Friday, June 30, 2017
Viene de Noche (It Comes at Night)
Síntomas: Durante una devastadora plaga de incierto origen, Paul (Joel Edgerton) y su familia encuentran refugio en su casa de campo. Sin embargo, la llegada de un extraño podría amenazar su seguridad, o fortalecer su estrategia de supervivencia.
Diagnóstico: Siempre estoy parloteando sobre "la humanidad de los personajes" en las películas de terror; y, para ser justos, esa es la preocupación principal de Viene de Noche. Sin embargo, también parece ser su ÚNICA preocupación, dejándonos al final con demasiadas preguntas sin respuesta, y con una vaga sensación de que vimos algo de buena calidad, pero incompleto y no totalmente satisfactorio.
El director y guionista Trey Edward Shults emplea la arriesgada estrategia de darnos la mínima información necesaria para introducirnos al universo de la película. Entonces, al igual que Paul y su familia (intepretada por Carmen Ejogo y Kelvin Harrison Jr. como su esposa e hijo, respectivamente), no sabemos lo que está pasando; tan solo que una enfermedad contagiosa provocó la caída (o al menos suspensión) del mundo civilizado, obligando a que cada individuo se valga por sí mismo, sin el apoyo de leyes ni convenciones sociales.
Así podemos ponernos en el lugar de Paul, defendiendo lo poco que tiene con gran ferocidad... al mismo tiempo que intenta conservar los escasos rastros de compasión y racionalidad que definen su humanidad (otra vez esa palabra). ¿Creerá la historia del hombre que intentó entrar en su hogar? ¿Se arriesgará a ayudarlo, o será mejor eliminarlo antes de que traiga consigo más invasores?
Y esas son solo las disyuntivas morales que Paul enfrenta durante los primeros quince minutos de Viene de Noche. Sobra decir que para el final habremos compartido con él y su familia muchos angustiosos momentos y terribles decisiones que no solo significan la diferencia entre vida o muerte, sino entre la convicción de sobrevivir, o darse por vencidos y aceptar que nada evitará el fin. ¿El fin de qué? Ustedes decidan.
Hablando de fines, una de las cosas que más me decepcionó en una cinta tan sólida e inteligente como Viene de Noche, fue el detestable cliché de usar al perro de la casa como víctima temprana para establecer la gravedad de la situación. Y, para colmo, no tiene mucha relevancia para la historia general; simplemente fue un truco barato para convencernos de que estamos sintiendo algo.
Ese fue otro problema que tuve con Viene de Noche. Como dije, el libreto inflige grandes tormentos psicológicos en los personajes, pero me costó trabajo sentir emociones por ellos. Los actores son buenos de principio a fin, y no podría decir que haya "eslabones débiles" que rompan la realidad de la situación; simplemente los sentí un poco huecos, tal vez como consecuencia de esa falta de información. Tenemos que contentarnos con explorar la superficie de los personajes, pues apenas hay tiempo suficiente para profundizar en su carácter.
Me estoy quejando demasiado, pero la verdad es que Viene de Noche está bien realizada, y consigue mantenernos en suspenso desde la primera escena hasta el ambiguo final (que podría parecer una salida conveniente, o una devastadora moraleja nihilista). Comparándola con otros recientes dramas post-apocalípticos, Viene de Noche me pareció superior a Into the Forest y Here Alone, tan solo por la intensidad del drama y la contundencia de las actuaciones. Sin embargo, hubiera deseado que Viene de Noche llegara más lejos, en cualquier sentido. Es válido dejarnos en la oscuridad, pues la cinta funciona en esos términos; sin embargo desaprovechó la oportunidad de fortalecer su mensaje con una narrativa más sustancial y esmerada. Por otro lado, dudo que durante el auténtico fin del mundo alguien se ponga a repartir panfletos, así que será mejor aceptar desde ahora la posibilidad de extinguirnos sin saber quién sofocó la flama.
¡Y Riley Keough es muy atractiva! ¿Sabían que es la nieta de Elvis?
Calificación: 8
IMDb
Wednesday, June 28, 2017
Lake Bodom
Síntomas: En el verano de 1960, varios adolescentes fueron brutalmente asesinados a orillas del Lago Bodom, en Finlandia. Y ahora, medio siglo después, cuatro estudiantes visitan la escena del crimen para investigar las causas de aquel antiguo misterio... sin saber el peligro que podría acarrear la respuesta.
Diagnóstico: Lake Bodom se disfraza de "slasher movie" para presentarnos un intenso thriller con múltiples sorpresas y revelaciones que, a fin de cuentas, terminan regresando a los estereotipos del cine slasher... pero con una perspectiva muy inusual. Asesino encapuchado, persecuciones por el bosque, chica final... todos los clichés que conocemos de memoria, hábilmente replanteados para crear algo distinto, más inteligente, aunque no necesariamente más satisfactorio (al menos para fans de este menospreciado género).
Para no profundizar demasiado en las complejas manipulaciones del director finlandés Taneli Mustonen, me limitaré a describir algunos elementos que me gustaron de Lake Bodom, así como detalles que enfriaron un poco mi entusiasmo.
