo). Por su parte, el guionista Todd Farmer adquirió (cuestionable) fama con el libreto de Jason X (en lo personal me gustó mucho, pero por algo dije "cuestionable"). Y ahora la colaboración de estos "Masters of Horror Lite" dio como resultado un "slasher" entretenido, aunque olvidable.
Algunos "slashers" ocultan la identidad del asesino para despertar nuestra curiosidad; otros utilizan un esquema de venganza que requiere muchas explicaciones antes de llegar a "lo bueno". Por el contrario, Trick empieza con brutal violencia, y revela de inmediato la identidad del asesino enmascarado. De hecho, lo desenmascaran en los primeros minutos... y ahí es donde empieza el auténtico misterio.
El Detective Denver (Omar Epps) cree que el joven sobrevivió sus considerables heridas con ayuda de alguna influencia sobrenatural. Sin embargo la Alguacil Lisa Jayne (Ellen Adair) sospecha que los nuevos asesinatos fueron cometidos por un imitador de Trick, quien se convirtió en un "meme" viral después de aquella fatídica fiesta. ¿Quién tendrá la razón? Y así la trama se complica con numerosas víctimas, escapes inexplicables del asesino, y ataques cada vez más audaces... como si Trick estuviera retando a los policías que lo capturaron la primera vez.
La solución del misterio añade relevancia al cliché del asesino serial en el contexto de la sociedad ultra-conectada que estamos viviendo. En el aspecto técnico, Lussier vuelve confusa la violencia con excesiva "shaky cam", pero al menos derrama abundante sangre con ayuda del supervisor de efectos Gary J. Tunnicliffe (Ginger Snaps, Feast), así que Trick dejará satisfechos a los fans del "gore". Y aunque el libreto de Todd Farmer tiende a divagar entre tres protagonistas, al menos encuentra una buena excusa para reunirlos durante la satisfactoria conclusión que me dejó con ganas de una secuela. Pero más corta y concisa, por favor.
Omar Epps y Ellen Adair tienen buena química como policías con distintos estilos cooperando para capturar al asesino (ya sea humano o demonio); y Kristina Reyes es una "chica final" inteligente y segura que puede defenderse por sí misma. En resumen: Trick tenía buenas ideas para subvertir la fórmula del cine "slasher", pero se tropezó con su propia ambición (y excesivos personajes). De cualquier modo admiro que Lussier haya intentado algo diferente, no tan ingenioso como la obra de su mentor (Wes Craven), pero suficientemente innovador para resaltar entre el montón. Y, ¿mencioné que es Halloween?
Calificación: 7
IMDb
Monday, October 28, 2019
Eli
Síntomas: El niño Eli Miller (Charlie Shotwell) sufre una rara deficiencia inmunológica que lo obliga a vivir en una burbuja de plástico. Pero todo podría cambiar con el tratamiento experimental de la Dra. Horn (Lily Taylor), el cual se administra en su laboratorio privado, ubicado en una remota mansión... que quizás está embrujada.
Diagnóstico: Es una rara combinación, pero funcionó mejor de lo que esperaba. Por un lado, el drama médico de los padres en busca de una cura para su hijo. Y por otro lado, el horror del niño que ve fantasmas y nadie le cree. Excepto la niña con la que platica ocasionalmente, y que también podría ser un fantasma.
Perdón; me estoy adelantando.
Eli es otra película de horror exclusiva de Netflix capaz de competir con las producciones de los grandes estudios... lo cual podría tomarse igualmente como insulto y como halago. Pero por lo menos Eli demuestra que los estándares artísticos del "streaming" están evolucionando a la par del modelo económico, exactamente como ocurrió con el cine "directo a video" del siglo pasado. Al principio era basura que nadie quería comprar; y gradualmente se convirtió en terreno fértil para la experimentación, lo cual atrajo a cineastas con nuevas ideas que no requerían grandes inversiones de dinero para producirse. Entonces, bajo el indulgente criterio de "estreno directo a DVD en 1999", puedo decir que Eli me pareció entretenida y bien actuada, con el beneficio adicional de un interesante concepto, y un excelente "twist" que no tiene mucho sentido en retrospectiva, aunque ciertamente desafía nuestras expectativas (al menos las mías) y ayuda a terminar la película con alto nivel de energía, en vez de desinflarse a la mitad, como ocurre con muchas de aquellas cintas "de estudio" que mencioné hace un momento.
El primer acto de Eli establece la desesperada situación de la familia Miller. La condición de Eli provoca fuertes reacciones alérgicas a los contaminantes del medio ambiente; y, aunque no son baratos, los avanzados métodos de la Dra. Horn (Lily Taylor) podrían liberarlo para siempre de la burbuja de plástico donde vive. Pero el aislado laboratorio de la doctora despierta sospechas de inmediato... ¿por qué está en una vieja mansión en mitad de la nada? Sin embargo Rose (Kelly Reilly) y Paul (Max Martini), los padres de Eli, gastaron mucho dinero en esta oportunidad, y no piensan desperdiciarla solo porque Eli dice que ve fantasmas. Además, el tratamiento incluye potentes medicinas que causan pesadillas, y podrían alterar la percepción de la realidad, de modo que no sabemos si los "fantasmas" son reales, o alucinaciones de un niño muy enfermo que está asustado por su incierto futuro. Y también anda por ahí Haley (Sadie Sink), la niña que lo saluda ocasionalmente a través de una ventana. ¿Será una persona real, o...?
Y así, paralelo al thriller médico se va desarrollando un misterio que captura nuestra imaginación, transformando la simple premisa de "casa embrujada" en algo más ambicioso e intrigante. Y, bueno, no revelaré nada sobre el obligatorio "twist", pero me gustó bastante por su perversa lógica, y porque responde varias preguntas planteadas por el libreto... aunque no conviene analizar las respuestas, porque no siempre tienen sentido.
A fin de cuentas, lo importante es que el director Ciarán Foy (Sinister 2) logró conciliar los diversos aspectos de la película sin destruir el núcleo dramático representado por la relación entre Eli y su madre. Todos los actores hacen un buen trabajo; y aunque la parte media se vuelve repetitiva (no sé cuántas veces utilizaron el truco de "fantasma en el espejo"), todo se compensa cuando llegamos al final, no necesariamente feliz, pero sin duda satisfactorio. En resumen: aunque nunca será un clásico, Eli me pareció una sólida cintas de terror... para estándares de Netflix. Si estuviéramos en 1999, la hubiera rentado con gusto.
Calificación: 8
IMDb
Sunday, October 27, 2019
Zombieland: Tiro de Gracia (Zombieland: Double Tap)
Síntomas: Varios años después de su primera aventura, Columbus (Jesse Eisenberg), Wichita (Emma Stone), Tallahasee (Woody Harrelson) y Little Rock (Abigail Breslin) se establecieron en la ciudad de Washington, donde viven con tanta normalidad como es posible en un mundo infestado de zombies. Pero cuando uno de ellos abandona el grupo, los demás inician una búsqueda que los llevará a nuevos e inesperados lugares.
Diagnóstico: La original Zombieland me pareció una sólida "comedia de terror" con personajes muy simpáticos pero sin profundidad alguna, y con un libreto igualmente superficial. Y ahora la secuela Zombieland: Tiro de Gracia, repite la misma fórmula, aunque con más personajes, más sangre, y una escala épica en las secuencias de acción, reflejando los avances en efectos digitales (Rodeo FX) y prácticos (Alterian Studios, del decano Tony Gardner) obtenidos en la década transcurrida desde la primera película. Resultado: otra comedia de terror muy entretenida, con abundantes risas, e interesantes adiciones a la mitología de este particular "Zombiverso"... pero igualmente olvidable por una historia modular sin relevancia ni mensaje alguno.
Lo cual no es necesariamente malo. Soy el primero en admitir que no todas las películas de zombies deben ser complicadas alegorías sobre los vicios de la sociedad, ni abstractos melodramas sobre la condición humana. A veces solo queremos ver un batallón de zombies despedazado por una ametralladora multi-cañón General Electric montada sobre el techo de una limusina... y, en ese simple nivel, Zombieland: Tiro de Gracia funciona a la perfección.
La historia comienza con un simpático recuento de los cambios que sufrió el mundo desde la invasión de zombies. Columbus (Jesse Eisenberg), Wichita (Emma Stone), Tallahasee (Woody Harrelson) y Little Rock (Abigail Breslin) resolvieron sus diferencias, superaron sus traumas personales (parcialmente), y aprendieron a convivir en una elegante mansión de gran significado histórico, lo cual aporta bastante material humorístico. Sin embargo, no todo es armonía, y eventualmente el grupo se ve obligado a abandonar la seguridad de su refugio para ayudar a uno o más de sus miembros, que decidieron buscar nuevos horizontes. Y hasta ahí llegará mi descripción para no arruinar las escasas sorpresas de Zombieland: Tiro de Gracia. Baste saber que la motivación de los personajes es razonablemente creíble y congruente con su evolución a lo largo de los años.