Para empezar, la cinematografía es extraordinaria, aprovechando los agrestes bosques de Estonia para crear una atmósfera simultáneamente serena y tenebrosa. Sí, los asesinatos de 1960 realmente ocurrieron en el Lago Bodom, Finlandia (recreados en la cinta húngara Bodom, del 2014), pero aparentemente el desarrollo urbano de la zona obligó a los productores a buscar nuevas locaciones apropiadamente aisladas para darle realismo a la premisa de "jóvenes en el bosque acechados por un maniático asesino" (o al menos la astuta versión que nos presenta esta película). El cinematógrafo Daniel Lindholm hace perfecto uso de luces y sombras para sugerir peligros ocultos entre los árboles, e incluso durante el día la belleza natural se combina con una siniestra soledad que anticipa la inevitable tragedia.
La dirección de Mustonen nos mantiene en constante expectativa, guiando las actuaciones del joven elenco por caminos que parecen familiares: Atte (Santeri Helinheimo Mäntylä) es el "nerd" que planeó el viaje como excusa para hablar con la chica que le gusta; Ida (Nelly Hirst-Gee) es la muchacha virginal y reprimida que deberá superar su debilidad para sobrevivir; y Nora (Mimosa Willamo), su mejor amiga, es lo opuesto, lista para divertirse en cualquier situación. Finalmente Elias (Mikael Gabriel) es el "chico rebelde" que no toma nada en serio. Sin embargo, cada uno de los jóvenes oculta secretos que eventualmente cambiarán el tono del paseo y revelarán sus genuinas intenciones. Mustonen forma una cadena lógica de causas y consecuencias, aunque de vez en cuando los "twists" llegan con tanta brusquedad que rompen el flujo de la narrativa. Y, si bien los actores expresan con adecuado realismo los altibajos de los personajes, no logran evitar algunos momentos forzados, que parecen contradecir su carácter.
Como buena cinta "slasher" (o pseudo-slasher), Lake Bodom no teme bañarse en sangre, pero tampoco se apoya demasiado en los detalles de las muertes. Por el contrario, la violencia siempre tiene un fin distinto al mero lucimiento de los efectos especiales (realizados con técnicas tradicionales, lo cual me hizo apreciarla más).
Y, gracias a la breve duración de Lake Bodom (menos de noventa minutos con todo y créditos), no hay tiempo para distracciones inútiles ni interrupciones del suspenso que se acumula en escena tras escena, hasta el catártico (y un poco débil) final. En resumen: un sólido slasher que no es slasher; y un notable thriller tan impredecible que a veces se vuelve inverosímil... pero nunca aburrido. La evolución del slasher continúa, y me da gusto explorar las visiones de cineastas como Taneli Mustonen, que logran sorprendernos con los mismos trucos que creíamos conocer.
Calificación: 8.5
IMDb
Monday, June 26, 2017
Seoul Station
Síntomas: Una epidemia de zombies se extiende por Seúl, Corea del Sur, iniciada entre los indigentes que duermen en el piso de la estación ferroviaria, lo cual desata una guerra contra los pobres de la ciudad.
Diagnóstico: Esta premisa suena similar a la reciente cinta Train to Busan por una buena razón: Seoul Station se trata de una precuela animada, donde podemos ver el inicio de la plaga zombie y sus consecuencias inmediatas, antes de los eventos retratados en aquella película.
Train to Busan me pareció una excelente historia sobre zombies, y sin duda una de las mejores implementaciones de este sub-género en años recientes. Seoul Station quizás no sea tan buena, pero tiene la virtud de profundizar en el aspecto social de los zombies, emulando la intención original de George A. Romero cuando estableció esta metáfora hace casi cincuenta años en Night of the Living Dead.
Como todo buen relato de terror, Seoul Station se enfoca en el lado humano de la catástrofe, con dos puntos de vista separados por la geografía de la gran ciudad, pero conectados emocionalmente. Por un lado tenemos a Hye-sun (voz de Shim Eun-kyung), una joven que tomó algunas malas decisiones en su vida, y está considerando regresar a la prostitución cuando los muertos empiezan a levantarse para atacar a los vivos. Por otro lado tenemos a Suk-kyu (voz de Ryu Seong-ryong), el padre de la joven, y Ki-woong (voz de Lee Joon), su inútil novio, formando una inestable alianza para rescatarla, siguiendo vagas pistas sobre su ubicación mientras la sociedad se desintegra a su alrededor. Y desde luego eso no es todo; la búsqueda de la muchacha sirve para comparar las perspectivas de dos distintas generaciones, recorriendo una gama de situaciones que ejemplifican la desigualdad de clases, y denuncian la indiferencia hacia los desamparados de la ciudad.
Los primeros minutos de Seoul Station siguen a un indigente desesperado por encontrar ayuda médica para un amigo que encontró sangrando en el piso de la estación. Pero, desde luego, a nadie le importa. Y cuando comienzan los primeros ataques masivos de zombies, la reacción de las autoridades es asumir que son simples vagabundos, porque es la respuesta más obvia y fácil de asimilar. Sin embargo, el director Sang-ho Yeon evita que Seoul Station se convierta en un panfleto didáctico, manteniendo el comentario social en la periferia de la narrativa; está presente, pero podemos ignorarlo si solo queremos seguir las aventuras de los protagonistas. Además, la búsqueda de Hye-sun tiene sus propios giros inesperados, los cuales revelan nuevas facetas de la injusticia e intolerancia hacia cierto tipo de ciudadanos. El resultado es una tensa e interesante película con abundante significado, que nunca descuida el suspenso y coherencia del drama principal.