Hablando de evolución, los zombies también cambiaron. Durante su recorrido por los Estados Unidos, los protagonistas encuentran una nueva variedad de zombies, más fuertes y resistentes, que presentan nuevos retos para estos expertos en exterminio, que creían conocer todos los trucos y todas las reglas para eliminar a los muertos vivientes. Y si a eso añadimos nuevos personajes con sus propios conflictos y personalidades, encontraremos una serie de situaciones chuscas, peligrosas y a veces absurdas, pero siempre empapadas en sangre.
A fin de cuentas eso resume la estructura de Zombieland: Tiro de Gracia: una serie de situaciones. La historia es inexistente, y los nuevos personajes entran y salen de la trama sin orden ni consecuencia. Habiendo dicho eso, el director Ruben Fleischer muestra genuino ingenio para satirizar su propia película (ejemplo: Flagstaff y Albuquerque), así como un brillante sentido visual en varias escenas de acción mucho más ambiciosas que en la cinta original (mi favorita fue la pelea en un museo dedicado a cierta celebridad). Y, como no todo puede ser bueno, también tenemos "chistes" fallidos y escenas que no tienen sentido, como la que llega durante los créditos finales. No niego que me hizo sonreír, pero se siente como "fan service" forzado y oportunista.
Pero, bueno... en general Zombieland: Tiro de Gracia me pareció una recomendable secuela porque logró superar en todo a la cinta original (excepto en originalidad, supongo); y aunque también conservó las fallas, no empeoró la experiencia. Créanme, en el nicho de las secuelas de terror, esa simple virtud es digna de celebración. Y si es con otra canción de Metallica, aún mejor.
Calificación: 8.5
IMDb
Saturday, October 26, 2019
La Luz del Fin del Mundo (Light of My Life)
Síntomas: Después de una epidemia que eliminó gran parte de la humanidad, un hombre (Casey Affleck) y su hija (Anna Pniowsky) tratan de forjar una nueva vida en el campo, lejos de otros sobrevivientes que podrían amenazar su existencia.
Diagnóstico: En muchos aspectos La Luz del Fin del Mundo es una combinación de The Road y Leave No Trace, con ese mismo ritmo lánguido y reflexivo que nos permite examinar la relación entre los protagonistas y sus volubles emociones, en vez de enfocarnos en los pormenores de otro ambiguo "fin del mundo".
Esto significa que La Luz del Fin del Mundo es una cinta lenta y minimalista, como podemos confirmar desde la primera escena, donde el hombre (Casey Affleck) le cuenta una historia a su hija Rag (Anna Pniowsky) durante varios minutos, con la cámara estática y sin música, para que nada nos distraiga de la realidad que están creando los actores con algo tan simple como palabras y expresiones. Y así es básicamente toda la película, con largas caminatas por el bosque en busca de comida o refugio, y "simulacros" donde padre e hija practican las rutinas que deberán seguir en caso de peligro. ¿Qué tipo de peligro? Al principio no queda claro, pero eventualmente se revelan por medio de "flashbacks" las causas que llevaron a esta desesperada situación... y entonces comprendemos por qué el padre quiere evitar a toda costa las grandes ciudades y pueblos donde se concentran los demás sobrevivientes.
Todo esto conduce a un devastador tercer acto con escenas de violencia que contrastan con el melancólico tono de La Luz del Fin del Mundo, y señalan la habilidad del director y guionista Casey Affleck para alcanzar una catarsis física y emocional que compensa la parsimonia de la narrativa. La Luz del Fin del Mundo no es una película ligera ni comercial, pero ofrece recompensas dramáticas más satisfactorias que muchos relatos post-apocalípticos enfocados en los elementos superficiales de este clásico esquema de ciencia ficción.
De hecho, creo que sería más correcto clasificar La Luz del Fin del Mundo como un íntimo drama familiar sobre un padre que trata de criar a su hija de la manera más responsable posible, en circunstancias difíciles que limitan sus recursos y añaden niveles de complejidad a las más simples tareas paternas. Por ejemplo, Rag aún no llega a la adolescencia, pero su padre ya tomó subrepticiamente un par de panfletos sobre menstruación que encontró en una biblioteca abandonada, porque sabe que el momento se acerca, y es importante estar preparado.
Por el lado negativo diría que Casey Affleck (como director y escritor) se muestra un poco indulgente con su propio material. No me molesta una película con un ritmo pausado, siempre y cuando ofrezca un estímulo para mantener nuestra atención, y creo que La Luz del Fin del Mundo tiende a divagar más de la cuenta, extendiendo muchas escenas que podrían abreviarse sin perder impacto ni significado en el contexto de la trama. Claro, todo es parte de la atmósfera desoladora del fin del mundo, y también sirve como metáfora visual del aislamiento de los personajes... pero a veces es demasiado.