Por el lado negativo, Seoul Station me pareció ocasionalmente cansada, con algunas escenas que se prolongan demasiado sin llegar a un punto concreto. Y, aunque la animación permite secuencias épicas de caos urbano, siento que pudo aprovecharse mejor para representar la escala de la infestación, así como el desorden civil que apenas se esboza en los momentos finales de la cinta. No sé... tal vez no querían "pisarle los talones" a Train to Busan, y dejaron muchas cosas en el aire para beneficio de futuras secuelas.
En lo que respecta al libreto, admiro lo que hicieron con el personaje de Hye-sun... aunque su comportamiento me pareció frustrante en incontables ocasiones. Al principio de la cinta imaginé que veríamos su transformación de adolescente pusilánime a heroína de acción, o algo similar... pero el director (también guionista) decidió evadir ese cliché hollywoodense, y prefirió mantener un inflexible realismo que respeta hasta el final el carácter de la muchacha. Para bien o para mal.
Me detendré ahí para no entrar en spoilers. Baste decir, entonces, que Seoul Station me pareció una brillante fábula moderna donde la acción y la sangre jamás empañan el elocuente mensaje. Y, aunque no me pareció tan satisfactoria como Train to Busan, funciona perfectamente como preludio cronológico de aquella historia, y complemento filosófico de los temas que explora. Y el hecho de que sea una cinta animada no debería interferir en la percepción del espectador; la técnica visual no importa cuando las ideas hablan por sí mismas.
Calificación: 8.5
IMDb
Sunday, June 25, 2017
Resident Evil: Vendetta
Síntomas: Chris Redfield (voz de Kevin Dorman) y sus aliados siguen la pista de un traficante llamado Glenn Arias (voz de John DeMita), oblicuamente conectado con la corporación Neo-Umbrella, que está vendiendo zombies re-diseñados como armas biológicas. Mientras tanto, la Dra. Rebecca Chambers (voz de Erin Cahill) busca una cura contra la nueva versión del virus zombie que está apareciendo en diversas ciudades del mundo... sin saber que tendrá que probar la vacuna mucho más pronto de lo que imagina.
Diagnóstico: No voy a intentar siquiera analizar la complicada cronología de los juegos Resident Evil (los cuales no he jugado en casi veinte años) para determinar en qué punto exacto del "timeline" se ubica la nueva cinta animada Resident Evil: Vendetta. Afortunadamente no es necesario conocer tantos detalles para apreciar su simple pero ingeniosa premisa, así como la calidad de los asombrosos entornos digitales, y creativo diseño de zombies y monstruos por igual. Claro, los personajes humanos siguen exhibiendo esa rigidez facial que limita su expresividad como "actores"; pero todo lo demás es suficientemente realista para atraparnos en la historia.
La cual, desde luego, es lo mismo de siempre: el villano calculador y desalmado que quiere beneficiarse con la infestación zombie (aunque, como advierte el título, en esta ocasión hay motivos personales para su plan); y por otro lado los héroes utilizando el poder de la ciencia (y tremendas armas) para salvar al mundo. Los apellidos "Redfield" y "Chambers" pretenden integrar Resident Evil: Vendetta al universo de los juegos, pero la verdad es que los protagonistas podrían llamarse John y Jane Smith, y nada cambiaría (hablando de eso: la película comienza en Querétaro, México, pero no hay nada que identifique a la región; el texto en pantalla podría decir "Smolensk, Rusia" y, como dije, daría lo mismo... simplemente otra tenebrosa mansión abandonada donde los zombies acechan en cada oscuro rincón).
Los actores de voz realizan un trabajo decente, aunque sus frecuentes explosiones emocionales no se reflejan en el rostro de los personajes; pero, bueno, lo mismo ocurre en prácticamente todos los videojuegos modernos.
Y lo que tampoco funcionó muy bien fue el gran final, cuando la infección de extiende por una gran ciudad norteamericana. A pesar del poderío tecnológico y militar de los Estados Unidos, parece que solo media docena de individuos están luchando contra los zombies; y, además, los "héroes" actúan con increíble irresponsabilidad, a veces causando más daño que los villanos.
Sin embargo, nada de eso impide disfrutar las múltiples secuencias de acción indudablemente "cool", abundantes peleas con lujo de sangre y violencia, y algunas excelentes criaturas de pesadillesca apariencia (en particular me gustó el "final boss").
A fin de cuentas Resident Evil: Vendetta no es tanto una película de terror, sino un videojuego no-interactivo que puede disfrutarse durante hora y media sin sufrir dolor de pulgares por apretar demasiado el controlador del XBox o PS4 (por cierto, la razón por la que nunca volví a jugar un título de Resident Evil fue el horrible esquema de controles en las versiones de computadora, que es mi plataforma favorita para jugar). Dentro del canon animado, yo ubicaría Vendetta ligeramente por arriba de Damnation y Degeneration, tan solo por su argumento más claro y lineal. Y, si quisiéramos compararla con la saga de acción viva, diría que Resident Evil: Vendetta no fue ni mejor ni peor que Resident Evil: The Final Chapter; pero sí suficientemente distinta para permitir la co-existencia de ambos universos sin obstruirse mutuamente. Además, al estar producida por Takashi Shimizu (¡con música de Kenji Kawai!), podríamos decir que Resident Evil: Vendetta es más fiel a la fuente original que las películas de Paul W.S. Anderson.
Tal vez algún día seremos incapaces de reconocer la diferencia entre actores sintéticos y reales; mientras tanto, sigo prefiriendo a la Milla Jovovich humana, en vez de la Rebecca Chambers digital. La habilidad para transmitir emociones siempre saldrá ganando.
Calificación: 7
IMDb
Saturday, June 24, 2017
Viaje Salvaje (Snatched)
Síntomas: Después de que la abandona su novio, Emily Middleton (Amy Schumer) descubre que no puede cancelar el viaje a Ecuador que planeaban juntos. Entonces, para no perder el dinero, decide ir con su madre Linda (Goldie Hawn), quien ve el viaje como una oportunidad para "arreglar" a su irresponsable hija. Desafortunadamente una banda de secuestradores provoca un cambio de planes.
Diagnóstico: Viaje Salvaje es básicamente una secuela extra-oficial de Trainwreck, donde Amy Schumer interpretó un personaje muy similar, estridente y egoista, pero con inesperada capacidad para rectificar sus errores. O, para el caso, Viaje Salvaje también podría describirse como una versión extendida del 60% de los sketches de la serie Inside Amy Schumer, donde la comediante satirizaba con notable agudeza todo tipo de estereotipos y problemas del mundo moderno, desde las caprichosas conductas de los "milenios", hasta el sexismo inherente en todas las ramas de la sociedad. Sin embargo Viaje Salvaje carece del cáustico libreto de Trainwreck, y del conciso estilo de Inside Amy Schumer. Parecería que el director Jonathan Levine y la guionista Katie Dippold se vieron en aprietos para llenar hora y media de película, y redujeron sus estándares de calidad para salir del paso. Aún así hay muchos momentos graciosos... pero se sienten mal distribuidos a lo largo de esta irregular película.
Y, bueno, además de todo eso, el primer obstáculo de Viaje Salvaje será la presencia de Amy Schumer, quien tiene tantos fans como detractores. Yo me cuento entre los primeros; en general me gusta el humor de Schumer y su peculiar "voz" creativa. A veces es irritante, no lo niego... pero su mensaje casi siempre posee esa fresca combinación de inteligencia y ridiculez que parece necesaria en estos días. "Tina Fey para los milenios", como alguna vez la describieron (no recuerdo quién... y tal vez era un insulto, pero como también soy fan de Tina Fey, me parece un gran halago).
Ya me desvié demasiado del punto. Igual que Viaje Salvaje.
Todo el asunto del secuestro funciona como débil justificación para el cambio de actitud entre madre e hija. De hecho, mientras veía Viaje Salvaje estuve recordando la cinta Keanu, donde Jordan Peele y Keegan-Michael Key buscaban a su gato extraviado. La interacción de los comediantes hubiera bastado para hacer una sólida comedia; pero la forzosa inserción de una sub-trama criminal rompió el balance de la narrativa y se convirtió en una obstrucción del humor. Creo que lo mismo ocurrió en Viaje Salvaje. Hora y media de duelos verbales entre Goldie Hawn y Amy Schumer suenan divertidos, y quizás hasta educativos. Pero la adición del secuestro, violencia y persecuciones alteran la textura de la película y la dirigen a territorio confuso y desconocido. Claro, no es una película para tomarse en serio, y ciertamente Amy Schumer ha basado su carrera en escandalizar al público y destrozar expectativas... pero solo funciona cuando nos hace reír. En el caso de Viaje Salvaje, después de la simpática e irreverente media hora inicial damos el brusco giro a un mediocre thriller que no emociona ni produce suspenso alguno. ¿Lograrán escapar Emily y Linda? ¿Resolverán sus diferencias? ¿Aprenderán algo una de la otra? No estoy seguro; estaba demasiado ocupado viendo mi reloj.
Afortunadamente de vez en cuando voltee a la pantalla para ver las oportunas intervenciones de varios comediantes que hacen más tolerable el recorrido. Entre ellos: Wanda Sykes y Joan Cusack como turistas que advierten a Emily y Linda sobre los peligros de abandonar los confines del "resort" donde se hospedan; Ike Barinholtz como el inútil hermano de Emily, tratando de conseguir un (inexistente) comando de ex-marines para rescatarlas; Bashir Salahuddin como el más apático diplomático norteamericano; y Christopher Meloni como un moderno Indiana Jones que súbitamente se encuentra en la aventura de su vida.