No obstante, La Luz del Fin del Mundo ofrece excelentes actuaciones e inquietantes preguntas sobre el futuro de la humanidad, al mismo tiempo que nos inspira a pensar sobre el mundo actual, donde la educación de los niños ya no depende tanto de sus padres, sino de los dispositivos electrónicos que consumen obsesivamente. Finalmente, La Luz del Fin del Mundo también representa un auspicioso debut de Casey Affleck como director, mostrando sensibilidad técnica y artística que podría sorprendernos en el futuro... siempre y cuando aprenda a utilizar la tecla "Delete", y acepte colaborar con un buen editor.
Calificación: 8
IMDb
Friday, October 25, 2019
Estafadoras de Wall Street (Hustlers)
Síntomas: En el año 2007, Destiny (Constance Wu) empieza a trabajar como bailarina exótica en un popular club de Nueva York frecuentado por ejecutivos de Wall Street, y logra ganar mucho dinero siguiendo los consejos de su amiga Ramona (Jennifer Lopez). Pero después de tener una hija, Destiny sufre graves problemas económicos. Entonces Ramona la invita a participar en un ambicioso plan para explotar a los "peces gordos" del mundo financiero.
Diagnóstico: Hace poco mencioné que necesitábamos una versión femenina de Goodfellas (fue en la crítica de The Kitchen), y ahora, unos días después, se cumplió mi deseo con Estafadoras de Wall Street... aunque no fue exactamente lo que yo esperaba.
Estafadoras en Wall Street imita a Goodfellas en muchos aspectos, incluyendo su estructura (la "chica nueva" asciende gradualmente en una organización criminal, hasta que las cosas se salen de control), el uso de música y edición para intensificar el drama (al estilo de Scorsese), y la cínica narración de Destiny (Constance Wu), quien ofrece comentarios a veces complementarios, y a veces contradictorios de los eventos que estamos presenciando. Las actuaciones son buenas, la historia está basada en hechos reales, y los escenarios neoyorquinos reflejan los círculos de opulencia y corrupción donde se desplazaban las protagonistas. Pero, más que nada, Estafadoras de Wall Street captura la ambigüedad moral de criminales "cool" que nos invitan a ponernos de su lado a pesar de sus cuestionables actividades.
Todo eso está muy bien, y no puedo negar que Estafadoras de Wall Street es bastante entretenida... pero la directora Lorene Scafaria no es Martin Scorsese, y el resultado es una cinta interesante, aunque no tan emocionante ni satisfactoria como su premisa prometía.
Aún así, como dije, hay mucho que apreciar, empezando por la actuación de Jennifer Lopez como Ramona, la veterana bailarina que aprendió a explotar a sus "clientes", en vez de sentirse explotada por ellos. Sus años en el club le enseñaron las debilidades de los ejecutivos de Wall Street, y los mejores métodos para hacerlos gastar tanto dinero como sea posible. Es básicamente la misma estafa que ellos hacen durante el día con sus clientes corporativos; pero en la noche se convierten (voluntariamente) en víctimas de estas astutas mujeres. Constance Wu (Crazy Rich Asians) es Destiny, la novata que admira el talento de Ramona, no solo para bailar, sino para manipular al público. Y, cuando la economía colapsa y los clientes ya no gastan miles de dólares en una noche, ambas colaboran en un plan que les dará más dinero del que jamás imaginaron.
La química entre Lopez y Wu es fantástica, emotiva y realista, pero sin ignorar las inevitables tensiones de un plan tan arriesgado. Más tarde se incorporan dos bailarinas jóvenes con sus propios problemas personales: Annabelle (Lili Reinhart) aporta gran encanto y sentido del humor; y Mercedes (Keke Palmer) podría ser la más "honesta" del grupo, persiguiendo metas concretas para su futuro familiar (en cuanto su novio salga de presidio). Y así, al igual que las bailarinas, el cuarteto de actrices mantiene múltiples sub-tramas en el aire sin perder el enfoque de la trama principal. No hay eslabones débiles en el elenco, incluso cuando el libreto les asigna cambios de actitud demasiado abruptos, o malas decisiones provocadas por la excesiva ambición (otra similitud con Goodfellas).