No puedo negar que Viaje Salvaje me hizo reír varias veces, al principio y al final; pero la tediosa parte intermedia se siente como relleno para gastar tiempo y crear melodrama artificial. Por eso sólo la recomendaría para los más indulgentes fans de Amy Schumer; e incluso ellos quizás preferirían ver alguno de sus especiales de "stand up", o un par de episodios de Inside Amy Schumer. Creo que es lo que haré esta noche, para limpiar el mal recuerdo de este viaje.
Calificación: 6
IMDb
Friday, June 23, 2017
La Novia (The Bride - Nevesta)
Síntomas: A mediados del siglo diecinueve, un hombre intenta resucitar a su novia mediante un perverso ritual que incluye un anillo mágico y una placa fotográfica cuya emulsión especial captura no solo la imagen de las personas, sino también su espíritu. Y ahora, casi doscientos años después, la joven Nastya (Victoria Agalakova) recibe ese mismo anillo en los días previos a su boda, con funestos resultados.
Diagnóstico: Los primeros diez minutos de La Novia me gustaron mucho, pues nos muestra con inquietantes detalles la macabra práctica de retratar cadáveres en actitudes y posiciones que simulan su previa vida. Recuerdo haber quedado muy impresionado de niño cuando leí en alguna revista sobre esa bizarra costumbre europea; y muchos de esos perturbadores recuerdos regresaron con estas escenas de La Novia. ¿Será posible que esta película rusa de terror supere expectativas?
Sí y no. El director y escritor Svyatoslav Podgayevskiy tiene indudable talento para crear escenas tensas y sobresaltos bien ganados que evitan en lo posible trucos baratos como "gato saltando". Sin embargo, conforme pasa el tiempo, me di cuenta de que esa era su única virtud. La historia avanza con marcada apatía, tomando más rodeos de los necesarios y repitiendo conceptos hasta agotar la escasa innovación que me atrajo al principio. Ah, y el asunto de la fotografía de cadáveres se olvida por completo para verse reemplazada por algo mucho más convencional.
Por otro lado, aprecié que La Novia encontrara una interesante variación del "fantasma vengativo", basada en fascinantes mitos rusos... aunque tal vez me faltó contexto cultural para comprender las vueltas y revelaciones del relato. Como sea, las actuaciones me parecieron buenas para una B-Movie (aunque sea de origen ruso, La Novia posee las inconfundibles marcas de este nicho cinematográfico). Victoria Agalakova es una sólida "scream queen" (creo que no grita en toda la película pero, bueno... ya saben a qué me refiero). Sus reacciones son creíbles y naturales, lo cual es indispensable durante ciertas manifestaciones paranormales que realmente me sorprendieron por su inesperado ingenio. Y cuando las cosas se complican al final, la actriz consigue balancear los roles de heroína y damisela en peligro con apropiado realismo. Y, claro, también ayuda su inocente atractivo físico... Agalakova parece una combinación de Uma Thurman y Amanda Seyfried. Por el lado técnico, la dirección de Podgayevskiy mantiene la narrativa en línea y con buen ritmo, y la cinematografía de Ivan Burlakov explora las modestas locaciones con suficiente creatividad visual para complementar la bizarra mitología del libreto. Y si bien La Novia no es una película enfocada en efectos especiales, consigue algunas imágenes tenebrosas... aunque con demasiada apariencia digital.
Entonces, La Novia empieza bien, pero pierde fuerza a la mitad, con excesivas digresiones que pudieron omitirse sin diluir el horror (que tampoco es muy abundante, debo aclarar). Afortunadamente recupera un poco de energía al final, y nos lleva a una conclusión satisfactoria, aunque un poco forzada (Nastya podría solucionar todo el problema con una simple acción, pero el director se lo impide para establecer la posibilidad de una secuela). No sabía qué esperar de esta cinta de terror rusa... pero al menos no quedé demasiado decepcionado. Simplemente fue otra pasable experiencia sobre el peligro de conocer a la familia política... sobre todo cuando ocultan un terrible secreto en el sótano de su vieja casona. Un secreto ligeramente novedoso, pero con las mismas reglas de siempre. Algunas maldiciones no se pueden evitar.
Calificación: 7
IMDb
Thursday, June 22, 2017
The Stakelander
Síntomas: En el futuro cercano, la humanidad está al borde de la extinción debido a la plaga vampírica que arrasó con la civilización (como vimos en la película Stake Land). En ese desolador mundo, el joven Martin (Connor Paolo) busca al legendario cazador de vampiros conocido como "Mister" (Nick Damici), pues necesita ayuda para eliminar a los vampiros que asesinaron a su familia.
Diagnóstico: Sin ser un clásico moderno, la cinta Stake Land (2010) me pareció una interesante visión del mito vampírico, tomando elementos del western y del cine post-apocalíptico para crear un intenso drama más enfocado en el colapso social de la humanidad, que en las peleas entre humanos y vampiros (aunque también ofreció muchos sangrientos momentos de acción). Siete años después, la secuela The Stakelander (también conocida como "Stake Land II") continúa la historia con inusual consistencia, aprovechando el paso de los años para mostrarnos la evolución de los protagonistas de la primera cinta, ahora separados por diversas circunstancias y, sobre todo, por la ideología que cultivaron separadamente mientras sobrevivían en el deprimente futuro post-vampírico.
Martin logró establecer una familia y gozar por un tiempo de una cierta "normalidad", hasta que una tribu de vampiros guiados por una enigmática mujer mataron a su esposa e hija. Para vengarse, Martin pide ayuda a Mister, su antiguo mentor, quien ha ganado una merecida reputación como cazador de vampiros. Mientras tanto, las sectas religiosas que surgieron a partir de la catástrofe son más peligrosas que nunca debido a las alianzas que formaron con las tribus de vampiros.
Como dije, The Stakelander continúa exitosamente los temas de la primera película, pero su ambición se vio reducida en proporción a su modesto presupuesto. Aún así los directores Dan Berk y Robert Olsen (responsables por la intrigante Body), junto con el mismo Damici, escribieron un libreto que explota al máximo sus limitados recursos, introduciendo detalles sutiles pero significativos sobre el nuevo orden social, el cual me pareció muy interesante (aunque reciclado de incontables relatos post-apocalípticos) y digno de explorarse en futuras secuelas... siempre y cuando no pierdan de vista el elemento humano como principal conductor del drama.
The Stakelander es muy corta y su argumento no es exactamente complicado; entonces, para no revelar sus mejores momentos, me limitaré a describir algunos personajes que me gustaron, no solo por el desempeño de los actores, sino por su función en la trama: Connor Paolo captura el sufrimiento de Martin sin perder la tenue flama de esperanza que parecía extinta en este deprimente futuro. Su cruzada vengadora está impulsada por la emoción ciega, lo cual provoca una inesperada inversión de roles en su relación con Mister, quien solía ser el impulsivo del par. Igualmente Nick Damici nos muestra a un Mister más centrado y maduro... aunque no ha perdido el instinto asesino que le permitió sobrevivir incontables aventuras. Y también sigue presente su instinto protector, como demuestra la adopción de Lady, una "muchacha feral" que lo sigue como fiel mascota... y a veces como feroz protectora. La actriz canadiense Laura Abramsen (WolfCop) interpreta este difícil papel, al mismo tiempo mudo y muy expresivo, revelando sin dificultad alguna el carácter del personaje y su difícil pasado. Finalmente, los veteranos A.C. Peterson y Steven Williams (que muchos recordarán como "Mr. X" en The X-Files) interpretan una inseparable pareja de viejos combatientes que no han perdido un ápice de humor y empatía por la gente que juraron proteger.
En resumen: The Stakelander es una secuela inferior a Stake Land en todos los sentidos; sin embargo funciona como genuina continuación de la historia, respetando el espíritu de la original y estableciendo nuevas tangentes narrativas, no muy innovadoras, pero bien planteadas por los directores y su talentoso reparto. Habiendo dicho eso, advierto que The Stakelander tiende a ser un poco lenta, con un lánguido ritmo que complementa la melancólica atmósfera del fin del mundo. Y también es auténtico cine "indie" con buena mezcla de ideas y ejecución; aunque esta vez le faltó el factor "cool".
Calificación: 7.5
IMDb
Monday, June 19, 2017
Voice From the Stone
Síntomas: Durante los años cincuentas, en la región italiana de Toscana, la enfermera Verena (Emilia Clarke) es contratada para cuidar a un niño que dejó de hablar cuando falleció su madre. Sin embargo, la solución al problema podría estar en las voces que el pequeño cree escuchar en las paredes de la vieja mansión.
Diagnóstico: Estoy disfrutando el renacimiento del horror lento y mesurado (al estilo de Tod Browning o Val Lewton), exhibido en películas como Sweet, Sweet Lonely Girl, I Am the Pretty Thing That Lives in the House, y A Dark Song, donde el miedo se manifiesta por medio de atmósfera, actuaciones, y precisa dirección que añade misterio y significado a los eventos más prosaicos. Voice From the Stone aspiraba a ser una de esas películas, y sin duda cuenta con los ingredientes correctos; desafortunadamente la dirección del ex-stuntman Eric D. Howell falló en los puntos más importantes: la creación de suspenso y el correcto manejo de una narrativa minimalista para expresar más de lo que vemos en la pantalla.
Los valores técnicos de Voice From the Stone son excelentes: un viejo castillo italiano que vio mejores épocas; bosques sombríos bajo el eternamente nublado cielo toscano (filmado en genuinas locaciones italianas); y un mausoleo donde el niño Jakob (Edward Dring) pasa gran parte de su tiempo, sentado junto a la tumba de su madre. Los actores son igualmente aptos para sus papeles: Emilia Clark tiene un rostro clásico que evoca la inocencia de los años cincuentas, y lo aprovecha para ganar la simpatía del espectador. Bajo su resoluta actitud podemos vislumbrar un cierto dolor interno... una soledad que le ayudará a entender la melancolía de su paciente. Marton Csokas (más conocido por The Lord of the Rings, aunque yo siempre lo asocio con Xena: Warrior Princess) es el viudo Klaus, un escultor tosco y lacónico que enfrenta a su propia manera la pérdida de su esposa. Y, en la mejor tradición gótica, no podían faltar los sirvientes del castillo (Remo Girone y Lisa Gastoni... ¡de I Criminali della Galassia!), con sus propias intrigas y opiniones sobre lo que realmente ocurre tras las murallas de piedra.