Sin embargo, hay algo en Estafadoras de Wall Street que me dejó mal sabor, y creo que se debe a la pequeña escala de sus crímenes. En muchas "heist movies" podemos aceptar a los ladrones como nobles "anti-héroes" involucrados en actividades ciertamente ilegales, pero hasta cierto punto inofensivas. Sin embargo los robos de Ramona y sus cómplices se sienten más personales... más crueles en sus métodos y frialdad (lo cual no significa que las víctimas sean "inocentes"... lejos de ello). Creo que la directora hizo esto para destruir los estereotipos del cine criminal, donde las mujeres son casi siempre "daño colateral" o abnegadas esposas definidas por su pareja. Y ciertamente admiro la honestidad de Scafaria al explorar las consecuencias de los actos de Ramona y sus amigas; pero ninguna racionalización me ayudó a superar la incomodidad provocada por Estafadoras de Wall Street. Lo cual, como dije, fue una herramienta muy efectiva para obligarnos a reflexionar sobre este "doble estándar" tan común en Hollywood.
A fin de cuentas Estafadoras de Wall Street es un competente retrato de eventos reales (los cuales pueden leerse en el artículo original que inspiró la película), que también funciona como estudio de carácter, y como lección antropológica que podría reducir el estigma del "baile exótico", un oficio difícil y frustrante que mucha gente desprecia automáticamente por razones morales, sin considerar la humanidad de sus practicantes. Como dice Ramona: "El mundo entero es un 'strip club'... toda la gente baila por dinero".
Calificación: 8
IMDb
Thursday, October 24, 2019
Killer Sofa
Síntomas: La joven bailarina Francesca Smith (Piimio Mei) recibe un sillón reclinable, sin sospechar que está poseído por un espíritu con siniestras intenciones.
Diagnóstico: Cuando alguien decide hacer una película sobre un sillón asesino, debe tener un sólido plan para trascender la ridiculez inherente de la premisa. Y me complace decir que el director neozelandés Bernie Rao logró realizar una película absurda en la superficie, pero bien estructurada y lógicamente construida. Su plan fue muy simple: tomar en serio a los personajes, y mantener la comedia en la periferia de la narrativa, sin forzar el humor ni burlarse del descabellado concepto. Cierto, el resultado no es perfecto, pero Killer Sofa se cobija bajo el indulgente nicho del "cine B", donde su barata manufactura y ocasionales fallas técnicas forman parte de su encanto.
Killer Sofa ofrece una peculiar mezcla de romance, violencia, y tradiciones judías adaptadas a la plácida cultura neozelandesa, donde los rabinos aprenden teología en videos de YouTube, y los policías tienen tiempo para relajarse y discutir su vida personal mientras investigan los crímenes del mueble maldito. Killer Sofa es una película complicada, pero todo encaja satisfactoriamente... siempre y cuando no pensemos demasiado.
En el papel de Francesca, Piimio Mei debe transmitir los peligros y placeres de la convivencia con su nuevo sillón, mientras trata de ignorar la desaparición de varios ex-novios. Algo raro está ocurriendo, pero nadie podría pensar que un sofá es el culpable... ¿cierto? Nathalie Morris interpreta a Maxi, la agente de Francesca, cuyo trabajo incluye alejar a los hombres que se obsesionan con la atractiva bailarina. ¿Será posible que el sofá se cuente entre esos "enamorados"? Tal vez... aunque el Rabino Jack (Jim Baltaxe) está convencido de que un "dybbuk" vive en el sillón como parte de una siniestra misión que empezó hace siglos. Y entonces llegan los agentes Grape y Gravy (Stacey King y Jed Brophy) para investigar los asesinatos, mientras enfrentan crisis personales que podrían afectar su pericia deductiva.
Yo diría que el motor dramático de Killer Sofa no es la resolución del misterio, sino el examen de las relaciones que nacen (o se rompen) por la influencia del sofá asesino. Al igual que hemos visto en otras películas neozelandesas (como Deathgasm, Hunt for the Wilderpeople y What We Do in the Shadows), la idiosincrasia de los personajes y su amena interacción son tan entretenidas como la trama principal. Sin embargo Killer Sofa tampoco descuida los aspectos del horror, derramando adecuadas cantidades de sangre, creando un poco de suspenso, e inventando una bizarra mitología para respaldar la existencia del villano reclinable.
El director Bernie Rao lleva la película tan lejos como puede (así como su oficio... ¡su nombre aparece 18 veces en los créditos finales!), pero sin comprometer el realismo emocional de sus excéntricos personajes. Gracias a esto, Killer Sofa se perfila como una de las más creativas muestras de "horror inanimado", ocupando un punto intermedio entre el abstracto surrealismo de Rubber, y la violencia convencional de cintas como Christine, The Mangler o Maximum Overdrive. Para esto se inventó el cine "indie" de horror; y por eso me gusta explorarlo a pesar de sus frecuentes decepciones. Si no fuera por Joker, el sofá asesino sería el villano más trágico del año.
Calificación: 8.5
IMDb
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