La premisa también es buena, estableciendo desde el principio la ambivalencia de las supuestas "voces" que el niño dice escuchar. ¿Será realmente un fenómeno sobrenatural, o un simple escape de la realidad para aminorar su dolor? Verena naturalmente piensa lo segundo, pero gradualmente se convence de que algo raro está ocurriendo, y empieza a sospechar que sus conocimientos médicos no bastarán para resolver la situación.
Y ahí es donde llega el error del director; en vez de "apretar las tuercas" del suspenso, nos somete a casi una hora de trivialidades mientras Verena se adapta a la vida en el castillo, utilizando variaciones de "psycho-babble" (o su equivalente en los años cincuentas) para convencer a Jakob de que todo está en su imaginación. Y tampoco ayuda mucho el forzado romance, producto de la inevitable atracción entre el áspero Klaus y la modesta enfermera, sobre todo cuando ella se ve obligada a usar un vestido de la fallecida esposa.
El resultado es una serie de viñetas que no avanzan la trama, ni contribuyen a generar esa indispensable sensación de amenaza inminente, o al menos una leve angustia que nos haga temer por la seguridad de los personajes. Y cuando finalmente llegamos al origen del misterio... la escasa tensión existente se evapora para verse reemplazada por un previsible cliché que me provocó más irritación que sorpresa. ¿Tanto preámbulo para esto?
Es una lástima pues, como dije, Voice From the Stone cuenta con los componentes ideales para construir un sólido relato de terror gótico... o al menos un thriller psicológico donde se enfrentarían los "poderes" de la ciencia médica contra la superstición milenaria de una región rica en tradiciones ocultas. Pero Eric D. Howell prefirió el camino más blando posible, con insípido romance y vagas explicaciones que no funcionan en nivel alguno. En fin... aún con esta decepción, sigo entusiasmado por el regreso del horror que germina en nuestra mente, en vez de atacar nuestros sentidos. El "gore" me gusta y tiene su lugar en el cine fantástico... pero rara vez perturba tanto como el miedo a lo desconocido.
Calificación: 6.5
IMDb
Sunday, June 18, 2017
Cars 3
Síntomas: Después de superar sus inseguridades, Rayo McQueen (voz de Owen Wilson) por fin se siente cómodo en la pista de carreras. A veces gana, a veces pierde, pero siempre disfruta la competencia, y se lleva bien con sus rivales. Sin embargo, una nueva generación de automóviles tecnológicamente superiores lo obligarán a cuestionar su estrategia... así como su futuro en el circuito.
Diagnóstico: La verdad es que nunca logré tragar el universo de Cars, habitado por automóviles vivos con expresiones y emociones humanas. Ya sé que se trata de una inofensiva fantasía familiar donde se han explorado temas de amistad, honor y superación personal... pero mi "nerd" interno (aún más amargado que el externo, lo cual es decir bastante) me obligaba a cuestionar la viabilidad de dicho universo, el cual siempre sentí demasiado arbitrario (después de todo, la saga comenzó como capricho personal de John Lasseter, quien es gran aficionado al automovilismo). Ejemplo: ¿Los ayudantes en los "pits" son básicamente esclavos construidos para cambiar llantas? ¿Qué pasaría si quisieran cambiar de oficio? ¿Quién determina las piezas con las que "nace" cada automóvil? Sí, ya sé... es ridículo hacer esas preguntas, pero de cualquier modo fueron obstáculos adicionales para apreciar el blando melodrama de Cars y el confuso espionaje de Cars 2.
Por eso, para mi sorpresa, Cars 3 me gustó más que sus predecesoras tan solo por la introducción de un ingenioso argumento que capturó mi atención y calló aquel nerd interno, quien simplemente quedó asombrado con la calidad de la animación y truquería digital del estudio Pixar. Desde luego me siguen gustando más The Incredibles y Finding Nemo (por mencionar solo dos), pero Cars 3 fue una experiencia inesperadamente divertida que reconfiguró mis expectativas y me dejó satisfecho en el nivel narrativo y visual.
Y creo que fue así porque Cars 3 es la primera película de la serie que se siente hecha para adultos. Sin duda la disfrutarán los niños pero, al igual que Up y Toy Story, Cars 3 cuenta una historia más profunda, con temas que van más allá de los inevitables clichés deportivos. En otras palabras, ya llegué a la edad (bueno, ya tiene un buen rato) en que la obsolescencia de Rayo McQueen resuena más en mi mente que las fantasías de ganar el primer lugar, o recuperar el placer por competir.
Me alegra decir que el nuevo director Brian Fee (nuevo para la serie, pero con amplia experiencia en Pixar) aprendió de los errores de Cars 2, y esta vez nos ofrece una argumento claro y concreto, cuyo desarrollo es al mismo tiempo lógico y emocionalmente convincente. Para ello retoma muchos elementos de la original Cars, al mismo tiempo que introduce personajes frescos que representan los nuevos retos y oportunidades del protagonista. Sterling (voz de Nathan Fillion) podría haber sido un simple "villano corporativo", pero en vez de eso es un simpático empresario que realmente estima a McQueen, y quiere ayudarlo a resucitar su carrera... siempre y cuando no arruine sus negocios. Smokey (Chris Cooper) es un camión "old school" con algunos sabios consejos para los jóvenes impacientes. Y Cruz Ramírez (voz de Cristela Alonzo) es la nueva entrenadora de McQueen, con avanzadas ideas, pero también dispuesta a aprender de su "estudiante". Y desde luego regresan los viejos conocidos para añadir humor clásico a las nuevas rutinas de la cinta.
Habiendo dicho eso... creo que Cars 3 me gustó más por el aspecto visual. La física de las carreras, la interacción de los automóviles, y la atención dedicada a los entornos digitales me pareció asombrosa (creo que no pude parpadear durante la carrera en el lodo). Cada vez que veo una película de Pixar pienso lo mismo, pero en Cars 3 encontré detalles técnicos que no recuerdo haber visto en otras obras... aunque es cierto que ya casi no veo películas animadas. Quizás necesitaba un descanso para apreciar el salto tecnológico que dio industria.
En fin; el punto es que Cars 3 me pareció infinitamente superior a Cars 2, e incluso más entretenida que Cars, gracias a su agradable premisa y perfecta estructura, la cual unifica muchos de los temas previos y "cierra el círculo" con inusitada complejidad dramática. ¿Estaremos presenciando la nueva generación de realizadores en Pixar? ¿Se habrá vuelto John Lasseter obsoleto? Desde luego que no. Siempre se necesitará alguien para explicar por qué los coches usaban gasolina. Y qué era la gasolina.
Calificación: 8.5
IMDb
Saturday, June 17, 2017
Ella Es un Monstruo (Colossal)
Síntomas: Gloria (Anne Hathaway) siente que ha desperdiciado su vida con demasiadas fiestas y malas decisiones personales. Entonces, para recapitular y empezar de nuevo, regresa al pueblo donde creció y reanuda su amistad con Óscar (Jason Sudeikis), compañero de la infancia a quien no había visto en muchos años. Mientras tanto, un monstruo gigante ataca la ciudad de Seúl.
Diagnóstico: A primera vista Colossal (me rehúso a utilizar el ridículo -y "spoilerífico"- título que recibió en México) parece una clásica cinta "kaiju". Después de todo, un monstruo gigante atacando una ciudad asiática es básicamente la definición del género. Sin embargo, sería más apropiado ubicar Colossal en la misma categoría de cintas como The BFG y A Monster Calls, donde las criaturas representan traumas subconscientes, complejos existenciales, o similares alegorías psicológicas. Pero eso no explica el origen del monstruo que ataca una ciudad al otro lado del mundo, ni su extraña conexión con Gloria, quien aprovecha esa inesperada oportunidad para examinar su vida y replantear sus prioridades, mientras trabaja como mesera en el bar de su amigo Óscar, cuya afable actitud también oculta una cierta oscuridad interna.
Colossal es una curiosa mezcla de temas y conceptos, muchos de ellos fascinantes, pero que tardan demasiado en alcanzar una integración coherente. Los efectos especiales son muy buenos, las actuaciones obtienen el efecto emocional deseado, y el libreto incluye algunas duras lecciones sobre madurez y responsabilidad por los errores del pasado. Sin embargo, el director y escritor Nacho Vigalondo no logra conciliar todos estos dispares (y a veces contradictorios) elementos, dejándonos con vagos fragmentos de algo cambiante e incompleto... algo que podríamos disfrutar plenamente si tan solo se decidiera por un camino concreto.
Anne Hathaway expresa perfectamente el volátil carácter de Gloria, transmitiendo con la mirada la lucha interna entre sus vicios y su genuino deseo por mejorar su vida. Después de una pausa en su carrera me alegra ver a esta actriz de regreso en la pantalla de cine, y además en un papel que realmente aprovecha su talento para enfocar el drama hacia adentro, a pesar de que el espectáculo está allá afuera, destruyendo edificios. Jason Sudeikis confirma su capacidad para roles serios; y si bien su evolución a lo largo de la cinta parece un poco forzada, Sudeikis sabe modular su actuación para no perder la consistencia del personaje.
Honestamente creo que Colossal es una experiencia única que merece la atención del público; pocos cineastas tendrían el valor de combinar géneros con igual aplomo, y la habilidad narrativa para dominar las metáforas que amenazan con salirse de control. Por otro lado, no puedo negar que fue una experiencia frustrante durante largo rato, mientras las piezas se acomodaban para encajar en un maravilloso final que ciertamente disfruté. No obstante, la catarsis tardó demasiado en llegar, y no fue tan intensa como yo esperaba.
Entonces, no sé si Colossal es un "kaiju" con humanos, un drama con monstruos, o una comedia negra sobre alcoholismo y destrucción masiva; pero puedo afirmar que no verán otra película igual este año. Probablemente ningún otro año. Y por eso debo admirar la tremenda ambición de Vigalondo para plasmar su visión en imágenes de gran belleza e impacto visceral. En resumen: crédito parcial tan solo por atreverse a realizar esta película. Nunca creí que llegaría a decir esto, pero: sin monstruos hubiera sido mejor.
Calificación: 8
IMDb
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